2. Nidanavagga – Libro de la causalidad

La segunda parte del Samyutta Nikaya contiene 286 suttas según el método de conteo de Bhikkhu Bodhi, divididos en samyuttas de 12 al 21. El nombre de este libro proviene de la primera samyutta que se ocupa de uno de los principios filosóficos más profundos del budismo temprano, que es el origen dependiente.

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SN 41,3 Dutiya-Isidatta Sutta – Segundo discurso con Isidatta

¿Cómo se origina la idea de la identidad personal? En este sutta, el Venerable Isidatta ofrece respuesta a esta pregunta. Isidatta fue un joven y sabio monje del bosque, quién no estimó lo suficiente la propuesta del monje mayor para ser un maestro del Dhamma y, prefiriendo la quietud del bosque, simplemente desapareció. 

 


[Leer en pali]

En cierta ocasión un grupo de monjes mayores estaba viviendo en Macchikasanda, en el bosquecillo silvestre de mangos. Entonces Citta, el dueño de casa, se acercó al grupo de los monjes mayores  y, rindiéndoles homenaje, se sentó a un lado y se dirigió a ellos con estas palabras:

“Venerables señores, por favor, que los monjes mayores accedan a aceptar mañana una comida de mi parte”.

Y los monjes mayores aceptaron en silencio. Luego Citta, el dueño de casa, habiendo entendido que los mayores habían accedido, se levantó de su asiento, les rindió el homenaje y partió de allí, cuidando, por respeto, que los monjes mayores quedaran siempre a su derecha.

Cuando pasó la noche, a la mañana siguiente, los monjes mayores se vistieron, tomaron sus tazones y ropa exterior, y fueron a la residencia de Citta, el dueño de casa. Ahí se sentaron en los asientos especialmente preparados para ellos. Entonces, Citta, el dueño de casa, se acercó a los monjes mayores, les rindió homenaje, se sentó a un lado y se dirigió al venerable líder de los monjes con estas palabras:

“Venerable Anciano, he aquí que existen diferentes opiniones surgidas en el mundo, como que ‘el mundo es eterno’ o ‘el mundo no es eterno’; ‘el mundo es finito’ o ‘el mundo es infinito’; ‘el alma y el cuerpo es lo mismo’ o ‘el alma es una cosa y el cuerpo es otra’; ‘el Tathagata existe después de la muerte’, ‘el Tathagata no existe después de la muerte’, ‘el Tathagata tanto existe como no existe después de la muerte’ o ‘el Tathagata ni existe ni no existe después de la muerte’. Todas estas opiniones, como también los sesenta y dos puntos de vista, están descritos en el Brahmajala [1] . Ahora bien, ¿cuándo lo que está presente en estas opiniones llega a la existencia y cuándo lo que está ausente en estas opiniones no llega a la existencia?”.

Cuando esto fue dicho, el venerable líder de los monjes guardó silencio. Entonces, por segunda y por tercera vez Citta, el dueño de casa, repitió la misma pregunta, y por segunda y por tercera vez, el venerable líder de los monjes guardó silencio.

En esta ocasión, el Venerable Isidatta era el monje más joven del Sangha. Entonces, el Venerable Isidatta se dirigió al venerable líder de los monjes con estas palabras:

“Permítame, venerable anciano, responder la pregunta de Citta, el dueño de casa”.

“Respóndala, amigo Isidatta”.

“Ahora bien, dueño de casa, ¿preguntaste sobre que existen diferentes opiniones que surgen en el mundo, tales como ‘el mundo es eterno’ o ‘el mundo no es eterno’… Todas estas opiniones, como también los sesenta y dos puntos de vista especulativos, están descritos en el Brahmajala. [Entonces preguntaste:] ¿Cuándo lo que está presente en estas opiniones llega a la existencia y cuándo lo que está ausente en estas opiniones no llega a la existencia?”.

“Sí, venerable señor”.

“En cuanto a estas diferentes opiniones que surgen en el mundo, ‘el mundo es eterno’ o ‘el mundo no es eterno’… Y que todas estas opiniones, como también los sesenta y dos puntos de vista especulativos, están descritos en el Brahmajala; cuando algunos puntos de vista contienen la idea de la identidad personal, estos puntos de vistas llegan a la existencia y, cuando no tienen la idea de la identidad personal, no llegan a la existencia”.

“Pero, venerable señor, ¿cómo la idea de la identidad personal llega a la existencia?”.

