Sobre Devadatta – About Devadatta

Pregunta de Federico:

Agradeceré se pida a Bhante Sujato me ilustre con respecto al monje cismático Devadatta y la posibilidad de que éste haya dejado un linaje. Conozco las versiones tradicionales de su historia gracias a Bosque Theravada. También he leído las especulaciones mahayanas sobre su futuro renacimiento como buddha y algunos trabajos literarios que insinúan que la disidencia que promovió se debió a sus exigencias de hacer obligatorias, para la sangha, ciertas disciplinas ascéticas: – Vivir exclusivamente en los bosques, alejado de las ciudades. – Vivir a la intemperie, bajo árboles sin acceder a lugares techados. – No aceptar invitaciones de laicos. – Vivir sólo de la limosna. – No comer carne ni pescado. Según las mismas fuentes, aunque las prácticas no fueron consideradas obligatorias por el Bendito, éste tampoco las condenó, lo cual dejó abierta la posibilidad de que algunos bikkhus las practicaran a discreción. El ven. Sravasti Dhammika escribe que el monje Fa Hsien (circa s.V dc) menciona en sus memorias haber conocido una sangha que decía pertenecer al linaje de Devadatta. Leí que algo similar menciona Hsuan Tsang (s. VII dc) en su diario de viaje. Si aceptamos la versión de ambos peregrinos chinos, se debería admitir que Devadatta generó una rama del budismo que perduró por varios siglos antes de extinguirse. Agradeceré a Bhante Sujato me dé luces al respecto. Finalmente, felicito a Bosque Theravada por su trabajo de difusión del buddha-dhamma, quizá no lo sepan, pero su labor de traducción de los suttas pali al castellano es invaluable.

Querido Federico, Ah, Devadatta y sus cismáticos compañeros: han sido un (tema) favorito para los cuenta-cuentos budistas durante tanto tiempo – y parece que siguen sin perder su atractivo… Ha habido intentos en los tiempos modernos por rehabilitar a Devadatta, particularmente por Reginald Ray en su Buddhist Saints in India (Santos budistas en India) – cuya lectura merece la pena (http://books.google.com/books?…navlinks_s). Ray argumenta que Devadatta fue un monje del bosque estricto, que fue vilipendiado cuando el Sangha se tornó hacia una vida monástica asentada. Un problema con la tesis de Ray es que, mientras argumenta que la desarrollada Vinaya es un producto de los moradores de ciudad, en contra de los hábitos más libres y ‘silvestres’ de los eremitas del bosque, son realmente los monjes del bosque quienes normalmente se adhieren más estrictamente al Vinaya. Sin duda, no obstante, hay algo de verdad en estos intentos, cuando Devadatta -como cualquier principal villano- ha tenido todo tipo de vilipendios sobre sí, muchos de los cuales deben surgir de la imaginación de los cuenta-cuentos más que de la historia periodística. Pero, aunque la maldad de Devadatta ha sido adornada sin lugar a dudas, parece haber pocas razones para dudar de que él fue, de hecho, una persona bastante difícil. No hay nada remotamente increíble en lo esencial de la historia: un familiar del Buda, con una inicial promesa en ciertos poderes psíquicos, se vuelve envidioso y corrupto por el poder y la influencia, y se vuelve hacia el lado oscuro. Uno podría observar escenarios similares en cualquier movimiento espiritual hoy día. Ray, y otros revisadores, ignoran cortésmente la profundidad en la cual la historia de Devadatta penetra en la escritura budista, tanto en los Suttas como en el Vinaya, en todas las escuelas. Si fuese simplemente un asunto de interpolar una leyenda en el Vinaya, por ejemplo, podríamos fácilmente creer que todo el episodio fue una invención posterior. Tal es el caso, por ejemplo, de la historia del origen de las bhikkhunis, la cual se encuentra solo en un pasaje, repetido y copiado en varios lugares. Pero hay docenas de pasajes, pequeños suttas, versos, etc, que hablan de Devadatta y sus compinches, todos en un tono negativo, encontrados por todos los textos. Todavía estoy por ver un razonamiento textual serio que explique esta situación, si es que él no era más que un monje del bosque estricto. En la escena espiritual de la India, los valores ascéticos son altamente venerados, y es más que plausible encontrar a Devadatta, mientras predica sus doctrinas de ascetismo, siendo realmente indulgente y obsesionado por el poder. Hoy es común en Tailandia, por ejemplo, encontrar a monjes sin escrúpulos que utilizan el carisma y la fama de los monjes del bosque para obtener riquezas y un estatus. Cuando estuve viviendo en Wat Nanachat un ‘monje’ vino a quedarse, solo para marcharse, robar un juego de hábitos del ‘bosque’ y un bol, sin duda para recolectar apoyos. En cuanto a las menciones ocasionales de los seguidores de Devadatta en tiempos posteriores, debemos recordar que aquellos que cuentan estas historias están totalmente familiarizados con la versión estándar de que Devadatta murió y su movimiento se disolvió antes de la muerte del Buda. Este es uno de los elementos más básicos del mito del Buda, y encuentro difícil de creer que alguien en aquel tiempo pudiera haber dado fe de la verdadera supervivencia de un remanente de seguidores de Devadatta; o si realmente sobrevivieron, que atrajeran tan poca atención. Hablé de esto con Ajahn Brahms hace muchos años y se rió y me dijo que incluso hoy día en Tailandia, cualquier grupo de monjes que intenta separarse y definirse mediante algún tipo de práctica especial, sobre todo el vegetarianismo, es despectivamente llamado ‘seguidores de Devadatta’. Observa que no son las prácticas las que son menospreciadas, sino el intento de crear un Sangha separado basado en ellas, lo cual es el problema.

