El hecho de poseer amigos admirables, compañeros y camaradas, es una parte esencial en el caminio hacia el Despertar.
Anguttara Nikaya
9. Navakanipatapali – Libro de los nueve
Navakanipatapali – Libro de los nueve es la novena división del Anguttara Nikaya con los suttas que contienen nueve particulares temas del Dhamma o la enseñanza del Buda, cada uno.
AN V.6,56 {16A5.2.1.5,55} Mataputta Sutta – Discurso con el preceptor
Este sutta, a parte de contener una historia alentadora sobre cómo vencer las dificultades en el camino, muestra que en la época del Buda el rol del preceptor o maestro consistía en ser una aspecie de «amigo espiritual» con el cual uno podría francamanete compartir sus logros o fracasos.
AN 4,233-234 Vitthara y Sonakayana Sutta – Discurso [de los cuatro tipos del kamma] en detalle
En este discurso el Budda explica cuáles son los cuatro tipos de acciones (kamma).
AN 4,233 Vitthara Sutta – Vitthara
[233] «Monjes, existen estos cuatro tipos del kamma que han sido descubiertos, conocidos y comprendidos por mí. ¿Cuáles cuatro? He aquí, está el kamma que es oscuro con el resultado oscuro; el kamma que es brillante con el resultado brillante; el kamma que es oscuro y brillante con el resultado oscuro y brillante; el kamma que no es ni escuro ni brillante con el resultado ni oscuro ni brillante, que lleva al fin del kamma. Éstos son, monjes, los cuatro tipos del kamma que han sido descubiertos, conocidos y comprendidos por mí.
“¿Y en qué consiste, monjes, el kamma que es oscuro con el resultado oscuro? Este es el caso, monjes, de alguien que efectúa acciones corporales perjudiciales… acciones verbales perjudiciales… acciones mentales perjudiciales. Al efectuar estas acciones perjudiciales, él reaparece en el mundo perjudicial donde se ve afectado por los contactos perjudiciales, experimentando las sensaciones que son exclusivamente dolorosas, al igual que los seres del infierno. En esto consiste, monjes, el kamma que es oscuro con el resultado oscuro.
“¿Y en qué consiste, monjes, el kamma que es brillante con el resultado brillante? Este es el caso, monjes, de alguien que efectúa acciones corporales no perjudiciales… acciones verbales no perjudiciales… acciones mentales no perjudiciales. Al efectuar estas acciones no perjudiciales, él reaparece en el mundo no perjudicial donde se ve influido por los contactos son perjudiciales, experimentando las sensaciones que son exclusivamente placenteras, como aquellos Siempre-radiantes devas. En esto consiste, monjes, el kamma que es brillante con el resultado brillante.
“¿Y en qué consiste, monjes, el kamma que es oscuro y brillante con el resultado oscuro y brillante? Este es el caso, monjes, de alguien que efectúa acciones corporales perjudiciales y no perjudiciales… acciones verbales perjudiciales y no perjudiciales… acciones mentales perjudiciales y no perjudiciales. Al efectuar estas acciones perjudiciales y no perjudiciales, él reaparece en el mundo perjudicial y no perjudicial donde se ve influido tanto por los por contactos perjudiciales como por los no perjudiciales, experimentando las sensaciones que son una mezcla de dolor y placer, al igual que los seres del mundo humano, del de algunos devas y de ciertos seres de los planos más bajos. En esto consiste, monjes, el kamma que es oscuro y brillante con el resultado oscuro y brillante.
“¿Y en qué consiste, monjes, el kamma que no es ni oscuro ni brillante con el resultado ni oscuro ni brillante, que lleva al fin del kamma? Este es el caso, monjes, de alguien con la intención de abandonar el kamma oscuro con el resultado oscuro, con la intención de abandonar el kamma brillante con el resultado brillante y con la intención de abandonar el kamma oscuro y brillante con el resultado oscuro y brillante. En esto consiste, monjes, el kamma que no es oscuro ni brillante con el resultado ni oscuro ni brillante, que lleva al fin del kamma.
