SN 36,23 Annatarabhikkhu Sutta – Un cierto monje

El significado de la sensación, su origen y cese, así como su gratificación, peligro y escape.

 


[Leer en pali]

[23] Cierto monje se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ¿qué es la sensación? ¿Cuál es el origen de la sensación? ¿Cuál es el cese de la sensación? ¿Cuál es el sendero que conduce al cese de la sensación? ¿Cuál es la gratificación en la sensación? ¿Cuál es el peligro? ¿Cuál es el escape?”.

“Monje, he aquí estas tres sensaciones: sensación placentera, sensación dolorosa y sensación ni-dolorosa-ni-placentera. Con el surgimiento del contacto hay surgimiento de la sensación. Con el cese del contacto hay cese de la sensación. Este Óctuple Noble Sendero es el camino que conduce al cese de la sensación, es decir, el recto punto de vista, la recta intención, la recta forma de hablar, la recta acción, el recto medio de vida, el recto esfuerzo, la recta atención consciente y la recta concentración. El placer y la alegría que surgen en dependencia de la sensación: esta es la gratificación en la sensación. Como aquella sensación es transitoria, insatisfactoria y está sujeta a cambio: este es el peligro en la sensación. Y la remoción y abandono del deseo y la codicia por la sensación: este es el escape de la sensación”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). A Certain Bhikkhu en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1446.

Annatarabhikkhusuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,22 Atthasata Sutta – Las ochocientos ocho [clases de sensación]

Una detallada clasificación numérica de las diferentes clases de sensaciones que se hicieron prominentes en el Abhidhamma.

 


[Leer en pali]

[22] “Monjes, voy a enseñaros una exposición del Dhamma sobre el tema de las ochocientos ocho [clases de sensaciones]. Escuchad y prestad atención que voy a hablar”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó”.

“Y, ¿qué es, monjes, la exposición del Dhamma sobre el tema de las ochocientos ocho [clases de sensaciones]? Yo he hablado de dos clases de sensaciones a través de un método de exposición; y también he hablado de tres clases de sensaciones a través de otro método de exposición; además, y he hablado de cinco clases de sensaciones a través de otro método de exposición; también, he hablado de seis clases de sensaciones a través de otro método de exposición; y he hablado de dieciocho clases de sensaciones a través de otro método de exposición; y he hablado de treinta y seis clases de sensaciones a través de otro método de exposición; además, he hablado de ciento ocho clases de sensaciones a través de otro método de exposición.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las dos clases de sensaciones? Corporal y mental. Estas son las dos clases de sensaciones.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las tres clases de sensaciones? Sensación placentera, sensación dolorosa y sensación ni-dolorosa-ni-placentera. Estas son las tres clases de sensaciones.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las cinco clases de sensaciones? La facultad placentera, la facultad dolorosa, la facultad alegre, la facultad desagradable y la facultad ecuánime. Estas son las cinco clases de sensaciones.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las seis clases de sensaciones? La sensación nacida del contacto del ojo. La sensación nacida del contacto del oído… de la nariz… de la lengua… del cuerpo… y de la mente. Estas son las seis clases de sensaciones.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las dieciocho clases de sensaciones? Las seis exploraciones acompañadas por la alegría, las seis exploraciones acompañadas por el desagrado y las seis exploraciones acompañadas por la ecuanimidad. Estas son las dieciocho clases de sensaciones.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las treinta y seis clases de sensaciones? Las seis clases de alegría basadas en la vida hogareña, las seis clases de alegría basadas en el renunciamiento, las seis clases de desagrado basadas en la vida hogareña, las seis clases de desagrado basadas en el renunciamiento, las seis clases de ecuanimidad basadas en la vida hogareña y las seis clases de ecuanimidad basadas en el renunciamiento. Estas son las treinta y seis clases de sensaciones.

“Y, ¿cuáles son, monjes, las ciento ocho clases de sensaciones? Las treinta y seis clases [arriba mencionadas] en el pasado, las treinta y seis clases en el futuro y las treinta y seis clases en el presente. Estas se llaman las ciento ocho clases de sensaciones.