“He aquí, dueño de casa, que existen personas mundanas y no instruidas que no tienen en consideración a los nobles, no son hábiles ni disciplinados en su Dhamma, tampoco tienen en consideración a las buenas personas, no son hábiles ni disciplinados en su Dhamma; consideran al cuerpo como una identidad o la identidad como si poseyera un cuerpo, o el cuerpo como si estuviera dentro de la identidad, o la identidad como si estuviera dentro del cuerpo. Consideran la sensación como una identidad… Consideran la percepción como una identidad… consideran la formación volitiva como una identidad… Consideran la conciencia como una identidad o la identidad como si poseyera una conciencia, o la conciencia como si estuviera dentro de la identidad, o la identidad como si estuviera dentro de la conciencia. De esta forma el punto de vista sobre la identidad personal llega a la existencia.”

“Y, venerable señor, ¿cómo la idea de la identidad personal no llega a la existencia?”.

“He aquí, dueño de casa, que existen nobles discípulos que son instruidos, ellos tienen en consideración a los nobles, son hábiles y disciplinados en su Dhamma, también tienen en consideración a las buenas personas, son hábiles y disciplinados en su Dhamma; no consideran el cuerpo como una identidad, ni la identidad como si poseyera el cuerpo, tampoco el cuerpo como si estuviera dentro de la identidad, ni la identidad como si estuvieran dentro del cuerpo. No consideran la sensación como una identidad… No consideran la percepción como una identidad… No consideran la formación volitiva como una identidad… No consideran la conciencia como una identidad, ni la identidad como si poseyera una conciencia, tampoco la conciencia como si estuvieran dentro de la identidad, ni la identidad como si estuviera dentro de la conciencia. De esta forma el punto de vista sobre la identidad personal no llega a la existencia”.

“Venerable señor, ¿de dónde es el maestro Isidatta?”.

“Soy de Avanti, dueño de casa”.

“Allá en Avanti, hay un miembro de clan que se llama Isidatta, que es nuestro amigo, al cual nunca hemos visto y que abandonó el hogar. ¿El venerable señor, lo encontró alguna vez?”.

“Sí, dueño de casa”.

“Entonces, dónde este venerable vive ahora, venerable señor?”.

Cuando esto fue dicho, el Venerable Isidatta guardó silencio.

“¿Es usted, maestro Isidatta?”.

“Sí, dueño de casa”.

“Entonces que el maestro Isidatta disfrute del encantador bosquecillo silvestre de mangos de Macchikasanda. Yo mismo, con mucho fervor, me encargaré de proveer al maestro Isidatta de vestimenta, comida de las limosnas, alojamiento y los requisitos medicinales”.

“Es usted muy amable, dueño de casa”.

Entonces Citta, el dueño de casa, habiendo disfrutado las palabras del Venerable Isidatta y habiéndose regocijado en ellas, con sus propias manos sirvió a los monjes mayores y los satisfizo con varias clases de deliciosa comida. Cuando los monjes mayores habían terminado de comer y colocaron en su sitio sus tazones, se levantaron de sus asientos y partieron.

Entonces el venerable líder mayor dijo al Venerable Isidatta:

“¡Qué bueno, amigo Isidatta, que se le haya ocurrido una respuesta a esta pregunta. Esa respuesta no se me había ocurrido a mí. Por consiguiente, de ahora en adelante, en cualquier ocasión que surjan semejantes preguntas, usted deberá aclararlas”.

Entonces, el Venerable Isidatta ordenó su alojamiento, tomó su tazón y vestimenta exterior, y dejó Macchikasanda. Cuando dejó Macchikasanda, lo hizo para el bien y nunca más retornó [2] .

 


[1] Se trata del Brahmajala Sutta, DN 1.

[2] Ninguna de las versiones existentes de los Comentarios del Samyutta Nikaya explican la repentina desaparición del Venerable Isidatta. Según Bhikkhu Bodhi, el Venerable Isidatta al ver el peligro de la fama y de los honores, prefirió vivir en el completo anonimato (“Isidatta (2)”, nota 293, Pág. 1441).

 


FUENTE

Bhikkhu Bodhi (2000). “Isidatta (2)”, en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya (2000). Boston, Wisdom Publications. Pp. 1315-1319. 

Bhikkhu Thanissaro (2006). “Isidatta Sutta: About Isidatta” [en línea], http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/sn/sn41/sn41.003.than.html.


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación de Bosque Theravada, 2008, 2020.  

 

 

SN 47,6 Sakunagghi Sutta – Discurso del halcón

En este sutta, el Buda usa una encantadora parábola de un halcón que caza a una codorniz, la cual se encuentra lejos, fuera del espacio propio de las codornices, en el lugar donde puede ser cazada. Esto revela la necesidad de mantener la mente en su propio territorio: en alguno de los cuatros fundamentos de la atención.

