AN 4,57 Suppavasa Sutta – Suppavasa

El Buda enseña a una seguidora laica los méritos del ofrecimiento de la comida.


[Leer en pali]

[57] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los koliyans, en una de sus ciudades de nombre Sajjanela. Entonces, por la mañana temprano, el Bienaventurado se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y fue a la residencia de la hija de los koliyans de nombre Suppavasa, donde se sentó en el asiento que estaba preparado para él. Entonces, la hija de los koliyans Suppavasa  sirvió la comida al Bienaventurado con sus propias manos y lo satisfizo con varias clases de comidas deliciosas. Cuando el Bienaventurado terminó de comer y alejó su cuenco, la hija de los koliyans Suppavasa se sentó a un lado. Y el Bienaventurado le dijo:

“Suppavasa, una noble discípula que ofrece comida, da a los destinatarios cuatro cosas. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Da la vida, la belleza, la felicidad y la fuerza. Habiendo dado la vida, participa de la vida, sea celestial o humana. Habiendo dado belleza, participa de la belleza, sea celestial o humana. Habiendo dado felicidad, participa de la felicidad, sea celestial o humana. Habiendo dado la fuerza, participa de la fuerza, sea celestial o humana. Suppavasa, una noble discípula que ofrece comida, da a los destinatarios estas cuatro cosas”.

Cuando uno ofrece la comida bien preparada,

Pura, deliciosa y sabrosa,

A los rectos que son

Exaltados y de excelente conducta,

Aquella ofrenda, que vincula el mérito con mérito,

Es alabada por los conocedores del mundo

Como verdaderamente fructífera.

Aquellos que recuerdan semejante generosidad

Moran en el mundo inspirados por el gozo.

Habiendo eliminado las manchas de la mezquindad con sus raíces,

Sin mancha, se dirigen a las moradas celestiales.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Suppavasa en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 269-270.

“Suppavasasuttam” en Digital Pali Reader.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

AN 4,55-56 Pathama y Dutiyasamajivi Sutta – En las mismas vidas

El Buda instruye a una pareja que se ama, sobre lo que debe hacer para asegurar el hecho de poder reunirse en las futuras vidas también.


AN 4,55 Pathamasamajivi Sutta – En las mismas vidas (1) 

[Leer en pali]

[55] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los bhaggas, en Sumsumaragira, en el parque de los venados de la Arboleda Bhesakala. Entonces, por la mañana temprano, el Bienaventurado se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y fue a la residencia del hombre hogareño Nakulapita, donde se sentó en el asiento que estaba preparado para él. Acto seguido, el hombre hogareño Nakulapita y la mujer hogareña Nakulamata se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se sentaron a un lado. Y el hombre hogareño Nakulapita dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, desde mi juventud, cuando la joven muchacha Nakulamata me fue dada en matrimonio, no recuerdo haber cometido transgresión alguna en su contra ni siquiera en el pensamiento, mucho menos en acción. Nosotros deseamos, Venerable Señor, vernos uno al otro no sólo en esta presente vida sino también en las vidas futuras”.

A su vez, la mujer hogareña Nakulamata dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, desde que joven muchacha fui dada en matrimonio al hombre hogareño Nakulapita, no recuerdo haber cometido transgresión alguna en su contra ni siquiera en el pensamiento, mucho menos en acción. Nosotros deseamos, Venerable Señor, vernos uno al otro no sólo en esta presente vida sino también en las vidas futuras.”

“Hombres hogareños, si ambos, esposo y esposa, desean verse uno al otro no solamente en esta presente vida sino también en las vidas futuras, deben tener la misma fe, la misma conducta virtuosa, la misma generosidad y la misma sabiduría. Entonces, van a verse uno al otro no solamente en esta presente vida sino también en las vidas futuras”.

Ambos, marido y su mujer, están dotados de la fe,

son caritativos y auto-controlados,

viven sus vidas rectamente,

dirigiéndose uno al otro con palabras placenteras.

Entonces, gozan de muchos beneficios

y viven cómodamente.

Sus enemigos se entristecen

cuando los dos tienen la misma virtud.

Habiendo practicado el Dhamma aquí,

iguales en cuanto a la conducta virtuosa y las observancias,

deleitándose en el mundo de los devas,

se regocijan en los placeres sensuales.