“Esta es, monjes, la exposición del Dhamma sobre el tema de las ochocientos ocho [clases de sensaciones]”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Theme of the Hundred and Ten en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1445.

Atthasatasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,14 Agara Sutta – La casa de huéspedes

A través de la metáfora de las diferentes clases de huéspedes, se describen las sensaciones.

 


[Leer en pali]

[14] “Monjes, imaginad una casa de huéspedes a la cual llega gente del este, oeste, norte y sur para hospedarse allí. Donde los khattiyas, los brahmanes, los vessas y los suddas llegan y se hospedan. Así, también, varias sensaciones surgen en este cuerpo: surge la sensación placentera, surge la sensación dolorosa y surge la sensación ni-placentera-ni-dolorosa; surge la sensación carnal placentera, surge la sensación carnal dolorosa y surge la sensación carnal ni-placentera-ni-dolorosa; surge la sensación espiritual placentera, surge la sensación espiritual dolorosa y surge la sensación espiritual ni-placentera-ni-dolorosa”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Guest House en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 1435.

Agarasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,12-13 Pathama y Dutiyaakasa Sutta – Primer y segundo discurso con el cielo

A través de la metáfora de las diferentes clases de vientos, se describen las sensaciones.

 


SN 36,12 Pathamaakasa Sutta – Primer discurso del cielo

[Leer en pali]

[12] “Monjes, al igual que varios vientos soplan en el cielo —vientos del este, vientos del oeste, vientos del norte, vientos del sur, vientos con polvo, vientos sin polvo, vientos fríos, vientos calientes, vientos suaves y vientos fuertes—, así también varias sensaciones surgen en este cuerpo: surge la sensación placentera, surge la sensación dolorosa y surge la sensación ni-placentera-ni-dolorosa”.

 

Al igual que varios y diversos vientos

Soplan de frente y atrás, y a lo largo del cielo,

Vientos del este y vientos del oeste,

Vientos norteños y vientos sureños,

Vientos con polvo y vientos sin polvo,

A veces fríos, a veces calientes,

Algunos fuertes y otros suaves,

Son vientos de diferentes clases que soplan.

            Así, en este mismo cuerpo presente,

            Surgen varias clases de sensaciones,

            Placenteras y dolorosas,

            Y aquellas que son ni dolorosas ni placenteras.

Pero cuando un monje es ardiente,

No negligente y comprende claramente,

Entonces aquel sabio hombre comprende plenamente

Las sensaciones en su totalidad.

            Al comprender las sensaciones en su totalidad,

            Es inmaculado en esta presente vida.

            Anclado en el Dhamma, con la desintegración del cuerpo,

            El maestro del conocimiento no puede ser reconocido.

 

SN 36,13 Dutiyaakasa Sutta – Segundo discurso del cielo

[Leer en pali]

[13] “Monjes, al igual que varios vientos soplan en el cielo…” [sigue igual que en el sutta anterior, con excepción de los versos].

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Sky (1) y (2) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 1432-1434.

Pathama y Dutiyaakasasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,11 Rahogata Sutta – Solo

El cese y la calma, de las formaciones, en función del desarrollo de los profundos estados meditativos.

 


[Leer en pali]

[11] En cierta ocasión un monje se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“He aquí, Venerable Señor, mientras estuve solo en reclusión, una reflexión surgió en mi mente de esta manera: ‘Tres sensaciones han sido declaradas por el Bienaventurado: la sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-dolorosa-ni-placentera. Estas tres sensaciones han sido declaradas por el Bienaventurado. Pero el Bienaventurado ha dicho: «Todo lo que se siente está incluido en la insatisfacción». Ahora bien, ¿en referencia a qué cosa el Bienaventurado hizo esta declaración?’”.

