SN 3,6 Appaka Sutta – Pocos

Pocos son los que no se embriagan con las riquezas.

 


[Leer en pali]

[6] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado: “He aquí, Venerable Señor, mientras estaba solo en reclusión, surgió en mi mente una reflexión: ‘Pocos son aquellos que, cuando obtienen grandes posesiones, no llegan a estar embriagados y negligentes, rendidos a la codicia por los placeres sensuales, maltratando a los demás. Mucho más numerosos son aquellos que, cuando obtienen grandes posesiones, llegan a estar embriagados y negligentes, rendidos a la codicia por los placeres sensuales, maltratando a los demásʼ”.

“¡Es así, gran rey, es así mismo! Pocos son aquellos que, cuando obtienen grandes posesiones… [el Buda repite aquí la declaración del rey Pasenadi y agrega los siguientes versos:]

“Enamorados de sus placeres y riquezas,

Codiciosos, aturdidos por los placeres sensuales,

No se dan cuenta de que se han ido lejos,

Como un venado que entra en una trampa preparada.

Posteriormente, el amargo fruto es de ellos,

Realmente malo es el resultado”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Few en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 238.

Appakasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,5 Attarakkhita Sutta – Auto-protegido

Cómo protegerse a sí mismo interiormente.

 


[Leer en pali]

[5] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado: “He aquí, Venerable Señor, mientras estaba solo en reclusión, surgió en mi mente una reflexión: ‘¿Quién se protege a sí mismo y quién se queda desprotegido?’. Entonces, Venerable Señor, se me ocurrió esto: ‘Aquellos que se involucran en una mala conducta con el cuerpo, el habla y la mente, se quedan desprotegidos. Incluso si les protege la compañía de las tropas de los elefantes, la compañía de la caballería, la compañía de las tropas de los carruajes, o la compañía de la infantería, aún así ellos quedan desprotegidos. Y, ¿por qué así? Porque aquella protección es externa, no interna; por eso ellos quedan desprotegidos. Pero aquellos que se involucran en una buena conducta con el cuerpo, se protegen a sí mismos. Incluso si no les protege la compañía de las tropas de los elefantes, la compañía de la caballería, la compañía de las tropas de los carruajes ni la compañía de la infantería, aún así ellos se protegen a sí mismos. Y, ¿por qué así? Porque aquella protección es interna, no externa; por eso ellos se protegen a sí mismo’”.

“¡Es así, gran rey, es así mismo! Aquellos que se involucran en una mala conducta… [el Buda repite aquí la declaración del rey Pasenadi y agrega los siguientes versos:]

“Buena es la restricción del cuerpo,

Restricción con el habla también es buena;

Buena es la restricción de la mente,

Toda restricción es buena.

Consciente, restringido siempre,

Se dice que uno está protegido”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Self-protected and Dear en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 237.

Attarakkhitasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,4 Piya Sutta – Querido

Los que se tratan a sí mismos como queridos.

 


[Leer en pali]

[4] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado: “He aquí, Venerable Señor, mientras estaba solo en reclusión, surgió en mi mente una reflexión: ‘¿Quién se trata a sí mismo como querido y quién se trata a sí mismo como enemigo?’. Entonces, Venerable Señor, se me ocurrió esto: ‘Aquellos que se involucran en una mala conducta con el cuerpo, el habla y la mente, se tratan a sí mismos como enemigos. Incluso si dijesen: «Nosotros nos consideramos a nosotros mismos como queridos», aún así se estarían tratando a sí mismos como enemigos. Y, ¿por qué así? Porque su propia manera de actuar hacia ellos mismos es igual a la que un enemigo trata a otro enemigo; por eso se tratan a sí mismos como enemigos. Pero aquellos que se involucran en una buena conducta con el cuerpo, el habla y la mente, se tratan a sí mismos como queridos. Incluso si dijesen: «Nosotros nos consideramos a nosotros mismos como enemigos», aún así se estarían tratando a sí mismos como queridos. Y, ¿por qué así? Porque su propia manera de actuar hacia ellos mismos es igual a la que una persona querida trata a otra persona querida; por eso se tratan a sí mismos como queridos’”.

