SN 16,7 Dutiyaovada Sutta – Segundo discurso sobre la exhortación

El Buda le pide a Kassapa que exhorte a los monjes, pero éste, por segunda vez, se rehúsa a hacerlo esgrimiendo sus razones, las cuales el Bienaventurado aprueba.

 


[Leer en pali]

[7] En la arboleda de los bambúes, cerca de Rajagaha.

Entonces el Venerable Mahakassapa se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Entonces el Bienaventurado le dijo:

“Exhorta a los monjes, Kassapa, ofréceles una plática del Dhamma. Yo debo exhortar a los monjes, Kassapa, o lo debes hacer tú. Yo debo ofrecerles una plática del Dhamma, Kassapa, o lo debes hacer tú”.

“Venerable Señor, los monjes ahora son difíciles de ser amonestados y tienen ahora características que les hacen difíciles de ser amonestados. Ellos son ahora impacientes y no aceptan las instrucciones respetuosamente.

“Venerable Señor, cuando alguien no tiene fe en consideración a los estados perjudiciales, no tiene sentido de la vergüenza moral, no teme hacer el mal, no tiene energía ni sabiduría —sea cuando llegue el día o la noche—, solamente el declive se puede esperar en cuanto a los estados beneficiosos, y no el crecimiento. Al igual que cuando transcurre la oscura quincena [del mes], sea que llegue el día o la noche, solamente se puede esperar el declive de la luna en su color, circularidad, luminosidad, diámetro y circunferencia, así también, Venerable Señor, cuando alguien no tiene fe en consideración a los estados perjudiciales, no tiene sentido de vergüenza moral, no teme hacer el mal, no tiene energía ni sabiduría —sea cuando llegue el día o la noche—, solamente el declive se puede esperar en cuanto a los estados beneficiosos, y no el crecimiento.

“Una persona sin fe, Venerable Señor, esto es causa de declive. Una persona sin sentido de vergüenza moral… Una persona que no teme hacer el mal… Una persona que es perezosa… Una persona que es tonta… Una persona que es iracunda… Una persona que es maliciosa, esto es causa de declive. Cuando no hay monjes que se dejan exhortar, esto es causa de declive.

“Venerable Señor, cuando alguien tiene fe en consideración a los estados perjudiciales, tiene sentido de la vergüenza moral, teme hacer el mal, tiene energía y sabiduría —sea cuando llegue el día o la noche—, solamente el crecimiento se puede esperar en cuanto a los estados beneficiosos, y no el declive. Al igual que cuando transcurre la brillante quincena [del mes], sea que llegue el día o la noche, solamente se puede esperar el crecimiento de la luna en su color, circularidad, luminosidad, diámetro y circunferencia; así también, Venerable Señor, cuando alguien tiene fe en consideración a los estados perjudiciales, tiene sentido de la vergüenza moral, teme hacer el mal, tiene energía y sabiduría —sea cuando llegue el día o la noche—, solamente el crecimiento se puede esperar en cuanto a los estados beneficiosos, y no el declive.

“Una persona con fe, Venerable Señor, esto es causa de no-declive. Una persona con  sentido de la vergüenza moral… Una persona que teme hacer el mal… Una persona que es enérgica… Una persona que es sabia… Una persona que es sin ira… Una persona que es sin malicia, esto es causa de no-declive. Cuando hay monjes que se dejan exhortar, esto es causa de no-declive”.

“¡Bien, muy bien, Kassapa!…” [Buda repite el discurso entero del Venerable Mahakassapa].

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Ovada (2) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 858.

Dutiyaovadasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,6 Ovada Sutta – Exhortación

El Buda le pide a Kassapa que exhorte a los monjes, pero éste se rehúsa hacerlo porque los monjes no están más abiertos a ser enseñados.

 


[Leer en pali]

[6] En la arboleda de los bambúes, cerca de Rajagaha.

Entonces el Venerable Mahakassapa se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Entonces el Bienaventurado le dijo:

“Exhorta a los monjes, Kassapa, ofrézcales una plática del Dhamma. Yo debo exhortar a los monjes, Kassapa, o lo debes hacer tú. Yo debo ofrecerles una plática del Dhamma, Kassapa, o lo debes hacer tú”.

