SN 6,12 Devadatta Sutta – Devadatta

El Brahma reprocha al malvado Devadatta.

 


 [Leer en pali]

[12] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en el monte Pico de Buitre, cerca de Rajagaha y no lejos de donde se había ido Devadatta. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, Brahma Sahampadi, de extraordinaria belleza, iluminando todo el monte Pico de Buitre, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado. Y estando a un lado, recitó este verso en presencia del Bienaventurado, refiriéndose a Devadatta:

“Así como el propio fruto

Del plátano, bambú y caña

Produce su destrucción,

Como el propio embrión de la mula la destruye a ella misma,

Así le destruyen al canalla, los honores”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Devadatta en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 367.

Devadattasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 6,11 Sanankumara Sutta – Sanankumara

Un Brahma recita un verso de alabanza al Buda.

 


 [Leer en pali]

[11] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en a la orilla del río Sappini, cerca de Rajagaha. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, Brahma Sanankumara —de extraordinaria belleza—, iluminando toda la orilla del río Sappini, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado. Y estando a un lado, recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

“Los khattiya son la mejor gente,

Para aquellos, cuyo estándar es el clan,

Pero alguien realizado en el conocimiento y la conducta,

Es el mejor entre los devas y los seres humanos”.

Esto es lo que dijo el Brahma Sanankumara y el Maestro lo aprobó. Entonces, Brahma Sanankumara pensando: ‘El Maestro lo aprobó’, rindió homenaje al Bienaventurado y, cuidando que el Bienaventurado quedara siempre a su mano derecha, desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Sanankumara en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 366.

Sanankumarasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 6,8 Katamodakatissa Sutta – Katamodakatissa

Al arahant es imposible medir, algo que aparentemente quiso hacer un monje tonto.

 


 [Leer en pali]

[8] En Savatthi.

En esa ocasión el Bienaventurado se había ido para su morada diurna y estaba en reclusión. Entonces, los brahmas independientes Subrahma y Suddhavasa se acercaron al Bienaventurado y se quedaron, cada uno, a un lado de la puerta. Entonces, refiriéndose al monje Katamodakatissa, el brahma independiente Subrahma recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

“¿Cómo un hombre sabio aquí buscaría definir

Al inconmensurable, tomándole sus medidas?

Alguien que mediría al inconmensurable,

Tiene que ser, pienso yo, un obstruido idiota”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Tissaka en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 359.

Katamodakatissasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 6,7 Kokalika Sutta – Kokalika

Al arahant es imposible medir.

 


 [Leer en pali]

[7] En Savatthi.

En esa ocasión el Bienaventurado se había ido para su morada diurna y estaba en reclusión. Entonces, los brahmas independientes Subrahma y Suddhavasa se acercaron al Bienaventurado y se quedaron cada uno a un lado de la puerta. Entonces, refiriéndose al monje Kokalika, el brahma independiente Subrahma recitó este verso en presencia del Bienaventurado: 

“¿Cómo un hombre sabio aquí buscaría definir

Al inconmensurable, tomándole sus medidas?

Alguien que mediría al inconmensurable,

Tiene que ser, pienso yo, un mundano obstruido”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Kokalika en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 358.

Kokalikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 6,6 Brahmaloka Sutta – El mundo de Brahma

En este sutta asistimos a una lucha entre un brahma negligente, rígido y orgulloso, y dos colegas suyos, devotos al Buda, que se encargan de barrer sus ilusiones.

 


 [Leer en pali]

[6] En Savatthi.

En esa ocasión el Bienaventurado se había ido para su morada diurna y estaba en reclusión. Entonces, los brahmas independientes Subrahma y Suddhavasa se acercaron al Bienaventurado y se quedaron cada uno a un lado de la puerta. 

Entonces, el brahma independiente Subrahma dijo al brahma independiente Suddhavasa:

“Este no es un tiempo apropiado, querido señor, para visitar al Bienaventurado. El Bienaventurado se ha ido para su morada diurna y está en reclusión. Pero en tal y tal mundo de brahma que es rico y próspero, el brahma de allí está morando en la negligencia. Ven, querido señor, vayamos a aquel mundo de brahma y despertemos el sentido de urgencia en aquel brahma”.

