AN 10,61-62 Avijja y Tanha Suttas – Discurso sobre la ignorancia y la avidez

En el primer discurso, el Buda explica la cadena causal que lleva al surgimiento de la ignorancia, como también el camino inverso que conduce a la liberación a través del conocimiento.

El segundo discurso, básicamente de la misma estructura que el primero, agrega el elemento de la avidez que tiene como su condición causal la ignorancia.


AN 10,61 Avijja Sutta – Discurso sobre la ignorancia

[Leer en pali]

“Monjes, aquel primer punto de la ignorancia no es evidente, así que uno podría decir: ‘la ignorancia no estaba antes; ella llegó a ser’. Ésta declaración ha sido hecha, monjes. Sin embargo, esto sí es evidente, monjes: la ignorancia está condicionada, teniendo su origen en esto o aquello.

“La ignorancia, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la ignorancia? ‘Los cinco obstáculos’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que los cinco obstáculos también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los cinco obstáculos? ‘Las tres incorrectas formas de práctica’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que las tres incorrectas formas de práctica también tienen su nutrimento y ellas no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de las tres incorrectas formas de práctica? ‘La no restricción de los facultades sensoriales’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la no restricción de las facultades sensoriales también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la no restricción de las facultades sensoriales? ‘La falta de un atento discernimiento’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la falta de un atento discernimiento también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la falta de un atento discernimiento? ‘La inapropiada consideración’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la inapropiada consideración también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la inapropiada consideración? ‘La incredulidad’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la incredulidad también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la incredulidad? ‘El hecho de no escuchar el verdadero Dhamma’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma también tiene su nutrimento y esto no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del hecho de no escuchar el verdadero Dhamma? ‘El hecho de no servir al recto hombre’, debe ser la respuesta.

“Así monjes, cuando el hecho de no servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma. Cuando se realiza el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma, se realiza también la incredulidad. Cuando se realiza la incredulidad, se realiza también la inapropiada consideración. Cuando se realiza la inapropiada consideración, se realiza también la falta de un atento discernimiento. Cuando se realiza la falta de un atento discernimiento, se realiza también la no restricción de las facultades sensoriales. Cuando se realiza la no restricción de las facultades sensoriales, se realizan también las tres incorrectas formas de práctica. Cuando se realizan las tres incorrectas formas de práctica, se realizan también los cinco obstáculos. Cuando se realizan los cinco obstáculos, se realiza también la ignorancia. Este es el nutrimento de la ignorancia, monjes, ésta su realización.

“Al igual, monjes, que cuando una copiosa lluvia cae sobre la montaña, el agua corre hacia abajo por las pendientes, llenando primero las fisuras de la montaña, sus grietas y hendeduras, y cuando éstos rebosan, llenan luego los pequeños charcos, y cuando éstos rebosan, llenan a los estanques más grandes, los cuales, cuando rebosan, llenan a los pequeños ríos, y cuándo éstos rebosan, llenan a los ríos grandes, para que finalmente, estos grandes ríos rebosantes, llenen el mar, el gran océano –siendo éste el nutrimento del gran océano y su realización- de la misma manera, monjes, cuando el hecho de no servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma… Cuando se realizan los cinco obstáculos, se realiza también la ignorancia. Este es el nutrimento de la ignorancia, monjes, ésta su realización.

“La liberación a través del conocimiento, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es monjes, el nutrimento de la liberación a través del conocimiento? ‘Los siete factores de iluminación’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que los siete factores de iluminación también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los siete factores de iluminación? ‘Los cuatro fundamentos de la atención consciente’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que los cuatro fundamentos de la atención consciente también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los cuatro fundamentos de la atención consciente? ‘Las tres rectas formas de práctica’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que las tres rectas formas de práctica también tienen su nutrimento y ellas no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de las tres rectas formas de práctica? ‘El control de las facultades sensoriales’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que el control de las facultades sensoriales también tiene su nutrimento y él no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del control de las facultades sensoriales? ‘El atento discernimiento’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que el atento discernimiento también tiene su nutrimento y él no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del atento discernimiento? ‘La apropiada consideración’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la apropiada consideración también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la apropiada consideración? ‘La fe’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la fe también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la fe? ‘El hecho de escuchar el verdadero Dhamma’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que el hecho de escuchar el verdadero Dhamma también tiene su nutrimento y esto no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del hecho de escuchar el verdadero Dhamma? ‘El hecho de servir al recto hombre’, debe ser la respuesta.

