SN 1,45 Anoma Sutta – Perfecto

Alabanza al Buda por parte de un deva.

 


[Leer en pali]

[45] [Un devata:]

“Contémplalo al del nombre perfecto,

El visionario de la meta sublime,

El dador de sabiduría, inmaculado

A la guarida de los placeres sensuales.

Observa al sabio que conoce todo,

El gran visionario que pisa el noble sendero”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Perfect en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 132.

Anomasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,44 Ekamula Sutta – Una raíz

Un deva presenta un acertijo sobre los logros del Buda.

 


 [Leer en pali]

[44] [Un devata:]

“El visionario ha cruzado el abismo

Con su: una raíz, dos remolinos,

Tres manchas, cinco extensiones

Y un océano con doce torbellinos” [1].

 


NOTA:

[1] Los Comentarios explican este acertijo de la siguiente manera: el océano (samudda) o el abismo (patala) es el ansia, llamada un océano porque es imposible de llenar y un abismo porque no ofrece un punto de apoyo. Es una raíz (ekamula) porque es la ignorancia. Los dos remolinos (dviravatta) son los puntos de vista del eternalismo y aniquilacionismo… Las tres manchas (timala) son la avidez, el odio y la falsa ilusión; las cinco extensiones (pancapatthara), las cinco cuerdas del placer sensual; y los doce torbellinos (dvadasavatta), las seis internas y externas bases de los sentidos (Bodhi, 2000, p.545).

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). One Root en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 131.

Ekamulasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,43 Anna Sutta – La comida

Los méritos son el soporte de los seres vivos cuando éstos llegan al otro mundo.

 


 [Leer en pali]

[43] “Ellos siempre encuentran el deleite en la comida,

Tanto los devas como los seres humanos.

Así que, ¿qué clase de espíritu tendría que ser

Alguien que no tomase el deleite en la comida?”.

“Cuando reparten [dádivas]

Por la fe, con el corazón lleno de confianza,

Acumulan comida para ellos mismos

Tanto en este mundo como en el venidero.

“Por eso, habiendo removido la tacañería,

El conquistador de las impurezas debe ofrecer dádivas.

Los méritos son el soporte de los seres vivos,

[Cuando llegan] al otro mundo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Food en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 130.

Annasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,42 Kimdada Sutta – Ofreciendo, ¿qué cosa?

Un deva y el Buda conversan sobre las dádivas.

 


[Leer en pali]

[42] [Un devata:]

“¿Ofreciendo qué cosa, uno ofrece rectamente?

¿Ofreciendo qué cosa, uno ofrece belleza?

¿Ofreciendo qué cosa, uno ofrece facilidad?

¿Ofreciendo qué cosa, uno ofrece la visión?

¿Quién es el dador de todo?

Siendo preguntado, por favor, respóndame”.

[El Bienaventurado:]

“Ofreciendo la comida, uno ofrece rectamente;

Ofreciendo la vestimenta, uno ofrece la belleza;

Ofreciendo el vehículo, uno ofrece la facilidad;

Ofreciendo la lámpara, uno ofrece la visión.

“El que ofrece la residencia,

Es el dador de todo.

Pero uno que enseña el Dhamma,

Es el dador de lo inmortal”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Giving what? en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 129.

Kimdadasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,40 Dutiyapajjunnadhitu Sutta – Segundo discurso con la hija de Pajjunna

Culakokanada, una deva y otra hija del dios del tiempo Pajjunna, visita al Buda y le alaba a él y a su Dhamma.

 


 [Leer en pali]

[40] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Entonces, cuando la noche ya era avanzada, Culakokanada, la hija de Pajjunna, de una extraordinaria belleza, iluminando todo el Gran Bosque se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se quedó a un lado y recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Aquí llegó Culakokanada, la hija de Pajjunna,

Bella como el destello de la luz.

Venerando al Buda y el Dhamma,

Ella pronuncia esos versos llenos de significado.

“Aunque el Dhamma sea de semejante naturaleza

Que podría analizarla de muchas maneras,

Voy a declarar su significado de manera breve,

En la medida en que lo he aprendido con el corazón.

“Uno no debería hacer nada malo en el mundo,

Mediante la palabra, la mente ni el cuerpo.

Habiendo abandonado los placeres sensoriales,

Atentamente consciente y con clara comprensión,

Uno no debe seguir el curso

Que es penoso y doloroso”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Pajjunna’s Daughter (2) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 125.

Dutiyapajjunnadhitusuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,39 Pathamapajjunnadhitu Sutta – Primer discurso con la hija de Pajjunna

Kokanada, una deva e hija del dios del tiempo Pajjunna, visita al Buda y le alaba a él y a su Dhamma.

 


[Leer en pali]

[39] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Entonces, cuando la noche ya era avanzada, Kokanada, la hija de Pajjunna, de una extraordinaria belleza, iluminando todo el Gran Bosque se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se quedó a un lado y recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Alabo al Buda, el más grande de los seres,

Que mora en el bosque de Vesali.

