SN 23,3 Bhavanetti Sutta – Conducto a la existencia

Los cinco cúmulos conducen a las renovadas existencias.

 


[Leer en pali]

[3] En Savatthi.

Sentado a un lado, el Venerable Radha dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, se ha dicho, ‘el conducto a la existencia, el conducto a la existencia’. ¿Qué es, Venerable Señor, el conducto a la existencia?”.

“Radha, el deseo, la codicia, el deleite, la avidez, el involucramiento y el apego, los puntos de vista mentales, las adherencias y las tendencias subyacentes en consideración a la forma: esto se llama el conducto a la existencia. Su cese es el cese del conducto a la existencia.

“El deseo, la codicia, el deleite, la avidez, el involucramiento y el apego, los puntos de vista mentales, las adherencias y las tendencias subyacentes en consideración a la sensación… a la percepción… a las formaciones volitivas… a la conciencia: esto se llama el conducto a la existencia. Su cese es el cese del conducto a la existencia”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Conduit to Existence» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1183.

«Bhavanettisuttam» en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 23,1 Mara Sutta – Mara

Los cinco cúmulos del apego han de ser vistos como Mara.

 


[Leer en pali]

[1] En Savatthi.

Entonces, el Venerable Radha se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, se ha dicho ‘Mara, Mara’. ¿De qué manera, Venerable Señor, puede ser el Mara?”.

“Cuando hay forma, Radha, allí puede ser Mara, o el asesino o alguien que es asesinado. Por eso, Radha, mira la forma como al Mara, mírala como al asesino, mírala como a alguien que está asesinando. Mírala como la enfermedad, como un tumor, como un dardo, como la miseria, como verdadera miseria. Aquellos que la ven así, ven rectamente.

“Cuando hay sensación… Cuando hay percepción… Cuando hay formaciones volitivas… Cuando hay conciencia, Radha, allí puede ser Mara, o el asesino o alguien que es asesinado. Por eso, Radha, mira la conciencia como al Mara, mírala como al asesino, mírala como a alguien que está asesinando. Mírala como la enfermedad, como un tumor, como un dardo, como la miseria, como verdadera miseria. Aquellos que la ven así, ven rectamente”.

“Y, ¿cuál es, Venerable Señor, el propósito de ver rectamente?”.

“El propósito de ver rectamente, Radha, es la revulsión”.

“Y, ¿cuál es, Venerable Señor, el propósito de la revulsión?”.

“El propósito de la revulsión, Radha, es el desapasionamiento”.

“Y, ¿cuál es, Venerable Señor, el propósito del desapasionamiento?”.

“El propósito del desapasionamiento, Radha, es la liberación”.

“Y, ¿cuál es, Venerable Señor, el propósito de la liberación?”.

“El propósito de la liberación, Radha, es el Nibbana”.

“Y, ¿cuál es, Venerable Señor, el propósito del Nibbana?”.

“Has ido más allá del rango de las preguntas, Radha. No fuiste capaz de asir el límite de las preguntas. La vida santa, Radha, se vive con el Nibbana como su base, el Nibbana como su destino, el Nibbana como su meta final”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Mara» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1182.

«Marasuttam» en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 21,12 Sahayaka Sutta – Compañeros

Al igual que su preceptor Mahakappina, protagonista del sutta anterior, sus dos pupilos también son monjes ejemplares de gran poder espiritual.

 


[Leer en pali]

[12] En Savatthi.

Entonces dos monjes compañeros, que eran pupilos del Venerable Mahakappina, se acercaron al Bienaventurado. Y cuando el Bienaventurado los vio llegar desde cierta distancia, se dirigió a los monjes así:

“Monjes, ¿veis a aquellos monjes que están llegando, que son compañeros y pupilos del Venerable Mahakappina?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Aquellos monjes son de un gran y majestuoso poder espiritual. No es fácil encontrar algún logro que estos monjes ya no hayan alcanzado. Y ellos son quienes, descubriéndola por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida, entran y permanecen en la insuperable meta de la vida santa, en aras de la cual el hombre de clan correctamente abandona la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar”.

