AN 4,190 Uposatha Sutta – Uposatha

El Buda alaba al Sangha de los monjes diligentes como un insuperable campo de méritos, al cual vale la pena viajar miles de kilómetros con el fin de verlo.


[Leer en pali]

[190] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en el monasterio Migaramata en el Parque Oriental, cerca de Savatthi. En esta ocasión, el día de Uposatha, el Bienaventurado estaba sentado rodeado por el Sangha de los monjes. Entonces, habiendo reconocido el silencio del Sangha de los monjes, el Bienaventurado se dirigió a los monjes:

“Monjes, esta asamblea está libre de cotorreo, esta asamblea está libre de parloteo, es libre y establecida en lo esencial.  Tal Sangha de los monjes, tal asamblea es raramente vista en el mundo. Tal Sangha de los monjes, tal asamblea es digna de obsequios, digna de hospitalidad, digna de ofrendas, digna de reverenciales saludos y es un incomparable campo de méritos para el mundo. Hasta un pequeño obsequio ofrecido a semejante Sangha de los monjes, a semejante asamblea, se convierte en abundante, y uno grande se convierte en uno más abundante aún. Tal es ese Sangha de los monjes, tal es esa asamblea, que valdría la pena emprender un viaje de muchas yojanas con el equipaje a cuesta para verlo.

“He aquí, monjes, en este Sangha hay monjes que moran habiendo alcanzado el estado de los devas. En  este Sangha hay monjes que moran habiendo alcanzado el estado de los Brahmas. En  este Sangha hay monjes que moran habiendo alcanzado lo imperturbable. En  este Sangha hay monjes que moran habiendo alcanzado el estado de los nobles.

“Y, ¿cómo el monje ha alcanzado el estado de un deva? He aquí, monjes, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, el monje entra y permanece en el primer jhana, que consiste en  arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañados por el pensamiento aplicado y sostenido. Al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental, y consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin el pensamiento aplicado y sostenido. Al desaparecer el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, y experimenta la felicidad en su cuerpo; entonces, entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘Él es ecuánime, atentamente consciente y es alguien que tiene una morada feliz’. Al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad. Es de esta manera, monjes, que el monje ha alcanzado el estado de un deva.

“Y, ¿cómo el monje ha alcanzado el estado de un Brahma? He aquí, monjes, el monje permanece impregnando un cuarto [1] con la mente imbuida de amor benevolente. De la misma forma, el segundo, tercero y cuarto cuadrante, tanto por encima como por debajo, alrededor y en todas partes, para todos como a sí mismo, permanece impregnando el mundo entero con la mente imbuida de amor benevolente, abundante, exaltada, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión. Además, permanece impregnando un cuarto con la mente imbuida de compasión… con la mente imbuida de gozo altruista… con la mente imbuida de ecuanimidad. De la misma forma, el segundo, tercero y cuarto cuadrante, tanto por encima como por debajo, alrededor y en todas partes, para todos como a sí mismo, permanece impregnando el mundo entero con la mente imbuida de ecuanimidad, abundante, exaltada, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión. Es de esta manera, monjes, que el monje ha alcanzado el estado de un Brahma.

“Y, ¿cómo el monje ha alcanzado lo imperturbable? He aquí, con la completa superación de las percepciones de las formas, con la desaparición de la afectación sensorial, con la desatención a la percepción de la diversidad, [percibiendo:] ‘el espacio es infinito’, entra y permanece en la base de la infinitud del espacio. Con la completa superación de la base de la infinitud del espacio, [percibiendo:] ‘la conciencia es infinita’, entra y permanece en la base de la infinitud de la conciencia. Con la completa superación de la base de la infinitud de la conciencia, [percibiendo:] ‘he aquí no hay nada, entra y permanece en la base de la nada. Con la completa superación de la base de la nada, entra y permanece en la base de la ni-percepción-ni-no-percepción. Es de esta manera, monjes, que el monje ha alcanzado lo imperturbable.

“Y, ¿cómo el monje ha alcanzado el estado de los nobles? He aquí, monjes, el monje comprende tal como realmente es: ‘Esta es la insatisfacción’. Comprende tal como realmente es: ‘Este es el origen de la insatisfacción’. Comprende tal como realmente es: ‘Este es el cese de la insatisfacción’. Comprende tal como realmente es: ‘Este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’. Es de esta manera, monjes, que el monje ha alcanzado el estado de los nobles”.