“¡Bien, muy bien, monje! Estas tres sensaciones han sido declaradas por mí: la sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-dolorosa-ni-placentera. Estas tres sensaciones han sido declaradas por mí. Y también dije: ‘Todo lo que se siente está incluido en la insatisfacción’. Aquello ha sido declarado por mí en referencia a la transitoriedad de las formaciones. Aquello ha sido declarado por mí en referencia a las formaciones sujetas a la destrucción… a las formaciones sujetas al desvanecimiento… a las formaciones sujetas a desaparecer… a las formaciones sujetas al cese… a las formaciones sujetas al cambio.

“Entonces, monje, he enseñado el sucesivo cese de las formaciones. Para alguien que ha alcanzado el primer jhana, ha cesado el discurso. Para alguien que ha alcanzado el segundo jhana, ha cesado el pensamiento aplicado y sostenido. Para alguien que ha alcanzado el tercer jhana, ha cesado el arrobamiento. Para alguien que ha alcanzado el cuarto jhana, ha cesado la inhalación y la exhalación. Para alguien que ha alcanzado la base de la infinitud del espacio, ha cesado la percepción de la forma. Para alguien que ha alcanzado la base de la infinitud de la conciencia, ha cesado la percepción perteneciente a la base de la infinitud del espacio. Para alguien que ha alcanzado la base de la nada, ha cesado la percepción perteneciente a la base de la infinitud de la conciencia. Para alguien que ha alcanzado la base de la ni-percepción-ni-no-percepción, ha cesado la percepción perteneciente a la base de la nada. Para alguien que ha alcanzado el cese de la percepción y la sensación, ha cesado la percepción y la sensación. Para un monje, cuyas contaminaciones son destruidas, cesa la codicia, cesa el odio y cesa la falsa ilusión.

“También, monje, he enseñado la sucesiva calma de las formaciones. Para alguien que ha alcanzado el primer jhana, ha cesado el discurso… Para alguien que ha alcanzado el cese de la percepción y la sensación, ha cesado la percepción y la sensación. Para un monje, cuyas contaminaciones son destruidas, ha cesado la codicia, ha cesado el odio y ha cesado la falsa ilusión.

“He aquí, monje, hay esas seis clases de calma. Para alguien que ha alcanzado el primer jhana, se ha calmado el discurso. Para alguien que ha alcanzado el segundo jhana, se ha calmado el pensamiento aplicado y sostenido. Para alguien que ha alcanzado el tercer jhana, se ha calmado el arrobamiento. Para alguien que ha alcanzado el cuarto jhana, se han calmado la inhalación y la exhalación. Para alguien que ha alcanzado el cese de la percepción y la sensación, se ha calmado la percepción y la sensación. Para un monje, cuyas contaminaciones son destruidas, se ha calmado la codicia, se ha calmado el odio y se ha calmado la falsa ilusión”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Alone en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1431.

Rahogatasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,10 Phassamulaka Sutta – Enraizadas en el contacto

Cómo surgen y cesan las tres clases de sensaciones a partir de sus correspondientes contactos.

 


[Leer en pali]

[10] “Monjes, estas tres sensaciones surgen del contacto, están enraizadas en el contacto y tienen el contacto como su fuente y condición. Y, ¿cuáles son esas tres? La sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-placentera-ni-dolorosa.

“En dependencia del contacto a experimentarse como placentero, surge, monjes, una sensación placentera. Con el cese de aquel contacto a experimentarse como placentero, la correspondiente sensación —sensación placentera que surge en dependencia de aquel contacto a experimentarse como placentero— cesa y desaparece.

“En dependencia del contacto a experimentarse como doloroso, surge, monjes, una sensación dolorosa. Con el cese de aquel contacto a experimentarse como doloroso, la correspondiente sensación —sensación dolorosa que surge en dependencia de aquel contacto a experimentarse como doloroso— cesa y desaparece.