“Venerable Señor, los monjes ahora son difíciles de ser amonestados y tienen ahora características que les hacen difíciles de ser amonestados. Ellos son ahora impacientes y no aceptan las instrucciones respetuosamente. Yo veo aquí, Venerable Señor, a un monje de nombre Bhanda —pupilo de Ananda— y a otro monje de nombre Abhinjika —pupilo de Anuruddha—, que compiten uno con el otro en cuanto a su aprendizaje, diciendo: ‘Ven, monje, a ver ¿quién habla mejor? ¿Quién puede hablar mejor? ¿Quién puede hablar más largo?’”.

Entonces el Bienaventurado se dirigió a cierto monje así:

“Ven, monje, di a los monjes Bhanda y Abhinjika, en mi nombre, que les llama el Maestro”.

“Sí, Venerable Señor”, respondió aquel monje y se fue junto a aquellos monjes y les dijo:

“El Maestro les llama, venerables señores”.

“Sí, amigo”, respondieron aquellos monjes y se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se sentaron a un lado. Acto seguido el Bienaventurado les dijo:

“¿Es cierto, monjes, que vosotros competís uno con el otro en cuanto a vuestro aprendizaje, diciendo: ‘Ven, monje, a ver ¿quién habla mejor? ¿Quién puede hablar mejor? ¿Quién puede hablar más largo?’”.

“Sí, Venerable Señor”.

“¿Habéis escuchado que alguna vez enseñé el Dhamma así: ‘Ven, monje, a ver ¿quién habla mejor? ¿Quién puede hablar mejor? ¿Quién puede hablar más largo?’”.

“No, Venerable Señor”.

“Entonces, si nunca habéis escuchado que enseñé el Dhamma de esta manera, ¿qué pretendéis y qué buscáis, hombres insensatos, habiendo renunciado al Dhamma-y-Disciplina bien expuesto, compitiendo ahora uno con el otro en cuanto a vuestro aprendizaje, diciendo: ‘Ven, monje, a ver ¿quién habla mejor? ¿Quién puede hablar mejor? ¿Quién puede hablar más largo?’”.

Entonces, aquellos monjes se postraron con sus cabezas a los pies del Bienaventurado y dijeron: “Venerable Señor, hemos cometido una transgresión —fuimos así de tontos, confundidos e ineptos— en esto de haber renunciado a semejante Dhamma-y-Disciplina bien expuesto, y competir ahora uno con el otro en cuanto a nuestro aprendizaje, diciendo: ‘Ven, monje, a ver ¿quién habla mejor? ¿Quién puede hablar mejor? ¿Quién puede hablar más largo?’. Venerable Señor, que el Bienaventurado nos perdone, porque hemos visto nuestra transgresión como tal y nos hemos comprometido a restringirla en el futuro”.

“Ciertamente, monjes, habéis cometido una transgresión —fuisteis así de tontos, confundidos e ineptos— en esto de haber renunciado a semejante Dhamma-y-Disciplina bien expuesto, y competir ahora uno con el otro en cuanto a vuestro aprendizaje, diciendo: ‘Ven, monje, a ver ¿quién habla mejor? ¿Quién puede hablar mejor? ¿Quién puede hablar más largo?’. Pero, puesto que habéis visto vuestra transgresión como tal y os habéis comprometido a restringirla en el futuro de acuerdo con el Dhamma, os perdonamos. Porque crece en esta Disciplina del Noble aquel que ve su transgresión como tal y se compromete a restringirla en el futuro de acuerdo con el Dhamma”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Ovada (1) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 856-857.

Ovadasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,5 Jinna Sutta – Viejo

El Venerable Mahakassapa continúa observando las prácticas ascéticas incluso en su vejez, tanto para su propia felicidad como para dar un ejemplo a las futuras generaciones.

 


[Leer en pali]

[5] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en el Santuario de las Ardillas, en la arboleda de los bambúes, cerca de Rajagaha. Entonces el Venerable Mahakassapa se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Y el Bienaventurado le dijo:

“Ahora ya eres viejo, Kassapa, esos gastados hábitos de trapo y cáñamo te han de ser gravosos. Por eso, deberías vestir los hábitos que te ofrendan los hombres hogareños, Kassapa, acepta las comidas ofrecida en las invitaciones y mora en mi cercanía”.