 


NOTA:

[1] Un «cuarto», la «cuarta parte», se refiere a la dirección geográfica hacia la cual los monjes deben emanar amor benevolente… compasión… etc. Cada cuarto representa uno de los 4 puntos cardinales [nota del editor].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Uposatha en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 335-336.

“Uposathasuttam” en Digital Pali Reader.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Anton P. Baron y Federico Angulo.

Publicación del Bosque Theravada, 2013.

 

 

AN 4,188 Upaka Sutta – Upaka

Según el Buda, las ilimitadas expresiones del Dhamma convergen en cuatro cosas: la comprensión de lo que no es beneficioso y el abandono de esto, y la comprensión de lo que es beneficioso y el desarrollo de esto.


[Leer en pali]

[188] En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en el monte Pico de Buitre, cerca de Rajagaha. Entonces, Upaka Mandikaputta se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, yo sostengo la tesis y el punto de vista siguiente: cualquiera que critica a otros y lo hace de manera absolutamente carente de fundamento, es reprochable y tiene la culpa”.

“Upaka, cualquiera que critica a otros y lo hace de manera absolutamente carente de fundamento, es reprochable y tiene la culpa; pero tú criticas a otros y lo haces de manera absolutamente carente de fundamento, así que eres reprochable y tienes la culpa”.

“Venerable Señor, al igual que [un pez] al sumergirse [en el agua] puede ser atrapado por uno mediante un lazo grande, así el Bienaventurado me atrapó con el lazo del debate apenas me sumergí”.

“Upaka, yo he proclamado: ‘Esto es perjudicial’. El Tathagata tiene ilimitadas enseñanzas acerca de esto; con ilimitadas palabras y frases [enseña]: ‘Por tales y tales razones, esto es perjudicial’.

“Upaka, yo he proclamado: ‘Aquello que es perjudicial debe ser abandonado’. El Tathagata tiene ilimitadas enseñanzas acerca de esto; con ilimitadas palabras y frases [enseña]: ‘Por tales y tales razones, aquello que es perjudicial debe ser abandonado’.

“Upaka, yo he proclamado: ‘Esto es beneficioso’. El Tathagata tiene ilimitadas enseñanzas acerca de esto; con ilimitadas palabras y frases [enseña]: ‘Por tales y tales razones, esto es beneficioso’.

“Upaka, yo he proclamado: ‘Aquello que es beneficioso debe ser desarrollado’. El Tathagata tiene ilimitadas enseñanzas acerca de esto; con ilimitadas palabras y frases [enseña]: ‘Por tales y tales razones, aquello que es beneficioso debe ser desarrollado’”.

Entonces, Upaka Mandikaputta, habiéndose deleitado en las palabras del Bienaventurado, se levantó de su asiento, rindió homenaje al Bienaventurado y partió de allí, teniendo siempre al Bienaventurado a su mano derecha. Acto seguido se fue junto al rey Ajatasattu Vedehiputta, de Maghada, y reportó al rey la entera conversación que tuvo con el Bienaventurado. Y mientras estuvo hablando, el rey Ajatasattu se enojó y se disgustó, y dijo a Upaka Mandikaputta: “¡Qué audaz es este muchacho fabricante de sal! ¡Qué grosero e insolente en pensar que puede de esta manera atacar al Bienaventurado, al Arahant, al Perfectamente Iluminado! ¡Sal Upaka¡ ¡Afuera! ¡Sal de mi vista!”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Upaka en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 558-559.

“Upakasutta” y [en línea] en World Tipitaka Edition 


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2012.

 

AN 4,186 Ummaga Sutta – Agudeza mental

Un inteligente monje hace al Buda preguntas que producen cuatro declaraciones importantes.


[Leer en pali]

[186] Entonces, cierto monje se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ¿qué es lo que conduce al mundo? ¿Qué es lo que arrastra el mundo? ¿Qué es aquello que cuando surge lo tiene bajo control?”.

