Práctica del Dhamma en Santi Forest – The Santi Forest’s way of practice

Julio F. pregunta:

¿Cuál es la forma de práctica del dhamma que el venerable enseña en Santi Forest?  

Eso require de una respuesta que sea o bien muy corta o bien muy larga. En cuanto a la corta: nuestra práctica se deriva principalmente de la Tradición tailandesa del bosque. De ahí aprendí mi comprensión (N. del T: o agradecimiento, no sé cual va mejor aquí) del Vinaya, respeto por la vida en comunidad como parte de una práctica holística del Dhamma, y el énfasis en una aplicación directa de las enseñanzas centrales del Buda. Además, me gusta el espíritu abierto y natural de la tradición tailandesa, en vez de poner demasiado énfasis en la meditación formal en períodos determinados. Generalmente, pienso que la gente que viene aquí está muy motivada, y prefiero darles el espacio y la soledad que necesitan para practicar en vez de forzarles a sentarse en una habitación con un montón de gente…Hemos hecho cambios a la Tradición tailandesa del bosque, siendo el más importante que enfatizamos el equilibrio entre el estudio y la práctica, en vez de despreciar el estudio como uno se encuentra a menudo en la tradición del bosque. Y por supuesto fomentamos la igualdad para las mujeres, incluyendo la ordenación de bhikkhunis. Esto ya ha creado grandes cambios, tanto internamente como en nuestra manera de llevar el monasterio, y estoy seguro de que veremos grandes contribuciones de la comunidad bhikkhuni en los próximos años. En general, evitamos los eventos y espectáculos abiertamente culturales, y nos situamos en una cultura budista no sectaria; muchos de nuestros simpatizantes vienen de países tradicionalmente Mahayana, como Vietnam o Taiwan, o de una educación no budista.

Metta

Bhante Sujato 

Tradujo del inglés: Pablo

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Julio F.’ question: 

2. What is the form of Dhamma practice that you teach in Santi Forest?

That needs an answer that’s either very short or very long. So as for the short one: Our practice is mainly derived from the Thai Forest tradition. From there I learnt my appreciation of Vinaya, respect for the community life as part of a holistic Dhamma practice, and emphasis on a direct application of the Buddha’s central teachings. In addition, I like the open, nature-focussed way of the Thai tradition, rather than too much emphasis on formal meditation in set periods. Generally, i think the people who come here are well motivated, and I would prefer to give them the space and the solitude they need for practice, rather than force them to sit in a room with a lot of other people… We have made changes to the Thai Forest tradition, the most important being that we emphasize a balance of study and practice, rather than deprecating study as one often finds in the Forest tradition. And of course we encourage equality for women, including bhikkhuni ordination. This has already made great changes, both internally and in how we go about running a monastery, and I’m sure we will see great contributions from the bhikkhuni community in coming years. Generally speaking, we avoid overtly cultural shows and events, and situate ourselves in a non-sectarian Buddhist culture; many of our supporters come from traditionally Mahayana countries, such as Vietnam or Taiwan, or from a non-Buddhist upbringing.
metta
Bhante Sujato

Método básico de meditación – The basic method of meditation

Pregunta de Julio F.:

-¿Cuàl es la forma de práctica meditativa que recomienda para los discípulos laicos que se encuentran fuera del contacto directo- cara a cara- con una sangha y de un maestro?

Querido Julio,

En cuanto a un método básico, te recomendaría la meditación en la respiración (anapanasati). Es una meditación simple y fácil de comprender, que la mayoría de la gente encuentra agradable, y que es beneficiosa desde el apaciguamiento de la mente más elemental hasta las comprensiones más profundas. Hay muchas guías para la meditación en la respiración, todas de las cuales tienen algo que ofrecer. Personalmente, me gusta el enfoque de Ajahn Brahm, que funciona muy bien para mí. Pero muchos otros prefieren, por ejemplo, el enfoque más centrado en el cuerpo de Ajahn Thanissaro. Los detalles de la técnica no importan tanto como la actitud de cuidado y atención que ponemos en ella.

Para un enfoque más exhaustivo a la meditación, te recomiendo las cuatro prácticas enseñadas por el Buda en el Meghiya Sutta: contemplación del cuerpo (incluyendo la consciencia de las posturas);  amor universal; meditación en la respiración y contemplación de la impermanencia (vipassana). Estas cuatro se equilibran y se complementan entre ellas, y cada una tiene un papel en la maduración de la mente.