Tradujo del inglés: DhammaJosé

————————————————————————————————–

 

  1. Federico’s question

I would be grateful if Bhante Sujato could illminate me regarding the schismatic monk Devadatta and the possibility that he could have left a lineage. I know the traditional versions about his story thanks to Bosque Theravada. I’ve also read the mahayanic speclations about his future rebirth as a Buddha and some literary works which hint that the dissidence promoted by him was due to his requirements of making certain ascetic disciplines mandatory for the Sangha: – To live exclusively in the forests, away from the cities. – To live in the open air, under tress, without going into places covered with roof. – Not to accept laymen’s invitations. – To live just on alms. – Not to eat meat nor fish. According to the same sources, although these practices were not considered mandatory by the Blessed One, he didn’t condemn them either, which left open the possibility for some bhikkhus to practice them as much as they liked. Ven. Sravasti Dhammika writes that monk Fa Hsien (circa Vth century AD) mentions in his memoirs having met a sangha who claimed to belong to Devadatta’s lineage. I read that something similar is mentioned by Hsuan Tsang (VIIth century AD) in his travel journal. If we accept both Chinese pilgrims’ versions, it should be admitted that Devadatta created a branch of Buddhism that lasted some centuries before dying out. Thank you. Federico

 

Dear Frederico,

Ahh, Devadatta and his schismatic mates: they’ve been a favorite for Buddhist storytellers for such a long time – and they don’t seem to be losing their allure…

There has been some attempts in modern times to rehabilitate Devadatta, notably by Reginald Ray in his Buddhist Saints in India – which is well worth a read. (http://books.google.com/books?id=0TMsdV8lS8wC&dq=reginald+ray+forest+monks&source=gbs_navlinks_s). Ray argues that Devadatta was a strict forest monk, who became vilified as the Sangha moved towards a settled monastic life. One problem with Ray’s thesis is that, while he argues that the developed Vinaya is a product of city-dwellers, as opposed to the more free and ‘wild’ habits of the forest hermits, in fact it is forest monks who usually adhere more strictly to the Vinaya.

No doubt, however, there is some truth in these attempts, as Devadatta, like any chief villain, has had all manner of vilification heaped upon him, much of which must stem from the imagination of the storytellers, rather than journalistic history.