“Venerable Señor, por largo tiempo he sido un morador del bosque y hablé elogios sobre morar en el bosque. He sido alguien que come una sola comida de las limosnas y hablé elogios sobre comer una sola comida de las limosnas. He sido alguien que viste los gastados hábitos de trapo y cáñamo, y hablé elogios sobre vestir los gastados hábitos de trapo y cáñamo. He sido alguien que usa tres hábitos y hablé elogios sobre usar tres hábitos. He sido alguien que tiene pocos deseos y hablé elogios sobre tener pocos deseos. He estado contento y hablé elogios sobre el contentamiento. He estado recluido y hablé elogios sobre la soledad. He estado apartado de la sociedad y hablé elogios sobre estar apartado de la sociedad. He sido enérgico y hablé elogios sobre el surgimiento de la energía”.

“¿Qué beneficios consideras [has logrado], Kassapa, al ser por largo tiempo un morador del bosque y hablar elogios sobre morar en el bosque… ser enérgico y hablar elogios sobre el surgimiento de la energía?”.

“Considero dos beneficios, Venerable Señor. Para mí mismo veo una morada placentera en esta presente vida y tengo compasión por las futuras generaciones, pensando esto: ‘¡Que estas futuras generaciones sigan mi ejemplo!’. Por cuanto ellos escuchen: ‘El iluminado discípulo del Buda fue por largo tiempo un morador del bosque y habló elogios sobre morar en el bosque… fue enérgico y habló elogios sobre el surgimiento de la energía’, entonces practicarán de acuerdo, y esto será para su bienestar y felicidad por largo tiempo. Es considerando estos dos beneficios, Venerable Señor, que por largo tiempo he sido un morador del bosque y hablé elogios sobre morar en el bosque… he sido enérgico y hablé elogios sobre el surgimiento de la energía”.

“¡Bien, muy bien, Kassapa! Estás practicando por el bienestar y felicidad de la multitud, por compasión al mundo, por el bien, el bienestar y la felicidad de los devas y seres humanos. Por eso, Kassapa, viste los gastados hábitos de trapo y cáñamo, camina por la comida de las limosnas y mora en el bosque”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Old of Families en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 855.

Jinnasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,4 Kulupaka Sutta – Un visitante de las familias

El Venerable Mahakassapa es un monje digno de ser visitante de las familias.

 


[Leer en pali]

[4] En Savatthi.

“Monjes, ¿Qué opináis? ¿Qué clase de monje es digno de ser un visitante de las familias y qué clase de monje no es digno de ser un visitante de las familias?”.

“Venerable Señor, nuestras enseñanzas están arraigadas en el Bienaventurado, guiadas por el Bienaventurado, toman recurso en el Bienaventurado. Sería bueno que el Bienaventurado nos aclarase el significado de esta declaración. Habiendo escuchado esto de él, los monjes lo van a recordar”.

Entonces el Bienaventurado dijo:

“Monjes, un monje puede acercarse a las familias con este pensamiento: ‘Que me den a mí, que no me detengan. Que me den mucho, no poco. Que me den cosas finas, no las que están en mal estado. Que me den rápidamente, no lentamente. Que me den con consideración, no casualmente’. Cuando un monje se acerca a las familias con semejante pensamiento, si no le dan de esta manera llega a estar resentido; por ese motivo experimenta dolor y descontento. Si le dan poco y no mucho… si le dan cosas en mal estado y no las finas… si le dan lentamente y no rápidamente… si le dan casualmente y no con consideración, de esta manera llega a estar resentido y por ese motivo experimenta dolor y descontento. Semejante monje no es digno de ser un visitante de las familias.

“Pero, monjes, otro monje puede acercarse a las familias con este pensamiento: ‘Cuando estoy entre las otras familias, ¿cómo podría pensar esto: «Que me den a mí, que no me detengan; que me den mucho, no poco; que me den cosas finas, no las que están en mal estado; que me den rápidamente, no lentamente; que me den con consideración, no casualmente?»’. Cuando un monje se acerca a las familias con semejante pensamiento, si no le dan, no llega a estar resentido, de esta manera no experimenta dolor ni descontento por ese motivo. Si le dan poco y no mucho… si le dan cosas en mal estado y no las finas… si le dan lentamente y no rápidamente… si le dan casualmente y no con consideración, no llega a estar resentido de esta manera, no experimenta dolor ni descontento por ese motivo. Semejante monje es digno de ser un visitante de las familias.

“Monjes, Kassapa se acerca a las familias con este pensamiento: ‘Cuando estoy entre las otras familias, ¿cómo podría pensar esto: «Que me den a mí… que me den con consideración, no casualmente?»’. Cuando él se acerca a las familias con semejante pensamiento, si no le dan, no llega a estar resentido de esta manera, no experimenta dolor ni descontento por ese motivo… si le dan casualmente y no con consideración, no llega a estar resentido de esta manera; no experimenta dolor ni descontento por ese motivo.