“Sí, querido señor”, respondió el brahma independiente Suddhavasa.

“Entonces, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo doblado o lo dobla cuando está extendido, los brahmas independientes Subrahma y Suddhavasa desaparecieron de enfrente del Bienaventurado y reaparecieron en aquel mundo de brahma. Y aquel brahma vio a aquellos brahmas venir desde cierta distancia y les dijo: 

“Ahora bien, ¿de dónde estáis viniendo, queridos señores?”.

“Venimos, querido señor, de la presencia del Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado. Querido señor, deberías ir a asistir a ese Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado”.

Cuando se dijo esto, aquel brahma se rehusó a aceptar su consejo. Habiendo creado mil transformaciones de sí mismo, dijo al brahma independiente Subrahma: “¿Puedes ver qué gran poder y fuerza tengo?”.

“Ya veo, querido señor, qué gran poder y fuerza tienes”.

“Pero entonces, querido señor, al ser yo tan poderoso y fuerte, ¿a qué otro asceta o brahmán voy a ir a asistir?”.

Entonces, el brahma independiente Subrahma, habiendo creado dos mil transformaciones de sí mismo, dijo a aquel brahma: “¿Puedes ver qué gran poder y fuerza tengo?”.

“Ya veo, querido señor, qué gran poder y fuerza tienes”.

“Aquel Bienaventurado, querido señor, es aún más poderoso y fuerte que nosotros dos. Deberías ir a asistir a ese Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado”.

Entonces, aquel brahma, se dirigió al brahma independiente Subrahma en verso:

 

“Tres [cientos] supannas, cuatro [cientos] gansos,

Y quinientos halcones,

Este palacio, oh Brahma, del meditador brilla,

Iluminando el punto cardinal del norte”.

[El brahma independiente Subrahma:]

“Aunque este palacio tuyo brillara,

Iluminando el punto cardinal norte,

Habiendo visto el defecto en la forma, su crónico temblor,

El sabio no toma deleite en la forma”.

 

Entonces los brahmas independientes Subrahma y Suddhavasa, habiendo despertado

el sentido de urgencia en aquel brahma, desaparecieron de allí. Y en una ocasión

posterior aquel brahma fue a asistir al Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente

Iluminado.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). A Brahma World (Negligence) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 356-357.

Brahmalokasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 6,5 Aññatarabrahma Sutta – Discurso con cierto Brahma [otro punto de vista]

En este sutta, el Buda, haciendo uso de sus poderes espirituales, corrige los puntos de vista equivocados de cierto Brahma.

 


[Leer en pali]

[5] En Savatthi.

En esa ocasión, cierto Brahma se había planteado el siguiente funesto y especulativo punto de vista: “No hay asceta ni brahmán que pueda llegar hasta aquí”. 

Entonces el Bienaventurado, habiendo conocido en su propia mente la reflexión de la mente de aquel Brahma, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo recogido o dobla su brazo extendido, desapareció de la Arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, sentándose en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma, el Bienaventurado entró en meditación del elemento fuego [1].

En ese momento se le ocurrió al Venerable Mahamoggallana: “¿Dónde estará morando, ahora, el Bienaventurado?”. Y con el ojo divino, que es más puro y superior que el humano, el Venerable Mahamoggallana vio al Bienaventurado sentado en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma, meditando en el elemento fuego. Después de haber visto esto, rápido como un hombre fuerte extiende su brazo recogido o dobla su brazo extendido, el Venerable Mahamoggallana desapareció de la Arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, situándose en el cuadrante oriental, el Venerable Mahamoggallana se sentó en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma —aunque a menor altura que el Bienaventurado—, y entró en meditación del elemento fuego.

Entonces se le ocurrió al Venerable Mahakassapa: “¿Dónde estará, ahora, morando el Bienaventurado?”. Y con el ojo divino… el Venerable Mahakassapa vio al Bienaventurado sentado en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma… Después de haber visto esto… el Venerable Mahakassapa desapareció de la Arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, situándose en el cuadrante sur, el Venerable Mahakassapa se sentó en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma —aunque a menor altura que el Bienaventurado—, y entró en meditación del elemento fuego.

