SN 1,44 Ekamula Sutta – Una raíz

Un deva presenta un acertijo sobre los logros del Buda.

 


 [Leer en pali]

[44] [Un devata:]

“El visionario ha cruzado el abismo

Con su: una raíz, dos remolinos,

Tres manchas, cinco extensiones

Y un océano con doce torbellinos” [1].

 


NOTA:

[1] Los Comentarios explican este acertijo de la siguiente manera: el océano (samudda) o el abismo (patala) es el ansia, llamada un océano porque es imposible de llenar y un abismo porque no ofrece un punto de apoyo. Es una raíz (ekamula) porque es la ignorancia. Los dos remolinos (dviravatta) son los puntos de vista del eternalismo y aniquilacionismo… Las tres manchas (timala) son la avidez, el odio y la falsa ilusión; las cinco extensiones (pancapatthara), las cinco cuerdas del placer sensual; y los doce torbellinos (dvadasavatta), las seis internas y externas bases de los sentidos (Bodhi, 2000, p.545).

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). One Root en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 131.

Ekamulasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

MN 80 Vekhanassa Sutta – Discurso con Vekhanassa

El Buda, al igual que en el sutta anterior, examina la doctrina de otro asceta errante, usando el mismo símil de “la muchacha más hermosa del país”, pero esta vez, agregando una sección sobre las cuerdas de los placeres sensuales.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi.

[2] Entonces, el asceta errante Vekhanassa se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron estas amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, permaneciendo a un lado, hizo esta exclamación gozosa en presencia del Bienaventurado: “¡Este es el esplendor perfecto, es un perfecto esplendor!”.

Pero, Kaccana, ¿por qué dices: ‘¡Este es el esplendor perfecto, es un perfecto esplendor!’? ¿Qué es aquel perfecto esplendor?”.

Maestro Gotama, el esplendor perfecto es aquel que no es superado por ningún otro esplendor más alto ni más sublime”.

Pero Kaccana, ¿cuál es aquel esplendor que no es superado por ningún otro esplendor más alto ni más sublime?”.

Maestro Gotama, es aquel esplendor que es perfecto, que no es superado por ningún otro esplendor más alto ni más sublime”.

[3] «Kaccana, tú puedes continuar así por mucho tiempo. Dices: ‘El esplendor perfecto es aquel que no es superado por ningún otro esplendor más alto ni más sublime’, pero no indicas lo que es ese esplendor. Imagina, Kaccana, que un hombre dijera: ‘Estoy enamorado de la muchacha más bella del país’. Y si alguien le preguntara: ‘En cuanto a esta muchacha más bella del país, buen hombre, de la que estás enamorado: ¿la conoces?, ¿sabes si pertenece a la clase noble, a la de los brahmanes, a la de los khattiya o a la de la gente común?’, él respondiese: ‘No’. Entonces si alguna otra persona le preguntara: ‘En cuanto a esta muchacha más bella del país, buen hombre, de la que estás enamorado: ¿sabes su nombre o clan de procedencia?… ¿Sabes si es de estatura alta, baja o mediana, si es de piel oscura, morena o blanca?… ¿Sabes de qué aldea proviene, pueblo o ciudad?’, él respondiese: ‘No’. Entonces, si alguna otra persona le preguntara: ‘Entonces, buen hombre, ¿estás enamorado de una muchacha que no conoces ni has visto nunca?’, él respondiese: ‘Sí’.

Si esto fuera así, Kaccana, ¿no te parece que aquel hombre estaría diciendo tonterías?”.

Efectivamente, Venerable Señor, si este fuera el caso, aquel hombre estaría diciendo tonterías”.

Pues de la misma manera tú, Kaccana, dices: ‘El esplendor perfecto es aquel que no es superado por ningún otro esplendor más alto ni más sublime’, sin indicar lo que es ese esplendor.

[4] «Venerable Señor, al igual que una hermosa piedra preciosa de berilo de las aguas más puras, tallada en ocho facetas, puesta sobre terciopelo rojo, brilla, irradia y resplandece, así es el esplendor del alma incorruptible después de la muerte”.

