SN 17,4 Dighalomika Sutta – Cabra de pelo largo

Alguien que se apega a las ganancias y a la honra, es como una cabra atrapada en un espinoso zarzal.

 


[Leer en pali]

[4] En Savatthi.

“Monjes, espantosas son las ganancias, la honra y los elogios; amargos, viles y obstructivos en cuanto al logro de la insuperable liberación de la esclavitud.

“Imaginad, monjes, a una cabra de pelo largo que entrase a un zarzal, ella podría quedar atrapada por allí y por allá, ser retenida por allí y por allá, quedar atascada por allí y por allá, y por allí y por allá encontrarse con la calamidad y el desastre. Así también, monjes, un monje cuya mente está superada y obsesionada por las ganancias, la honra y los elogios, se viste por la mañana temprano, toma su cuenco y hábito exterior, y entra al pueblo o a la ciudad en búsqueda de la comida de las limosnas. Entonces, se encuentra atrapado por allí y por allá, queda retenido por allí y por allá, queda atascado por allí y por allá, y por allí y por allá se encuentra con la calamidad y el desastre. Así de espantosas son las ganancias, la honra y los elogios, monjes; amargos, viles y obstructivos en cuanto al logro de la insuperable liberación de la esclavitud. Por eso, monjes, así deberíais entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a abandonar las ganancias, la honra y los elogios ya surgidos, y no vamos a dejar que surjan las ganancias, la honra y los elogios, ni que persistan obsesionando nuestra mente’. Así deberíais entrenaros a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Long-Hired Goat en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 877.

Dighalomikasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 17,3 Kumma Sutta – La tortuga

Alguien que se apega a las ganancias y a la honra, es como una tortuga golpeada con un arpón.

 


[Leer en pali]

[3] En Savatthi.

“Monjes, espantosas son las ganancias, la honra y los elogios; amargos, viles y obstructivos en cuanto al logro de la insuperable liberación de la esclavitud.

“Una vez en el pasado, había una gran familia de tortugas que por mucho tiempo habían vivido en cierto lago. Entonces, una tortuga le dijo a la otra: ‘Querida tortuga, no te vayas a tal y tal región’. Sin embargo, aquella tortuga, se fue a aquella región y un cazador la golpeó con un arpón. Acto seguido, la tortuga [lastimada] regresó junto a la primera, la cual la vio llegando de cierta distancia y le dijo: ‘Espero, querida tortuga, que no te hayas ido a aquella región’. ― ‘Me fui a aquella región, querida’. ― ‘Espero que no hayas sido atacada ni golpeada, querida’. ― ‘No he sido atacada ni golpeada, querida, pero esta cuerda constantemente sigue detrás de mí’. ― ‘Realmente, has sido atacada, querida tortuga, realmente has sido golpeada, querida tortuga. Tu padre y tu abuelo también se encuentran con la calamidad y el desastre a raíz de esta cuerda. Ve ahora, querida tortuga, tú ya no nos perteneces más’.

“’El cazador’, monjes, es la designación de Mara, el Malvado. ‘El arpón  con la cuerda’, es la designación de las ganancias, la honra y los elogios. ‘La cuerda’, es la designación del deleite y la codicia. Y, cualquier monje que saborea y disfruta de las ganancias, la honra y los elogios, se llama un monje que ha sido golpeado con un arpón encordado, que se ha encontrado con la calamidad y el desastre, y con él, Mara, el Malvado, hace lo que desea. Así de espantosas son las ganancias, la honra y los elogios, monjes; amargos, viles y obstructivos en cuanto al logro de la insuperable liberación de la esclavitud. Por eso, monjes, así deberíais entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a abandonar las ganancias, la honra y los elogios ya surgidos, y no vamos a dejar que surjan las ganancias, la honra y los elogios, ni que persistan obsesionando nuestra mente’. Así deberíais entrenaros a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Turtle en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 876.

Kummasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 17,2 Balisa Sutta – El anzuelo

Alguien que se apega a las ganancias y a la honra, es como un pez capturado por un anzuelo con la carnada.

 


[Leer en pali]

[2] En Savatthi.

“Monjes, espantosas son las ganancias, la honra y los elogios; amargos, viles y obstructivos en cuanto al logro de la insuperable liberación de la esclavitud.

“Imaginad, monjes, a un pescador que lanzase un anzuelo con cebo en un profundo lago y un pez, buscando comida, se lo tragase. Aquel pez, habiéndose tragado el anzuelo del pescador, se encontraría con la calamidad y el desastre, y el pescador haría con él lo que desease. 