 

AN 4,56 Dutiyasamajivi Sutta – En las mismas vidas (2)  

[Leer en pali]

[56] “Monjes, si ambos, esposo y esposa, desean verse uno al otro no solamente en esta presente vida sino también en las vidas futuras, deben tener la misma fe, la misma conducta virtuosa, la misma generosidad y la misma sabiduría. Entonces, van a verse uno al otro no solamente en esta presente vida sino también en las vidas futuras”.

[El resto, incluyendo los versos, sigue igual que en el sutta anterior, solamente que esta vez se dirige a los monjes]

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). The same in living (1) y (2) en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 445-446.

“Pathamasamajivisutta” y “Dutiyasamajivisutta” [en línea] en World Tipitaka Edition 


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2013.

 

AN 4,53-54 Pathama y Dutiyasamvasa Sutta – Viviendo juntos

El Buda aconseja a los esposos y las esposas cómo vivir juntos.


AN 4,53 Pathamasamvasa Sutta – Viviendo juntos (1)

[Leer en pali]

[53] En una ocasión el Bienaventurado estaba viajando por el camino principal que conducía de Madhura a Veranja. Al mismo tiempo, un número de hombres y mujeres hogareños también estaba viajando por el mismo camino. Entonces, el Bienaventurado salió del camino principal y se sentó al pie de un árbol. Y los hombres y mujeres hogareños visualizaron al Bienaventurado sentado allí desde cierta distancia, se acercaron a él, le rindieron homenaje y sentaron a un lado. Acto seguido, el Bienaventurado les dijo:

“Hombres hogareños, he aquí estas cuatro maneras de vivir juntos. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Un infeliz vive con una infeliz; un infeliz vive con una deva; un deva vive con una infeliz y un deva vive con una deva.

“Y, ¿cómo es, hombres hogareños, cuando un infeliz vive con una infeliz? He aquí, el esposo es alguien que destruye la vida, toma lo que no le ha sido dado, se involucra en una conducta sexual indebida, habla falsamente, se complace en los licores, el vino y otras bebidas embriagantes que son la base de la negligencia; es inmoral y de mal carácter; mora en el hogar con el corazón obsesionado con la mancha de la avaricia; además, insulta y denigra a los ascetas y brahmanes. Y su esposa también es alguien que destruye la vida… además, insulta y denigra a los ascetas y brahmanes.

“Y, ¿cómo es, hombres hogareños, cuando un infeliz vive con una deva? He aquí, el esposo es alguien que destruye la vida… además, insulta y denigra a los ascetas y brahmanes. Pero su esposa es alguien que se abstiene de destruir la vida, de tomar lo que no le ha sido dado, de involucrarse en una conducta sexual indebida, de hablar falsamente, de los licores, el vino y otras bebidas embriagantes que son la base de la negligencia; es virtuosa y de buen carácter; mora en el hogar con el corazón libre de la mancha de la avaricia; tampoco insulta y denigra a los ascetas y brahmanes.

“Y, ¿cómo es, hombres hogareños, cuando un deva vive con una infeliz? He aquí, el esposo es alguien que se abstiene de destruir la vida… tampoco insulta y denigra a los ascetas y brahmanes. Pero su esposa es alguien que destruye la vida… además, insulta y denigra a los ascetas y brahmanes.

“Y, ¿cómo es, hombres hogareños, cuando un deva vive con una deva? He aquí, el esposo es alguien que se abstiene de destruir la vida… tampoco insulta y denigra a los ascetas y brahmanes. Y su esposa también es alguien que se abstiene de destruir la vida… tampoco insulta y denigra a los ascetas y brahmanes”.

Cuando los dos son inmorales,

avaros y abusivos,

el esposo y la esposa,

viven juntos como infelices.

El esposo es inmoral,

avaro y abusivo,

pero su mujer es virtuosa,

caritativa y generosa.

Es una deva que vive

con un infeliz marido.

El esposo es virtuoso,

caritativo y generoso,

pero su esposa es inmoral,

avara y abusiva

Es una infeliz que vive

con un deva.

Ambos, marido y su mujer, están dotados de la fe,

son caritativos y auto-controlados,

viven sus vidas rectamente,

dirigiéndose uno al otro con palabras placenteras.

Entonces, gozan de muchos beneficios

y viven cómodamente.