[5] «¿Qué te parece, Kaccana?, entre el esplendor de una piedra preciosa de berilo de las aguas más puras, tallada en ocho facetas, puesta sobre terciopelo rojo, que brilla, irradia y resplandece, y el esplendor de una luciérnaga en la oscuridad de la noche, ¿cuál de los dos tiene un esplendor más excelso y sublime?».

«Pues, Venerable Señor, es la luciérnaga en la oscuridad de la noche la que tiene un esplendor más excelso y más sublime».

[6] «Y, ¿qué te parece, Kaccana?, entre el esplendor de una luciérnaga en la oscuridad de la noche y un candil de aceite en la oscuridad de la noche, ¿cuál de los dos tiene un esplendor más excelso y más sublime?».

«Pues, Venerable Señor, es el candil de aceite en la oscuridad de la noche el que tiene un esplendor más excelso y más sublime».

[7] » Y, ¿qué te parece, Kaccana?, entre el esplendor de un candil de aceite en la oscuridad de la noche y una gran fogata en la oscuridad de la noche, ¿cuál de los dos tiene un esplendor más excelso y más sublime?».

«Pues, Venerable Señor, es la gran fogata en la oscuridad de la noche la que tiene un esplendor más excelso y más sublime».

[8] «Y, ¿qué te parece, Kaccana?, entre el esplendor de una gran fogata en la oscuridad de la noche y el lucero del alba en una noche despejada, ¿cuál de los dos tiene un esplendor más excelso y más sublime?».

«Pues, Venerable Señor, es el lucero del alba en una noche despejada el que tiene un esplendor más excelso y más sublime».

[9] «Y, ¿qué te parece, Kaccana?, entre el esplendor del lucero del alba en una noche despejada y la luna llena a medianoche cuando está en su cenit, en una noche despejada del día quince de Uposatha, ¿cuál de los dos tiene un esplendor más excelso y más sublime?».

«Pues, Venerable Señor, es la luna llena a medianoche cuando está en su cenit, en una noche despejada del día quince de Uposatha, la que tiene un esplendor más excelso y más sublime».

[10] «Y, ¿qué te parece, Kaccana?, entre el esplendor de la luna llena a medianoche cuando está en su cenit, en una noche despejada del día quince de Uposatha, y el sol al mediodía cuando está en su cenit, en un día despejado del último mes de la estación de las lluvias, ¿cuál de los dos tiene un esplendor más excelso y más sublime?».

«Pues, Venerable Señor, es el sol al mediodía cuando está en su cenit, en un día despejado del último mes de la estación de las lluvias, el que tiene un esplendor más excelso y más sublime».

[11] «Pues más allá de esto, Kaccana, conozco muchos dioses que exceden en resplandor a la luna y al sol, pero aun así, con todo esto no digo: ‘Este es el esplendor perfecto, este es el esplendor que no es superado por ningún otro esplendor más alto ni más sublime’. Pero tú, Kaccana, hablando de un esplendor que es menor y más insignificante que el de una luciérnaga, dices: ‘Este es el esplendor perfecto’, pero no señalas lo que es ese esplendor.

[12] “He aquí, Kaccana, hay estas cinco cuerdas de los placeres sensuales. Y, ¿cuáles son esas cinco? Las formas cognoscibles por el ojo que son deseables, apetecibles, agradables y codiciables, conectadas con el deseo sensual, que originan la codicia. Los sonidos cognoscibles por el oído… los olores cognoscibles por la nariz… los sabores cognoscibles por la lengua… los objetos tangibles cognoscibles por el cuerpo que son deseables, apetecibles, agradables y codiciables, conectados con el deseo sensual, que originan la codicia. Estas son las cinco cuerdas de los placeres sensuales.

[13] “Ahora bien, Kaccana, el placer y la alegría que surgen en dependencia de estas cinco cuerdas de los placeres sensuales se llaman placeres sensuales. De esta manera [surge] el placer sensual a través de los placeres sensuales, pero más allá de los placeres sensuales hay un placer más sublime que el sensual, aquel que fue declarado como el más sublime entre ellos” [1].