Tradujo del inglés: Pablo


Julio F.’ question:

What is the form of meditative practice you would reccomend for the lay disciples who are not in direct contact –face to face- with a Sangha and a teacher?

Dear Julio,

As a basic method, I would recommend breath meditation (anapanasati). This is a simple, easy to understand meditation that most people find very agreeable, and which is beneficial right from the most elementary calming of the mind all the way to the deepest insights. There are many guides to breath meditation, all of which have something to offer. Personally I like the approach of Ajahn Brahm, which works very well for me. But many others prefer, for example, Ajahn Thanissaro’s more body-centered approach. The details of the technique do not matter so much as the attitude of care and mindfulness we bring to it.

For a more comprehensive approach to meditation, I recommend the four practices taught by the Buddha in the Meghiya Sutta (http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/kn/ud/ud.4.01.than.html): body contemplation (including awareness of postures); loving kindness; breath meditation; and contemplation of impermanence (vipassana). These four balance and complement each other, and each has a hand in the maturing of the mind.

¿Eclecticismo?

Hoy he estado de charla con la masajista de mi madre (que no solo es masajista sino también osteópata, y hace reiki, y está muy metida en el rollo «new-age energético etc»), y me ha preguntado por mis «meditaciones».

Ha usado un montón de términos, preguntándome por la finalidad de mi meditación (que si era viaje astral, que si era «ir al fondo»…¿qué es «ir al fondo»?), y cuando le he explicado que básicamente observábamos nuestra mente para ver cómo surgían los pensamientos, emociones, deseos, etc. y qué ocurría ahí, me ha dicho: «Ah, sí, eso es como esa técnica que hacía yo en la que metia los pensamientos en burbujas y los hacía desaparecer». Y luego se ha puesto a hablarme sobre el poder del pensamiento, las conexiones energéticas, y demás cosas que no he entendido.

Llevo ya un tiempo un poco extrañado frente a estas actitudes. No me malinterpretéis, no tengo nada en contra de este tipo de eclecticismo new-age de terapias limpiadoras de complejos multienergéticos que llevan allí desde el origen del transuniverso que precedió a todo lo anterior y que es la Gran Madre de todas las cosas, que son solo Una. A veces tengo algún pensamiento maligno que otro (y eso es la mente, al fin y al cabo), pero que cada uno haga con su vida lo que quiera. Lo que me extraña es ver eso en practicantes de meditación budista.

Entendedme. Cuando yo empecé a practicar, fue con los compis de Bosque Theravada, allá cuando «solo» éramos un grupo de Yahoo, y toda la gente que escribía eran practicantes budistas, conocedores del Dhamma (con sus más y sus menos, claro), y que tenían una meta común: el fin del sufrimiento. Erais gente como yo, que buscabais respuestas a la tristeza en nuestras vidas, y algo que nos sacase de ella. Pero, cuando comencé a meditar con Jerome, me encontré con gente que combinaba la meditación con todo tipo de creencias «new-age» y, lo que me extrañó más todavía, equiparaban todo eso al Buddha-Dhamma.

Mi primera pregunta fue «¿cómo lo hacen?». Conozco a un monje que estudia el Tao te King, a Krishnamurti, a Nisargadatta y al Buda, y entiendo que eso tiene un denominador común. Pero, ¿cómo se integran las fibras electromagnéticas de tu espalda con las cuatro nobles verdades? Es verdaderamente extraordinario. De veras, si eso les ayuda a conseguir lo que quieran conseguir, bravo por ellos. Yo me quedo con mi respiración y el caminito este de ocho pasitos, que ya es bastante.

Que os vaya bien
Un abrazo

Retiro con Ajahn Sister Metta

Bueno, por fin me siento a escribir sobre el retiro de este fin de semana…Es extraño, parece que haya pasado un siglo, y se acabó hace solo dos días…curiosa impermanencia.

¿Cómo escribir de todo lo que pasó y se habló en el retiro en tan pocas líneas? ¿cómo acordarme de todo? Sería más fácil decir que hubo mucho Dhamma, y así os enterarías mejor. Pero intentaré relataros alguna anecdotilla, para que tengáis una imagen de lo que fue este fin de semana para mí. Ajahn Metta (o Ajahn Sister Metta, para que todos sepamos que es una monja) es una mujer encantadora. Apacible, con voz suave, sonrisa contagiosa, considerada…Tras prohibir terminantemente el vino en las comidas (con risas entre medias), nos comentó su sorpresa al ver que había planeados períodos de cena, ¡en un retiro de meditación! Nos recomendó no cenar, por supuesto, pero aclaró, como repetiría en muchas ocasiones, que era nuestra elección, y que teníamos que hacerla en función de nuestras condiciones: cada persona es distinta, y tiene una percepción distinta de las cosas, así que cada uno es libre de tomar sus decisiones.

