SN 4,2 Hatthirajavanna Sutta – El rey elefante

Mara trata de asustar al Buda asumiendo formas horrendas.

 


 [Leer en pali]

[2] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado moraba a pie de un árbol baniano, a orilla del río Neranjara, cerca de Uruvela, poco después de que llegó a estar plenamente iluminado. En aquella ocasión, el Bienaventurado estaba sentado al aire libre, en la oscuridad de la noche, mientras lloviznaba. 

Entonces Mara, el Malvado, deseando que surgiera el temor, la trepidación y el terror en el Bienaventurado, se manifestó a sí mismo en forma de un gigante rey elefante y se acercó al Bienaventurado. Su cabeza era como un enorme bloque de esteatita, sus colmillos como de pura plata, su trompa un enorme poste de arado.

Entonces el Bienaventurado, habiendo entendido: ‘Este es Mara, el Malvado’, se dirigió a él en verso:

“Has recorrido un largo tiempo

Creando formas hermosas y horrendas.

Es suficiente, oh Malvado, con tus trucos:

Estás derrotado, productor del fin”.

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). The King Elephant En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 281.

Hatthirajavannasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 4,1 Topokamma Sutta – Prácticas de austeridad

Mara cuestiona al Buda su abandono del sendero de las prácticas de austeridad.

 


 [Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En cierta ocasión el Bienaventurado moraba a pie de un árbol de baniano, a orilla del río Neranjara, cerca de Uruvela, poco después de que llegó a estar plenamente iluminado. Entonces, mientras el Bienaventurado estaba solo en reclusión, una reflexión surgió en su mente de esta manera: “Realmente soy libre de aquel ascetismo agotador. Es realmente bueno que sea libre de aquel inútil ascetismo agotador. Es bueno que, firme y atentamente consciente, haya alcanzado la iluminación”.

Entonces, Mara, el Malvado, habiendo conocido con su propia mente la reflexión en la mente del Bienaventurado, se acercó al Bienaventurado y se dirigió a él en verso: 

“Habiéndose desviado de las prácticas austeras, 

Mediante las cuales los hombres se purifican a sí mismos, 

Siendo impuro, piensas que eres puro:

Has equivocado el sendero de la pureza”.

Entonces el Bienaventurado, habiendo entendido: ‘Este es Mara, el Malvado’, le replicó en verso:

“Habiendo conocido la inutilidad de toda austeridad,

Destinado al estado inmortal,

Que todas las penitencias son fútiles

Como remos y timón en tierra firme,

“Desarrollando el sendero de la iluminación,

Virtud, concentración y sabiduría,

He alcanzado la suprema pureza:

Estás derrotado, productor del fin”.

Entonces Mara, el Malvado, descubriendo: ‘El Bienaventurado me reconoció, el Afortunado sabe que soy yo’, triste y decepcionado, desapareció de allí.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Austere Practice En The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), p. 280.

Topokammasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,24 Issatta Sutta – Tiro al arco

El Buda rechaza la idea, propagada por los brahmanes de su época, que el nacimiento es un criterio importante de la valía espiritual, subrayando, en vez de eso, que las verdaderas marcas de la nobleza espiritual son la pureza ética y la sabiduría.

 


 [Leer en pali]

[24] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ¿dónde se deben dar las dádivas?”.

“Dondequiera que tu mente tenga confianza, gran rey”.

“Pero, Venerable Señor, ¿dónde la dádiva trae gran fruto?”.

“Esta es una pregunta, gran rey, y ‘¿dónde se deben dar las dádivas?’, otra. Lo que se ofrenda a alguien que es virtuoso, gran rey, trae gran fruto; no lo que se ofrece a una persona inmoral. Ahora, gran rey, voy a preguntarte acerca del mismo punto. Respóndeme como te parezca. ¿Qué opinas, gran rey? Imagina que estallase una guerra o una batalla en este lugar. Entonces llegase un joven khattiya que no fuera entrenado, sin habilidad ni práctica, inexperto, tímido, petrificado, aterrorizado, rápido para huir. ¿Contratarías a ese hombre? ¿Tendrías alguna utilidad de él?”.

