SN 3,16 Mallika Sutta – La hija

El Buda explica al rey Pasenadi que una mujer puede resultar mejor que un hombre.

 


 [Leer en pali]

[16] En Savatthi.

Entonces el rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. En esta ocasión cierto hombre se acercó al rey Pasenadi y le informó susurrando: “Señor, la princesa Mallika dio a luz una hija”. 

Cuando se dijo esto, el rey quedo disgustado. Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido que el rey Pasenadi quedó disgustado, recitó estos versos:

“Una mujer, oh señor de la gente,

Puede resultar mejor que un hombre:

Puede ser sabia y virtuosa,

Una mujer devota, que reverencia a su suegra.

“El hijo a quien da a luz,

Puede llegar a ser un héroe, oh señor de la tierra.

El hijo de semejante mujer bendecida

Incluso puede gobernar el reino”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Daughter en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 254.

Mallikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,15 Dutiyasangana Sutta – Segundo discurso sobre la batalla

A propósito de una batalla entre dos reinos, el Buda explica en versos el desenvolvimiento del kamma.

 


 [Leer en pali]

[15] En Savatthi.

Entonces el rey Ajatasattu de Magadha, el hijo de Videhan, movilizó su ejército de cuatro divisiones y marchó en dirección a Kasi, en contra del rey Pasenadi de Kosala. Y el rey Pasenadi al escuchar este reporte movilizó un ejército de cuatro divisiones y emprendió una contra-marcha en la dirección de Kasi, en contra del rey Ajatasattu de Magadha. Entonces, el rey Ajatasattu de Magadha y el rey Pasenadi de Kosala se enfrentaron en la batalla. En aquella batalla el rey Pasenadi derrotó al rey Ajatasattu y lo capturó con vida. 

Entonces, esto se le ocurrió al rey Pasenadi: “Aunque este rey Ajatasattu de Magadha ha transgredido en contra de mí, mientras que yo no transgredí en su contra, aún así él es mi sobrino. Tal vez debo confiscarle todas sus tropas de elefantes, toda su caballería, todas sus tropas de carruajes y toda su infantería, y luego dejarlo ir sin nada, pero con vida”.

Entonces, el rey Pasenadi confiscó todas las tropas de elefantes del rey Ajatasattu, toda su caballería, todas sus tropas de carruajes y toda su infantería, y luego lo dejó ir sin nada, pero con vida.

Entonces, por la mañana temprano un grupo de monjes se vistió y, tomando sus cuencos y hábitos exteriores, entró a Savatthi por la comida de las limosnas. Cuando hubieron concluido su habitual ronda en búsqueda de la comida de las limosnas, después de haber retornado y comido, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje, se sentaron a un lado y reportaron al Bienaventurado lo sucedido.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido el significado de esto, en aquella ocasión recitó estos versos:

Un hombre se pone a saquear,

Mientras que esto sirve a sus fines,

Pero cuando los otros lo saquean,

Entonces el saqueador se ve saqueado.

“El necio cree que es afortunado,

Mientras sus maldades no maduran,

Pero cuando sus malas obras han madurado,

El necio sufre.

“Un asesino engendra a otro,

Un conquistador, a otro que conquista,

El que abusa engendra al abusador,

Y un calumniador, a uno que calumnia.

De esa manera, mediante el desenvolvimiento del kamma,

El saqueador es saqueado”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Batlte (2) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 252-252.

Dutiyasanganasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,14 Pathamasangana Sutta – Primer discurso sobre la batalla

Abandonando tanto la victoria como la derrota, se duerme bien.

 


 [Leer en pali]

[14] En Savatthi.

Entonces el rey Ajatasattu de Magadha, el hijo de Videhan, movilizó su ejército de cuatro divisiones y marchó en dirección a Kasi, en contra del rey Pasenadi de Kosala. Y el rey Pasenadi al escuchar este reporte movilizó un ejército de cuatro divisiones y emprendió una contra-marcha en la dirección de Kasi, en contra del rey Ajatasattu de Magadha. Entonces, el rey Ajatasattu de Magadha y el rey Pasenadi de Kosala se enfrentaron en la batalla. En aquella batalla el rey Ajatasattu derrotó el rey Pasenadi, y el rey Pasenadi, derrotado, se retiró a su propia capital Savatthi.