En cuanto al aspecto práctico, se centró mucho en la exploración de los 5 agregados, su comprensión y su observación para comprender que son anicca, dukkha y anatta. Muy «vipassanizado», como veis (aunque afirmó que, a pesar de lo que afirman otros monjes, ella considera que tanto samatha como vipassana tienen que ir mano con mano para llegar a buen puerto; dijo que no se podía hacer vipassana si no tenías la mente calmada antes). Así, aprendí a distinguir los distintos agregados, a observarlos, a ver que, aparte de ellos, no hay nada «más» detrás, no hay un «yo». Por primera vez, tuve un pequeño vistazo de lo que es anatta durante la meditación, y la verdad es que fue bastante chulo: caminar sin caminante, observar sin observador, etc. Pero quizás escriba otra entrada sobre esto.

Hablé con Sister Metta sobre mis dudas morales respecto a tomar la vida de animales y plantas en mis experimentos. Su respuesta fue que sí, eso se consideraba Incorrecto Modo de Vida, y ella me recomendaba no tomar ninguna vida (aunque me dijo que no tenía intención de juzgarme). Sí, me dijo, para vivir, otros tienen que morir, y me recomendó comer solo plantas (porque las plantas son seres no sintientes y las consecuencias kármicas de matarlas son menores). Y que, en mis experimentos, si tenía la elección de matar o no, que no lo hiciera. Pero que, si fuese a hacerlo, tuviese muy clara mi intención, y desease un buen renacimiento a esos animales/plantas a los que estuviese matando. Más o menos, esta es la versión resumida (si queréis más detalles, os cuento más).

[Esto me creó una gran confusión, porque le tengo un gran apego a la Biología, pero entendí que desde la ortodoxia Theravada, no había ninguna manera de aceptar esto. Pasé por momentos de aceptación, y ayer volví a angustiarme, hasta que decidí dejar de hacerlo y seguir con mi carrera, a pesar del primer precepto…si en algún momento me horrorizo de lo que estoy haciendo, cambiaré de profesión]

¿Qué más? Me traje nuevas técnicas para meditar (básicamente, vipassana como no lo había hecho antes), un librito de Ajahn Sumedho (Teachings of a monk & Now is the knowing) que nos regaló Ajahn Mett, y que me ha permitido redescubrir las enseñanzas de este monje, que tan olvidado tenía (le voy a dar un repaso este verano, porque merece la pena); redescubrí la importancia de la atención, y entendí por qué la atención por sí sola no sirve para nada, más que para ver, pero que sin ella, nada funciona correctamente (no por nada es el primer factor de iluminación).

Tuve una crisis budista en mitad del retiro, pero se me pasó a las dos horas. Me lo pasé muy bien con la gente (tengo que esrcibir una entrada sobre el eclecticismo), y otra vez de vuelta a la vida «normal». Me siento distinto, pero tampoco me acuerdo de cómo me sentía antes (quizás el cambio haya sido muy sutil); el «efecto retiro» dura, y de momento soy feliz como una perdiz. Aparece algo de dukkha de vez en cuando, y se va como viene. Parece que voy comprendiendo mejor cómo funciona esta cabecita…y es guay. Así que ya veremos cómo se desarrolla esto.

 Ahora me voy a escuchar el «Like a hurricane» de Neil Young, que se me ha antojado. Que la práctica os sea beneficiosa.

 

PD: Hoy volvimos a reunirnos con Ajahn Metta para charla y meditación y Madrid (también vino José-webmaster), y retomamos puntos que habíamos tocado en el camino. Pero que os cuente José, que él se acordará mejor, jaja.

PD2: Sister Metta me volvió a mandar sus mejores deseos y bendiciones para Upasika.

PD3: José, parece que hay problemas con las etiquetas del blog, ¿puedes hacer algo?

Redefiniendo (y la confusión asociada)

El martes pasado maté a un pollito.

Llevo un tiempo queriendo escribir esto, pero la falta de tiempo y el pensar que el dilema estaba superado hicieron que no me pusiese a ello. Hoy, mientras me duchaba, me he visto envuelto y atrapado en la maraña de dudas que todavía me asaltan, y he decidido contároslo.