“¡Bien, muy bien, monje! Tu agudeza mental es excelente. Tu discernimiento es excelente. Tu indagación es excelente. Así que has preguntado: ‘Venerable Señor, ¿qué es lo que conduce al mundo? ¿Qué es lo que arrastra el mundo? ¿Qué es aquello que cuando surge lo tiene bajo control?’”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Lo que conduce al mundo, monje, es la mente; el mundo está arrastrado por la mente; es la mente que cuando surge tiene [al mundo] bajo control”.

Diciendo “bien, Venerable Señor”, aquel monje se deleitó y se regocijó en la declaración del Bienaventurado. Acto seguido, hizo otra pregunta al Bienaventurado:

“Se ha dicho, Venerable Señor, ‘un instruido experto en el Dhamma, un instruido experto en el Dhamma’. ¿En qué manera uno es un instruido experto en el Dhamma?”.

“¡Bien, muy bien, monje! Tu agudeza mental es excelente. Tu discernimiento es excelente. Tu indagación es excelente. Así que has preguntado: ‘«Un instruido experto en el Dhamma, un instruido experto en el Dhamma». ¿En qué manera uno es un instruido experto en el Dhamma?’”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Yo he impartido muchas enseñanzas, monje: discursos, prosa mezclada con versos, exposiciones, poesía, exclamaciones inspiracionales, citas, historias de nacimientos, cuentos asombrosos, preguntas y respuestas. Si, luego de aprender el significado del Dhamma, uno practica de acuerdo con el Dhamma aunque sea cuatro líneas de versos, eso es suficiente para que se llame ‘un instruido experto del Dhamma’”.

Diciendo “bien, Venerable Señor”, aquel monje se deleitó y se regocijó en la declaración del Bienaventurado. Acto seguido, hizo otra pregunta al Bienaventurado:

“Se ha dicho, Venerable Señor, ‘un instruido de penetrante sabiduría, un instruido, de penetrante sabiduría. ¿En qué manera uno es un instruido de penetrante sabiduría?”.

“¡Bien, muy bien, monje! Tu agudeza mental es excelente. Tu discernimiento es excelente. Tu indagación es excelente. Así que has preguntado: ‘«Un instruido de penetrante sabiduría, un instruido de penetrante sabiduría». ¿En qué manera uno es un instruido de penetrante sabiduría?’”.

“Sí, Venerable Señor”.

“He aquí, monje, el monje ha escuchado: ‘Esta es la insatisfacción’ y, habiéndolo penetrado con sabiduría, ve su significado. Además ha escuchado: ‘Este es el origen de la insatisfacción’ y, habiéndolo penetrado con sabiduría, ve su significado. Además ha escuchado: ‘Este es el cese de la insatisfacción’ y, habiéndolo penetrado con sabiduría, ve su significado. Además ha escuchado: ‘Este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’ y, habiéndolo penetrado con sabiduría, ve su significado. Es de esta manera que uno es instruido de penetrante sabiduría”.

Diciendo “bien, Venerable Señor”, aquel monje se deleitó y se regocijó en la declaración del Bienaventurado. Acto seguido, hizo otra pregunta al Bienaventurado:

“Se ha dicho, Venerable Señor, ‘una persona sabia de gran sabiduría, una persona sabia de gran sabiduría. ¿En qué manera uno es una persona sabia de gran sabiduría?”.

“¡Bien, muy bien, monje! Tu agudeza mental es excelente. Tu discernimiento es excelente. Tu indagación es excelente. Así que has preguntado: ‘«Una persona sabia de gran sabiduría, una persona sabia de gran sabiduría». ¿En qué manera uno es una persona sabia de gran sabiduría?’”.

“Sí, Venerable Señor”.

“He aquí, monje, una persona sabia de gran sabiduría no guarda intención de afligirse a sí mismo, afligir a otros ni afligir a ambos. Más bien, cuando piensa solamente piensa en su propio bienestar, en el bienestar de los demás, en el bienestar de ambos y en el bienestar del mundo entero. Es de esta manera que uno es una persona sabia de gran sabiduría”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Acumen en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 332-333.

“Ummagasuttam” en Digital Pali Reader


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

AN 4,183 Suta Sutta – Lo oído

Cuándo hablar de lo que uno ha experimentado.