Entonces se le ocurrió al Venerable Mahakappina: “¿Dónde estará, ahora, morando el Bienaventurado?”. Y con el ojo divino… el Venerable Mahakappina vio al Bienaventurado sentado en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma… Después de haber visto esto… el Venerable Mahakassapa desapareció de la Arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, situándose en el cuadrante occidental, el Venerable Mahakappina se sentó en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma —aunque a menor altura que el Bienaventurado—, y entró en meditación del elemento fuego. 

Entonces se le ocurrió al Venerable Anuruddha: “¿Dónde estará, ahora, morando el Bienaventurado?”. Y con el ojo divino… el Venerable Anuruddha vio al Bienaventurado sentado en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma… Después de haber visto esto… el Venerable Anuruddha desapareció de la arboleda de Jeta y reapareció en aquel mundo de Brahma. Entonces, situándose en el cuadrante norte, el Venerable Anuruddha se sentó en el aire con las piernas cruzadas, por encima del Brahma —aunque a menor altura que el Bienaventurado—, y entró en meditación del elemento del fuego.

Entonces, el Venerable Mahamoggallana se dirigió al Brahma en verso: 

“Amigo, ¿sostienes todavía hoy aquel punto de vista,

La opinión que mantenías anteriormente?

¿Ves el incomparable resplandor que hay en el mundo de Brahma?”.

“Ya no mantengo aquel punto de vista, querido señor,

Ni la opinión que sostenía antes.

De hecho veo el incomparable resplandor

Que hay en el mundo de Brahma.

¿Cómo podría pensar hoy:

‘Soy permanente y eterno’?”.

Entonces, luego de haber despertado el sentido de urgencia en aquel Brahma, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo recogido o dobla su brazo extendido, el Bienaventurado desapareció del mundo del Brahma y reapareció en la Arboleda de Jeta. 

A continuación el Brahma se dirigió a uno de los miembros de su asamblea así: “Venga pronto, querido señor, aproxímese al Venerable Mahamoggallana y dígale: ‘Señor Moggallana, ¿hay otros discípulos del Bienaventurado que sean tan fuertes y poderosos como son los maestros Moggallana, Kassapa, Kappina y Anuruddha?’”.

“Sí, querido señor”, respondió el miembro de la asamblea de Brahma. Y, acercándose al Venerable Mahamoggallana, le preguntó: “Señor Moggallana, ¿existen otros discípulos del Bienaventurado que sean tan fuertes y poderosos como los maestros Moggallana, Kassapa, Kappina, y Anuruddha?”.

En ese momento, el Venerable Mahamoggallana se dirigió en verso al miembro de la asamblea del Brahma:

“Muchos son los discípulos del Buda

Quienes son arahants con las contaminaciones destruidas,

Portadores del triple-conocimiento con poderes espirituales,

Expertos en conducir la mente de otros”.

Entonces el miembro de la asamblea de Brahma, alegre y deleitado en la declaración del Venerable Mahamoggallana, se acercó al Brahma y le dijo: “Querido señor, el Venerable Mahamoggallana ha hablado así: ‘Muchos son los discípulos del Buda… Expertos en conducir la mente de otros’”.

Esto fue lo que el miembro de la asamblea dijo. Y, exaltado, el Brahma se deleitó en su declaración.

 


NOTAS:

[1] Según los Comentarios el Buda hace un trabajo preparatorio sobre el kasina del fuego, entonces, emergiendo del jhana básico, toma la resolución “que broten llamas de mi cuerpo”. y, por el poder de su determinación, las llamas salen de todo su cuerpo.

 


FUENTE:

Bhikkhu Bodhi (2000) “A Certain Brahma” en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 239-241.


Traducido por Federico Angulo

Revisión y corrección: Anton P. Baron

Edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación de Bosque Theravada, 2014.  

 

 

SN 6,4 Bakabrahma Sutta – Brahma Baka

El Brahma Baka es un brahma confundido, que se imagina a sí mismo como eterno, pero se ve despojado de esta falsa ilusión por el Maestro.

 


 [Leer en pali]

[4] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. En esa ocasión, este incorrecto punto de vista especulativo surgió en el Brahma Baka: ‘Esto es permanente, esto es estable, esto es eterno, esto es completo, esto es imperecedero. Realmente esto es donde uno no nace, no envejece, no muere, no pasa más allá ni renace; y no existe un escape superior a este”.