“Éstos son, monjes, los cuatro tipos del kamma que han sido descubiertos, conocidos y comprendidos por mí.”
AN 4,234 Sonakayana Sutta – Sonakayana
[234] Entonces el brahmán Sikhamoggallana se acercó al Bienaventurado e intercambió con él cordiales saludos. Cuando estas cordiales charlas y palabras de bienvenida habían terminado, se sentó a un lado y dijo al Bienaventurado:
“En los días anteriores, Maestro Gotama, hace mucho tiempo, el brahmán estudiante de nombre Sonakayana se me acercó y me dijo: ‘El asceta Gotama prescribe la distancia del kamma. Pero al prescribir la distancia del kamma, aboga por la aniquilación del mundo. Este mundo, señor, que tiene el kamma como su sustancia, continúa mediante el sometimiento al kamma’”.
[El Bienaventurado:] “Yo ni siquiera recuerdo haber visto al brahmán estudiante Sonakayana. ¿Cómo entonces podría existir semejante discusión? He aquí, brahmán, estas cuatro clases de kamma que han sido proclamadas por mí, después de que las hube descubierto por mí mismo mediante el conocimiento directo. Y, ¿cuáles son esas cuatro? …”.
[El resto es idéntico al sutta anterior].
FUENTES:
“Vittharasuttam” en Chattha Sangayana . CD-Rom, versión 3.
THANISSARO BHIKHU [en línea] “AN 4,232 – Apartado 16” en Wings to Awakening – Part I: Basic Principles. http://www.accesstoinsight.org/lib/authors/thanissaro/wings/part1.html (18/06/2006)
WOODWARD, F.L. (2001) “In brief” y “In detail” en The Book of the Gradual Sayings (Anguttara Nikaya) or More-Numbered Suttas. Vol. II: The Book of the Fours. Págs. 238-239.
Bhikkhu Bodhi (2012). Sonakayana en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. P. 361.
“Sonakayanasuttam” en Digital Pali Reader
Traducido por Anton P. Baron
Editado por Anton P. Baron
Publicación del Bosque Theravada 2009-2014.
AN 3,101 Lonaphala Sutta – Discurso con el cristal de la sal
Este sutta se puede interpretar como una respuesta budista a la pregunta sobre «¿por qué a las buenas personas, a veces, les va mal, mientras que las malas, a menudo prosperan?».
[101] “Monjes, para cualquiera que diga: ‘Cuando una persona realiza una acción (kamma) de una determinada manera, de la misma manera va a experimentar su resultado’, no existe una vida santa, ni la oportunidad de poner fin al sufrimiento. Pero, para cualquiera que diga: ‘Cuando una persona realiza una acción (kamma), cuyos resultados han de ser experimentados, los mismos llegarán a su cumplimiento’, existe una vida santa y la oportunidad de poner fin al sufrimiento.
“Está el caso del individuo, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno, mientras que a otro individuo, esta misma insignificante mala acción, lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.
“Ahora bien, ¿qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno? Este es el caso, monjes, de alguien que no cultiva la contemplación del cuerpo, no desarrolla la virtud ni la mente. No tiene discernimiento y su vida es limitada, miserable y dolorosa. Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno.
“Y, ¿qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento? Este es el caso, monjes, de alguien que cultiva la contemplación del cuerpo, desarrolla la virtud y la mente. Tiene discernimiento, es de gran corazón y su vida es inconmensurable. Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.
“Suponed, monjes, que un hombre echara un cristal de la sal en un diminuto vaso de agua. ¿Qué pensáis: podría el agua contenida en el pequeño vaso llegar a ser salada y no apta para beber?”
“Sí, venerable señor”.
“¿Por qué?”
