SN 1,35 Ujjhanasanni Sutta – Criticones

Un grupo de devas (devatas) pretende atacar al Buda, pero termina reconociendo su error y pidiendo perdón.

 


 

[Leer en pali]

[35] En esta ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, un número de devatas “criticones” de imponente belleza, iluminando toda la Arboleda de Jeta, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado.

Entonces un devata, estando en el aire, recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Si uno se muestra a sí mismo de manera diferente

Que realmente es,

Uno disfruta de cosas, como si fueran obtenidas por un ladrón,

Como si fueran ganancias de un jugador tramposo”.

[Otro devata:]

“Uno debe hablar como quisiera actuar,

No hablar como no quisiera actuar.

El sabio discierne claramente a la persona

Que no practica lo que predica”.

[El Bienaventurado:]

“No por mero hablar ni solamente por escuchar

Uno puede avanzar en este firme sendero de la práctica,

Por medio del cual los sabios, los meditadores

Son liberados de la esclavitud del Mara.

Verdaderamente el sabio no lo pretende,

Por cuanto ellos no han comprendido el camino del mundo.

Mediante el conocimiento final el sabio queda templado:

Ellos han pasado por encima del apego al mundo”.

Entonces aquellos devas, habiendo descendido a la tierra, se postraron con sus cabezas a los pies del Bienaventurado y le dijeron: “Una transgresión nos ha superado, Venerable Señor; siendo tan tontos, tan estúpidos, tan incapaces que nos hemos imaginado poder atacar al Bienaventurado. Que el Bienaventurado perdone nuestra transgresión, como los que van a moderarse en el futuro”.

Entonces el Bienaventurado mostró una sonrisa. Aquellos devatas, hallando su falta aún de mayor grado, se levantaron de allí hacia los aires. Y un devata recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Si alguien no concede el perdón

A aquellos que confiesan su transgresión,

Con la ira en el corazón, procurando el odio,

Abriga una fuerte enemistad”.

[El Bienaventurado:]

“Si aquí no hay transgresión alguna,

Si aquí no hay un andar por el mal camino,

Y las enemistades se apaciguan,

Entonces uno está aquí sin falta.

[Devata:]

“¿Para quién no hay aquí transgresión alguna?

¿Para quién no hay aquí un andar por el mal camino?

¿Quién no ha caído en la confusión?

¿Y quién es el sabio, siempre atentamente consciente?”.

[El Bienaventurado:]

“El Tathagata, el Iluminado,

Lleno de compasión por todos los seres:

Para él no hay aquí transgresión alguna,

Para él no hay aquí un andar por el mal camino,

Él es quién no ha caído en la confusión,

Y él es el sabio, siempre atentamente consciente.

“Si alguien no concede el perdón

A aquellos que confiesan su transgresión,

Con la ira en el corazón, procurando el odio,

Abriga una fuerte enemistad.

En aquella enemistad no tengo el deleite,

Así que perdono vuestra transgresión”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Faultfinders en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 115-117.

Ujjhanasannisuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

SN 1,34 Nasanti Sutta – He aquí no hay

Buda comparte con grupo de devas (devatas) sobre los lazos de los placeres sensuales.

 


 [Leer en pali]

[34] En esta ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, un número de devatas pertenecientes a las huestes de Satullapa, de imponente belleza, iluminando toda la Arboleda de Jeta, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se quedaron a un lado.

Entonces un devata, estando a un lado, recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“He aquí no hay entre los seres humanos

Placeres sensuales permanentes;

Aquí solamente hay cosas deseables.

Cuando una persona está atada a ellas,

Desatento en medio de ellas,

No llegará al estado de no-dar-más-vuelta-atrás,

Desde el reino de la muerte”.

[Otro devata:]

“Del deseo nace la miseria; de la miseria nace la insatisfacción. Al remover el deseo, se remueve la miseria; al remover la miseria, se remueve la insatisfacción”.

[El Bienaventurado:]

“No son placeres sensuales, las bonitas cosas del mundo:

La sensualidad del hombre es la intención de la codicia.

Las cosas bonitas permanecen como están en el mundo,

Pero el sabio remueve el deseo por ellas.

“Uno debe descartar la ira, desechar la presunción,

Trascender todos los grilletes.

No sufre tormentos quien nada tiene,

Quien no se adhiere al nombre-y-forma.

“Abandona el ajuste de cuentas, no asume la presunción;

Corta aquí el ansia por el nombre-y-forma.

Aunque los buscasen los devas y los seres humanos,

Aquí y en el más allá, en los cielos y en todas las moradas,

No encontraría al que cortó los nudos,

Al imperturbable, libre de anhelo”.

“Si los devas ni los seres humanos han visto

A quien así es liberado aquí y en el más allá”

[dijo el Venerable Mogharaja],

“¿Han de ser alabados los que lo veneran,

Al mejor de los hombres, que cuida por el bien de los seres humanos?”.

“Aquellos monje también llegan a ser dignos de alabanzas,

[Mogharaja”, dijo el Bienaventurado,]

“Quien lo venera, a quien así ha sido liberado,

Pero habiendo conocido el Dhamma y abandonado la duda,

Aquellos monjes llegan, incluso, a superar los lazos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). There Are Not en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 113-114.

Nasantisuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

SN 1,33 Sadhu Sutta – Bien

Un grupo de devas (devatas) alaba la práctica de las ofrendas. El Buda aprueba sus dichos, pero señala que el Dhamma va más allá de las dádivas.

 


 [Leer en pali]

[33] En Savatthi. En esta ocasión, cuando la noche estaba avanzada, un número de devatas pertenecientes a las huestes de Satullapa, de imponente belleza, iluminando toda la arboleda de Jeta, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se quedaron a un lado.

Entonces un devata, estando a un lado, proclamó esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado:

“Buenas tardes, querido Señor.

“Mediante la tacañería y negligencia

No se dan dádivas.

Alguien que conoce, desea méritos

Ciertamente debe dar dádivas”.

Entonces otro devata, estando a un lado, proclamó esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado:

“Buenas tardes, querido Señor”.

Y agregó:

“Incluso cuando hay poco, el dar es bueno.

“Algunos proveen de lo poco que tienen,

A otros que son opulentos no les gusta dar,

Una ofrenda hecha a partir de lo poco que uno tiene,

Vale mil veces más que su valor”.

Entonces otro devata, estando a un lado, proclamó esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado:

“Buenas tardes, querido Señor.

“Incluso cuando hay poco, el dar es bueno”.

Y agregó:

“Cuando se hace con fe, también el dar es bueno.

“El dar y la guerra se parecen, dicen:

A partir de pocos bienes uno conquista muchos.

Si uno dona con fe aunque fuera poco,

Con ello llega a ser feliz en el otro mundo”.

Entonces otro devata, estando a un lado, proclamó esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado:

“Buenas tardes, querido Señor.

“Incluso cuando hay poco, el dar es bueno.

“Cuando se hace con fe, también el dar es bueno”.

Y agregó:

“La dádiva hecha con rectas ganancias también es bueno”.