Entonces, habiendo conocido con su propia mente la reflexión en la mente de Brahma Baka, el Bienaventurado, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo doblado o lo dobla cuando está extendido, desapareció de la arboleda de Jeta y reapareció en el mundo de brahma. Y Brahma Baka vio al Bienaventurado llegar desde cierta distancia y le dijo: “Ven, querido Señor; seas bienvenido, querido Señor. Ha pasado mucho tiempo que no tuviste la oportunidad de venir por aquí. Realmente, querido Señor, esto es permanente, esto es estable, esto es eterno, esto es completo, esto es imperecedero. Realmente esto es donde uno no nace, no envejece, no muere, no pasa más allá ni renace; y no existe un escape superior a este”.

“¡Ay, señor! Brahma Baka está inmerso en la ignorancia. ¡Ay, señor! Brahma Baka está inmerso en la ignorancia por cuanto dice de lo que realmente es transitorio, que es permanente; dice de lo que realmente es inestable, que es estable; dice de lo que realmente no es eterno, que es eterno; dice de lo que realmente es incompleto, que es completo; y dice de lo que realmente es perecedero, que es imperecedero. Y en referencia a donde uno nace, envejece, muere, pasa más allá y renace, dice que esto es donde uno no nace, no envejece, no muere, no pasa más allá ni renace; y cuando existe otro escape superior, dice que no existe un escape superior a este”.

[Brahma Baka:]

“Nosotros a los setenta y dos, Gotama, fuimos hacedores de mérito;

Ahora esgrimimos el poder más allá del nacimiento y la vejez.

Este conocimiento dominado es nuestro logro final del Brahma.

Hay mucha gente que anhela [ser] como nosotros”.

[El Bienaventurado:]

“El espacio vital aquí es corto, no largo,

Aunque tú, Baka, imaginas que es largo.

Yo sé, oh Brahma, que tu espacio vital ha de ser

De cien mil nirabbudas”.

[Brahma Baka:]

“Oh Bienaventurado, [tú dices]:

‘Soy uno de la visión infinita

Que superó el nacimiento, la vejez y el dolor’.

¿Cómo fue mi antigua práctica del voto y de la virtud?

Dime, así podré entender”.

[El Bienaventurado:]

“Has dado de tomar a mucha gente

Que tenía sed, afligida por el calor:

Esta fue tu antigua práctica del voto y de la virtud,

La recuerdo como si justo acabara de despertar.

Cuando la gente fue secuestrada a la Orilla del Antílope,

Los liberaste del cautiverio y los dejaste ir:

Esta fue tu antigua práctica del voto y de la virtud,

La recuerdo como si justo acabara de despertar.

Cuando un barco fue capturado en el río Ganges

Por un feroz naga sediento de carne humana,

Tú lo liberaste con fuerza por medio de un valiente acto:

Esta fue tu antigua práctica del voto y de la virtud,

La recuerdo como si justo acabara de despertar.

Yo fui tu aprendiz de nombre Kappa,

A quien considerabas inteligente y devoto:

Esta fue tu antigua práctica del voto y de la virtud,

La recuerdo como si justo acabara de despertar”.

[Brahma Baka:]

“Ciertamente conoces este mi espacio vital;

Así como conoces los otros, así eres el Buda.

Así este majestuoso ardor tuyo

Ilumina incluso el mundo de brahma”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Brahma Baka en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 350-352.

Bakabrahmasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 6,3 Brahmadeva Sutta – Brahmadeva

El Brahma ensalza a un monje arahant durante su recorrido por la comida de las limosnas.

 


[Leer en pali]

[3] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. En esa ocasión, cierta mujer brahmán tuvo un hijo de nombre Brahmadeva, que había renunciado a la vida hogareña y asumió el estilo de vida sin hogar bajo el Bienaventurado.

Entonces, morando en soledad, apartado, diligente, ardiente y resuelto, el Venerable Brahmadeva, al descubrirlo por sí mismo con el conocimiento directo, en esta presente vida, entró en la insuperable meta de la vida santa y permaneció en ella; meta en aras de la cual, el hombre correctamente renuncia a la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar. Y él conoció directamente esto: “El nacimiento está destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que se tenía que hacer, ha sido hecho y, he aquí, no hay más futuros estados de existencia”. Y el Venerable Brahmadeva llegó a ser uno de los arahants.