Esto es lo que el Bienaventurado dijo y, habiendo dicho esto, el Afortunado, el Maestro, agregó:

“Aquellos monjes compañeros

Han sido unidos por largo tiempo.

El verdadero Dhamma los ha unido,

[Están unidos] en el Dhamma proclamado por el Buda.

            “Han sido bien disciplinados por Kappina

            En el Dhamma proclamado por el Noble.

            Están llevando sus últimos cuerpos,

            Habiendo conquistado a Mara y su montaña”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Companions» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 980.

«Sahayakasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 20,11 Singala Sutta – El chacal

La vida del chacal enfermo, que aún disfruta de la existencia, es un ejemplo a imitar.

 


[Leer en pali]

[11] En Savatthi.

“Monjes, ¿habéis escuchado al viejo chacal aullar, cuando rozaba el alba?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“El viejo chacal, monjes, está afligido por una enfermedad llamada sarna. Sin embargo, él todavía va donde quiere, se queda donde quiere, se sienta donde quiere, se recuesta donde quiere y la fresca brisa aún sopla sobre él. Sería bueno, para alguna persona aquí, que dice ser el seguidor del hijo de los sakias, que experimentase incluso esta clase de existencia individual.

“Por eso, monjes, así debéis entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a morar diligentemente’. Así debéis entrenaros a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Jackal» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 964.

«Singalasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 20,10 Bilara Sutta – El gato

Un símil del gato y el ratón que explica la excesiva socialización de los monjes con las familias.

 


[Leer en pali]

[10] En una ocasión cierto monje estaba socializando excesivamente con las familias. Entonces los otros monjes le dijeron:

“Venerable señor, no debería socializar excesivamente con las familias”. Pero aunque se le advertía de esta manera, él no quiso desistir.

Entonces un grupo de los monjes se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y reportó al Bienaventurado lo sucedido. [Y el Bienaventurado dijo:]

“Monjes, una vez en el pasado había un gato que, cuando miraba a un pequeño ratón mientras éste estaba en un callejón, en un desagüe o en un cubo de basura, pensaba: ‘Cuando este pequeño ratón salga en busca de comida, ahí voy a atraparlo y lo comeré’. Entonces, cuando este pequeño ratón salió en busca de comida, aquel gato lo atrapó y lo tragó a toda prisa sin masticarlo. Pero entonces, este pequeño ratón se comió los intestinos y el mesenterio del gato, lo cual representó para él la muerte y el sufrimiento mortal.

“Así también, monjes, hay aquí un monje que se viste por la mañana temprano y, tomando su cuenco y hábito exterior, entra en un pueblo o en una ciudad en busca de la comida de las limosnas con su cuerpo, habla y mente desprotegidos, sin establecer la atención consciente, con las facultades sensoriales irrestrictas. Y entonces ve a una mujer por allí ligeramente vestida, o ligeramente ataviada, y la lascivia invade su mente. Con la mente invadida por la lascivia encuentra la muerte y el sufrimiento mortal. Para él, monjes, la muerte en la Disciplina de los Nobles es que uno deje el entrenamiento y retorne al estilo de vida inferior; el sufrimiento mortal es que uno cometa ciertas ofensas que lo contaminen, [pero que son] de una clase que podría permitir la rehabilitación.

“Por eso, monjes, así debéis entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a entrar en un pueblo, o en una ciudad, en busca de la comida de las limosnas con el cuerpo, el habla y la mente resguardados, con la atención consciente establecida y con nuestras facultades sensoriales restringidas’. Así debéis entrenaros a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Cut» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 963.

«Bilarasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.

 

 

SN 20,9 Naga Sutta – El elefante

Un símil que explica la diferencia entre los monjes ancianos y los recientemente ordenados cuando se acercan a las familias.

 


[Leer en pali]

[9] Esto he escuchado.

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. En aquella ocasión cierto monje ―recientemente ordenado― se acercaba excesivamente a las familias. Y los otros monjes le dijeron: “Venerable señor, no debería acercarse excesivamente a las familias”, pero cuando se le advertía de esta manera, él decía: “Estos monjes ancianos piensan que pueden acercarse a las familias, y ¿por qué yo no?”.