“En dependencia del contacto a experimentarse como ni-doloroso-ni-placentero, surge, monjes, una sensación ni-dolorosa-ni-placentera. Con el cese de aquel contacto a experimentarse como ni-doloroso-ni-placentero, la correspondiente sensación —sensación ni-dolorosa-ni-placentera que surge en dependencia de aquel contacto a experimentarse como ni-doloroso-ni-placentero— cesa y desaparece.

“Monjes, al igual que el calor y el fuego se generan y producen a partir de la conjunción y fricción de dos palos de fuego, y cuando estos dos palos se separan y se los pone aparte, como resultado el calor cesa y desaparece [y el fuego no se produce], así también estas tres sensaciones que surgen del contacto, que están enraizadas en el contacto y tienen al contacto como su fuente y condición, surgen en dependencia de los correspondientes contactos apropiados y con el cese de los apropiados contactos cesan las correspondientes sensaciones”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Rooted in Contact en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1429.

Phassamulakasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,9 Anicca Sutta – Transitorias

Las tres clases de sensaciones son transitorias.

 


[Leer en pali]

[9] “Monjes, he aquí estas tres sensaciones que son transitorias, condicionadas, surgidas de manera dependiente, sujetas a la destrucción, sujetas al desvanecimiento, sujetas a desaparecer y sujetas al cese. Y, ¿cuáles son esas tres? La sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-placentera-ni-dolorosa. Estas son las tres sensaciones que son transitorias, condicionadas, surgidas de manera dependiente, sujetas a la destrucción, sujetas al desvanecimiento, sujetas a desaparecer y sujetas al cese”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Impermanent en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1428.

Aniccasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,8 Dutiyamagelanna Sutta – Segundo discurso en la enfermería

En este sutta el Buda pronuncia un profundo discurso sobre la observación de las sensaciones, parecido al discurso anterior, y termina con la descripción del arahant y su desconexión interior de las sensaciones.

 


[Leer en pali]

[8] En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Entonces, por la tarde, el Bienaventurado emergió de su reclusión y fue a la enfermería, donde se sentó en el asiento que estaba preparado para él y se dirigió a los monjes así: 

“Monjes, un monje debería pasar su tiempo conscientemente atento y con clara comprensión. Estas son nuestras instrucciones para vosotros.

“Y, ¿cómo, monjes, un monje está conscientemente atento? He aquí, monjes, un monje mora contemplando el cuerpo en el cuerpo, ardiente, comprendiendo claramente, atento, habiendo abandonado la codicia y el desagrado por el mundo. Mora contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los fenómenos en los fenómenos, ardiente, comprendiendo claramente, atento, habiendo abandonado la codicia y el desagrado por el mundo. Es de esta manera, monjes, que un monje está conscientemente atento.

“Y, ¿cómo, monjes, un monje ejercita la clara comprensión? He aquí, un monje actúa con clara comprensión cuando va hacia adelante y cuando regresa; cuando mira hacia adelante y cuando mira atrás; cuando dobla y cuando extiende sus miembros; cuando viste sus hábitos, cuando lleva su hábito exterior y el cuenco; cuando come, toma, mastica y saborea su comida; cuando defeca y orina; cuando camina, cuando se para, cuando se sienta y cuando se recuesta a dormir; cuando se despierta, cuando habla y cuando permanece en silencio. Es de esta manera, monjes, que un monje ejercita la clara comprensión.

“Un monje debería pasar su tiempo conscientemente atento y con clara comprensión. Estas son nuestras instrucciones para vosotros.

“Monjes, mientras un monje permanece así, conscientemente atento y con clara comprensión, diligente, ardiente y resuelto, si surge en él una sensación placentera, comprende esto: ‘He aquí, nació en mí una sensación placentera. Ahora bien, esto es dependiente no es independiente. ¿Dependiente de qué? Dependiente de este mismo contacto. Pero este contacto es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente. Así que, ¿cómo una sensación placentera, surgida en dependencia de un contacto que es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente, podría ser permanente?’. Entonces, permanece contemplando la transitoriedad en el contacto y en la sensación placentera, permanece contemplando el desvanecimiento, contemplando la desaparición, contemplando el cese, contemplando el renunciamiento. Y como mora así, la tendencia subyacente de la codicia en consideración al contacto y la sensación placentera es abandonada por él.

