Algunas corrientes budistas insisten en separar las prácticas de samatha y vipasssana, sin embargo, en este ensayo Thanissaro Bhikkhu nos explica lo erróneo de tal planteamiento y la necesidad de realizar ambas prácticas -de hecho inseparables- si realmente queremos seguir las enseñanzas del Buda.
Mes: junio 2008
Enseñanzas del Buda sobre economía
En este artículo, Bhikkhu Bodhi explica las enseñanzas más importantes del Buda sobre la economía. Hace referencia a tópicos como la generosidad, el correcto sustento y el uso de las riquezas.
AN 2,22-26 Balavagga – Capítulo sobre los poderes
Estos suttas hablan acerca de los que son tontos y sabios, como también de los que difaman y los que no difaman al Tathagata (al Buda).
AN 2,5 Upannata Sutta (Appativana) – Lo conocido
¿Cuál es aquella cualidad particular, respecto a la cual el Buda no recomendó el contentamiento?
[5] “Monjes, conocí dos cualidades a través de la experiencia: el descontento con respecto a las cualidades técnicas [1] y el esfuerzo implacable. De manera implacable me esforcé, [pensando:] ‘Con gusto dejaré la carne y la sangre secarse en mi cuerpo, dejando apenas la piel, los tendones y los huesos, pero si no logro lo que puede ser alcanzado por la firmeza humana, la persistencia humana, el esfuerzo humano, no habrá relajación alguna en mi persistencia’. A partir de esta atención mía, fue logrado el Despertar. A partir de esta atención mía, fue alcanzada la libertad sin par de la esclavitud.
“Ustedes también, monjes, deberían esforzarse implacablemente a sí mismos, [pensando:] ‘Con gusto dejaremos la carne y la sangre en nuestros cuerpos secarse, dejando apenas la piel, los tendones, y los huesos, pero si no logramos lo que puede ser alcanzado por la firmeza humana, persistencia humana, el esfuerzo humano, no habrá relajación alguna en nuestra persistencia’. Ustedes, también, en un tiempo no muy largo alcanzarán y permanecerán en el objetivo supremo de la vida santa, por el cual los miembros del clan correctamente van de hogar en hogar, conociéndolo y realizándolo ustedes mismos en el aquí y ahora.
“Así ustedes deberían entrenarse a sí mismos: “Nos esforzaremos implacablemente a nosotros mismos, [pensando:] ‘Con gusto dejaremos la carne y la sangre en nuestros cuerpos secarse, dejando apenas la piel, los tendones, y los huesos, pero si no logramos lo que puede ser alcanzado por la firmeza humana, la persistencia humana, el esfuerzo humano, no habrá relajación alguna en nuestra persistencia’. Así es como ustedes deberían entrenarse”.
NOTA:
[1] En otras palabras, no permitiéndose descansar contento simplemente con las habilidades técnicas desarrolladas en el camino. En la biografía del Buddha, este punto es ilustrado por su rechazo a descansar contento con las absorciones sin forma que dominó bajo sus dos primeros maestros.
FUENTE:
Thanissaro Bhikkhu (2006). Appativana Sutta: Relentlessly.
Recuperado el 1 de noviembre de 2012, en http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an02/an02.005.than.html
Traducido por Upasika
Revisado y corregido por Anton P. Baron
Editado por Anton P. Baron y Federico Angulo
Publicación del Bosque Theravada, 2008, 2012.
AN 1,41-50 Panihitaacchavagga – Capítulo con la espiga
El Buda usa símiles de diversas clases para explicar en qué consisten las diferentes cualidades mentales como la pureza, el cultivo, la atención, flexibilidad y otras.
[41] “Imaginad, monjes, que se presionara con la mano o con el pie a una espiga de arroz del monte o de cebada que estuviera mal direccionada. Entonces, monjes, sería imposible que la misma perforara la mano o el pie y derrama sangre. Y, ¿por qué no? Porque la espiga está mal direccionada.