Sus enemigos se entristecen

cuando los dos tienen la misma virtud.

Habiendo practicado el Dhamma aquí,

iguales en cuanto a la conducta virtuosa y las observancias,

deleitándose en el mundo de los devas,

se regocijan en los placeres sensuales.

 

AN 4,54 Dutiyasamvasa Sutta – Viviendo juntos (2)

[Leer en pali]

[54] “Monjes, he aquí estas cuatro maneras de vivir juntos. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Un infeliz vive con una infeliz; un infeliz vive con una deva; un deva vive con una infeliz y un deva vive con una deva.

[El resto, incluyendo los versos, sigue igual que en el sutta anterior, solamente que esta vez se dirige a los monjes]

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Living Together (1) y (2) en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 443-445.

“Pathamasamvasasutta” y “Dutiyasamvasasutta” [en línea] en World Tipitaka Edition 


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2013.

 

AN 4,52 Dutiyapunnabhisanda Sutta – Segundo discurso sobre las corrientes de mérito

La abundancia de méritos proviene de la fe en las “Tres Joyas” y la conducta virtuosa.


[Leer en pali]

[52] “Monjes, he aquí estas cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, nutrimentos de la felicidad que es celestial, fructífera en felicidad y conducente al cielo, que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“He aquí, el noble discípulo posee una inamovible fe en el Buda de esta manera: ‘El Bienaventurado es un Arahant, perfectamente iluminado, realizado en el conocimiento verdadero y la conducta, el Sublime, conocedor del mundo, insuperable entrenador de los que han de ser amansados, maestro de los devas y de los seres humanos, el Iluminado, el Bienaventurado’. Esta es la primera corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad que es celestial, fructífera en felicidad y conducente al cielo que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Además, el noble discípulo posee una inamovible fe en el Dhamma de esta manera: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, directamente visible, inmediato, que invita a uno a venir y ver, aplicable, experimentable personalmente por el sabio’. Esta es la segunda corriente de méritos…

“Además, el noble discípulo posee una inamovible fe en el Sangha de esta manera: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; el Sangha del Bienaventurado, es decir, los cuatro pares de personas, ocho tipos de individuos’. Esta es la tercera corriente de méritos…  

“Además, el noble discípulo posee una conducta virtuosa apreciada por los nobles, que es inquebrantable, perfecta, intachable, inmaculada, liberadora, alabada por el sabio, desapegada y conducente a concentración. Esta es la cuarta corriente de méritos…  

“Estas son, monjes, las cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, nutrimentos de la felicidad que es celestial, fructífera en felicidad y conducente al cielo que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno”.

Cuando uno tiene fe en el Tathagata,

Inquebrantable y bien establecida,

Y la conducta virtuosa que es Buena,

Apreciada por los nobles y alabada por ellos;

Cuando tiene fe en el Sangha

Y el punto de vista de uno ha sido enderezado,

Ellos dicen que uno no es pobre,

Que la vida de uno no ha sido vivida en vano.

Por eso una persona inteligente,

Recordando las enseñanzas de los Budas,

Debe procurar la fe y la conducta virtuosa,

La fe y la visión del Dhamma.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Stream of Merit (2) en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 266-267.

“Dutiyapunnabhisandasuttam” en Digital Pali Reader 4.1.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

AN 4,51 Pathamapunnabhisanda Sutta – Primer discurso sobre las corrientes de méritos

La vida del monje mendigante, se convierte en insuperable campo de méritos tanto para él como para los donantes.


[Leer en pali]

[51] “He aquí, monjes, estas cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, nutrimentos de la felicidad, que es celestial, fructífera en felicidad y conducente al cielo, que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“Cuando el monje entra y permanece en la inconmensurable concentración de la mente, mientras usa hábitos [que le han sido dados], adquiere la inconmensurable corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Cuando el monje entra y permanece en la inconmensurable concentración de la mente, mientras usa comida de las limosnas, adquiere la inconmensurable corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Cuando el monje entra y permanece en la inconmensurable concentración de la mente, mientras usa la vivienda [que le ha sido dada], adquiere la inconmensurable corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Cuando el monje entra y permanece en la inconmensurable concentración de la mente, mientras usa las medicinas y provisiones para la salud [que le han sido dadas], adquiere la inconmensurable corriente de méritos, corriente de lo beneficioso, nutrimento de la felicidad… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Estas son, monjes, las cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, nutrimentos de la felicidad, que es celestial, fructífera en felicidad y conducente al cielo, que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno.