Entonces, por la mañana temprano, el Venerable Brahmadeva se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y entró a Savatthi en búsqueda de la comida de las limosnas. Y recorriendo su ronda por la comida de las limosnas en Savatthi, llegó a la residencia de su propia madre. En esta ocasión la mujer brahmán, madre del Venerable Brahmadeva, estaba ofreciendo constantes oblaciones al Brahma. Entonces, esto se le ocurrió al Brahma Sahampati: “Esta mujer brahmán, madre del Venerable Brahmadeva, está ofreciendo constantes oblaciones al Brahma. Acerquémonos a ella y despertemos en ella el sentido de la urgencia”.

Entonces, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo doblado o lo dobla cuando está extendido, el Brahma Sahampati desapareció del mundo de brahma y reapareció en la residencia de la madre del Venerable Brahmadeva. Acto seguido, estando en el aire, el Brahma Sahampati se dirigió a la mujer brahmán en verso:

“Lejos de aquí, señora, está el mundo del brahma,

Al cual ofreces constantes oblaciones.

Brahma no come esta comida, señora,

¿Para qué murmurar si no se conoce el sendero al Brahma?

Este Brahmadeva, señora,

Sin adquisiciones, ha superado a los devas.

No siendo dueño de nada, no teniendo a nadie más qué alimentar,

Este monje entró a tu casa por la comida de las limosnas.

Digno de dádivas, maestro del conocimiento, desarrollado interiormente,

Merece las ofrendas de los dioses y los seres humanos.

Habiendo expulsado todo el mal, inmaculado,

Con el corazón templado, llega en búsqueda de la comida de las limosnas.

Para él no hay nada por detrás ni por delante,

Pacífico, imperturbable, sin el humo ni los deseos;

Ha establecido la barra hacia lo frágil y lo firme:

Dale de comer tus oblaciones, la selecta comida de las limosnas.

Distante de la multitud, con la mente pacífica,

Se va como un naga, amansado, no agitado.

Un monje de virtud pura, bien liberado en la mente:

Dale de comer tus oblaciones, la selecta comida de las limosnas.

Con la confianza dentro de él, libre de vacilación,

Presenta tu ofrenda a alguien que la merece.

Habiendo visto al sabio que cruzó la inundación,

Oh señora, haz un mérito que te llevara a la dicha futura».

Con la confianza dentro de él, libre de vacilación,

Ella presentó su ofrenda a alguien que la merecía.

Habiendo visto al sabio que cruzó la inundación,

La señora hizo un mérito conducente a la dicha futura.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Brahmadeva en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 348-349.

Brahmadevasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 6,2 Garava Sutta – Reverencia

El Brahma Sahampati aplaude al Buda por su reverencia al Dhamma.

 


 [Leer en pali]

[2] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando al pie del árbol baniano del cabrero, a la orilla del río Neranjara, cerca de Uruvela, poco después de que llegó a estar plenamente iluminado. Entonces, mientras el Bienaventurado estaba solo en reclusión, una reflexión surgió en su mente de esta manera: “Uno mora en la insatisfacción si está sin reverencia y deferencia. Y, ¿a qué asceta o brahmán puedo yo honrar y respetar, y morar en dependencia de él?”.

Entonces, esto se le ocurrió al Bienaventurado: “Podría ser en aras de cumplir con un incumplido cúmulo de la virtud que pudiese honrar y respetar, y morar en dependencia de algún otro asceta o brahmán. Sin embargo, en este mundo con sus devas, Mara y Brahma, en esta generación con sus ascetas y brahmanes, sus devas y seres humanos, no veo otro asceta o brahmán alguno más perfecto en la virtud que yo mismo, a quien pudiera honrar y respetar, y morar en dependencia de él.