But, embroidered though Devadatta’s evil no doubt has become, there seems little reason to doubt that he was, in fact, a nasty piece of work. There is nothing remotely implausible about the basic storyline: a relative of the Buddha, with initial promise in certain psychic powers, becomes jealous, corrupted by power ad influence, and turns to the dark side. One might observe similar scenarios in any number of spiritual movements today. Ray, and other revisioners, politely ignore the depth to which the Devadatta story permeates the Buddhist scripture, both Suttas and Vinaya, in all schools. If it were merely a matter of interpolating a legend in the Vinaya, for example, we could easily believe that the whole episode was a late invention. Such, for example, is the case in the story of the origin of the bhikkhunis, which is found only in one passage, repeated and copied in various places. But there are dozens of passages, little suttas, verses, and so on, that refer to Devadatta and his cronies, all in negative light, found throughout the texts. I have yet to see a serious textual argument to explain this situation, if he was nothing more than a strict forest monk.

In the Indian spiritual scene, ascetic values are highly revered, and it is most plausible to find Devadatta, while preaching his doctrines of asceticism, actually being indulgent and power-mad. It is common in Thailand today, for example, to find unscrupulous monks who use the charisma and fame of the forest monks to gain wealth and status. When I was staying at Wat Nanachat, a ‘monk’ came to stay, only to leave, stealing a set of ‘forest’ robes and bowl, no doubt to use in gleaning support.

As for the occasional mentions of followers of Devadatta in later times, we must remember that those who tell these stories are entirely familiar with the standard version, that Devadatta died and his movement disbanded before the Buddha passed away. This is one of the most basic elements of the Buddha’s myth, and I find it difficult to believe that anyone at that time could have given credence to the actual survival of a remnant of Devadatta’s followers; or if they did survive, that they should attract so little attention. I raised this with Ajahn Brahm many years ago, and he just laughed and said that in Thailand even today, any group of monks that tries to separate and define itself by some sort of special practice, especially vegetarianism, is disparagingly called ‘followers of Devadatta’. Note that it is not the practices that is disparaged, but the attempt to create a separate Sangha on that basis which is the problem.

AN 5,49 Kosala Sutta – Discurso con los kosalas

Cuando muere la reina Mallika, su esposo el rey Pasenadi, es sobrecogido por un gran dolor. El Buda aconseja al rey sobre cómo sobreponerse a un dolor obsesivo.


[Leer en pali]

[49] En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando cerca de Savatthi en la arboleda Jeta del parque de Anathapindika. En este tiempo, el rey de los kosalas, Pasenadi, se fue junto al Bienaventurado y, al llegar, lo saludó respetuosamente y se sentó a un lado. Justo en este tiempo acababa de fallecer la reina Mallika.

Entonces, un cierto hombre se acercó al rey y susurró a su oído lo siguiente: “Su majestad, la reina Mallika acaba de fallecer”. Cuando esto fue dicho, el rey de los kosalas, Pasenadi, se puso gravemente dolorido y enfermo de corazón; con sus hombros caídos, con el rostro marchito, permaneció empollado y sin palabra.

Y el Bienaventurado miró al rey, empollado ahí y sin palabra, gravemente dolorido y enfermo de corazón y se dirigió a él con estas palabras:

“He aquí, gran rey, hay cinco cosas que no pueden ser obtenidas por el asceta, por el buen hombre, por el deva, por el Mara, por el Brama ni por nadie en este mundo; ¿cuáles cinco?

“Que lo que esté sujeto al deterioro, no se deteriore. Esto es algo que no puede ser obtenido por el asceta, por el buen hombre, por el deva, por el Mara, por el Brama ni por nadie en este mundo

“Que lo que esté sujeto a la enfermedad, no se enferme. Esto es algo que no puede ser obtenido por el asceta, por el buen hombre, por el deva, por el Mara, por el Brama ni por nadie en este mundo.

“Que lo que esté sujeto a la muerte, no se muera. Esto es algo que no puede ser obtenido por el asceta, por el buen hombre, por el deva, por el Mara, por el Brama ni por nadie en este mundo.

“Que lo que es finito, no se acabe. Esto es algo que no puede ser obtenido por el asceta, por el buen hombre, por el deva, por el Mara, por el Brama ni por nadie en este mundo.