Entonces, un grupo de monjes se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y reportó al Bienaventurado lo sucedido. [Y el Bienaventurado dijo:]

“Monjes, una vez en el pasado había un gran lago en el bosque con unos elefantes viviendo cerca. Aquellos se sumergían en el lago, tiraban arriba los tallos de los lotos con sus trompas y, después de haberlos lavado a fondo, los masticaban y tragaban cuando estaban libres de fango. Esto les embellecía y hacía más fuertes, y por eso no se encontraban con la muerte ni con el sufrimiento mortal.

“Pero sus jóvenes descendientes, emulando a aquellos grandes elefantes, también se sumergían en el lago y tiraban arriba los tallos de los lotos con sus trompas, pero después, sin haberlos lavado a fondo, los masticaban y tragaban cuando estaban llenos de fango. Esto no los embellecía ni hacía más fuertes, sino que por el contrario, se encontraban con la muerte y con el sufrimiento mortal.

“Así también, monjes, hay aquí monjes ancianos que se visten por la mañana temprano y, tomando sus cuencos y hábitos exteriores, entran en un pueblo o en una ciudad en busca de la comida de las limosnas. Allí hablan del Dhamma y los seguidores laicos muestran su confianza en ellos. Usan sus ganancias sin ligarse a ellas, sin infatuarse con ellas, sin absorberse ciegamente en ellas, viendo su peligro y entendiendo el escape de ellas. Esto les embellece y hace más fuertes, y por eso no se encuentran con la muerte ni con el sufrimiento mortal.

“Pero los monjes recientemente ordenados, emulando a aquellos monjes ancianos, también se visten por la mañana temprano y, tomando sus cuencos y hábitos exteriores, entran en un pueblo o en una ciudad en busca de la comida de las limosnas. Allí hablan del Dhamma y los seguidores laicos muestran su confianza en ellos. Pero ellos usan sus ganancias estando ligados a ellas, infatuados con ellas, absorbidos ciegamente en ellas, no viendo su peligro ni entendiendo el escape de ellas. Esto no les embellece ni hace más fuertes, sino por el contrario, se encuentran con la muerte y con el sufrimiento mortal.

“Por eso, monjes, así debéis entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a usar las ganancias sin ligarnos a ellas, sin infatuarnos con ellas, sin absorbernos ciegamente en ellas, viendo su peligro y entendiendo el escape de ellas’. Así debéis entrenaros a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Bull Elephant» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 961.

«Nagasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 20,8 Kalingara Sutta – Bloques de madera

El símil de este sutta habla de la necesidad de una constante diligencia.

 


[Leer en pali]

[8] Esto he escuchado.

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Estando allí, el Bienaventurado se dirigió a los monjes así:

“Monjes”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, ahora los licchavis usan bloques de madera como cojines; son diligentes y ardientes en ejercitarse. El rey Ajatasattu de Magadha, el hijo de Videhan, no tiene acceso a ellos, no consigue controlarlos. Pero en el futuro, monjes, los licchavis llegarán a ser delicados, con manos y pies tiernos y suaves; dormirán hasta tarde en  camas blandas con almohadas hechas de algodón y lana. Entonces el rey Ajatasattu de Magadha, el hijo de Videhan, tendrá acceso a ellos y conseguirá controlarlos.

“Así también, monjes, ahora los monjes usan bloques de madera como cojines; son diligentes y ardientes en ejercitarse. Mara, el Malvado, no tiene acceso a ellos, no consigue controlarlos. Pero en el futuro, monjes, los monjes llegarán a ser delicados, con manos y pies tiernos y suaves; dormirán hasta tarde en camas blandas con almohadas hechas de algodón y lana. Entonces Mara, el Malvado, tendrá acceso a ellos y conseguirá controlarlos.