[14] Cuando se dijo esto, el asceta errante Vekhanassa dijo: ¡Esto es maravilloso, Maestro Gotama, es asombroso, Maestro Gotama! ¡Qué bien ha sido explicado esto por el Maestro Gotama: ‘De esta manera [surge] el placer sensual a través de los placeres sensuales, pero más allá de los placeres sensuales hay un placer más sublime que el sensual, aquel que fue declarado como el más sublime entre ellos’!”.

Kaccana, para ti que sostienes otros puntos de vista, que tienes otras creencias, que tienes diferentes inclinaciones, que te adhieres a otras doctrinas y sigues a otro maestro, es difícil conocer qué es la sensualidad, qué es el placer sensual o cuál es aquel placer más sublime que el placer sensual. Pero aquellos monjes que son Arahants con las contaminaciones completamente destruidas, que han vivido la vida santa, que hicieron lo que se tenía que hacer, que echaron la carga, alcanzaron la última meta, destruyeron los grilletes de la existencia y se liberaron por completo a través del conocimiento final, ellos sí pueden conocer qué es la sensualidad, qué es el placer sensual y cuál es el placer más sublime que el placer sensual”.

[15] Cuando se dijo esto, el asceta errante Vekhanassa se enojó y se disgustó, y vilipendiando, desaprobando y censurando al Bienaventurado, dijo: ‘El asceta Gotama se está poniendo cada vez peor’. Acto seguido, dijo al Bienaventurado: “He aquí, hay algunos ascetas y brahmanes que, sin haber conocido el pasado y sin haber visto el futuro, exclaman: ‘El nacimiento está destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que se tenía que hacer se hizo y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia’. Lo que dicen se torna tonto, se convierte en meras palabras, vacías y sin sentido”.

[16] “Si algunos ascetas o brahmanes exclaman, sin haber conocido el pasado ni haber visto el futuro: ‘El nacimiento está destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que se tenía que hacer se hizo y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia’, pueden ser refutados de acuerdo con el Dhamma. Más bien, deja el pasado, Kaccana, deja el futuro. Que el hombre sabio venga —el que es honesto y sincero, el que es recto— y yo lo instruiré y le enseñaré el Dhamma de tal manera que, practicando de acuerdo con estas instrucciones, pronto conocerá y verá por sí mismo esto: ‘Así realmente llega la liberación de las ataduras de la ignorancia’. Imagina, Kaccana, a un tierno infante que tiene atadas [sus cuatro extremidades] con lazos y un quinto lazo atado al cuello. Y luego, como consecuencia de su crecimiento y maduración, estos lazos se aflojan hasta que se da cuenta de esto: ‘¡Soy libre!’, entonces ya no habría más ataduras para él. De la misma manera, que el hombre sabio venga… y verá por sí mismo esto: ‘Así, realmente, llega la liberación de las ataduras de la ignorancia’”.

[17] Cuando esto se dijo, el asceta errante Vekhanassa dijo al Bienaventurado: “¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el Maestro Gotama me considere como su seguidor laico a partir de ahora, que ha ido por refugio de por vida”.

 


NOTA:

[1] En pali esta frase tiene forma de un acertijo y la traducción, en este caso, es una conjetura de Bhikkhu Nanamoli, la cual seguimos aquí en español.

 


FUENTES:

Bhikkhu Ñanamoli y Bhikkhu Bodhi (1995). Vekhanassa Sutta – To Vekhanassa en The Middle-Length Discourses of the Buda: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 443-444.

Mahadhammasamadanasuttam en Digital Pali Reader 4.1.

Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

 

MN 69 Gulissani Sutta – Gulissani

El Venerable Sariputta ofrece este discurso, que trata sobre su propia práctica, a un monje que se ejercita solo en el bosque.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba viviendo en Rajagaha, en la arboleda de bambú del Santuario de las Ardillas.