“¡Es así, gran rey, es así mismo! Aquellos que se involucran en una mala conducta… [el Buda repite aquí la declaración del rey Pasenadi y agrega los siguientes versos:]

“Si alguien se considera a sí mismo como querido

Uno no debe uncirse al yugo del mal,

No es fácil ganar la felicidad

Por alguien que hace obras ilícitas.

“Cuando alguien está incautado por quien produce el fin

Como alguien que descarta el estado humano,

¿Qué se puede llamar realmente propio?

¿Qué es lo que uno se lleva cuando se va?

¿Qué es lo que le sigue

Como una sombra que nunca se aparta?

“Tanto los méritos como el mal

Que un mortal hace aquí:

Esto es lo que se puede llamar realmente propio,

Lo que uno se lleva cuando se va,

Lo que le sigue

Como una sombra que nunca se aparta.

“Por eso uno debe hacer lo que es bueno

Como si coleccionara cosas para la vida venidera.

Los méritos son el soporte de los seres vivos

[Cuando surgen] en el mundo venidero”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Aging and Dear en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 235.236.

Piyasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,3 Jaramarana Sutta – La vejez y la muerte

Todo decae y se descompone, menos el Dhamma.

 


[Leer en pali]

[3] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado: “Venerable Señor, para alguien que nació, ¿hay alguna otra cosa que la vejez y la muerte [que se pueda esperar]?”.

“Para alguien que nació, no hay otra cosa alguna [que se pueda esperar] que la vejez y la muerte. Incluso en el caso de aquellos opulentos khattiyas —ricos, con muchas riquezas y propiedades, con abundante oro y plata, con grandes tesoros y muchas comodidades, que abundan en riquezas y granos―, porque han nacido, no hay otra cosa alguna [que se pueda esperar] que la vejez y la muerte. Incluso en caso de aquellos opulentos brahmanes… opulentos hombres hogareños… —ricos, con muchas riquezas y propiedades, con abundante oro y plata, con grandes tesoros y muchas comodidades, que abundan en riquezas y granos―, porque han nacido, no hay otra cosa alguna [que se pueda esperar] que la vejez y la muerte. 

Incluso en caso de aquellos monjes que son arahants, cuyas contaminaciones han sido destruidas, que han vivido la vida santa, que han hecho lo que tenía que hacerse, han echado la carga, han llegado a su propia meta, han destruido definitivamente los grilletes de la existencia y están completamente liberados a través del conocimiento final, incluso para ellos sus cuerpos están sujetos al quiebre, sujetos a tumbarse.

“Los hermosos carros reales se desgastan,

Este cuerpo también se somete a descomposición.

Pero el buen Dhamma es incorruptible.

Así lo declaran los buenos con el bien”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). Aging and Death en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications.

Jaramaranasuttam en Digital Pali Reader 4.1.


Traducido por Anton Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.  

 

 

SN 3,2 Purisa Sutta – Persona

La codicia, el odio y la falsa ilusión destruyen la mente de uno.

 


[Leer en pali]

[2] En Savatthi.

Entonces el rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ¿cuántas cosas hay, las cuales cuando surgen dentro de una persona, surgen para su pena, sufrimiento y disconformidad?”.

“He aquí, gran rey, hay tres cosas, las cuales cuando surgen dentro de una persona, surgen para su pena, sufrimiento y disconformidad. Y, ¿cuáles son esas tres? La codicia, el odio y la falsa ilusión. Esas tres cosas, gran rey, cuando surgen dentro de una persona, surgen para su pena, sufrimiento y disconformidad.

“La codicia, el odio y la falsa ilusión,

Surgidos dentro de uno mismo,

Perjudican a la persona de mente malvada,

Como a la caña la destruyen sus propios frutos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Person en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 233.

Parisasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,1 Dajara Sutta – Joven

Este sutta relata aparentemente el primer encuentro del rey Pasenadi –que luego se convierte en uno de sus principales discípulos– con el Bienaventurado.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, el rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado e intercambio con él cordiales saludos. Cuando las amables charla y palabras de bienvenida hubieron concluido, se sentó a un lado y dijo al Bienaventurado:

“¿Reivindica el Maestro Gotama también esto: ‘Me he despertado a la insuperable y perfecta iluminación’?”.

“Gran rey, si uno que habla rectamente pudiese decir de alguien: ‘Él ha despertado a la insuperable y perfecta iluminación’; es de mí que podría decir rectamente esto. Porque yo, gran rey, me he despertado a la insuperable y perfecta iluminación”.