“’El pescador’, monjes, es la designación de Mara, el Malvado. ‘El anzuelo con la carnada’, es la designación de las ganancias, la honra y los elogios. Y, cualquier monje que saborea y disfruta de las ganancias, la honra y los elogios, se llama un monje que se tragó el anzuelo con la carnada, que se encontró con la calamidad y el desastre y, con él, Mara, el Malvado, hace lo que desea. Así de espantosas son las ganancias, la honra y los elogios, monjes; amargos, viles y obstructivos en cuanto al logro de la insuperable liberación de la esclavitud. Por eso, monjes, así deberíais entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a abandonar las ganancias, la honra y los elogios ya surgidos, y no vamos a dejar que surjan las ganancias, la honra y los elogios, ni que persistan obsesionando nuestra mente’. Así deberíais entrenaros a vosotros mismos”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Hook en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 875.

Balisasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

 

 

SN 17,1 Daruna Sutta – Espantoso

Practicar el abandono de los pensamientos sobre las ganancias, honras y elogios hechos a uno mismo.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado.

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí, el Bienaventurado se dirigió a los monjes:

“Monjes”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, espantosas son las ganancias, la honra y los elogios; amargos, viles, obstructivos en cuanto al logro de la insuperable liberación de la esclavitud. Por eso, monjes, así deberíais entrenaros a vosotros mismos: ‘Vamos a abandonar las ganancias, la honra y los elogios ya surgidos, y no vamos a dejar que surjan las ganancias, la honra y los elogios, ni que persistan obsesionando nuestra mente”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Dreadful en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 874.

Darunasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,13 Saddhammappatirupaka Sutta – La falsificación del verdadero Dhamma

La dispensación del Buda empieza a deteriorarse y la causa no es externa, sino interna, y es la corrupción dentro del Sangha.

 


[Leer en pali]

[13] Esto he escuchado.

En cierta ocasión el Bienaventurado moraba en la arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, el Venerable Mahakassapa se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ¿cuál es la razón, cuál es la causa por la cual anteriormente había pocas reglas de entrenamiento y, a pesar de eso, los monjes se establecían en el conocimiento final, mientras que ahora hay más reglas de entrenamiento y los monjes se establecen menos en el conocimiento final?”.

“Esto es de esta manera, Kassapa. Cuando los seres van deteriorándose y el verdadero Dhamma va desapareciendo, hay más reglas de entrenamiento y los monjes se establecen menos en el conocimiento final. El verdadero Dhamma no desaparece, Kassapa, mientras no aparece en el mundo la falsificación del verdadero Dhamma. Pero cuando la falsificación del verdadero Dhamma surge en el mundo, entonces el verdadero Dhamma desaparece.

“Al igual, Kassapa, que el oro no desaparece mientras no aparece en el mundo la falsificación del oro, sino cuando aparece en el mundo la falsificación del oro, entonces el oro desaparece, así también el verdadero Dhamma no desaparece, mientras no aparece en el mundo la falsificación del verdadero Dhamma. Pero cuando la falsificación del verdadero Dhamma surge en el mundo, entonces el verdadero Dhamma desaparece.

“No es el elemento tierra, Kassapa, el que causa la desaparición del verdadero Dhamma, tampoco es el elemento agua, el elemento calor ni el elemento aire. Es la gente tonta, que surge justo aquí, la que causa que el verdadero Dhamma desaparezca.

“El verdadero Dhamma no desaparece de una vez, Kassapa, de manera como se hunde un barco. He aquí, Kassapa, hay estas cinco causas de deterioro que conducen al declive y a la desaparición del verdadero Dhamma. Y, ¿cuáles son esas cinco? He aquí, los monjes y las monjas, los seguidores y las seguidoras laicos, moran sin reverencia y deferencia hacia el Maestro; moran sin reverencia y deferencia hacia el Dhamma; moran sin reverencia y deferencia hacia el Sangha; moran sin reverencia y deferencia hacia el entrenamiento y moran sin reverencia y deferencia hacia la concentración. Estas son las cinco cosas de deterioro, Kassapa, que conducen al declive y a la desaparición del verdadero Dhamma.