Entonces, por la mañana temprano un grupo de monjes se vistió y, tomando sus cuencos y hábitos exteriores, entró a Savatthi por la comida de las limosnas. Cuando hubieron concluido su habitual ronda en búsqueda de la comida de las limosnas, después de haber retornado y comido, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje, se sentaron a un lado y reportaron al Bienaventurado lo sucedido.

[El Bienaventurado dijo:]

“Monjes, el rey Ajatasattu de Magadha tiene malos amigos, malos compañeros y malos camaradas. Y el rey Pasenadi de Kosala tiene buenos amigos, buenos compañeros y buenos camaradas. Con todo eso, este día —monjes— el rey Pasenadi, habiendo sido derrotado, va a dormir mal esta noche.

“La victoria engendra enemistad,

El derrotado duerme mal,

El hombre pacífico duerme a gusto,

Abandonando la victoria y la derrota”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Batlte (1) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 251.

Pathamasanganasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,13 Donapaka Sutta – Una medida de alimentos

Buda ayuda a adelgazar al rey Pasenadi de Kosala.

 


 [Leer en pali]

[13] En Savatthi.

En cierta ocasión el rey Pasenadi de Kosala comió una medida de arroz y curry. Entonces, cuando todavía estaba lleno, jadeando y resoplando, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado.

Entonces, el Bienaventurado, habiendo comprendido que el rey Pasenadi estaba lleno, jadeando y resoplando, en esta ocasión, recitó este verso:

“Cuando un hombre está siempre atento,

Conociendo la moderación en la comida que consume,

Entonces disminuye sus alimentos:

Envejece lentamente, cuidando su vida”.

En esa ocasión, un joven brahmán de nombre Sudassana estaba detrás del rey Pasenadi de Kosala. Y el rey se dirigió a él en estas palabras: “Ven ahora, querido Sudassana, y aprende este verso del Bienaventurado, y luego recítamelo cada vez que voy a comer algo. Voy a recompensarte con un presente diario de cien kahapanas como una garantía perpetua”.

“Sí, señor”, respondió el joven brahmán Sudassana. Habiendo aprendido este verso del Bienaventurado, cada vez que el rey Pasenadi iba a comer algo, el joven brahmán Sudassana le recitaba:

“Cuando un hombre está siempre atento,

Conociendo la moderación en la comida que consume,

Entonces disminuye sus alimentos:

Envejece lentamente, cuidando su vida”.

Entonces, el rey Pasenadi de Kosala gradualmente redujo su ingesta de comida al punto de una medida de recipiente de una pinta de arroz hervido. Posteriormente, cuando su cuerpo llegó a ser más delgado, el rey Pasenadi de Kosala acarició sus piernas con la mano y pronunció esta exclamación inspiracional:

“El Bienaventurado me mostró compasión en referencia a ambas clases de bienes: el bien perteneciente a esta vida y aquel que pertenece a la vida venidera”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). A Bucket Measure of Food en The Connected Discourses of theBuddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 250.

Donapakasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,12 Pancaraja Sutta – Cinco reyes

El Buda explica a cinco reyes, cuáles son los placeres sensuales más grandes.

 


 [Leer en pali]

[12] En Savatthi.

En cierta ocasión, cinco reyes presididos por el rey Pasenadi, estaban disfrutando por sí mismos, dotados de las cinco cuerdas de los placeres sensuales y suministrándoselos, mientras se desarrollaba entre ellos esta conversación: “¿Cuál es el principal de los placeres sensuales?”.

Algunos entre ellos dijeron: “Las formas son los principales placeres sensuales”. Otros dijeron: “Los sonidos son los principales”. Otros dijeron: “Los olores son los principales”. Otros dijeron: “Los sabores son los principales”. Otros dijeron: “Los objetos táctiles son los principales”.

Y como aquellos reyes no fueron capaces de convencer uno al otro, el rey Pasenadi de Kosala les dijo: “Venid, queridos señores, acerquémonos al Bienaventurado y preguntémosle sobre este tema. Así como el Bienaventurado nos responda, lo vamos a recordar”.

“Está bien, querido señor”, respondieron aquellos reyes. Acto seguido, estos cinco reyes, presidido por el rey Pasenadi, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se sentaron a un lado. Entonces, el rey Pasenadi relató al Bienaventurado su conversación y preguntó: “¿Cuál es el principal de los placeres sensuales?”.