“Maestro Gotama, incluso aquellos ascetas y brahmanes que son cabezas de órdenes y compañías, los maestros de las compañías, bien conocidos y famosos fundadores de los credos religiosos, considerados por las multitudes como hombres santos –es decir, Purana Kassapa, Makkhali Gosala, Nigantha Nataputta, Sanjaya Belatthiputta, Pakudha Kaccayana, Ajita Kesakambali–, cuando les pregunté si habían despertado a la insuperable y perfecta iluminación, ellos no reivindicaronn haberlo hecho. ¿Por qué entonces debería el Maestro Gotama [reivindicar esto], siendo tan joven y reciente renunciante?”.

“He aquí, gran rey, cuatro cosas, por las cuales no se debe despreciar ni menospreciar a alguien como ‘joven’. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Un khattiya, gran rey, no debe ser despreciado ni menospreciado como ‘joven’. Una serpiente, no debe ser despreciada ni menospreciada como ‘joven’. El fuego, no debe ser despreciado ni menospreciado como ‘joven’. Y un monje, no debe ser despreciado ni menospreciado como ‘joven’. Estas son las cuatro”.

Esto es lo que el Bienaventurado dijo. Y después de haber dicho esto, el Afortunado, el Maestro, agregó:

“Uno no debe despreciar por ser ‘joven’

Al khattiya de noble nacimiento,

Al príncipe de alto nacimiento y de gloriosa fama:

El hombre no debe menospreciarlo.

“Puede suceder que este Señor de los Hombres,

Este khattiya, ganase el trono,

Y en su ira moverse con dureza

Con el castigo real.

Por eso, resguardando su propia vida,

Uno debería evitarlo.

“Uno no debe despreciar, por ser ‘joven’,

A una serpiente que uno puede mirar casualmente

En el pueblo o en el bosque:

El hombre no debe despreciarla.

“La feroz serpiente se desliza a lo largo,

Manifestándose en diferentes formas,

Pudiendo atacar y morder al tonto,

Sea hombre o mujer.

Por eso, resguardando su propia vida,

Uno debería evitarlo.

“Uno no debe despreciar, por ser ‘joven’,

Al ardiente fuego que devora todo,

La conflagración con el rastro ennegrecido:

El hombre no debe despreciarlo.

“Porque ganando la reserva de combustible,

Habiendo llegado la conflagración,

Puede atacar y quemar al tonto,

Sea hombre o mujer.

Por eso, resguardando su propia vida,

Uno debería evitarlo.

“Cuando el fuego quema el bosque

–aquella conflagración con el rastro ennegrecido–

Sus brotes vuelven a la vida una vez más

Como pasan los días y las noches.

“Pero si un monje de perfecta virtud

Arde con [su virtud de] fuego,

No gana hijos ni ganado,

Tampoco hereda ni adquiere riquezas.

Sin hijos y sin riquezas,

Como los tocones de las palmeras.

“Por eso la persona sabia,

En consideración de su propio bien,

Siempre debe tratarlos apropiadamente:

A una feroz serpiente y al abrazador fuego,

A un famoso khattiya

Y al monje de perfecta virtud”.

Cuando se dijo esto, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado:

“¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El mMaestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el Maestro Gotama me considere como su seguidor laico a partir de ahora, que ha ido por refugio de por vida”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Young en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 230-232.

Dajarasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 2,30 Nanattsavakahiya Sutta – Varios discípulos de otros credos

Este sutta nos introduce al grupo de jóvenes devas que previamente fueron discípulos de los rivales del Buda en el escenario indio, como Purana Kassapa o Nigantha Nataputta, maestros cuyos puntos de vista inequívocamente fueron rechazados por el Buda.

 


[Leer en pali]

[30] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los bambúes, en el santuario de las ardillas, cerca de Rajagaha. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, un grupo de jóvenes devas, discípulos de varios maestros de otros credos —Asama y Sahali, Ninka y Akotaka, Vetambari y Manavagamiya—, de extraordinaria belleza, iluminando toda la arboleda de los bambúes, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado. Acto seguido, estando a un lado, el joven deva Asama pronunció este verso en presencia del Bienaventurado, refiriéndose a Purana Kassapa:

“En dañar y matar aquí,

En la paliza y la extorsión,

Kassapa no reconoce el mal,

Tampoco ve mérito alguno para sí mismo.

