AN 1,11-20 Nivaranappahanavagga – Capítulo sobre el abandono de los obstáculos

El Buda, en los primeros cinco suttas enumera los factores que producen los deseos sensuales, la animadversión, el embotamiento y la modorra, la preocupación y el remordimiento, y la duda. En los restantes cinco, enumera los factores que previenen la aparición de esos perjudiciales estados mentales.


[Leer en pali]

[11] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de causar la aparición de los deseos sensuales aún no aparecidos, e incrementar y expandir aquellos que ya aparecieron, que el signo de la atracción.

«En alguien que atiende descuidadamente el signo de la atracción, los deseos sensuales aún no aparecidos aparecen y aquellos que ya aparecieron se incrementan y expanden.

[12] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de causar la aparición de la animadversión aún no aparecida, e incrementar y expandir aquella que ya apareció, que el signo de la repulsión.

«En alguien que atiende descuidadamente el signo de la repulsión, la animadversión aún no aparecida aparece y aquella que ya apareció se incrementa y expande.

[13] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de causar la aparición del embotamiento y la modorra aún no aparecidos, e incrementar y expandir aquellos que ya aparecieron, que el descontento, el letargo, la pereza, la somnolencia después de la comida y la torpeza mental.

«En alguien que es mentalmente torpe, el embotamiento y la modorra aún no aparecidos aparecen y aquellos que ya aparecieron se incrementan y expanden.

[14] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de causar la aparición de la preocupación y el remordimiento aún no aparecidos, e incrementar y expandir aquellos que ya aparecieron, que la mente inquieta.

«En alguien con la mente inquieta, la preocupación y el remordimiento aún no aparecidos aparecen y aquellos que ya aparecieron se incrementan y expanden.

[15] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de causar la aparición de la duda aún no aparecida, e incrementar y expandir aquella que ya apareció, que la atención descuidada.

«En alguien que atiende descuidadamente, la duda aún no aparecida aparece y aquella que ya apareció se incrementa y expande.

[16] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de impedir la aparición de los deseos sensuales aún no aparecidos, y abandonar aquellos que ya aparecieron, que el signo de la no-atracción.

«En alguien que atiende cuidadosamente el signo de la no-atracción, los deseos sensuales aún no aparecidos no surgen, aquellos que ya aparecieron son abandonados.

[17] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de impedir la aparición de la animadversión aún no aparecida, y abandonar aquella que ya apareció, que la liberación de la mente a través del amor universal.

«En alguien que atiende cuidadosamente la liberación de la mente a través del amor universal, la animadversión aún no aparecida no surge y aquella que ya apareció es abandonada.

[18] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de impedir la aparición del embotamiento y la modorra aún no aparecidos, y abandonar aquellos que ya aparecieron, que el elemento de la investigación, el elemento de la persistencia y el elemento del esfuerzo.

«En alguien en quien surge la energía, el embotamiento y la modorra aún no aparecidos no surgen y aquellos que ya aparecieron son abandonados.

[19] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de impedir la aparición de la preocupación y el remordimiento aún no aparecidos, y abandonar aquellos que ya aparecieron, que la tranquilidad mental.

«En alguien, cuya mente es tranquila, la preocupación y el remordimiento aún no aparecidos no surgen y aquellos que ya aparecieron son abandonados.

[20] «Monjes, yo no veo otra cosa particular alguna que tenga semejante poder de impedir la aparición de la duda aún no aparecida, y abandonar aquella que ya apareció, que la cuidadosa atención.

«En alguien que atiende cuidadosamente, la duda aún no aparecida no surge y aquella que ya apareció es abandonada.


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Introduction en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 17-74  

“Rupadivagga” en World Tipitaka Edition

Woodward, F.L. (2001). The Book of the Gradual sayings” Vol. I: Ones, Twos, Threes. Lancaster: Pali Text Society.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada, 2008, 2012.