“Monjes, mientras un monje permanece así, conscientemente atento y con clara comprensión, diligente, ardiente y resuelto, si surge en él una sensación dolorosa, comprende esto: ‘He aquí, nació en mí una sensación dolorosa. Ahora bien, esto es dependiente no es independiente. ¿Dependiente de qué? Dependiente de este mismo contacto. Pero este contacto es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente. Así que, ¿cómo una sensación dolorosa, surgida en dependencia de un contacto que es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente, podría ser permanente?’. Entonces, permanece contemplando la transitoriedad en el contacto y en la sensación dolorosa, permanece contemplando el desvanecimiento, contemplando la desaparición, contemplando el cese, contemplando el renunciamiento. Y como mora así, la tendencia subyacente de la aversión en consideración al contacto y la sensación dolorosa es abandonada por él.

“Monjes, mientras un monje permanece así, conscientemente atento y con clara comprensión, diligente, ardiente y resuelto, si surge en él una sensación ni-dolorosa-ni-placentera, comprende esto: ‘He aquí, nació en mí una sensación ni-dolorosa-ni-placentera. Ahora bien, esto es dependiente no es independiente. ¿Dependiente de qué? Dependiente de este mismo contacto. Pero este contacto es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente. Así que, ¿cómo una sensación ni-dolorosa-ni-placentera, surgida en dependencia de un contacto que es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente, podría ser permanente?’. Entonces, permanece contemplando la transitoriedad en el contacto y en la sensación ni-dolorosa-ni-placentera, permanece contemplando el desvanecimiento, contemplando la desaparición, contemplando el cese, contemplando el renunciamiento. Y como mora así, la tendencia subyacente de la ignorancia en consideración al contacto y la sensación ni-dolorosa-ni-placentera es abandonada por él.

“Si siente una sensación placentera, entiende así: ‘Esto es transitorio’; entiende así: ‘Esto no es algo para mantener’; entiende así: ‘Esto no es algo en que deleitarse’. Si siente una sensación dolorosa, entiende así: ‘Esto es transitorio’; entiende así: ‘Esto no es algo para mantener’; entiende así: ‘Esto no es algo en que deleitarse’. Si siente una sensación ni-dolorosa-ni-placentera, entiende así: ‘Esto es transitorio’; entiende así: ‘Esto no es algo para mantener’; entiende así: ‘Esto no es algo en que deleitarse’.

“Si siente una sensación placentera, la siente desprendida; si siente una sensación dolorosa, la siente desprendida; si siente una sensación ni-dolorosa-ni-placentera, la siente desprendida.

“Cuando siente una sensación que termina con el cuerpo, entiende así: ‘Siento una sensación que termina con el cuerpo’. Cuando siente una sensación que termina con la vida, entiende así: ‘Siento una sensación que termina con la vida’. Y entiende esto: ‘Con la desintegración del cuerpo, después del agotamiento de la vida, no encontrando deleite en nada de lo que se siente, llego a estar sereno aquí y ahora’.

“Al igual, monjes, como una lámpara arde en dependencia del aceite y la mecha, y cuando se agota el aceite y la mecha se extingue por falta de combustible, así también cuando un monje siente una sensación que termina con el cuerpo, entiende así: ‘Siento una sensación que termina con el cuerpo’. Cuando siente una sensación que termina con la vida, entiende así: ‘Siento una sensación que termina con la vida’. Y entiende esto: ‘Con la desintegración del cuerpo, después del agotamiento de la vida, no encontrando deleite en nada de lo que se siente, llego a estar sereno aquí y ahora’”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Sick Ward (2) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1427.

Pathamamagelannasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,7 Pathamamagelanna Sutta – Primer discurso en la enfermería

El Buda visita la sala de los enfermos y ofrece un profundo discurso, sobre la observación de las sensaciones, a los monjes afligidos por las dolencias.