“También, Kassapa, hay estas cinco cosas que conducen a la longevidad del verdadero Dhamma, a su no decadencia y no desaparición. Y, ¿cuáles son esas cinco? He aquí, los monjes y las monjas, los seguidores y las seguidoras laicos, moran con reverencia y deferencia hacia el Maestro; moran con reverencia y deferencia hacia el Dhamma; moran con reverencia y deferencia hacia el Sangha; moran con reverencia y deferencia hacia el entrenamiento y moran con reverencia y deferencia hacia la concentración. Estas son las cinco cosas, Kassapa, que conducen a la longevidad del verdadero Dhamma, a su no decadencia y no desaparición”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Counterfeit of the True Dhamma en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 870.

Saddhammappatirupakasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,12 Parammanara Sutta – Después de la muerte

El Venerable Mahakassapa responde al Venerable Sariputta sobre lo que es esencial y lo que es superfluo desde el punto de vista del Dhamma.

 


[Leer en pali]

[12] En una ocasión el Venerable Mahakassapa y el Venerable Sariputta estaban morando en el Parque de los Venados, en Isipatana, cerca de Baranasi. Entonces, por la tarde el Venerable Sariputta emergió de la reclusión y se acercó al Venerable Mahakassapa e intercambió con él cordiales saludos. Cuando estas amables palabras de bienvenida y cordiales saludos habían concluido, se sentó a un lado y le dijo:

“¿Cómo es esto, amigo Kassapa, existe el Tathagata después de la muerte?”.

“El Bienaventurado, amigo, no declaró esto: ‘El Tathagata existe después de la muerte’”.

“Entonces, amigo, ¿no existe el Tathagata después de la muerte?”.

“El Bienaventurado, amigo, tampoco declaró esto: ‘El Tathagata no existe después de la muerte’”.

“Entonces, ¿cómo es esto, amigo, el Tathagata tanto existe como no existe después de la muerte?”.

“El Bienaventurado, amigo, no declaró esto: ‘El Tathagata tanto existe como no existe después de la muerte’”.

“Entonces, amigo, ¿el Tathagata ni existe como ni no existe después de la muerte?”.

“El Bienaventurado, amigo, tampoco declaró esto: ‘El Tathagata ni existe ni no existe después de la muerte’”.

“¿Por qué el Bienaventurado no declaró esto, amigo?”.

“Porque esto no es beneficioso, es irrelevante para lo fundamental de la vida santa. Además, esto no conduce a la revulsión, al desapasionamiento, a la paz, al conocimiento directo, a la Iluminación, al Nibbana. Por eso el Bienaventurado no declaró esto, amigo”.

“Y, ¿qué es, amigo, lo que el Bienaventurado declaró?”.

“El Bienaventurado declaró esto, amigo: ‘Esta es la insatisfacción, este es el origen de la insatisfacción, este es el cese de la insatisfacción y este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’”.

“Y, ¿por qué, el Bienaventurado declaró esto?”.

“Porque esto es beneficioso, amigo, es relevante para lo fundamental de la vida santa. Además, esto conduce a la revulsión, al desapasionamiento, a la paz, al conocimiento directo, a la Iluminación, al Nibbana. Por eso el Bienaventurado declaró esto, amigo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). After Death The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the SamyuttaNikaya.Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 868-869.

Parammanarasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,11 Civara Sutta – El hábito

Este sutta, al igual que el anterior, nos da cuenta de los tira y afloja en la relación ―a veces estresante― que Kassapa tenía con Ananda.

 


[Leer en pali]

[11] En cierta ocasión el Venerable Mahakassapa moraba en el Santuario de las Ardillas, en la arboleda de los bambúes, cerca de Rajagaha. En aquella ocasión, el Venerable Ananda realizaba un recorrido por Dakkhinagiri junto a un gran Sangha de monjes. En esa ocasión unos treinta monjes ―pupilos del Venerable Ananda―, la mayoría de ellos jóvenes, habían dejado el entrenamiento y retornado a la vida inferior. Entonces, el Venerable Ananda siguió su recorrido por Dakkhinagiri hasta donde quiso, luego de lo cual retornó hacia Rajagaha, al Santuario de las Ardillas, en la arboleda de los bambúes. Entonces se acercó al Venerable Mahakassapa, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Acto seguido el Venerable Mahakassapa le dijo:

“Amigo Ananda, ¿por cuántas razones el Bienaventurado dejó la regla, según la cual, los monjes no deben tomar la comida entre las familias en grupos no mayores de tres?”.

“El Bienaventurado dejó esta regla por tres razones, Venerable Kassapa: para la restricción de las personas de mala conducta y la comodidad de los monjes de buena conducta; [para] que aquellos de  malos deseos no creen un cisma en el Sangha mediante la formación de una facción; y por simpatía hacia las familias. Estas son las tres razones, Venerable Kassapa, por las cuales el Bienaventurado dejó esta regla”.