[Leer en pali]

[183] En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los bambúes, en el Santuario de las Ardillas, cerca de Rajagaha. Entonces, el brahmán Vassakara, el primer ministro de Magadha, se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando terminaron estas amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y dijo al Bienaventurado:

“Maestro Gotama, yo sostengo la tesis y el punto de vista según el cual no existe falta cuando uno habla acerca de lo visto, diciendo: ‘Esto y esto, ha sido visto por mí’; no existe falta cuando uno habla acerca de lo oído, diciendo: ‘Esto y esto, ha sido oído por mí’; no existe falta cuando uno habla acerca de lo sentido, diciendo: ‘Esto y esto, ha sido sentido por mí’; no existe falta cuando uno habla acerca de lo conocido, diciendo: ‘Esto y esto, ha sido conocido por mí’”.

“Yo no digo, brahmán, que todo lo visto debería ser hablado, ni tampoco digo que nada de lo visto debería ser hablado. Yo no digo que todo lo oído debería ser hablado, ni tampoco digo que nada de lo oído debería ser hablado. Yo no digo que todo lo sentido debería ser hablado, ni tampoco digo que nada de lo sentido debería ser hablado. Yo no digo que todo lo conocido debería ser hablado, ni tampoco digo que nada de lo conocido debería ser hablado.

“Si, cuando uno habla acerca de lo que uno ha visto, las perjudiciales cualidades incrementan y las beneficiosas cualidades declinan, yo digo que uno no debería hablar acerca de lo que uno ha visto. Pero si, cuando uno habla acerca de lo que uno ha visto, las perjudiciales cualidades declinan y las beneficiosas cualidades incrementan, yo digo que uno debería hablar acerca de lo que uno ha visto.

“Si, cuando uno habla acerca de lo que uno ha oído, las perjudiciales cualidades incrementan y las beneficiosas cualidades declinan, yo digo que uno no debería hablar acerca de lo que uno ha oído. Pero si, cuando uno habla acerca de lo que uno ha oído, las perjudiciales cualidades declinan y las beneficiosas cualidades incrementan, yo digo que uno debería hablar acerca de lo que uno ha oído.

“Si, cuando uno habla acerca de lo que uno ha sentido, las perjudiciales cualidades incrementan y las beneficiosas cualidades declinan, yo digo que uno no debería hablar acerca de lo que uno ha sentido. Pero si, cuando uno habla acerca de lo que uno ha sentido, las perjudiciales cualidades declinan y las beneficiosas cualidades incrementan, yo digo que uno debería hablar acerca de lo que uno ha sentido.

“Si, cuando uno habla acerca de lo que uno ha conocido, las perjudiciales cualidades incrementan y las beneficiosas cualidades declinan, yo digo que uno no debería hablar acerca de lo que uno ha conocido. Pero si, cuando uno habla acerca de lo que uno ha conocido, las perjudiciales cualidades declinan y las beneficiosas cualidades incrementan, yo digo que uno debería hablar acerca de lo que uno ha conocido”.

Acto seguido, el brahmán Vassakara, el primer ministro de Magadha, habiéndose deleitado y regocijado en la declaración del Bienaventurado, se levantó de su asiento y partió de allí.

 


FUENTES

Bhikkhu Bodhi (2012). Heard en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. Pp. 330-331.

Sutasuttam en Digital Pali Reader 4.1


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

AN 4,182 Patibhoga Sutta – Garante

Lo irremediable que son la vejez, la enfermedad, la muerte y el kamma.


[Leer en pali]

[182] “Monjes, hay cuatro cosas contra las cuales no hay garante alguno: ni asceta, brahmán, Mara, Brahma ni nadie en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“No hay garante alguno, asceta, brahmán, Mara, Brahma ni nadie en el mundo, para que lo que está sujeto a la vejez no siga envejeciendo.

“No hay garante alguno, asceta, brahmán, Mara, Brahma ni nadie en el mundo, para que lo que está sujeto a la enfermedad no se enferme.

“No hay garante alguno, asceta, brahmán, Mara, Brahma ni nadie en el mundo, para que lo que está sujeto a la muerte no muera.

“No hay garante alguno, asceta, brahmán, Mara, Brahma ni nadie en el mundo, para que el mal kamma —impuro, conducente a renovadas existencias, molesto, que madura en la insatisfacción, conducente a futuros nacimientos, vejez y muerte— no produzca sus resultados.