“Que lo que esté sujeto a la destrucción, no sea destruido. Esto es algo que no puede ser obtenido por el asceta, por el buen hombre, por el deva, por el Mara, por el Brama ni por nadie en este mundo.

“Gran rey, una persona no instruida, común y corriente, sujeta al deterioro, mientras se deteriora no piensa así: ‘No solamente yo estoy sujeto al envejecimiento, sino que esto se extiende a todos los seres –del pasado y del futuro, los que murieron y los que van a nacer- esto, pasa a todos los que están sujetos al deterioro, que se están deteriorando. Y cuando llegue el deterioro a mí, que estoy sujeto a deteriorarse, experimentaré la tristeza, el dolor y el lamento; golpearé mi pecho y seré distraído; la comida perderá su atractivo para mí, mi cuerpo se volverá feo, mis asuntos no serán atendidos y mis enemigos estarán felices, mientras que mis amigos, tristes.’ Así que, cuando el deterioro finalmente le llega, él experimenta la tristeza, el dolor y el lamento; golpea su pecho y se queda distraído; la comida pierde su atractivo para él, su cuerpo se vuelve feo, sus asuntos no son atendidos y sus enemigos están felices, mientras que sus amigos, tristes. Gran rey, a este hombre se le llama una persona no instruida, común y corriente, penetrada con el ponzoñoso dardo del dolor, que se atormenta a sí mismo.

“Además, gran rey, una persona no instruida, común y corriente, sujeta a la enfermedad… sujeta a la muerte… finita… sujeta a la destrucción, mientras se está destruyendo no piensa así: ‘No solamente yo estoy sujeto a la destrucción, sino que esto se extiende a todos los seres –del pasado y del futuro, los que murieron y los que van a nacer- esto, pasa a todos los que están sujetos a la destrucción, que se están destruyendo. Y cuando llegue la destrucción a mí, que estoy sujeto a ella, experimentaré la tristeza, el dolor y el lamento; golpearé mi pecho y seré distraído; la comida perderá su atractivo para mí, mi cuerpo se volverá feo, mis asuntos no serán atendidos y mis enemigos estarán felices, mientras que mis amigos, tristes.’ Así que, cuando la destrucción finalmente le llega, él experimenta la tristeza, el dolor y el lamento; golpea su pecho y se queda distraído; la comida pierde su atractivo para él, su cuerpo se vuelve feo, sus asuntos no son atendidos y sus enemigos están felices, mientras que sus amigos, tristes. Gran rey, a este hombre se le llama una persona no instruida, común y corriente, penetrada con el ponzoñoso dardo del dolor, que se atormenta a sí mismo.

“Pero, gran rey, el bien instruido discípulo de un noble, sujeto al deterioro, mientras se deteriora piensa así: ‘No solamente yo estoy sujeto al envejecimiento, sino que esto se extiende a todos los seres –del pasado y del futuro, los que murieron y los que van a nacer- esto, pasa a todos los que están sujetos al deterioro, que se están deteriorando. Y si llegara el deterioro a mí, que estoy sujeto a deteriorarse, experimentaría la tristeza, el dolor y el lamento; golpearía mi pecho y sería distraído; la comida perdería su atractivo para mí, mi cuerpo se volvería feo, mis asuntos no serían atendidos y mis enemigos estaría felices, mientras que mis amigos, tristes.’ Así que, cuando el deterioro le llega, él no experimenta la tristeza, el dolor ni el lamento; no golpea su pecho ni se queda distraído. Gran rey, a este hombre se le llama el bien instruido discípulo de un noble, que tiene sacado fuera el ponzoñoso dardo del dolor, que atormenta a la persona no instruida, común y corriente. Libre del dolor, libre del dardo, el discípulo de un noble se ha atemperado por completo.