 

AN 1,1-10 Rupadivagga – Capítulo sobre la obsesión de la mente

El Buda advierte sobre los peligros de la belleza femenina para los hombres y del peligro de la atracción masculina para las mujeres.


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado.

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Savatthi, en la arboleda Jeta del parque de Anathapindika. Estando allí el Bienaventurado se dirigió a los monjes:

“Monjes”.

“Sí, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, yo no conozco otra forma particular alguna, que sea tan obsesionante para la mente del hombre, que la forma de la mujer. La forma de la mujer, monjes, obsesiona la mente del hombre.

[2] “Monjes, yo no veo otro sonido particular alguno, que sea tan obsesionante para la mente del hombre, que la voz de la mujer. La voz de la mujer, monjes, obsesiona la mente del hombre.

[3] “Monjes, yo no veo otro olor particular alguno, que sea tan obsesionante para la mente del hombre, que el olor de la mujer. El olor de la mujer, monjes, obsesiona la mente del hombre.

[4] “Monjes, yo no veo otro sabor particular alguno, que sea tan obsesionante para la mente del hombre, que el sabor de la mujer. El sabor de la mujer, monjes, obsesiona la mente del hombre.

[5] “Monjes, yo no veo otra sensación táctil particular alguna, que sea tan obsesionante para la mente del hombre, que la sensación táctil de la mujer. La sensación táctil de la mujer, monjes, obsesiona la mente del hombre.

[6] “Monjes, yo no veo otra forma particular alguna, que sea tan obsesionante para la mente de la mujer, que la forma del hombre. La forma del hombre, monjes, obsesiona la mente de la mujer.

[7] “Monjes, yo no veo otro sonido particular alguno, que sea tan obsesionante para la mente de la mujer, que la voz del hombre. La voz del hombre, monjes, obsesiona la mente de la mujer.

[8] “Monjes, yo no veo otro olor particular alguno, que sea tan obsesionante para la mente de la mujer, que el olor del hombre. El olor del hombre, monjes, obsesiona la mente de la mujer.

[9] “Monjes, yo no veo otro sabor particular alguno, que sea tan obsesionante para la mente de la mujer, que el sabor del hombre. El sabor del hombre, monjes, obsesiona la mente de la mujer.

[10] “Monjes, yo no veo otra sensación táctil particular alguna, que sea tan obsesionante para la mente de la mujer, que la sensación táctil del hombre. La sensación táctil del hombre, monjes, obsesiona la mente de la mujer.


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Introduction en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 17-74  

“Rupadivagga” en World Tipitaka Edition

Woodward, F.L. (2001). The Book of the Gradual sayings” Vol. I: Ones, Twos, Threes. Lancaster: Pali Text Society.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación de Bosque Theravada, 2008, 2012.

AN 4,77 Acinteyya Sutta – Discurso sobre los impensables

Cuando uno pasa mucho tiempo cabilando sobre estos cuatro tópicos, fácilmente puede volverse loco.


[Leer en pali]

[77] Estos cuatro impensables, oh monjes, no deberían ser pensados; pensando en éstos, uno experimentaría aflicción y locura. ¿Cuáles son estos cuatro?

(1) La esfera (del conocimiento) de los Buddhas, oh monjes, es un impensable que no debería ser pensado; pensando en esto, uno experimentaría aflicción y locura.

(2) La esfera de las absorciones meditativas, oh monjes, es un impensable que no debería ser pensado; pensando en esto, uno experimentaría aflicción y locura.

(3) El resultado de las acciones (kamma), oh monjes, es un impensable que no debería ser pensado; pensando en esto, uno experimentaría aflicción y locura.

(4) Pensar acerca del (origen) del mundo, oh monjes, es un impensable que no debería ser pensado; pensando en esto, uno experimentaría aflicción y locura. Estos cuatro impensables, oh monjes, no deberían ser pensados; pensando en éstos, uno experimentaría aflicción y locura.