“Ciertamente no, Venerable Señor”.

“Entonces imagina que llegase un joven brahmán… un joven vessa… un joven sudda…que no fuera entrenado, sin habilidad ni práctica, inexperto, tímido, petrificado, aterrorizado, rápido para huir. ¿Contratarías a ese hombre? ¿Tendrías alguna utilidad de él?”.

“Ciertamente no, Venerable Señor”.

“Pero imagina que estallase una guerra o una batalla en este lugar. Entonces llegase un joven khattiya que fuera entrenado, con habilidad y práctica, experto, valiente y osado, listo para estar allí. ¿Contratarías a ese hombre? ¿Tendrías alguna utilidad de él?”.

“Ciertamente lo haría, Venerable Señor”.

“Y si llegase un joven brahmán… un joven vessa… un joven sudda…que fuera entrenado, con habilidad y práctica, experto, valiente y osado, listo para estar allí. ¿Contratarías a ese hombre? ¿Tendrías alguna utilidad de él?”.

“Ciertamente lo haría, Venerable Señor”.

“Así también, gran rey, cuando una persona se ha ido de la vida hogareña para asumir el estilo de vida sin hogar, no importa su clan, si ha abandonado las cinco cosas y posee los cinco factores, entonces lo que se le ofrece a él trae un gran fruto. Y, ¿Cuáles son las cinco cosas que deben ser abandonadas? El deseo sensual debe ser abandonado, la animadversión debe ser abandonada, la pereza y la somnolencia deben ser abandonadas, la preocupación y el remordimiento deben ser abandonados, la duda debe ser abandonada. Y, ¿cuáles son los cinco factores que debe poseer? Él debe poseer el cúmulo de la virtud de alguien que está más allá del entrenamiento, el cúmulo de la concentración de alguien que está más allá del entrenamiento, el cúmulo de la sabiduría de alguien que está más allá del entrenamiento, el cúmulo de la liberación de alguien que está más allá del entrenamiento y el cúmulo del conocimiento de alguien que está más allá del entrenamiento. Él debe poseer estos cinco factores. Por eso, lo que se ofrece a alguien que ha abandonado estas cinco cosas y posee estos cinco factores trae un gran fruto.

“Así como un rey que tiene la intención de hacer la guerra

Emplea a un joven hábil con el arco,

A alguien dotado de fuerza y vigor,

Pero no a un cobarde, pese a su nacimiento,

“De modo que aunque sea de un nacimiento bajo,

Uno debe honrar a la persona de noble conducta,

A un hombre sabio, en el cual está establecida

La virtud de la paciencia y la gentileza.

“Uno debe construir ermitas deleitosas

E invitar a alguien instruido a morar en ellas;

Uno debe construir tanques de agua en el bosque

Y calzadas en el terreno irregular.

“Con el corazón lleno de confianza uno debe dar

A aquellos de recto carácter:

Dar de comer y de beber y [otras] cosas para comer,

Vestimenta para vestir, camas y sillas.

“Porque así como la nube lluviosa, retruena,

Envuelve relámpagos con centenares de crestas,

Y derrama la lluvia sobre la tierra,

Inundando tanto las llanuras como las valles,

“Así también el hombre sabio, confiado e instruido,

Habiendo preparado la comida,

Satisfecho con la comida y bebida,

A los mendicantes que viven de las limosnas,

Regocijándose, distribuye las dádivas,

Y proclama: ‘¡dad, dad!’

“Alguien así es como el trueno

En el cielo cuando llueve.

La lluvia de sus méritos es así de vasta,

La que se derrama sobre el dador”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Archery en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 271- 273.

Issattasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,23 Loka Sutta – El mundo

La codicia, el odio y la falsa ilusión, perjudican a uno surgiendo de la propia mente.