“Además, gran rey, el bien instruido discípulo de un noble sujeto a la enfermedad… sujeto a la muerte… finito… sujeto a la destrucción, mientras se está destruyendo piensa así: ‘No solamente yo estoy sujeto a la destrucción, sino que esto se extiende a todos los seres –del pasado y del futuro, los que murieron y los que van a nacer- esto, pasa a todos los que están sujetos a la destrucción, que se están destruyendo. Y si llegara la destrucción a mí, que estoy sujeto a ella, experimentaría la tristeza, el dolor y el lamento; golpearía mi pecho y sería distraído; la comida perdería su atractivo para mí, mi cuerpo se volvería feo, mis asuntos no serían atendidos y mis enemigos estarían felices, mientras que mis amigos, tristes.’ Así que, cuando la destrucción le llega, él no experimenta la tristeza, el dolor y el lamento; no golpea su pecho ni se queda distraído. Gran rey, a este hombre se le llama el bien instruido discípulo de un noble, que tiene sacado fuera el ponzoñoso dardo del dolor, que atormenta a la persona no instruida, común y corriente. Libre del dolor, libre del dardo, el discípulo de un noble se ha atemperado por completo.

“Éstas son, gran rey, las cinco cosas que no pueden ser obtenidas por el asceta, por el buen hombre, por el deva, por el Mara, por el Brama ni por nadie en este mundo.”

No a través del lamento,

No a través del dolor,

Se encaran ciertos logros,

Ni siquiera un poco.

Al conocer tu lamento y dolor,

Tus enemigos se sienten gratificados.

Pero, cuando el sabio,

Con la determinación, se fija en lo que es su logro,

No se conmueve frente al infortunio,

Sus enemigos se ven apenados

Observando su rostro inmutable, como el de los antiguos.

Pero, sin embargo, cuando el logro es obtenido

A través de elogios, cantos, buenos dichos,

Donativos y costumbres familiares [1] ,

Sígalos diligentemente, de ésta u otra manera.

Pero cuando disciernas que tu propio logro,

O el de los demás,

Ha sido alcanzado de esta manera,

Ceda a la ausencia del dolor, con éste pensamiento:

“¿Cómo aplico ahora mejor el esfuerzo que estoy haciendo?”

 


NOTA:

[1] Son componentes de los antiguos tradicionales ritos funerarios.


FUENTES:

HARE, E.M (2001) “The Kosalan” en The Book of the Gradual Sayings (Anguttara-Nikaya or More-Numbered Suttas). Vol. III: The Book of the Fives and Sixes. Oxford, Pali Text Society. Págs. 47-48.

“Kosalasutta” [en línea] en World Tipitaka Edition (13/05/2008).

THANIISARO BHIKKU [en línea] Kosala Sutta: The Kosalan.http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an05/an05.049.than.html (7 de junio de 2009)


Traducido y Editado por Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2012.

 

RSS

RSS (Really Simple Syndication) permite leer el contenido de una web sin necesidad de acceder a la misma. El contenido se actualiza periódicamente y es posible leerlo mediante programas especiales, gestores de correo, otras webs, etc.

Leer más

Buddho (II)

Hoy la sentada ha estado muy bien. He conseguido profundizar en la mente, y verla como un charco de agua, en el que «bud» y «dho» no eran más que olas…»Esto es lo que los tailandeses llaman la «citta», la mente-corazón». Y, de repente, he perdido el norte: ¿cuál era el objetivo de todo esto? Por unos instantes, me he sentido sin rumbo, hasta que me acordé de las palabras de Ajahn Chah: «El objetivo es soltar». Cuando uno suelta, todo se desvanece, y acaba cesando. Cuando todo cesa, nos liberamos.

Cuando he acabado la sentada, me he leído por encima el Anapanasati Sutta, y me ha sabido a gloria. Los pasos, los factores de iluminación…poco a poco está más claro. Pero todavía queda mucho por recorrer…

Afuera llueve, los pájaros cantan, y los coches rugen de un lado para otro. Dentro, los ventiladores del ordenador se esfuerzan por evitar que este salga quemando, y se oye a mi madre hablar por teléfono. La vida es esto, el camino es esto.

Me voy a estudiar.

AN 10,61-62 Avijja y Tanha Suttas – Discurso sobre la ignorancia y la avidez

En el primer discurso, el Buda explica la cadena causal que lleva al surgimiento de la ignorancia, como también el camino inverso que conduce a la liberación a través del conocimiento.