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SN 56,11 Dhammacakkappavattana Sutta – Discurso de la puesta en movimiento de la rueda del Dhamma

Este es el primer discurso del Buda, ofrecido poco después de su Despertar al grupo de cinco monjes con los cuales había compartido antes las prácticas ascéticas en el bosque. El sutta contiene las enseñanzas esenciales sobre las Cuatro Nobles Verdades y el Óctuple Noble Sendero. Al escuchar este sermón, uno de los monjes de nombre Kondañña alcanza el primer estado de la Iluminación.


 

[Leer en pali]

1. Esto es lo que he oído. En una ocasión el Sublime estaba residiendo cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados. Allí el Sublime se dirigió al grupo de los cinco monjes.

2. Estos dos extremos, oh monjes, no deberían ser seguidos por un renunciante. ¿Cuales son éstos dos? Complacencia en los placeres sensuales, esto es bajo, vulgar, ordinario, innoble y sin beneficio; y adicción a la mortificación, esto es doloroso, innoble y sin beneficio. No siguiendo estos dos extremos el Tathagata ha penetrado el camino medio que genera la visión, que genera el entendimiento, que conduce a la paz, que conduce a la sabiduría, que conduce a la iluminación y que conduce al Nibbana.

3. ¿Cuál, oh monjes, es el camino medio que el Tathagata ha penetrado que genera la visión, que genera el entendimiento, que conduce a la paz, que conduce a la sabiduría, que conduce a la iluminación y al Nibbana? Simplemente este Óctuple Noble Sendero; es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración. Éste, oh monjes, es ese camino medio que el Tathagata ha penetrado que genera la visión, que genera el entendimiento, que conduce a la paz, que conduce a la sabiduría, que conduce a la iluminación y al Nibbana.

4. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo deseado es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento.

5. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es este deseo que genera nueva existencia, que asociado con placer y pasión se deleita aquí y allí. Es decir, el deseo sensual, el deseo por la existencia y el deseo por la no existencia.

6. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberación, no dependencia.

7. Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento. Simplemente este Óctuple Noble Sendero; es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración.

8. Ésta es la Noble Verdad del Sufrimiento. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

9. Ésta Noble Verdad del Sufrimiento debe ser completamente comprendida. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

10. Ésta Noble Verdad del Sufrimiento ha sido completamente comprendida. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

11. Ésta es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

12. Ésta Noble Verdad del Origen del Sufrimiento debe ser erradicada. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

13. Ésta Noble Verdad del Origen del Sufrimiento ha sido erradicada. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

14. Ésta es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

15. Ésta Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento debe ser realizada. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

16. Ésta Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento ha sido realizada. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

17. Ésta es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

18. Ésta Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento debe ser desarrollada. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

19. Ésta Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento ha sido desarrollada. Así, oh monjes, con relación a cosas desconocidas por mi anteriormente, surgió la visión, surgió el entendimiento, surgió la sabiduría, surgió la penetración y surgió la luz.

20. Mientras, oh monjes, el entendimiento y la visión con respecto a estas Cuatro Nobles Verdades de acuerdo con la realidad bajo sus tres modos y doce aspectos no fue totalmente puro en mí, no admití al mundo con sus divinidades, Maras y Brahmas, a la humanidad con sus ascéticos, brahmanes y hombres, que había realizado correctamente por mí mismo la incomparable iluminación.

21. Cuando, oh monjes, el entendimiento y la visión con respecto a estas Cuatro Nobles Verdades de acuerdo con la realidad bajo sus tres modos y doce aspectos fue totalmente puro en mí, entonces admití al mundo con sus divinidades, Maras y Brahmas, a la humanidad con sus ascéticos, brahmanes y hombres, que había realizado correctamente por mí mismo la incomparable iluminación. Y surgió en mí el entendimiento y la visión: ‘Inconmovible es mi liberación. Éste es el último nacimiento. Ahora no hay nueva existencia’.

22. Esto dijo el Sublime. Los cinco monjes se regocijaron de las palabras del Sublime.

23. Cuando esta exposición se estaba impartiendo surgió en el Venerable Kondañña la pura e inmaculada visión del Dhamma: ‘Todo aquello que está sujeto a un surgir está sujeto a un cesar’.

24. Cuando el Sublime puso en movimiento la rueda de la doctrina, la divinidades terrestres hicieron oír este sonido: ‘Esta excelente rueda de la doctrina ha sido puesta en movimiento por el Sublime cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados, y no puede ser detenida por ningún ascético, brahmán, divinidad, Mara, Brahma, o ningún ser en el universo’.