“Monjes, os exhorto a través del ejemplo de Kassapa o de alguien similar a Kassapa. Siendo exhortados, deberíais practicar en concordancia con eso”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). A Visitor of Families en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 854.

Kulupakasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,3 Candupama Sutta – Como la luna

El Venerable Mahakassapa es un ejemplo para los monjes, en cuanto a su forma de relacionarse con las personas laicas y de predicar el Dhamma.

 


[Leer en pali]

[3] En Savatthi.

“Monjes, vosotros debéis acercaros a las familias como la luna: retrocediendo con el cuerpo y la mente [1], actuando siempre como recién llegados, sin descaro hacia las familias. Al igual que cuando un hombre mira hacia abajo a un viejo pozo, un precipicio o una ribera empinada, hace retroceder su cuerpo y su mente, así también vosotros, monjes, debéis acercaros a las familias como la luna: retrocediendo con el cuerpo y la mente, actuando siempre como recién llegados, sin descaro hacia las familias.

“Monjes, Kassapa se acerca a las familias como la luna: retrocediendo con el cuerpo y la mente, actuando siempre como recién llegado, sin descaro hacia las familias. ¿Qué opináis, monjes? ¿Qué clase de monje es digno a acercarse a las familias?”.

“Venerable Señor, nuestras enseñanzas están arraigadas en el Bienaventurado, guiadas por el Bienaventurado, toman recurso en el Bienaventurado. Sería bueno que el Bienaventurado nos aclarase el significado de esta declaración. Habiendo escuchado esto de él, los monjes lo van a recordar”.

Entonces, el Bienaventurado agitó su mano en el aire y dijo:

“Monjes, al igual que esta mano no se queda atrapada en el aire, no se sostiene en él ni está vinculada a él, así, también, cuando un monje se acerca a las familias, su mente no se queda atrapada por las familias, sostenida en las familias ni vinculada a ellas, sino que piensa: ‘Que aquellos que desean ganancias consigan ganancias y, que aquellos que desean méritos, consigan méritos’. Es feliz y exaltado de las ganancias de los demás, como si fueran suyas propias. Semejante monje es digno de acercarse a las familias.

“Monjes, cuando Kassapa se acerca a las familias, su mente no se queda atrapada por las familias, sostenida en las familias ni vinculada a ellas, sino que piensa: ‘Que aquellos que desean ganancias consigan ganancias y, que aquellos que desean méritos, consigan méritos’. Es feliz y exaltado de las ganancias de los demás, como si fueran suyas propias.

“¿Qué opináis, monjes? ¿Cómo la enseñanza del Dhamma de un monje es impura y cómo su enseñanza del Dhamma es pura?”.

“Venerable Señor, nuestras enseñanzas están arraigadas en el Bienaventurado… Habiendo escuchado esto de él, los monjes lo van a recordar”.

“Entonces escuchad, monjes, y prestad atención que voy a hablar”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:

“Un monje enseña el Dhamma a otros con este pensamiento: ‘¡Que escuchen el Dhamma de mi parte! Habiéndolo escuchado, que ganen confianza en el Dhamma. Siendo confiados, mostrarán también confianza hacia mí’. Semejante enseñanza del Dhamma, [por parte] de aquel monje, es impura.

“Pero otro monje enseña el Dhamma a otros con este pensamiento: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, directamente visible, inmediato, que invita a uno a venir y ver, aplicable, experimentable personalmente por el sabio. ¡Que escuchen el Dhamma de mi parte! Habiéndolo escuchado, entenderán el Dhamma. Habiéndolo entendido, practicarán de acuerdo’. De esta manera, enseña el Dhamma a otros por la intrínseca excelencia del Dhamma, enseña el Dhamma a otros por compasión y caridad, por susceptible preocupación. Semejante enseñanza del Dhamma, [por parte] de aquel monje, es pura.

“Monjes, Kassapa enseña el Dhamma a otros con este pensamiento: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado… ¡Que escuchen el Dhamma de mi parte! Habiéndolo escuchado, entenderán el Dhamma. Habiéndolo entendido, practicarán de acuerdo’. De esta manera, enseña el Dhamma a otros por la intrínseca excelencia del Dhamma, enseña el Dhamma a otros por compasión y caridad, por susceptible preocupación.