“Cuando ofrece la dádiva de rectas ganancias,

Obtenidas mediante el esfuerzo y la energía,

Habiendo pasado por encima del río Veterani de Yama,

Aquel mortal llega a los estados celestiales”.

Entonces otro devata, estando a un lado, proclamó esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado:

“Buenas tardes, querido señor.

“Incluso cuando hay poco, el dar es bueno.

“Cuando se hace con fe, también el dar es bueno.

“La dádiva hecha con rectas ganancias también es bueno”.

Y agregó:

“Dar en forma discriminada también es bueno”.

“Dar en forma discriminada es alabado por el Afortunado,

A aquellos que son dignos de las ofrendas

Aquí en el mundo de los seres vivos.

Lo que se les da trae muchos frutos

Como las semillas sembradas en un campo fértil”.

Entonces otro devata, estando a un lado, proclamó esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado:

“Buenas tardes, querido Señor.

“Incluso cuando hay poco, el dar es bueno.

“Cuando se hace con fe, también el dar es bueno.

“La dádiva hecha con rectas ganancias también es bueno.

Dar con la discreción también es bueno”.

Y agregó:

“Restricción hacia los seres vivos también es buena.

“Alguien que pasa sin dañar a los seres vivos

No hace el mal por temor a la censura de los demás.

En eso alaban al tímido, no al valiente,

Por el cuidado de lo bueno, no hace ningún mal”.

Acto seguido, otro devata dijo al Bienaventurado: ¿Cuál de ellos, Bienaventurado, ha hablado bien?”.

“Todos vosotros habéis hablado bien de esta manera. Pero escuchadme también a mí:

“Ciertamente, el dar es alabado en diferentes maneras,

Pero el sendero del Dhamma sobrepasa las dádivas.

En el pasado e incluso en los tiempos remotos,

Los buenos y los sabios alcanzaron el Nibbana”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Good en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 110-112.

Sadhusuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

DN 10 Subha Sutta –Discurso con Subha

Los acontecimientos de este sutta, tienen lugar después de la muerte del Buda. El Venerable Ananda explica al joven Subha en qué consisten los tres pilares de la práctica budista, es decir, la moralidad, la concentración y la sabiduría. Al escuchar esta explicación, Subha se convierte en seguidor laico.


[Leer en pali]

[1.1] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Venerable Ananda estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi, poco después del fallecimiento del Bienaventurado. En aquella ocasión un joven brahmán, Subha, hijo del hombre de Todeyya, se encontraba en Savatthi por alguno que otro negocio.

[1.2] Entonces, el joven brahmán Subha se dirigió a cierto hombre joven así: “Ven, joven hombre, y acércate al asceta Ananda. Pregúntale en mi nombre si se encuentra bien de salud, libre de fatiga, fuerte y vigoroso, y si mora confortablemente. Y luego dile: ‘Sería bueno que el Venerable Señor visitara por compasión a Subha, el hijo del hombre de Todeyya’”.

[1.3] “Sí, señor”, respondió aquel hombre joven, y se acercó al Venerable Ananda e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron estas amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y entregó el mensaje.

[1.4] Entonces, el Venerable Ananda respondió: “Este no es el tiempo apropiado, joven hombre, por cuanto he tomado ya mi medicina. Pero quizá mañana me será posible hacerlo, si las condiciones lo permiten”.

Acto seguido, el hombre joven se levantó de su asiento y regresó junto a Subha, reportándole el contenido de la conversación que tuvo con el Venerable Ananda, agregando esto: “Hice mi misión hasta dónde me fue posible, señor, de modo que el Venerable Ananda, probablemente, tendrá la oportunidad de venir mañana”.

[1.5] Entonces, por la mañana temprano, el Venerable Ananda se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y, acompañado por el Venerable Cetiya, fue a la residencia de Subha, donde se sentó en el asiento que estaba preparado para él. Acto seguido, el joven brahmán Subha, hijo del hombre de Todeyya, se acercó al Venerable Ananda e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron estas amables charlas de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y le dijo:

“Por mucho tiempo, Venerable Ananda, usted fue el asistente personal del Venerable Gotama, estuvo cerca de él constantemente y, constantemente, gozó de su compañía. Usted sabrá cuáles fueron las cosas que el Venerable Gotama consideraba dignas de elogios, aquellas que enseñaba para que la gente se estableciera en ellas y se afirmara en ellas. ¿Cuáles fueron estas cosas, Venerable Ananda?”.

[1.6] “He aquí, Subha, había tres divisiones que el Bienaventurado consideraba dignas de elogios, que enseñaba para que la gente se estableciera en ellas y se afirmara en ellas. Y, ¿cuáles son esas tres? La división de la noble moral, la división de la noble concentración y la división de la noble sabiduría. Estas son las tres divisiones que el Bienaventurado consideraba dignas de elogios, que enseñaba para que la gente se estableciera en ellas y se afirmara en ellas”.

“Y, ¿cuál es, Venerable Ananda, la división de la moral que el Bienaventurado consideraba digna de elogios, que enseñaba para que la gente se estableciera en ella y se afirmara en ella?”.

[1.7-29] “He aquí, hombre joven, el Tathagata surge en el mundo… [igual que en DN 2,41-63].

[1.30] “Esta es, hombre joven, la división de la moral que el Bienaventurado consideraba digna de elogios, que enseñaba para que la gente se estableciera en ella y se afirmara en ella. Aunque algo más permanece que debe ser hecho”.

“¡Esto es maravilloso, Venerable Ananda, es asombroso, Venerable Ananda! Esta división de la noble moral es perfecta y completa, no deja nada para completar. Y yo no veo que esta división de la moral aria sea completada entre las escuelas de otros ascetas y brahmanes. Si cualquiera de ellos se perfeccionara a sí mismo, de esta manera, habría estado tan contento que diría: ‘Hemos completado la tarea. La meta de nuestro ascetismo ha sido lograda. He aquí, no hay más nada qué hacer’. Pero, y con todo esto, el Venerable Ananda declara que hay algo más que debe ser hecho”.

[2.1] “Y, ¿cuál es, Venerable Ananda, la división de la concentración que el Bienaventurado consideraba digna de elogios, que enseñaba para que la gente se estableciera en ella y se afirmara en ella?”.

[2.2-18] “Y, ¿de qué manera el monje guarda las puertas de los sentidos?… [igual que en DN 2,64-82].

[2.19] “Esta es, hombre joven, la división de la concentración que el Bienaventurado consideraba digna de elogios, que enseñaba para que la gente se estableciera en ella y se afirmara en ella. Aunque algo más permanece que debe ser hecho”.

“¡Esto es maravilloso, Venerable Ananda, es asombroso, Venerable Ananda! Esta división de la noble concentración es perfecta y completa, no deja nada para completar. Y yo no veo que esta división de la concentración aria sea completada entre las escuelas de otros ascetas y brahmanes. Si cualquiera de ellos se perfeccionara a sí mismo, de esta manera, habría estado tan contento que diría: ‘Hemos completado la tarea. La meta de nuestro ascetismo ha sido lograda. He aquí, no hay más nada qué hacer’. Pero, y con todo esto, el Venerable Ananda declara que hay algo más que debe ser hecho”.