 


 [Leer en pali]

[23] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ¿cuántas cosas hay aquí en el mundo que, cuando surgen, surge el sufrimiento y la disconformidad en uno?”.

“He aquí, gran rey, hay tres cosas aquí en el mundo que, cuando surgen, surge el sufrimiento y la disconformidad en uno. Y, ¿cuáles son esas tres? La codicia, el odio y la falsa ilusión. He aquí estas tres cosas en el mundo, gran rey, que cuando surgen, surge el sufrimiento y la disconformidad en uno.

“Codicia, odio y falsa ilusión,

Surgen de adentro de uno mismo,

Perjudican a la persona de mente mala,

Como el propio fruto de la caña, la destruye a ella misma”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). World en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 270.

Lokasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,22 Ayyika Sutta – Abuela

Buda aprovecha, el triste acontecimiento del fallecimiento de una muy querida abuela del rey Pasenadi, para reflexionar con él sobre la inevitabilidad de la muerte.

 


 [Leer en pali]

[22] En Savatthi.

Entonces, al mediodía, el rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Entonces, mientras estaba sentado a un lado, el Bienaventurado le dijo: “¿De dónde estás viniendo, gran rey, al medio día?”.

“Venerable Señor, mi abuela ha muerto. Ella era anciana, de mucha edad, quemada por los años, avanzada en la vida, llegando a su última etapa, con 120 años desde su nacimiento. Venerable Señor, mi abuela era querida y apreciada por mí. Si yo pudiera redimirla de la muerte por medio de la joya del elefante, hubiese entregado la joya del elefante para que no muriera. Si yo pudiera, Venerable Señor, redimirla de la muerte por medio del precio de un pueblo… por medio de un país, hubiese entregado aquel país para que no muriera”.

“Todos los seres, gran rey, están sujetos a la muerte, terminan en la muerte y no pueden escapar de la muerte”.

“¡Esto es maravilloso, Venerable Señor, es asombroso, Venerable Señor! Qué bien ha sido declarado esto por parte del Bienaventurado: ‘Todos los seres, gran rey, están sujetos a la muerte, terminan en la muerte y no pueden escapar de la muerte’”.

“Así es, gran rey, es así mismo, gran rey. Todos los seres, gran rey, están sujetos a la muerte, terminan en la muerte y no pueden escapar de la muerte. Al igual que todos los vasos del alfarero, sean horneados o no horneados, están sujetos a quebrarse, terminan siendo quebrados y no pueden escapar de quebrarse, así, también, todos los seres están sujetos a la muerte, terminan en la muerte y no pueden escapar de la muerte.

“Todos los seres van a morir,

Por cuanto la vida termina con la muerte.

Corren la suerte de acuerdo con sus obras,

Madurando los frutos de su mérito o maldad:

Los hacedores del mal van al infierno

Y los hacedores del mérito, al reino feliz.

“Por eso uno debe hacer lo que es bueno,

Como lo que se recolecta para la vida venidera.

Los méritos son el soporte de los seres vivos,

En el mundo venidero”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Grandmother en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 268.

Ayyikasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,21 Puggala Sutta – Personas

Los seres pasan de los estados brillantes a oscuros y de los oscuros a brillantes dependiendo de sus acciones.

 


 [Leer en pali]

[21] En Savatthi [1].

El rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Y el Bienaventurado le dijo: 

“Gran rey, he aquí estas cuatro clases de personas que se encuentran existiendo en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Alguien que va de las tinieblas a las tinieblas, alguien que va de las tinieblas a la luz, alguien que va de la luz a las tinieblas y alguien que va de la luz a la luz.