“Yo digo, gran rey, que el principal de los placeres sensuales está determinado por lo que es más agradable. Aquellas mismas formas que son agradables a una persona, gran rey, pueden ser desagradables a otra. Cuando uno está complacido y completamente satisfecho con ciertas formas, entonces uno no anhela ningunas otras formas más elevadas o más sublimes que estas. Para él, aquellas formas son las supremas; para él, aquellas formas son insuperables.

“Aquellos mismos sonidos… olores… sabores… objetos táctiles que son agradables a una persona, gran rey, pueden ser desagradables a otra. Cuando uno está complacido y completamente satisfecho con ciertos objetos táctiles, entonces uno no anhela ningunos otros objetos táctiles más elevados o más sublimes que estos. Para él, aquellos objetos táctiles son los supremos; para él, aquellos objetos táctiles son insuperables”.

En esta ocasión el seguidor laico Candanarigalika también estaba sentado en aquella asamblea. Entonces Candanarigalika se levantó de su asiento, arregló su vestimenta exterior sobre uno de sus hombros y, elevando sus manos juntas en un reverencial saludo hacia el Bienaventurado, le dijo: “¡Una inspiración me ha llegado, Bienaventurado Señor, una inspiración me ha llegado, oh Afortunado!”.

“Entonces, expresa tu inspiración, Candanarigalika”, dijo el Bienaventurado.

Acto seguido, el seguidor laico Candanarigalika, en la presencia del Bienaventurado, lo ensalzó con un apropiado verso:

“Como un loto rojo fragrante Kokanada

Florece por la mañana, con su fragancia no gastada,

Advertido por Angirasa, el Radiante,

Como el sol radiante en el cielo”.

Entonces aquellos cinco reyes confirieron sus cinco vestimentas exteriores al seguidor laico Candanarigalika. Pero, el seguidor laico Candanarigalika, confirió estas cinco vestimentas exteriores al Bienaventurado”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Five Kings en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 248-249.

Pancarajasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,11 Sattajatila Sutta – Siete jatilas

El rey Pasenadi de Kosala muestra una falta de perspicacia en su evaluación de los ascetas; el Buda le enseña a no guiarse por las apariencias.

 


 [Leer en pali]

[11] En cierta ocasión el Bienaventurado estaba morando en la mansión de la madre de Migara, en el Parque del Oeste, cerca de Savatthi. Entonces, cuando se hizo de tarde, el Bienaventurado emergió de la reclusión y se sentó en la puerta de entrada exterior. 

Entonces, el rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado.

En esa ocasión, siete jatilas, siete niganthas, siete ascetas desnudos, siete ascetas de una sola túnica y siete ascetas errantes —con axilas peludas, uñas largas, largos pelos del cuerpo, llevando sus bultos con los requisitos—, pasaron cerca de donde estaba el Bienaventurado. Entonces, el rey Pasenadi de Kosala se levantó de su asiento, arregló su vestimenta superior sobre uno de sus hombros y se arrodilló sobre su rodilla derecha, elevando sus manos juntas en un reverencial saludo hacia los siete jatilas, siete niganthas, siete ascetas desnudos, siete ascetas de una sola túnica y siete ascetas errantes, anunciando su nombre tres veces: “Soy el rey Pasenadi de Kosala, venerables señores; soy el rey Pasenadi de Kosala, venerables señores; soy el rey Pasenadi de Kosala, venerables señores”.

Entonces, no mucho después de que los siete jatilas, siete niganthas, siete ascetas desnudos, siete ascetas de una sola túnica y siete ascetas errantes se hubieran ido, el rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo: “Venerable Señor, ¿aquellos han de ser incluidos entre los hombres en el mundo que son arahants o los que entraron en el sendero del arahantado?”.

“Gran rey, para un laico, alguien que disfruta de los placeres sensuales, mora en un hogar lleno de gente e hijos, que disfruta del sándalo de los kasianos, viste guirnaldas, usa ungüentos y perfumes, recibe el oro y la plata, es difícil conocer esto: 

‘¿Aquellos han de ser incluidos entre los hombres en el mundo que son arahants o los que entraron en el sendero del arahantado?’.

“Esto se puede saber viviendo con alguien, gran rey, cuya virtud es conocida y después de mucho tiempo, no de poco tiempo; por alguien que es atento, no por alguien que es desatento; por alguien que es sabio, no por alguien que es un necio. 

“Esto se puede saber viviendo con alguien, gran rey, cuya honestidad es conocida y después de mucho tiempo, no de poco tiempo; por alguien que es atento, no por alguien que es desatento; por alguien que es sabio, no por alguien que es un necio.