[2.20] “Y, ¿cuál es, Venerable Ananda, la división de la sabiduría que el Bienaventurado consideraba digna de elogios, que enseñaba para que la gente se estableciera en ella y se afirmara en ella?”.

[2.21-36] “Con la mente concentrada, purificada, brillante… [igual que en DN 2,83-97].

[2.37] “Esta es, hombre joven, la división de la sabiduría que el Bienaventurado consideraba digna de elogios, que enseñaba para que la gente se estableciera en ella y se afirmara en ella. Más allá de esto, no queda nada que debe ser hecho”.

“¡Esto es maravilloso, Venerable Ananda, es asombroso, Venerable Ananda! Esta división de la noble sabiduría es perfecta y completa, no deja nada para completar. Y yo no veo que esta división de la sabiduría aria sea completada entre las escuelas de otros ascetas y brahmanes. Y más allá de esto, no queda nada que debe ser hecho.

“¡Excelente, Venerable Ananda! ¡Excelente, Venerable Ananda! El Venerable Ananda esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara, en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Buda, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el Venerable Ananda me considere como su seguidor laico, a partir de ahora, que ha ido por refugio de por vida”.


FUENTES:

Rhys Davids, T.W. (1899). Subha Sutta en Dialogues of the Buddha. Londres, Oxford University Press.

Walshe, M. (1995).Subha Sutta: About Subha. Morality, Concentration, Wisdom en The Long Discourses of the Buddha: A Translation of the Digha Nikaya, pp. 171-157.

Subhasuttam en World Tipitaka Edition


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

MN 50 Maratajjaniya Sutta – Reprimenda a Mara

Mara intenta acosar al Venerable Maha Moggallana, pero éste le relata una historia del pasado remoto, en la cual se advierten los peligros de crear perturbaciones a los discípulos del Buda.


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión el Venerable Maha Moggallana estaba morando entre los bhaggas de Sumsumaragira, en el Parque de los Venados de la arboleda de Bhesakala.

[2] Ahora bien, en esa ocasión, cuando el Venerable Maha Moggallana [se ejercitaba] al aire libre, caminando de arriba a abajo, Mara —el Malvado— se alojó en su vientre y penetró en sus intestinos. Entonces, el Venerable Maha Moggallana consideró lo siguiente: «¿Por qué está mi vientre tan pesado? Uno podría pensar que está lleno de frijoles». De este modo dejó de caminar y se dirigió a su vivienda, sentándose en un lugar preparado para ello.

[3] Ya sentado, dirigió minuciosamente la atención hacia sí mismo, entonces, descubrió que Mara —el Malvado— había entrado en su vientre y entrañas. Al percatarse de esto, exclamó: «¡Fuera, Malvado! ¡Salid, Maligno! No hostigues al Tathagata, no hostilices al discípulo del Tathagata, que esto podría acarrearte daño y sufrimiento por largo tiempo».

[4] Mara [escuchándolo] pensó: «Este asceta ha dicho esto sin haberme visto ni saber nada de mí. Incluso su maestro no puede reconocerme tan pronto, ¿cómo pudo este discípulo descubrirme?».

[5] Entonces, el Venerable Maha Moggallana le contestó: «Aun así te conozco, Malvado. No pienses: ‘Él no me conoce’. Tú eres Mara, el Malvado, y estabas pensando así: ‘Este asceta ha dicho esto sin haberme visto ni saber nada de mí. Incluso su maestro no puede reconocerme tan pronto, ¿cómo pudo este discípulo descubrirme?’».

[6] Luego, Mara pensó: «Este asceta me conoce, me vio cuando dijo eso”; después de lo cual emergió de la boca del Venerable Maha Moggallana y permaneció de pie junto a la entrada [de la vivienda].

[7] El Venerable Maha Moggallana, viéndolo de pie, exclamó: «También te veo allí, Malvado, no pienses: ‘Él no me ve’. Estás de pie, junto a la puerta.

[8] «En otro tiempo, Malvado, fui un Mara de nombre Dusi [1], el cual tenía una hermana llamada Kali, de la cual tú eras su hijo, es decir, mi sobrino.

[9] «Ahora bien, en aquel tiempo había aparecido en el mundo el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha [2], quien poseía dos auspiciosos discípulos principales llamados Vidhura y Sanjiva. Entre todos los discípulos, del Bienaventurado Kakusandha, no había ninguno igual al Venerable Vidhura en la enseñanza del Dhamma y, por ello, fue que llegó a ser llamado ‘Vidhura’ [3]. El Venerable Sanjiva, sin embargo, marchó a la selva [a sentarse] en la raíz de un árbol o choza vacía y, allí, entró sin dificultad en el cese de la percepción y sensación.

[10] «Entonces, Malvado, sucedió que en cierta ocasión, en la cual el Venerable Sanjiva se había sentado en la raíz de un árbol —y entrado en el cese de la percepción y sensación—, unos vaqueros, pastores y labradores que pasaban por el lugar, lo vieron sentado allí, absorto en el cese de la percepción y sensación, entonces pensaron: ‘¡Es maravilloso, señores, es maravilloso! He aquí que este asceta sentado está muerto. Vamos a cremarlo’. Entonces, juntando boñiga, pasto y madera, formaron una pila junto al cuerpo del Venerable Sanjiva y, prendiéndole fuego, siguieron su camino.

[11] «Aconteció que, habiendo terminado la noche, el Venerable Sanjiva emergió del logro [4] y —siendo ya de mañana— sacudió su túnica, se vistió y, tomando su cuenco y hábito exterior, se dirigió al pueblo a pedir limosna. Cuando los vaqueros, pastores y labradores vieron al Venerable Sanjiva, vagando en búsqueda de limosnas, pensaron: ‘¡Es maravilloso, señores, es maravilloso! ¡He aquí a este asceta que, estando sentado y muerto, ha vuelto a la vida!’. Así fue como el Venerable Sanjiva vino a tener por nombre ‘Sanjiva’ [5].

[12] «Entonces, Malvado, el Mara Dusi pensó: ‘He aquí estos [dos] monjes virtuosos, de buen carácter, pero de los que no conozco sus idas y venidas. Me adueñaré de los brahmanes, jefes de familia, diciéndoles: «Vengan ya, abusen, injurien, reprendan y acosen a estos monjes virtuosos de buen carácter; entonces, tal vez, al verse abusados, vilipendiados, reprendidos y acosados ​​por ustedes, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad»’ [6].