“Entonces, ¿por qué, amigo Ananda, estás recorriendo por ahí con esos monjes jóvenes que no tienen sus facultades sensoriales resguardadas, no se moderan en la comida y no se dedican a la vigilia? Se podría pensar que estaban recorriendo pisando los cultivos, se podría pensar que estaban recorriendo destruyendo las familias. Tu séquito se rompe, amigo Ananda, tus jóvenes seguidores se escapan. Y aun así este joven no conoce su medida”.

“Cabellos grises crecen en mi cabeza, Venerable Kassapa. ¿Podríamos evitar ser llamados jóvenes por el Venerable Mahakassapa?”.

“Amigo Ananda, es precisamente porque recorres por allá con esos monjes jóvenes que no tienen sus facultades sensoriales resguardadas… Y aun así este joven no conoce su medida”.

Entonces la monja Thullananda escuchó esto:

“El maestro Mahakassapa menosprecia al maestro Ananda, al sabio Videhan, llamándolo joven”.

Entonces, disgustada, expresó su disgusto así:

“¿Cómo puede el maestro Mahakassapa, que antes era miembro de otro credo religioso, pensar en menospreciar al maestro Ananda, al sabio Videhan, llamándolo joven?”.

Entonces el Venerable Mahakassapa escuchó a la monja Thullananda haciendo esta declaración y dijo al Venerable Ananda:

“Ciertamente, amigo Ananda, la monja Thullananda hace esta declaración precipitadamente y sin consideración. Desde que afeité mi cabeza y la barba, vestí el hábito amarillo, y abandoné la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar, no recuerdo haber tenido ni reconocido otro maestro alguno, excepto al Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado.

“En el pasado, amigo, cuando todavía era un hombre hogareño, se me ocurrió esto: ‘La vida hogareña es un confinamiento, un camino polvoriento, mientras que el abandono del hogar es como salir al aire libre. No es fácil para uno, viviendo en el hogar, llevar una vida perfectamente completa, perfectamente purificada y santa, que se parezca a una concha pulida. Voy a afeitar mi cabeza y barba, vestir el hábito amarillo, y abandonar la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar’. Y, un poco más tarde, tuve mi hábito exterior hecho de retazos de tela, y entonces, reconociendo a aquellos arahants en el mundo [como modelos], afeité mi cabeza y barba, vestí el hábito amarillo, y abandoné la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar.

“Cuando hice mi renunciamiento, estuve deambulando a lo largo del camino, hasta cuando vi al Bienaventurado sentado en el Santuario de Bahuputta, que queda entre Rajagaha y Nalanda. Al verlo pensé: ‘Si quisiera ver a algún Maestro, ciertamente es al Bienaventurado al que debería ver. Si quisiera ver a algún Afortunado, ciertamente es al Bienaventurado al que debería ver. Si quisiera ver a algún Perfectamente Iluminado, ciertamente es al Bienaventurado al que debería ver’. Entonces me postré ahí a los pies del Bienaventurado y le dije: ‘Venerable Señor, el Bienaventurado es mi Maestro, yo soy su discípulo. Venerable Señor, el Bienaventurado es mi Maestro, yo soy su discípulo’.

“Cuando dije esto, el Bienaventurado me dijo: ‘Kassapa, si uno que no conoce ni ve, dijese a un discípulo, así resuelto mentalmente como tú, «yo conozco y veo», le explotaría la cabeza. Pero conociendo, Kassapa, yo digo «conozco» y, viendo, digo «veo». Por eso, Kassapa, debes entrenarte a ti mismo así: «Voy a hacer surgir un sentido entusiasta de temor de ofender a los ancianos, a los monjes recién ordenados y a aquellos de estatus intermedio». Así debes entrenarte a ti mismo.

“Por eso también, Kassapa, debes entrenarte a ti mismo así: «Siempre que escuche el Dhamma conectado con lo beneficioso, voy a escuchar con los oídos prestos, atendiéndolo como algo de vital importancia, aplicando mi mente completa a eso». Así debes entrenarte a ti mismo.

“Por eso también, Kassapa, debes entrenarte a ti mismo así: «Nunca voy a renunciar a la atención consciente dirigida al cuerpo y asociada con la alegría». Así debes entrenarte a ti mismo’.

“Acto seguido, habiéndome ofrecido esta exhortación, el Bienaventurado se levantó de su asiento y partió de allí. Y durante siete días, amigo, comí la comida de las limosnas de aquel pueblo como un deudor, pero en el octavo día surgió en mí el conocimiento final.