[2] Ahora bien, en esa ocasión un monje llamado Gulissani, un morador del bosque de conducta negligente, había venido de visita para quedarse con el Sangha. Entonces, con referencia al monje Gulissani, el Venerable Sariputta se dirigió a los monjes así:

[3] «Amigos, cuando un monje morador del bosque visita al Sangha, y convive con el Sangha, debe ser respetuoso y deferente con sus compañeros de vida santa. Si es irrespetuoso y descortés con sus compañeros de vida santa, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si falta el respeto y es descortés con sus compañeros de vida santa?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe ser irrespetuoso ni descortés con sus compañeros de vida santa.

[4] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, debe ser hábil en la forma correcta de sentarse, pensando: ‘Me sentaré, de manera tal, que no invada [el espacio de] los monjes ancianos ni prive a los monjes novicios de su asiento’. Si no es hábil en la manera correcta de sentarse, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si ni siquiera sabe lo que atañe a una buena conducta?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe ser descuidado en la manera correcta de sentarse.

[5] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, no debe entrar al pueblo demasiado temprano ni regresar de él al final del día. Si entra al pueblo demasiado temprano y regresa al final del día, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si entra al pueblo muy temprano y regresa de él tarde en el día?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe entrar al pueblo demasiado temprano ni regresar de él demasiado tarde en el día.

[6] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, no debe visitar a las familias laicas inmediatamente antes o después de la comida [1]. Si va inmediatamente antes o después de la comida, a visitar a las familias, entonces habrá quienes dirán de él: ‘Ciertamente, este venerable morador del bosque, viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, debe hacer visitas inoportunas [a las familias], pues se comporta así estando en el Sangha’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe visitar a las familias laicas en horas inoportunas.

[7] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, no debe ser arrogante ni vano. Si es arrogante y vano, entonces habrá quienes dirán de él: ‘Ciertamente, este venerable morador del bosque, viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, debe actuar con arrogancia y vanidad, pues así se comporta estando en el Sangha’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe ser de conducta arrogante ni vana.

[8] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, no debe ser de habla áspera ni lengua suelta. Si es rudo en el hablar y suelto de lengua, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si es áspero en el hablar y suelto de lengua?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe ser de habla áspera ni lengua suelta.

[9] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, debería ser fácil de corregir y asociarse con buenos amigos. Si es difícil de corregir y se asocia con malos amigos, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si es difícil de corregir y se asocia con malos amigos?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, debe ser fácil de corregir y asociarse con buenos amigos.

[10] «Un monje que mora en el bosque, debe vigilar las puertas de sus facultades sensoriales. Si no guarda las puertas de sus facultades sensoriales, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no es capaz de guardar las puertas de sus facultades sensoriales?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe vigilar las puertas de sus sentidos.

[11] «Un monje que mora en el bosque, debe ser moderado en el comer. Si no es moderado en la comida, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no es moderado en el comer?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe ser moderado en el comer.

[12] «Un monje que mora en el bosque, debe aplicarse a la vigilia. Si él no se aplica a la vigilia, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no se aplica a la vigilia?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe aplicarse a la vigilia.

[13] «Un monje que mora en el bosque, debe ser enérgico. Si no es enérgico, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si es perezoso?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe ser enérgico.

[14] «Un monje que mora en el bosque, debe establecerse en la atención consciente. Si él está desatento, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si está desatento?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe establecerse en la atención consciente.

[15] «Un monje que mora en el bosque, debe saber estar concentrado. Si no sabe estar concentrado, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no sabe estar concentrado?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe saber concentrarse.

[16] «Un monje que mora en el bosque, debe ser prudente. Si no es prudente, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no es prudente?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe ser prudente.

[17] «Un monje que mora en el bosque, debe aplicarse —él mismo— al Dhamma y Disciplina elevados. Si no se aplica al Dhamma y Disciplina elevados, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no es capaz de aplicarse al Dhamma y Disciplina elevados?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe aplicarse —él mismo— al Dhamma y Disciplina elevados.