 


[Leer en pali]

[7] En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Entonces, por la tarde, el Bienaventurado emergió de su reclusión y fue a la enfermería, donde se sentó en el asiento que estaba preparado para él y se dirigió a los monjes así: 

“Monjes, un monje debería pasar su tiempo conscientemente atento y con clara comprensión. Estas son nuestras instrucciones para vosotros.

“Y, ¿cómo, monjes, un monje está conscientemente atento? He aquí, un monje mora contemplando el cuerpo en el cuerpo, ardiente, comprendiendo claramente, atento, habiendo abandonado la codicia y el desagrado por el mundo. Mora contemplando las sensaciones en las sensaciones… la mente en la mente… los fenómenos en los fenómenos, ardiente, comprendiendo claramente, atento, habiendo abandonado la codicia y el desagrado por el mundo. Es de esta manera, monjes, que un monje está conscientemente atento.

“Y, ¿cómo, monjes, un monje ejercita la clara comprensión? He aquí, un monje actúa con clara comprensión cuando va hacia adelante y cuando regresa; cuando mira hacia adelante y cuando mira atrás; cuando dobla y cuando extiende sus miembros; cuando viste sus hábitos, cuando lleva su hábito exterior y el cuenco; cuando come, toma, mastica y saborea su comida; cuando defeca y orina; cuando camina, cuando se para, cuando se sienta y cuando se recuesta a dormir; cuando se despierta, cuando habla y cuando permanece en silencio. Es de esta manera, monjes, que un monje ejercita la clara comprensión.

“Un monje debería pasar su tiempo conscientemente atento y con clara comprensión. Estas son nuestras instrucciones para vosotros.

“Monjes, mientras un monje permanece así, conscientemente atento y con clara comprensión, diligente, ardiente y resuelto, si surge en él una sensación placentera, comprende esto: ‘He aquí, nació en mí una sensación placentera. Ahora bien, esto es dependiente no es independiente. ¿Dependiente de qué? Dependiente de este mismo cuerpo. Pero este cuerpo es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente. Así que, ¿cómo una sensación placentera, surgida en dependencia de un cuerpo que es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente, podría ser permanente?’. Entonces, permanece contemplando la transitoriedad en el cuerpo y en la sensación placentera, permanece contemplando el desvanecimiento, contemplando la desaparición, contemplando el cese, contemplando el renunciamiento. Y como mora así, la tendencia subyacente de la codicia en consideración al cuerpo y la sensación placentera es abandonada por él.

“Monjes, mientras un monje permanece así, conscientemente atento y con clara comprensión, diligente, ardiente y resuelto, si surge en él una sensación dolorosa, comprende esto: ‘He aquí, nació en mí una sensación dolorosa. Ahora bien, esto es dependiente no es independiente. ¿Dependiente de qué? Dependiente de este mismo cuerpo. Pero este cuerpo es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente. Así que, ¿cómo una sensación dolorosa, surgida en dependencia de un cuerpo que es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente, podría ser permanente?’. Entonces, permanece contemplando la transitoriedad en el cuerpo y en la sensación dolorosa, permanece contemplando el desvanecimiento, contemplando la desaparición, contemplando el cese, contemplando el renunciamiento. Y como mora así, la tendencia subyacente de la aversión en consideración al cuerpo y la sensación dolorosa es abandonada por él.

“Monjes, mientras un monje permanece así, conscientemente atento y con clara comprensión, diligente, ardiente y resuelto, si surge en él una sensación ni-dolorosa-ni-placentera, comprende esto: ‘He aquí, nació en mí una sensación ni-dolorosa-ni-placentera. Ahora bien, esto es dependiente no es independiente. ¿Dependiente de qué? Dependiente de este mismo cuerpo. Pero este cuerpo es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente. Así que, ¿cómo una sensación ni-dolorosa-ni-placentera, surgida en dependencia de un cuerpo que es transitorio, condicionado, surgido de manera dependiente, podría ser permanente?’. Entonces, permanece contemplando la transitoriedad en el cuerpo y en la sensación ni-dolorosa-ni-placentera, permanece contemplando el desvanecimiento, contemplando la desaparición, contemplando el cese, contemplando el renunciamiento. Y como mora así, la tendencia subyacente de la ignorancia en consideración al cuerpo y la sensación ni-dolorosa-ni-placentera es abandonada por él.