[13] «Luego, tomando posesión de los brahmanes hombres hogareños, el Mara Dusi, les dijo: ‘Vengan ya, abusen, injurien, reprendan y acosen a estos monjes virtuosos de buen carácter; entonces, tal vez, al verse abusados, vilipendiados, reprendidos y acosados ​​por ustedes, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad’. Entonces, habiendo tomado el Mara Dusi posesión de los brahmanes hombres hogareños, éstos abusaron, vilipendiaron, reprendieron y acosaron a los monjes virtuosos de buen carácter, de este modo [7]: ‘Estos ascetas calvos, siervos de tez morena, descendientes de los pies del Ancestro [8] claman: «¡Somos meditadores, somos meditadores!»; y, sin embargo, todos flácidos, con hombros caídos y cabezas gachas, meditan, remeditan, vuelven a meditar y meditan mal [9]. Como un búho sobre la rama en espera de un ratón, como un chacal a la orilla del río en espera de un pez, como un gato espera —tras la puerta, basura o sumidero— a un ratón, o como un burro descargado espera a la entrada meditando, remeditando, volviendo a meditar y meditan mal, así, también, estos ascetas calvos, siervos de tez morena, descendientes de los pies del Ancestro reclaman: «¡Somos meditadores, somos meditadores!» y, sin embargo, todos flácidos, con hombros caídos y cabezas gachas, meditan, remeditan, vuelven a meditar y no meditan nada en absoluto’. Ahora bien, Malvado, cuando [los brahmanes hombres hogareños] murieron, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparecieron en un estado de privación, un destino infeliz, de perdición, incluso en el infierno.

[14] «Entonces, el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha se dirigió a los monjes así: ‘Monjes, el Mara Dusi ha tomado posesión de los brahmanes hombres hogareños, diciéndoles: «Vengan ya, abusen, injurien, reprendan y acosen a estos monjes virtuosos de buen carácter; entonces, tal vez, al verse abusados, vilipendiados, reprendidos y acosados ​​por ustedes, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad». Vamos, monjes, permanezcan impregnando un cuarto [10] con la mente imbuida de amor benevolente. De igual modo, permanezcan impregnando dos… tres… cuatro cuartos, arriba, abajo, alrededor, a todos y a ustedes mismos con la mente imbuida de amor benevolente exaltado, abundante, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión. De igual manera, permanezcan impregnando un cuarto con la mente imbuida de compasión… alegría altruista… ecuanimidad exaltada, abundante, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión’ [11].

[15] «De esta forma, Malvado, cuando aquellos monjes terminaron de ser aconsejados e instruidos por el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha, se marcharon a la selva, a la raíz de un árbol o choza vacía, y ahí moraron impregnando un cuarto con la mente imbuida de amor benevolente… compasión… alegría altruista… con la mente imbuida de ecuanimidad… sin hostilidad ni animadversión.

[16] «Viendo aquello, el Mara Dusi entonces consideró lo siguiente: ‘A pesar de lo que estoy haciendo, sigo sin conocer las idas y venidas de estos virtuosos monjes de buen carácter. Ahora me adueñaré de los brahmanes hombres hogareños, diciéndoles: «Vengan ya, honren, respeten, veneren y reverencien a estos virtuosos monjes de buen carácter; entonces, tal vez, al verse honrados, respetados, venerados y reverenciados, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad»’ [12].

[17] «Entonces, tomando posesión de los brahamanes hombres hogareños, el Mara Dusi les dijo: ‘Vengan ya, honren, respeten, veneren y reverencien a estos virtuosos monjes de buen carácter; entonces, tal vez, al verse honrados, respetados, venerados y reverenciados, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad’. Luego, habiendo tomado el Mara Dusi posesión de los brahmanes hombres hogareños, éstos honraron, respetaron, veneraron y reverenciaron a los virtuosos monjes de buen carácter. Ahora bien, Malvado, cuando [los brahmanes hombres hogareños] murieron, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparecieron en un destino feliz, incluso en el mundo celestial.

[18] «Entonces, Malvado, el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha se dirigió a los monjes así: ‘Monjes, el Mara Dusi ha tomado posesión de los brahmanes hombres hogareños, diciéndoles: «Vengan ya, honren, respeten, veneren y reverencien a estos virtuosos monjes de buen carácter; entonces, tal vez, al verse honrados, respetados, venerados y reverenciados ​​por ustedes, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad». Vamos, monjes, permanezcan contemplando la asquerosidad del cuerpo, percibiendo lo repulsivo de la alimentación, percibiendo el desencanto por el mundo, contemplando la impermanencia en todo lo formado’ [13].

[19] «De esta forma, Malvado, cuando aquellos monjes terminaron de ser aconsejados e instruidos por el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha, se marcharon a la selva, a la raíz de un árbol o choza vacía, y ahí moraron contemplando la asquerosidad del cuerpo, percibiendo lo repulsivo de la alimentación, percibiendo el desencanto por el mundo, contemplando la impermanencia en todo lo formado.

[20] «Así, cuando fue de mañana, el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha se vistió y, tomando su cuenco y hábito exterior, fue al pueblo por limosnas con el Venerable Vidhura como asistente.

[21] «Entonces, el Mara Dusi posesionándose de un muchacho, recogió una piedra y golpeó con ella al Venerable Vidhura, cortándole la cabeza. Con la sangre brotando del corte en su cabeza, el Venerable Vidhura continuó caminando tras el Bienaventurado Kakusandha. Entonces, el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha, volteándose, lo miró con mirada de elefante: ‘Este Mara Dusi no tiene límites’. Y, con esa mirada, el Mara Dusi cayó en el sitio donde estaba, para reaparecer de inmediato en el Gran Infierno [14].

[22] «Ahora, Malvado, hay tres nombres para el Gran Infierno: el infierno de las seis bases del contacto, el infierno del empalamiento con estacas y el infierno para ser sentido [experimentado] por uno mismo [15]. Cuando los guardianes del infierno vinieron por mí, me dijeron: ‘Buen señor, cuando las llamas de la hoguera se junten en su corazón, entonces usted sabrá: «Estaré siendo abrasado en el infierno por mil años»’.

[23] «Por muchos años, Malvado, por muchos siglos, por todo un milenio fui abrasado en ese Gran Infierno. Luego, por diez milenios fui abrasado en el anexo de ese Gran Infierno, experimentando la sensación conocida como ‘el surgir de la maduración’ [16]. Malvado, mi cuerpo tenía la misma forma de un cuerpo humano, pero mi cabeza era la de un pez».

[24] «¿Qué puede compararse al infierno

Donde Dusi se abrasaba,

Agresor del discípulo Vidhura

Y del brahmán Kakusandha? [17]

Estacas de acero, hasta un centenar,

Cada una padecida separadamente;

Este puede ser un infierno bondadoso, comparado

Al lugar donde Dusi se quemaba,

Agresor del discípulo Vidhura

Y del brahmán Kakusandha.

«Oscuro, tienes mucho que sufrir

Por agredir a semejante monje,

A un discípulo del Iluminado

Quien enseguida reconoció tu acción.

[25] «En medio del océano

Hay palacios que perduran eones,

De zafiro brillante y rojos ardientes

De lustre translúcido y claro,

Donde iridiscentes ninfas marinas

Danzan ritmos complejos e intrincados.

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[26] «Soy uno que, exhortado

Por el Iluminado en persona,

Estremeció el Palacio de la Madre de Migara

Con la punta del pie, mientras la Orden observaba [18].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[27] «Soy uno que, empuñando con firmeza

La fuerza de los poderes supranormales,

Estremeció la totalidad del Palacio de Vejayanta

Con la punta del pie, sólo para incitar a los dioses [19].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[28] «Soy uno que, en aquel palacio,

Planteó a Sakka la pregunta:

‘¿Conoce usted, amigo, la liberación

Debida a la total destrucción del deseo?’;

A lo cual, entonces, Sakka respondió

Con veracidad a la pregunta planteada [20].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[29] «Soy uno que preguntó a

Brahma en el celestial Salón Sudhamma:

‘¿Amigo, se encuentra en usted todavía

Un punto de vista errado, aceptado en otro tiempo?