El segundo discurso, básicamente de la misma estructura que el primero, agrega el elemento de la avidez que tiene como su condición causal la ignorancia.


AN 10,61 Avijja Sutta – Discurso sobre la ignorancia

[Leer en pali]

“Monjes, aquel primer punto de la ignorancia no es evidente, así que uno podría decir: ‘la ignorancia no estaba antes; ella llegó a ser’. Ésta declaración ha sido hecha, monjes. Sin embargo, esto sí es evidente, monjes: la ignorancia está condicionada, teniendo su origen en esto o aquello.

“La ignorancia, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la ignorancia? ‘Los cinco obstáculos’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que los cinco obstáculos también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los cinco obstáculos? ‘Las tres incorrectas formas de práctica’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que las tres incorrectas formas de práctica también tienen su nutrimento y ellas no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de las tres incorrectas formas de práctica? ‘La no restricción de los facultades sensoriales’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la no restricción de las facultades sensoriales también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la no restricción de las facultades sensoriales? ‘La falta de un atento discernimiento’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la falta de un atento discernimiento también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la falta de un atento discernimiento? ‘La inapropiada consideración’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la inapropiada consideración también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la inapropiada consideración? ‘La incredulidad’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la incredulidad también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la incredulidad? ‘El hecho de no escuchar el verdadero Dhamma’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma también tiene su nutrimento y esto no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del hecho de no escuchar el verdadero Dhamma? ‘El hecho de no servir al recto hombre’, debe ser la respuesta.

“Así monjes, cuando el hecho de no servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma. Cuando se realiza el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma, se realiza también la incredulidad. Cuando se realiza la incredulidad, se realiza también la inapropiada consideración. Cuando se realiza la inapropiada consideración, se realiza también la falta de un atento discernimiento. Cuando se realiza la falta de un atento discernimiento, se realiza también la no restricción de las facultades sensoriales. Cuando se realiza la no restricción de las facultades sensoriales, se realizan también las tres incorrectas formas de práctica. Cuando se realizan las tres incorrectas formas de práctica, se realizan también los cinco obstáculos. Cuando se realizan los cinco obstáculos, se realiza también la ignorancia. Este es el nutrimento de la ignorancia, monjes, ésta su realización.

“Al igual, monjes, que cuando una copiosa lluvia cae sobre la montaña, el agua corre hacia abajo por las pendientes, llenando primero las fisuras de la montaña, sus grietas y hendeduras, y cuando éstos rebosan, llenan luego los pequeños charcos, y cuando éstos rebosan, llenan a los estanques más grandes, los cuales, cuando rebosan, llenan a los pequeños ríos, y cuándo éstos rebosan, llenan a los ríos grandes, para que finalmente, estos grandes ríos rebosantes, llenen el mar, el gran océano –siendo éste el nutrimento del gran océano y su realización- de la misma manera, monjes, cuando el hecho de no servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de no escuchar el verdadero Dhamma… Cuando se realizan los cinco obstáculos, se realiza también la ignorancia. Este es el nutrimento de la ignorancia, monjes, ésta su realización.

“La liberación a través del conocimiento, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es monjes, el nutrimento de la liberación a través del conocimiento? ‘Los siete factores de iluminación’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que los siete factores de iluminación también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los siete factores de iluminación? ‘Los cuatro fundamentos de la atención consciente’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que los cuatro fundamentos de la atención consciente también tienen su nutrimento y ellos no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de los cuatro fundamentos de la atención consciente? ‘Las tres rectas formas de práctica’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que las tres rectas formas de práctica también tienen su nutrimento y ellas no están sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de las tres rectas formas de práctica? ‘El control de las facultades sensoriales’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que el control de las facultades sensoriales también tiene su nutrimento y él no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del control de las facultades sensoriales? ‘El atento discernimiento’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que el atento discernimiento también tiene su nutrimento y él no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del atento discernimiento? ‘La apropiada consideración’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la apropiada consideración también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la apropiada consideración? ‘La fe’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que la fe también tiene su nutrimento y ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la fe? ‘El hecho de escuchar el verdadero Dhamma’, debe ser la respuesta.

