SN 7,8 Aggika Sutta – Aggika

El Buda no acepta la comida procedente de un sacrificio y, enseñándole sus motivos a un brahmán, hace que éste finalmente logra el arahantado.

 


 [Leer en pali]

[8] En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los bambúes, en el Santuario de las Ardillas, cerca de Rajagaha. En esa ocasión el brahmán Aggika Bharadvaja expuso arroz con leche y mantequilla ghee, pensando: “Voy a ofrecer un sacrificio de fuego, voy a realizar una oblación”.

Entonces, por la mañana temprano, el Bienaventurado se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y entró a Rajagaha en búsqueda de la comida de las limosnas. Recorriendo su ininterrumpida ronda en busca de las limosnas en Rajagaha, el Bienaventurado se acercó a la residencia del brahmán Aggika Bharadvaja y se colocó a un lado. Entonces, el brahmán Agga Bharadvaja vio al Bienaventurado esperando la comida de las limosnas y se dirigió a él en verso:

“Alguien dotado del triple conocimiento,

De un nacimiento apropiado y de amplio aprendizaje,

Realizado en el conocimiento y la conducta,

Puede participar en esta comida de arroz con leche”.

[El Bienaventurado:]

“A pesar de que uno murmure muchos cantos,

Uno no llega a ser un brahmán por medio del nacimiento,

Si uno está podrido por dentro y contaminado,

Con seguidores ganados por medios fraudulentos.

            “Alguien que conoció sus moradas anteriores,

            Quien ve el cielo y el plano de aflicción,

            Quien alcanzó la destrucción del nacimiento,

            Un sabio consumado en el conocimiento directo.

“Por medio de estas tres clases de conocimiento

Uno es un brahmán de triple conocimiento.

Alguien realizado en el conocimiento y la conducta

Puede participar en esta comida de arroz con leche”.

[El brahmán Aggika Bharadvaja:]

“Que el Maestro Gotama coma. Es digno de un brahmán”.

[El Bienaventurado:]

“La comida sobre la que se han cantado versos,

No está en condiciones para que la consuma.

Este, brahmán, no es el principio

Observado por aquellos que ven.

Los Iluminados rechazan semejante comida

Sobre la que se han cantado versos.

Como existe tal principio, brahmán,

Esta es su regla de conducta.

            “Servir otra comida y bebida

            A alguien que es consumado, al Gran Visionario,

            Con las contaminaciones destruidas y el remordimiento calmado:

            Este es el campo para alguien que busca el mérito”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Aggika Bharadvaja dijo al Bienaventurado: “¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces, el brahmán Aggika Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Aggika Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Aggika Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Aggika en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 386-387.

Aggikasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 7,7 Suddhika Sutta – Suddhika

A ser un brahmán —aquí una persona pura— no se llega mediante el nacimiento, sino por medio del esfuerzo.

 


 [Leer en pali]

[7] En Savatthi.

Entonces el brahmán Suddhika Bharadvaja se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron sus amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó y recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

“En el mundo ni siquiera el brahmán es purificado,

Aunque sea virtuoso y practique austeridades.

Alguien realizado en el conocimiento y la conducta es purificado,

No otros, la gente común”.

[El Bienaventurado:]

“A pesar de que uno murmure muchos cantos,

Uno no llega a ser un brahmán por medio del nacimiento,

Si uno está podrido por dentro y contaminado,

Apoyándose a sí mismo por medios fraudulentos.

            “Sea uno khattiya, brahmán, vessa, sudda,

            Candala o barrendero,

            Si uno es enérgico y resuelto,

            Siempre firme en su esfuerzo,

            Uno alcanza la suprema pureza:

            Conoce, oh brahmán, que esto es así”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Suddhika Bharadvaja dijo al Bienaventurado: “¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces, el brahmán Suddhika Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Suddhika en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 385.

Suddhikasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 7,6 Jata Sutta – Enmarañado

Un brahmán, cuyo nombre significa “enmarañado”, recibe una enseñanza sobre cómo desenredar la maraña de la existencia.

 


 [Leer en pali]

[6] En Savatthi.

Entonces el brahmán Jata Bharadvaja, Bharadvaka el Enmarañado, se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron sus amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó y se dirigió al Bienaventurado en verso:

“Soy alguien enmarañado por dentro y enmarañado por fuera, 

Esta generación está enredada en una maraña.

Te pregunto, oh Gotama,

¿Quién puede desenredar esta maraña?”.