¿Es el esplendor celestial

Claramente visto por usted como pasajero?’;

Entonces Brahma respondió a mi pregunta,

Fielmente y en su debida secuencia:

‘Ya no se encuentra en mí,

Señor, la visión equivocada que sostuve en el pasado;

Ahora veo, con toda claridad,

Que el esplendor de los cielos es pasajero;

Rechazo mi reclamo previo de que

Aquello es permanente y eterno’ [21].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[30] «Soy uno que, por la liberación,

Ha tocado la cima del Monte Sineru,

Visitado la India, Pubbavideha

Y todas las regiones de la tierra [22].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir

Por agredir a semejante monje,

A un discípulo del Iluminado

Quien enseguida reconoció tu acción.

[31] «Nunca ha sido encontrado un fuego

Que se proponga: ‘Déjame quemar a un tonto’,

Pero sí a un tonto que embista al fuego y

Se provoque quemaduras por su propia acción.

Así también tú, Mara,

Por agredir al Tathagata

Como un tonto que juega con fuego,

Te has quemado a ti mismo.

Por agredir al Tathagata

Has generado mucho demérito.

Malvado, ¿imaginas que el mal [kamma] no madura?

Actuando así la maldad se acumula

Y dura mucho tiempo, ¡oh, hacedor del fin!

Mara, evita al Iluminado,

No juegues más tus engaños con los monjes».

De esta forma el monje reprendió a Mara

En el espeso matorral de Bhesakala,

Tras lo cual el sombrío espíritu

Desapareció al instante.


NOTAS:

[1] El nombre significa «el Corruptor» o «el Corrupto». En la concepción budista del universo la personificación de Mara, como la de Maha Brahma, es un papel asumido por diferentes personas en concordancia con su tipo de kamma.

[2] Kakusandha fue el primer Buda del presente ciclo cosmológico conocido como la “Era Auspiciosa”. Fue seguido por los Budas Konagamana y Kassapa, quienes precedieron la aparición del Buda actual, Gotama.

[3] El nombre significa «el Sin Rival».

[4] Uno que ha logrado el cese y que, aparentemente, no está sujeto a daño o muerte una vez alcanzada la propia realización. El Visuddhimagga (XXIII,37) llega a afirmar que, con el logro del cese, incluso se llega a proteger de la destrucción algunas pertenencias personales, como el hábito o el asiento de meditación.

[5] El nombre significa «el Sobreviviente».

[6] Es decir, a causa de las contaminaciones que hace surgir en sus mentes, les impide escapar del samsara.

[7] Los Comentarios se esfuerzan en señalar que Mara no ejerció ningún control sobre las acciones de los brahmanes, en cuyo caso sólo él habría sido el único responsable y los brahmanes no habrían podido generar mal kamma por sus obras. En su lugar, Mara habría causado que los brahmanes imaginaran escenas donde los monjes se comportaban de manera impropia y, de esta forma, despertó en ellos el antagonismo que los llevó a hostilizar a los monjes. La intención de Mara era hacer que los monjes cedieran a la ira y desaliento.

[8] «El Ancestro» (bandhu), es Brahma, llamado así por los brahmanes, que lo consideraban su antepasado original. Los Comentarios explican que era una creencia común entre los brahmanes que ellos descendían de la boca de Brahma, los khattiyas de su pecho, los vessas del vientre, los suddas de sus piernas y los samanas de la planta de los pies.

[9] “Jhayanti pajjhayanti nijjhayanti apajjhayanti”. Aunque los términos de forma individual no tienen un sentido peyorativo, la expresión en su conjunto es obviamente despectiva. En el MN 108,26 los cuatro verbos se usan para describir la meditación de aquel cuya mente está obsesionada por los cinco obstáculos o impedimentos (nivarana).

[10] La «cuarta parte», se refiere a la dirección geográfica hacia la cual los monjes deben emanar metta, es decir, cada uno de los 4 puntos cardinales [nota del editor].

[11] Los cuatro brahmaviharas son el antídoto apropiado para protegerse de la hostilidad de otros, así como para neutralizar las tendencias a la ira y desaliento de la propia mente.

[12] En esta ocasión, la intención de Mara es hacer caer a los monjes víctimas del orgullo, negligencia o complacencia.

[13] Los Comentarios señalan que estas cuatro meditaciones son los antídotos respectivos para el deseo sexual, el deseo del gusto, la atracción por el mundo y la infatuación por la ganancia, el honor y el elogio. Ver AN 7,46.

[14] Los Comentarios aclaran que «la mirada del elefante» (nagapalokita) consiste en el gesto de girar todo el cuerpo, sin torcer el cuello, para mirar tras de sí. El Mara Dusi no muere debido a «la mirada del elefante» del Buda, sino que fue consecuencia del mal kamma generado —al agraviar al gran discípulo— lo que cortó su vida en el acto.

[15] El Gran Infierno, también llamado Avici, es descrito con gran detalle en el MN 130,16-19.

[16] Los Comentarios detallan que esta sensación, experimentada en el anexo (ussada) del Gran Infierno, es más dolorosa que aquellos sentimientos sufridos en el propio Avici.

[17] Aquí el Buda Kakusandha es llamado «brahmán» en el sentido del MN 39,24.

[18] Ver SN 51,14.

[19] Ver MN 37,11.

[20] Ver MN 37,12.

[21] Ver SN 6,5.

[22] Estos versos tratan sobre la maestría y poder supranormal del Venerable Moggallana para viajar por los aires como un pájaro.


FUENTES

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 50 – Maratajjaniya Sutta – The Rebuke to Mara, en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 431 – 437

Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.

MN 46 Mahadhammasamadana Sutta – Gran discurso sobre las maneras de emprender las cosas

Una forma alternativa de explicar las cuatro maneras de emprender las cosas del sutta anterior.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí, se dirigió a los monjes de esta manera: “Monjes”.

Sí, Venerable Señor», respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:

[2] “Monjes, la mayoría de los seres tiene este deseo, esta aspiración y este anhelo: ‘¡Si tan solo las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyesen y las cosas deseables, queridas y apetecibles se incrementasen!’. A pesar de que los seres tienen este deseo, esta aspiración y este anhelo, con todo eso, las cosas indeseables, no queridas y desagradables se incrementan y las cosas deseables, queridas y apetecibles disminuyen. Ahora bien, monjes, ¿qué pensáis? ¿Cuál es la razón de esto?”.

Venerable Señor, nuestras enseñanzas están enraizadas en el Bienaventurado, guiadas por el Bienaventurado y se sostienen en el Bienaventurado. Sería bueno que el Bienaventurado explicase el significado de estas palabras; así, habiéndolo escuchado de parte del Bienaventurado, los monjes lo recordarán”.