“Contra estas cuatro cosas, monjes, no hay garante alguno: ni asceta, brahmán, Mara, Brahma ni nadie en el mundo”.

 


FUENTES

Bhikkhu Bodhi (2012). Guarantor en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. P. 329.

Patibhogasutta en World Tipitaka Edition


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.   

 

AN 4,181 Yodhajiva Sutta – Guerrero

Usando el símil del guerrero, el Buda señala las cuatro cualidades de un monje que es digno de regalos, digno de hospitalidad, ofrendas y reverenciales saludos.


[Leer en pali]

[181] «Monjes, poseyendo cuatro cualidades un guerrero es digno de un rey, complemento de un rey y se le considera un componente de la realeza. ¿Cuáles cuatro? He aquí, un guerrero es experto en los terrenos [de combate], un tirador de larga distancia, un tirador preciso y es capaz de disolver una gran formación [de enemigos]. Poseyendo estas cuatro cualidades un guerrero es digno de un rey, complemento de un rey y se le considera un componente de la realeza. Así también, poseyendo cuatro cualidades un monje es digno de regalos, digno de hospitalidad, digno de ofrendas y de reverenciales saludos, un insuperable campo de méritos para el mundo. ¿Cuáles cuatro? He aquí, un monje es experto en los terrenos, un tirador de larga distancia, un tirador preciso y es capaz de disolver una gran formación.

(i) «Monjes, ¿y cómo un monje es experto en los terrenos? He aquí, el monje es virtuoso, permanece restringido por el Patimokkha, es poseedor de una buena conducta y recursos, ve el peligro en la más mínima falta. Habiendo comprendido las reglas del entrenamiento, se entrena en ellas. Es de esta manera que un monje es experto en los terrenos.

(ii) «Monjes, ¿y cómo un monje es un tirador de larga distancia? He aquí, cualquier tipo de forma que sea —del pasado, presente o futuro, interna o externa, burda o sutil, inferior o superior, lejana o cercana—, el monje las ve todas tal como realmente son, con la sabiduría correcta: ‘Esto no es mío, esto no soy, esto no es mi yo’. Cualquier tipo de sensación que sea… Cualquier tipo de percepción que sea… Cualquier tipo de actividad volitiva que sea… Cualquier tipo de conciencia que sea —del pasado, presente o futuro, interna o externa, burda o sutil, inferior o superior, cercana o lejana—, el monje las ve todas tal como realmente son, con la sabiduría correcta: ‘Esto no es mío, esto no soy, esto no es mi yo’. Es de esta manera que un monje es un tirador de larga distancia.

(iii) «Monjes, ¿y cómo un monje es un tirador preciso? He aquí, el monje comprende como realmente es: ‘Esta es la insatisfacción’. Comprende como realmente es: ‘Este es el origen de la insatisfacción’. Comprende como realmente es: ‘Este es el cese de la insatisfacción’. Comprende como realmente es: ‘Este es el camino que conduce al cese de la insatisfacción’. Es de esta manera que un monje es un tirador preciso.

(iv) «Monjes, ¿y cómo un monje es capaz de disolver una gran formación? He aquí, el monje disuelve la gran masa de la ignorancia. Es de esta manera que un monje es capaz de disolver una gran formación.

«Poseyendo estas cuatro cualidades, un monje es digno de regalos, digno de hospitalidad, digno de ofrendas y de reverenciales saludos, un insuperable campo de méritos para el mundo».

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). “Warrior” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 547-548.

“Yodhajivasutta” en https://suttacentral.net/pi/an5.181


Traducido por Federico Angulo

Editado por Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación de Bosque Theravada, 2016.   

 

AN 4,180 Mahapadesa Sutta – Los grandes criterios

En este sutta, el Buda ofrece instrucciones a los monjes sobre los criterios para determinar si las enseñanzas que surjan, después de su muerte, son auténticas o espurias.


