SN 36,5 Datthabba Sutta – Debe ser vista

Cómo uno debe considerar cada una de las clases de sensaciones para liberarse de ellas.

 


[Leer en pali]

[5] “Monjes, he aquí estas tres sensaciones. Y, ¿cuáles son esas tres? La sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-placentera-ni-dolorosa. La sensación placentera, monjes, debe ser vista como dolorosa; la  sensación dolorosa debe ser vista como un dardo; la sensación ni-placentera-ni-dolorosa debe ser vista como transitoria.

“Monjes, cuando un monje ha visto la sensación placentera como dolorosa, la  sensación dolorosa como un dardo y la sensación ni-placentera-ni-dolorosa como transitoria, es llamado un monje que ve rectamente. Ha cortado la avidez, cercenado los grilletes y, mediante una completa penetración a través de de la presunción, puso fin a la insatisfacción”.

 

Alguien que ha visto lo placentero como doloroso

Y lo doloroso como un dardo,

Que ha visto como transitoria la sensación pacífica,

La que no es placentera ni dolorosa,

Es un monje que ve correctamente,

Alguien que comprende plenamente las sensaciones.

 

Al conocer plenamente las sensaciones,

Es inmaculado en esta presente vida.

Anclado en el Dhamma, con la desintegración de su cuerpo

El maestro del conocimiento no puede ser tenido en cuenta.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Should Be Seen en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1422.

Datthabbasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,4 Patala Sutta – Abismo sin fondo

A través del símil de un abismo sin fondo, Buda explica  la naturaleza de las sensaciones.

 


[Leer en pali]

[4] “Monjes, cuando un no-instruido mundano hace esta declaración: ‘En el gran océano hay un abismo sin fondo’, lo hace acerca de algo que es no existente e irreal. Esto, monjes, más bien es una designación de la sensación dolorosa del cuerpo, aquel ‘abismo sin fondo’.

“Cuando un no-instruido mundano es conectado por una sensación corporal dolorosa, monjes, sufre, llora y se lamenta; derrama  lágrimas, golpea su pecho y se angustia. Se llama no-instruido mundano a aquel que no se levanta por encima del abismo sin fondo, que no encuentra un punto de apoyo.

“Pero, monjes, cuando un instruido noble discípulo es conectado por una sensación corporal dolorosa, no sufre, no llora ni se lamenta; no derrama lágrimas, no golpea su pecho ni se angustia. Se llama instruido noble discípulo a aquel que se levanta por encima del abismo sin fondo y que encuentra un punto de apoyo”.

 
Alguien que no puede soportar

Las dolorosas sensaciones que surgen,

Las sensaciones corporales que debilitan la vida de uno,

Que tiembla cuando lo tocan,

Un hombre débil de poca fuerza,

Que derrama lágrimas y se lamenta:

Él no se levanta por encima del abismo sin fondo

Ni tampoco encuentra un punto de apoyo.

 

Pero alguien que es capaz de soportar

Las dolorosas sensaciones que surgen,

Las sensaciones corporales que debilitan la vida de uno,

Que no tiembla cuando lo tocan:

Él sí se levanta por encima del abismo sin fondo

Y encuentra un punto de apoyo.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Bottomless Abyss en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1421.

Patalasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,3 Pahana Sutta – Abandono

Liberación de las tendencias subyacentes relacionadas con las sensaciones.

 


[Leer en pali]

[3] “Monjes, he aquí estas tres sensaciones. Y, ¿cuáles son esas tres? La sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-placentera-ni-dolorosa. Estas son las tres sensaciones. La tendencia subyacente a la avidez, en consideración a la sensación placentera, debe ser abandonada. La tendencia subyacente a la aversión, en consideración a la sensación dolorosa, debe ser abandonada. La tendencia subyacente a la ignorancia, en consideración a la sensación ni-dolorosa-ni-placentera, debe ser abandonada.

“Monjes, cuando el monje abandona la tendencia subyacente a la avidez en consideración a la sensación placentera, la tendencia subyacente a la aversión en consideración a la sensación dolorosa y la tendencia subyacente a la ignorancia en consideración a la sensación ni-dolorosa-ni-placentera, entonces se le llama un monje sin tendencias subyacentes, alguien que ve correctamente. Ha cortado la avidez, cercenado los grilletes y, mediante una completa penetración a través de la presunción, puso fin a la insatisfacción”.

Cuando uno experimenta el placer,

Sin haber entendido la sensación,

La tendencia subyacente de la codicia [se hace] presente

Para alguien que no escape de ella.

