SN 4,24 Sattavassanubandha Sutta – Siete años de persecución

Este sutta regresa al sitio de la iluminación (donde se desarrollan los suttas con los que empieza este samyutta). Aquí vemos a Mara que trata de encontrar algún punto de vulnerabilidad en el recién iluminado Buda, pero sus esfuerzos son en vano y tiene que partir decepcionado.

 


 [Leer en pali]

[24] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando al pie de un árbol baniano [higuera del cabrero], a la orilla del río Neranjara, cerca de Uruvela. En ese tiempo Mara, el Malvado, había seguido al Bienaventurado por siete años, buscando encontrar algún acceso a él, pero sin éxito. Entonces Mara, el Malvado, se acercó al Bienaventurado y se dirigió a él en verso:

 

“¿Es porque estás hundido en el dolor

Que meditas en los bosques?

¿Porque perdiste las riquezas o las deseas demasiado fuerte,

O cometiste algún crimen en el pueblo?

¿Por qué no te haces amigos entre la gente?

¿Por qué no creas lazos de intimidad algunos?”.

[El Bienaventurado:]

“Habiendo desenterrado por completo la raíz del dolor,

Sin culpa medito libre del dolor.

Habiendo cortado todo impulso codicioso por la existencia,

Medito inmaculado, oh pariente de los negligentes”.

[Mara:]

“Aquellos que dicen ‘esto es mío’,

Y aquellos que hablan en términos de ‘mío’,

Si tu mente existe entre estos,

No puedes escapar de mí, asceta”.

[El Bienaventurado:]

“Aquellos que dicen ‘esto es mío’,

Yo no soy uno de los que hablan así [en términos de ‘mío’].

Debes conocer esto, oh Malvado:

No puedes ver ni siquiera mi sendero”.

[Mara:]

“Si has descubierto el sendero,

Un camino seguro que conduce a lo Inmortal,

Estate afuera y camina solo aquel sendero;

¿Cuál es el punto de instruir a otros?”.

[El Bienaventurado:]

“Aquella gente que va hacia la orilla lejana

Preguntando qué yace más allá del Reino de la Muerte.

Cuando preguntan, yo les explico

La verdad sin adquisiciones”.

 

[Mara:]

“Imagina, Venerable Señor, un estanque de lotos no lejos de un pueblo —o de una ciudad—, con un cangrejo viviendo allí. Entonces un grupo de chicos y chicas deja el pueblo o la ciudad y va al estanque. Ellos podrían tirar al cangrejo afuera y colocarlo en un terreno elevado. Entonces, si el cangrejo extendiera una de sus pinzas, aquellos chicos y chicas la cortarían, la aplastarían y la romperían en pedazos con palos y piedras. Y cuando todas sus pinzas estuviesen cortadas, aplastadas y rotas en pedazos por los palos y piedras, el cangrejo no estaría en condición de retornar a aquel estanque. Así también, Venerable Señor, todas aquellas distorsiones, maniobras y contorciones mías han sido cortadas, aplastadas y rotas en pedazos por el Bienaventurado. Ahora, Venerable Señor, no estoy en condiciones de acercarme al Bienaventurado y buscar una vez más el acceso a él”.

Entonces Mara, el Malvado, recitó estos versos de decepción en presencia del Bienaventurado:

 

“Había una multitud que caminaba alrededor

De una piedra que parecía una masa de grasa.

‘Vamos a buscar algo vulnerable aquí’ [pensaron],

‘Quizá hay algo agradable y sabroso allí’.

“Pero porque no encontraron nada sabroso allí,

La multitud se apartó de aquel lugar.

Como la multitud que atacó a la piedra,

Decepcionados, dejamos a Gotama”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Seven Years of Pursuit en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 312-314.

Sattavassanubandhasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,23 Godhika Sutta – Godhika

Un monje, afligido por una enfermedad que obstruye su progreso meditativo, planifica atentar contra su propia vida.

