SN 2,25 Jantu Sutta – Jantu

Un joven deva reprocha a un grupo de monjes negligentes.

 


[Leer en pali]

[25] Esto he escuchado:

En una ocasión, un número de monjes estaba morando entre los kosalas, en una pequeña choza del bosque en la ladera del Himalaya. Ellos eran inquietos, inflados, personas vanas, personalmente vanos, de lengua áspera, mente confusa, divagando en su forma de hablar, sin una comprensión clara, no concentrados, cabezas de chorlitos, sueltos en sus facultades sensoriales.

Entonces, cuando llegó el Uposatha del día quince, el joven deva Jantu se acercó a estos monjes y se dirigió a ellos en verso:

“En el pasado los monjes vivían felices,

Los discípulos de Gotama.

Sin los deseos buscaron su comida de las limosnas,

Sin los deseos usaron sus viviendas.

Habiendo conocido la transitoriedad del mundo,

Ponían fin a su insatisfacción.

“Pero ahora, como los jefes de familia de un pueblo,

Se hacen difíciles de mantener a sí mismos.

Comen y comen, y luego se acuestan,

Encaprichados en las casas de otros.

“Habiendo saludado reverentemente al Sangha,

Aquí hablo solamente de algunos:

Ellos se han rehusado, son el protector

Llegan a ser como los muertos.

“Mi declaración fue hecha con referencia

A aquellos que moran en la negligencia.

A los que viven en diligencia,

Humildemente, les rindo mi homenaje”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Jantu en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 216-217.

Jantusuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,24 Ghatikara Sutta – Ghatikara

Buda conversa con un deva que, en una existencia pasada, fue su amigo en el mismo pueblo.

 


[Leer en pali]

[24] Estando a un lado, Ghatikara, un joven deva, recitó esos versos en presencia del

Bienaventurado:

“Siete monjes renacidos en Aviha

Han sido plenamente liberados.

Con la codicia y el odio completamente destruidos,

Cruzaron el apego al mundo”.

[El Bienaventurado:]

“Y, ¿quiénes son aquellos que cruzaron el pantano,

El reino de la Muerte tan difícil de cruzar?

¿Quiénes, habiendo dejado el cuerpo humano,

Han superado las ligaduras celestiales?”.

[Ghatikara:]

“Upaka y Palaganda,

Con Pikkusati ‒ esos tres.

Luego, Bhaddiya y Bhaddadeva,

Y Bahudanti y Pingiya.

Ellos, habiendo dejado el cuerpo humano,

Han superado las ligaduras celestiales”.

[El Bienaventurado:]

“Es buena la palabra que aplicas a ellos,

A aquellos que abandonaron las trampas del Mara.

¿De quién era el Dhamma que comprendieron,

Gracias a la cual, cortaron la esclavitud de la existencia?”.

[Ghatikara:]

“Esto no fue aparte del Bienaventurado.

Esto no fue aparte de su Enseñanza.

Al comprender su Dhamma

Cortaron la esclavitud de la existencia.

“Donde el nombre-y-forma cesa,

Se detienen por completo:

Al comprender aquel Dhamma aquí

Cortaron la esclavitud de la existencia”.

[El Bienaventurado:]

“Profundo es el discurso que pronuncias,

Difícil de entender y muy difícil de retener.

¿De quién era el Dhamma que, habiéndolo entendido,

Pronuncias ahora semejante discurso?”.

[Ghatikara:]

“En el pasado fui un alfarero,

Ghatikara de Vehalinga.

Y entonces ayudaba a mi madre y padre

Como el seguidor laico del Buda Kassapa.

“Me abstenía de las relaciones sexuales,

Fui célibe, libre de lazos carnales.

Y fui su compañero de la villa,

En el pasado fui su amigo.

“Soy alguien que conoce

A estos siete monjes liberados,

Quienes, con la codicia y el odio completamente destruidos,

Cruzaron el apego al mundo”.

[El Bienaventurado:]

“Ciertamente fue en aquel tiempo,

Cuando te dije, oh Bhaggava:

En el pasado fuiste un alfarero,

Ghatikara de Vehalinga.

Ayudabas a tu madre y padre

Como el seguidor laico del Buda Kassapa.

“Te abstenías de las relaciones sexuales,

Fuiste célibe, libre de lazos carnales.

Y fuiste mi compañero de la villa,

En el pasado fuiste mi amigo”.

Este fue el encuentro que ocurrió

Entre aquellos amigos del pasado,

Ambos ahora interiormente desarrollados,

Portando sus últimos cuerpos.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Ghatikara en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 215.

Ghatikarasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,23 Seri Sutta – Seri

Un deva joven cuenta cómo su generosidad, en la vida anterior, le permite ahora disfrutar del cielo.

 


[Leer en pali]

[23] Estando a un lado, Seri, un joven deva, se dirigió al Bienaventurado en versos:

“Ellos todo el tiempo toman el deleite en la comida,

Tanto los devas como los seres humanos.

Así que, ¿qué clase de espíritu debería ser

Aquel que no toma el deleite en la comida?”.

“Cuando ofrece las dádivas por la fe,

Con el corazón lleno de confianza,

La comida se acumula por sí sola para él,

Tanto en este mundo como en el venidero.

“Por eso, habiendo removido la tacañería,

El conquistador de las manchas debe ofrecer las dádivas.

Los méritos son el soporte de los seres vivos

[Cuando surgen] en el otro mundo”.

“¡Esto es maravilloso, Venerable Señor! ¡Es maravilloso, Venerable Señor! Qué bien ha sido declarado esto por parte del Bienaventurado:

“’Cuando ofrece las dádivas por la fe […]

[Cuando surgen] en el otro mundo’.

“Alguna vez en el pasado, Venerable Señor, fui un rey de nombre Seri, un donador y filántropo, alguien que habló alabanzas sobre el dar. En las cuatro puertas he ofrecido donativos a los ascetas, los brahmanes, los pobres, los caminantes, los mendicantes y los mendigos.

Entonces, Venerable Señor, el harem de las mujeres llegó junto a mí y me dijo: ‘Su majestad ofrece los donativos, pero nosotras no ofrecemos los donativos. Sería bueno que su majestad nos asista para que también nosotras ofrezcamos los donativos y hagamos las obras meritorias’. Y se me ocurrió esto: ‘Yo soy un donador y un filántropo, alguien que habla alabanzas sobre el dar. Así que cuando ellas me dicen «que ofrezcamos los donativos», ¿qué debería responderles?’. De modo que, Venerable Señor, le di la primera puerta al harem de las mujeres. Y allí las mujeres ofrecían los donativos y mis donativos retornaron a mí.

Entonces, Venerable Señor, mis vasallos katthiyas llegaron junto a mí y me dijeron: ‘Su majestad ofrece los donativos, pero nosotros no ofrecemos los donativos. Sería bueno que su majestad nos asista para que también nosotros ofrezcamos los donativos y hagamos las obras meritorias’. Y se me ocurrió esto: ‘Yo soy un donador y un filántropo, alguien que habla alabanzas sobre el dar. Así que cuando ellos me dicen «que ofrezcamos los donativos», ¿qué debería responderles?’. De modo que, Venerable Señor, le di la segunda puerta a los vasallos katthiyas. Y allí los vasallos katthiyas ofrecían los donativos y mis donativos retornaron a mí.

“Entonces, Venerable Señor, mis tropas llegaron junto a mí y me dijeron… De modo que, Venerable Señor, le di la tercera puerta a las tropas. Y allí ltropas ofrecían los donativos y mis donativos retornaron a mí.

“Entonces, Venerable Señor, los brahmanes y los hombres hogareños llegaron junto a mí y me dijeron… De modo que, Venerable Señor, le di la cuarta puerta a los brahmanes y los hombres hogareños. Y allí los brahmanes y los hombres hogareños ofrecían los donativos y mis donativos retornaron a mí.

“Entonces, Venerable Señor, mis hombres llegaron a mí y me dijeron: ‘Ahora su majestad no ofrece donativos en ninguna parte’. Cuando dijeron esto, dije a esos hombres: ‘Bien, entonces, ordeno que la mitad de los ingresos generados en las provincias de la periferia se mande de allí al palacio. Y se les done la mitad de los donativos a los ascetas, los brahmanes, los pobres, los caminantes, los mendicantes y los mendigos’.

“No llegué al límite alguno, Venerable Señor, de las obras meritorias que he hecho por semejante largo tiempo, de las obras beneficiosas que he hecho por semejante largo tiempo y, por eso, pude decir: ‘Aquí hay tanto mérito’, ‘aquí hay tantos resultados del mérito’ o ‘justamente por eso, por tanto tiempo habitaré en el cielo’. ¡Esto es maravilloso, Venerable Señor! ¡Es maravilloso, Venerable Señor! Qué bien ha sido declarado esto por parte del Bienaventurado:

“’Cuando ofrece las dádivas por la fe […]

[Cuando surgen] en el otro mundo’”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Seri en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 213-214.

Serisuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,22 Khema Sutta – Khema

Dejar el Dhamma es como descarrilarse de un buen camino.