“Es en la adversidad, gran rey, que puede ser conocida la fortaleza de una persona, y después de mucho tiempo, no de poco tiempo; por alguien que es atento, no por alguien que es desatento; por alguien que es sabio, no por alguien que es un necio.

“Es mediante la discusión con alguien, gran rey, que puede ser conocida la sabiduría de una persona, y después de mucho tiempo, no de poco tiempo; por alguien que es atento, no por alguien que es desatento; por alguien que es sabio, no por alguien que es un necio”.

“¡Esto es maravilloso, Venerable Señor, es asombroso, Venerable Señor! Qué bien ha sido declarado esto por el Bienaventurado: ‘Gran rey, para un laico… es difícil conocer esto… por alguien que es sabio, no por alguien que es un necio’.

“Éstos, Venerable Señor, son mis espías, agentes encubiertos, retornados después de haber espiado el país. Primero se reúne su información y, luego, se la divulga. Ahora, Venerable Señor, una vez que se hayan limpiado del polvo y la suciedad, frescos por el baño y cuidados, con sus cabellos y barbas recortados, van a disfrutar por sí mismos, dotados de las cinco cuerdas de los placeres sensuales, suministrándoselos”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido el significado de esto, en aquella ocasión recitó estos versos:

“Un hombre no puede ser fácilmente conocido por sus formas externas.

Tampoco hay que confiar en una evaluación rápida,

Porque los hombres descontrolados se mueven por este mundo

Usando un disfraz bien controlado.

“Al igual que un pendiente falsificado hecho de arcilla,

O un medio penique de bronce revestido de oro,

Algunos se mueven disfrazados:

Impuros interiormente y hermosos por afuera”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Seven Jatilas en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 246-247.

Sattajatilasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,10 Bandhana Sutta – Esclavitud

La verdadera esclavitud no es la de las cadenas físicas.

 


[Leer en pali]

[10] En esta ocasión, una gran masa de gente había sido puesta en cautiverio por el rey Pasenadi de Kosala; unos atados con cuerdas, otros con zuecos y otros con cadenas.

Entonces, por la mañana temprano, un grupo de monjes se vistió y, tomando sus cuencos y hábitos exteriores, entró a Savatthi por la comida de las limosnas. Cuando hubieron caminado por Savatthi en búsqueda de la comida de las limosnas y retornaron de esa su habitual ronda, después de comer se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje, se sentaron a un lado y le dijeron: “He aquí, Venerable Señor, una gran masa de gente ha sido puesta en cautiverio por el rey Pasenadi de Kosala; algunos atados con cuerdas, otros con zuecos y otros con cadenas”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido el significado de esto, en aquella ocasión recitó estos versos:

“Dicen los sabios que esta atadura no es fuerte,

La que se hace con hierro, madera o cuerdas;

Pero la infatuación con las joyas y los pendientes,

La ansiedad por las mujeres e hijos,

“Esta es una atadura fuerte, dicen los sabios:

Degradante, inflexible y difícil de escapar.

Pero hay quienes esto cortaron y caminan adelante,

Sin preocuparse, habiendo abandonado los placeres sensuales”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Bondage en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 243.

Bandhanasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,9 Yanna Sutta – Sacrificio

El rey Pasenadi prepara un gran sacrificio cruento, pero el Buda lo desaprueba.

 


[Leer en pali]

[9] En Savatthi.

En esa ocasión había sido preparado un gran sacrificio por el rey Pasenadi de Kosala. Quinientos bueyes, quinientos toros, quinientas novillas, quinientas cabras y quinientos carneros habían sido llevados al pilar del sacrificio. Y sus esclavos, sirvientes y obreros, impulsados por el castigo y el miedo, estaban ocupados en hacer los preparativos, lamentándose con rostros llenos de lágrimas.

Entonces, por la mañana temprano, un grupo de monjes se vistió y, tomando sus cuencos y hábitos exteriores, entró a Savatthi por la comida de las limosnas. Cuando hubieron caminado por Savatthi en búsqueda de la comida de las limosnas y retornaron de esa su habitual ronda, después de comer se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje, se sentaron a un lado y le dijeron: “He aquí, Venerable Señor, ha sido preparado un gran sacrificio por el rey Pasenadi de Kosala. Quinientos bueyes, quinientos toros, quinientas novillas, quinientas cabras y quinientos carneros han sido llevados al pilar del sacrificio. Y sus esclavos, sirvientes y obreros, impulsados por el castigo y el miedo, estaban ocupados en hacer los preparativos, lamentándose con rostros llenos de lágrimas”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido el significado de esto, en aquella ocasión recitó estos versos:

“El sacrificio de los caballos, el sacrificio humano,

Sammapasa, vajapeyya y niraggala [1]:

Estos grandes sacrificios, ejecutados con violencia,

No traen grandes frutos.