[El Bienaventurado:]

“Un hombre establecido en la virtud, sabio,

Desarrollado en la mente y la visión,

Un monje ardiente y discreto:

Él puede desenredar esta maraña.

Aquellos, para los cuales la codicia y el odio

Junto con la ignorancia han sido expurgados,

Los arahants con las contaminaciones destruidas:

Para ellos la maraña está desenredada.

Donde nombre-y-forma,

Cesa por completo,

Y también la afección y la percepción de la forma:

Es allí donde la maraña se corta”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Jata Bharadvaja dijo al Bienaventurado: “¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces el brahmán Jata Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Tangle en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 383.

Jatasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 7,5 Ahimsaka Sutta – Ahimsaka

El brahmán Ahimsaka (lo cual significa “inocuo”) aprende lo que implica su nombre.

 


 [Leer en pali]

[5] En Savatthi.

Entonces el brahmán Ahimsaka Bharadvaja, Bharadvaka el Inocuo, se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron sus amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y dijo al Bienaventurado: “Soy Ahimsaka, el Inocuo, Maestro Gotama, soy Ahimsaka, el Inocuo, Maestro Gotama”.

[El Bienaventurado:]

“Si uno fuera lo que implica su nombre,

Querrías ser un hombre inocuo.

Pero éste es alguien que no daña a nadie

Con su cuerpo, habla y mente;

Que realmente es inocuo

Por cuanto no daña a nadie”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Ahimsaka Bharadvaja dijo al Bienaventurado:

“¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces, el brahmán Ahimsaka Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Ahimsaka Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Ahimsaka Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Ahimsaka en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 382.

Ahimsakasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 7,4 Bilangika Sutta – Bilangika

Un brahmán enojado recibe una enseñanza por parte del Buda que lo lleva a la iluminación.

 


 [Leer en pali]

[4] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los bambúes, en el Santuario de las Ardillas, cerca de Rajagaha. Entonces, el brahmán Bilangika Bharadvaja escuchó esto: “Se dice que aquel brahmán del clan de Bharadvaja ha renunciado a la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar bajo el asceta Gotama”. Acto seguido, enojado y disgustado, se acercó al Bienaventurado y se paró a un lado en silencio.

Entonces el Bienaventurado, habiendo conocido con su propia mente la reflexión en la mente del brahmán Bilangika Bharadvaja, se dirigió a él en verso:

“Si uno agravia a un hombre inocente,

A una persona pura y sin mancha,

La maldad cae sobre el mismo tonto

Como el fino polvo echado contra el viento”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Bilangika Bharadvaja dijo al Bienaventurado:

“¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces, el brahmán Bilangika Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Bilangika en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 381.

Bilangikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 7,3 Asurindaka Sutta – Asurindaka

Otro brahmán maleducado, a cambio de su abusiva forma de hablar, recibe una enseñanza por parte del Buda que lo lleva a la iluminación.

 


 [Leer en pali]

[3] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los bambúes, en el Santuario de las Ardillas, cerca de Rajagaha. Entonces, el brahmán Asurindaka Bharadvaja escuchó esto: “Se dice que aquel brahmán del clan de Bharadvaja ha renunciado a la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar bajo el asceta Gotama”. Acto seguido, enojado y disgustado, se acercó al Bienaventurado y, abusando de él, lo vilipendió con palabras duras y groseras.

Cuando terminó de hablar el Bienaventurado permaneció en silencio. Entonces el brahmán Asurindaka Bharadvaja dijo al Bienaventurado: “Estás derrotado, asceta, estás derrotado”.

[El Bienaventurado:]

“El tonto piensa que ganó la victoria

Cuando, por medio del habla, bramó con dureza;

Pero para alguien que entiende,

Resistir con paciencia es la verdadera victoria.

“Alguien que devuelve la ira con la ira

De este modo se perjudica peor a sí mismo.

No respondiendo con la ira a la ira,

Uno vence la batalla difícil de ganar.

“Uno practica por el bienestar de ambos

—El propio y el de los demás—

Cuando, sabiendo que su adversario está enojado,

Conscientemente atento, mantiene la paz.

“Cuando alcanza la cura de ambos

—La propia y la de los demás—

La gente que lo considera un tonto

No es calificada en el Dhamma”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Asurindaka Bharadvaja dijo al Bienaventurado:

“¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces el brahmán Asurindaka Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Asurindaka en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 380.

Asurindakasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 7,2 Akkosa Sutta – Akkosaka

Un brahmán enojado y que abusa del Buda con palabras groseras, recibe una buena lección y finalmente se convierte.

 


 [Leer en pali]

[2] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los bambúes, en el Santuario de las Ardillas, cerca de Rajagaha. Entonces el brahmán Akkosaka Bharadvaja, Bharadvaja el Abusivo, escuchó esto: “Se dice que aquel brahmán del clan de Bharadvaja ha renunciado a la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar bajo el asceta Gotama”. Acto seguido, enojado y disgustado, se acercó al Bienaventurado y, abusando de él, lo vilipendió con palabras duras y groseras.

Cuando terminó de hablar el Bienaventurado le dijo: “¿Qué me dices, brahmán? ¿Tienes amigos y colegas, parientes cercanos y lejanos, al igual que huéspedes que vienen a visitarte?”.

“Algunas veces me vienen a visitar, Maestro Gotama”.

“Entonces les ofreces algo de comida, almuerzo o algún bocado?”.

“A veces lo hago, Maestro Gotama”.

“Pero y si ellos no lo aceptan de ti, entonces, ¿a quién le pertenece aquella comida?”.

“Si ellos no lo aceptan de mí, entonces la comida nos pertenece a nosotros”.

“De la misma manera, brahmán, nosotros —que no abusamos de nadie, que no regañamos a nadie, no despotricamos en contra de nadie— rehusamos aceptar de ti los abusos, los regaños y las invectivas que nos dejaste sueltas a nosotros, brahmán: esto aún te pertenece a ti, aún te pertenece, brahmán.

“Brahmán, alguien que abusa de su propio abusador, quien regaña al que le regaña a él, quien despotrica en contra de alguien por quien es despotricado —se dice de él que es alguien que comparte su comida, que entra en el intercambio—. Pero nosotros no compartimos tu comida, no entramos en el intercambio. Así que esto aún te pertenece a ti, aún te pertenece, brahmán”.

“El rey y su séquito entiende que el asceta Gotama es un arahant, pero aún así, el Maestro Gotama se enfada”.

[El Bienaventurado:]

“¿Cómo puede surgir el enfado en alguien que es libre del enfado,

En alguien amansado de la vida recta,

Liberado mediante el conocimiento perfecto,

En uno Estable que mora en paz?

“Alguien que devuelve la ira con la ira

De este modo se perjudica peor a sí mismo.

No respondiendo con la ira a la ira,

Uno vence la batalla difícil de ganar.

“Uno practica por el bienestar de ambos

—El propio y el de los demás—

Cuando, sabiendo que su adversario está enojado,

Conscientemente atento, mantiene la paz.

“Cuando alcanza la cura de ambos

—La propia y la de los demás—

La gente que lo considera un tonto

No es calificada en el Dhamma”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Akkosaka Bharadvaja dijo al Bienaventurado:

“¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces, el brahmán Akkosaka Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Abuse en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 378-379.

Akkosasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 7,1 Dhananjani Sutta – Dhananjani

Un brahmán ofuscado con su esposa que siempre alaba al Buda, pretendiendo refutar su doctrina, termina convirtiéndose en un arahant.

 


 [Leer en pali]

[1] Esto he escuchado.

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los bambúes, en el Santuario de las Ardillas, cerca de Rajagaha. En esa ocasión la mujer de cierto brahmán del clan de Bharadvaja, una mujer brahmán de nombre Dhananjani, estaba llena de confianza en el Buda, el Dhamma y el Sangha. Una vez, mientras estaba trayendo al brahmán su comida, se tropezó, después de lo cual exclamó tres veces una exclamación inspiracional:

“¡Homenaje al Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado! ¡Homenaje al Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado! ¡Homenaje al Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado!”.

Cuando dijo esto, el brahmán del clan de Bharadvaja le replicó: “Por la más mínima cosa, mujer infeliz, brota alabanza de ti a este asceta pelado. Ahora, mujer infeliz, voy a refutar la doctrina de este tu maestro”.

“Yo no veo a nadie, brahmán, en este mundo con sus devas, Mara y Brahma, en esta generación con sus ascetas y brahmanes, con sus devas y seres humanos, que sería capaz de refutar la doctrina del Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado. Cuando vayas, lo vas a entender”.

Entonces, el brahmán del clan de Bharadvaja, enojado y disgustado, se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron estas sus amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y se dirigió al Bienaventurado en verso:

“¿Habiendo asesinado qué cosa, uno duerme profundamente?