Entonces, monjes, escuchad y prestad atención que voy a hablar”.

Sí, Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:

[3] “He aquí, monjes, un no instruido mundano no tiene en consideración a los nobles, no es hábil ni disciplinado en su Dhamma, no tiene en consideración a los hombres santos, no es hábil ni disciplinado en su Dhamma, no conoce cuáles son las cosas que deberían ser cultivadas ni conoce cuáles son las cosas que no deberían ser cultivadas, no conoce cuáles son las cosas que deberían ser seguidas ni conoce cuáles son las cosas que no deberían ser seguidas. Al no conocerlo, cultiva aquellas cosas que no deberían ser cultivadas y no cultiva aquellas cosas que deberían ser cultivadas, sigue aquellas cosas que no deberían ser seguidas y no sigue aquellas cosas que deberían ser seguidas. Es debido a esto que las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[4] “Pero un bien instruido noble discípulo, monjes, tiene en consideración a los nobles, es hábil y disciplinado en su Dhamma, tiene en consideración a los hombres santos, es hábil y disciplinado en su Dhamma, conoce cuáles son las cosas que deberían ser cultivadas y conoce cuáles son las cosas que no deberían ser cultivadas, conoce cuáles son las cosas que deberían ser seguidas y conoce cuáles son las cosas que no deberían ser seguidas. Al conocerlo, no cultiva aquellas cosas que no deberían ser cultivadas y cultiva aquellas cosas que deberían ser cultivadas, no sigue aquellas cosas que no deberían ser seguidas y sigue aquellas cosas que deberían ser seguidas. Es debido a esto que las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[5] “He aquí, monjes, existen estas cuatro maneras de emprender las cosas. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Hay una manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro.

[Persona ignorante]

[6] “Ahora bien, monjes, alguien que es ignorante, no conociendo esta manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro, no entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es penosa ahora y resultara penosa en el futuro’. No conociendo esto, no lo entiende tal como realmente es, y como ignorante que es, lo cultiva en vez de evitarlo. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[7] “Además, monjes, alguien que es ignorante, no conociendo esta manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro, no entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es placentera ahora, pero resultara penosa en el futuro’. No conociendo esto, no lo entiende tal como realmente es, y como ignorante que es, lo cultiva en vez de evitarlo. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[8] “Además, monjes, alguien que es ignorante, no conociendo esta manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro, no entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es penosa ahora, pero resultara placentera en el futuro’. No conociendo esto, no lo entiende tal como realmente es, y como ignorante que es, no lo cultiva sino que lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[9] “Además, monjes, alguien que es ignorante, no conociendo esta manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro, no entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es placentera ahora y resultara placentera en el futuro’. No conociendo esto, no lo entiende tal como realmente es, y como ignorante que es, no lo cultiva sino que lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[Persona sabia]

[10] “Ahora bien, monjes, alguien que es sabio, conociendo esta manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro, entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es penosa ahora y resultara penosa en el futuro’. Conociendo esto, lo entiende tal como realmente es, y como sabio que es, no lo cultiva sino que lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[11] “Ahora bien, monjes, alguien que es sabio, conociendo esta manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro, entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es placentera ahora, pero resultara penosa en el futuro’. Conociendo esto, lo entiende tal como realmente es, y como sabio que es, no lo cultiva sino que lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[12] “Ahora bien, monjes, alguien que es sabio, conociendo esta manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro, entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es penosa ahora, pero resultara placentera en el futuro’. Conociendo esto, lo entiende tal como realmente es, y como sabio que es, lo cultiva y no lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[13] “Ahora bien, monjes, alguien que es sabio, conociendo esta manera de emprender las cosas que es placentera y pero resulta placentera en el futuro, entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es placentera ahora y resultara placentera en el futuro’. Conociendo esto, lo entiende tal como realmente es, y como sabio que es, lo cultiva y no lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[Las cuatro maneras]

[14] “Y, ¿cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro? He aquí, monjes, alguien en pena y dolor mata a los seres vivos y experimenta pena y dolor por haber matado a los seres vivos como condición. Además, monjes, alguien en pena y dolor toma lo que no le ha sido dado… se involucra en la inapropiada conducta sexual… dice mentiras… habla maliciosamente… habla con rudeza… se involucra en charlas frívolas… es ávido… tiene la mente con animadversión… sostiene incorrectos puntos de vista y experimenta pena y dolor por haber sostenido incorrectos puntos de vista como condición. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renace en un mal destino, en el mundo bajo, en el plano de la miseria, hasta en el infierno. Esta se llama la manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro.

[15] “Y, ¿cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro? He aquí, monjes, alguien en placer y alegría mata a los seres vivos y experimenta placer y alegría por haber matado a los seres vivos como condición. Además, monjes, alguien en placer y alegría toma lo que no le ha sido dado… se involucra en la inapropiada conducta sexual… dice mentiras… habla maliciosamente… habla con rudeza… se involucra en charlas frívolas… es ávido… tiene la mente con animadversión… sostiene incorrectos puntos de vista y experimenta placer y alegría por haber sostenido incorrectos puntos de vista como condición. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renace en un mal destino, en el mundo bajo, en el plano de la miseria, hasta en el infierno. Esta se llama la manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro.

[16] “Y, ¿cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro? He aquí, monjes, alguien en pena y dolor se abstiene de matar a los seres vivos y experimenta pena y dolor por haberse abstenido de matar a los seres vivos como condición. Además, monjes, alguien en pena y dolor se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado… de involucrarse en la inapropiada conducta sexual… de decir mentiras… de hablar maliciosamente… de hablar con rudeza… de involucrarse en charlas frívolas… de ser ávido… de tener la mente con animadversión… que sostiene rectos puntos de vista y experimenta pena y dolor por haber sostenido rectos puntos de vista como condición. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renace en un buen destino, en el reino celestial. Esta se llama la manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro.

[17] “Y, ¿cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro? He aquí, monjes, alguien en placer y alegría se abstiene de matar a los seres vivos y experimenta placer y alegría por haberse abstenido de matar a los seres vivos como condición. Además, monjes, alguien en placer y alegría se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado… de involucrarse en la inapropiada conducta sexual… de decir mentiras… de hablar maliciosamente… de hablar con rudeza… de involucrarse en charlas frívolas… de ser ávido… de tener la mente con animadversión… que sostiene rectos puntos de vista y experimenta placer y alegría por haber sostenido rectos puntos de vista como condición. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renace en un buen destino, en el reino celestial. Esta se llama la manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro.

[Los símiles]

[18] “Imaginad, monjes, una calabaza amarga mezclada con veneno y un hombre que quiere vivir y no desea morir, que busca el placer y evita el dolor llegando allí. Entonces imaginad que la gente le dice: ‘Buen hombre, esta calabaza es amarga y mezclada con veneno: bebe de ella si quieres; pero mientras bebas de ella, no te va a gustar su color, olor ni sabor, y después de beber llegarás a morir o tendrás dolores mortales’. E imaginad que él tomase de ella y, mientras bebiese, no le gustase su color, olor ni sabor; y después de haber bebido llegase a morir o tuviese dolores mortales. De la misma manera sucede, lo declaro yo, con la manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro.