 


 [Leer en pali]

[23] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los bambúes, en el Santuario de las Ardillas, cerca de Rajagaha. Al mismo tiempo, el Venerable Godhika estaba morando en la Roca Negra, en la pendiente Isigili. En esa ocasión, mientras que el Venerable Godhika estaba morando diligente, ardiente y resuelto, alcanzó la temporal liberación de la mente, pero cayó lejos de aquella liberación temporal de la mente. Y por segunda vez… por tercera vez… por cuarta vez… por quinta vez… por sexta vez, mientras que el Venerable Godhika estaba morando diligente, ardiente y resuelto, alcanzó la temporal liberación de la mente, pero cayó lejos de aquella liberación temporal de la mente. Y por séptima vez, mientras que el Venerable Godhika estaba morando diligente, ardiente y resuelto, alcanzó la temporal liberación de la mente.

Entonces, esto se le ocurrió al Venerable Godhika: “Seis veces ya he caído lejos de la temporal liberación de la mente. Voy a usar el cuchillo” [1].

Entonces, Mara, el Malvado, habiendo conocido con su propia mente la reflexión en la mente del Venerable Godhika, se acercó al Bienaventurado y se dirigió a él con estos versos:

 

“Oh gran héroe, grande en sabiduría,

Ardiente con el poder y la gloria.

Adoro a los pies de Aquel que tiene la Visión,

Que ha superado la enemistad y el temor.

Oh gran héroe que has vencido a la muerte,

Tu discípulo anhela la muerte.

Intenta [tomar su propia vida]:

¡Deténgalo, oh Luminoso!

¿Cómo puede, oh Bienaventurado, tu discípulo

—Alguien que se deleita en la enseñanza,

Que busca el ideal de su mente—

Tomar su propia vida, oh extensamente afamado?”.

 

En ese preciso momento el Venerable Godhika había usado el cuchillo. Entonces el Bienaventurado, habiendo entendido: ‘Este es Mara, el Malvado’, se dirigió a él en verso:

 

“Tal hecho es un acto firme:

Ellos no se apegan a la vida.

Después de haber sacado el ansia de raíz,

Godhika alcanzó el Nibbana final”.

 

Acto seguido el Bienaventurado se dirigió a los monjes así: “Venid, monjes, vayamos a la Roca Negra, en la pendiente Isigili, donde el hombre de clan Godhika ha usado el cuchillo”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado junto con un número de monjes fue a la Roca Negra, en la pendiente Isigili. Y el Bienaventurado vio, desde cierta distancia, al Venerable Godhika tendido en la cama, con su hombro torcido.

En esa ocasión, una nube de humo, un remolino de la oscuridad se movió al este, luego al oeste, al norte y al sur; luego hacia arriba, abajo y hacia los cuartos intermedios [de los puntos cardinales]. Entonces el Bienaventurado se dirigió a los monjes así:

«¿Veis, monjes, aquella nube de humo, aquel remolino de oscuridad que se mueve al este, luego al oeste, al norte, al sur, hacia arriba, abajo y hacia los cuartos intermedios [de los puntos cardinales]?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Aquel, monjes, es Mara, el Malvado, buscando la conciencia del hombre de clan Godhika, preguntándose: ‘¿Dónde se estableció la conciencia del hombre de clan Godhika?’. Sin embargo, monjes, con la conciencia no establecida, el hombre de clan Godhika alcanzó el Nibbana final”.

Entonces Mara, el Malvado, tomando un laúd de madera amarilla vilva, se acercó al Bienaventurado y se dirigió a él en verso:

 

“Arriba, abajo y de un lado a otro,

En los cuatro puntos cardinales y en su espacio intermedio,

He buscado y no he encontrado,

A dónde fue Godhika”.

[El Bienaventurado:]

“Este hombre era firme y decidido,

Un meditador que siempre se regocijaba en la meditación.

Aplicado de día y de noche

Sin apego incluso por la vida.