 Cuando empecé a estudiar Theravada, lo veía como una doctrina que englobaba todos los aspectos de la vida: la moral, el cognitivo, etc. Pero, desde hace un tiempo, vengo dudando de esa visión «dogmática» del budismo, y lo he tomado más como un medio para obtener un fin (que no es otro que el Nibbana). Pero eso conlleva una gran confusión.

No me voy a extender ahora sobre esta confusión, pero os diré que uno de los puntos más conflictivos (sobre el cual os escribo hoy) es el primer precepto, no hacer ningún daño.

Como muchos de vosotros sabéis, estudio Biología, la ciencia de los seres vivos. Esta implica, en ocasiones, la manipulación de estos compañeritos para descubrir sus secretos y que de alguna manera puedan servir de ayuda a la humanidad (y mejorar nuestra manera de relacionarnos con ella, salvando a la larga más vidas de las que tomamos, quizás).Desde que he empezado la carrera, he asesinado a unas cuantas plantas (para mi herbario de botánica y en las prácticas de fisiología vegetal), a unos hongos (en un experimento en genética, tras cultivarlos y recoger su DNA), muchos millones de bacterias y, el otro día, un pollito (lo sacamos del huevo fecundado y murió al poco tiempo asfixiado, supongo). Todo esto sin contar las perrerías a las pobres ratas, a las plantas, etc etc etc.

En un primer momento, esto me llevó a reflexionar sobre la profesión de biólogo: si inevitablemente tengo que fastidiar a algunos seres vivos, quizás no sea el mejor trabajo que pueda coger. Pero entonces vi que cualquier profesión (incluso estar vivo) conlleva hacer daño, directa o indirectamente, a otros seres vivos. Para que nosotrso vivamos, otros tienen que morir; así es la vida.

Esto me causó gran sufrimiento y aflicción. ¿Qué voy a hacer? ¿Qué puedo hacer? Tras un tiempo de agobios continuos, encontré una respuesta que creí satisfactoria: que mientras respete y honre la vida que estoy tomando, estará bien. Agaradeceré las vidas que tome, y seré consciente de todos los seres que, con su muerte, están permitiendo mi vida.

 La experiencia con el pollo el otro día me volvió a atormentar. Me planteé a partir de qué punto es «lícito» tomar la vida de otro ser vivo. Sí, podría decir, la ciencia ayuda a que nuestra vida sea «mejor». Y me podría creer eso. Pero sé que, de no existir la ciencia, el Nibbana podría ser alcanzado igualmente (considero necesario aquí solamente lo que es imprescindible para alcanzar el Nibbana). Entonces, ¿qué me queda? ¿Soy egoísta por estudiar a los seres vivos? ¿Debería dedicarme a la pastelería?

 Lo peor de todo es que el sufrimiento no viene de quitar esas vidas en sí, proque no sentí crueldad en mí cuando lo hice, y agradezco inmensamente a estos compañeritos que me dejen sus vidas para que pueda aprender. El sufrimiento viene del miedo a ser juzgado por mis amigos budistas, como vosotro; del apego que le tengo a la Biología, y el miedo que me da plantearme empezar otra profesión ahora (cuando además no estoy convencido de que otras sean mejores); y del miedo a equivocarme con esta decisión (¿y si genera tanto mal kamma que no puedo alcanzar el Nibbana?).

 Quizás para vosotros esto sea una tontería, pero es un dilema muy importante para mí ahora mismo, y que no acabo de saber resolver (quizás porque no me creo lo que digo del todo)…una parte de mí dice: «Evita matar, y si lo haces, respeta esa vida». Pero tengo miedo de ser arrogante, de querer interpretar lo que dijo el Buda a mi manera, de estar obviando algo importante…y el miedo no lleva a ninguna parte.

 Os escribo porque la catarsis funciona en ocasiones, y porque confío en vuestro buen consejo, mis amigos en el Dhamma. Ahora voy a meditar, y a quitarme un poco este apego que tanto me incomoda.

¿Cómo hacer preguntas al Bhikkhu Sujato?

El Venerable Bhikkhu Sujato abrió este blog para ofrecer a los usuarios del Bosque Theravada la oportunidad de hacerle preguntas o consultas referentes a la práctica budista, la meditación o algún otro tema relacionado con la espiritualidad en general.