[Leer en pali]

[180] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en Bhandagara, cerca del Santuario de Ananda. Estando allí se dirigió a los monjes así: “Monjes”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Voy a enseñaros estos cuatro grandes criterios. Escuchad y prestad atención que voy a hablar”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado dijo:

«Suponed, monjes, que algún monje dijera: ‘Cara a cara escuché esto, hermanos, del propio Bienaventurado, que éste es el Dhamma-y-Disciplina, y ésta es la enseñanza del Maestro’. En este caso, monjes, una declaración de este tipo de aquel monje, no debe ser aprobada ni despreciada. Sin aprobarla ni despreciarla, la sentencia en cuestión debe ser cuidadosamente estudiada palabra por palabra. Uno debería examinarla a la luz de los Discursos y la Disciplina, y si —mediante esta comparación y examen crítico— encontrase algo que no estuviese de acuerdo con los Discursos y la Disciplina, la conclusión debería ser esta: ‘Ciertamente, no se trata de las palabras del Bienaventurado; este tiene que ser un malentendido de aquel monje’. De esta manera, monjes, vosotros debéis rechazar esta declaración. Sin embargo, si la misma estuviera de acuerdo con los Discursos y la Disciplina, uno debería concluir así: »Ciertamente, se trata de las palabras del Bienaventurado; esto habrá sido bien comprendido por aquel monje’. De esta manera, monjes, vosotros debéis aceptar esta declaración. Este es el primer criterio.

«Además, monjes, suponed que algún monje dijera: ‘En tal y tal lugar, vive una comunidad de los monjes con distinguidos maestros y ancianos; de parte de esta comunidad, hermanos, escuché que éste es el Dhamma-y-Disciplina, y ésta es la enseñanza del Maestro’. En este caso, monjes, una declaración de este tipo de aquel monje, no debe ser aprobada ni despreciada. Sin aprobarla ni despreciarla, la sentencia en cuestión debe ser cuidadosamente estudiada palabra por palabra. Uno debería examinarla a la luz de los Discursos y la Disciplina. y si —mediante esta comparación y examen crítico— encontrase algo que no estuviese de acuerdo con los Discursos y la Disciplina, la conclusión debería ser esta: ‘Ciertamente, no se trata de las palabras del Bienaventurado; este tiene que ser un malentendido de aquel monje’. De esta manera, monjes, vosotros debéis rechazar esta declaración. Sin embargo, si la misma estuviera de acuerdo con los Discursos y la Disciplina, uno debería concluir así: »Ciertamente, se trata de las palabras del Bienaventurado; esto habrá sido bien comprendido por aquel monje’. De esta manera, monjes, vosotros debéis aceptar esta declaración. Este es el segundo criterio.

«Además, monjes, suponed que algún monje dijera: ‘En tal y tal lugar, viven varios monjes plenamente realizados, quienes guardan el Dhamma, la Disciplina y los Códigos morales; escuché de parte de estos monjes que éste es el Dhamma-y-Disciplina, y ésta es la enseñanza del Maestro’. En este caso, monjes, una declaración de este tipo de aquel monje, no debe ser aprobada ni despreciada. Sin aprobarla ni despreciarla, la sentencia en cuestión debe ser cuidadosamente estudiada palabra por palabra. Uno debería examinarla a la luz de los Discursos y la Disciplina, y si —mediante esta comparación y examen crítico— encontrase algo que no estuviese conforme con los Discursos y la Disciplina, la conclusión debería ser esta: ‘Ciertamente, no se trata de las palabras del Bienaventurado; este tiene que ser un malentendido de aquel monje’. De esta manera, monjes, vosotros debéis rechazar esta declaración. Sin embargo, si la misma estuviera conforme con los Discursos y la Disciplina, uno debería concluir así: »Ciertamente, se trata de las palabras del Bienaventurado; esto habrá sido bien comprendido por aquel monje’. De esta manera, monjes, vosotros debéis aceptar esta declaración. Este es el tercer criterio.

