SN 55,11 Sahassabhikkhunisangha Sutta – Mil monjas del Sangha

El Buda enseña, a un gran grupo de monjas, los cuatro factores de la entrada-en-la-corriente.

 


[Leer en pali]

[11] En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en el Parque Real, en Savatthi. Entonces, un Sangha de mil monjas se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se paró a un lado. Entonces el Bienaventurado dijo a aquellas monjas:

“Monjas, un noble discípulo que posee cuatro cosas es uno que entra-en-la-corriente, no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino. Y, ¿cuáles son esas cuatro?

“El noble discípulo, monjas, posee una firme confianza en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’.

“Además, el noble discípulo posee la virtud apreciada por los Nobles, inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración.

“Un noble discípulo, monjas, que posee estas cuatro cosas, es uno que entra-en-la-corriente, no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Thousand en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), p. 2312.   

Sahassabhikkhunisanghasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,8-10 Pathama, Dutiya y Tatiyaginjakavasatha Sutta – Salón de Ladrillos

En estos suttas, el Buda llama a los cuatro factores del que entra-en-la-corriente “el espejo del Dhamma”, porque reflexionando sobre ellos, el discípulo puede determinar si es alguien que ya ha entrado en la corriente.

 


SN 55,8 Pathamaginjakavasatha Sutta –  Primer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[8] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Natika, en el Salón de Ladrillos. Entonces, el Venerable Ananda se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Salha. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Nanda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Sudatta. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Sujata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Salha que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndola por sí mismo con el conocimiento directo.

«La monja Nanda que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo.

«El seguidor laico Sudatta que murió, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegó a ser alguien que una-vez-retorna, que volverá a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción.

«La seguidora laica Sujata que murió, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegó a ser una que entra-en-la-corriente, no más ligada al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir. Así que sería algo problemático, para el Tataghata, que cada vez que muera alguien le indagues sobre su futura suerte. Por eso, Ananda, te voy a enseñar una exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,   no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’.

“Y, ¿qué es, Ananda, aquella exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo de esta manera?

“He aquí, Ananda, el noble discípulo posee una firme confianza en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’.

“Además, el noble discípulo posee la virtud apreciada por los Nobles, inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración.

“Esta es, Ananda, la exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,  no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’”.

 

SN 55,9 Dutiyaginjakavasatha Sutta – Segundo discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[9] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Asoka que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente…” [continúa igual como en el sutta anterior, cambiando los nombres de los protagonistas por Asoka].

 

SN 55,10 Tatiyaginjakavasatha Sutta – Tercer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[10] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto en Natika el seguidor laico de nombre Kakkata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Kalinga… Nikata… Tuttha… Santuttha… Bhadda… Subhadda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el seguidor laico Kakkata que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Así también los seguidores laicos Kalinga, Nikata, Tuttha, Santuttha, Bhadda y Subhadda.

“Más de cincuenta seguidores laicos que murieron en Natika, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegaron a ser unos de nacimiento espontáneo, que alcanzarán el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Hay más noventa seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegaron a ser unos que una-vez-retornan, que volverán a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción. Hay quinientos seis seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegaron a ser unos que entran-en-la-corriente, no más ligados al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir…” [el resto del sutta sigue igual que en 55,8].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Brick Hall (1) y (2) en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2308-2309.   

Pathama y Dutiyaginjakavasathasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,8-10 Pathama, Dutiya y Tatiyaginjakavasatha Sutta – Salón de Ladrillos

En estos suttas, el Buda llama a los cuatro factores del que entra-en-la-corriente “el espejo del Dhamma”, porque reflexionando sobre ellos, el discípulo puede determinar si es alguien que ya ha entrado en la corriente.

 


SN 55,8 Pathamaginjakavasatha Sutta –  Primer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[8] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Natika, en el Salón de Ladrillos. Entonces, el Venerable Ananda se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Salha. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Nanda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Sudatta. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Sujata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Salha que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndola por sí mismo con el conocimiento directo.

«La monja Nanda que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo.

«El seguidor laico Sudatta que murió, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegó a ser alguien que una-vez-retorna, que volverá a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción.

«La seguidora laica Sujata que murió, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegó a ser una que entra-en-la-corriente, no más ligada al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir. Así que sería algo problemático, para el Tataghata, que cada vez que muera alguien le indagues sobre su futura suerte. Por eso, Ananda, te voy a enseñar una exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,   no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’.

“Y, ¿qué es, Ananda, aquella exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo de esta manera?

“He aquí, Ananda, el noble discípulo posee una firme confianza en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’.