“Por eso, monjes, así debéis ejercitaros a vosotros mismos: ‘Usando  bloques de madera como cojines, moraremos diligentes y ardientes en el esfuerzo’. Así debéis ejercitaros a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Blocks of Wood» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 960.

«Kalingarasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 20,6 Dhanuggaha Sutta – Arqueros

Con un sugerente símil, el Buda ilustra la transitoriedad de la vida.

 


[Leer en pali]

[6] En Savatthi.

“Monjes, imaginad aquí a cuatro arqueros firmemente decididos, entrenados, diestros, experimentados, cada uno de los cuales dirigiéndose a una de las cuatro direcciones. Y a un hombre que, llegando allí, pensara: ‘Voy a capturar las flechas disparadas por estos cuatro arqueros ―que están dirigidos hacia las cuatro direcciones― antes de que las mismas caigan a tierra y se las voy a devolver’. ¿Qué opináis, monjes? ¿Sería eso suficiente para decir: ‘Aquel hombre es muy rápido, dotado de una suprema velocidad’?”.

“Venerable Señor, incluso si llegase a capturar la flecha disparada por uno de estos cuatro arqueros antes de que la misma cayera en la tierra y se la devolviera, aquello ya sería suficiente para decir: ‘Aquel hombre es muy rápido, dotado de una suprema velocidad’; y ya ni hablar acerca de las flechas disparadas por todos los cuatro arqueros”.

“Monjes, así como es de veloz aquel hombre, aún más veloces son el sol y la luna. Así como es veloz aquel hombre, y así como son veloces el sol y la luna, aún más veloces son las deidades que corren delante del sol y la luna, y las formaciones vitales perecen aún más velozmente que aquello. Por eso, monjes, así debéis entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a morar diligentemente’. Así debéis entrenaros a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Archers» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 958.

«Dhanuggahasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 20,5 Satti Sutta – Lanza

La importancia de desarrollar el amor benevolente.

 


[Leer en pali]

[5] En Savatthi.

“Monjes, imaginad una lanza puntiaguda y a un hombre que, viniendo allí, pensase esto: ‘Voy a doblar esta lanza puntiaguda con mis maños o puños, voy a torcer su forma y girarla alrededor’. ¿Qué opináis, monjes? ¿Sería posible que este hombre lo hiciese así?”.

“No, Venerable Señor. Y, ¿por qué así? Porque no es fácil doblar una lanza puntiaguda con las maños o puños, torcer su forma y girarla alrededor. Aquel hombre solamente experimentaría la fatiga y la vejación”.

“Así también, monjes, cuando un monje ha desarrollado y cultivado la liberación de la mente a través del amor benevolente, hizo de él su vehículo, hizo de él su base, se estableció en él, se ejercitó en él y lo perfeccionó plenamente, si un ser no-humano quisiese asaltar su mente, aquel ser no-humano solamente experimentaría la fatiga y la vejación.

“Por eso, monjes, así debéis entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a desarrollar y cultivar la liberación de la mente a través del amor benevolente, haremos de él nuestro vehículo, haremos de él nuestra base, nos estableceremos en él, nos ejercitaremos en él y lo perfeccionaremos plenamente’. Así debéis entrenaros, monjes, a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Spear» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 957.

«Sattisuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 20,4 Okkha Sutta – Ollas de comida

La bendición de desarrollar el amor benevolente.

 


[Leer en pali]

[4] En Savatthi.

“Monjes, si alguien regalase cien ollas de comida como una acción caritativa por la mañana y cien ollas de comida como una acción caritativa por la tarde, y si otra persona desarrollase la mente en el amor benevolente ―incluso si fuera solamente por el tiempo que lleva estirar la ubre de una vaca, sea de mañana, noche o tarde―, esto tendría más frutos que aquello.

“Por eso, monjes, así debéis entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a desarrollar y cultivar la liberación de la mente a través del amor benevolente, haremos de él nuestro vehículo, haremos de él nuestra base, nos estableceremos en él, nos ejercitaremos en él y lo perfeccionaremos plenamente’. Así debéis entrenaros, monjes, a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Pots of Food» en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 956.

«Okkhasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.