            Cuando uno experimenta la pena,

Sin haber entendido la sensación,

La tendencia subyacente de la aversión [se hace] presente

Para alguien que no escape de ella.

Uno de la Gran Visión había enseñado,

Con referencia a aquello de la sensación pacífica,

No dolorosa ni placentera:

Si uno busca el deleite incluso en esto,

No se liberará de la insatisfacción.

            Cuando un monje que es ardiente

            No descuida la clara comprensión,

            Entonces aquel sabio hombre comprende plenamente

            Las sensaciones en su totalidad.

Al conocer plenamente las sensaciones,

Es inmaculado en esta presente vida.

Anclado en el Dhamma, con la desintegración de su cuerpo

El maestro del conocimiento no puede ser tenido en cuenta.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Abandonment en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1419.

Pahanasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,2 Sukha Sutta – Placer

El Buda enumera las tres clases de sensaciones y el verso explica lo que se debe hacer con ellas.

 


[Leer en pali]

[2] “Monjes, he aquí estas tres sensaciones. Y, ¿cuáles son esas tres? La sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-placentera-ni-dolorosa. Estas son las tres sensaciones”.

Sea placentera o dolorosa

Junto con la ni-dolorosa-ni-placentera,

Tanto interna como externa,

Cualquiera que sea la clase de sensación:

Habiéndola conocido así: «Esto es la insatisfacción,

Es perecedero y se desintegra»,

Habiéndolas tocado y siendo tocado, viendo su caída,

Así uno pierde su pasión por ellas.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Pleasure en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1418.

Sukhasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,1 Samadhi Sutta – Concentración

El Buda explica las tres clases de sensaciones y un verso sobre qué debe hacer con ellas un discípulo.

 


[Leer en pali]

[1] “Monjes, he aquí estas tres sensaciones. Y, ¿cuáles son esas tres? La sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-placentera-ni-dolorosa. Estas son las tres sensaciones”.

Un discípulo del Buda, atentamente consciente,

Concentrado, que comprende claramente,

Entiende las sensaciones

Y el origen de las sensaciones,

[El lugar] donde finalmente cesan

Y el sendero que conduce a su destrucción.

Con la destrucción de las sensaciones,

Un monje queda saciado y plenamente templado.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Concentration en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1417.

Samadhisuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 35,245 Kimsukopama Sutta – Árbol kimsuka

Después de asumir la posibilidad de diferentes percepciones del Nibbana, el Buda, a través del símil de una ciudad fortificada, explica los elementos esenciales que conducen a esta experiencia.

 


[Leer en pali]

[245] Cierto monje se acercó a otro y le preguntó:

“¿De qué manera, amigo, la visión de un monje está bien purificada?”.

“Amigo, cuando un monje comprende tal como realmente son el origen y la desaparición de las seis bases de los sentidos, entonces su visión está bien purificada”.

Entonces, el primer monje no satisfecho con esta respuesta, se acercó a otro monje y le preguntó:

“¿De qué manera, amigo, la visión de un monje está bien purificada?”.

“Amigo, cuando un monje comprende tal como realmente son el origen y la desaparición de los cinco cúmulos sujetos al apego, entonces su visión está bien purificada”.

Entonces, otra vez no satisfecho con esta respuesta aquel monje  se acercó a otro monje y le preguntó:

“¿De qué manera, amigo, la visión de un monje está bien purificada?”.

“Amigo, cuando un monje comprende tal como realmente son el origen y la desaparición de los cuatro grandes elementos, entonces su visión está bien purificada”.

Entonces, otra vez no satisfecho con esta respuesta el monje  se acercó a otro monje y le preguntó:

“¿De qué manera, amigo, la visión de un monje está bien purificada?”.

“Amigo, cuando un monje comprende tal como realmente es: ‘Todo lo que está sujeto al surgimiento, está sujeto también a la desaparición’, entonces su visión está bien purificada”.

Entonces, aquel monje sin seguir satisfecho con esta respuesta se acercó al Bienaventurado y, contándole lo acontecido, le preguntó:

“¿De qué manera, Venerable Señor, un monje está bien purificado en la visión?”.

“Imagina, monje, a alguien que nunca vio un árbol kimsuka y se acercase a otro hombre, que sí lo vio, y le preguntase: ‘¿Cómo es, señor, el árbol kimsuka?’, y el otro hombre le respondiese: ‘El árbol kimsuka, buen hombre, es negruzco, parecido a un tronco carbonizado’; en esta ocasión, un árbol kimsuka podría ser exactamente así, como aquel hombre lo vio.