“Además, el noble discípulo posee la virtud apreciada por los Nobles, inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración.

“Esta es, Ananda, la exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,  no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’”.

 

SN 55,9 Dutiyaginjakavasatha Sutta – Segundo discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[9] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Asoka que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente…” [continúa igual como en el sutta anterior, cambiando los nombres de los protagonistas por Asoka].

 

SN 55,10 Tatiyaginjakavasatha Sutta – Tercer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[10] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto en Natika el seguidor laico de nombre Kakkata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Kalinga… Nikata… Tuttha… Santuttha… Bhadda… Subhadda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el seguidor laico Kakkata que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Así también los seguidores laicos Kalinga, Nikata, Tuttha, Santuttha, Bhadda y Subhadda.

“Más de cincuenta seguidores laicos que murieron en Natika, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegaron a ser unos de nacimiento espontáneo, que alcanzarán el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Hay más noventa seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegaron a ser unos que una-vez-retornan, que volverán a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción. Hay quinientos seis seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegaron a ser unos que entran-en-la-corriente, no más ligados al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir…” [el resto del sutta sigue igual que en 55,8].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Brick Hall (1) y (2) en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2308-2309.   

Pathama y Dutiyaginjakavasathasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,8-10 Pathama, Dutiya y Tatiyaginjakavasatha Sutta – Salón de Ladrillos

En estos suttas, el Buda llama a los cuatro factores del que entra-en-la-corriente “el espejo del Dhamma”, porque reflexionando sobre ellos, el discípulo puede determinar si es alguien que ya ha entrado en la corriente.

 


SN 55,8 Pathamaginjakavasatha Sutta –  Primer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[8] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Natika, en el Salón de Ladrillos. Entonces, el Venerable Ananda se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Salha. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Nanda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Sudatta. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Sujata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Salha que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndola por sí mismo con el conocimiento directo.

«La monja Nanda que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo.

«El seguidor laico Sudatta que murió, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegó a ser alguien que una-vez-retorna, que volverá a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción.

«La seguidora laica Sujata que murió, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegó a ser una que entra-en-la-corriente, no más ligada al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir. Así que sería algo problemático, para el Tataghata, que cada vez que muera alguien le indagues sobre su futura suerte. Por eso, Ananda, te voy a enseñar una exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,   no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’.

“Y, ¿qué es, Ananda, aquella exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo de esta manera?

“He aquí, Ananda, el noble discípulo posee una firme confianza en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’.

“Además, el noble discípulo posee la virtud apreciada por los Nobles, inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración.

“Esta es, Ananda, la exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,  no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’”.

 

SN 55,9 Dutiyaginjakavasatha Sutta – Segundo discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[9] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Asoka que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente…” [continúa igual como en el sutta anterior, cambiando los nombres de los protagonistas por Asoka].

 

SN 55,10 Tatiyaginjakavasatha Sutta – Tercer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[10] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto en Natika el seguidor laico de nombre Kakkata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Kalinga… Nikata… Tuttha… Santuttha… Bhadda… Subhadda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el seguidor laico Kakkata que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Así también los seguidores laicos Kalinga, Nikata, Tuttha, Santuttha, Bhadda y Subhadda.

“Más de cincuenta seguidores laicos que murieron en Natika, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegaron a ser unos de nacimiento espontáneo, que alcanzarán el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Hay más noventa seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegaron a ser unos que una-vez-retornan, que volverán a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción. Hay quinientos seis seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegaron a ser unos que entran-en-la-corriente, no más ligados al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir…” [el resto del sutta sigue igual que en 55,8].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Brick Hall (1) y (2) en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2308-2309.   

Pathama y Dutiyaginjakavasathasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,8-10 Pathama, Dutiya y Tatiyaginjakavasatha Sutta – Salón de Ladrillos

En estos suttas, el Buda llama a los cuatro factores del que entra-en-la-corriente “el espejo del Dhamma”, porque reflexionando sobre ellos, el discípulo puede determinar si es alguien que ya ha entrado en la corriente.

 


SN 55,8 Pathamaginjakavasatha Sutta –  Primer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[8] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Natika, en el Salón de Ladrillos. Entonces, el Venerable Ananda se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Salha. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Nanda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Sudatta. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Sujata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Salha que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndola por sí mismo con el conocimiento directo.

«La monja Nanda que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo.

«El seguidor laico Sudatta que murió, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegó a ser alguien que una-vez-retorna, que volverá a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción.