[19] “Imaginad, monjes, una copa de bronce con una bebida que poseyera un buen color, olor y sabor, pero estuviera mezclada con veneno, y un hombre que quiere vivir y no desea morir, que busca el placer y evita el dolor llegando allí. Entonces imaginad que la gente le dice: ‘Buen hombre, esta copa de bronce tiene una bebida que posee buen color, olor y sabor pero está mezclada con veneno: bebe de ella si quieres; mientras bebas de ella, te va a gustar su color, olor y sabor, pero después de beber llegarás a morir o tendrás dolores mortales’. E imaginad que él tomase de ella y, mientras bebiese, le gustase su color, olor y sabor, pero después de haberlo bebido llegase a morir o tuviese dolores mortales. De la misma manera sucede, lo declaro yo, con la manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro.

[20] “Imaginad, monjes, la orina fermentada mezclada con varias medicinas y un hombre que llega allí enfermo con ictericia. Entonces imaginad que la gente le dice: ‘Buen hombre, esta es orina fermentada mezclada con varias medicinas: bébela si quieres; mientras la bebas, no te va a gustar su color, olor ni sabor, pero después de beber, vas a estar bien’. E imaginad que él la tomase y, mientras bebiese, no le gustase su color, olor ni sabor, pero después de haberla bebido estuviese bien. De la misma manera sucede, lo declaro yo, con la manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro.

[21] “Imaginad, monjes, una cuajada mezclada con miel, mantequilla y melaza, y un hombre que llega allí enfermo con disentería. Entonces imaginad que la gente le dice: ‘Buen hombre, esta es cuajada mezclada con miel, mantequilla y melaza: bébela si quieres; mientras la bebas, te va a gustar su color, olor y sabor, y después de beber, vas a estar bien’. E imaginad que él la tomase, y mientras bebiese, le gustase su color, olor y sabor, y después de haberla bebido estuviese bien. De la misma manera sucede, lo declaro yo, con la manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro.

[22] “Al igual que en el otoño, monjes, en el último mes de la época de las lluvias, cuando el cielo está claro y sin nubes, el sol se levanta sobre la tierra disipando toda la oscuridad del espacio con su brillo, radiación y luminosidad, así también, la manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro, disipa con su brillo, radiación y luminosidad toda la oscuridad de las otras doctrinas de los ascetas y brahmanes mundanos”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado, y los monjes fueron satisfechos y se deleitaron con las palabras del Bienaventurado.

 


FUENTES:

Bhikkhu Ñanamoli y Bhikkhu Bodhi (1995). Mahadhammasamadana Sutta – The Greater Discourse on Ways of Undertaking Things en The Middle-Length Discourses of the Buda: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 265-269.

Mahadhammasamadanasuttam en Digital Pali Reader 4.1.

Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

 

 

MN 45 Culadhammasamadana Sutta – Discurso menor sobre la manera de emprender las cosas

El Buda explica las cuatro maneras de emprender las cosas, de acuerdo a si las mismas son placenteras o doloras en la actualidad, y si producirán pena o placer en el futuro.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba viviendo en Savatthi, en la arboleda de Jeta del parque de Anathapindika. Allí se dirigió a los monjes así: «Monjes».

«Venerable Señor», respondieron los monjes, y el Bienaventurado continuó:

[2] «Monjes, hay cuatro maneras de emprender las cosas. ¿Cuáles cuatro? Hay una manera de emprender las cosas que es placentera en el presente y madura como dolor en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es dolorosa en el presente y madura como dolor en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es dolorosa en el presente y madura como placer en el futuro. Y hay una manera de emprender las cosas que es placentera en el presente y madura como placer en el futuro.

[3] «¿Y cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es placentera en el presente y madura como dolor en el futuro? Monjes, hay ascetas y brahmanes cuya doctrina y visión es la siguiente: ‘No hay perjuicio en los placeres sensuales’. Entonces, atragantándose de placeres sensuales, se divierten con aquellas mujeres errantes que llevan el cabello atado en un moño, diciendo: ‘¿Qué temeroso futuro ven estos buenos ascetas y brahmanes en los placeres sensuales cuando hablan de abandonarlos y comprenderlos plenamente? ¡Placentero es el tierno roce del suave y pubescente brazo de la mujer errante!’. Así, se atragantan de placeres sensuales y, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparecen en un estado de privación, un destino infeliz, en la perdición, incluso en el infierno. Allí, mientras sienten dolor, tormento y desgarradores sentimientos, exclaman: ‘Este es el temeroso futuro que aquellos buenos ascetas y brahmanes veían en los placeres sensuales cuando hablaban de abandonarlos y comprenderlos plenamente. Porque es por esta razón y debido a estos placeres sensuales que, ahora, estamos sumidos en el dolor, tormento y desgarradores sentimientos’.

[4] «Monjes, supongamos que en el último mes de la temporada calurosa una vaina de enredadera maluva se abre de golpe y una de sus semilla cae a los pies de un árbol sala. Entonces, la deidad que vive en el árbol se llena de miedo, susto y perturbación. Sin embargo, sus amigos y compañeros, parientes y familiares —deidades de los jardines y de los parques, deidades de los árboles y las hierbas medicinales, deidades del pasto y de los árboles monarca del bosque—, reunidos juntos, tranquilizan a la deidad diciéndole: ‘No temas, señor, no tengas miedo. Tal vez un pavo real se trague la semilla de enredadera maluva, o un animal salvaje se la coma, o un incendio forestal la queme, o unos leñadores se la lleven, o las hormigas blancas la devoren o, incluso, puede que no sea fértil’. Pero acontece que ningún pavo real se traga la semilla, ni ningún animal salvaje se la come, ni ningún incendio forestal la quema, ni ningún leñador se la lleva, ni las hormigas blancas la devoran y, de hecho, resulta ser perfectamente fértil. Entonces, siendo mojada por la lluvia, de la semilla brota —a su debido tiempo— un suave, fino y tierno zarcillo de enredadera maluva que se enrosca alrededor del árbol sala. Entonces, la divinidad que habita el árbol sala piensa: ‘¿Qué temeroso futuro vieron mis amigos y compañeros, parientes y familiares…, en esta semilla de enredadera maluva cuando se reunieron y me tranquilizaron como lo hicieron? ¡Placentero es el tierno roce del suave y pubescente zarcillo de la enredadera maluva!’. Mas luego, cuando la enredadera rodeó al árbol sala, hizo un dosel sobre él y —cubriéndolo como una cortina todo alrededor— dividió sus principales ramas, la deidad que vivía en el árbol se dio cuenta: ‘Este es el temeroso futuro que veían en esa semilla de enredadera maluva. Y es debido a esa semilla que ahora estoy sumido en el dolor, tormento y desgarradores sentimientos’.