“Por la pequeña cantidad del agua contenida en un diminuto vaso, venerable señor, un cristal de la sal podría hacer salada el agua y no apta para beber”.
“Ahora suponed, monjes, que un hombre echara un cristal de la sal al río Ganges. ¿Qué pensáis: podría el agua contenida en el río Ganges llegar a ser salada y no apta para beber?”
“No, venerable señor”.
“¿Por qué?”
“Por la gran masa del agua contenida en el río Ganges, venerable señor, un cristal de la sal no podría hacer salada el agua ni hacerla no apta para beber”.
“De la misma manera, monjes, una insignificante mala acción lleva a un individuo directamente al infierno, mientras que a otro individuo, esta misma insignificante mala acción, lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.
¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno? Este es el caso, monjes, de alguien que no cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno.
“¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento? Este es el caso, monjes, de alguien que cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.
“Además, monjes, está el caso de alguien que está preso por una deuda equivalente a medio euro [1] , o está preso por un euro o por cien euros. Pero también, está el caso de personas que, por más que deban medio euro, un euro o cien euros, no están presas por causa de estas deudas. ¿Y qué clase de individuos, monjes, está presa por deber medio euro… un euro… cien euros? Este es el caso de alguien que es pobre, que tiene pequeñas posesiones y riquezas. Esta clase de individuos, monjes, es la que está presa por deber medio euro… un euro… cien euros. ¿Y qué clase de individuos, monjes, no está presa por deber medio euro… un euro… cien euros? Este es el caso de alguien que es rico, que tiene muchas posesiones y riquezas. Esta clase de individuos, monjes, es la que no está presa por deber medio euro… un euro… cien euros.
“De la misma manera, monjes, una insignificante mala acción lleva a un individuo directamente al infierno, mientras que a otro individuo, esta misma insignificante mala acción, lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.
¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno? Este es el caso, monjes, de alguien que no cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno.
“¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento? Este es el caso, monjes, de alguien que cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.
“Esto se parece también a un carnicero de cabras, quién está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca con aquella persona que roba las cabras, pero no está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca con otra persona que también roba las cabras. ¿Qué clase de personas un carnicero de cabras, está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca cuando roban las cabras? Este es el caso de alguien que es pobre, que tiene pequeñas posesiones y riquezas. Ésta es la clase de personas que un carnicero de cabras, está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca, cuando roban las cabras. ¿Y qué clase de personas un carnicero de cabras no está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca cuando roban las cabras? Este es el caso de alguien que es rico, que tiene muchas posesiones y riquezas. Ésta es la clase de personas que un carnicero de cabras, no está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca, cuando roban las cabras.
“De la misma manera, monjes, una insignificante mala acción lleva a un individuo directamente al infierno, mientras que a otro individuo, esta misma insignificante mala acción, lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.
¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno? Este es el caso, monjes, de alguien que no cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno.
“¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento? Este es el caso, monjes, de alguien que cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.
“Por eso, monjes, para cualquiera que diga: ‘Cuando una persona realiza una acción (kamma) de una determinada manera, de la misma manera va a experimentar su resultado’, no existe una vida santa, ni la oportunidad de poner fin al sufrimiento. Pero, para cualquiera que diga: ‘Cuando una persona realiza una acción (kamma), cuyos resultados han de ser experimentados, los mismos llegarán a su cumplimiento’, existe una vida santa y la oportunidad de poner fin al sufrimiento.
NOTA:
[1] En el original, kahaapa.na, una moneda equivalente a media corona. Los traductores al inglés utilizan nombres de las monedas actuales propias –half a dollar (“medio dólar”, Thanissaro Bhikkhu) y halfpenny (“medio penique”, F.L. Woodward), respectivamente- para tratar de contextualizar el significado.
FUENTES:
“Lonakapallasuttam” en Chattha Sangayana, CD-Rom, versión 3.