“Entonces, amigo, el Bienaventurado descendió del camino y se fue al pie de un árbol. Y  puse mi hábito exterior de parches, doblado en cuatro, sobre mi hombro y le dije: ‘Venerable Señor, que el Bienaventurado tome asiento aquí. Esto me conducirá al bienestar y felicidad por mucho tiempo’. Acto seguido el Bienaventurado se sentó en el asiento que le preparé y me dijo: ‘Tu hábito exterior de parches es suave, Kassapa’. ― ‘Venerable Señor, que el Bienaventurado acepte mi hábito exterior de parches por compasión’. ― ‘Entonces, ¿vestirás mi gastado hábito de trapos y cáñamo?’. ― ‘Lo haré, Venerable Señor’. De esta manera, ofrecí al Bienaventurado mi hábito exterior de parches y recibí, de él, su gastado hábito de trapos y cáñamo.

“Amigo, si alguien quisiese hablar con propiedad de alguien: ‘Este es el hijo del Bienaventurado, nacido de su pecho, nacido de su boca, nacido del Dhamma, creado por el Dhamma, un heredero del Dhamma, un receptor del gastado hábito de trapos y cáñamo’, ciertamente de mí tendría que decirlo.

“Amigo, en cualquier grado que lo desee, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entro y permanezco en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido.

“Además, amigo, en cualquier grado que lo desee… entro y permanezco en el segundo jhana… en el tercer jhana… en el cuarto jhana… en la base de la infinitud del espacio… en la base de la infinitud de la conciencia… en la base de la nada… en la base de la ni-percepción-ni-no-percepción… en el cese de la percepción y sensación… ejerzo varias clases de poderes espirituales… con el elemento del oído divino, que es purificado y sobrepasa el humano, escucho a ambas clases de sonidos… entiendo las mentes de otros seres y personas, habiéndolas abarcado con mi propia mente… conozco mis múltiples moradas pasadas con sus aspectos y detalles… veo ―por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano― seres falleciendo y renaciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma… [igual que en el sutta 16,9].

“Además, amigo, mediante la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entro y permanezco en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndolo por mí mismo con el conocimiento directo.

“Amigo, sería más fácil pensar que un elefante de siete ―o siete y medio― pies de alto pudiera esconderse detrás de una hoja de palmera, que pensar que mis seis conocimientos directos pudiesen quedar ocultos”.

Pero la monja Thullananda cayó lejos de la vida santa.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Robeen The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the SamyuttaNikaya.Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 865-867.

Civarasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,10 Upassaya Sutta – Los cuartos de las monjas

Se genera un inconveniente de relacionamiento entre Kassapa y Ananda, causado por una monja imprudente.

 


[Leer en pali]

[10] Esto he escuchado.

En cierta ocasión el Venerable Mahakassapa moraba en la arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, por la mañana temprano, el Venerable Ananda se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, se acercó al Venerable Mahakassapa y le dijo:

“Venga, Venerable Kassapa, vayamos a los cuartos de las monjas”.

“Ve tú, amigo Ananda, estás ocupado y con muchas tareas”.

Y por segunda vez el Venerable Ananda dijo al Venerable Mahakassapa:

“Venga, Venerable Kassapa, vayamos a los cuartos de las monjas”.

“Ve tú, amigo Ananda, estás ocupado y con muchas tareas”.

Y por tercera vez el Venerable Ananda dijo al Venerable Mahakassapa:

“Venga, Venerable Kassapa, vayamos a los cuartos de las monjas”.

Entonces el Venerable Mahakassapa se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y fue a los cuartos de las monjas con el Venerable Ananda como su compañía. Estando allí, se sentó en el asiento que estaba preparado para él. Acto seguido un grupo de monjas se acercó al Venerable Mahakassapa, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Y cuando ya estaban sentadas allí, el Venerable Mahakassapa instruyó, exhortó, inspiró y regocijó a aquellas monjas con la plática del Dhamma, después de lo cual se levantó de su asiento y partió de allí.

Entonces, una monja de nombre Thullatissa, estando disgustada, expresó su disgusto así:

“¿Cómo puede el Venerable Mahakassapa pensar en hablar del Dhamma en presencia del maestro Ananda, un sabio del [país] Videhan? Para el maestro Mahakassapa, pensar en hablar del Dhamma en presencia del maestro Ananda, un sabio del [país] Videhan, es como si un vendedor ambulante de agujas pensara que podría venderle una aguja a un productor de agujas”.