Realmente, enseñó lo que es digno de confianza:

Ese maestro merece la estima”.

Entonces el joven deva Sahali pronunció este verso en presencia del Bienaventurado, refiriéndose a Makkhali Gosala:

“Mediante la austeridad y escrupulosidad,

Alcanza la auto-restricción.

Ha abandonado las charlas contenciosas con la gente,

Refrenándose de la falsedad, habla la verdad.

Alguien semejante no hace el mal”.

Entonces el joven deva Ninka pronunció este verso en presencia del Bienaventurado, refiriéndose a Nigantha Nataputta:

“Un monje escrupuloso que discierne,

Bien restringido por los cuatro controles,

Que explica lo que es ver y escuchar:

Ciertamente no puede ser un pecador”.

Entonces el joven deva Akotaka pronunció este verso en presencia del Bienaventurado, refiriéndose a varios maestros de otros credos:

“Pakudhaka Katiyana y el Nigantha,

Junto con Makkhali y Purana:

Maestros de las compañías, alcanzaron la estatura ascética:

Ciertamente ellos no están lejos de los hombres superiores”.

Entonces el joven deva Vetambari replicó al joven deva Akotaka en verso:

“Aullando como un miserable chacal,

Permanece siendo bestia, no compañero del león.

De la misma manera, siendo maestro de un grupo,

Un asceta desnudo, hablador de falsedades,

Provocando suspicacias con su conducta,

No se parece a los hombre superiores”.

Entonces Mara, el Malvado, tomó posesión del joven deva Vetambari y recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Aquellos que se involucran en la austeridad y escrupulosidad,

Que protegen su propio retiro,

Y aquellos que se han establecido en la forma,

Deleitándose en el mundo de los devas,

Realmente esos mortales instruyen rectamente

En consideración al otro mundo”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido: ‘Este es Mara, el Malvado’, replicó a Mara, el Malvado en verso:

“Cualquier forma que existe aquí o más allá,

Y aquellos de luminosa belleza en el cielo,

Todos aquellos, realmente, merecen tu alabanza, Namuci [1],

Como una carnada arrojada para capturar a los peces”.

Entonces el joven deva Manavagamiya recitó estos versos en presencia del Bienaventurado, refiriéndose al Bienaventurado:

“Vipula es llamada la mejor de las montañas,

Entre las colinas de Ragajaha;

Seta, la mejor de las montañas cubiertas de nieve,

El sol, el mejor astro que recorre el cielo.

“El océano es el mejor cuerpo de agua,

La luna la mejor luz nocturna,

Pero en el mundo, junto con sus devas,

El Buda es declarado el supremo”.

 


NOTA:

[1] Namuchi es el nombre de Mara. Según los Comentarios proviene de na-muchi: “el que no es libre”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Various Sectarians en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 224-226.

Nanattsavakahiyasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,29 Susima Sutta – Susima

Alabanzas al Venerable Sariputta.

 


[Leer en pali]

[29] En Savatthi. Entonces el Venerable Ananda se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Y el Bienaventurado le dijo: ¿Tú también Ananda, apruebas a Sariputta?”.

“Ciertamente, Venerable Señor, ¿quién no aprobaría al Venerable Sariputta a menos que fuera un tonto, lleno de odio, confundido y mentalmente trastornado? El Venerable Sariputta, Venerable Señor, es sabio, alguien de gran sabiduría, de una sabiduría amplia, de una sabiduría aguda y penetrante. El Venerable Sariputta, Venerable Señor, tiene pocos deseos; está contento, recluido, apartado y enérgico. El Venerable Sariputta, Venerable Señor, es alguien que ofrece consejos, que reprueba y censura el mal. Realmente, Venerable Señor, ¿quién no aprobaría al Venerable Sariputta a menos que fuera un tonto, lleno de odio, confundido y mentalmente trastornado?

