SN 14,2 Phassananatta Sutta – La diversidad de los contactos

Cómo surge el contacto dependiendo de los elementos.

 


[Leer en pali]

[2] En Savatthi.

“Monjes, es en dependencia de la diversidad de los elementos que surge la diversidad de los contactos. Y, ¿cuál es, monjes, la diversidad de los elementos? El elemento del ojo, el elemento del oído, el elemento de la nariz, el elemento de la lengua, el elemento del cuerpo y el elemento de la mente. Esto se llama, monjes, la diversidad de los elementos.

“Y, ¿cómo es, monjes, que en dependencia de la diversidad de los elementos surge la diversidad de los contactos? En dependencia del elemento del ojo, surge el contacto del ojo; en dependencia del elemento del oído, surge el contacto del oído; en dependencia del elemento de la nariz, surge el contacto de la nariz; en dependencia del elemento de la lengua, surge el contacto de la lengua; en dependencia del elemento del cuerpo, surge el contacto del cuerpo; en dependencia del elemento de la mente, surge el contacto de la mente. Es de esta manera, monjes, que en dependencia de la diversidad de los elementos surge la diversidad de  los contactos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Diversity of Contacts», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications, p. 781.

«Phassananattasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

SN 14,1 Dhatunanatta Sutta – Diversidad de los elementos

La naturaleza intrínseca, carente de ser, de los seis elementos.

 

[Leer en pali]

[1] En Savatthi.

“Monjes, voy a enseñaros sobre la diversidad de los elementos. Escuchad y prestad atención que voy a hablar”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Y, ¿qué es, monjes, la diversidad de los elementos? El elemento del ojo, el elemento de la forma, el elemento de la consciencia del ojo; el elemento del oído, el elemento del sonido, el elemento de la consciencia del oído; el elemento de la nariz, el elemento del olor, el elemento de la consciencia de la nariz; el elemento de la lengua, el elemento del sabor, el elemento de la consciencia de la lengua; el elemento del cuerpo, el elemento del objeto táctil, el elemento de la consciencia del cuerpo; el elemento de la mente, el elemento de los fenómenos mentales, el elemento de la consciencia de la mente.

“Esto se llama, monjes, la diversidad de los elementos”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). “Diversity of Elements”, en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications. P. 627.   

«Dhatunanattasuttam», en Digital Pali Reader 4.1.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 11,25 Akkodha Sutta – La no-ira

Sakka instruye a los dioses sobre la no-violencia.

 


[Leer en pali]

[25] Esto he escuchado.

En cierta ocasión el Bienaventurado moraba en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí el Bienaventurado dijo:

“Monjes, una vez en el pasado remoto Sakka, el señor de los devas, estaba instruyendo a los devas del Tavatimsa y, en aquella ocasión, recitó este verso:

 

“’No permitan que la ira se apodere de ustedes;

No se enojen con los que se enojan con ustedes.

En los Nobles siempre mora

La no-ira y la no-violencia.

Como una avalancha de montaña

La ira destruye a la gente malvada’”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Nonanger», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications, p. 524.

«Akkodhasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 11,24 Accaya Sutta – Transgresión

El Buda sostiene a Sakka como el modelo de paciencia y perdón para los monjes.

 


[Leer en pali]

[24] En Savatthi.

En esa ocasión, dos monjes habían reñido y uno de ellos agredió al otro. Entonces este monje confesó su transgresión al otro monje, pero éste no lo perdonó.

Entonces, un grupo de monjes se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le relató lo sucedido. [Y el Bienaventurado dijo:]

“Monjes, he aquí que hay dos clases de tontos: una clase es aquella que no ve la transgresión como una transgresión y, otra, la que no perdona de acuerdo con el Dhamma cuando el otro confiesa su transgresión. Estas son las dos clases de tontos.

“Monjes, he aquí hay dos clases de sabios: una clase es aquella que ve la transgresión como una transgresión y, otra, la que perdona de acuerdo con el Dhamma cuando el otro confiesa su transgresión. Estas son las dos clases de sabios.

“Una vez, en el pasado remoto, Sakka, el señor de los devas, estaba instruyendo a los devas del Tavatimsa en el salón de asambleas Sudhamma y, en aquella ocasión, recitó este verso:

 

“’Pongan la ira bajo control;

No hagan decaer vuestra amistad.

No avergüencen a alguien que es inocente;

No pronuncien el habla que provoca divisiones.