“Así monjes, cuando el hecho de servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de escuchar el verdadero Dhamma. Cuando se realiza el hecho de escuchar el verdadero Dhamma, se realiza también la fe. Cuando se realiza la fe, se realiza también la apropiada consideración. Cuando se realiza la apropiada consideración, se realiza también el atento discernimiento. Cuando se realiza el atento discernimiento, se realiza también la restricción de las facultades sensoriales. Cuando se realiza la restricción de las facultades sensoriales, se realizan también las tres rectas formas de práctica. Cuando se realizan las tres rectas formas de práctica, se realizan también los cuatro fundamentos de la atención consciente. Cuando se realizan los cuatro fundamentos de la atención consciente, se realizan también los siete factores de iluminación. Cuando se realizan los siete factores de iluminación, se realiza también la liberación a través del conocimiento. Este es el nutrimento de la liberación a través del conocimiento, monjes, ésta su realización.

““Al igual, monjes, que cuando una copiosa lluvia cae sobre la montaña, el agua corre hacia abajo por las pendientes, llenando primero las fisuras de la montaña, sus grietas y hendeduras, y cuando éstos rebosan, llenan luego los pequeños charcos, y cuando éstos rebosan, llenan a los estanques más grandes, los cuales, cuando rebosan, llenan a los pequeños ríos, y cuándo éstos rebosan, llenan a los ríos grandes, para que finalmente, estos grandes ríos rebosantes, llenen el mar, el gran océano –siendo éste el nutrimento del gran océano y su realización- de la misma manera, monjes, cuando el hecho de servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de escuchar el verdadero Dhamma… Cuando se realizan los siete factores de iluminación, se realiza también la liberación a través del conocimiento. Este es el nutrimento de la liberación a través del conocimiento, monjes, ésta su realización.

 

AN 10,62 Tanha Sutta – Discurso sobre la avidez

[Leer en pali]

“Monjes, aquel primer punto de la avidez por llegar a ser no es evidente, así que uno podría decir: ‘la avidez por llegar a ser no estaba antes; ella llegó a ser’. Ésta declaración ha sido hecha, monjes. Sin embargo, esto sí es evidente, monjes: la avidez por llegar a ser está condicionada, teniendo su origen en esto o aquello.

“La avidez por llegar ser, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la avidez por llegar a ser? ‘La ignorancia’, debe ser la respuesta.

“La ignorancia, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la ignorancia? ‘Los cinco obstáculos’, debe ser la respuesta… [se repite el resto del sutta anterior ] Este es el nutrimento de la liberación a través del conocimiento, monjes, ésta su realización.


FUENTES:

“Avijjasutta” [en línea] en World Tipitaka Edition http://studies.worldtipitaka.org/tipitaka/17A10/2/2.2/2.2.1 (13/05/2008).

“Tanhasutta” [en línea] en World Tipitaka Edition http://studies.worldtipitaka.org/tipitaka/17A10/2/2.2/2.2.2 (13/05/2008).

WOODWARD, F.L (2003) “Ignorance” en The Book of the Gradual Sayings (Anguttara-Nikaya or More-Numbered Suttas). Vol. V: The Book of the Tens and Elevens. Oxford, Pali Text Society. Págs. 78-80.

WOODWARD, F.L (2003) “Craving” en The Book of the Gradual Sayings (Anguttara-Nikaya or More-Numbered Suttas). Vol. V: The Book of the Tens and Elevens. Oxford, Pali Text Society. Pág. 80.


Traducido por Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2009.

De-percepción

thanissarobhikkhu

Cuando nos sentamos a meditar, usualmente traemos un montón de cuestiones relacionadas con lo que es nuestra percepción, cómo es nuestra experiencia meditativa o cómo la misma debería ser. Como meditadores, nuestra tarea consiste en aprender a plantear las preguntas correctas: preguntas que nos ayudarán a penetrar una capa tras otra de estas falsas nociones preconcebidas. Este artículo de Thanissaro Bhikkhu, basado en una plática del Dhamma, está lleno de consejos prácticos para meditadores de todos los niveles.

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Buddho

Ya os comenté que desde hace unos días he empezado a usar Buddho como objeto de meditación, para darle un toque tailandés a mis sentadas. En principio, sirve para desarrollar concentración, y posteriormente, observar lo que pasa en la mente cuando dices «Buddho«. Llevo todavía poco, y mi concentración no es muy buena, pero como no me puedo quedar quieto y soy muy impaciente, me he puesto a observar qué pasaba con la mente cuando decía» buddho«: ¿quién o qué está diciendo «buddho«? ¿quién o qué lo escucha? ¿lo que dice «buddho» es lo mismo que lo que piensa todo lo demás que hay por aquí? ¿dónde está eso que dice «buddho«? ¿en la cabeza? etc etc etc El resultado ha sido bastante confuso. Me he hecho ligeras ideas de lo que estaba viendo, pero eran demasiadas cosas a la vez para poder sacarles un sentido claro. No es por nada que casi todos los maestros de meditación recomiendan alcanzar primero un gran dominio del samadhi para después poder observar (Ajahn Brahm afirma rotundamente que para obtener grandes «insights» hay que pasar por jhana primero).