“Pero imagina que aquel hombre, no satisfecho con esta respuesta, se acercase a otro hombre, que también vio al árbol kimsuka, y le preguntase: ‘¿Cómo es, señor, el árbol kimsuka?’, y el otro hombre le respondiese: ‘El árbol kimsuka, buen hombre, es de color rojizo, parecido a un trozo de carne’; en esta ocasión, un árbol kimsuka podría ser exactamente así, como aquel hombre lo vio.

“Pero imagina que aquel hombre, tampoco satisfecho con esta respuesta, se acercase a otro hombre, que también vio al árbol kimsuka, y le preguntase: ‘¿Cómo es, señor, el árbol kimsuka?’, y el otro hombre le respondiese: ‘El árbol kimsuka, buen hombre, tiene tiras de corteza colgadas y vainas parecidas al árbol de acacia’; en esta ocasión, un árbol kimsuka podría ser exactamente así, como aquel hombre lo vio.

“Pero imagina que aquel hombre, tampoco satisfecho con esta respuesta, se acercase a otro hombre, que también vio al árbol kimsuka, y le preguntase: ‘¿Cómo es, señor, el árbol kimsuka?’, y el otro hombre le respondiese: ‘El árbol kimsuka, buen hombre, está lleno de hojas y follaje, y ofrece una abundante sombra, parecido al árbol baniano’; en esta ocasión, un árbol kimsuka podría ser exactamente así, como aquel hombre lo vio.

“De la misma manera, monje, aquellos hombres superiores respondieron de acuerdo con la disposición que tuvieron hacia la manera en la cual su propia visión ha sido purificada [1].

“Imagina, monje, que un rey tuviera una ciudad fronteriza con fuertes murallas, rampas, arcos y seis puertas. Y que el guardián puesto ahí fuera competente e inteligente, alguien que impide la entrada de extraños y la permite a los conocidos. Y un par de mensajeros veloces llegase allí desde occidente y le preguntase: ‘Buen hombre, ¿dónde se encuentra el señor de esta ciudad?’. Y él respondiese: ‘Está sentado en la manzana central’. Entonces, los mensajeros veloces podrían entregar el mensaje de la realeza al señor de la ciudad y volver por el mismo camino que usaron para llegar. De la misma manera, hubiesen podido llegar los mensajeros veloces del oeste, el norte o el sur para entregar el mensaje y volver por el mismo camino.

“Usé este símil, monje, con el fin de transmitir un significado. Y este es el significado: ‘La ciudad’, es la designación de este cuerpo, consistente en cuatro grandes elementos, originado de la madre y el padre, crecido sobre la base de arroz hervido y gachas, sujeto a la transitoriedad, sujeto a ser desgastado y echado fuera, a disolverse y dispersarse. ‘Las seis puertas’, es la designación de las seis bases internas de los sentidos. ‘El guardián’, es la designación de la atención consciente. ‘El par de veloces mensajeros’, es la designación de la serenidad y la visión perspicaz [samatha y vipassana]. ‘El señor de la ciudad’, es la designación de la conciencia. ‘La manzana central’, es la designación de los cuatro grandes elementos: el elemento de tierra, el elemento agua, el elemento aire y el elemento del calor . ‘El mensaje de la realeza’, es la designación del Nibbana. ‘El mismo camino, por el cual vinieron’, es la designación del Noble Óctuple Sendero, es decir, el recto punto de vista, la recta intención, la recta forma de hablar, la recta forma de actuar, el recto modo de vida, el recto esfuerzo, la recta atención consciente y la recta concentración”.

 


NOTA:

[1] Los Comentarios establecen paralelismos entre las cuatro formas de describir el árbol kimsuka y los cuatro enfoques meditativos que conducen a alcanzar el arahantado.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Kimsuka Tree en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 1408-1409.

Kimsukopamasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 35,241-242 Pathama y Dutiyadarukkhandhopama Sutta – Símil sobre el gran tronco

Un símil para explicar el funcionamiento de las seis bases internas y externas de los sentidos.