El procedimiento de las respuestas no va a ser, sin embargo, inmediato. Siendo el Bhante una persona angloparlante, tendremos que traducir primero vuestras consultas para, luego, enviárselas a él (os que podéis escribirlas  en ambos idiomas hacedlo libremente). Tampoco podemos ocuparlo con demasiada frecuencia, sabiendo que él es abad de un monasterio, dirige las comunidades de láicos y lleva a cabo múltiples proyectos. De modo que las preguntas, las recogeremos–dependiendo de su número- cada quince días o una vez al mes.

Podéis utilizar esta misma entrada para a hacer vuestras consultas en el espacio de los “Comentarios”.

Puesta al día

Sigo mi periplo (de práctica) por el extremo oriente, practicando chan/zen, leyendo a los viejos maestros chinos y desmontando la historia/mitología del zen.

Con todo, mi aproximación sigue siendo pragmática y desde las enseñanzas que en su día transmitió el maestro Gotama pero estoy aprendiendo mucho, sobre todo a la hora de aplicar ciertas herramientas de meditación.

El cambio me vino muy bien, en una época en la que estaba muy «enladrillado» en los estadios de jhana o de anapanasati y en estos meses estoy soltando muchas cadenas e ideas preconcebidas. Curiosamente este cambio de perspectiva me ha posibilitado abrirme a ciertos mensajes de Ajahn Chah (gracias NoYo) que me han abofeteado, literalmente, la conciencia.

Estoy escribiendo regularmente (?) en otro sitio, básicamente porque lo hago en inglés y porque trato de temas que no están relacionados con el budismo theravada. Sin embargo, considero este sitio, BT, un poco como mi centro budista virtual y me gusta volver aquí, así que aquí van estas líneas para decir un poco por donde ando. 

Mensaje para el Bosque Theravada – Message to Bosque Theravada’s users

Introducción del traductor

Cuando Bhikkhu Sujato accedió generosamente a tener un blog en nuestra web, para que nuestros usuarios y visitantes puedan hacerle preguntas referentes a la práctica budista, la meditación u otro tópico relacionado con el budismo o con la espiritualidad, en general, le pregunté si podría escribir algunas palabras iniciales dirigidas especialmente a nosotros. El Bhante, no solamente accedió gustoso, sino que también me preguntó sobre algún tema específico que podría sernos especialmente útil. Se me ocurrió, entonces, contarle sobre la peculiaridad de este grupo que conformamos los colaboradores de esta web, la cual consiste en este curioso hecho, según el cual casi ninguno de nosotros ha conocido al otro en la vida real. Consecuentemente, (1) esta web es el único lugar de nuestros encuentros y (2) en nuestros respectivos lugares de residencia, en la mayor parte de los casos, estamos destinados a realizar nuestra práctica, casi solitariamente. Precisamente a ésto, se debe el contenido del siguiente mensaje que Bhikkhu Sujato dirige a nosotros.


Mensaje inaugural del Bhikkhu Sujato para los usuarios del Bosque Theravada

 

Durante mi estadía en Malasia, una vez remarqué a un grupo de personas, que nunca me sentía sólo, excepto cuando estaba dentro de una muchedumbre. Por alguna razón, a ellos les pareció esto como algo gracioso, pero yo nunca entendí por qué y estoy tratando de encontrar la razón, hasta el día de hoy.

Pero aquello lo dije muy seriamente. Estando a solas, somos intocables. Somos autosuficientes. Somos dueños de nuestras propias vidas. Además, existe un consuelo en la soledad; hay una tranquilidad que se origina en haber mitigado las pretensiones relacionadas con las expectativas sociales y nuestras respuestas a ellas. Nos damos cuenta de que todo esto es fácil de resolver dentro de nosotros mismos, cuando seguimos nuestro propio ritmo. Cuando miramos la soledad con el corazón puro, tanto la meditación como la contención llegan a ser algo natural.

Sin embargo, este consuelo, hasta cierto punto, es una ilusión. No importa qué tan quietos y tranquilos estemos, aún así nuestras vidas inexorablemente están ligadas a los demás. Todos los días inhalamos el aire que ha sido exhalado por los árboles; tomamos el agua que se originó en el océano; nos alimentamos de la comida que produjo la tierra. Cada momento consciente de nuestras vidas, nos recuerda este profundo sentido de la conexión.