“Y, ¿cómo es, gran rey, alguien que va de las tinieblas a las tinieblas? He aquí, gran rey, hay una persona que renació en una familia baja, de los candalas, trabajadores de bambúes, cazadores, productores de carros o barrenderos de flores; una persona así es pobre, con poca comida y bebida, que subsiste con dificultad y obtiene la comida y la vestimenta con dificultad; también es feo, desagradable, de pequeña estatura, con muchas dolencias, además de estar ciego, lisiado, cojo o paralítico. No obtiene comida, bebida, vestimenta, vehículos, guirnaldas, perfumes ni ungüentos, lechos, casas ni luces. Además se involucra en una mala conducta corporal, verbal y mental. En consecuencia, con la disolución del cuerpo después de la muerte, renace en el plano de la miseria, en el mal destino, el mundo bajo, en el infierno. Es de esta manera, gran rey, que alguien va de las tinieblas a las tinieblas.

“Imagina, gran rey, a un hombre que transita de oscuridad a oscuridad, de penumbra a penumbra o de una mancha a otra: yo digo que esta persona sería exactamente igual. De esa manera, gran rey, es alguien que va de las tinieblas a las tinieblas.

“Y, ¿cómo es, gran rey, alguien que va de las tinieblas a la luz? He aquí, gran rey, hay una persona que renació en una familia baja… obtiene la comida y la vestimenta con dificultad; también es feo… o paralítico. No obtiene comida… ni luces. Pero se involucra en una buena conducta corporal, verbal y mental. En consecuencia, con la disolución del cuerpo después de la muerte, renace en el buen destino, en el mundo celestial. Es de esta manera, gran rey, alguien que va de las tinieblas a la luz.

“Imagina, gran rey, a un hombre que sube desde el suelo a un palanquín, o de un palanquín a un caballo, o de un caballo para montar a un elefante, o de un elefante para subir a una mansión: yo digo que esta persona sería exactamente igual. De esa manera, gran rey, es alguien que va de las tinieblas a la luz.

“Y, ¿cómo es, gran rey, alguien que va de la luz a las tinieblas? He aquí, gran rey, hay alguna persona que renació en una familia alta, de los influyentes katthinas, de los influyentes brahmanes o de los influyentes hombres hogareños; una persona así es rica, con grandes riquezas y propiedades, con abundante oro y plata, con grandes tesoros y posesiones, con muchas riquezas y granos; también es bien parecido, agradable, atractivo, poseedor de una complexión de suprema belleza. Obtiene la comida, bebida, vestimenta, vehículos, guirnaldas, perfumes y ungüentos, lechos, casas y luces. Pero se involucra en una mala conducta corporal, verbal y mental. En consecuencia, con la disolución del cuerpo después de la muerte, renace en el plano de la miseria, en el mal destino, el mundo bajo, en el infierno. Es de esta manera, gran rey, alguien que va de la luz a las tinieblas.

“Imagina, gran rey, a un hombre que desciende de una mansión a un elefante, o de un elefante para montar a un caballo, o de un caballo a un palanquín, o de un palanquín al suelo: yo digo que esta persona sería exactamente igual. De esa manera, gran rey, es alguien que va de la luz a las tinieblas.

“Y, ¿cómo es, gran rey, alguien que va de la luz a la luz? He aquí, monjes, hay una persona que renació en una familia alta… con muchas riquezas y granos; también es bien parecido… poseedor de una complexión de suprema belleza. Obtiene la comida… casas y luces. Además se involucra en una buena conducta corporal, verbal y mental. En consecuencia, con la disolución del cuerpo después de la muerte, renace en el buen destino, en el mundo celestial. Es de esta manera, monjes, alguien que va de la luz a la luz.

“Imagina, gran rey, a un hombre que cruza de palanquín a palanquín, o de un caballo a otro caballo, o de un elefante montado a otro elefante montado, o de unaa mansión a otra mansión: yo digo que esta persona sería exactamente igual. De esa manera, gran rey, es alguien que va de la luz a la luz.

“Estas son, gran rey, las cuatro clases de personas que se encuentran existiendo en el mundo.

“La persona, gran rey, que es pobre,

Carente de fe, tacaña,

Avara, con mala intención,

Con errados puntos de vista, irrespetuosa,

“Que abusa e injuria a los escetas,

Brahmanes y otros mendicantes,

Un nihilista, escarnecedor, que esconde

Las dádivas de otros a los mendigos:

“Cuando semejante persona muere, oh rey,

Va, oh señor de la gente,

Al terrible infierno,

Va de la oscuridad a la oscuridad.