“Es así, Ananda, es así mismo, Ananda. ¿Quién no aprobaría al Venerable Sariputta a menosque fuera un tonto, lleno de odio, confundido y mentalmente trastornado? […Buda repite laspalabras de Ananda…]

Entonces, mientras se decían estas alabanzas al Venerable Sariputta, Susima, un joven  deva, acompañado por una gran asamblea de jóvenes devas, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se quedó a un lado y le dijo:

“Es así, Bienaventurado Señor, es así mismo, oh Afortunado. ¿Quién no aprobaría al Venerable Sariputta a menos que fuera un tonto, lleno de odio, confundido y mentalmente trastornado? […Susima repite las palabras de Ananda…] En mi caso también, no importa a qué clase de asamblea de los jóvenes devas me acerque, siempre escucho el mismo reporte: ‘El Venerable Sariputta es sabio, alguien de gran sabiduría, de una sabiduría amplia, de una sabiduría aguda y penetrante. El Venerable Sariputta tiene pocos deseos; está contento, recluido, apartado y enérgico. El Venerable Sariputta es alguien que ofrece consejos, que reprueba y censura el mal. Realmente ¿quién no aprobaría al Venerable Sariputta a menos que fuera un tonto, lleno de odio, confundido y mentalmente trastornado?’”.

Entonces, mientras se decían estas alabanzas al Venerable Sariputta, los jóvenes devas de la asamblea de Susima —elevados, regocijado, llenos de arrobamiento y alegría— desplegaron diversos colores brillantes. Como la piedra preciosa de berilo —hermosa, de finas cualidades, de ocho quilates, de excelente mano de obra— cuando se la pone sobre una tela de brocado, brilla, resplandece e irradia, así también los jóvenes devas de la asamblea de Susima —elevados, regocijado, llenos de arrobamiento y alegría— desplegaron diversos colores brillantes.

Al igual que un ornamento del más fino oro —cuidadosamente bruñido en el horno por un hábil orfebre—, cuando se la pone sobre una tela de brocado, brilla, resplandece e irradia, así también los jóvenes devas de la asamblea de Susima —elevados, regocijado, llenos de arrobamiento y alegría— desplegaron diversos colores brillantes.

Al igual que, cuando cae la noche, la estrella de la mañana brilla, resplandece e irradia, así también los jóvenes devas de la asamblea de Susima —elevados, regocijado, llenos de arrobamiento y alegría— desplegaron diversos colores brillantes.

Al igual que en el otoño, cuando el cielo está claro y sin nubes, el sol recorre el cielo y disipa la oscuridad del espacio, brilla, resplandece e irradia, así también los jóvenes devas de la asamblea de Susima —elevados, regocijado, llenos de arrobamiento y alegría— desplegaron diversos colores brillantes.

Entonces, en referencia al Venerable Sariputta, el joven deva Susima, recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

“Él es ampliamente conocido como un hombre sabio,

Sariputta, que es libre de la ira;

De pocos deseos, gentil y amansado,

Un visionario adornado por la alabanza del Maestro”.

Entonces, en referencia al Venerable Sariputta, del Bienaventurado replicó al joven deva

Susima en verso:

“Él es ampliamente conocido como un hombre sabio,

Sariputta, que es libre de la ira;

De pocos deseos, gentil y amansado,

Desarrollado, bien amansado, espera el tiempo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Susima en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 222-223.

Susimasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,28 Nandivisala Sutta – Nandivisala

Escape del pantano de la codicia.

 


[Leer en pali]

[28] Estando a un lado, Nandivisala, un joven deva, se dirigió el Bienaventurado en verso:

“Habiendo cuatro ruedas y nueve puertas,

Llenos de codicia y atados por ella,

Nacidos del pantano, oh gran héroe,

¿Cuál es el escape de esto?”.

“Habiendo cortado la correa y la piola,

Habiendo cortado los malos deseos y la codicia,

Habiendo sacado afuera el ansia con su raíz,

Así es cómo uno se escapa de esto”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Nandivisala en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 221.

Nandivisalasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,27 Nanda Sutta – Nanda

Soltar la carnada del mundo.

 


[Leer en pali]

[27] Estando a un lado, Nanda, un joven deva, recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

“El tiempo pasa y las noches pasan rápidamente;

Los sucesivos estados de la vida nos abandonan.

Viendo claramente el peligro de la muerte,

Uno debe hacer obras meritorias que traen la felicidad”.

“El tiempo pasa y las noches pasan rápidamente;

Los sucesivos estados de la vida nos abandonan.

Viendo claramente el peligro de la muerte,

El buscador de la paz debe soltar la carnada del mundo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Nanda en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 220.

Nandasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.