 


SN 35,241 Pathamadarukkhandhopama Sutta – Primer discurso con el símil sobre el gran tronco

[Leer en pali]

[241] En cierta ocasión el Bienaventurado moraba en Kosambi, a la orilla del río Ganges. Entonces, viendo un gran tronco llevado por la corriente del río Ganges, el Bienaventurado se dirigió a los monjes así:

“¿Veis, monjes, aquel gran tronco llevado por la corriente del río Ganges?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Monjes, si ese tronco no vira hacia esta orilla cercana, ni vira hacia la otra orilla lejana, si no se hunde en medio de la corriente ni consigue levantarse a un terreno elevado, si no queda atrapado por ningún ser humano o por ningún ser no-humano, ni por el torbellino y no llega a ser pudrirse en su interior, entonces se va a dirigir, ladear e inclinar hacia el océano. Y, ¿por qué así? Porque la corriente del río Ganges se dirige, ladea y se inclina hacia el océano.

“De igual manera, monjes, si vosotros no viráis hacia esta orilla cercana, ni viráis hacia la otra orilla lejana, si no os hundís en medio de la corriente ni conseguís levantaros a un terreno elevado, si no quedáis atrapados por ningún ser humano o por ningún ser no-humano, ni por el torbellino y no llegáis a pudriros en vuestro interior, entonces os vais a dirigir, ladear e inclinar hacia el Nibbana. Y, ¿por qué así? Porque el recto punto de vista se dirige, ladea y se inclina hacia el Nibbana”.

Cuando se dijo esto, un cierto monje preguntó al Bienaventurado:

“¿Qué es, Venerable Señor, la orilla cercana? ¿Qué es la orilla lejana? ¿Qué significa hundirse en medio de la corriente? ¿Qué significa levantarse a un terreno elevado? ¿Qué es quedar atrapado por algún ser humano o ser no-humano, o por el torbellino? ¿Qué es estar putrefacto interiormente?”.

“’La orilla cercana’, monje, es la designación de las seis bases internas de los sentidos. ‘La orilla lejana’ es la designación de las seis bases externas de los sentidos. ‘Hundirse en medio de la corriente’ es la designación del deleite y la codicia, ‘Levantarse a un terreno elevado’ es la designación de la presunción del ‘yo soy’.

“Y, ¿qué es, monje, ‘quedar atrapado por algún ser humano’? He aquí, monje, alguien vive en asociación con personas laicas, se regocija con ellas y se entristece con ellas; está feliz cuando ellas están felices y está triste cuando ellas están tristes; y se involucra a sí mismo con sus asuntos y tareas. A esto se le llama quedar atrapado por algún ser humano.

“Y, ¿qué es, monje, ‘quedar atrapado por algún ser no-humano’? He aquí, monje, alguien vive la vida santa con la aspiración de [renacer] dentro de la compañía de ciertos devas, pensando: ‘Mediante la virtud, los votos, la austeridad o la vida santa voy a renacer como un deva en medio de los devas’. A esto se le llama quedar atrapado por algún ser no-humano.

“‘Quedar atrapado por el torbellino’, monje, es la designación de las cinco cuerdas de los placeres sensuales.

“Y, ¿qué es, monje, ‘estar putrefacto interiormente’? He aquí que hay alguien que es inmoral, alguien de mal carácter, de una conducta impura y sospechosa, escondiendo sus actos y no siendo asceta, como afirma serlo, tampoco célibe, a pesar de afirmar serlo, interiormente putrefacto, corrompido y depravado. A esto se llama estar putrefacto interiormente”.

En esa ocasión, el vaquero Nanda estaba cerca del Bienaventurado, entonces se dirigió a él con estas palabras:

“Venerable Señor, yo no voy a virar hacia esta orilla cercana, ni voy a virar hacia la otra orilla lejana, no voy a hundirme en medio de la corriente ni voy a levantarme a un terreno elevado, no voy a quedar atrapado por ningún ser humano o por ningún ser no-humano, ni por el torbellino y no llegaré a ser putrefacto en mi interior. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibir la plena ordenación?”.

“En este caso, Nanda, retorna las vacas a sus dueños”.

“Las vacas retornarán por su cuenta, Venerable Señor, por el apego a sus terneros”.

“Retorna las vacas a sus dueños, Nanda”.

Entonces, el vaquero Nanda retornó las vacas a sus dueños y volviendo junto al Bienaventurado le dijo:

“Las vacas han sido devueltas a sus dueños, Venerable Señor. ¿Puedo ahora recibir el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibir la plena ordenación?”.

Entonces, el vaquero Nanda recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Entonces, morando en soledad, recluido, atento, ardiente y resuelto, no mucho tiempo después, el Venerable Nanda descubrió por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida, aquella insuperable realización de la vida santa, en aras de la cual el hombre de familia correctamente renuncia a la vida hogareña y escoge el estilo de vida sin hogar y, una vez dentro, permanece en ella. Y conoció directamente esto: “El nacimiento está destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que se tenía que hacer fue realizado y, he aquí, no hay futuras vueltas a los estados de existencia”. Y el Venerable Nanda llegó a ser uno de los Arahants.