¿Habiendo asesinado qué cosa, uno no tiene pena?

¿Qué es aquella única cosa particular, oh Gotama,

Cuyo asesinato apruebas?”.

[El Bienaventurado:]

Habiendo asesinado la ira uno duerme profundamente;

Habiendo asesinado la ira uno no tiene pena;

Asesinar la ira, oh brahmán,

Con su raíz ponzoñosa y la punta endulzada:

Esta es la clase de asesinato que los nobles alaban,

Por haber asesinado aquello, uno no tiene pena”.

Cuando se dijo esto, el brahmán del clan Bharadvaja dijo al Bienaventurado:

“¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. ¿Puedo recibir el renunciamiento bajo el Maestro Gotama y recibir la plena ordenación?”.

Entonces, el brahmán del clan de Bharadvaja recibió el renunciamiento bajo el Bienaventurado y recibió la plena ordenación. Y pronto, no mucho después de su plena ordenación, morando en soledad, apartado, ardiente y resuelto, el Venerable Bharadvaja, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida entró y permaneció en aquella insuperable meta de la vida santa por la cual, correctamente, los hombres de clan renuncian a la vida hogareña y asumen el estilo de vida sin hogar. Y conoció esto directamente: “Destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que tenía que hacerse ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Bharadvaja llegó a ser uno de los arahants.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Dhananjani en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 376-377.

Dhananjanisuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 6,14 Arunavati Sutta – Arunavati

Este sutta muestra a un discípulo del Buda Sikhi, del pasado, que intimida a toda una asamblea de brahmas orgulloso, desplegando sus poderes sobrenaturales.

 


 [Leer en pali]

[14] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí el Bienaventurado se dirigió a los monjes así: “Monjes”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, una vez en el pasado había un rey de nombre Arunava, cuya capital se llamaba Arunavati. El Bienaventurado Sikhi, el Arahant, el Perfectamente Iluminado, moraba en dependencia de la capital de Arunavati. El principal par de discípulos del Bienaventurado Sikhi se llamaban Abhibhu y Sambhava, un par excelente. Entonces, el Bienaventurado Sikhi se dirigió al monje Abhibhu así: ‘Ven, brahmán, vayamos a un cierto mundo de brahma antes de que llegue el tiempo de nuestra comida’. — ‘Sí, Venerable Señor’, respondió el monje Abhibhu.

“Entonces, monjes, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo doblado o lo dobla cuando está extendido, el Bienaventurado Sikhi, el Arahant, el Perfectamente Iluminado, y el monje Abhibhu desaparecieron de la capital Arunavati y reaparecieron en el mundo del brahma. Entonces, el Bienaventurado Sikhi se dirigió al monje Abhibhu así: ‘Ofrezca una plática del Dhamma, brahmán, al Brahma, al séquito de Brahma y a la asamblea de los brahmas’. — ‘Sí, Venerable Señor’, respondió el monje Abhibhu. Acto seguido, mediante una plática del Dhamma, instruyó, exhortó, inspiró y regocijó al Brahma, al séquito de Brahma y a la asamblea de los brahmas. Entonces Brahma, el séquito de Brahma y la asamblea de los brahmas encontraron falta en eso, gruñeron y se quejaron de esto, diciendo: ‘Esto es maravilloso, Señor, es realmente asombroso, Señor: ¿cómo puede un discípulo enseñar el Dhamma en la misma presencia del Maestro?’.

“Entonces, monjes, el Bienaventurado Sikhi, se dirigió al monje Abhibhu así: ‘Brahmán, el Brahma, el séquito de Brahma y la asamblea de los brahmas encontraron falta en eso, gruñeron y se quejaron de esto, diciendo: «Esto es maravilloso, Señor, es realmente asombroso, Señor: ¿cómo puede un discípulo enseñar el Dhamma en la misma presencia del Maestro?». Entonces bien, brahmán, despierta aún más el sentido de urgencia en Brahma, en el séquito de Brahma y en la asamblea de los brahmas’. — ‘Sí, Venerable Señor’, respondió el monje Abhibhu. Entonces, enseñó el Dhamma con su cuerpo visible y con su cuerpo invisible, con la parte inferior de su cuerpo visible y con la parte superior de su cuerpo invisible, con la parte superior de su cuerpo visible y con la parte inferior de su cuerpo invisible. Entonces, monjes, Brahma, el séquito de Brahma y la asamblea de los brahmas se llenaron de asombro y espanto, diciendo: ‘Esto es maravilloso, Señor, es realmente asombroso, Señor; cómo el asceta tiene semejantemente poderes y fuerza’.