“La persona, oh rey, que es pobre,

Pero dotada de fe y generosa,

Alguien que da dádivas con la mejor de las intenciones,

Una persona con la mente no dispersa,

“Que se levanta frente a los ascetas y los venera,

Frente a los brahmanes y otros mendicantes:

Alguien que se entrena en recta conducta,

Que no esconde los donativos de comida a los mendigos:

“Cuando semejante persona muere, oh rey,

Va, oh señor de la gente,

Al triple cielo,

Va de la oscuridad a la luz.

“La persona, gran rey, que es rica,

Pero carente de fe, tacaña,

Avara, con mala intención,

Con errados puntos de vista, irrespetuosa,

“Que abusa e injuria a los escetas,

Brahmanes y otros mendicantes,

Un nihilista, escarnecedor, que esconde

Las dádivas de otros a los mendigos:

“Cuando semejante persona muere, oh rey,

Va, oh señor de la gente,

Al terrible infierno,

Va de la luz a la oscuridad.

“La persona, oh rey, que es rica,

Y dotada de fe y generosa,

Alguien que da dádivas con la mejor de las intenciones,

Una persona con la mente no dispersa,

“Que se levanta frente a los ascetas y los venera,

Frente a los brahmanes y otros mendicantes:

Alguien que se entrena en recta conducta,

Que no esconde los donativos de comida a los mendigos:

“Cuando semejante persona muere, oh rey,

Va, oh señor de la gente,

Al triple cielo,

Va de la luz a la luz”.

 


NOTA:

[1] Este sutta, excepto por los símiles y los versos, es igual a AN 4,85.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Persons en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 264- 267.

Puggalasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,20 Dutiyaputtaka Sutta – Segundo discurso sobre sin hijos

El Buda ilustra al rey Pasenadi cómo funciona el kamma, tomando como ejemplo elcaso de un conocido financista que acaba de fallecer.

 


 [Leer en pali]

[20] En Savatthi.

El rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Y el Bienaventurado le dijo: “¿De dónde vienes, gran rey, a esta hora del mediodía?”.

“He aquí, Venerable Señor, en Savatthi ha muerto un financista, hombre hogareño. Llegué después de transferir su fortuna a sus herederos en el palacio, ya que murió intestado. He aquí, había cien lakhs de oro, sin hablar de la plata, y aún así, Venerable Señor, la comida de este financista hombre hogareño era así: comía el arroz rojo con gachas agrias. Su ropa era así: llevaba prendas de vestir de cáñamo de tres piezas. Su vehículo era así: iba en un carrito en mal estado con el toldo de hojas”.

“¡Es así, gran rey, es así mismo, gran rey! Una vez, en el pasado, gran rey, aquel financista hombre hogareño proveía la comida de las limosnas a un buda silencioso de nombre Tagarasikji. Habiendo dicho: ‘Dando limosna al asceta’, se levantó de su asiento y salió de allí. Pero después de haber ofrendado se arrepintió y pensó: ‘Sería mejor que mis esclavos u obreros comieran aquella comida de las limosnas’. Además, asesinó al único hijo de su hermano para asegurar su fortuna.

“Porque aquel financista hombre hogareño proveía la comida de las limosnas a un buda silencioso de nombre Tagarasikji, como resultado renació siete veces en el buen destino, en el mundo celestial. Como resultado residual de aquel mismo kamma, obtuvo la posición de financista, siete veces en esta misma ciudad de Savatthi. Pero, porque aquel financista se arrepintió, luego, acerca de su ofrenda, como resultado de aquel kamma su mente no se inclinó al disfrute de la excelente comida, excelente ropa ni excelentes vehículos, tampoco al disfrute de otros excelente elementos entre las cinco cuerdas del placer sensual. Y debido a que aquel financista hombre hogareño asesinó al único hijo de su hermano, para asegurar su fortuna, como resultado de aquel kamma fue atormentado en el infierno por muchos años, por muchos cientos de años, por muchos miles de años, por muchos cientos de miles de años. Como resultado residual de aquel mismo kamma, no rindió cuenta al tesoro real de su fortuna sin herederos.