 

SN 35,242 Dutiyadarukkhandhopama Sutta – Segundo discurso con el símil sobre el gran tronco

[Leer en pali]

[242] En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en Kosambi, a la orilla del río Ganges… [sigue igual que en el sutta anterior].

Cuando se dijo esto, el Venerable Kimbala preguntó al Bienaventurado: “¿Qué es, Venerable Señor, la orilla cercana?… [sigue igual que en el sutta anterior excepto la siguiente respuesta:]

“Y, ¿qué es, Kimbala, ‘estar putrefacto interiormente’? He aquí, Kimbala, algún monje comete un cierta ofensa contaminante, una ofensa que no puede tener rehabilitación. A esto se llama estar putrefacto interiormente”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Simile of the Great Log en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 1401-1403.

Pathama y Dutiyahatthapadopamasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 35,236-237 Pathama y Dutiyahatthapadopama Sutta – Símil sobre las manos y los pies

Un símil para explicar el surgimiento de las bases internas de los sentidos.


 

SN 35,236 Pathamahatthapadopama Sutta – Primer discurso con el símil sobre las manos y los pies

[Leer en pali]

[236] “Monjes, cuando hay manos se puede discernir cuando se recoge algo y cuando se pone. Cuando hay pies, se puede discernir cuando se va y cuando se llega. Cuando hay extremidades, se puede discernir cuando se las dobla y cuando se las extiende. Cuando hay panza, se puede discernir el hambre.

“De la misma manera, monjes, cuando hay ojo, surgen internamente el placer y la pena con el contacto-del-ojo como condición. Cuando hay oído… nariz… lengua… cuerpo… Cuando hay mente, surgen internamente el placer y la pena con el contacto-de-la-mente como condición.

“Monjes, cuando no hay manos, no se puede discernir cuando se recoge algo ni cuando se pone. Cuando no hay pies, no se puede discernir cuando se va ni cuando se llega. Cuando no hay extremidades, no se puede discernir cuando se las dobla ni cuando se las extiende. Cuando no hay panza, no se puede discernir el hambre.

“De la misma manera, monjes, cuando no hay ojo, no surgen internamente el placer ni la pena con el contacto-del-ojo como condición. Cuando no hay oído… nariz… lengua… cuerpo… Cuando no hay mente, no surgen internamente el placer ni la pena con el contacto-de-la-mente como condición”.

 

SN 35,237 Dutiyahatthapadopama Sutta – Segundo discurso con el símil sobre las manos y los pies

[Leer en pali]

[237] “Monjes, cuando hay manos, también hay lo que se recoge y lo que se pone…

“De la misma manera, monjes, cuando hay ojo, surgen internamente el placer y la pena con el contacto-del-ojo como condición…

“Monjes, cuando no hay manos, tampoco hay lo que se recoge ni lo que se pone…

“De la misma manera, monjes, cuando no hay ojo, no surgen internamente el placer ni la pena con el contacto-del-ojo como condición. Cuando no hay oído… nariz… lengua… cuerpo… Cuando no hay mente, no surgen internamente el placer ni la pena con el contacto-de-la-mente como condición”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Simile of Hands and Feet en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 1396-1397.

Pathama y Dutiyahatthapadopamasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020. 

 

 

SN 35,234 Udayi Sutta – Udayi

El yo es consecuencia del surgimiento causado por las seis bases de los sentidos.

 


[Leer en pali]

[234] En una ocasión el Venerable Ananda y el Venerable Udayi estaban morando en el Parque de Ghosita, cerca de Kosambi. Entonces, al atardecer, el Venerable Udayí emergió de su reclusión y se acercó al Venerable Ananda, intercambiando con él cordiales saludos. Cuando las cordiales palabras de bienvenida y los saludos terminaron, se sentó a un lado y le dijo:

“Amigo Ananda, este cuerpo ha sido declarado, divulgado y revelado por el Bienaventurado de esta manera: ‘Por tal y tal razón este cuerpo es no-yo’. ¿Es posible explicar la conciencia de una manera similar, enseñar, proclamar, establecer, desglosar, analizar y elucidar esto así: ‘Por tal y tal razón esta conciencia es no-yo’?”.

“Esto es posible, amigo Udayi. ¿Acaso la conciencia del ojo no surge en dependencia del ojo y las formas?”.