“Si siente una sensación placentera, entiende así: ‘Esto es transitorio’; entiende así: ‘Esto no es algo para mantener’; entiende así: ‘Esto no es algo en que deleitarse’. Si siente una sensación dolorosa, entiende así: ‘Esto es transitorio’; entiende así: ‘Esto no es algo para mantener’; entiende así: ‘Esto no es algo en que deleitarse’. Si siente una sensación ni-dolorosa-ni-placentera, entiende así: ‘Esto es transitorio’; entiende así: ‘Esto no es algo para mantener’; entiende así: ‘Esto no es algo en que deleitarse’.

“Si siente una sensación placentera, la siente desprendida; si siente una sensación dolorosa, la siente desprendida; si siente una sensación ni-dolorosa-ni-placentera, la siente desprendida.

“Cuando siente una sensación que termina con el cuerpo, entiende así: ‘Siento una sensación que termina con el cuerpo’. Cuando siente una sensación que termina con la vida, entiende así: ‘Siento una sensación que termina con la vida’. Y entiende esto: ‘Con la desintegración del cuerpo, después del agotamiento de la vida, no encontrando deleite en nada de lo que se siente, llego a estar sereno aquí y ahora’.

“Al igual, monjes, como una lámpara arde en dependencia del aceite y la mecha, y cuando se agota el aceite y la mecha se extingue por falta de combustible, así también cuando un monje siente una sensación que termina con el cuerpo, entiende así: ‘Siento una sensación que termina con el cuerpo’. Cuando siente una sensación que termina con la vida, entiende así: ‘Siento una sensación que termina con la vida’. Y entiende esto: ‘Con la desintegración del cuerpo, después del agotamiento de la vida, no encontrando deleite en nada de lo que se siente, llego a estar sereno aquí y ahora’”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Sick Ward en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 1425-1426.

Pathamamagelannasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2020.  

 

 

SN 36,6 Salla Sutta – El dardo

Cómo reaccionan al dolor físico las personas comunes y los discípulos del Buda.

 


[Leer en pali]

[6] “Monjes, el mundano no instruido siente la sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-dolorosa-ni-placentera. El instruido noble discípulo también siente la sensación placentera, la sensación dolorosa y la sensación ni-dolorosa-ni-placentera. Ahora bien, ¿Cuál es la distinción, la disparidad, la diferencia entre el instruido noble discípulo y el no instruido mundano?”.

“Venerable Señor, nuestras enseñanzas están enraizadas en el Bienaventurado, guiadas por Bienaventurado, tienen su respaldo en el Bienaventurado. Sería bueno que el Bienaventurado aclarase el significado de esta declaración. Así, habiéndolo escuchado del Bienaventurado, los monjes se acordarán de esto”.

“Entonces escuchad y prestad atención, monjes, que voy a hablar”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, cuando un mundano no instruido es alcanzado por una sensación dolorosa, se apena, se aflige y se lamenta; llora, golpeándose el pecho y se lamenta. Experimenta dos sensaciones: una corporal y otra mental. Suponed que se golpeara a un hombre con dos dardos, de tal manera que un dardo le golpeara inmediatamente después del otro. Este hombre experimentaría la sensación causada por ambos dardos. Así también, cuando un mundano no instruido es alcanzado por una sensación dolorosa… Experimenta dos sensaciones: una corporal y otra mental.