“Monjes, cuando el noble discípulo posee estas cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, no es fácil medir sus méritos así: ‘Justo tanto es la corriente de méritos, corriente de lo beneficioso… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno’; más bien, simplemente se considera inconmensurable, incalculable, la gran masa de méritos.

“Monjes, al igual que tampoco es fácil medir el agua en el gran océano así: ‘He aquí tantos litros de agua’, ‘he aquí tantos cientos de litros de agua’, ‘he aquí tantos de miles de litros de agua’ o ‘he aquí tantos cientos de miles de litros de agua’, más bien, simplemente se considera inconmensurable, incalculable, la gran masa del agua; así también, cuando el noble discípulo posee estas cuatro corrientes de méritos, corrientes de lo beneficioso, no es fácil medir sus méritos así: ‘Justo tanto es la corriente de méritos, corriente de lo beneficioso… que lleva a lo que es deseable, esperado y agradable para el bienestar y la felicidad de uno’; más bien, simplemente se considera inconmensurable, incalculable, la gran masa de méritos”.

Así como los grandes ríos utilizados por mucha gente,

Fluyen aguas abajo y alcanzan el océano,

La gran masa de agua, el mar sin límites,

El temible receptáculo de muchas piedras preciosas;

Así las corrientes de méritos alcanzan al sabio

Que es el dador de la comida, la bebida, y la ropa;

[Y llevan al] dador de camas, asientos y cobertizos,

Como las aguas llevan los ríos al mar.


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Streams of Merit en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 265-266.

“Pathamapunnabhisandasuttam” en Digital Pali Reader


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

AN 4,50 Upakkilesa Sutta – Impurezas

Impurezas mentales que impiden al monje brillar.


[Leer en pali]

[50] “Monjes, existen estas cuatro impurezas del sol y de la luna, mediante las cuales el sol y la luna no pueden brillar, resplandecer ni irradiar.  Y, ¿cuáles son esas cuatro? Las nubes son una impureza, mediante la cual el sol y la luna no pueden brillar, resplandecer ni irradiar; la niebla es una impureza… el humo y el polvo son unas impurezas… y Rahu, el señor de los asuras es una impureza, mediante la cual el sol y la luna no pueden brillar, resplandecer ni irradiar. Estas son, monjes, las cinco impurezas del sol y de la luna, mediante las cuales el sol y la luna no pueden brillar, resplandecer ni irradiar.

“Así también, monjes, existen estas cuatro impurezas de los ascetas y los brahmanes, mediante las cuales los ascetas y los brahmanes no pueden brillar, resplandecer ni irradiar.  Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“He aquí, monjes, hay algunos ascetas y brahmanes que toman licores y vinos, y no se refrenan de tomar los licores y los vinos. Esta es la primera impureza de los ascetas y los brahmanes, monjes, mediante las cuales los ascetas y los brahmanes no pueden brillar, resplandecer ni irradiar.

“He aquí, monjes, hay algunos ascetas y brahmanes que se involucran en las relaciones sexuales y no se refrenan de las relaciones sexuales. Esta es la segunda impureza de los ascetas y los brahmanes, monjes, mediante las cuales los ascetas y los brahmanes no pueden brillar, resplandecer ni irradiar.

“He aquí, monjes, hay algunos ascetas y brahmanes que aceptan oro y plata, y no se refrenan de aceptar el oro y la plata. Esta es la tercera impureza de los ascetas y los brahmanes, monjes, mediante las cuales los ascetas y los brahmanes no pueden brillar, resplandecer ni irradiar.

“He aquí, monjes, hay algunos ascetas y brahmanes que se ganan la vida por medio de un incorrecto modo de vida y no se refrenan del incorrecto modo de vida. Esta es la cuarta impureza de los ascetas y los brahmanes, monjes, mediante las cuales los ascetas y los brahmanes no pueden brillar, resplandecer ni irradiar.

“Estas son, monjes, las cuatro impurezas de los ascetas y los brahmanes, mediante las cuales los ascetas y los brahmanes no pueden brillar, resplandecer ni irradiar”.

