Perfil de Jerome Lamarlere

Jerome Lamarlere es el fundador de la Asociación Española de Meditación Vipassana en la que imparte clases semanales. Posee una amplia experiencia en la páctica de la meditación (27 años de experiencia en la práctica de la meditación, con estancias de más de 4 años en monasterios de Tailandia, India y Nepal, principalmente en Suan Mokkh , con Ajhan Buddhadasa)

Jerome también responde a cuestiones relativas a la práctica de la meditación en el foro.

Siempre negatifo, nunca positifo

Estas eran las palabras del infame Van Gaal, antiguo entrenador del Fútbol Club Barcelona, cuando los periodistas le acosaban a preguntas. Se quejaba de que en España la gente era muy negativa, y que siempre sacaba lo peor de cada situación.

Una sensación similar  se me queda cuando oigo a las personas de mi alrededor criticar a la Iglesia Católica por sus cuestionables puntos de vista en temas socialmente conflictivos. Una frase que escucho a menudo es «¿Y dónde pone eso en la Biblia?». Casi te da la sensación de que todo el mundo se ha leído la Biblia, y la aplican a todos los aspectos de su vida, pero esto no es así. Es muy fácil criticar lo negativo, pero, ¿qué pasa con toda esa sabiduría que te encuentras dispersada por toda la Biblia?

Todo esto viene a colación de un fragmento del Evangelio de San Mateo que me encontré mientras echaba un vistazo al libro The Good Heart, del Dalai Lama, donde Su Santidad interpreta algunos textos del evangelio desde un punto de vista budista (Mahayana, claro). El texto en cuestión es este:

«Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra;
y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa;
y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos.
Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.
Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.
Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos?
Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles?
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.»

Mateo  5 : 38-48

Wow. Se me ponen los pelos de punta solo de pensar en poder llegar a alcanzar eso que dice ahí: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Solo con estas líneas ya tendríamos para una vida entera de práctica. Pero, ya que estamos, os copio un fragmento de otro chico que conocemos un poco mejor, aunque nació un poco antes que Jesús:

«Monjes, incluso si unos bandidos viniesen a cortaros salvajemente, miembro a miembro, con una sierra de dos manos, aquel de vosotros que dejase que su corazón se enfadase incluso ante eso no estaría siguiendo mis enseñanzas. Incluso entonces deberíais entrenaros así: ‘Nuestras mentes no serán alteradas y no emitiremos palabras malvadas. Permaneceremos compasivos, con una mente llena de buena voluntad, y sin ningún odio interno. Seguiremos llenando a esta gente con amor incondicional y, empezando por ellos, seguiremos llenando a todo el mundo con amor incondicional, abundante, exaltada, inconmensurable, libre de hostilidad y de mala voluntad.’ Así es como deberíais entrenaros.»

 MN21, El símil de la sierra (traducido de aquí)

 ¿Nos atrevemos?

Khn 1,7-10 {3V.1.7,25-31} Pabbajjakatha – Porción sobre la elección de la vida monástica

Narración sobre cómo, a partir del caso de Yasa –hijo de un rico comerciante que, siendo laico alcanza el arahantado e inmediatamente se convierte en monje- las diferentes personas eligen la vida monástica y alcanzan la meta última de la enseñanza del Buda, llegando a 61 el número de los arahants en la tierra.

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Thag 1,111-120 Capítulo doce

Thag 1,111 Jentattheragatha – Versos del Venerable Jenta

Realmente difícil es abandonar el hogar; los hogares son difíciles de ser habitados;

El Dhamma es profundo; las riquezas son difíciles de obtener;

El sustento de la vida es difícil para nosotros, cualquiera que llegue a ser nuestro estado;

Es oportuno pensar continuamente en la impermanencia.


Thag 1,112 Vacchagottattheragatha – Versos del Venerable Vacchagotta

Soy poseedor del triple conocimiento, un gran meditador,

Hábil en calmar la mente.

He obtenido la verdadera meta;

La enseñanza del Buda ha sido realizada.