“El viejo mérito de aquel financista hombre hogareño finalmente se extinguió, y no acumuló otro mérito fresco alguno. Pero hoy, gran rey, el financista hombre hogareño se está rostizando en el gran infierno Roruva”.

“Así que, Venerable Señor, aquel financista hombre hogareño, ¿ha renacido en el gran infierno de Roruva?”.

“Sí, gran rey, aquel financista hombre hogareño ha renacido en el gran infierno Roruva.

“Granos, riquezas, plata, oro

O cualquier otra posesión que hay,

Esclavos, obreros, mensajeros,

Y aquellos que viven en dependencia de uno:

Sin tomar nada uno debe ir,

Dejando todo atrás.

“Pero lo que uno ha hecho con su cuerpo,

Su habla o la mente:

Estos es lo que realmente le pertenece a uno,

Eso es lo que uno toma cuando se va;

Esto es lo que a uno le sigue

Como una sombra que nunca se aparta.

“Por eso uno debe hacer lo que es bueno,

Como lo que se recolecta para la vida venidera.

Los méritos son el soporte de los seres vivos,

En el mundo venidero”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Childless (2) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 260-261.

Dutiyaputtakasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,19 Pathamaputtaka Sutta – Primer discurso sobre sin hijos

Un símil de dos hermosos estanques de agua, uno de ellos ubicado en un lugar deshabitado y otro, cerca de la ciudad, ilustra el correcto uso de las riquezas.

 


[Leer en pali]

[19] En Savatthi.

El rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Y el Bienaventurado le dijo: “¿De dónde vienes, gran rey, a esta hora del mediodía?”.

“He aquí, Venerable Señor, en Savatthi ha muerto un financista, hombre hogareño. Llegué después de transferir su fortuna a sus herederos en el palacio, ya que murió intestado. He aquí, había ochenta lakhs de oro, sin hablar de la plata, y aún así, Venerable Señor, la comida de este financista hombre hogareño era así: comía el arroz rojo con gachas agrias. Su ropa era así: llevaba prendas de vestir de cáñamo de tres piezas. Su vehículo era así: iba en un carrito en mal estado con el toldo de hojas”.

“¡Es así, gran rey, es así mismo, gran rey! Cuando una persona inferior gana abundantes riquezas, no se hace feliz ni satisfecha a sí misma, no hace felices ni satisfechos a su madre ni padre, tampoco a su mujer ni hijos, no hace felices ni satisfechos a sus esclavos, obreros ni sirvientes, tampoco a sus amigos ni colegas; no se establece en donativos para los ascetas ni los brahmanes, y se conduce en sentido contrario al fruto celestial, que resulta en la felicidad y conduce al cielo. Y porque sus riquezas no se usan apropiadamente, se los lleva el rey o los ladrones, los quema el fuego, se los lleva el agua o los toman los herederos envidiosos. Siendo así el caso, gran rey, no siendo usadas las riquezas apropiadamente, las mismas se desperdician, no se utilizan. 

“Imagina, gran rey, un estanque de lotos en un lugar deshabitado por seres humanos, con agua clara, fresca y dulce, con buenos vados, que es deleitoso; pero no hay gente que pueda usar aquella agua, tomarla, bañarse en ella o usarla para propósito alguno. En tal caso, gran rey, aquella agua se desperdicia, no se la utiliza. De la misma manera, gran rey, cuando una persona inferior gana abundantes riquezas… Siendo así el caso, gran rey, no siendo usadas las riquezas apropiadamente, las mismas se desperdician, no se utilizan.