Como una avalancha de montaña

La ira destruye a la gente malvada’”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Transgression», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, p. 523.

«Accayasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 11,23 Sambarimaya Sutta – Arte mágico de Sambari

Sakka, el señor de los dioses, infructuosamente le pide al señor de los asuras que le enseñe un arte mágico.

 


[Leer en pali]

[23] En Savatthi.

El Bienaventurado dijo esto: “Monjes, una vez en el pasado remoto, Vepacitti, el señor de los asuras, estaba enfermo, afligido y gravemente aquejado. Entonces Sakka, el señor de los devas, se acercó a Vepacitti para indagar sobre su dolencia. Y Vepacitti vio a Sakka llegando desde cierta distancia y le dijo: ‘Cúrame, señor de los devas’. [Entonces Sakka dijo:] ‘Enséñame el arte mágico Sambari, Vepachitti’. [Pero éste respondió:] ‘No quiero enseñar eso, señor, hasta que tenga el permiso de los asuras’.

“Entonces, monjes, Vepacitti, el señor de los asuras, preguntó a los asuras: ‘¿Puedo enseñar el arte mágico de Sambari a Sakka, el señor de los devas?’. [Y los asuras dijeron:] ‘No le enseñes el arte mágico de Sambari, querido señor’.

“Entonces, monjes, Vepacitti, el señor de los asuras se dirigió a Sakka, el señor de los devas en verso:

 

“’Un mago, oh Maghava, Sakka,

Rey de los devas, esposo de Suja,

Va al terrible infierno,

Como Sambara, por quinientos años’”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Magic», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, p. 522.

«Sambarimayasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 11,22 Dubbanniya Sutta – Feo

Un ser, de repulsivo semblante, se vuelve cada vez más apuesto a medida que se lo critica airadamente: es alguien que se alimenta de la ira.

 


[Leer en pali]

[22] En la arboleda de Jeta, cerca de Savatthi.

Estando allí, el Bienaventurado dijo esto: “Monjes, una vez en el pasado remoto, un cierto feo y deformado yakkha se sentó en el asiento de Sakka, el señor de los devas. Por ello los devas del Tavatimsa encontraron falta en eso, gruñeron y se quejaron diciendo: ‘¡Qué maravilloso es esto! ¡Realmente magnífico! ¡Este feo y deformado yakkha se sentó en el asiento de Sakka, el señor de los devas!’. Pero, mientras más encontraban falta en eso, gruñían y se quejaban los devas del Tavatimsa, aquel yakkha se volvía más y más apuesto, más y más atractivo, más y más elegante.

“Entonces, monjes, los devas del Tavatimsa se acercaron a Sakka, el señor de los devas y le dijeron: ‘He aquí, querido señor, que un feo y deformado yakkha se ha sentado en tu asiento, oh señor de los devas. Por ello nosotros encontramos falta en eso, gruñimos y nos quejamos diciendo: ‘¡Qué maravilloso es esto! ¡Realmente magnífico! ¡Este feo y deformado yakkha se sentó en el asiento de Sakka, el señor de los devas!’. Pero, mientras más encontrábamos falta en eso, gruñíamos y nos quejábamos, aquel yakkha se volvía más y más apuesto, más y más atractivo, más y más elegante’. [Entonces Sakka dijo:] ‘Este tiene que haber sido el yakkha que se alimenta de la ira’. Acto seguido, habiendo arreglado su vestimenta exterior sobre uno de sus hombros, se arrodilló sobre su rodilla izquierda en el suelo y, levantando sus manos con las palmas juntas en reverencial saludo hacia aquel yakkha, anunció su nombre tres veces: ‘Soy Sakka, el señor de los devas, querido señor. Soy Sakka, el señor de los devas, querido señor. Soy Sakka, el señor de los devas, querido señor’. Y mientras más Sakka anunciaba su nombre, aquel yakkha se volvía más y más feo, más y más deformado hasta que desapareció de allí.

“Entonces, monjes, habiéndose sentado en su propio asiento, Sakka, el señor de los devas, en aquella ocasión instruyó a los devas del Tavatimsa, recitando esos versos:

 

“’No soy alguien de mente afligida,

No caigo fácilmente en el torbellino de la ira.

Nunca me enojo por mucho tiempo

Y no permite que la ira persista en mí.

 

Cuando estoy airado no hablo con dureza

Ni alabo mis virtudes.

Me mantengo a mí mismo bien restringido

Considerando mi propio bien’”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Ugly», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications, p. 521.

«Dubbanniyasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 11,21 Chetva Sutta – Habiendo asesinado

Sakka presenta un acertijo acerca de la matanza, que el Buda responde, y que consiste en el asesinato de la ira.

 


[Leer en pali]

[21] En la arboleda de Jeta, cerca de Savatthi.

Entonces Sakka, el señor de los devas, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado. Estando a un lado, Sakka, el señor de los devas, se dirigió al Bienaventurado en verso:

 

“¿Habiendo asesinado qué cosa uno duerme profundamente?

¿Habiendo asesinado qué cosa uno no sufre?

¿Qué es aquella cosa, oh Gotama,

Cuyo asesinato usted aprueba?”.

 

[El Bienaventurado:]

“Habiendo asesinado la ira uno duerme profundamente;

Habiendo asesinado la ira uno no sufre;

El asesinato de la ira, oh Vasava,

Con su raíz venenosa y punta de miel:

Este es el asesinato que los nobles alaban,

Al haber asesinado aquello, uno no sufre”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Having Slain», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications, p. 520.

«Chetvasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 11,20 Sanghavandana Sutta – Alabanza al Sangha

Sakka, el señor de los dioses, alaba al Sangha de los monjes.

 


[Leer en pali]

[20] En Savatthi.

Estando allí el Bienaventurado dijo esto:

“Monjes, una vez en el pasado remoto, Sakka, el señor de los devas, se dirigió a su auriga Matali así: ‘Enjaeza el carruaje con su equipo de mil purasangres, amigo Matali. Vayamos al terreno del parque para contemplar un hermoso escenario’. — ‘Sí, su señoría’, respondió Matali, el auriga y enjaezó el carruaje con su equipo de mil purasangres, anunciando a Sakka, el señor de los devas: ‘El carruaje ha sido enjaezado, querido señor. Puedes hacer ahora de acuerdo con tu conveniencia’.

“Entonces Sakka, el señor de los devas, descendiendo del palacio Vejayanta, elevó sus manos con las palmas juntas en reverencial saludo y alabanza al Sangha de los monjes. Entonces Matali, el auriga, se dirigió a Sakka en verso:

 

[Matali:]

“Son ellos quienes deberían alabarte,

Los humanos atrapados en un cuerpo putrefacto,

Aquellos sumergidos en un cadáver,

Afligidos por el hambre y la sed.

¿Por qué tú los envidias,

A aquellos que moran si hogar, Vasava?

Dinos acerca de la conducta de los videntes;

Haznos escuchar lo que tienes que decir».

 

[Sakka:]

“Esto es por qué los envidio,

A aquellos que moran si hogar, Matali:

Cualquier pueblo que dejan,

Lo hacen sin preocupación.

No acumulan bienes ni depósitos,

En las ollas ni en las cajas.

Viven mediante lo que ha sido preparado

Por los demás, firmes a sus votos:

Aquellos sabios que siguen el buen consejo,

Manteniendo el silencio aún cuando [explican el Dhamma].

Mientras los devas luchan con los asuras,

Y la gente pelea uno contra el otro;

En medio de aquellos que están en lucha, ellos no pelean,

En medio de los violentos, están templados,

En medio de los que se apegan, ellos no lo hacen:

Ellos son aquellos a quien alabo, Matali».

 

[Matali:]

“Aquellos a quienes alabas, mi señor Sakka,

Realmente son los mejores en el mundo.

Yo también voy a alabarlos,

A aquellos que tú alabas, Vasava».

 

[Bienaventurado:]

“Habiendo ofrecido esta explicación,

Habiendo rendido homenaje a los diferentes puntos cardinales,

El rey de los devas, Maghava, esposo de Suja,

El supremo, subió al carruaje”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Worship of the Sangha (or Sakka’s Worship (3))», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications, pp. 516-517.

«Sanghavandanasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 11,19 Sattharavandana Sutta – Alabanza al Maestro

Sakka, el señor de los dioses, alaba al Buda, a los arahants y a los monjes que practican el Camino.

 


[Leer en pali]

[19] En Savatthi.

Estando allí el Bienaventurado dijo esto:

“Monjes, una vez en el pasado remoto, Sakka, el señor de los devas, se dirigió a su auriga Matali así: ‘Enjaeza el carruaje con su equipo de mil purasangres, amigo Matali. Vayamos al terreno del parque para contemplar un hermoso escenario’. — ‘Sí, su señoría’, respondió Matali, el auriga, y enjaezó el carruaje con su equipo de mil purasangres, anunciando a Sakka, el señor de los devas: ‘El carruaje ha sido enjaezado, querido señor. Puedes hacer ahora de acuerdo con tu conveniencia’.