Algunos ascetas y brahmanes

Son arrastrados por la lujuria y el odio;

Hombres impedidos por la ignorancia

Que buscan el deleite en los placeres.

Toman licores y vinos,

Se involucran en las actividades sexuales;

El ignorante acepta

El oro y la plata.

Algunos ascetas y brahmanes

Viven un incorrecto modo de vivir.

Estas son las impurezas que el Buda,

El Pariente del Sol, ha descrito.

Impuros por causa de ellas,

Algunos ascetas y brahmanes

–Impuras creaturas polvorientas–

No brillan ni irradian.

Envueltos en la oscuridad,

Esclavos del ansia, caminan a lo largo

De renovadas existencias,

Y rellenan el suelo del terrible cementerio.

 


FUENTES

Bhikkhu Bodhi (2012). “Defilements” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. Pp. 264-265.

Upakkilesasuttam en Digital Pali Reader


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2016.

 

AN 4,49 Vipallasa Sutta – Inversiones

Este sutta describe nuestras habituales nociones erróneas como una inversión de la percepción y como formas de un trastorno cognitivo.


[Leer en pali]

[49] “Monjes, he aquí estas cuatro inversiones de la percepción, inversiones de la mente e inversiones del punto de vista. Y, ¿cuáles son esas cuatro? La inversión de la percepción, de la mente y del punto de vista que toma lo transitorio por permanente; la inversión de la percepción, de la mente y del punto de vista que toma el sufrimiento por placentero; la inversión de la percepción, de la mente y del punto de vista que toma el no-ser por ser; la inversión de la percepción, de la mente y del punto de vista que toma lo repugnante por atractivo. Estas son, monjes, las cuatro inversiones de la percepción, inversiones de la mente e inversiones del punto de vista.

“Monjes, he aquí estas cuatro no-inversiones de la percepción, no-inversiones de la mente y no-inversiones del punto de vista. Y, ¿cuáles son esas cuatro? La no-inversión de la percepción, de la mente y del punto de vista que toma lo transitorio por transitorio; la no-inversión de la percepción, de la mente y del punto de vista que toma el sufrimiento por sufrimiento; la no-inversión de la percepción, de la mente y del punto de vista que toma el no-ser por no-ser; la inversión de la percepción, de la mente y del punto de vista que toma lo repugnante por repugnante. Estas son, monjes, las cuatro no-inversiones de la percepción, no-inversiones de la mente y no-inversiones del punto de vista”.

Percibiendo la permanencia en la transitoriedad,

percibiendo el placer en lo que es insatisfacción,

percibiendo al yo en lo que es no-yo,

y percibiendo la atracción en lo que es repugnante,

los seres recurren a equivocados puntos de vista,

sus mentes se tornan desquiciadas y sus percepciones torcidas.

Semejantes personas están atadas por el yugo del Mara,

y no encuentran la liberación de la esclavitud.

Los seres continúan en samsara

yendo al renacimiento y la muerte.

Pero cuando los Budas surgen en el mundo,

enviando una luz brillante,

revelan el Dhamma que conduce

al sosiego de la insatisfacción. 

Habiendo escuchado esto, las personas sabias

recuperan la cordura.

Ellas han visto la transitoriedad en la transitoriedad

y lo que es insatisfacción como insatisfacción.

Ellas han visto lo que es no-yo

como no-yo y lo que es repugnante como repugnante.

Mediante la adquisición del recto punto de vista,

han superado toda la insatisfacción.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Inversions en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. P. 263.

“Vipallasasuttam” en Digital Pali Reader


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2013.

 

AN 4,48 Visakha Sutta – Visakha

Buda elogia a un monje por su forma de enseñar el Dhamma.


[Leer en pali]

[48] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta del parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. En este tiempo el Venerable Pancaliputta estuvo instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes en el salón de la asamblea mediante una plática del Dhamma, con palabras que fueron pulidas, claras, articuladas, expresivas en el significado, comprensivas y no obstaculizadas.

Entonces, cuando se hizo de noche, el Bienaventurado emergió de la reclusión y se acercó al salón de la asamblea, se sentó en el asiento que estaba preparado para él y se dirigió a los monjes: “Monjes, ¿quién estuvo instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes en el salón de la asamblea mediante una plática del Dhamma, con palabras que fueron pulidas, claras, articuladas, expresivas en el significado, comprensivas y no obstaculizadas?”.