Y así la paradoja de la vida espiritual: el Buda nos alienta a buscar la soledad, a evitar la excesiva socialización, a buscar la paz en nuestros propios corazones. Y, sin embargo, él dijo su célebre frase, según la cual la amistad espiritual es la totalidad de la vida santa. Ésta es una de estas cosas, las cuales un observador casual mira como una paradoja, pero que se convierte en una profunda verdad, para un practicante espiritual.

En el sentido práctico, nosotros necesitamos a ambas cosas: la soledad y la compañía espiritual. Formar una comunidad budista, en gran medida, consiste en gestionar esta dinámica: ni excesivamente mucho, ni demasiado poco. Nuestros compañeros espirituales –sean ellos monjes o budistas de la Red Internet- velan por nosotros y nos ayudan cuando estamos en alguna necesidad. Y por otro lado, de nuestra soledad proviene la fuerza y la sabiduría que nos permite ayudar a otros, cuando se encuentran necesitados.

Bhante Sujato

Tradujo, para el Bosque Theravada: Isidatta

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When I was staying in Malaysia, I once remarked to a group of people that I never feel lonely, except when I’m in a crowd. For some reason, they thought this was very funny. I’ve never quite understood why, I guess it was just of the moment.
But it was meant very seriously. Alone, we are whole. We are self-sufficient. We are the agents of our own lives. And there is solace in solitude; an ease that comes from relaxing the pretenses of social expectations and responses. We find it easy to settle into our own rhythms, to find ourselves. Meditation becomes natural, restraint becomes normal, if we seek solitude with a pure heart.

Yet this solace is, to some extent, an illusion. No matter how quiet and easeful we may be when alone, our lives are still inextricably bound with others. Every day we breathe air that has been breathed out by the trees; we drink water that has arisen from the ocean; we eat food that has fromed from the earth. Every waking moment of our lives is a reminder of this deep sense of connection.
And so the paradox of spiritual life: the Buddha encouraged us to seek our solitude, to avoid excessive socializing, to seek peace in our own hearts. And yet he famously said that spiritual friendship is the whole of the holy life. This is another of those things that, to a casual observer, looks like a paradox, but to a spiritual practitioner becomes a deep truth.
In a practical sense, we need both solitude and spiritual companionship. Forming a Buddhist community is largely about managing this dynamic; not too much nor too little. Our spiritual companions – whether fellow monastics, or internet buddies – look out for us and help us when we are in need. And in our solitude we find the strength and wisdom to help them when they are in need.

Bhante Sujato

 

 

Perfil del Bhikkhu Sujato – Bhikkhu Sujato’s Profile

El Bhikkhu Sujato (Anthony Best) es un monje australiano que recibió su plena ordenación en Tailandia en 1994. Actualmente es al abad del monasterio Santi Forest Monastery cerca de Sydney, Australia y secretario de “Australian Sangha Association” (La Asociación del Sangha Australiano). Bhikkhu Sujato está activamente involucrado en la ayuda relacionada con el establecimiento de la orden monástica femenina dentro de la Tradición del Bosque.

Bhante Sujato (Anthony Best) nació en Perth, en Australia Occidental el día 4 de noviembre de 1966. Creció en una familia católica liberal y asistió a la escuela “Christian Brothers” (Hermanos Cristianos). Impresionado por la profunda visión del mundo, que abrió para él la ciencia, y especialmente la teoría de la relatividad, rechazó sus creencias católicas en la época de adolescente.

Estudió filosofía y literatura en University of Western Australia por dos años, pero luego dejó sus estudios para dedicarse a tocar la música rock con la guitarra. Junto con la cantante Peggy van Zalm, formó “Martha’s Vineyard”, una exitosa banda del rock alternativo o independiente (Indie rock) en fines de la década de los ochenta, la cual, sin embargo, se disolvió antes de realizar todo su potencial.

Luego de rondar los escenarios de la música alternativa por unos años, se sintió desilusionado y, necesitando algún un cambio drástico, en 1992 se fue a Tailandia. Allí, a pesar de no haber tenido experiencia previa alguna con el budismo, cayó en un retiro intensivo en el monasterio de Chieng Mai. Más tarde empezó a buscar la manera de encarnar y profundizar la perspicacia que esta experiencia le ofreció. Luego de año llegó a Wat Pa Nanachat, el monasterio internacional de la Tradición del Bosque, destinado para los monjes angloparlantes de la tradición de Ajahn Chan. Allí pidió a ser ordenado como novicio y luego de un año, recibió la ordenación plena como bhikkhu, el día 5 de mayo de 1994.