«La seguidora laica Sujata que murió, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegó a ser una que entra-en-la-corriente, no más ligada al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir. Así que sería algo problemático, para el Tataghata, que cada vez que muera alguien le indagues sobre su futura suerte. Por eso, Ananda, te voy a enseñar una exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,   no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’.

“Y, ¿qué es, Ananda, aquella exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo de esta manera?

“He aquí, Ananda, el noble discípulo posee una firme confianza en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’.

“Además, el noble discípulo posee la virtud apreciada por los Nobles, inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración.

“Esta es, Ananda, la exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,  no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’”.

 

SN 55,9 Dutiyaginjakavasatha Sutta – Segundo discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[9] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Asoka que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente…” [continúa igual como en el sutta anterior, cambiando los nombres de los protagonistas por Asoka].

 

SN 55,10 Tatiyaginjakavasatha Sutta – Tercer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[10] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto en Natika el seguidor laico de nombre Kakkata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Kalinga… Nikata… Tuttha… Santuttha… Bhadda… Subhadda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el seguidor laico Kakkata que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Así también los seguidores laicos Kalinga, Nikata, Tuttha, Santuttha, Bhadda y Subhadda.

“Más de cincuenta seguidores laicos que murieron en Natika, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegaron a ser unos de nacimiento espontáneo, que alcanzarán el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Hay más noventa seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegaron a ser unos que una-vez-retornan, que volverán a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción. Hay quinientos seis seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegaron a ser unos que entran-en-la-corriente, no más ligados al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir…” [el resto del sutta sigue igual que en 55,8].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Brick Hall (1) y (2) en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2308-2309.   

Pathama y Dutiyaginjakavasathasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,8-10 Pathama, Dutiya y Tatiyaginjakavasatha Sutta – Salón de Ladrillos

En estos suttas, el Buda llama a los cuatro factores del que entra-en-la-corriente “el espejo del Dhamma”, porque reflexionando sobre ellos, el discípulo puede determinar si es alguien que ya ha entrado en la corriente.

 


SN 55,8 Pathamaginjakavasatha Sutta –  Primer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[8] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Natika, en el Salón de Ladrillos. Entonces, el Venerable Ananda se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Salha. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Nanda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Sudatta. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Sujata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Salha que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndola por sí mismo con el conocimiento directo.

«La monja Nanda que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo.

«El seguidor laico Sudatta que murió, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegó a ser alguien que una-vez-retorna, que volverá a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción.

«La seguidora laica Sujata que murió, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegó a ser una que entra-en-la-corriente, no más ligada al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir. Así que sería algo problemático, para el Tataghata, que cada vez que muera alguien le indagues sobre su futura suerte. Por eso, Ananda, te voy a enseñar una exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,   no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’.

“Y, ¿qué es, Ananda, aquella exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo de esta manera?

“He aquí, Ananda, el noble discípulo posee una firme confianza en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’.

“Además, el noble discípulo posee la virtud apreciada por los Nobles, inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración.

“Esta es, Ananda, la exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,  no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’”.

 

SN 55,9 Dutiyaginjakavasatha Sutta – Segundo discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[9] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Asoka que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente…” [continúa igual como en el sutta anterior, cambiando los nombres de los protagonistas por Asoka].

 

SN 55,10 Tatiyaginjakavasatha Sutta – Tercer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[10] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto en Natika el seguidor laico de nombre Kakkata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Kalinga… Nikata… Tuttha… Santuttha… Bhadda… Subhadda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el seguidor laico Kakkata que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Así también los seguidores laicos Kalinga, Nikata, Tuttha, Santuttha, Bhadda y Subhadda.

“Más de cincuenta seguidores laicos que murieron en Natika, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegaron a ser unos de nacimiento espontáneo, que alcanzarán el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Hay más noventa seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegaron a ser unos que una-vez-retornan, que volverán a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción. Hay quinientos seis seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegaron a ser unos que entran-en-la-corriente, no más ligados al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir…” [el resto del sutta sigue igual que en 55,8].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Brick Hall (1) y (2) en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2308-2309.   

Pathama y Dutiyaginjakavasathasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,8-10 Pathama, Dutiya y Tatiyaginjakavasatha Sutta – Salón de Ladrillos

En estos suttas, el Buda llama a los cuatro factores del que entra-en-la-corriente “el espejo del Dhamma”, porque reflexionando sobre ellos, el discípulo puede determinar si es alguien que ya ha entrado en la corriente.