“Monjes, os exhorto a través del ejemplo de Kassapa o de alguien similar a Kassapa. Siendo así exhortados, deberíais practicar en concordancia con eso”.

 


NOTA:

[1] Según los Comentarios, el monje retrocede con el cuerpo cuando vive en el bosque (en vez de vivir en el pueblo) y, con la mente, cuando se refrena de los pensamientos sensuales y otros perjudiciales estados mentales.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Content en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 852-853.

Candupamasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,1 Santuttha Sutta – Contento

Buda exhorta a los monjes poniendo como ejemplo las cualidades de contentamiento del Venerable Mahakassapa.

 


[Leer en pali]

[1] En Savatthi.

“Monjes, Kassapa está contento con cualquier clase de hábito y habla elogios sobre el contentamiento con cualquier clase de hábito. Tampoco se involucra en una búsqueda incorrecta, con lo que es inapropiado, en aras de conseguir un hábito. Si no encuentra un hábito, no se agita, y si lo encuentra, lo usa sin apegarse a él, no se enamora de él, no se absorbe de manera enceguecida en él, ve su peligro y el escape de él. 

“Monjes, Kassapa está contento con cualquier clase de comida de las limosnas… con cualquier clase de vivienda… con cualquier clase de requisitos medicinales y habla elogios sobre el contentamiento con cualquier clase de requisitos medicinales; tampoco se involucra en una búsqueda incorrecta, con lo que es inapropiado, en aras de conseguir los requisitos medicinales. Si no encuentra los requisitos medicinales, no se agita, y si los encuentra, los usa sin apegarse a ellos, no se enamora de ellos, no se absorbe de manera enceguecida en ellos, ve su peligro y el escape de ellos. 

“Por eso, monjes, deberíais entrenaros a vosotros mismos así: ‘Vamos a estar contentos con cualquier clase de hábito y hablaremos elogios sobre el contentamiento con cualquier clase de hábito; tampoco nos involucraremos en una búsqueda incorrecta, con lo que es inapropiado, en aras de conseguir un hábito. Si no encontraremos un hábito, no nos agitaremos, y si lo encontremos, lo usaremos sin apegarnos a él, no nos enamoraremos de él, no nos absorberemos de manera enceguecida en él, veremos su peligro y el escape de él.

“‘Vamos a estar contentos con cualquier clase de comida de las limosnas… con cualquier clase de vivienda… con cualquier clase de requisitos medicinales y hablaremos elogios sobre el contentamiento con cualquier clase de requisitos medicinales; tampoco nos involucraremos en una búsqueda incorrecta, con lo que es inapropiado, en aras de conseguir los requisitos medicinales. Si no encontraremos los requisitos medicinales, no nos agitaremos, y si los encontramos, los usaremos sin apegarnos a ellos, no nos enamoraremos de ellos, no nos absorberemos de manera enceguecida en ellos, veremos su peligro y el escape de ellos’. De esta manera, monjes, deberíais entrenaros a vosotros mismos.

“Monjes, os exhorto a través del ejemplo de Kassapa o de alguien similar a Kassapa. Siendo exhortados, deberíais practicar en concordancia con eso”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Content en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 850.

Santutthasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 15,20 Vepullapabbata Sutta – Monte Vepulla

Este sutta nos ofrece una visión retrospectiva de las épocas, durante las cuales vivieron los tres últimos Budas, con alguna información acerca de las condiciones de la vida humana durante su dispensación.

 


[Leer en pali]

[20] En cierta ocasión el Bienaventurado moraba en el monte Pico de Buitre, cerca de Rajagaha. Estando allí el Bienaventurado se dirigió a los monjes:

“Monjes”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:

“Este samsara es sin comienzo discernible. El primer momento de esta itinerancia y deambulación de los seres, entorpecidos por la ignorancia y encadenados por la codicia, no se discierne. En el pasado remoto, monjes, este monte Vepulla se llamaba Pacinavamsa y, en aquel tiempo, sus habitantes se llamaban tivaras. El espacio vital de los tivaras era de 40.000 años. Llegaban a la cima del monte Pacinavamsa en cuatro días y descendían en cuatro días. En aquel tiempo surgió en el mundo el Bienaventurado Kakusandha, un Arahant, un Perfectamente Iluminado. Sus dos principales discípulos se llamaban Vidhura y Sanjiva, un par excelente. Mirad, monjes, aquel nombre de la montaña desapareció, aquella gente murió y aquel Bienaventurado alcanzó el Nibbana final. Así de transitorias son las formaciones, así de inestables, así de inseguras. Esto debería ser suficiente, monjes, como para experimentar revulsión hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionado hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas.