“De la misma manera, monjes, sería imposible que el monje con una mente mal direccionada perforase la ignorancia, hiciese surgir el verdadero conocimiento o realizase el Nibbana. Y, ¿por qué no? Porque su mente está mal direccionada.
[42] “Imaginad, monjes, que se presionara con la mano o con el pie a una espiga de arroz del monte o de cebada que estuviera bien direccionada. Entonces, monjes, sería posible que la misma perforara la mano o el pie y derrama sangre. Y, ¿por qué sí? Porque la espiga está bien direccionada.
“De la misma manera, monjes, sería posible que el monje con una mente bien direccionada perforase la ignorancia, hiciese surgir el verdadero conocimiento y realizase el Nibbana. Y, ¿por qué sí? Porque su mente está bien direccionada.
[43] “He aquí, monjes, habiendo abarcado la mente de una persona mentalmente corrompida con mi propia mente, comprendí que si esa persona muriese en este momento, sería llevada y depositada en el infierno. Y, ¿por qué así? Porque su mente está corrompida. Es por las corrupciones mentales que, con el quiebre del cuerpo después de la muerte, algunos seres de aquí renacen en el plano de miseria, en el mal destino, en el mundo bajo, en el infierno.
[44] “He aquí, monjes, habiendo abarcado la mente de una persona mentalmente apacible con mi propia mente, comprendí que si esa persona muriese en este momento, sería llevada y depositada en el cielo. Y, ¿por qué así? Porque su mente es apacible. Es por la placidez mental que, con el quiebre del cuerpo después de la muerte, algunos seres de aquí renacen en el buen destino, en el mundo celestial.
[45] “Imaginad, monjes, a un estanque de agua que fuese agitada, turbia y fangosa. Entonces, si un hombre se parase en la orilla, aún si tuviera buena vista, no podría ver las conchas, la gravilla, las piedritas, ni las escamas de los peces que nadan ahí y descansan. Y, ¿por qué no? Porque el agua es turbia.
“De la misma manera, monjes, es imposible para el monje con la mente turbia conocer su propio bien, el bien de los demás ni el bien de ambos, tampoco [le es posible] realizar la sobrehumana distinción en el conocimiento y la visión, digno de los nobles. Y, ¿por qué no? Porque su mente es turbia.
[46] “Imaginad, monjes, a un estanque de agua que fuese clara, serena y limpia. Entonces, si un hombre se parase en la orilla y tuviese buena vista, podría ver las conchas, la gravilla, las piedritas y las escamas de los peces que nadan ahí y descansan. Y, ¿por qué sí? Porque el agua está limpia.
“De la misma manera, monjes, es posible para el monje con la mente limpia conocer su propio bien, el bien de los demás y el bien de ambos, también [le es posible] realizar la sobrehumana distinción en el conocimiento y la visión, digno de los nobles. Y, ¿por qué sí? Porque su mente está limpia.
[47] “Monjes, así como el sándalo es declarado el mejor entre los diferentes tipos de árboles con respecto a su flexibilidad, maleabilidad y desarrollo, de la misma manera, no veo otra cosa particular alguna que conduzca mejor, cuando es desarrollada y cultivada, a la flexibilidad y desarrollo, que la mente. La mente desarrollada y cultivada es flexible y maleable.
[48] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cambie tan rápidamente como la mente. Es muy difícil encontrar un símil para ilustrar qué tan rápido cambia la mente.
[49] “Luminosa, monjes, es la mente, pero está contaminada por las impurezas que vienen de afuera.
[50] “Luminosa, monjes, es la mente, cuando se purifica de las impurezas que vienen de afuera.
FUENTES:
Bhikkhu Bodhi (2012). Introduction en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 17-74
“Rupadivagga” en World Tipitaka Edition
Woodward, F.L. (2001). The Book of the Gradual sayings” Vol. I: Ones, Twos, Threes. Lancaster: Pali Text Society.