“Entonces, monjes, el monje Abhibhu dijo al Bienaventurado Sikhi, el Arahant, el Perfectamente Iluminado: ‘Me acuerdo, Venerable Señor, haber hecho una declaración como esta en medio del Sangha de los monjes: «Amigos, mientras estaba en el mundo de brahma, pude hacer mi voz tan fuerte que sonaba a lo largo del milenario sistema mundial»’. — ‘¡Ahora es el tiempo para esto, brahmán! ¡Ahora es el tiempo para esto, brahmán! Mientras estés en el mundo de brahma, haz tu voz tan fuerte que se escuche a lo largo del milenario sistema mundial’. — ‘Sí, Venerable Señor’, respondió el monje Abhibhu. Acto seguido, mientras estaba en el mundo de brahma, recitó estos versos:

‘¡Haz surgir tu energía, esfuérzate!

Ejércete en la Enseñanza del Buda.

Echa al ejército de la muerte

Como un elefante echa abajo una choza de cañas.

‘Uno que mora diligentemente

En este Dhamma y Disciplina,

Habiendo abandonado el vagabundeo de los nacimientos,

Pondrá fin a la insatisfacción’.

“Entonces, monjes, habiendo despertado el sentido de urgencia en Brahma, el séquito de Brahma y la asamblea de los brahmas, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo doblado o lo dobla cuando está extendido, el Bienaventurado Sikhi, el Arahant, el Perfectamente Iluminado, y el monje Abhibhu desaparecieron del mundo de brahma y reaparecieron en la capital Arunavati. Entonces, el Bienaventurado Sikhi se dirigió a los monjes así: ‘Monjes, habéis escuchado los versos que el monje Abhibhu recitó mientras estaba en el mundo de brahma?’. — ‘Los escuchamos, Venerable Señor’. — ‘Y, ¿cuáles fueron los versos que escuchasteis, monjes?’. — ‘Escuchamos estos versos del monje Abhibhu:

‘«¡Haz surgir tu energía, esfuérzate! […]

Pondrá fin a la insatisfacción».

‘Estos fueron los versos que escuchamos recitar al monje Abhibhu, mientras estaba en el mundo del brahma’. — ‘Bien, muy bien, monjes. Es muy bueno que hayáis escuchado los versos que el monje Abhibhu recitó, mientras estaba en el mundo de brahma’”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado, y aquellos monjes se regocijaron y deleitaron en las palabras del Bienaventurado.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Arunavati en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 370-371.

Arunavatisuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 6,13 Andhakavinda Sutta – Andhakavinda

Brahma Sahampali recita versos de alabanza al Buda y a sus discípulos.

 


 [Leer en pali]

[13] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los magadhans, en Andhakavinda. En aquella ocasión, el Bienaventurado estaba sentado al aire libre en la profunda oscuridad de la noche, mientras estaba lloviznando. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, Brahma Sahampati, de extraordinaria belleza, iluminando toda Andhakavinda, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado.

Y, estando a un lado, recitó estos versos en presencia del Bienaventurado:

“Uno debe apoyarse en las moradas remotas,

Practicar para la liberación de los grilletes.

Pero si uno no encuentra deleite allí,

Resguardado y atentamente consciente, mora en el Sangha.

“Caminando por la comida de las limosnas de una familia a otra,

Con las facultades resguardadas, discreto y atento,

Uno debe apoyarse en las moradas remotas,

Libre de temor, liberado del miedo.

“Donde las terribles serpientes se deslizan,

Donde hay relámpagos y truenos en el cielo,

En la profunda oscuridad de la noche

Allí se sienta un monje liberado de terror.

“Esto es lo que realmente he visto por mí mismo,

No se trata de algo conocido sólo de oídas:

Dentro de una sola vida santa,

Un mil han dejado la Muerte atrás.

“He aquí hay quinientos aprendices más,

Y diez veces y diez veces diez:

Todos han entrado en la corriente,

Nunca retornarán al reino animal.

“En cuanto a la otra gente que queda,

De quiénes, en mi opinión, participan del mérito,

Ni siquiera conozco su número,

Por temor de hablar falsamente”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Andhakavinda en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 368-369.

Andhakavindasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.