 


[Leer en pali]

[22] Estando a un lado, Khema, un joven deva, recitó estos versos en presencia del

Bienaventurado:

“Gente tonta evita la sabiduría,

Se comporta como si fuera enemiga de sí misma.

Ellos andan haciendo acciones malignas,

Que sólo traen frutos amargos.

“Aquella acción no está bien hecha,

De la cual, una vez llevada a cabo, trae arrepentimiento,

Cuyo resultado uno experimenta

Llorando, con el rostro lleno de lágrimas.

“Pero aquella acción está bien hecha,

De la cual, una vez llevada a cabo, no trae arrepentimiento,

Cuyo resultado uno experimenta

Dichoso, con la mente feliz”.

[El Bienaventurado:]

“Uno debe realizar prontamente las acciones

Que sabe que conducen a su propio bienestar;

El pensador, el sabio, no debe avanzar

Con la reflexión del carretero.

“Como el carretero que dejó la carretera,

Un camino con la superficie plana,

Y, entrando en una vereda escarpada,

Cavila tristemente con un eje roto.

“Así también el tonto, habiendo dejado el Dhamma

Sigue el camino opuesto,

Y cuando cae en la boca de la Muerte,

Cavila como el carretero con el eje roto”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Khema en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 211-212.

Khemasuttam en Digital Pali Reader

Traducción: Anton P. Baron


Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,21 Siva Sutta – Siva

Intimar con los buenos y aprender de ellos el Dhamma, en última instancia, lleva al fin del sufrimiento.

 


[Leer en pali]

[21] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, Siva, un deva joven de imponente belleza, iluminando toda la Arboleda de Jeta, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado. Y estando a un lado, recitó estos versos en presencia del Bienaventurado:

“Uno debe asociarse solamente con el bueno,

Con el bueno uno debe fomentar la intimidad.

Habiendo aprendido el verdadero Dhamma del bueno,

Uno llega a ser mejor, nunca peor.

“Uno debe asociarse solamente con el bueno,

Con el bueno uno debe fomentar la intimidad.

Habiendo aprendido el verdadero Dhamma del bueno,

Uno gana la sabiduría, pero no del otro.

“Uno debe asociarse solamente con el bueno,

Con el bueno uno debe fomentar la intimidad.

Habiendo aprendido el verdadero Dhamma del bueno,

Uno no sufre en medio del sufrimiento.

“Uno debe asociarse solamente con el bueno,

Con el bueno uno debe fomentar la intimidad.

Habiendo aprendido el verdadero Dhamma del bueno,

Uno brilla en medio de sus relaciones.

“Uno debe asociarse solamente con el bueno,

Con el bueno uno debe fomentar la intimidad.

Habiendo aprendido el verdadero Dhamma del bueno,

Los seres van a un buen destino.

“Uno debe asociarse solamente con el bueno,

Con el bueno uno debe fomentar la intimidad.

Habiendo aprendido el verdadero Dhamma del bueno,

Los seres moran confortablemente”.

Entonces el Bienaventurado replicó al joven deva Siva en verso:

“Uno debe asociarse solamente con el bueno,

Con el bueno uno debe fomentar la intimidad.

Habiendo aprendido el verdadero Dhamma del bueno,

Uno es liberado de toda insatisfacción”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Siva en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 209-210.

Sivasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 2,20 Anathapindika Sutta – Anathapindika

Alabanza del Dhamma por parte del generoso Anathapindika.

 


[Leer en pali]

[20] Estando a un lado, el joven deva Anathapindika recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Esta es realmente aquella Arboleda de Jeta,

El recurso de la Orden de los Visionarios,

Morada de el Rey del Dhamma,

El lugar que me llena de alegría.

“Acción, conocimiento y rectitud,

La virtud, una vida excelente:

Gracias a esto los mortales se purifican,

Y no mediante el clan o las riquezas.

“Por eso una persona sabia,

En consideración a su propio bien,

Debe examinar el Dhamma cuidadosamente,

Así se purifica a sí mismo.

“Sariputta realmente está dotado de una gran sabiduría,

Con la virtud y la paz interior.

Incluso un monje que se ha ido más allá,

A lo sumo, solamente podría igualarle”.

Esto es lo que dijo el joven deva Anathapindika. Habiendo dicho eso, rindió homenaje al Bienaventurado y, cuidando que el Bienaventurado quedase siempre a su mano derecha, despareció de allí.