Soy Kokanada,

Kokanada, la hija de Pajjunna.

“Antes solamente escuché que el Dhamma

Había sido realizado por Uno que tiene la Visión;

Pero ahora lo sé como una testigo,

Mientras el Sabio, el Afortunado enseña.

“Aquella gente ignorante que anda por ahí

Criticando el noble Dhamma

Pasa al terrible infierno de Roruva

Y experimenta el sufrimiento por mucho tiempo.

“Pero aquellos que tienen la paz y la aquiescencia

Con respecto al noble Dhamma,

Al descartar el cuerpo humano

Van a completar las huestes de los devas”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Pajjunna’s Daughter (1) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 124-125.

Pathamapajjunnadhitusuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,38 Sakalika Sutta – Astilla de piedra

Los devas impresionados por la forma como el Buda soporta un fuerte dolor, le comparan metafóricamente con fuertes animales.

 


[Leer en pali]

[38] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en el parque de los venados de Maddakucchi, cerca de Rajagaha. Entonces el Bienaventurado se cortó el pie con una astilla de piedra. Un severo dolor asaltó al Bienaventurado: sensaciones corporales que eran dolorosas, trasiegas, agudas, penetrantes, desgarradoras y desagradables. Pero el Bienaventurado las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse. Entonces el Bienaventurado dobló su hábito exterior en cuatro y se recostó sobre su lado derecho en la posición del león, con una pierna sobre la otra, atentamente consciente y con clara comprensión.

Entonces, cuando la noche estaba avanzada, setecientos devatas pertenecientes a las huestes de Satullapa, de imponente belleza, iluminando toda la arboleda de venados de Maddakucchi, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se quedaron a un lado.

Entonces un devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es un naga, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas, trasiegas, agudas, penetrantes, desgarradoras y desagradables, mediante su forma de ser como un naga, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es un león, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas, trasiegas, agudas, penetrantes, desgarradoras y desagradables, mediante su forma leonina de ser, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es un purasangre, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas… y desagradables, mediante su forma de ser como purasangre, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es un toro principal, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas… y desagradables, mediante su forma de ser como toro principal, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente es una bestia de carga, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas… y desagradables, mediante su forma de ser como bestia de carga, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “El asceta Gotama realmente está amansado, Señor. Cuando surgieron las sensaciones corporales dolorosas… y desagradables, mediante su forma de ser amansada, las soportó atentamente consciente y con clara comprensión, sin llegar a angustiarse.

Entonces otro devata, estando a un lado, pronunció esta exclamación inspiracional en la presencia del Bienaventurado: “Mirad su concentración bien desarrollada y su mente bien liberada, que no se inclina hacia adelante ni se inclina hacia atrás, no bloqueada y comprobada por la supresión forzosa. Si a alguien se le ocurriese esto, uno podría violentarse; semejante al naga del hombre, semejante al león del hombre, semejante al purasangre del hombre, semejante el toro principal del hombre, semejante a la bestia de carga del hombre, semejante al hombre amansado. ¿Qué es aquello aparte de la falta de visión?”.

Aunque los brahmanes instruidos en los cinco Vedas

Practicasen las austeridades por quinientos años,

Sus mentes no se liberarían debidamente:

Aquellos de naturaleza baja no alcanzan la otra orilla.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Stone Splinter en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 122-123.

Sukalikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

 

SN 1,37 Samaya Sutta – Concurso

El Buda, con su asamblea de 500 arahants, crea la admiración de los devas y cuatro de ellos lo expresan en versos.

 


 [Leer en pali]

[37] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los sakias, en el Gran Bosque, cerca de Kapilavatthu junto con un gran Sangha de monjes, unos quinientos monjes, todos los cuales eran arahants. Y los devatas de los diez sistemas mundiales se habían reunido, en su mayor parte, para ver al Bienaventurado y al Sangha de los monjes. Entonces este pensamiento se les ocurrió a cuatro devatas de las huestes de las Moradas Puras: “Este Bienaventurado está morando entre los sakias, en el Gran Bosque, cerca de Kapilavatthu junto con un gran Sangha de monjes, unos quinientos monjes, todos los cuales son arahants. Y los devatas de los diez sistemas mundiales se han reunido en su mayor parte para ver al Bienaventurado y al Sangha de los monjes. Aproximémonos, pues, al Bienaventurado y cada uno, en su presencia, le dirá su propio verso”.

Acto seguido, tan rápido como un hombre fuerte puede extender su brazo doblado o dobla su brazo extendido, aquellos devatas desaparecieron de las Moradas Puras y reaparecieron delante del Bienaventurado. Entonces aquellos devatas rindieron homenaje al Bienaventurado y se quedaron a un lado. Y estando a un lado, un devata recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Un gran concurso tuvo lugar en los bosques,

Las huestes de los devas se han reunido.

Hemos llegado a este concurso del Dhamma

Para ver al invencible Sangha”.