Pasó tres vassas estudiando al lado del Ajahn Brahm en el monasterio Bodhinayana y varios años en los remotos ermitaños y cuevas de Tailandia y Malasia. Al principio del año 2003 Bhante Sujato regresó a Australia, llegando a una propiedad conocida en aquel entonces como la Citta Bhavana Hermitage (Ermitaño Citta Bhavana). Entonces, tomó la decisión de desarrollar dentro el ermitaño la práctica monástica, por lo cual se cambió su nombre a Santi Forest Monastery. A partir de este momento, el monasterio creció rápidamente, llevando a cabo importantes hitos, incluyendo la primera ordenación de una samaneri (novicia) el día 9 de marzo de 2008 y de varios bhikkhus upasampatha (de ordenación plena), sin mencionar a varios proyectos de construcción, algunos concluidos y otros en proceso de complementación.

La visión del monasterio, desde sus inicios, incluía el rol de las monjas y el Bhikkhu Sujato llegó a ser bien conocido por su expreso y fervoroso apoyo a favor de la ordenación plena del linaje de las bhikkhunis, siendo éste el punto más controversial dentro del budismo Theravada contemporáneo.

La influencia más importante que el Bhikkhu Sujato recibió para su desarrollo espiritual tiene un triple origen. El más obvio es el estilo de vida de la Tradición del Bosque, en el cual se sumergió. Esto demandaba una estricta aplicación del código monástico budista de la disciplina (Vinaya) y un continuo recuerdo sobre que la vida entera de uno tiene que estar dedicada a la práctica.

La segunda gran influencia proviene de las enseñanzas del Buda más antiguas. Habiendo estudiado casi diez años las escrituras canónicas en lengua pali, llegó a estar cada vez más consciente del destacado, pero poco conocido hecho de la existencia de miles de pasajes paralelos en los textos chinos, sánscritos y tibetanos. Esta congruencia es considerada como el indicio más importante sobre la historicidad del mensaje original del Buda, y el Bhante Sujato ha tomado la iniciativa de introducir los estudios de los textos comparativos de las diferentes tradiciones de la comunidad budista.

La tercera gran influencia proviene de sus dos principales maestros de meditación. Del poco conocido monje tailandés Ajahn Maha Chatchai, quien enseñaba la práctica del amor benevolente (metta), la cual es la columna vertebral de meditación y enseñanza del Bhikkhu Sujato. De Ajahn Brahm, por otro lado, aprendió especialmente cómo entender la práctica dentro del contexto global del camino del Buda. En los últimos años, el Bhante Sujato ha enseñado el Dhamma y la meditación a varios tipos de audiencias, tanto en su área local como internacionalmente, y ha hablado en distintas grandes conferencias budistas internacionales y otros eventos.

En sus escritos explora las escrituras budistas más antiguas, usando el enfoque comparativo e histórico para ilustrar el proceso de formación de la ideología e identidad budistas; entre sus libros destacan: “A Swift Pair of Messengers” (Un par de mensajeros veloces), “A History of Mindfulness” (Historia de la atención consciente), “Beginnings” (Principios) y “Sects & Sectarianism” (Sectas y sectarismo).

Un campo especial de su interés constituye el rol de la mujer en el budismo y, particularmente, el reestablecimiento de la orden de las bhikkhunis dentro de la tradición Theravada. El Bhante Sujato faculta sus textos críticos en argumentos para influir en este urgente dilema moderno, a la par que trabaja para establecer realmente la comunidad de las bhikkhunis en Santi.

El Bhante Sujato ha actuado y hablado sin temor a favor de la ordenación de las bhikkhunis. Además, ha expresado explícitamente su deseo genuino en estas palabras: “Mi vocación es la de trabajar con el Sangha internacional para establecer la cuádruple comunidad mundial. Pienso que necesitamos aceptar que aquí es dónde radica el futuro” (Fragmento de “Dark Matter” – en inglés).


Fuente:  Santi Forest Monastery

Tradujo del inglés: Isidata


Bhante Sujato (Anthony Best) was born in Perth, Western Australia on 4/11/1966. He was brought up in a liberal Catholic family and attended a Christian Brothers’ school. Impressed by the profound visions of the world opened up through science, and especially the Theories of Relativity, he rejected his Catholic beliefs while in his teens.

He read philosophy and literature at the University of Western Australia for two years, but left to play rock n’ roll guitar. Together with the singer Peggy van Zalm, he formed Martha’s Vineyard, a successful indie band in the late eighties, which however broke up before realizing its potential.