[18] «Un monje que mora en el bosque, debe aplicarse —él mismo— a aquellas liberaciones que son pacíficas e inmateriales, que trascienden la forma [2], porque habrá quienes le pregunten sobre estas liberaciones que son pacíficas e inmateriales, que trascienden la forma. Y si no se aplica a estas liberaciones, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no se ha aplicado a aquellas liberaciones que son pacíficas e inmateriales, que trascienden la forma?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe aplicarse —él mismo— a aquellas liberaciones que son pacíficas e inmateriales, que trascienden la forma.

[19] «Un monje que mora en el bosque, debe aplicarse —él mismo— a [alcanzar] estados suprahumanos [3], porque habrá quienes le pregunten sobre estos estados suprahumanos. Y si no se aplica a estos estados, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no se ha aplicado a los estados suprahumanos?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe aplicarse —él mismo— a [alcanzar] estados suprahumanos”.

[20] Cuando esto fue dicho, el Venerable Maha Moggallana preguntó el Venerable Sariputta:

«Amigo Sariputta, ¿estas cosas deberían ser emprendidas y practicadas sólo por el monje que mora en el bosque, o también por el monje que vive en pueblos y ciudades?».

«Amigo Moggallana, estas cosas deberían ser emprendidas y practicadas no sólo por el monje que mora en el bosque, sino también por aquel monje que vive en pueblos y ciudades».

 


 

NOTAS:

[1] Prohibido por la Pacittiya 46,1-6. Un monje puede visitar a las familias laicas sólo si ha informado a otro monje sobre esta invitación.

[2] Los Comentarios explican que se refiere a los ocho jhana o logros meditativos. Como mínimo, un monje debería ser competente en el trabajo preliminar con un objeto de concentración, como un kasina.

[3] Los Comentarios explican que hace referencia a los estados supramundanos. Como mínimo, un monje debería ser competente para abordar el desarrollo de la visión penetrante que lo eleve hasta el arahantado.

 


FUENTE:

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 69 – Gulissani Sutta – Gulissani, en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 572 – 576

Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.

 

 

SN 1,43 Anna Sutta – La comida

Los méritos son el soporte de los seres vivos cuando éstos llegan al otro mundo.

 


 [Leer en pali]

[43] “Ellos siempre encuentran el deleite en la comida,

Tanto los devas como los seres humanos.

Así que, ¿qué clase de espíritu tendría que ser

Alguien que no tomase el deleite en la comida?”.

“Cuando reparten [dádivas]

Por la fe, con el corazón lleno de confianza,

Acumulan comida para ellos mismos

Tanto en este mundo como en el venidero.

“Por eso, habiendo removido la tacañería,

El conquistador de las impurezas debe ofrecer dádivas.

Los méritos son el soporte de los seres vivos,

[Cuando llegan] al otro mundo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Food en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 130.

Annasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,42 Kimdada Sutta – Ofreciendo, ¿qué cosa?

Un deva y el Buda conversan sobre las dádivas.

 


[Leer en pali]

[42] [Un devata:]

“¿Ofreciendo qué cosa, uno ofrece rectamente?

¿Ofreciendo qué cosa, uno ofrece belleza?

¿Ofreciendo qué cosa, uno ofrece facilidad?

¿Ofreciendo qué cosa, uno ofrece la visión?

¿Quién es el dador de todo?

Siendo preguntado, por favor, respóndame”.

[El Bienaventurado:]

“Ofreciendo la comida, uno ofrece rectamente;

Ofreciendo la vestimenta, uno ofrece la belleza;

Ofreciendo el vehículo, uno ofrece la facilidad;

Ofreciendo la lámpara, uno ofrece la visión.

“El que ofrece la residencia,

Es el dador de todo.

Pero uno que enseña el Dhamma,

Es el dador de lo inmortal”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Giving what? en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 129.

Kimdadasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,40 Dutiyapajjunnadhitu Sutta – Segundo discurso con la hija de Pajjunna

Culakokanada, una deva y otra hija del dios del tiempo Pajjunna, visita al Buda y le alaba a él y a su Dhamma.