25. Habiendo escuchado esto de las divinidades terrestres, las divinidades de Càtumahàràjika hicieron oír este sonido: ‘Esta excelente rueda de la doctrina ha sido puesta en movimiento por el Sublime cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados, y no puede ser detenida por ningún ascético, brahmán, divinidad, Mara, Brahma, o ningún ser en el universo’.

26. Habiendo escuchado esto de las divinidades de Càtumahàràjika, las divinidades de Tàvatiçsa hicieron oír este sonido: ‘Esta excelente rueda de la doctrina ha sido puesta en movimiento por el Sublime cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados, y no puede ser detenida por ningún ascético, brahmán, divinidad, Mara, Brahma, o ningún ser en el universo’.

27. Habiendo escuchado esto de las divinidades de Tàvatiçsa, las divinidades de Yàma hicieron oír este sonido: ‘Esta excelente rueda de la doctrina ha sido puesta en movimiento por el Sublime cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados, y no puede ser detenida por ningún ascético, brahmán, divinidad, Mara, Brahma, o ningún ser en el universo’.

28. Habiendo escuchado esto de las divinidades de Yàma, las divinidades de Tusita hicieron oír este sonido: ‘Esta excelente rueda de la doctrina ha sido puesta en movimiento por el Sublime cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados, y no puede ser detenida por ningún ascético, brahmán, divinidad, Mara, Brahma, o ningún ser en el universo’.

29. Habiendo escuchado esto de las divinidades de Tusita, las divinidades de Nimmànaratì hicieron oír este sonido: ‘Esta excelente rueda de la doctrina ha sido puesta en movimiento por el Sublime cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados, y no puede ser detenida por ningún ascético, brahmán, divinidad, Mara, Brahma, o ningún ser en el universo’.

30. Habiendo escuchado esto de las divinidades de Nimmànarati, las divinidades de Paranimmitavasavattì hicieron oír este sonido: ‘Esta excelente rueda de la doctrina ha sido puesta en movimiento por el Sublime cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados, y no puede ser detenida por ningún ascético, brahmán, divinidad, Mara, Brahma, o ningún ser en el universo’.

31. Habiendo escuchado esto de las divinidades de Paranimmitavasavattì, las divinidades del mundo de los Brahmas hicieron oír este sonido: ‘Esta excelente rueda de la doctrina ha sido puesta en movimiento por el Sublime cerca de Benares, en Isipatana, en el Parque de los Venados, y no puede ser detenida por ningún ascético, brahmán, divinidad, Mara, Brahma, o ningún ser en el universo’.

32. Y en ese segundo, en ese momento, en ese instante, esa exclamación se extendió hasta el mundo de los Brahmas. Y los diez mil universos se estremecieron, se sacudieron y temblaron violentamente. Una espléndida e ilimitada luminosidad, sobrepasando la refulgencia de las divinidades, se manifestó en el mundo.

33. Después el Sublime pronunció esta expresión de alegría: ‘Amigos, Kondañña realmente ha comprendido. Amigos, Kondañña realmente ha comprendido’. Y el Venerable Kondañña fue llamado Aññasi-Kondañña.

34. Y el Venerable Aññasi-Kondañña, habiendo visto el Dhamma, alcanzado el Dhamma, conocido el Dhamma, penetrado el Dhamma, trascendido la duda, sin incertidumbre, sereno y no dependiendo de otro en la enseñanza del Maestro, se dirigió al Sublime: ‘Venerable Señor, yo deseo recibir la ordenación en la presencia del Sublime, deseo recibir la alta ordenación’. ‘Venga monje,’ dijo el Sublime. ‘Bien expuesta está la Doctrina. Practique la vida noble para completamente poner fin al sufrimiento’. Y ésa simplemente fue la ordenación del Venerable.

 


FUENTE:

Publicación tomada del sitio www.btmar.org

Traducido del pali por Ven. Bhikkhu U Nandisena

Edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación de Bosque Theravada, 2008-2017.

 

SN 22,59 Anattalakkhana Sutta – Discurso sobre la falta del «yo»

Este es el segundo discurso que Buda entregó al grupo de los cinco ascetas, en el cual discute el principio de anatta (la ausencia del “yo”). Usando el método de preguntas-respuestas en un diálogo con su audiencia, Buda demuestra que no puede haber esencia alguna en ninguno de los cinco componentes (khandas) que permitiría identificarse con uno mismo. Como resultado de este discurso, los cinco monjes alcanzaron el máximo grado de iluminación (arahatta).

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