“Fue el Venerable Visakha Pancaliputta, Venerable Señor”.

Entonces el Bienaventurado dijo al Venerable Visakha Pancaliputta: “¡Bien, muy bien, Visakha! Es muy bueno que instruyas, exhortes, inspires y regocijes a los monjes en el salón de la asamblea mediante una plática del Dhamma, con palabras que sean pulidas, claras, articuladas, expresivas en el significado, comprensivas y no obstaculizadas”.

Cuando el sabio está en medio de los tontos,

Ellos no lo conocen si no habla.

Pero lo conocerán cuando hable,

Enseñando el estado inmortal.

Él debe hablar e ilustrar el Dhamma;

Debe levantar el estandarte de los visionarios.

Las palabras bien habladas son el estandarte de los visionarios.

El estandarte de los visionarios es el Dhamma.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). “Visakha” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. P. 263.

“Visakhasuttam” en Digital Pali Reader


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2016.

 

AN 4,45-46 Pathama y Dutiyarohitassa Sutta – Rohitassa

Un deva viajero aprende que no necesitamos viajar hasta el fin del mundo para encontrar el fin del sufrimiento; no necesitamos mirar más allá de lo que tenemos aquí: este nuestro cuerpo [Th].


AN 4,45 Pathamarohitassa Sutta – Primer discurso con Rohitassa

[Leer en pali]

[45] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, del parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, un joven deva de asombrosa belleza, de nombre Rohitassa, se acercó al Bienaventurado iluminando toda la arboleda. Acto seguido, le rindió homenaje, se paró a un lado y dijo:

«¿Es posible, Venerable Señor, alcanzar por medio de un viaje el fin del mundo? ¿Ver o conocer el lugar donde nadie nace, envejece ni muere, donde no hay fallecimientos ni renacimientos?».

«Yo digo, amigo, que aquel fin del mundo, el lugar donde nadie nace, envejece ni muere, donde no hay fallecimientos ni renacimientos, no puede ser conocido, visto ni alcanzado por medio de un viaje».

«¡Esto es maravilloso, Venerable Señor! ¡Es asombroso, Venerable señor! Qué bien esto ha sido proclamado por el Bienaventurado: ‘Yo digo, amigo, que aquel fin del mundo, el lugar donde nadie nace, envejece ni muere, donde no hay fallecimientos ni renacimientos, no puede ser conocido, visto ni alcanzado por medio de un viaje’.

«Una vez, Venerable Señor, en el pasado, he sido un vidente de nombre Rohitassa, hijo de Bhoja; poseía entonces poderes espirituales y era capaz de viajar por el cielo. Mi velocidad era muy grande, Venerable Señor, así que podía moverme tan rápidamente como un bien inclinado arquero entrenado, hábil, adiestrado y experimentado fácilmente lanza, más allá de la sombra del árbol Palmira, una luminosa flecha. Mi paso fue tal, Venerable Señor, que parecía abarcar el espacio entre el océano oeste y el océano este. Entonces, Venerable Señor, este deseo surgió en mí: ‘Voy a llegar al fin del mundo mediante el viaje’. Poseyendo semejante velocidad, poseyendo semejante paso y teniendo la expectativa de vida de cien años, viviendo por cien años, he viajado a lo largo de cien años, sin pausa alguna, excepto para comer, beber, preparar la comida y los bocados, defecar, orinar y dormir para disipar la fatiga. Aún así, he muerto en el camino sin haber alcanzado el fin del mundo.

«Por eso, ¡esto es maravilloso, Venerable Señor! ¡Es asombroso, Venerable Señor! Qué bien esto ha sido proclamado por el Bienaventurado: ‘Yo digo, amigo, que aquel fin del mundo, el lugar donde nadie nace, envejece ni muere, donde no hay fallecimientos ni renacimientos, no puede ser conocido, visto ni alcanzado por medio de un viaje'».

«Sin embargo, amigo, yo digo también que sin haber llegado al fin del mundo es imposible poner fin al sufrimiento. Es, precisamente, en este armazón de una braza alta, dotado de percepción y mente, donde he conocido el mundo, el origen del mundo, el cese del mundo y el sendero que conduce al cese del mundo».