Moraleja: no por mucho madrugar, amanece más temprano. No hay prisa. Disfruta de la sentada: «bud«…»dho«…»bud«…»dho«…

Atención abierta, atención capturada o atención centrada.

En el proceso de la consciencia interviene una de las múltiples funciones de la mente que es la de servir de gran pantalla invisible o de espejo, donde se reflejan las informaciones que nos aportan los sentidos. Para el Budismo, existen seis sentidos: vista, oído, olfato, tacto, gusto y la propia mente que genera ideas, » sensaciones «, emociones …funcionando pues también como un sentido más. Existen 6 órganos sensoriales, 6 tipos de objetos sensoriales (imágenes, sonidos, olores, gustos, sensaciones corporales y emociones , ideas , «sensaciones» …) y 6 tipos de conciencia sensorial (visual ,auditiva ,… y mental).

El contacto (phassa) tiene lugar cuando se encuentran un órgano de los sentidos con un objeto sensorial y la conciencia sensorial correspondiente (por ejemplo un sonido con el órgano del oído y la conciencia auditiva). Al margen de que exista un tipo de contacto para cada sentido, nos interesa distinguir entre la multitud de contactos que ocurren cada segundo y definen «la realidad» tal como nos la representamos en nuestra pantalla mental, aquellos donde la atención se queda capturada.

La atención (sati) puede ser comparada al foco de luz que ilumina la pantalla mental. Puede moverse a una velocidad impresionante definiendo «al mismo tiempo» la imagen de la habitación en la que nos encontramos, los sonidos, olores,  etc. así como las ideas y emociones que nos sugiere.  En realidad, la atención sólo puede estar en un punto a la vez y es su velocidad la que nos da la ilusión de sincronicidad o de continuidad (como en el cine).

En estados de atención abierta, este foco de luz se mueve libremente iluminando los diversos «objetos» que provienen de los múltiples contactos, sin pararse en ninguno en especial. Se acompaña de sensaciones agradables de amplitud, luminosidad, novedad, descanso y bienestar, desarrollándose la acuidad sensorial y la claridad mental. Conectamos cada vez más con el presente, con el aquí y el ahora, y la dimensión intemporal y no dual del universo. Es lo que desarrollamos más específicamente con el ejercicio que hacemos antes de meditar, sintiendo el cuerpo y abriendo la atención.

En estados de atención capturada, el foco de luz se detiene en un contacto en particular, reduciendo considerablemente el número de otros contactos y la atención que se les presta. La  atención ilumina otro contacto pero vuelve al objeto de capturación constantemente, que pasa a ocupar un alto porcentaje de la atención disponible. Esto ocurre involuntariamente y casi inconscientemente. Este tipo de contactos donde la atención es capturada, generan de inmediato en la mente «sensaciones» (vedana), es decir reacciones no verbales de tres tipos: agradables, desagradables o ambiguas. Las agradables serán a menudo intensas y provocarán deseos, excitación y euforia, más que descanso y bienestar. Las desagradables provocarán todo tipo de rechazos y emociones negativas. Las ambiguas podrán despertar la curiosidad o provocar dudas e indecisión, inhibiendo la acción. De cualquier forma, la mente en estado de atención capturada se volverá generalmente más agitada y presa de deseos, rechazos y dudas, con una consiguiente pérdida de descanso, simple bienestar y claridad mental. Existen evidentemente grados de capturación (hasta llegar a la obsesión), ligados a la intensidad de las «sensaciones».  Como ejemplos podemos citar que cuando estamos seriamente preocupados por algo, estamos mucho menos disponibles a la vida en general; cuando nos hablan y no escuchamos bien, tenemos la atención capturada en lo que queremos contestar o en otra cosa. La atención capturada se caracteriza también por los sobresaltos que damos al no estar atentos a lo que nos rodea, distraídos.

La atención centrada puede confundirse con la capturada, en la medida en que la atención está más ocupada por un objeto o un contacto que con los otros. Pero existen varias diferencias fundamentales por ser un hecho voluntario, consciente, sin apego y sin pérdida de la percepción o de la» intuición «de lo que nos rodea, salvo en estados de concentración profundos donde se trata más de una absorción que de una capturación. Es un estado tan agradable o más que el de atención abierta, que ocurre espontáneamente en la meditación o que podemos utilizar para observar más precisamente una cosa, o reflexionar (reflectar) sobre una cuestión. Pero mientras no haya capturación, seguimos intuyendo o percibiendo lo que nos rodea y no nos sobresaltamos porque no estamos distraídos. El foco de luz simplemente se concentra en el objeto, sin perder la globalidad de la atención. Es posible, pero a veces difícil, pasar del estado de capturación al de atención centrada, con el mismo objeto.

Pero en una primera etapa basta con entrenarnos simplemente a tomar cada vez más consciencia de los estados de atención abierta y atención capturada.