Habiendo conquistado al ejército de la Muerte,

No retornando a la renovada existencia,

Habiendo extraído el ansia de raíz,

Godhika alcanzó el Nibbana final”.

Tanto fue herido [Mara] por el dolor

Que su laúd cayó de su axila.

Entonces ese espíritu decepcionado

Desapareció en el acto.

 


NOTA:

[1] Eufemismo que expresa el suicidio. Cf. SN 22,87; SN 35,87 y SN 54,9. En SN 35,87 también se puede leer la propia actitud del Buda sobre el suicidio.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Godhika en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 309-311.

Godhikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,22 Samiddhi Sutta – Samiddhi

Mara intenta asustar, con un fuerte temblor, a un monje que medita ardientemente.

 


 [Leer en pali]

[22] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los sakyas en Savatthi. Mientras tanto, el Venerable Samiddhi estaba morando no muy lejos del Bienaventurado —diligente, ardiente y resuelto—. Entonces, mientras que el Venerable Samiddhi estaba solo en reclusión, una reflexión surgió en su mente de esta manera: “Realmente es una ganancia para mí, esto es bien ganado por mí, que mi Maestro es el Arahant, el Perfectamente Iluminado. Realmente es una ganancia para mí, esto es bien ganado por mí, que yo haya renunciado en este bien expuesto Dhamma-y-Disciplina. Realmente es una ganancia para mí, esto es bien ganado por mí, que mis compañeros en la vida santa sean virtuosos y de buen carácter”.

Entonces, Mara, el Malvado, habiendo conocido con su propia mente la reflexión en la mente del Venerable Samiddhi, se acercó a él y, no muy lejos de él, hizo un ruido fuerte, espantoso y terrorífico, como si se abriera la tierra.

Entonces el Venerable Samiddhi se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le reportó lo sucedido.

[El Bienaventurado dijo:] “Aquello no era una apertura de la tierra, Samiddhi. Aquel fue Mara, el Malvado, que vino con el fin de confundirte. Regresa, Samiddhi, y sigue morando diligente, ardiente y resuelto”. 

“Sí, Venerable Señor”, respondió el Venerable Samiddhi. Acto seguido se levantó de su asiento, rindió homenaje al Bienaventurado y, cuidando de tenerle siempre a su lado derecho, partió de allí.

Y por segunda vez, mientras que el Venerable Samiddhi estaba solo en reclusión, una reflexión surgió en su mente… Y por segunda vez, Mara, el Malvado… hizo un ruido fuerte, espantoso y terrorífico, como si se abriera la tierra.

Pero entonces el Venerable Samiddhi, habiendo entendido: ‘Este es Mara, el Malvado’, se dirigió a él en verso:

 

“Yo he ido por la fe,

Del hogar a la vida sin hogar.

Mi atención consciente y sabiduría están maduras,

Y mi mente bien concentrada.

Puedes evocar cualquier forma que quieras,

Pero nunca me harás temblar”.

 

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El monje Samiddhi me reconoció’, triste y decepcionado desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Samiddhi en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 308.

Samiddhisuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,21 Sambahula Sutta – Un número

Mara, disfrazado de un viejo brahmán, trata inútilmente de tentar a los monjes para que regresen a la vida mundana.

 


 [Leer en pali]

[21] En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los sakyas, en Savatthi. En esa ocasión un número de monjes estaba morando no muy lejos del Bienaventurado —diligentes, ardientes y resueltos—. Entonces Mara, el Malvado, se les manifestó en forma de un brahmán con un gran moño enmarañado, viejo, torcido como la abrazadera del techo, jadeando, vestido con la piel de un antílope y sosteniendo un bastón de madera udumbara. Se acercó a aquellos monjes y les dijo: “Vosotros, venerables señores, habéis hecho el renunciamiento cuando estabais jóvenes, mozos de cabello negro, dotados de la dicha de la juventud, en la primicia de la vida, sin haber coqueteado con los placeres sensuales. Disfrutad de los placeres sensuales humanos, señores; no abandonéis lo que es directamente visible con el fin de perseguir lo que lleva su tiempo”.