“Podría ser en aras de cumplir con un incumplido cúmulo de la concentración… un incumplido cúmulo de la sabiduría… un incumplido cúmulo de la liberación… un incumplido cúmulo del conocimiento y la visión que pudiese honrar y respetar, y morar en dependencia de algún otro asceta o brahmán. Sin embargo, en este mundo con sus devas, Mara y Brahma, en esta generación con sus ascetas y brahmanes, sus devas y seres humanos, no veo otro asceta o brahmán alguno más perfecto en el conocimiento y la visión que yo mismo, a quien pudiera honrar y respetar, y morar en dependencia de él.

“Así que honremos, respetemos y moremos en dependencia de este mismo Dhamma, al cual fuimos plenamente despiertos”.

Entonces, habiendo conocido con su propia mente la reflexión en la mente del Bienaventurado, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo doblado o lo dobla cuando está extendido, el Brahma Sahampati desapareció del mundo de brahma y reapareció ante el Bienaventurado. Acto seguido arregló su vestimenta exterior sobre uno de sus hombros, levantó las palmas de sus manos juntas en un reverencial saludo hacia el Bienaventurado y le dijo: “¡Así es, Bienaventurado, así mismo es, oh Afortunado! Venerable Señor. Aquellos que fueron los Arahants, los Perfectamente Iluminados en el pasado, aquellos Bienaventurados también honraron, respetaron y moraron en dependencia precisamente del mismo Dhamma. Aquellos que serán los Arahants, los Perfectamente Iluminados en el futuro, aquellos Bienaventurados también honrarán, respetarán y morarán en dependencia precisamente del mismo Dhamma. Que el Bienaventurado, que es un Arahant, un Perfectamente Iluminado, honre, respete y more en dependencia precisamente del mismo Dhamma”. 

Esto es lo que dijo el Brahma Sahampati. Y habiendo dicho esto, agregó lo siguiente:

“Los Budas del pasado,

Los Budas del futuro,

Y aquel que es el Buda ahora,

Removiendo el dolor de muchos,

Todos han morado, van a morar y moran

Reverenciando profundamente el Dhamma:

Para los Budas

Esta es la ley natural.

Por eso alguien que desea su propio bien,

Que aspira la grandeza espiritual,

Debe reverenciar profundamente al verdadero Dhamma,

Rememorando la enseñanza de los Budas”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Reverence en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 346-347.

Garavasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,25 Maradhitu Sutta – Las hijas del Mara

El Buda, recientemente iluminado, es tentado por las hijas de Mara (el Malvado).

 


[Leer en pali]

[25] Entonces las hijas de Mara —Tanha, Arati y Raga— se acercaron al Malvado y se dirigieron a él en verso:

 

“¿Por qué estás desanimado, padre?

¿Quién es el hombre que te aflige?

Nosotras vamos a capturarlo con el lazo de la codicia,

Como ellos capturan a los elefantes salvajes.

Vamos a atarlo fuertemente y lo traeremos de vuelta.

Y él estará bajo tu control”.

[Mara:] “El Arahant, el Sublime en el mundo,

No es fácil capturarlo por medio de la codicia.

Se ha ido más allá del reino del Mara:

Por eso estoy triste y amargo”.

 

Entonces las hijas de Mara —Tanha, Arati y Raga— se acercaron al Bienaventurado y le dijeron:

“Servimos a tus pies, asceta”. Pero el Bienaventurado no les prestó atención, ya que había sido liberado en la insuperable extinción de las adquisiciones.

Entonces las hijas de Mara se fueron a un lado para tomar consejo:

“Los gustos de los hombres son diversos. ¿Qué tal si cada una de nosotras se manifiesta en forma de cien doncellas?”.

Entonces cada una de las tres hijas de Mara se manifestó en forma de cien doncellas y, acerándose al Bienaventurado, le dijeron: “Servimos a tus pies, asceta”. Pero el Bienaventurado no les prestó atención, ya que había sido liberado en la insuperable extinción de las adquisiciones.

Entonces las hijas de Mara, otra vez, se fueron a un lado para tomar consejo:

“Los gustos de los hombres son diversos. ¿Qué tal si cada una de nosotras se manifiesta en forma de cien mujeres que nunca dieron a luz?… ¿Qué tal si cada una de nosotras se manifiesta en forma de cien mujeres que dieron a luz una sola vez?… ¿Qué tal si cada una de nosotras se manifiesta en forma de cien mujeres que dieron a luz dos veces?… ¿Qué tal si cada una de nosotras se manifiesta en forma de cien mujeres de mediana edad?… ¿Qué tal si cada una de nosotras se manifiesta en forma de cien mujeres de avanzada edad?”.