 


 [Leer en pali]

[40] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Entonces, cuando la noche ya era avanzada, Culakokanada, la hija de Pajjunna, de una extraordinaria belleza, iluminando todo el Gran Bosque se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se quedó a un lado y recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Aquí llegó Culakokanada, la hija de Pajjunna,

Bella como el destello de la luz.

Venerando al Buda y el Dhamma,

Ella pronuncia esos versos llenos de significado.

“Aunque el Dhamma sea de semejante naturaleza

Que podría analizarla de muchas maneras,

Voy a declarar su significado de manera breve,

En la medida en que lo he aprendido con el corazón.

“Uno no debería hacer nada malo en el mundo,

Mediante la palabra, la mente ni el cuerpo.

Habiendo abandonado los placeres sensoriales,

Atentamente consciente y con clara comprensión,

Uno no debe seguir el curso

Que es penoso y doloroso”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Pajjunna’s Daughter (2) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 125.

Dutiyapajjunnadhitusuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,39 Pathamapajjunnadhitu Sutta – Primer discurso con la hija de Pajjunna

Kokanada, una deva e hija del dios del tiempo Pajjunna, visita al Buda y le alaba a él y a su Dhamma.

 


[Leer en pali]

[39] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Entonces, cuando la noche ya era avanzada, Kokanada, la hija de Pajjunna, de una extraordinaria belleza, iluminando todo el Gran Bosque se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se quedó a un lado y recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Alabo al Buda, el más grande de los seres,

Que mora en el bosque de Vesali.

Soy Kokanada,

Kokanada, la hija de Pajjunna.

“Antes solamente escuché que el Dhamma

Había sido realizado por Uno que tiene la Visión;

Pero ahora lo sé como una testigo,

Mientras el Sabio, el Afortunado enseña.

“Aquella gente ignorante que anda por ahí

Criticando el noble Dhamma

Pasa al terrible infierno de Roruva

Y experimenta el sufrimiento por mucho tiempo.

“Pero aquellos que tienen la paz y la aquiescencia

Con respecto al noble Dhamma,

Al descartar el cuerpo humano

Van a completar las huestes de los devas”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Pajjunna’s Daughter (1) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 124-125.

Pathamapajjunnadhitusuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,38 Sakalika Sutta – Astilla de piedra

Los devas impresionados por la forma como el Buda soporta un fuerte dolor, le comparan metafóricamente con fuertes animales.

 


[Leer en pali]

[38] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en el parque de los venados de Maddakucchi, cerca de Rajagaha. Entonces el Bienaventurado se cortó el pie con una astilla de piedra. Un severo dolor asaltó al Bienaventurado: sensaciones corporales que eran dolorosas, trasiegas, agudas, penetrantes, desgarradoras y desagradables. Pero el Bienaventurado las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse. Entonces el Bienaventurado dobló su hábito exterior en cuatro y se recostó sobre su lado derecho en la posición del león, con una pierna sobre la otra, atentamente consciente y con clara comprensión.

Entonces, cuando la noche estaba avanzada, setecientos devatas pertenecientes a las huestes de Satullapa, de imponente belleza, iluminando toda la arboleda de venados de Maddakucchi, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se quedaron a un lado.

Entonces un devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es un naga, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas, trasiegas, agudas, penetrantes, desgarradoras y desagradables, mediante su forma de ser como un naga, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es un león, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas, trasiegas, agudas, penetrantes, desgarradoras y desagradables, mediante su forma leonina de ser, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es un purasangre, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas… y desagradables, mediante su forma de ser como purasangre, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es un toro principal, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas… y desagradables, mediante su forma de ser como toro principal, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es una bestia de carga, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas… y desagradables, mediante su forma de ser como bestia de carga, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente está amansado, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas… y desagradables, mediante su forma de ser amansada, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “Mirad su concentración bien desarrollada y su mente bien liberada, que no se inclina hacia adelante ni se inclina hacia atrás, no bloqueada y comprobada por la supresión forzosa. Si a alguien se le ocurriese esto, uno podría violentarse; semejante al naga del hombre, semejante al león del hombre, semejante al purasangre del hombre, semejante el toro principal del hombre, semejante a la bestia de carga del hombre, semejante al hombre amansado. ¿Qué es aquello aparte de la falta de visión?”.