«Así también, monjes, hay ciertos ascetas y brahmanes cuya doctrina y visión es la siguiente: ‘No hay perjuicio en los placeres sensuales’… [y, con la disolución del cuerpo…] exclaman: ‘Este es el temeroso futuro que aquellos buenos ascetas y brahmanes veían en los placeres sensuales… y debido a estos placeres sensuales es que, ahora, estamos sumidos en el dolor, tormento y desgarradores sentimientos’. Esta es la forma de emprender las cosas que se conoce como placentera en el presente y que madura como dolor en el futuro.

[5] «¿Y cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es dolorosa en el presente y madura como dolor en el futuro? He aquí, monjes, alguien que va desnudo, que rechaza las convenciones [sociales], se lame las manos, no acude ni detiene cuando se le pregunta; no acepta la comida que le traen, no acepta la comida que le preparan especialmente ni las invitaciones a comer; no recibe nada de la olla, del cuenco ni a través del umbral, de un palo, del machacador del mortero, ni entre dos que comen juntos; no acepta nada de una mujer embarazada o que está dando de mamar, ni de mujer que yazca con hombre; no recibe comida que se ha anunciado será distribuida, ni en un lugar donde un perro ha estado esperando o donde zumban las moscas; no acepta pescado ni carne, no toma licores, vinos ni infusiones fermentadas; se mantiene en una casa con un bocado… en dos casas con dos bocados… en siete casas con siete bocados; vive con un platillo al día… dos platillos al día… siete platillos al día; toma la comida una vez por día, una vez cada dos días… una vez cada siete días, incluso, cuando toma la comida quincenalmente, sigue la práctica de tomarla cada cierto tiempo, dentro de períodos previamente establecidos; come verduras, mijo, arroz silvestre, cáscaras y vainas, musgo, salvado de arroz, escoria de arroz, flor de sésamo, pasto o estiércol de vaca; vive de las raíces silvestres y frutos caídos, viste con cáñamo o cáñamo mezclado con telas, con sudarios, con harapos de la basura, viste con corteza de árboles, con piel de antílope o fajas de cuero de antílope, con tela del pasto kusa, con tela de corteza, tela de virutas de madera o de pelos de la cabeza, con lana de animales y alas de búho; es de los que sigue la práctica de arrancarse cabellos y barba, que rehúsa sentarse, permaneciendo de pie todo el tiempo o manteniéndose en cuclillas continuamente; es de los que utiliza colchones de púas como cama o sigue la práctica de bañarse tres veces al día, incluso al anochecer. De este modo, ejercita una variedad de distintas formas para atormentar y mortificar el cuerpo. Así, con la disolución de éste, después de la muerte, reaparece en un estado de privación, con un destino infeliz, en la perdición, incluso en el infierno. Esta es la forma de emprender las cosas que se conoce como dolorosa en el presente y que madura como dolor en el futuro.

[6] «¿Y cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es dolorosa en el presente y madura como placer en el futuro? He aquí, monjes, alguien que por naturaleza es poseedor de una intensa lujuria y, debido a eso, constantemente experimenta el dolor y sufrimiento que origina la lujuria; por naturaleza es poseedor de un intenso odio y, debido a eso, constantemente experimenta el dolor y sufrimiento que origina el odio; por naturaleza es poseedor de una intensa ilusión y, debido a eso, constantemente experimenta el dolor y sufrimiento que origina la ilusión. A pesar de todo, en medio del dolor y la pena, con el rostro lleno de lágrimas, dirige su vida en perfecta y pura santidad. Así, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparece en un destino feliz, incluso en el mundo celestial. Esta es la forma de emprender las cosas que se conoce como dolorosa en el presente y que madura como placer en el futuro.

[7] «¿Y cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es placentera en el presente y madura como placer en el futuro? He aquí, monjes, alguien que por naturaleza no es poseedor de una intensa lujuria y, debido a eso, no experimenta el dolor y sufrimiento que origina la lujuria; por naturaleza no es poseedor de un intenso odio y, debido a eso, no experimenta el dolor y sufrimiento que origina el odio; por naturaleza no es poseedor de una intensa ilusión y, debido a eso, no experimenta el dolor y sufrimiento que origina la ilusión. De este modo, apartado de los placeres sensuales, apartado de los perjudiciales estados mentales, él entra y permanece en el primer jhana, que consiste en arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido. Al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental, consistente en arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin pensamiento aplicado ni sostenido. Al desaparecer el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, experimentando felicidad en su cuerpo, entonces, entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘Él es ecuánime, atentamente consciente, alguien que tiene una morada feliz’. Al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad. Así, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparece en un destino feliz, incluso en el mundo celestial. Esta es la forma de emprender las cosas que se conoce como placentera en el presente y que madura como placer en el futuro.

«Monjes, estas son las cuatro maneras de emprender las cosas».

Esto fue lo que dijo el Bienaventurado, entonces los monjes se mostraron satisfechos y deleitados con las palabras del Bienaventurado.



FUENTE:

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 45 – Culadhammasamadana Sutta – The Shorter Discourse on Ways of Undertaking Things, en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 405 – 407.

Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.

 

 

SN 1,30 Enijangha Sutta – De pie ligero

Buda responde a un grupo de devas, ¿cuál es la liberación de la insatisfacción?

 


[Leer en pali]

[30] “Habiéndonos acercado a usted, le hacemos una pregunta,

¡Oh, fino héroe de pie ligero,

Sin la codicia, que subsiste con poca comida,

Que recorre solo como un león o un naga,

Sin la consideración por los placeres sensuales!

¿Cuál es la liberación de la insatisfacción?”.

“Las cinco cuerdas de los placeres sensuales en el mundo,

Con la mente declarada como la sexta:

Habiendo aquí expugnado el deseo,

Uno así queda liberado de la insatisfacción”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Antelope Calves en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 103.

Enijanghasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 1,29 Katucakka Sutta – Cuatro ruedas

Cómo escapar de la codicia.

 


[Leer en pali]

[29] “Habiendo cuatro ruedas y nueve puertas,

Lleno de codicia y atado a ella,

Nacido del pantano, ¡oh gran héroe!

¿Cómo uno puede escapar de eso?”.

“Habiendo cortado la correa y la piola,

Habiendo cortado los malos deseos y la codicia,

Habiendo sacado el ansia de la raíz:

Así uno escapa de eso”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Four Wheels en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 102.

Katucakkasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 1,28 Mahaddhana Sutta – Aquellos de grandes riquezas

Los arahants, y no aquellos de grandes riquezas, son los que abandonan la corriente de la existencia.

 


[Leer en pali]

[28] “Aquellos de grandes riquezas y propiedades,

Incluso los khattiyas que gobiernan el país,

Se miran unos a otros con ojos ávidos,

Insaciables de los placeres sensuales.

Entre aquellos que llegaron a ser así de codiciosos,

Que fluyen a lo largo de la corriente de la existencia,

¿Quién aquí abandonó el ansia?

¿Quién en el mundo no es más ávido?

Habiendo dejado sus casas y saliendo,

Habiendo dejado sus hijos y ganado,

Habiendo dejado atrás la codicia y el odio,

Habiendo expugnado la ignorancia,

Los arahants con las contaminaciones destruidas

Son aquellos en el mundo no más ávidos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Those of Great Wealth en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 101.

Mahaddhanauttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.