“En [otro tiempo del] pasado remoto, monjes, este monte Vepulla se llamaba Vankaka y, en aquel tiempo, sus habitantes se llamaban rohitassas. El espacio vital de los rohitassas era de 30.000 años. Llegaban a la cima del monte Vankaka en tres días y descendían en tres días. En aquel tiempo surgió en el mundo el Bienaventurado Konagamana, un Arahant, un Perfectamente Iluminado. Sus dos principales discípulos se llamaban Bhiyyosa y Uttara, un par excelente. Mirad, monjes, aquel nombre de la montaña desapareció, aquella gente murió y aquel Bienaventurado alcanzó el Nibbana final. Así de transitorias son las formaciones, así de inestables, así de inseguras. Esto debería ser suficiente, monjes, como para experimentar revulsión hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionado hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas.

“En [aún otro tiempo del] pasado remoto, monjes, este monte Vepulla se llamaba Supassa y, en aquel tiempo, sus habitantes se llamaban suppiyas. El espacio vital de los suppiyas era de 20.000 años. Llegaban a la cima del monte Vankaka en dos días y descendían en dos días. En aquel tiempo surgió en el mundo el Bienaventurado Kassapa, un Arahant, un Perfectamente Iluminado. Sus dos principales discípulos se llamaban Tissa y Bharadvaja, un par excelente. Mirad, monjes, aquel nombre de la montaña desapareció, aquella gente murió y aquel Bienaventurado alcanzó el Nibbana final. Así de transitorias son las formaciones, así de inestables, así de inseguras. Esto deebería ser suficiente, monjes, como para experimentar revulsión hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionado hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas.

“En el presente, monjes, este monte Vepulla se llama Vepulla y, en este tiempo, sus habitantes se llaman magadhianos. El espacio vital de los magadhianos es corto, limitado, fugaz; alguien que vive largo tiempo vive unos cien años o un poco más. Los magadhianos llegan a la cima del monte Vankaka en una hora y descienden en una hora. En el presente surgí en el mundo, como un Arahant, un Perfectamente Iluminado. Mis dos principales discípulos se llaman Sariputta y Moggallana, un par excelente. He aquí, monjes, vendrá el tiempo en el cual el nombre de esta montaña va a desaparecer, cuando esta gente vaya a morir y yo voy a alcanzar el Nibbana final. Así de transitorias son las formaciones, así de inestables, así de inseguras. Esto debería ser suficiente, monjes, como para experimentar revulsión hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionado hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado y, habiendo dicho esto, el Afortunado, el Maestro, agregó:

 

“Este fue llamado Pacinavamsa por los tivaras,

Vankaka por los rohitassas,

Supassa por la gente suppiya

Y Vepulla por la gente maghadiana.

 

Transitorias, sí, son las formaciones,

Su naturaleza es surgir y desaparecer.

Habiendo surgido, cesan:

Su desvanecimiento es dichoso”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Mount Vepulla», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 847-848.

«Vepullapabbatasuttam» en Digital Pali Reader. 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015, 2019.  

 

 

SN 15,14-19 Matu, Pitu, Bhatu, Bhagini, Putta, Dhitu Sutta – Discursos sobre la madre, el padre, el hermano, hermana, hijo e hija

Todos los seres habrán sido, alguna vez, nuestros parientes en las vidas anteriores.

 


SN 15,14 Matu Sutta – La madre

[Leer en pali]

[14] En Savatthi.

“Monjes, este samsara es sin un comienzo discernible. El primer momento de esa itinerancia y deambulación de los seres, entorpecidos por la ignorancia y encadenados por la codicia, no se discierne. No es fácil, monjes, encontrar a un ser que, en este largo curso, no haya sido previamente vuestra madre… vuestro padre… vuestro hermano… vuestra hermana… vuestro hijo… vuestra hija.

“Y, ¿por qué así? Porque, monjes, este samsara es sin un comienzo discernible. El primer momento de esta itinerancia y vagabundeo, obstaculizado por la ignorancia y encadenado por el deseo de los seres, no es discernible. Por semejante largo tiempo, monjes, habéis experimentado el sufrimiento, la angustia, el desastre y el hecho de hincharse en los cementerios. Esto es suficiente como para experimentar repugnancia hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionados hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.