“Nosotros no abandonamos lo que es directamente visible, brahmán, con el fin de perseguir lo que lleva su tiempo. Nosotros abandonamos lo que lleva su tiempo con el fin de perseguir lo que es directamente visible. Por cuanto el Bienaventurado, brahmán, declaró que los placeres sensuales consumen el tiempo, están llenos de insatisfacción, llenos de desesperanza y el peligro existente en ellos es aún más grande; mientras que el Dhamma es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, a aplicarlo y a ser personalmente experimentado por el sabio”.

Cuando se dijo esto, Mara, el Malvado, sacudió su cabeza, sacó la lengua, frunció el seño en tres surcos y salió de allí apoyado en su bastón.

Entonces, aquellos monjes se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje, se sentaron a un lado y reportaron al Bienaventurado lo sucedido.

[Y el Bienaventurado les dijo:] “Aquel, no era un brahmán, monjes. Aquel era Mara, el Malvado, que vino con el fin de confundiros”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo entendido el significado de esto, en aquella ocasión recitó este verso:

 

“¿Cómo una persona que vio

Dónde el sufrimiento tiene su resorte,

Puede inclinarse a los placeres sensuales?

Habiendo conocido la adquisición como una cuerda en el mundo,

Una persona debería entrenarse por la remoción de ella”.

 

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). A number En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 307.

Sambahulasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,20 Rajja Sutta – Regencia

En esta ocasión Mara trata de tentar al Buda con lo atractivo del poder mundano, pero el Buda lo rechaza con firmeza.

 


 [Leer en pali]

[20] En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los kosalas en una pequeña choza del bosque, en la región del Himalaya. Entonces, mientras el Bienaventurado estaba solo en reclusión, una reflexión surgió en su mente de esta manera: “¿Realmente es posible ejercer la regencia rectamente: sin matar y sin instigar a otros a matar; sin confiscar y sin instigar a otros a confiscar; sin sufrir y sin hacer sufrir a otros?”.

Entonces, Mara, el Malvado, habiendo conocido con su propia mente la reflexión en la mente del Bienaventurado, se acercó al Bienaventurado y le dijo: “Venerable Señor, que el Bienaventurado ejerza la regencia rectamente: sin matar y sin instigar a otros a matar; sin confiscar y sin instigar a otros a confiscar; sin sufrir y sin hacer sufrir a otros”.

“Pero, ¿qué es lo que ves, Malvado, para que me hables así?”.

“Venerable Señor, el Bienaventurado ha desarrollado y cultivado las cuatro bases del poder espiritual, hizo de ellas un vehículo, hizo de ellas una base, se estableció en ellas, se ejercitó en ellas y las perfeccionó plenamente. Y, Venerable Señor, si el Bienaventurado lo desease, solamente necesitaría tomar una resolución de que este Himalaya se convirtiera en oro y se convertiría en oro”.

 

[El Bienaventurado:]

“Si habría una montaña hecha de oro,

Enteramente hecha de oro sólido,

Ni siquiera una el doble [que ésta], sería suficiente para uno:

Después de haber conocido esto, seguirá igual.

¿Cómo una persona que vio

Dónde el sufrimiento tiene su resorte

Puede inclinarse a los placeres sensuales?

Habiendo conocido la adquisición como una cuerda en el mundo,

Una persona debería entrenarse por la remoción de ella”.

 

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Rulership En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 303.

Rajjasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,19 Kassaka Sutta – El granjero

Mara pretende engañar a los discípulos del Buda acerca de las bases de los sentidos.

 


 [Leer en pali]

[19] En Savatthi.

En una ocasión el Bienaventurado estaba instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes con la plática del Dhamma concerniente al Nibbana. Y aquellos monjes estaban escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Entonces esto se le ocurrió a Mara, el Malvado: “El asceta Gotama está instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes… que están escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Acerquémonos a dónde está el asceta Gotama en aras de confundirlos”.