“Entonces Sakka, el señor de los devas, descendiendo del palacio Vejayanta, elevó sus manos con las palmas juntas en reverencial saludo y alabanza al Bienaventurado. Entonces Matali, el auriga, se dirigió a Sakka en verso:

 

“Tanto los devas como los seres humanos

Te alaban humildemente, Vasava.

Así que ¿quién es aquel espíritu, oh Sakka,

A quien rindes semejante homenaje?».

 

[Sakka:]

“Al Perfectamente Iluminado aquí,

En este mundo con sus devas,

Al Maestro de nombre perfecto:

A él es, Matali, a quien alabo’.

A aquellos que expugnaron la codicia,

El odio y la ignorancia,

A los arahants con las contaminaciones destruidas:

A ellos son, Matali, a quienes alabo.

A los aprendices que se deleitan en el desmantelamiento,

Que persiguen diligentemente el entrenamiento

Para la remoción de la codicia y el odio,

Para trascender la ignorancia:

A ellos son, Matali, a quienes alabo». 

 

[Matali:]

“Aquellos a quienes alabas, mi señor Sakka,

Realmente son los mejores en el mundo.

Yo también voy a alabarlos,

A aquellos que tú alabas, Vasava». 

 

[Bienaventurado:]

“Habiendo ofrecido esta explicación,

Habiendo rendido homenaje a los diferentes puntos cardinales,

El rey de los devas, Maghava, esposo de Suja,

El supremo, subió al carruaje”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Worship of the Teacher (or Sakka’s Worship (2))», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications, pp. 514-515.

«Sattharavandanasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 11,18 Gahatthavandana Sutta – Alabanza a los hombres hogareños

Sakka, el señor de los dioses, alaba a quienes se entrenan en la vida santa y a los rectos seguidores laicos del Buda.

 


[Leer en pali]

[18] En Savatthi.

Estando allí el Bienaventurado dijo:

“Monjes, una vez en el pasado remoto, Sakka, el señor de los devas, se dirigió a su auriga Matali así: ‘Enjaeza el carruaje con su equipo de mil purasangres, amigo Matali. Vayamos al terreno del parque para contemplar un hermoso escenario’. — ‘Sí, su señoría’, respondió Matali, el auriga, y enjaezó el carruaje con su equipo de mil purasangres, anunciando a Sakka, el señor de los devas: ‘El carruaje ha sido enjaezado, querido señor. Puedes hacer ahora de acuerdo con tu conveniencia’.

“Entonces Sakka, el señor de los devas, descendiendo del palacio Vejayanta, elevó sus manos con las palmas juntas en reverencial saludo e hizo reverencia hacia los diferentes puntos cardinales. Entonces Matali, el auriga, se dirigió a Sakka en verso:

 

“Ellos humildemente te alaban,

Aquellos versos en el Triple Veda.

Todos los khattiyas que gobiernan en la tierra,

Los Cuatro Grandes Reyes y los gloriosos Treinta.

Así que ¿quién es aquel espíritu, oh Sakka,

A quien rindes semejante homenaje?”.

 

[Sakka:]

“Ellos humildemente me alaban,

Aquellos versos en el Triple Veda.

Todos los khattiyas que gobiernan en la tierra,

Los Cuatro Grandes Reyes y los gloriosos Treinta.

Pero yo alabo a aquellos que están dotados de la virtud,

Aquellos de un largo entrenamiento en la concentración,

Aquellos que apropiadamente hicieron el renunciamiento

Y que tienen la vida santa como destino.

Así mismo alabo, oh Matali,

A aquellos hombres hogareños que hacen el mérito,

Los seguidores laicos que poseen la virtud,

Que rectamente mantienen a una mujer».

 

[Matali:]

“Aquellos a quienes alabas, mi señor Sakka,

Realmente son los mejores en el mundo.

Yo también voy a alabarlos,

A aquellos que tú alabas, Vasava».

 

[Bienaventurado:]

“Habiendo ofrecido esta explicación,

Habiendo rendido homenaje a los diferentes puntos cardinales,

El rey de los devas, Maghava, esposo de Suja,

El supremo, subió al carruaje”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «The Worship of Householders (or Sakka’s Worship (1))», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications, pp. 512-513.

«Gahatthavandanasuttam», en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.