“Los grandes visionarios de recta conducta

No atienden estos sacrificios,

En los cuales las cabras, las ovejas y el ganado

De diferentes clases, se asesinan.

“Pero cuando se hacen sacrificios libre de la violencia,

Hechos de acuerdo con las costumbres familiares,

Donde las cabras, las ovejas y el ganado

De diferentes clases, no se asesinan:

Los grandes visionarios de recta conducta

Atienden estos sacrificios.

“La persona sabia debería ofrecer esto,

Un sacrificio que trae grandes frutos.

A alguien que hace semejantes sacrificios

Siempre le va bien, nunca mal.

Semejante sacrificio es realmente vasto,

Y a los devatas, también les agrada”.

 


NOTA:

[1] Diferente tipos de sacrificios.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Sacrifice en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 241.

Yannasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,8 Mallika Sutta – Mallika

No está mal amarse a uno mismo.

 


[Leer en pali]

[8] En Savatthi.

En esa ocasión el rey Pasenadi de Kosala se fue a la terraza superior del palacio con la princesa Mallika. Entonces, el rey Pasenadi de Kosala dijo a la princesa Mallika: 

“¿Hay alguien, Mallika, más querido para ti que tú misma?”.

“No hay nadie, gran rey, más querido para mí que yo misma. Pero y, ¿hay alguien, gran rey, más querido para ti que tú mismo?”.

“Para mí tampoco, Mallika, nadie hay más querido que yo mismo”.

Acto seguido, el rey Pasenadi de Kosala descendió del palacio y se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le relató su conversación con la princesa Mallika. 

Entonces el Bienaventurado, habiendo comprendido el significado de esto, en esta ocasión recitó el siguiente verso:

“Habiendo atravesado los cuatro puntos cardinales con la mente,

Uno se da cuenta que no hay nadie más querido que uno mismo,

De ahí que cada cual se tiene a sí mismo como lo más querido,

Y amándose a sí mismo, no debe dañar a otros”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Mallika en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 240.

Mallikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,7 Addakarama Sutta – La sala de juicio

La gente miente para conseguir los placeres sensuales, pero esto les acarrea trágicas consecuencias.

 


[Leer en pali]

[7] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado: “He aquí, Venerable Señor, mientras estaba sentado en la sala de juicio, he visto a influyentes khattiyas, influyentes brahmanes e influyentes hombres hogareños –ricos, con grandes riquezas y propiedades, con abundante oro y plata, abundantes tesoros y comodidades, abundantes bienes y granos–, diciendo deliberadamente mentiras en aras de los placeres sensuales, con los placeres sensuales como causa, por cuenta de los placeres sensuales. Entonces, se me ocurrió esto: ‘Ya tengo suficiente con esa sala de juicios. Ahora es la Buena Cara que va a ser conocida en esos juicios’ [1].

“¡Es así, gran rey, es así mismo! Incluso los influyentes khattiyas, influyentes brahmanes e influyentes hombres hogareños –ricos, con grandes riquezas y propiedades, con abundante oro y plata, abundantes tesoros y comodidades, abundantes bienes y granos– dicen deliberadamente mentiras en aras de los placeres sensuales, con los placeres sensuales como causa, por cuenta de los placeres sensuales. Esto les conduce al dolor y al sufrimiento por largo tiempo.

“Enamorados de sus placeres y riquezas,

Codiciosos, aturdidos por los placeres sensuales,

No se dan cuenta de que se han ido lejos,

Como un pez que entra en una red preparada.

Posteriormente, el amargo fruto es de ellos,

Realmente malo es el resultado”.

 


NOTA:

[1] Es oscura la expresión de la “Buena Cara”, según Bhikkhu Bodhi, no la aclaran ni los Comentarios ni los Sub-comentarios, aunque podría referirse a Vidubagha, el hijo del rey Pasenadi y su comandante en jefe; en cuyo caso, podría suponerse que el rey delegó la tarea de los juicios a su hijo.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The Judgment Hall en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 239.

Addakaramasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.