THANISSARO BHIKKHU [en línea] Lonaphala Sutta: The Salt Cristal.http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an03/an03.099.than.html (18/06/2006)
WOODWARD, F.L. (2006) “A grain of salt” en The Book of Gradual Sayings (Anguttara Nikaya) or More-Numbered Suttas. Vol. I: Ones, Twos, Threes. Lancaster, Pali Text Society. Págs. 227-230.
Traducido por Anton P. Baron
Editado por Anton P. Baron
Publicación de Bosque Theravada, 2008, 2009.
AN 6,63 Nibbedhika Sutta – Discurso penetrante
El Buda explica cómo adquirir seis cualidades mentales indispensables para alcanzar la destreza en su Dhamma: cada una de ellas, se analiza desde diferentes ángulos y puntos de vista.
6. Chakkanipatapali – Libro de los seis
Es la sexta división del Anguttara Nikaya con los suttas que contienen seis particulares temas del Dhamma o la enseñanza del Buda, cada uno.
AN 6,19 Maranasati Sutta – Discurso sobre la atención consciente puesta en la muerte
La muerte puede llegar en cualquiero momento: ¿Estás preparado?
AN 4,184 Abhaya Sutta – Discurso con Abhaya
El Buda explica a un brahmán, las cuatro maneras de vencer el miedo a la muerte.
[184] En esta ocasión, el brahmán Janussonin fue junto al Bienaventurado y, al llegar, lo saludó respetuosamente y se sentó a un lado. Cuando ya estaba sentado ahí, se dirigió al Bienaventurado con estas palabras: “Yo mantengo el siguiente punto de vista y esta es mi opinión: no existe nadie que, sujeto a la muerte, no tenga miedo ni terror a la muerte”.
“Brahmán, he aquí que existen aquellos que, sujetos a la muerte, tienen miedo y terror a la muerte. Pero también existen otros que, sujetos a la muerte, no tienen miedo ni terror a la muerte.
“¿Y quién es la persona que, sujeta a la muerte, tiene miedo y terror a la muerte? He aquí el caso de la persona que no ha abandonado la pasión, el deseo, el cariño, el ansia, la fiebre ni la avidez por la sensualidad. Entonces, ella cae enferma con una seria dolencia. Cuando cae enferma con una seria dolencia, se le ocurre el siguiente pensamiento: ‘Oh, aquellos queridos placeres sensuales se apartaron de mí y yo me he apartado de ellos’. Ella sufre y se atormenta, llora, golpea su pecho y desvaría. Ésta es la persona que, sujeta a la muerte, tiene miedo y terror a la muerte.
“Además, está el caso de la persona que no ha abandonado la pasión, el deseo, el cariño, el ansia, la fiebre ni la avidez por el cuerpo. Entonces, ella cae enferma con una seria dolencia. Cuando cae enferma con una seria dolencia, se le ocurre el siguiente pensamiento: ‘Oh, este mi querido cuerpo se aparta de mí y yo me aparto de él’. Ella sufre y se atormenta, llora, golpea su pecho y desvaría. Ésta también es la persona que, sujeta a la muerte, tiene miedo y terror a la muerte.
“Además, está el caso de la persona que no ha hecho lo que es bueno, no ha hecho lo que es saludable, no ha ofrecido protección a los atemorizados, sino que, por el contrario, ha hecho lo malo, lo salvaje y cruel. Entonces, ella cae enferma con una seria dolencia. Cuando cae enferma con una seria dolencia, se le ocurre el siguiente pensamiento: ‘Oh, yo no he hecho lo que es bueno, no he hecho lo que es saludable, no he ofrecido protección a los atemorizados, sino que, por el contrario, he hecho lo malo, lo salvaje y cruel. La fatalidad es el destino de aquellos que no han hecho lo que es bueno, no han hecho lo que es saludable, no han ofrecido protección a los atemorizados, sino que, por el contrario, han hecho lo malo, lo salvaje y cruel, y es ahí dónde yo me iré después de la muerte’. Ella sufre y se atormenta, llora, golpea su pecho y desvaría. Ésta también es la persona que, sujeta a la muerte, tiene miedo y terror a la muerte.