Entonces, cuando pasó la noche, el Bienaventurado se dirigió a los monjes de esta manera:

“Monjes, ayer, cuando la noche ya estaba avanzada, un cierto deva… se acercó a mí… y recitó estos versos en mi presencia:

…[Se repiten los versos de Anathapindika]…

Esto es lo que dijo el joven deva. Habiendo dicho eso, me rindió homenaje y, cuidando que quedase siempre a su mano derecha, despareció de allí”.

Cuando se dijo esto, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado: “Venerable Señor, este joven deva, ciertamente habrá sido Anathapindika. El hombre hogareño Anathapindika tuvo plena confianza en el Venerable Sariputta”.

“¡Bien, muy bien, Ananda! Has hecho una correcta inferencia con tu razonamiento. Aquel joven deva, Ananda, fue Anathapindika”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Anathapindika en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 206-207.

Anathapindikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 2,19 Uttara Sutta – Uttara

Soltar la carnada del mundo.

 


[Leer en pali]

[19] Entorno de Rajagaha. Estando a un lado, Uttara, un joven deva, recitó este verso en la

presencia del Bienaventurado:

“La vida se arrastra pronto, corto es el espacio vital;

No hay refugios para alguien que llegó a la vejez.

Viendo claramente el peligro de la muerte,

Uno debe hacer obras de mérito que traigan felicidad.

“La vida se arrastra pronto, corto es el espacio vital;

No hay refugios para alguien que llegó a la vejez.

Viendo claramente el peligro de la muerte,

El buscador de la paz debe hacer soltar la carnada del mundo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Uttara en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 205.

Uttarasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,18 Kakudha Sutta – Kakudha

Buda revela a un joven deva que es “un monje sin deleite e imperturbable, que ha cruzado sobre las ataduras del mundo”.

 


[Leer en pali]

[18] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda de Anjana, en el Parque de los Venados, cerca de Saketa. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, Kakudha, un deva joven de imponente belleza, iluminando toda la Arboleda de Anjana, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado. Y estando a un lado, le dijo al Bienaventurado:

“¿Te deleitas, asceta?”.

“Habiendo ganado ¿qué cosa, amigo?”.

“Entonces, asceta, ¿estás apenado?”.

“¿Cuál sería la pérdida, amigo?”.

“Entonces, asceta, no te deleitas ni te apenas?”.

“Así es, amigo”.

“Espero que no estés turbado, monje.

Espero que el deleite no se encuentre en ti.

Espero que cuando estés sentado solo,

El descontento no se esparza sobre ti”.

“Verdaderamente, no estoy turbado, espíritu.

El deleite no se encuentra en mí.

Cuando estoy sentado solo,

El descontento no se esparce sobre mí”.

“¿Cómo es que no estás turbado, monje?

¿Cómo es que el deleite no se encuentra en ti?

¿Cómo es que cuando estas sentado solo,

El descontento no se esparce sobre ti?”.

“El deleite llega a quien es miserable,

La miseria, a alguien lleno de deleite.

Como un monje que está sin deleite e imperturbable,

Así es cómo debes conocerme, amigo”.

“Después de mucho tiempo, finalmente veo

A un brahmán que está completamente templado,

Un monje sin deleite e imperturbable,

Que ha cruzado sobre las ataduras del mundo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Kakudha en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 203-204.

Kakudhasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 2,16 Vasudatta Sutta – Vasudatta

Abandonar la codicia y el punto de vista de la identidad.

 


[Leer en pali]

[16] Estando a un lado, el joven deva Vasudatta recitó este verso en presencia del

Bienaventurado:

“Como si estuviera herido por una espada,

Como si su cabeza estuviera en llamas,

Un monje debe andar atentamente consciente

Para abandonar la codicia sensual.

“Como si estuviera herido por una espada,

Como si su cabeza estuviera en llamas,

Un monje debe andar atentamente consciente

Para abandonar el punto de vista de la identidad”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Vasudatta en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 201.

Vasudattasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 2,15 Candana Sutta – Candana

Cruzando las inundaciones de las existencias.

 


[Leer en pali]

[15] Estando a un lado, el joven deva Candana se dirigió al Bienaventurado en verso:

“¿Quién aquí cruza la inundación,

Incansablemente de día y de noche?

¿Quién no se hunde en la profundidad

Sin soporte ni sostén?

“Alguien siempre perfecto en la virtud,

Dotado de sabiduría, bien concentrado,

Alguien enérgico y resuelto

Cruza la inundación tan difícil de cruzar.

“Alguien que desiste de las percepciones sensuales,

Que supera los grilletes de la forma,

Que destruye el deleite de la existencia,

No se hunde en la profundidad”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Candana en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 200.

Candanasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.