«Además, monjes, suponed que algún monje dijera: ‘En tal y tal lugar, vive un monje solitario plenamente realizado, que guarda el Dhamma, la Disciplina y los Códigos morales; escuché de parte de este monje que éste es el Dhamma-y-Disciplina, y ésta es la enseñanza del Maestro’. En este caso, monjes, una declaración de este tipo de aquel monje, no debe ser aprobada ni despreciada. Sin aprobarla ni despreciarla, la sentencia en cuestión debe ser cuidadosamente estudiada palabra por palabra. Uno debería examinarla a la luz de los Discursos y la Disciplina, y si —mediante esta comparación y examen crítico— encontrase algo que no estuviese conforme con los Discursos y a la Disciplina, la conclusión debería ser esta: ‘Ciertamente, no se trata de las palabras del Bienaventurado; este tiene que ser un malentendido de aquel monje’. De esta manera, monjes, vosotros debéis rechazar esta declaración. Sin embargo, si la misma estuviera conforme con los Discursos y la Disciplina, uno debería concluir así: »Ciertamente, se trata de las palabras del Bienaventurado; esto habrá sido bien comprendido por aquel monje’. De esta manera, monjes, vosotros debéis aceptar esta declaración. Este es el cuarto criterio.

“Estos son, monjes, los cuatro grandes criterios”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). The Great References en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 545-547.

“Mahapadesasutta” [en línea] en World Tipitaka Edition 


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y  Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2012.

 

AN 4,179 Nibbana Sutta – Nibbana

El Venerable Sariputta explica, al Venerable Ananda, por qué algunos alcanzan el Nibbana en esta vida y otros no.


[Leer en pali]

[179] Entonces el Venerable Ananda se acercó al Venerable Sariputta e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron estas amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y le dijo:

“¿Cómo es esto, amigo Sariputta, que algunos seres no alcanzan el Nibbana en esta presente vida?”.

“He aquí, amigo Ananda, algunos seres no comprenden tal como realmente es, esto: ‘Estas percepciones pertenecen al deterioro; estas percepciones pertenecen a la estabilización; estas percepciones pertenecen a la distinción; estas percepciones pertenecen a la penetración’. Es por eso, amigo Ananda, que algunos seres no alcanzan el Nibbana en esta presente vida”.

“Y, ¿cómo es esto, amigo Sariputta, que algunos seres alcanzan el Nibbana en esta presente vida?”.

“He aquí, amigo Ananda, algunos seres comprenden tal como realmente es, esto: ‘Estas percepciones pertenecen al deterioro; estas percepciones pertenecen a la estabilización; estas percepciones pertenecen a la distinción; estas percepciones pertenecen a la penetración’. Es por eso, amigo Ananda, que algunos seres alcanzan el Nibbana en esta presente vida”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). “Nibbana” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. P. 327.

“Nibbanasuttam” en Digital Pali Reader   


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2016.       

 

AN 4,178 Jambali Sutta – El reservorio

A través de símiles, el Buda enseña sobre la necesidad de “lanzarse” hacia los logros espirituales que se obtienen para que los mismos cumplan con su objetivo.


[Leer en pali]

[178] “Monjes, he aquí estas cuatro clases de personas que se encuentran existiendo en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

(i) “He aquí, un monje entra y permanece en una cierta liberación mental. Atiende al cese de la existencia personal. Al hacer esto, su mente no se lanza hacia esto, adquiere la confianza, llega a afirmarse y se focaliza en esto. No se puede esperar que este monje alcance el cese de la existencia personal. Imaginad, monjes, a un hombre que asiera una rama con la mano manchada con una pegajosa goma. Su mano se pegaría a la rama, se adheriría y se sujetaría a ella. Así también, monjes, cuando un monje entra y permanece en una cierta liberación mental, atiende al cese de la existencia personal, y al hacer esto, su mente no se lanza hacia esto, adquiere la confianza, llega a afirmarse y se focaliza en esto, entonces no se puede esperar que este monje alcance el cese de la existencia personal.

(ii) “Además, monjes, un monje entra y permanece en una cierta liberación mental. Atiende al cese de la existencia personal. Al hacer esto, su mente se lanza hacia esto, adquiere la confianza, llega a afirmarse y se focaliza en esto. Se puede esperar que este monje alcance el cese de la existencia personal. Imaginad, monjes, a un hombre que asiera una rama con la mano limpia. Su mano no se pegaría a la rama, no se adheriría ni se sujetaría a ella. Así también, monjes, cuando un monje entra y permanece en una cierta liberación mental, atiende al cese de la existencia personal, y al hacer esto, su mente se lanza hacia esto, adquiere la confianza, llega a afirmarse y se focaliza en esto, entonces se puede esperar que este monje alcance el cese de la existencia personal.