El fin del mundo nunca puede ser alcanzado

Por medio de un viaje,

Sin embargo, sin haber alcanzado el fin del mundo,

No hay liberación del sufrimiento.

Por lo tanto, el veraz, el conocedor del mundo, el sabio,

Va hacia el fin del mundo, realizando la vida santa,

Habiendo conocido el fin del mundo, en paz,

No anhela ni este mundo ni ningún otro.

 

AN 4,46 Dutiyarohitassa Sutta – Segundo discurso con Rohitassa

[Leer en pali]

[46] Entonces, cuando la noche había pasado, el Bienaventurado se dirigió a los monjes: “Monjes, anoche, cuando la noche estaba avanzada, un joven deva de asombrosa belleza, de nombre Rohitassa, se acercó a mí iluminando toda la arboleda. Acto seguido, me rindió homenaje, se paró a un lado y dijo:

«¿Es posible, Venerable Señor, alcanzar por medio de un viaje el fin del mundo? ¿Ver o conocer el lugar donde nadie nace, envejece ni muere, donde no hay fallecimientos ni renacimientos?».

[Lo que sigue es igual que el sutta anterior].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Rohitassa (1) y (2) en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 261-262.

“Pathamarohitasssuttam” y“Dutiyarohitasssuttam” en Digital Pali Reader 4.1.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

AN 4,43-44 Pathama y Dutiyakodhagaru Sutta – Primer y segundo discurso sobre la ira

Cuatro clases de personas en el mundo de acuerdo con sus respectivas valoraciones.


AN 4,43 Pathamakodhagaru Sutta – Primer discurso sobre la ira

[Leer en pali]

[43] “Monjes, he aquí existen estas cuatro clases de personas en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Alguien que valora la ira,  pero no valora el buen Dhamma; alguien que valora la denigración,  pero no valora el buen Dhamma; alguien que valora las ganancias,  pero no valora el buen Dhamma; alguien que valora la honra, pero no valora el buen Dhamma. Estas son, monjes, las cuatro clases de personas que existen en el mundo.

“Monjes, he aquí existen estas otras cuatro clases de personas en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Alguien que valora el buen Dhamma y no la ira; alguien que valora el  buen Dhamma y no la denigración; alguien que valora el buen Dhamma y no las ganancias; alguien que valora el buen Dhamma y no la honra. Estas son, monjes, las otras cuatro clases de personas que existen en el mundo”.

Monjes, quien valora la ira y la denigración,

Quien valora las ganancias y la honra,

No crece en el buen Dhamma

Enseñado por el Perfectamente Iluminado.

Pero aquellos que valoran el buen Dhamma,

Que permanecieron así en el pasado y permanecen así ahora,

Realmente crecen en el Dhamma

Enseñado por el Perfectamente Iluminado.

 

AN 4,44 Dutiyakodhagaru Sutta – Segundo discurso sobre la ira

[Leer en pali]

[44] “Monjes, he aquí existen estas cuatro cosas que atentan en contra del buen Dhamma. Y, ¿cuáles son esas cuatro cosas? Valorar la ira en vez del buen Dhamma; valorar la denigración, en vez del buen Dhamma; valorar las ganancias en vez del buen Dhamma; valorar la honra en vez del buen Dhamma. Estas son, monjes, las cuatro cosas que atentan en contra del buen Dhamma.

“Monjes, he aquí existen estas otras cuatro cosas que están de acuerdo con el buen Dhamma. Y, ¿cuáles son esas cuatro cosas? Valorar el buen Dhamma y no la ira; valorar el  buen Dhamma y no la denigración; valorar el buen Dhamma y no las ganancias; valorar el buen Dhamma y no la honra. Estas son, monjes, las otras cuatro cosas que están de acuerdo con el buen Dhamma”.

Monjes, quien valora la ira y la denigración,

Quien valora las ganancias y la honra,

Es como las podridas semillas en medio del campo,

Y no crece en el buen Dhamma.

Pero aquellos que valoran el buen Dhamma,

Que permanecieron así en el pasado y permanecen así ahora,

Son como plantas medicinales húmedas,

Y ellos, sí crecen en el Dhamma.

 


FUENTE:

Bhikkhu Bodhi (2012). Anger (1) y Anger (2) en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 260-262

Pathama y Dutiyakodhagarusutta en Digital Pali Reader.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2013.