Entonces, el Venerable Mahakassapa escuchó a la monja Thullatissa haciendo esa declaración y dijo al Venerable Ananda:

“¿Cómo es esto, amigo Ananda, yo soy el vendedor de agujas y tú eres el productor de agujas?”.

“Sé paciente, Venerable Kassapa, algunas mujeres son necias”.

“Manténlo, amigo Ananda. No des la ocasión al Sangha que te investigue más adelante. ¿Qué me dices, amigo Ananda? ¿Fuiste alguna vez presentado delante del Sangha de los monjes por el Bienaventurado, diciendo: ‘Monjes, en cualquier grado que lo desee, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entro y permanezco en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido; Ananda también, monjes, en cualquier grado que lo desee, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana’?”.

“No, Venerable Señor”.

“Sin embargo, yo fui una vez presentado delante del Sangha de los monjes por el Bienaventurado, diciendo: ‘Monjes, en cualquier grado que lo desee, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entro y permanezco en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido; Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana’”.

“Y, ¿qué me dices, amigo Ananda? ¿Fuiste alguna vez presentado delante del Sangha de los monjes por el Bienaventurado diciendo: ‘Monjes, en cualquier grado que lo desee… , entro y permanezco en el segundo jhana… en el tercer jhana… en el cuarto jhana… en la base de la infinitud del espacio… en la base de la infinitud de la conciencia… en la base de la nada… en la base de la ni-percepción-ni-no-percepción… en el cese de la percepción y sensación… Kassapa también, en cualquier grado que lo desee, ejerce varias clases de poderes espirituales… con el elemento del oído divino, que es purificado y sobrepasa el humano, escucha a ambas clases de sonidos… entiende las mentes de otros seres y personas, habiéndolas abarcado con su propia mente… conoce sus múltiples moradas pasadas con sus aspectos y detalles… ve ―por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano― seres falleciendo y renaciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma…? [igual que en el sutta anterior].

“Y, ¿qué me dices, amigo Ananda? ¿Fuiste alguna vez presentado delante del Sangha de los monjes por el Bienaventurado, diciendo: ‘Monjes, en cualquier grado que lo desee mediante la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entro y permanezco en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndolo por mí mismo con el conocimiento directo. Ananda también, mediante la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entra y permanece en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndolo por él mismo con el conocimiento directo?”.

“No, Venerable Señor”.

“Y yo fui una vez presentado delante del Sangha de los monjes por el Bienaventurado, diciendo: ‘Monjes, en cualquier grado que lo desee mediante la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entro y permanezco en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndolo por mí mismo con el conocimiento directo. Kassapa también, mediante la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entra y permanece en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndolo por él mismo con el conocimiento directo”.

“Amigo, sería más fácil pensar que un elefante de siete ―o siete y medio― pies de alto pudiera esconderse detrás de una hoja de palmera, que pensar que mis seis conocimientos directos pudiesen quedar ocultos”.

Pero la monja Thullatissa cayó lejos de la vida santa.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Bhikkhuni’s Quarters en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 863-864.

Upassayasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,9 Jhanabhinna Sutta – Los jhanas y los conocimientos directos

El Buda aplaude al Venerable Mahakassapa por su maestría en los logros meditativos y el conocimiento directo.

 


[Leer en pali]