(iii) “He aquí, un monje entra y permanece en una cierta liberación mental. Atiende al quiebre de la ignorancia. Al hacer esto, su mente no se lanza hacia esto, adquiere la confianza, llega a afirmarse y se focaliza en esto. No se puede esperar que este monje alcance el quiebre de la ignorancia. Imaginad, monjes, un reservorio muy antiguo, del cual un hombre cerrase las entradas y abriese las salidas, de modo que no cayese suficiente lluvia. En este caso no se esperaría que el terraplén del reservorio se rompiese. Así también, monjes, cuando un monje entra y permanece en una cierta liberación mental, atiende al quiebre de la ignorancia, y al hacer esto, su mente no se lanza hacia esto, adquiere la confianza, llega a afirmarse y se focaliza en esto, entonces no se puede esperar que este monje alcance el quiebre de la ignorancia.

(iv) “He aquí, un monje entra y permanece en una cierta liberación mental. Atiende al quiebre de la ignorancia. Al hacer esto, su mente se lanza hacia esto, adquiere la confianza, llega a afirmarse y se focaliza en esto. Se puede esperar que este monje alcance el quiebre de la ignorancia. Imaginad, monjes, un reservorio muy antiguo, del cual un hombre cerrase las salidas y abriese las entradas, de modo que cayese suficiente lluvia. En este caso se esperaría que el terraplén del reservorio se rompiese. Así también, monjes, cuando un monje entra y permanece en una cierta liberación mental, atiende al quiebre de la ignorancia, y al hacer esto, su mente se lanza hacia esto, adquiere la confianza, llega a afirmarse y se focaliza en esto, entonces  se puede esperar que este monje alcance el quiebre de la ignorancia.

“Estas son, monjes, las cuatro clases de personas que se encuentran existiendo en el mundo”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). “The Reservoir” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. P. 326.

“Jambalisuttam” en Digital Pali Reader   


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2016.      

 

AN 4,177 Rahula Sutta – Rahula

Buda enseña a su hijo cómo contemplar los cuatro elementos para no apegarse a ellos.


[Leer en pali]

[177] Entonces el Venerable Rahula se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Acto seguido el Bienaventurado le dijo:

(i) “Rahula, el elemento interno de la tierra y el elemento externo de la tierra son, precisamente, el elemento de la tierra. Esto debe ser visto tal como realmente es, con la correcta sabiduría así: ‘Esto no es mío, este no soy yo, este no es mi yo’. Habiendo visto esto tal como realmente es, con la correcta sabiduría, uno llega a estar desencantado con el elemento de la tierra; uno se separa mentalmente del elemento de la tierra.

(ii) “Rahula, el elemento interno del agua y el elemento externo del agua son, precisamente, el elemento del agua. Esto debe ser visto tal como realmente es, con la correcta sabiduría así: ‘Esto no es mío, este no soy yo, este no es mi yo’. Habiendo visto esto tal como realmente es, con la correcta sabiduría, uno llega a estar desencantado con el elemento del agua; uno se separa mentalmente del elemento del agua.

(iii) “Rahula, el elemento interno del fuego y el elemento externo del fuego son, precisamente, el elemento del fuego. Esto debe ser visto tal como realmente es, con la correcta sabiduría así: ‘Esto no es mío, este no soy yo, este no es mi yo’. Habiendo visto esto tal como realmente es, con la correcta sabiduría, uno llega a estar desencantado con el elemento del fuego; uno se separa mentalmente del elemento del fuego.

(iv) “Rahula, el elemento interno del aire y el elemento externo del aire son, precisamente, el elemento del aire. Esto debe ser visto tal como realmente es, con la correcta sabiduría así: ‘Esto no es mío, este no soy yo, este no es mi yo’. Habiendo visto esto tal como realmente es, con la correcta sabiduría, uno llega a estar desencantado con el elemento del aire; uno se separa mentalmente del elemento del aire.

“Rahula, cuando un monje no reconoce al yo o perteneciente al yo en estos cuatro elementos, se le llama un monje que ha cortado el ansia, ha destruido los grilletes y, por medio del completo quiebre de la presunción, puso fin a su insatisfacción”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). “Rahula” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. Pp. 325-326.

“Rahulasuttam” en Digital Pali Reader   


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2016.