Aunque los brahmanes instruidos en los cinco Vedas

Practicasen las austeridades por quinientos años,

Sus mentes no se liberarían debidamente:

Aquellos de naturaleza baja no alcanzan la otra orilla.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Stone Splinter en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 122-123.

Sukalikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,37 Samaya Sutta – Concurso

El Buda, con su asamblea de 500 arahants, crea la admiración de los devas y cuatro de ellos lo expresan en versos.

 


 [Leer en pali]

[37] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los sakias, en el Gran Bosque, cerca de Kapilavatthu junto con un gran Sangha de monjes, unos quinientos monjes, todos los cuales eran arahants. Y los devatas de los diez sistemas mundiales se habían reunido, en su mayor parte, para ver al Bienaventurado y al Sangha de los monjes. Entonces este pensamiento se les ocurrió a cuatro devatas de las huestes de las Moradas Puras: “Este Bienaventurado está morando entre los sakias, en el Gran Bosque, cerca de Kapilavatthu junto con un gran Sangha de monjes, unos quinientos monjes, todos los cuales son arahants. Y los devatas de los diez sistemas mundiales se han reunido en su mayor parte para ver al Bienaventurado y al Sangha de los monjes. Aproximémonos, pues, al Bienaventurado y cada uno, en su presencia, le dirá su propio verso”.

Acto seguido, tan rápido como un hombre fuerte puede extender su brazo doblado o dobla su brazo extendido, aquellos devatas desaparecieron de las Moradas Puras y reaparecieron delante del Bienaventurado. Entonces aquellos devatas rindieron homenaje al Bienaventurado y se quedaron a un lado. Y estando a un lado, un devata recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Un gran concurso tuvo lugar en los bosques,

Las huestes de los devas se han reunido.

Hemos llegado a este concurso del Dhamma

Para ver al invencible Sangha”.

Otro devata recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Los monjes aquí están concentrados,

Tienen enderezadas sus propias mentes.

Como un auriga que sostiene las riendas,

El sabio resguarda sus facultades”.

Otro devata recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

Habiendo atravesado la esterilidad, cortado el larguero,

Habiendo desenraizado el pilar de Indra, no agitados,

Caminan puros y firmes,

Jóvenes nagas, bien amansados por Él, que tiene la visión”.

Otro devata recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

“Aquellos que han ido al Buda por refugio,

No irán al plano de la miseria.

Al descartar el cuerpo humano,

Van a completar las huestes de los devas”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Concourse en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 120-121.

Samayasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

SN 1,36 Saddha Sutta – La fe

Un grupo de devas (devatas) reflexiona en la presencia del Buda sobre la fe y la diligencia.

 


 

[Leer en pali]

[36] En esta ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, un número de devatas pertenecientes a las huestes de Satullapa, de imponente belleza, iluminando toda la arboleda de Jeta, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se quedaron a un lado.

Entonces un devata, estando a un lado, recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“La fe es la pareja de una persona;

Si la falta de fe no persiste,

La fama y el renombre le llegan de este modo,

Y camina al cielo al salir del cuerpo.

Entonces otro devata recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Uno debe descartar la ira, desechar la presunción,

Trascender todos los grilletes.

No sufre tormentos quien nada tiene,

Quien no se adhiere al nombre-y-forma.

[Otro devata:]

“Gente tonta, carente de sabiduría,

Devota a la negligencia.

Pero el hombre sabio guarda la diligencia

Como su más preciado tesoro.

“No te quedes en la negligencia,

No intimes con el deleite sensual.

Los diligentes, los que meditan,

Alcanzan la suprema felicidad”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Faith en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 118-119.

Saddhasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.