After a number of years drifting around the alternative music scene, he became disillusioned and, needing a drastic change, went to Thailand in 1992. There, despite having no previous experience of Buddhism, he fell into an intensive retreat at a monastery in Chieng Mai. Afterwards he began to seek ways to embody and deepen the insights offered by this experience. Within a year he had arrived at Wat Pa Nanachat, the International Forest Monastery run for and by English-speaking monks in the tradition of Ajahn Chah. He asked for and was granted novice ordination, and in the following year took full ordination as a bhikkhu on 5/5/1994.

He spent three vassa studying under Ajahn Brahm at Bodhinayana Monastery, and several years in remote hermitages and caves in Thailand and Malaysia.  In early 2003 Bhante Sujato returned to Australia, arriving at the property then known as the Citta Bhavana Hermitage. The decision was made to develop the hermitage into a training monastery, and the name was changed to Santi Forest Monastery. Since that time the monastery has grown rapidly and has accomplished a number of milestones, including the first samaneri ordination on 9th Mar 2008 and many bhikkhu upasampatha, not to mentioned the various completed or on going building projects and many more future projects pertaining to the financial situation.

The vision for the monastery has always included a role for nuns, and Bhante Sujato has become well known for his articulate and passionate support for the fully ordained bhikkhuni lineage, the most pressing controversy within contemporary Theravada Buddhism.

The main influences in Bhante Sujato’s spiritual development have been threefold. Most obvious is the lifestyle of the forest tradition in which he was immersed. This demanded a strict application of the Buddhist monk’s code of discipline (Vinaya) and the repeated reminder that one’s entire life must be dedicated to the practice.

The second great influence was the Buddha’s early teachings. Having spent nearly ten years studying the canonical Pali scriptures, he became increasingly aware of the outstanding and little-known fact of the existence of thousands of parallel passages in Chinese, Sanskrit, and Tibetan texts. This congruence is regarded as the single most important historical clue to the Buddha’s original message, and Bhante Sujato has taken the lead in introducing cross-tradition text studies to the Buddhist community.

The third major spiritual influence comes from his two main meditation teachers. From the little-known Thai monk Ajahn Maha Chatchai he learnt the practice of loving-kindness that still forms the backbone of his own meditation and teaching. From Ajahn Brahm he learnt especially how to understand this practice within the overall context of the Buddha’s path. In recent years Bhante Sujato has taught Dhamma and meditation to a varied audience in his local area and internationally, and has spoken at several major international Buddhist conferences and events.

His writings explore the earliest Buddhist scriptures, using a comparative and historical approach to illuminate the process of formation of Buddhist ideology and identity; books include A Swift Pair of Messengers, A History of Mindfulness, Beginnings, and Sects & Sectarianism.

A special field of interest is the role of women in Buddhism, and particularly in the revival of the bhikkhuni order within the Theravada tradition. Bhante Sujato brings his text-critical faculties to bear on this urgent modern dilemma, in addition to his work in actually establishing a bhikkhuni community at Santi.

He has acted and spoken fearlessly on supporting the bhikkhuni ordination. He had explicitly expressed his genuine wish (see Dark Matter) in the statement, «My vocation is to work with the international Sangha for the establishment of the four-fold community worldwide. I think we need to accept that this is where the future lies.»

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Enlaces relacionados/Links: 

Pagina de Santi Forest Monastery, donde Bhikkhu Sujato es el abad  (en inglés) [Web site of Bhikkhu Sujato’s Monastery].

Publicaciones del Bhikkhu Sujato: sus libros, ensayos, traducciones, recursos de audio y video  (en inglés) [Bhikkhu Sujato’s books, essays, translations and audio/video resources].

Dhamma Net, reúne una gran cantidad de audios y videos con las pláticas del Bhikkhu Sujato  (en inglés) [Bhikkhu Sujato’s discourses in audio and video].

Online Sutta Correspondence Project,  es uno de los proyectos auspiciados por el Bhikkhu Sujato, con el cual se propone facilitar el estudio comparativo de los textos budistas en pali, chino, tibetano y sánscrito enfocado hacia la identificación de la enseñanza budista más antigua y pre-sectaria (en inglés) [Bhikkhu Sujato’s project that facility enables one to identify the Chinese, Tibetan, and Sanskrit «parallels» or «counterparts» to the suttas of the four main Pali Nikayas – or vice versa].