Thag 1,113 Vanavacchattheragatha – Versos del Venerable Vanavaccha

Con agua cristalina y anchos peñascos,

Encantado con los monos y venados,

Cubiertos por el trasluciente musgo,

Estas rocas son deliciosas.


Thag 1,114 Adhimuttattheragatha – Versos del Venerable Adhimutta

¿De dónde vendrá la perfección ascética

Para alguien que es fuerte en lo grosero

Y ávido por la felicidad del cuerpo,

Mientras la vida se desvanece?


Thag 1,115 Mahanamattheragatha – Versos del Venerable Mahanama

Has encontrado,

-Por querer las montañas,

Con sus matorrales y árboles-

La famosa Nesadaka con su envoltura.


Thag 1,116 Parapariyattheragatha – Versos del Venerable Parapariya

Abandonando los seis órganos del contacto,

Con las puertas de los sentidos guardadas,

Bien comedido, habiendo rechazado la raíz de la miseria,

He alcanzado la aniquilación de las corrupciones mentales (asavas).


Thag 1,117 Yasattheragatha – Versos del Venerable Yasa

Bien ungido, bien vestido,

Adornado con todos mis adornos,

He alcanzado los tres conocimientos.

La enseñanza del Buda ha sido realizada.


Thag 1,118 Kimilattheragatha – Versos del Venerable Kimilia

La edad cae sobre uno, sin siquiera ser ordenada,

Las formas, aunque las mismas, son como diferentes.

Estoy todavía aquí, nunca me he ausentado,

Pero recuerdo mi propio ser, como si fuera alguien diferente.


Thag 1,119 Vajjiputtattheragatha – Versos del Venerable Vajjiputta

Habiéndose acercado al matorral, al pie de un árbol,

Habiendo templado el corazón, medita, Gotama, no seas negligente.

¿Qué bien podría hacer para ti este vocerío?


Thag 1,120 Isidattattheragatha – Versos del Venerable Isidatta

Los cinco grupos de componentes (khandhas), siendo conocidos,

Se encuentran cortados de raíces.

He conseguido destruir el sufrimiento,

He alcanzado aniquilar las corrupciones mentales (asavas).



FUENTES:

NORMAN, K.R. (1995) “Single verses” en The Elders’ verses I: Theragatha. Oxford, Pali Text Society.

“Dvadasamavagga” [en línea] en World Tipitaka Edition http://studies.worldtipitaka.org/tipitaka/19Th1/1/1.12 (13/05/2009)


Traducido y publicado por Isidatta para el Bosque Theravada © 2009

Edición de Bosque Theravada © 2009

Para libre distribución. Esta obra se puede volver a publicar, formatear, imprimir y redistribuir por medio de cualquier soporte, siempre y cuando no sea para los fines lucrativos. Es el deseo del autor, sin embargo, que dicha publicación y distribución sea accesible a todo público sin restricciones algunas, como también toda traducción u otra obra derivada sea señalada como tal.

Khn 1,6 {3V.1.6,10-24} Pañcavaggiyakatha – Porción con los integrantes del grupo de los cinco

Después de haber constatado con su conocimiento penetrante sobre que sus antiguos maestros Alara Kalama y Uddaka Ramaputta habían fallecido, el Buda decide a enseñar el Dhamma al grupo de sus cinco ex–compañeros de la vida ascética. A ellos les dirige sus primeros dos sermones, que quedaron registrados también en el Samyutta Nikaya: (1) Dhammacakkappavattana Sutta (Discurso de la puesta en movimiento de la rueda del Dhamma – SN 56,11) y (2) Anattalakkhana Sutta (Discurso sobre la falta del «yo» – SN 22,59).

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Escrituras y el Nibbana para laicos – The Scriptures and Nibbana for lay people

Preguntas de Isidatta:

La segunda [pregunta], se relaciona con nuestra investigación de las Escrituras. Después de haber leído los fragmentos procedentes de libros tardíos, como Kathavatthu o Milindapañha, que aceptan semejante posibilidad, incluida la inmediata conversión en monje, he encontrado que en los cuatro Nikayas la situación es aparentemente muy diferente:

a) en MN 71,11 el Buda explícitamente dijo que esto no era posible;

El Pali aquí es: “Natthi kho, vaccha, koci gihii mgihisa.myojana.m appahaaya kaayassa bhedaa dukkhassantakaro”

“No hay, Vacha, laicos que, con la separación del cuerpo, hayan puesto fin al sufrimiento sin haber abandonado las impurezas de un laico”.