[9] En Savatthi.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entro y permanezco en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, entra y permanece en el primer jhana.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, entro y permanezco en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental, y consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin el pensamiento aplicado y sostenido. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, al desaparecer el arrobamiento, permanezco ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, y experimento la felicidad en mi cuerpo; entonces, entro y permanezco en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘Él es ecuánime, atentamente consciente y es alguien que tiene una morada feliz’. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, al desaparecer el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, y experimenta la felicidad en su cuerpo; entonces, entra y permanece en el tercer jhana.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entro y permanezco en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, con la completa superación de las percepciones de las formas, con la desaparición de la afectación sensorial, con la desatención a la percepción de la diversidad, [percibiendo:] ‘el espacio es infinito’, entro y permanezco en la base de la infinitud del espacio. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, entra y permanece en la base de la infinitud del espacio.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, con la completa superación de la base de la infinitud del espacio, [percibiendo:] ‘la conciencia es infinita’, entro y permanezco en la base de la infinitud de la conciencia. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, entra y permanece en la base de la infinitud de la conciencia.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, con la completa superación de la base de la infinitud de la conciencia, [percibiendo:] ‘he aquí, no hay nada’, entro y permanezco en la base de la nada. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, entra y permanece en la base de la nada.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, con la completa superación de la base de la nada, entro y permanezco en la base de la ni-percepción-ni-no-percepción. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, entra y permanece en la base de la ni-percepción-ni-no-percepción.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, con la completa superación de la base de la ni-percepción-ni-no-percepción, entro y permanezco en el cese de la percepción y sensación. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, entra y permanece en la base del cese de la percepción y sensación.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, ejerzo varias clases de poderes espirituales: habiendo sido uno, llego a ser varios; habiendo sido varios, llego a ser uno; aparezco y desaparezco; traspaso sin obstáculos una pared, un cerco, una montaña como si traspasara el espacio; me zambullo en la tierra, como si fuera agua; camino sobre el agua sin hundirme, como si fuera tierra; sentado, con las piernas cruzadas, viajo por el espacio como un ave; con mis manos toco y acaricio la luna y el sol, poderosa y majestuosamente; ejerzo mi dominio corporal incluso hasta donde llega el mundo del Brahma. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, ejerce varias clases de poderes espirituales.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, con el elemento del oído divino, que es purificado y sobrepasa el humano, escucho ambas clases de sonidos: los divinos y los humanos, aquellos que se generan lejos al igual que los que están cerca. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, con el elemento del oído divino, que es purificado y sobrepasa el humano, escucha a ambas clases de sonidos.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, entiendo las mentes de otros seres y personas, habiéndolas abarcado con mi propia mente. Entiendo la mente con pasión, como mente con pasión, y la mente sin pasión, como mente liberada de la pasión; la mente con odio, como mente con odio, y la mente sin odio, como mente liberada del odio; la mente con falsa ilusión, como mente con falsa ilusión, y la mente sin falsa ilusión, como mente liberada de la falsa ilusión; la mente contraída, como mente contraída, y la mente distraída, como mente distraída; la mente exaltada, como mente exaltada, y la mente no exaltada, como mente no exaltada; la mente superable, como mente superable, y la mente insuperable, como mente insuperable; la mente concentrada, como mente concentrada, y la mente desconcentrada, como mente desconcentrada; la mente liberada, como mente liberada, y la mente no liberada, como mente no liberada. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, entiende las mentes de otros seres y personas, habiéndolas abarcado con su propia mente.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, cuando mi mente está así concentrada, purificada, radiante, sin mácula, libre de corrupción, flexible, maleable, firme y ha alcanzado la imperturbabilidad, la dirijo al conocimiento de mis moradas pasadas. Recuerdo mis múltiples moradas pasadas, esto es, un nacimiento, dos nacimientos, cinco nacimientos, diez nacimientos, cincuenta nacimientos, cien nacimientos, mil nacimientos, cien mil nacimientos, muchos eones de contracción cósmica, muchos eones de expansión cósmica, muchos eones de contracción y expansión cósmica así: ‘Allí tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia; tal fue mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Muriendo en este estado, renací allí. Ahí tuve tal nombre, pertenecí a tal clan, tuve tal apariencia; tal fue mi alimento, tal mi experiencia de placer y dolor, tal el final de mi vida. Muriendo en ese estado, renací aquí’. Así conozco mis múltiples moradas pasadas con sus aspectos y detalles. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, conoce sus múltiples moradas pasadas con sus aspectos y detalles.

“Monjes, en cualquier grado que lo desee, cuando mi mente está así concentrada, purificada, radiante, sin mácula, libre de corrupción, flexible, maleable, firme y ha alcanzado la imperturbabilidad, la dirijo al conocimiento del fallecimiento y renacimiento de los seres. Veo ―por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano― seres falleciendo y renaciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma, así: ‘Estos seres ―involucrados con la mala conducta de cuerpo, palabra y mente, que injuriaron a los Nobles, que mantuvieron opiniones erróneas y realizaron acciones bajo la influencia de las opiniones erróneas― con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, han renacido en el plano de la privación, en el destino malo, en los reinos inferiores, en el infierno. Pero estos seres ―dotados de buena conducta de cuerpo, palabra y mente, que no injuriaron a los Nobles, que mantuvieron opiniones correctas y realizaron acciones bajo la influencia de las opiniones correctas― con la descomposición del cuerpo, tras la muerte, han reaparecido en los destinos buenos, en mundo celestial’. Así ―por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano―, veo seres falleciendo y reapareciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma. Kassapa también, monjes, en cualquier grado que lo desee, ve ―por medio del ojo divino, purificado y que supera al humano― seres falleciendo y renaciendo, inferiores y superiores, hermosos y feos, afortunados y desafortunados según su kamma.