“Yo declaro, monjes, que el hecho de escuchar el verdadero Dhamma también tiene su nutrimento y esto no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento del hecho de escuchar el verdadero Dhamma? ‘El hecho de servir al recto hombre’, debe ser la respuesta.

“Así monjes, cuando el hecho de servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de escuchar el verdadero Dhamma. Cuando se realiza el hecho de escuchar el verdadero Dhamma, se realiza también la fe. Cuando se realiza la fe, se realiza también la apropiada consideración. Cuando se realiza la apropiada consideración, se realiza también el atento discernimiento. Cuando se realiza el atento discernimiento, se realiza también la restricción de las facultades sensoriales. Cuando se realiza la restricción de las facultades sensoriales, se realizan también las tres rectas formas de práctica. Cuando se realizan las tres rectas formas de práctica, se realizan también los cuatro fundamentos de la atención consciente. Cuando se realizan los cuatro fundamentos de la atención consciente, se realizan también los siete factores de iluminación. Cuando se realizan los siete factores de iluminación, se realiza también la liberación a través del conocimiento. Este es el nutrimento de la liberación a través del conocimiento, monjes, ésta su realización.

““Al igual, monjes, que cuando una copiosa lluvia cae sobre la montaña, el agua corre hacia abajo por las pendientes, llenando primero las fisuras de la montaña, sus grietas y hendeduras, y cuando éstos rebosan, llenan luego los pequeños charcos, y cuando éstos rebosan, llenan a los estanques más grandes, los cuales, cuando rebosan, llenan a los pequeños ríos, y cuándo éstos rebosan, llenan a los ríos grandes, para que finalmente, estos grandes ríos rebosantes, llenen el mar, el gran océano –siendo éste el nutrimento del gran océano y su realización- de la misma manera, monjes, cuando el hecho de servir al recto hombre se realiza, se realiza también el hecho de escuchar el verdadero Dhamma… Cuando se realizan los siete factores de iluminación, se realiza también la liberación a través del conocimiento. Este es el nutrimento de la liberación a través del conocimiento, monjes, ésta su realización.

 

AN 10,62 Tanha Sutta – Discurso sobre la avidez

[Leer en pali]

“Monjes, aquel primer punto de la avidez por llegar a ser no es evidente, así que uno podría decir: ‘la avidez por llegar a ser no estaba antes; ella llegó a ser’. Ésta declaración ha sido hecha, monjes. Sin embargo, esto sí es evidente, monjes: la avidez por llegar a ser está condicionada, teniendo su origen en esto o aquello.

“La avidez por llegar ser, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la avidez por llegar a ser? ‘La ignorancia’, debe ser la respuesta.

“La ignorancia, monjes, yo declaro, tiene su nutrimento. Ella no está sin nutrimento. ¿Y cuál es, monjes, el nutrimento de la ignorancia? ‘Los cinco obstáculos’, debe ser la respuesta… [se repite el resto del sutta anterior ] Este es el nutrimento de la liberación a través del conocimiento, monjes, ésta su realización.


FUENTES:

“Avijjasutta” [en línea] en World Tipitaka Edition http://studies.worldtipitaka.org/tipitaka/17A10/2/2.2/2.2.1 (13/05/2008).

“Tanhasutta” [en línea] en World Tipitaka Edition http://studies.worldtipitaka.org/tipitaka/17A10/2/2.2/2.2.2 (13/05/2008).

WOODWARD, F.L (2003) “Ignorance” en The Book of the Gradual Sayings (Anguttara-Nikaya or More-Numbered Suttas). Vol. V: The Book of the Tens and Elevens. Oxford, Pali Text Society. Págs. 78-80.

WOODWARD, F.L (2003) “Craving” en The Book of the Gradual Sayings (Anguttara-Nikaya or More-Numbered Suttas). Vol. V: The Book of the Tens and Elevens. Oxford, Pali Text Society. Pág. 80.


Traducido por Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2009.