Este pasaje confirma que el apego interno a la vida laica (apego a la familia, a las posesiones, a la reputación, y demás) debe ser abandonado, pero no especifica que uno deba tener una ordenación formal. Sería igualmente posible decir que no hay monjes que hayan alcanzado el arahantado sin haber abandonado las impurezas de la vida laica, algo que no se consigue meramente al hacer una ceremonia de ordenación.

b) SN 55,54 aparentemente es el único texto que apoyaría lo contrario. En este segundo caso, no puedo entender gramáticamente porque la lectura del último verso de este sutta como “vimuttiyaa vimuttin ti” implica el arahantado mientras que “vimuttiyaa vimuttan ti” no lo hace, de acuerdo al comentario del Bhikkhu Bodhi.

Sí, creo que BB lo está forzando un poco…

De hecho, el The World Tipitaka Edition le da esta segunda lectura.

Sí, un recordatorio para ser cautelosos sobre extraer conclusiones importantes a partir de detalles gramaticales.

¿Qué opina Usted acerca de estos dos suttas? ¿Esclarecen ellos algo sobre el tema del arahantado de los laicos?

Otro texto importante es la historia de Yasa , resumida aquí. Yasa se convierte en un arahant, e inmediatamente se ordena.

Pienso que estas historias, especialmente las anécdotas sobre eventos particulares, deben ser tratadas ligeramente como registros históricos. Nunca sabremos cómo de literalmente ciertos son. Claramente el cuadro general de los textos antiguos es que todos tenemos una oportunidad de desarrollar y obtener al menos las primeras etapas del Despertar, y esto está disponible a todo el mundo, sin discusión. Esto nos da bastante para trabajar. Me parece que a medida que el camino espiritual madura el deseo de renunciar se hará más fuerte y, al final, será imposible de ignorar. Si esto acaba con una ordenación formal o simplemente con una vida de mayor contentamiento, dependerá de toto tipo de factores sociales y personales. Es importante recordar que la idea de que los monásticos pueden obtener el Despertar total, si uno cree en esto, no debería tomarse como soberbia, de pensar que de alguna manera los monásticos son mejores por esa razón. Al contrario, significa que tenemos más para estar a la altura, y debemos ser diligentes para asegurarnos de que usamos nuestras oportunidades bien. Pero esto nos recuerda que practicar para el Nibbana no es un asunto sencillo, y apoyamos al Sangha monástico al comprender que esta forma ofrece un vehículo maravilloso para el Nibbana.

Metta

Bhante Sujato

Tradujo del inglés: Pablo


 

The second one is related to our investigations of the Scriptures. After reading the late fragments from Kathavatthu and Milindapañha that accept such a possibility, including an immediate becoming of  a monk, I have found that in the four Nikayas the situation is apparently different:
a) In MN 71,11 the Buddha explicitly said that this is impossible and

The Pali here is:

Natthi kho, vaccha, koci gihī gihisayojana appahāya kāyassa bhedā dukkhassantakaro
‘There are, Vaccha, no laypeople who, on the breakup of the body, have made an end of suffering without having abandoned the fetters of a layperson.’

This passage confirms that the inner attachment to the lay life – attachment to family, possessions, reputation, and so on – must be abandoned, but it does not specify that one must have a formal ordination. It would be equally possible to say that there are no monastics who have attained arahantship without abandoning the fetters of lay life – something that is not achieved merely by doing a ceremony of ordination.

b) SN 55,54 is apparently the only one text that would sustain the opposite. In the latter, I can´t understand grammatically why the reading of the last verse as “vimuttiyaa vimuttin ti” implies arahantship and “vimuttiyaa vimuttan ti” doesn’t, according to Bhikkhu Bodhi’s commentary?