 

SN 15,15 Pitu Sutta – El padre

[Leer en pali]

[15] En Savatthi.

“Monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… No es fácil, monjes, encontrar a un ser que, en este largo curso, no haya sido previamente vuestro padre. Y, ¿por qué así? Porque, monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… Esto es suficiente como para experimentar repugnancia hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionados hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.

 

SN 15,16 Bhatu Sutta – El hermano

[Leer en pali]

[16] En Savatthi.

“Monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… No es fácil, monjes, encontrar a un ser que, en este largo curso, no haya sido previamente vuestro hermano. Y, ¿por qué así? Porque, monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… Esto es suficiente como para experimentar repugnancia hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionados hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.

 

SN 15,17 Bhagini Sutta – La hermana

[Leer en pali]

[17] En Savatthi.

“Monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… No es fácil, monjes, encontrar a un ser que, en este largo curso, no haya sido previamente vuestra hermana. Y, ¿por qué así? Porque, monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… Esto es suficiente como para experimentar repugnancia hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionados hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.

 

SN 15,18 Putta Sutta – El hijo

[Leer en pali]

[18] En Savatthi.

“Monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… No es fácil, monjes, encontrar a un ser que, en este largo curso, no haya sido previamente vuestro hijo. Y, ¿por qué así? Porque, monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… Esto es suficiente como para experimentar repugnancia hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionados hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.

 

SN 15,19 Dhitu Sutta – La hija

[Leer en pali]

[19] En Savatthi.

“Monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… No es fácil, monjes, encontrar a un ser que, en este largo curso, no haya sido previamente vuestra hija. Y, ¿por qué así? Porque, monjes, este samsara es sin un comienzo discernible… Esto es suficiente como para experimentar repugnancia hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionados hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Mother, etc.», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 846.

«Matu… Pitu… Bhatu… Bhagini… Putta… Dhitusuttam», en Digital Pali Reader. 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 15,12 Sukhita Sutta – Feliz

A lo largo del samsara también hemos experimentado la felicidad y la fortuna.

 


[Leer en pali]

[12] En Savatthi.

“Monjes, este samsara es sin un comienzo discernible. El primer momento de esa itinerancia y deambulación de los seres, entorpecidos por la ignorancia y encadenados por la codicia, no se discierne. Cuando veis a alguien que es feliz y afortunado, podéis concluir: ‘Nosotros también hemos experimentado las mismas cosas por largo tiempo’.

“Y, ¿por qué así? Porque, monjes, este samsara es sin un comienzo discernible. El primer momento de esta itinerancia y vagabundeo, obstaculizado por la ignorancia y encadenado por el deseo de los seres, no es discernible. Por semejante largo tiempo, monjes, habéis experimentado el sufrimiento, la angustia, el desastre y el hecho de hincharse en los cementerios. Esto es suficiente como para experimentar repugnancia hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionados hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.


           

FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Happy», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 844.

«Sukhitasuttam», en Digital Pali Reader. 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 15,11 Dugga Sutta – Infortunio

A lo largo del samsara, todos hemos experimentado los infortunios y miserias.

 


[Leer en pali]

[11] En una ocasión, mientras moraba en Savatthi, el Bienaventurado dijo esto:

“Monjes, este samsara es sin un comienzo discernible. El primer momento de esa itinerancia y deambulación de los seres, entorpecidos por la ignorancia y encadenados por la codicia, no se discierne. Cuando veis a alguien en el infortunio, en la miseria, podéis concluir: ‘Nosotros también hemos experimentado las mismas cosas por largo tiempo’.

«Y, ¿por qué así? Porque, monjes, este samsara es sin un comienzo discernible. El primer momento de esta itinerancia y vagabundeo, obstaculizado por la ignorancia y encadenado por el deseo de los seres, no es discernible. Por semejante largo tiempo, monjes, habéis experimentado el sufrimiento, la angustia, el desastre y el hecho de hincharse en los cementerios. Esto es suficiente como para experimentar repugnancia hacia todas las formaciones, suficiente para llegar a ser desapasionados hacia ellas, suficiente para liberarse de ellas”.


           

FUENTE:

Bodhi, B. (2000). «Unfortunate», en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 843.

«Duggasuttam», en Digital Pali Reader. 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.