“Además, está el caso de la persona que tiene dudas y perplejidad, que no ha llegado a depositar su certeza en el Verdadero Dhamma. Entonces, ella cae enferma con una seria dolencia. Cuando cae enferma con una seria dolencia, se le ocurre el siguiente pensamiento: ‘Oh, yo tengo dudas y perplejidad, no he llegado a depositar mi certeza en el Verdadero Dhamma.’ Ella sufre y se atormenta, llora, golpea su pecho y desvaría. Ésta también es la persona que, sujeta a la muerte, tiene miedo y terror a la muerte.
“Éstas son, brahmán, las cuatro clases de personas que, sujetas a la muerte, tienen miedo y terror a la muerte.
“Pero, ¿quién es la persona que, sujeta a la muerte, no tiene miedo ni terror a la muerte? He aquí el caso de la persona que ha abandonado la pasión, el deseo, el cariño, el ansia, la fiebre y la avidez por la sensualidad. Entonces, ella cae enferma con una seria dolencia. Cuando cae enferma con una seria dolencia, se le ocurre el siguiente pensamiento: ‘Oh, aquellos queridos placeres sensuales se apartaron de mí y yo me he apartado de ellos’. Pero ella no sufre ni se atormenta, no llora, no golpea su pecho ni desvaría. Ésta es la persona que, sujeta a la muerte, no tiene miedo y terror a la muerte.
“Además, está el caso de la persona que ha abandonado la pasión, el deseo, el cariño, el ansia, la fiebre y la avidez por el cuerpo. Entonces, ella cae enferma con una seria dolencia. Cuando cae enferma con una seria dolencia, se le ocurre el siguiente pensamiento: ‘Oh, este mi querido cuerpo se aparta de mí y yo me aparto de él’. Pero ella no sufre ni se atormenta, no llora, no golpea su pecho ni desvaría. Ésta también es la persona que, sujeta a la muerte, no tiene miedo y terror a la muerte.
“Además, está el caso de la persona que ha hecho lo que es bueno, ha hecho lo que es saludable, ha ofrecido protección a los atemorizados, y no ha hecho el contrario: no ha hecho lo malo, lo salvaje ni cruel. Entonces, ella cae enferma con una seria dolencia. Cuando cae enferma con una seria dolencia, se le ocurre el siguiente pensamiento: ‘Oh, yo he hecho lo que es bueno, he hecho lo que es saludable, he ofrecido protección a los atemorizados, y no he hecho lo contrario: no he hecho lo malo, lo salvaje ni cruel. Buen destino está reservado para aquellos que han hecho lo que es bueno, han hecho lo que es saludable, han ofrecido protección a los atemorizados, y no han hecho lo contrario: no han hecho lo malo, lo salvaje ni cruel, y es ahí dónde yo me iré después de la muerte’. Entonces, ella no sufre ni se atormenta, no llora, no golpea su pecho ni desvaría. Ésta también es la persona que, sujeta a la muerte, no tiene miedo y terror a la muerte.
“Además, está el caso de la persona que no tiene dudas ni perplejidad, que ha llegado a depositar su certeza en el Verdadero Dhamma. Entonces, ella cae enferma con una seria dolencia. Cuando cae enferma con una seria dolencia, se le ocurre el siguiente pensamiento: ‘Oh, yo no tengo dudas ni perplejidad, he llegado a depositar mi certeza en el Verdadero Dhamma.’ Entonces, ella no sufre ni se atormenta, no llora, no golpea su pecho ni desvaría. Ésta también es la persona que, sujeta a la muerte, no tiene miedo ni terror a la muerte.
“Éstas son, brahmán, las cuatro clases de personas que, sujetas a la muerte, no tienen miedo ni terror a la muerte.