Otro devata recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Los monjes aquí están concentrados,

Tienen enderezadas sus propias mentes.

Como un auriga que sostiene las riendas,

El sabio resguarda sus facultades”.

Otro devata recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

Habiendo atravesado la esterilidad, cortado el larguero,

Habiendo desenraizado el pilar de Indra, no agitados,

Caminan puros y firmes,

Jóvenes nagas, bien amansados por Él, que tiene la visión”.

Otro devata recitó este verso en presencia del Bienaventurado:

“Aquellos que han ido al Buda por refugio,

No irán al plano de la miseria.

Al descartar el cuerpo humano,

Van a completar las huestes de los devas”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Concourse en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 120-121.

Samayasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

 

SN 1,36 Saddha Sutta – La fe

Un grupo de devas (devatas) reflexiona en la presencia del Buda sobre la fe y la diligencia.

 


 

[Leer en pali]

[36] En esta ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, un número de devatas pertenecientes a las huestes de Satullapa, de imponente belleza, iluminando toda la arboleda de Jeta, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se quedaron a un lado.

Entonces un devata, estando a un lado, recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“La fe es la pareja de una persona;

Si la falta de fe no persiste,

La fama y el renombre le llegan de este modo,

Y camina al cielo al salir del cuerpo.

Entonces otro devata recitó estos versos en la presencia del Bienaventurado:

“Uno debe descartar la ira, desechar la presunción,

Trascender todos los grilletes.

No sufre tormentos quien nada tiene,

Quien no se adhiere al nombre-y-forma.

[Otro devata:]

“Gente tonta, carente de sabiduría,

Devota a la negligencia.

Pero el hombre sabio guarda la diligencia

Como su más preciado tesoro.

“No te quedes en la negligencia,

No intimes con el deleite sensual.

Los diligentes, los que meditan,

Alcanzan la suprema felicidad”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Faith en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 118-119.

Saddhasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.

SN 1,35 Ujjhanasanni Sutta – Criticones

Un grupo de devas (devatas) pretende atacar al Buda, pero termina reconociendo su error y pidiendo perdón.

 


 

[Leer en pali]

[35] En esta ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, cuando la noche estaba avanzada, un número de devatas “criticones” de imponente belleza, iluminando toda la Arboleda de Jeta, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se quedó a un lado.

Entonces un devata, estando en el aire, recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Si uno se muestra a sí mismo de manera diferente

Que realmente es,

Uno disfruta de cosas, como si fueran obtenidas por un ladrón,

Como si fueran ganancias de un jugador tramposo”.

[Otro devata:]

“Uno debe hablar como quisiera actuar,

No hablar como no quisiera actuar.

El sabio discierne claramente a la persona

Que no practica lo que predica”.

[El Bienaventurado:]

“No por mero hablar ni solamente por escuchar

Uno puede avanzar en este firme sendero de la práctica,

Por medio del cual los sabios, los meditadores

Son liberados de la esclavitud del Mara.

Verdaderamente el sabio no lo pretende,

Por cuanto ellos no han comprendido el camino del mundo.

Mediante el conocimiento final el sabio queda templado:

Ellos han pasado por encima del apego al mundo”.

Entonces aquellos devas, habiendo descendido a la tierra, se postraron con sus cabezas a los pies del Bienaventurado y le dijeron: “Una transgresión nos ha superado, Venerable Señor; siendo tan tontos, tan estúpidos, tan incapaces que nos hemos imaginado poder atacar al Bienaventurado. Que el Bienaventurado perdone nuestra transgresión, como los que van a moderarse en el futuro”.

Entonces el Bienaventurado mostró una sonrisa. Aquellos devatas, hallando su falta aún de mayor grado, se levantaron de allí hacia los aires. Y un devata recitó este verso en la presencia del Bienaventurado:

“Si alguien no concede el perdón

A aquellos que confiesan su transgresión,

Con la ira en el corazón, procurando el odio,

Abriga una fuerte enemistad”.

[El Bienaventurado:]

“Si aquí no hay transgresión alguna,

Si aquí no hay un andar por el mal camino,

Y las enemistades se apaciguan,

Entonces uno está aquí sin falta.

[Devata:]

“¿Para quién no hay aquí transgresión alguna?

¿Para quién no hay aquí un andar por el mal camino?

¿Quién no ha caído en la confusión?

¿Y quién es el sabio, siempre atentamente consciente?”.

[El Bienaventurado:]

“El Tathagata, el Iluminado,

Lleno de compasión por todos los seres:

Para él no hay aquí transgresión alguna,

Para él no hay aquí un andar por el mal camino,

Él es quién no ha caído en la confusión,

Y él es el sabio, siempre atentamente consciente.

“Si alguien no concede el perdón

A aquellos que confiesan su transgresión,

Con la ira en el corazón, procurando el odio,

Abriga una fuerte enemistad.

En aquella enemistad no tengo el deleite,

Así que perdono vuestra transgresión”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Faultfinders en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 115-117.

Ujjhanasannisuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.