“Sí, amigo”.

“Si la causa y la condición del surgimiento de la conciencia del ojo cesase completa y totalmente, sin residuos, ¿podría discernirse la conciencia del ojo?”.

“No, amigo”.

“De esta manera, amigo, esto ha sido declarado, divulgado y revelado por el Bienaventurado de esta manera: ‘Por tal y tal razón esta conciencia es no-yo’.

“¿Acaso la conciencia del oído no surge en dependencia del oído y los sonidos?… ¿Acaso la conciencia del oído… de la nariz.. de la lengua… del cuerpo… de la mente no surge en dependencia de la mente y los fenómenos mentales?”.

“Sí, amigo”.

“Si la causa y la condición del surgimiento de la conciencia de la mente cesase completa y totalmente, y sin residuos, ¿podría discernirse la conciencia de la mente?”.

“No, amigo”.

“De esta manera también, amigo, esto ha sido declarado, divulgado y revelado por el Bienaventurado de esta manera: ‘Por tal y tal razón esta conciencia es no-yo’.

“Imagina, amigo, a un hombre que necesitando el duramen, buscando el duramen, recorriendo en búsqueda de duramen tomase una hacha afilada y entrase en el bosque. Y viéndo allí el tronco de un gran árbol de plátano —fuerte, fresco y con brotes de frutas en su centro— lo cortase de raíz, cortando la corona y desenrollándolo todo. Y al desenrollarlo todo no quedaría parte blanda ninguna, solo el duramen.

“Así también, un monje no reconoce al yo ni nada que pertenezca al yo en estas seis bases del contacto. Y puesto que no reconoce nada como tal cosa, no se apega a nada en el mundo. Al no apegarse, no se agita. Permaneciendo sin agitación alcanza el Nibbana y comprende esto: ‘El nacimiento está destruido. la vida espiritual ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido realizado y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia’”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). “Udayi” en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 1393-1394.   

Udayisutta en World Tipitaka Edition


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 35,233 Kamabhu Sutta – Kamabhu

No son la base sensorial ni su objeto el grillete, sino la avidez que ambos producen.

 


[Leer en pali]

[233] En cierta ocasión el Venerable Ananda y el Venerable Kamabhu moraban en el Parque de Ghosita, cerca de Kosambi. Entonces, por la tarde el Venerable Kamabhu emergió de su reclusión y, acercándose al Venrable Ananda, intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron las amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y dijo:

“¿Cómo es esto, amigo Ananda? ¿Es el ojo el grillete de las formas o las formas son el grillete del ojo? ¿Es el oído el grillete de los sonidos o los sonidos son el grillete del oído? ¿Es la nariz el grillete de los olores o los olores son el grillete de la nariz? ¿Es la lengua el grillete de los sabores o los sabores son el grillete de la lengua? ¿Es el cuerpo el grillete de las sensaciones táctiles o las sensaciones táctiles son el grillete del cuerpo? ¿Es la mente el grillete de los fenómenos o los fenómenos son el grillete de la mente?”.

“Amigo Kamabhu, el ojo no es el grillete de las formas ni las formas son el grillete del ojo, sino, más bien, el deseo y la codicia que surgen en dependencia de ambos son el grillete aquí. El oído no es el grillete de los sonidos… La nariz… La lengua… El cuerpo… La mente no es el grillete de los fenómenos ni los fenómenos son el grillete de la mente, sino, más bien, el deseo y la codicia que surgen en dependencia de ambos son el grillete aquí.

“Imagina, amigo, un buey negro y otro blanco, uncidos juntos, al mismo arnés o yugo. ¿Podría decirse con propiedad, en este caso: ‘El buey negro es el grillete del buey blanco o el buey blanco es el grillete del buey negro?’”.

“No, amigo. El buey negro no es el grillete del buey blanco ni el buey blanco es el grillete del buey negro, sino, más bien, el mismo arnés o yugo al que están uncidos juntos es el grillete aquí”.

“Así también, amigo, el ojo no es el grillete de las formas ni las formas son el grillete del ojo, sino, más bien, el deseo y la codicia que surgen en dependencia de ambos son el grillete aquí. El oído no es el grillete de los sonidos… La nariz… La lengua… El cuerpo… La mente no es el grillete de los fenómenos ni los fenómenos son el grillete de la mente, sino, más bien, el deseo y la codicia que surgen en dependencia de ambos son el grillete aquí”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Kamabhu en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1393.

Kamabhusuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.