“¡Excelente, señor! ¡Realmente, magnífico! El Bienaventurado ha expuesto el Dhamma de diferentes maneras. Es como si alguien enderezara lo que estaba torcido, como si revelara, lo que estaba oculto, como si mostrara el camino a alguien que estaba perdido o si encendiera una lámpara en medio de la oscuridad, para que alguien dotado de buena vista pudiera percibir las formas. De esta manera, yo, venerable señor, voy a tomar el refugio en el Bienaventurado, en el Dhamma y en el Sangha. Qué el Bienaventurado me considere, de aquí en adelante, como uno de sus seguidores laicos.”
FUENTES:
“ Abhayasuttam ” en Chattha Sangayana. CD-Rom, Versión 3.
HARE, E.M. (2001) “Fearless” en The Book of The Gradual Sayings (Anguttara Nikaya) or More-Numbered Suttas. Vol. II: The Book of the Fours. Oxford, Pali Text Society. Págs. 180-182.
THANISSARO BHIKKHU [en línea] Abhaya Sutta: Fearless. <http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an04/an04.184.than.html > (18/06/2006)
Traducido por Anton P. Baron
Editado por Anton P. Baron
Publicación de Bosque Theravada, 2008.
AN 4,111 Kesi Sutta – Discurso con Kesi
El Buda explica a Kesi, el domador de caballos, cómo enseña el Dhamma. Esta brillante exposición, digna de ser estudiada de cerca por cualquier maestro, revela los diferentes niveles en los cuales opera una enseñanza efectiva. El Buda habla en términos que pueden ser comprendidos por el oyente (un domador de caballos), usando símiles que producen grandes efectos y, hábilmente, responde a la pregunta real que queda detrás de los cuestionamientos del estudiante: «Por favor, ¿podrías ser mi maestro?».
[111] En cierta ocasión, Kesi, el domador de caballos fue junto al Bienaventurado y, al llegar, lo saludó respetuosamente, sentándose a un lado. Ya sentado, el Bienaventurado se dirigió a él con estas palabras: “Tú, Kesi, eres un hombre que se dedica a entrenar, un entrenador de caballos que han de ser domados. ¿Y cómo, Kesi, tú entrenas a los caballos que han de ser domados?”.
“Venerable Señor, [a veces] entreno a los caballos que han de ser domados con gentileza, [a veces] con dureza y [otras veces] de ambas formas: con gentileza y con dureza”.
“Pero supón, Kesi, que algún caballo no quiera someterse ni al entrenamiento gentil, ni al entrenamiento duro, ni al entrenamiento de ambas formas: gentil y duro. ¿Qué harías, entonces, Kesi?”.
“Venerable Señor, si un caballo que ha de ser domado, no se somete ni al entrenamiento gentil, ni al entrenamiento duro, ni al entrenamiento de ambas formas, gentil y duro, entonces, Venerable Señor, lo destruiría. ¿Por qué? [Porque pensaría:] ‘No sea que esto se convierta en deshonra para mi linaje de domadores’. Sin embargo, Venerable Señor, el Bienaventurado es un insuperable entrenador de hombres que han de ser domados. Por favor, explique el Bienaventurado cómo entrena a los hombres que han de ser domados”.
“Kesi, [a veces] entreno a los hombres que han de ser domados con gentileza, [a veces] con dureza y [otras veces] de ambas formas: con gentileza y con dureza.
“Cuando uso la gentileza [digo:] ‘Así es el buen comportamiento corporal. Éste es el resultado del buen comportamiento corporal. Así es el buen comportamiento verbal. Éste es el resultado del buen comportamiento verbal. Así es el buen comportamiento mental. Éste es el resultado del buen comportamiento mental. Así son los devas, así son los humanos’.