Traducido por Anton P. Baron
Editado por Anton P. Baron y Federico Angulo
Publicación de Bosque Theravada, 2008, 2012.
AN 1,31-40 Adantavagga – Capítulo sobre lo indomable
El Buda enumera los factores necesarios para progresar en el camino espiritual.
[31] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando es indomable, conduce a perjuicio tan grande que la mente. La mente indomable conduce a gran perjuicio.
[32] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando está domada, conduce a bien tan grande que la mente. La mente domada conduce a gran bien.
[33] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando no está resguardada, conduce a perjuicio tan grande que la mente. La mente no resguardada conduce a gran perjuicio.
[34] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando está resguardada, conduce a bien tan grande que la mente. La mente resguardada conduce a gran bien.
[35] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando está desprotegida, conduce a perjuicio tan grande que la mente. La mente desprotegida conduce a gran perjuicio.
[36] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando está protegida, conduce a bien tan grande que la mente. La mente protegida conduce a gran bien.
[37] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando no está restringida, conduce a perjuicio tan grande que la mente. La mente no restringida conduce a gran perjuicio.
[38] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando está restringida, conduce a bien tan grande que la mente. La mente restringida conduce a gran bien.
[39] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando no está domada, no resguardada, no protegida y no restringida conduce a perjuicio tan grande que la mente. La mente no domada, no resguardada, no protegida y no restringida conduce a gran perjuicio.
[40] “Monjes, yo no conozco otra cosa particular alguna, que cuando está domada, resguardada, protegida y restringida, conduce a bien tan grande que la mente. La mente domada, resguardada, protegida y restringida conduce a gran bien.
FUENTES:
Bhikkhu Bodhi (2012). Introduction en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 17-74
“Rupadivagga” en World Tipitaka Edition
Woodward, F.L. (2001). The Book of the Gradual sayings” Vol. I: Ones, Twos, Threes. Lancaster: Pali Text Society.
Traducido por Anton P. Baron
Editado por Anton P. Baron y Federico Angulo
Publicación de Bosque Theravada, 2008, 2012.
AN 1,21-30 Akammaniyavagga – Capítulo sobre lo no desarrollado
En estos breves suttas se oponen las cualidades mentales de una mente no cultivada a una profundamente desarrollada.
[21] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla es tan difícil de manejar que la mente. La mente no desarrollada es difícil de manejar.
[22] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla es tan manejable que la mente. La mente desarrollada es manejable.
[23] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla conduce al perjuicio tan grande que la mente. La mente no desarrollada conduce a gran perjuicio.
[24] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla conduce al bien tan grande que la mente. La mente desarrollada conduce a gran bien.
[25] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla ni manifiesta, conduce al perjuicio tan grande que la mente. La mente no desarrollada ni manifiesta conduce a gran perjuicio.
[26] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla y manifiesta, conduce al bien tan grande que la mente. La mente desarrollada y manifiesta conduce a gran bien.
[27] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla ni cultiva, conduce al perjuicio tan grande que la mente. La mente no desarrollada ni manifiesta conduce a gran perjuicio.
[28] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla y cultiva conduce al bien tan grande que la mente. La mente desarrollada y cultivada conduce a gran bien.
[29] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando no se la desarrolla ni cultiva, trae sufrimiento tan grande que la mente. La mente no desarrollada ni manifiesta trae sufrimiento.
[30] “Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que cuando se la desarrolla y cultiva trae la felicidad tan grande que la mente. La mente desarrollada y cultivada trae felicidad.
FUENTES:
Bhikkhu Bodhi (2012). Introduction en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 17-74
“Rupadivagga” en World Tipitaka Edition
Woodward, F.L. (2001). The Book of the Gradual sayings” Vol. I: Ones, Twos, Threes. Lancaster: Pali Text Society.
Traducido por Anton P. Baron
Editado por Anton P. Baron y Federico Angulo
Publicación de Bosque Theravada, 2008, 2012.