Entonces, cada una de las tres hijas de Mara se manifestó en forma de cien mujeres de avanzada edad y, acerándose al Bienaventurado, le dijeron: “Servimos a tus pies, asceta”. Pero el Bienaventurado no les prestó atención ya que había sido liberado en la insuperable extinción de las adquisiciones. Entonces las hijas de Mara se fueron a un lado y dijeron:

“Lo que dijo nuestro padre es cierto:

‘El Arahant, el Sublime en el mundo,

No es fácil capturarlo por medio de la codicia.

Se ha ido más allá del reino del Mara:

Por eso estoy triste y amargo’.

«Si asaltásemos a cualquier asceta o brahmán que no está libre de la codicia con semejantes tácticas, se quemaría su corazón, vomitaría sangre por su boca, se volvería loco, sería desquiciado mentalmente o se secaría y marchitaría arrugado, al igual que una caña verde que ha sido segada, se secaría y se marchitaría arrugada”.

Entonces las hijas de Mara —Tanha, Arati y Raga— se acercaron al Bienaventurado y se pararon a un lado. Estando ahí, a un lado, la hija de Mara, Tanha, se dirigió al Bienaventurado en verso:

 

“¿Es porque estás hundido en la tristeza

Que meditas en el bosque?

¿Es debido a que perdiste las riquezas que languideces,

O has cometido algún crimen en el pueblo?

¿Por qué no haces amigos con la gente?

¿Por qué no formas lazo íntimo alguno?”.

[El Bienaventurado:] “Habiendo conquistado el ejército de lo placentero y agradable,

Meditando solo, descubrí la dicha,

El logro de la meta, la paz en el corazón.

Por eso es que no hago amigos con la gente

Ni formo lazo íntimo algúno”.

 

Entonces la hija de Mara, Arati, se dirigió al Bienaventurado en verso:

 

“¿Cómo puede el monje que mora aquí con frecuencia,

Habiendo cruzado las cinco inundaciones, cruzar aquí la sexta?

¿Cómo es que medita así y las percepciones sensuales

Se mantienen a raya y no lo asen?”.

[El Bienaventurado:] “Tranquilo en el cuerpo, en la mente bien liberado,

Nada construyendo, consciente, sin hogar,

Conociendo el Dhamma, meditando libre de pensamiento,

No estalla, no va a la deriva ni se tensiona.

Cuando el monje mora aquí frecuentemente, así,

Con las cinco inundaciones cruzadas, cruza la sexta.

Cuando medita así, las percepciones sensuales

Se mantienen a raya y no lo asen”.

 

Entonces la hija de Mara, Raga, se dirigió al Bienaventurado en verso:

 

“Ha cortado la codicia, lejos con su grupo y la Orden;

Ciertamente muchos otros seres han cruzado.

¡Ay! ¡Este reunciante arrebatará a mucha gente

Y la conducirá más allá del Rey de la Muerte!”.

[El Bienaventurado:] “Ciertamente los Tathagatas, los grandes héroes,

Conducen a muchos en el verdadero Dhamma.

Cuando son conducidos por el significado del Dhamma,

¿Qué envidia puede haber en aquellos que entienden?”.

 

Entonces las hijas de Mara —Tanha, Arati y Raga— se acercaron a su padre, el Malvado. Y el Mara, visualizándolas viniendo desde cierta distancia, se dirigió a ellas en verso:

 

“¡Necias! Habéis tratado de apabullar una montaña

Con pétalos de la flor de loto;

Quisisteis excavar una montaña con las uñas,

Masticar hierro con los dientes.

Como si, habiendo levantado una roca con la cabeza,

Buscaseis apoyo en el abismo;

Como un tocón golpeado con vuestros pechos,

Partisteis del Gotama decepcionadas.

Habían llegado a mi brillando con su belleza,

Tanha, Arati y Raga,

Pero el Maestro las arrastró de allí

Como el viento arrastra un mechón de algodón caído”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Mara’s Daughters En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 217-220.

Maradhitusuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada 2014.