“Monjes, mediante la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entro y permanezco en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndolo por mí mismo con el conocimiento directo. Kassapa también, mediante la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entra y permanece en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndolo por él mismo con el conocimiento directo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Jhanas and Direct Knowledges en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 860.

Jhanabhinnasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 16,8 Tatiyaovada Sutta – Segundo discurso sobre la exhortación

El Buda le pide a Kassapa que exhorte a los monjes, pero éste por tercera vez se rehúsa hacerlo y el Bienaventurado reconoce el deterioro del liderazgo del Sangha en comparación con los tiempos pasados.

 


[Leer en pali]

[8] En la arboleda de los bambúes, cerca de Rajagaha.

Entonces el Venerable Mahakassapa se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Entonces el Bienaventurado le dijo:

“Exhorta a los monjes, Kassapa, ofréceles una plática del Dhamma. Yo debo exhortar a los monjes, Kassapa, o lo debes hacer tú. Yo debo ofrecerles una plática del Dhamma, Kassapa, o lo debes hacer tú”.

“Venerable Señor, los monjes ahora son difíciles de ser amonestados y tienen características que les hacen difíciles de ser amonestados. Ellos son ahora impacientes y no aceptan las instrucciones respetuosamente”.

“Precisamente así, Kassapa, en el pasado los monjes ancianos han sido los moradores del bosque y hablaron elogios sobre morar en el bosque. Han sido los que comían una sola comida de las limosnas y hablaron elogios sobre comer una sola comida de las limosnas. Han sido los que vestían gastados hábitos de trapo y cáñamo, y hablaron elogios sobre vestir gastados hábitos de trapo y cáñamo. Han sido los que usaban tres hábitos y hablaron elogios sobre usar tres hábitos. Han sido los que tenían pocos deseos y hablaron elogios sobre tener pocos deseos. Han estado contentos y hablaron elogios sobre el contentamiento. Han estado recluidos y hablaron elogios sobre la soledad. Han estado apartados de la sociedad y hablaron elogios sobre estar apartado de la sociedad. Han sido enérgicos y hablaron elogios sobre el surgimiento de la energía.

“Entonces, cuando un monje ha sido un morador del bosque y hablaba elogios sobre morar en el bosque… ha sido enérgico y hablaba elogios sobre el surgimiento de la energía, los monjes ancianos lo invitaban a tomar asiento, diciendo: ‘Ven, monje, ¿cuál es el nombre del monje? Este es un excelente monje. Este monje es un entusiasta del entrenamiento. Ven, monje, he aquí un asiento, tómalo’. Y, entonces, esto se les ocurría a los monjes recientemente ordenados: ‘Parece que cuando un monje es un morador del bosque y habla elogios sobre morar en el bosque… cuando es enérgico y habla elogios sobre el surgimiento de la energía, los monjes ancianos lo invitan a sentarse’. De esta manera, ellos practicaban acorde y aquello les conducía a su bienestar y felicidad por mucho tiempo.

“Pero ahora, Kassapa, los monjes ancianos no son moradores del bosque ni hablan elogios sobre morar en el bosque… no son enérgicos ni hablan elogios sobre el surgimiento de la energía. Ahora es el monje que es bien conocido y famoso el que gana los hábitos, la comida de las limosnas, las viviendas y los requisitos medicinales, a quien los monjes ancianos invitan a sentarse, diciendo: ‘Ven, monje, ¿cuál es el nombre del monje? Este es un excelente monje. Este monje es un entusiasta en la compañía de sus hermanos en la vida santa. Ven, monje, he aquí un asiento, tómalo’. Y, entonces, esto se les ocurre a los monjes recientemente ordenados: ‘Parece que cuando un monje es bien conocido y famoso gana los hábitos, la comida de las limosnas, las viviendas y los requisitos medicinales, y los monjes ancianos lo invitan a sentarse’. De esta manera, ellos practican acorde, y aquello les conduce al dolor y a la insatisfacción por mucho tiempo.

“Si uno, Kassapa, hablara rectamente, podría decir: ‘Aquellos que se conducen hacia la vida santa, han sido arruinados por la ruina de los que lideran la vida santa. Aquellos que se conducen hacia la vida santa, han sido vencidos por la derrota de los que lideran la vida santa’. Es justamente así, cómo uno podría decir, si hablara rectamente”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Ovada (3) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 859.

Dutiyaovadasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.