“Pero, gran rey, cuando una persona superior gana abundantes riquezas, se hace feliz y satisfecha a sí misma, hace felices y satisfechos a su madre y padre, también a su mujer e hijos, hace felices y satisfechos a sus esclavos, obreros y sirvientes, también a sus amigos y colegas; se establece en donativos para los ascetas y los brahmanes, y se conduce en sentido del fruto celestial, que resulta en la felicidad y conduce al cielo. Y porque sus riquezas se usan apropiadamente, no se los lleva el rey ni los ladrones, no los quema el fuego, no se los lleva el agua ni los toman los herederos envidiosos. Siendo así el caso, gran rey, siendo usadas las riquezas apropiadamente, las mismas se utilizan, no se desperdician.

“Imagina, gran rey, un estanque de lotos no muy lejos de un pueblo o una ciudad, con agua clara, fresca y dulce, con buenos vados, que es deleitoso; y hay gente que usa aquella agua, la toma, se baña en ella y la usa para otros propósitos. En tal caso, gran rey, aquella agua se utiliza, no se desperdicia. De la misma manera, gran rey, cuando una persona superior gana abundantes riquezas… Siendo así el caso, gran rey, siendo usadas las riquezas apropiadamente, las mismas se utilizan, no se desperdician.

“Como la fresca agua en un lugar desolado 

Se evapora sin ser tomada,

Así también, cuando un sinvergüenza adquiere riquezas

Ni él los disfruta ni comparte con otros.

“Pero cuando el sabio obtiene las riquezas,

Los disfruta él y los suyos.

Habiendo apoyado a sus parientes, libre de culpa,

Aquel noble hombre va camino al cielo”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Childless (1) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 258-259.

Pathamaputtakasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,18 Kalyanamitta Sutta – La buena compa&ntilde&iacutea

La importancia de la buena compañía en la vida santa.

 


 [Leer en pali]

[18] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado: “He aquí, Venerable Señor, mientras estaba solo en reclusión, la siguiente reflexión surgió en mi mente: “El Dhamma ha sido bien expuesto por el Bienaventurado, y el mismo es para alguien que tiene buenos amigos, buenos compañeros y buenos camaradas, no para alguien que tiene malos amigos, malos compañeros y malos camaradas”.

“¡Es así, gran rey, es así mismo, gran rey! El Dhamma ha sido bien expuesto por mí, y el mismo es para alguien que tiene buenos amigos, buenos compañeros y buenos camaradas, no para alguien que tiene malos amigos, malos compañeros y malos camaradas.

“En una ocasión, gran rey, estuve morando entre los sakias, en una de sus ciudades de nombre Nagaraka. Entonces, el monje Ananda se acercó a mí, me rindió homenaje, se sentó a un lado y me dijo: ‘Venerable Señor, esta es la mitad de la vida santa, es decir, la buena amistad, la buena compañía y la buena camaradería’.

“Cuando eso se dijo, gran rey, yo le dije al monje Ananda: ‘No es así, Ananda, no es así Ananda. Esta es la totalidad de la vida santa, Ananda, es decir, la buena amistad, la buena compañía y la buena camaradería. Cuando un monje tiene un buen amigo, un buen compañero y un buen camarada, se puede esperar que va a desarrollar y cultivar el Noble Óctuple Sendero. Y, ¿cómo, Ananda, un monje que tiene un buen amigo, un buen compañero y un buen camarada, desarrolla y cultiva el Noble Óctuple Sendero? He aquí, Ananda, el monje desarrolla el recto punto de vista, que se basa en la reclusión, desapasionamiento y cese, madurando en la liberación. Además, desarrolla la recta intención… la recta forma de hablar… la recta acción… la recta forma de vida… el recto esfuerzo… la recta atención consciente… la recta concentración, que se basa en la reclusión, desapasionamiento y cese, madurando en la liberación. Es de esta manera, Ananda, que un monje que tiene un buen amigo, un buen compañero y un buen camarada, desarrolla y cultiva el Noble Óctuple Sendero.