Entonces Mara, el Malvado se manifestó a sí mismo en forma de un granjero, cargando un gran arado sobre sus hombros, sosteniendo una gran pica aguijada; sus cabellos despeinados, vestido con prendas de cáñamo, con sus pies manchados de barro. Y se acercó al Bienaventurado y le dijo: “¿Tal vez has visto los bueyes, asceta?”.

“¿Qué son los bueyes para ti, oh Malvado?”.

“El ojo es mío, asceta; las formas son mías, asceta; el contacto del ojo y su base de la consciencia son míos. ¿Adónde puedes ir para escaparte de mí, asceta? El oído es mío, asceta; los sonidos son míos… La nariz es mía, asceta; los olores son míos… La lengua es mía, asceta; los sabores son míos… El cuerpo es mío, asceta; los objetos táctiles son míos… La mente es mía, asceta; los fenómenos son míos, asceta; el contacto de la mente y su base de la consciencia son míos. ¿Adónde puedes ir para escaparte de mí, asceta?”.

“El ojo es tuyo, Malvado; las formas son tuyas, el contacto del ojo y su base de la consciencia son tuyos; pero, Malvado, donde no hay el ojo, formas ni el contacto del ojo con su base de la conciencia, allí no hay lugar para ti, oh Malvado. El oído es tuyo… La nariz es tuya… La lengua es tuya… El cuerpo es tuyo… La mente es tuya, Malvado; los fenómenos mentales son tuyos, el contacto de la mente y su base de la consciencia son tuyos; pero, Malvado, donde no hay mente, fenómenos mentales ni el contacto de la mente con su base de la conciencia, allí no hay lugar para ti, oh Malvado”.

 

[Mara:]

“Aquello de lo que dicen ‘eso es mío’,

Y los que hablan en términos de ‘mío’,

Si tu mente existe entre estos,

No puedes escapar de mí, asceta”.

[El Bienaventurado:]

“Aquello de lo que hablan no es mío,

No soy de los hablan [de lo mío].

Debes saber esto, Malvado:

Ni siquiera mi sendero puedes ver”.

 

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Farmer En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 297.

Kassakasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,18 Pinda Sutta – Limosnas

Mara impide que los habitantes de un pueblo ofrezcan la comida de las limosnas al Buda.

 


 [Leer en pali]

[18] En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando entre los magadhans en Pancasala, un pueblo de los brahmanes. En aquella ocasión, se celebraba el festival de las dádivas de los jóvenes del pueblo de los brahmanes de Pancasala. Entonces, por la mañana temprano, el Bienaventurado se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y entró a Pancasala en búsqueda de la comida de las limosnas. En esa ocasión Mara, el Malvado tomó posesión de los brahmanes, hombres hogareños de Pancasala [incitándoles a pensar esto:] “No dejemos que el asceta Gotama consiga la comida de las limosnas”. 

Entonces el Bienaventurado salió de Pancasala con su cuenco [vacío] como si estuviera recientemente lavado, tal como entró con él. Entonces Mara, el Malvado se acercó al Bienaventurado y le dijo:

“¿Conseguiste la comida de las limosnas, asceta?”.

“¿Fuiste tú, oh Malvado, quien se encargó de que no consiguiera la comida de las limosnas?”.

“Venerable Señor, entonces que entre el Bienaventurado otra vez a buscar la comida de las limosnas y yo me encargaré que la consiga”.

[El Bienaventurado:]

“Has producido un demérito, Mara,

Por haber asaltado al Tathagata.

¿Realmente piensas, oh Malvado,

‘Mis malas acciones no van a madurar’?

Realmente vivimos felices,

Los que no tenemos nada propio.

Nos detendremos alimentándonos del arrobamiento

Como los devas de la Radiante Corriente”.

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado, desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Alms En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 300.

Pindasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,17 Chaphassayatana Sutta – Las seis bases del contacto

Mara hace ruidos espantosos para interrumpir la plática del Buda y confundir a sus discípulos.

 


 [Leer en pali]

[17] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. En aquella ocasión el Bienaventurado estaba instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes con la plática del Dhamma concerniente a las seis bases del contacto. Y aquellos monjes estaban escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Entonces esto se le ocurrió a Mara, el Malvado: “El asceta Gotama está instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes… que están escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Acerquémonos adonde está el asceta Gotama en aras de confundirlos”.

Entonces Mara, el Malvado, se acercó al Bienaventurado y, no lejos de él, hizo un fuerte ruido, espantoso y terrible, como si se abriera la tierra. Entonces uno de los monjes dijo al otro: “¡Monje, monje, parece que la tierra se está abriendo!”. Cuando se dijo esto, el Bienaventurado dijo a aquel monje: “No es la tierra que se está abriendo, monje. Es Mara, el Malvado, que ha llegado en aras de confundiros”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido: “Este es Mara, el Malvado”, se dirigió a Mara, el Malvado en versos:

 

“Formas, sonidos, sabores, olores,

Objetos táctiles y mentales:

Esta es la terrible carnada del mundo,

De la cual el mundo se enamora.

Pero cuando lo trasciende,

El atento discípulo del Buda,

Brilla radiante como el sol,

Habiendo sometido el reino de Mara”.

 

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Six Bases of Contact En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 299.

Chaphassayatanasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,16 Patta Sutta – Alcanzado

Mara trata de confundir a los monjes que escuchan la enseñanza del Buda.

 


 [Leer en pali]

[16] En Savatthi.

En aquella ocasión el Bienaventurado estaba instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes con la plática del Dhamma concerniente a los cinco cúmulos sujetos al apego. Y aquellos monjes estaban escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Entonces, esto se le ocurrió a Mara, el Malvado: “El asceta Gotama está instruyendo, exhortando, inspirando y regocijando a los monjes… que están escuchando el Dhamma con oídos prestos atendiendo este tema de vital importancia, aplicando la totalidad de sus mentes a ello. Acerquémonos al asceta Gotama en aras de confundirlos”.

En esa ocasión, un número de cuencos para la comida de las limosnas habían sido puestos al aire libre. Entonces Mara, el Malvado, manifestándose a sí mismo como un buey, se acercó así a los cuencos para la comida de las limosnas. Entonces uno de los monjes dijo al otro: “¡Monje, monje, aquel buey puede romper los cuencos de la comida de las limosnas!”. Cuando se dijo esto, el Bienaventurado dijo a aquel monje:

“Aquel no es un buey, monje. Aquel es Mara, el Malvado, que ha llegado en aras de confundiros”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido: “Este es Mara, el Malvado”, se dirigió a Mara, el Malvado en versos:

 

“Forma, sensación y percepción,

Conciencia y formaciones.

‘No soy esto, esto no es mío’,

Así es como uno está desapegado de eso.

“Aunque lo buscan por todos lados,

Mara y su ejército no lo encuentran,

Alguien así, apartado, seguro,

Es que va más allá de todos los grilletes”.

 

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Almsbawls En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 298.

Pattasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,15 Manasa Sutta – Mental

Mara aparece aquí como el cínico que niega que los mortales puedan alcanzar la perfecta pureza.

 


 [Leer en pali]

[15] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces Mara, el Malvado, se acercó al Bienaventurado y se dirigió a él en verso:

 

“Hay una trampa moviéndose en el cielo,

Algo de metal que se mueve allí,

Por medio del cual aún te voy a atrapar,

No te me vas a escapar, asceta”.

[El Bienaventurado:]

“Formas, sonidos, sabores, olores,

Y deleitosos objetos táctiles 

El deseo de eso se desvaneció en mí:

Estás derrotado, productor del fin”.

 

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Mental En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 297.

Manasasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.