 


FUENTES:

Este sutta ha sido tomado del sitio www.btmar.org


Traducido del pali por Ven. Bhikkhu U Nandisena

 

AN 4,73 Sappurisa Sutta – Discurso sobre la persona íntegra

La forma, en la que uno habla de sí mismo y de los demás, revela nuestro grado de integridad.


[Leer en pali]

[73] Monjes, aquel que tenga las siguientes cuatro cualidades debe ser considerado un hombre innoble. ¿Cuáles son éstas?

Inclusive sin ser interrogado, un hombre innoble revela las faltas de otros, y que tanto más cuando es interrogado. Cuando es interrogado, sin embargo, y conducido por el interrogatorio, habla de las faltas de los demás sin omitir cosa alguna, sin restricciones, completamente y en detalle. Él, ¡oh monjes!, deber ser considerado como un hombre innoble.

Además, aun cuando es interrogado, el hombre innoble no revela lo que es digno de alabanza en otros, cuantimás cuando no se lo preguntan. Cuando es interrogado, sin embargo, y obligado a responder a las preguntas, habla de lo que es digno de alabanza en otros con omisiones y titubeos, en forma incompleta y sin detalles. Él, ¡oh monjes!, debe ser considerado como un hombre innoble.

Más aún, lo que posee un hombre innoble como defectos, no los revela, aun cuando es interrogado, menos aún cuando no lo es. Cuando es interrogado, sin embargo, y obligado a responder a las preguntas, habla de sus defectos con omisiones y titubeos, en forma incompleta y sin detalle. Él, ¡oh monjes!, debe ser considerado como un hombre innoble.

Además, cuando un hombre innoble posee cualidades dignas de alabanza, las revela, aun si ser interrogado, cuantimás al ser interrogado. Cuando le preguntan, sin embargo, y conducido por el interrogatorio, habla de sus propias cualidades dignas de alabanza sin omisiones ni titubeos, completamente y en detalle. Él, ¡oh monjes!, debe ser considerado como un hombre innoble.

¡Oh monjes!, quien tiene estas cuatro cualidades debe ser considerado como un hombre innoble.

Monjes, aquel que tenga las siguientes cuatro cualidades debe ser considerado como un hombre noble. ¿Cuáles son éstas?

Cuando es interrogado, un hombre noble no revela las faltas de los otros, cuantimás cuando no es interrogado. Cuando es interrogado, sin embargo, y conducido por el interrogatorio, habla de las faltas de otros con omisiones y titubeos, con restricciones y sin detalles. Él, ¡oh monjes!, debe ser considerado como un hombre noble.

Además, aun cuando no es interrogado, el hombre noble revela lo que es digno de alabanza en otros, cuantimás cuando se lo preguntan. Cuando es interrogado, sin embargo, y obligado a responder a las preguntas, habla de lo que es digno de alabanza en otros sin omitir ni callar nada, en forma completa y con detalle. Él, ¡oh monjes!, debe ser considerado como un hombre noble.

Más aún, lo que posee un hombre noble como defectos, los revela, aun cuando no es interrogado, más aún cuando lo es. Cuando es interrogado, sin embargo, y obligado a responder a las preguntas, habla de sus defectos sin omisiones ni titubeos, en forma completa y en detalle. Él, ¡oh monjes!, debe ser considerado como un hombre noble.

Además, cuando es interrogado, un hombre noble no revela lo que es digno de alabanza en él, y menos aún cuando no es interrogado. Cuando es interrogado, sin embargo, y obligado a responder a las preguntas, habla de sus propias cualidades dignas de alabanza con omisiones y titubeos, en forma incompleta y sin detalle. Él, ¡oh monjes!, debe ser considerado como un hombre noble.

¡Oh monjes!, quien tiene estas cuatro cualidades, debe ser considerado como un hombre noble.

 


FUENTES:

Este sutta ha sido tomado del sitio http://www.btmar.org/


Traducido del pali por Samanera Thitapuñño