“Siguiendo este método, Ananda, también se puede entender cómo la totalidad de la vida santa es la buena amistad, la buena compañía y la buena camaradería: por confiar en mí como buen amigo, Ananda, los seres sujetos al nacimiento son libres del nacimiento; los seres sujetos a la vejez son libres de la vejez; los seres sujetos a la enfermedad son libres de la enfermedad; los seres sujetos a la muerte son libres de la muerte; los seres sujetos al dolor, al lamento, a la pena, al desagrado y a la desesperanza son libres del dolor, el lamento, la pena, el desagrado y la desesperanza. Mediante este método, Ananda, se puede entender cómo la totalidad de la vida santa es la buena amistad, la buena compañía y la buena camaradería’.

“Por eso, gran rey, debes entrenarte a ti mismo de esta manera: ‘Voy a ser alguien que tiene buenos amigos, buenos compañeros y buenos camaradas’. De esta manera debes entrenarte a ti mismo, gran rey.

“Gran rey, cuando tienes buenos amigos, buenos compañeros y buenos camaradas, debes morar en una sola cosa particular como soporte: la diligencia en los estados beneficiosos.

“Cuando vivas diligentemente, gran rey, con la diligencia como tu soporte, el séquito de mujeres del harem va a pensar así: ‘El rey vive diligentemente, con la diligencia como su soporte. Venid ahora, vivamos también diligentemente, con la diligencia como nuestro soporte’.

“Cuando vivas diligentemente, gran rey, con la diligencia como tu soporte, el séquito de tus vasallos khattiyas va a pensar así… tus tropas van a pensar así… tus súbditos en la ciudad y en el país van a pensar así: ‘El rey vive diligentemente, con la diligencia como su soporte. Venid ahora, vivamos también diligentemente, con la diligencia como nuestro soporte’.

“Cuando vivas diligentemente, gran rey, con la diligencia como tu soporte, tú mismo estarás resguardado y protegido, el séquito de las mujeres de tu harem estará resguardado y protegido, tus tesoros y tus almacenes estarán resguardados y protegidos.

“Alguien que desea que los elevados deleites

Se sigan sucediendo:

El sabio alaba la diligencia

En hacer obras meritorias.

“La persona sabia que es diligente

Asegura a ambas clases de bien:

El bien visible en esta presente vida

Y el bien de la vida venidera.

Alguien que es firme en atender el bien,

Es llamado una persona de sabiduría”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Diligence (2) en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), pp. 256-257.

Kalyanamittasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

SN 3,17 Appamada Sutta – Diligencia

El bien que pertenece tanto a la presente vida como a la venidera.

 


 [Leer en pali]

[17] En Savatthi.

Sentado a un lado, el rey Pasenadi de Kosala dijo al Bienaventurado: “¿Existe una sola cosa particular, Venerable Señor, que asegure ambas clases de bienes: el bien perteneciente a la presente vida y el bien que pertenece a la vida venidera?”.

“He aquí existe una cosa particular, gran rey, que asegura ambas clases de bienes: el bien perteneciente a la presente vida y el bien que pertenece a la vida venidera”.

“Pero, Venerable Señor, ¿cuál es esta cosa?”.

“La diligencia, gran rey. Al igual que las huellas de todos los seres vivos que caminan caben dentro de la huella de un elefante y, la huella del elefante está declarada la principal debido a su tamaño, así también la diligencia es la cosa particular que asegura ambas clases de bienes: el bien perteneciente a la presente vida y el bien que pertenece a la vida venidera.

“Para alguien que desea una larga vida y salud,

Belleza, cielo y noble nacimiento,

Que los elevados deleites

Se sigan sucediendo:

El sabio alaba la diligencia

En hacer obras meritorias.

“La persona sabia que es diligente

Asegura ambas clases de bien:

El bien visible en esta presente vida

Y el bien de la vida venidera.

Alguien que es firme en atender el bien,

Es llamado una persona de sabiduría”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Diligence en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, EE.UU.: Wisdom Publications (versión digital), p. 255.

Aappamadasuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.