I agree, I think BB is stretching it…

in fact The World Tipitaka Edition has this second one.

Yes; a reminder to be cautious about drawing important conclusions from grammatical niceties.

What you think about these two suttas? Do they clear up something about the theme of the lay people arahantship?

Another relevant text is the story of Yasa (text here: http://studies.worldtipitaka.org/tipitaka/3V/1/1.7, summarized here: http://en.wikipedia.org/wiki/Yasa). Yasa becomes an arahant, then immediately ordains.

I think such stories, especially the anecdotes about particular events, need to be treated lightly as records of history. We never know how literally true they are. Clearly the general picture of the early texts is that we all have a chance to develop and attain at the very least the early stages of Awakening, and this is uncontroversially available to all. That gives us plenty to be going on with. It seems to me that as the spiritual path matures the longing for renunciation will grow stronger and in the end will be impossible to ignore. Whether this ends up with a formal ordination or simply a life a greater contentment will depend on all kinds of social and personal factors. It is important to remember that the idea that monastics may attain full Awakening, if one believes this, should not be taken as a point of conceit, of thinking that somehow the monastics are for that reason better. On the contrary, it means we have more to live up to, and must be diligent to ensure we use our opportunities well. But it does remind us that practicing for Nibbana is no easy matter, and we support the monastic Sangha in the understanding that this form offers a wonderful vehicle for Nibbana.

metta

Bhante Sujato

Nibbana para laicos – Nibbana for lay people

Pregunta de Isidata:

Hemos tenido un largo debate en nuestro foro acerca si las personas laicas puedan alcanzar el cuarto paso del Nibbana (el arahantado) sin la necesidad de convertirse en monjes. La primera pregunta, entonces, es simple: ¿Qué opina Usted al respecto?  

Querido Antón,

Los primeros suttas son ambiguos en este punto. Hay fragmentos donde un laico alcanza el arahantado, pero en estos casos o bien se ordenan rápidamente o bien mueren. Esto ha llevado al punto de vista theravadin (que apareció por primera vez en el Milipindha, creo) de que en todos los casos en los que un laico que alcanza el arahantado debe o bien morir o bien ordenarse. Esto, no obstante, da una excesiva interpretación a los textos relevantes. Me parece que el tema no es tanto si uno realiza una ordenación formal, sino de cómo uno vive su vida. No veo cómo un arahant podría llevar una vida laica ordinaria, pero bien puede ser posible que vivan una vida de simplicidad y soledad sin ordenarse.

La tradición del bosque tailandesa reconoce que varias mae chi (monjas vestidas de blanco, formalmente consideradas como laicas) han obtenido el arahantado. También he oído a un monje del bosque de Sri Lanka decir que algunos meditadores de Sri Lanka eran arahants. Sean estos relatos son ciertos o no, muestran que el punto de vista “Theravada” oficial no es, como de costumbre, aceptado universalmente en la comunidad therevadin.

Tradujo del inglés: Pablo

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Anton’s  question:

There was a long discussion in our forum about wether the lay people can achieve the fourth step of Nibbana (arahantship) without becoming a monk. The first question is simple: What is your opinion about this topic?

 

Dear Anton,
The early suttas are ambiguous on this point. There are instances where a lay person attains arahantship, but in these cases they either ordain quickly or pass away. This had led to the Theravadin view (first presented in the Milindapanha, i believe), that in all cases a lay person who realizes arahantship must either die or ordain. This, however, overinterprets the relevant texts. It seems to me that the issue is not whether one undergoes a formal ordination procedure, but how one lives one’s life. I cannot see that an arahant would live an ordinary household life, but it may well be possible for them to live a life of simplicity and solitude without ordination.
The Thai Forest tradition acknowledges that several mae chi (white robed nuns, who are formally regarded as lay people) have attained arahantship. I have also heard a Sri Lankan Forest monk say that some Sri Lankan lay meditators were arahants. Whether or not these accounts are true, they show that the official ‘Theravada’ view is, as so often, not universally accepted with the Theravadin community.