“Cuando uso la dureza [digo:] ‘Así es el mal comportamiento corporal. Éste es el resultado del mal comportamiento corporal. Así es el mal comportamiento verbal. Éste es el resultado del mal comportamiento verbal. Así es el mal comportamiento mental. Éste es el resultado del mal comportamiento mental. Así es el útero del animal, así es el plano de los espíritus hambrientos’.
“Cuando uso la gentileza y la dureza [digo:] ‘Así es el buen comportamiento corporal. Éste es el resultado del buen comportamiento corporal. Así es el mal comportamiento corporal. Éste es el resultado del mal comportamiento corporal. Así es el buen comportamiento verbal. Éste es el resultado del buen comportamiento verbal. Así es el mal comportamiento verbal. Éste es el resultado del mal comportamiento verbal. Así es el buen comportamiento mental. Éste es el resultado del buen comportamiento mental. Así es el mal comportamiento mental. Éste es el resultado del mal comportamiento mental. Así son los devas, así son los humanos. Así es el útero del animal, así es el plano de los espíritus hambrientos’”.
“Pero, Venerable Señor, cuando algún hombre que ha de ser domado no quiere someterse ni al entrenamiento gentil, ni al entrenamiento duro, ni al entrenamiento de ambas formas, gentil y duro, ¿entonces, qué hace el Bienaventurado?”.
“Si un hombre que ha de ser domado, no se somete ni al entrenamiento gentil, ni al entrenamiento duro, ni al entrenamiento de ambas formas, gentil y duro, entonces, Kesi, lo destruyo”.
“¡Pero, no es propio del Bienaventurado atentar en contra de la vida! Y aún así, el Bienaventurado dijo: ‘Lo destruyo, Kesi’”.
“Esto es cierto, Kesi, no es propio del Bienaventurado atentar en contra de la vida. Pero, cuando un hombre que ha de ser domado, no se somete al entrenamiento gentil ni al entrenamiento duro, ni al entrenamiento de ambas formas, gentil y duro, entonces, Kesi, el Tathagata no lo considera como una persona digna de ser enseñada y amonestada. Sus instruidos compañeros en la vida santa, tampoco lo consideran como una persona digna de ser enseñada y amonestada. Este es el significado de ser totalmente destruido en este Dhamma y Disciplina: que el Tathagata no considere a una persona digna de ser enseñada y amonestada, y que sus instruidos compañeros en la vida santa tampoco lo consideren una persona digna de ser enseñada y amonestada”.
“¡Ciertamente, Venerable Señor, de esta manera uno estaría totalmente destruido en este Dhamma y Disciplina: cuando el Tathagata no lo considerara como una persona digna de ser enseñada y amonestada, y cuando sus instruidos compañeros en la vida santa tampoco lo consideraran como una persona digna de ser enseñada y amonestada!
“¡Excelente, Señor! ¡Realmente, magnífico! El Bienaventurado ha expuesto el Dhamma de diferentes maneras. Es como si alguien enderezara lo que estaba torcido, como si revelara, lo que estaba oculto, como si mostrara el camino a alguien que estaba perdido o si encendiera una lámpara en medio de la oscuridad, para que alguien dotado de buena vista pudiera percibir las formas. De esta manera, yo, Venerable Señor, voy a tomar refugio en el Bienaventurado, en el Dhamma y en el Sangha. Que el Bienaventurado me considere, de aquí en adelante, como uno de sus seguidores laicos”.
FUENTES:
“Kesisuttam” en Chattha Sangayana. CD-Rom, Versión 3.
HARE, E.M. (2001) “Kesi” en The Book of The Gradual Sayings (Anguttara Nikaya) or More-Numbered Suttas. Vol. II: The Book of the Fours. Oxford, Pali Text Society. Pp.116-118.
THANISSARO BHIKKHU [en línea] Kesi Sutta: To Kesi the Horsetrainer. (18/06/2006)
Traducción: Anton P. Baron
Edición: Anton P. Baron
Publicación de Bosque Theravada, 2008.