“Siendo alcanzado por esa misma sensación dolorosa, alberga aversión hacia ella. Cuando alberga aversión hacia la sensación dolorosa, las tendencias subyacentes de la aversión hacia la sensación dolorosa están detrás de esto. Siendo alcanzado por la sensación dolorosa, busca el deleite en los placeres sensuales. Y, ¿por qué así? Porque el mundano no instruido no conoce escape alguno de la sensación dolorosa que no sea el placer sensual. Mientras busca el deleite en los placeres sensuales, las tendencias subyacentes de la codicia por la sensación placentera están detrás de esto. Y no comprende cómo realmente es el origen y la desaparición, la gratificación, el peligro y el escape en el caso de estas sensaciones. Cuando no comprende estas cosas, las tendencias subyacentes de la ignorancia en consideración a la sensación ni-placentera-ni-dolorosa están detrás de esto.

“Cuando experimenta una sensación placentera, siente que está ligado a ella. Cuando experimenta una sensación dolorosa, siente que está ligado a ella. Cuando experimenta una sensación ni-placentera-ni-dolorosa, siente que está ligado a ella. Este, monjes, es llamado un mundano no instruido quien está ligado al nacimiento, la vejez y la muerte; que está ligado al dolor, al lamento, la pena, el descontento y la desesperanza. Que está ligado a la insatisfacción, declaro yo.

“Monjes, cuando un instruido noble discípulo es alcanzado por una sensación dolorosa, no se apena, aflige ni se lamenta; no llora, golpeándose el pecho ni se lamenta. Experimenta solamente una sensación: la corporal, pero no la mental. Suponed que se golpeara a un hombre con un dardo, de tal manera que solo un dardo le golpeara, pero no otro que viniera inmediatamente después. Este hombre experimentaría la sensación causada solamente por un dardo. Así también, cuando un instruido noble discípulo es alcanzado por una sensación dolorosa… Experimenta solamente una sensación: la corporal, pero no la mental.

“Siendo alcanzado por esa misma sensación dolorosa, no alberga aversión hacia ella. Cuando no alberga aversión hacia la sensación dolorosa, las tendencias subyacentes de la aversión hacia la sensación dolorosa no están detrás de esto. Siendo alcanzado por la sensación dolorosa, no busca el deleite en los placeres sensuales. Y, ¿por qué así? Porque el instruido noble discípulo conoce el escape de la sensación dolorosa, diferente del placer sensual. Cuando no busca el deleite en los placeres sensuales, las tendencias subyacentes de la codicia por la sensación placentera no están detrás de esto. Y comprende cómo realmente es el origen y la desaparición, la gratificación, el peligro y el escape en el caso de estas sensaciones. Cuando comprende estas cosas, las tendencias subyacentes de la ignorancia en consideración a la sensación ni-placentera-ni-dolorosa no están detrás de esto.

“Cuando experimenta una sensación placentera, siente que no está ligado a ella. Cuando experimenta una sensación dolorosa, siente que no está ligado a ella. Cuando experimenta una sensación ni-placentera-ni-dolorosa, siente que no está ligado a ella. Este, monjes, es llamado un instruido noble discípulo quien no está ligado al nacimiento, la vejez ni la muerte; que no está ligado al dolor, el lamento, la pena, descontento ni la desesperanza. Que no está ligado a la insatisfacción, declaro yo.

“Esta es, monjes, la distinción, la disparidad, la diferencia entre el instruido noble discípulo y el no instruido mundano”.

 

El sabio, instruido, no siente

La sensación placentera ni dolorosa.

Esta es la gran diferencia entre

El sabio y el mundano.

 

Para el instruido que ha comprendido el Dhamma,

Que ve claramente este mundo y el venidero,

Las cosas deseables no atraen su mente

Ni siente aversión hacia las no deseadas.

 

Para él no existen más la atracción ni la repulsión,

Ambas se han extinguido, llegando a su fin.

Habiendo conocido lo que es ser libre del polvo, el estado sin dolor,

Comprende correctamente y trasciende la existencia.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Dart en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 1263-1265.

Sallasuttam en Digital Pali Reader 4.1.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada 2014, 2020.