 


SN 55,8 Pathamaginjakavasatha Sutta –  Primer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[8] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Natika, en el Salón de Ladrillos. Entonces, el Venerable Ananda se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Salha. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Nanda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Sudatta. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Sujata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Salha que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones, en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría, descubriéndola por sí mismo con el conocimiento directo.

«La monja Nanda que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo.

«El seguidor laico Sudatta que murió, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegó a ser alguien que una-vez-retorna, que volverá a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción.

«La seguidora laica Sujata que murió, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegó a ser una que entra-en-la-corriente, no más ligada al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir. Así que sería algo problemático, para el Tataghata, que cada vez que muera alguien le indagues sobre su futura suerte. Por eso, Ananda, te voy a enseñar una exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,   no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’.

“Y, ¿qué es, Ananda, aquella exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo de esta manera?

“He aquí, Ananda, el noble discípulo posee una firme confianza en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’.

“Además, el noble discípulo posee una firme confianza en el Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’.

“Además, el noble discípulo posee la virtud apreciada por los Nobles, inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración.

“Esta es, Ananda, la exposición del Dhamma llamada el Espejo del Dhamma, mediante la cual un noble discípulo, si lo desea, puede declararse a sí mismo así: ‘Soy alguien que terminó con el infierno, terminó con el reino animal, terminó con el dominio de los espíritus hambrientos, terminó con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente,  no más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como destino’”.

 

SN 55,9 Dutiyaginjakavasatha Sutta – Segundo discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[9] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto el monje de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la monja de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto la seguidora laica de nombre Asoka. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el monje Asoka que murió, a través de la destrucción de las contaminaciones en esta presente vida, entró y permaneció en la inmaculada liberación de la mente…” [continúa igual como en el sutta anterior, cambiando los nombres de los protagonistas por Asoka].

 

SN 55,10 Tatiyaginjakavasatha Sutta – Tercer discurso en el Salón de Ladrillos

[Leer en pali]

[10] Sentado a un lado, el Venerable Ananda dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, ha muerto en Natika el seguidor laico de nombre Kakkata. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento? También ha muerto el seguidor laico de nombre Kalinga… Nikata… Tuttha… Santuttha… Bhadda… Subhadda. ¿Cuál es su destino en su futuro nacimiento?”.

«Ananda, el seguidor laico Kakkata que murió, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegó a ser alguien de nacimiento espontáneo, que alcanzará el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Así también los seguidores laicos Kalinga, Nikata, Tuttha, Santuttha, Bhadda y Subhadda.

“Más de cincuenta seguidores laicos que murieron en Natika, con la completa destrucción de los cinco grilletes menores, llegaron a ser unos de nacimiento espontáneo, que alcanzarán el Nibbana sin retornar de aquel mundo. Hay más noventa seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de los tres grilletes y con la disminución de la avidez, el odio y la falsa ilusión, llegaron a ser unos que una-vez-retornan, que volverán a este mundo sólo una vez más, para luego poner fin a su insatisfacción. Hay quinientos seis seguidores laicos que murieron en Natika que, con la completa destrucción de las tres cadenas, llegaron a ser unos que entran-en-la-corriente, no más ligados al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como su destino.

«No es un hecho extraño, Ananda, que los seres humanos deban morir…” [el resto del sutta sigue igual que en 55,8].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Brick Hall (1) y (2) en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2308-2309.   

Pathama y Dutiyaginjakavasathasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,7 Veludvareyya Sutta – La gente de la Puerta de Bambú

El Buda enseña, a un grupo de brahmanes laicos, las “siete buenas cualidades y cuatro deseables estados” para alcanzar la entrada-en-la-corriente.

 


[Leer en pali]

[7] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba haciendo un recorrido entre los kosala, junto con un gran Sangha de monjes, cuando llegó a un pueblo de brahmanes de los kosala, de nombre Puerta de Bambú. Entonces, los brahmanes, hombres hogareños de la Puerta de Bambú, escucharon esta noticia: “Se dice, señores, que el asceta Gotama, el hijo de los sakia que se hizo renunciante de una familia sakiana, está haciendo un recorrido entre los kosala, junto con un gran Sangha de  monjes, a la Puerta de Bambú. En lo concerniente al maestro Gotama, se ha propagado este buen informe: ‘Aquel Bienaventurado es un Arahant, perfectamente iluminado, realizado en el verdadero conocimiento y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, inigualado líder de los que han de ser amansados, el maestro de los devas y seres humanos, el Iluminado, el Bendito’. Habiendo descubierto por sí mismo, con el conocimiento directo, este mundo con sus devas, Mara y Brahma, esta generación con sus ascetas y brahmanes, sus devas y seres humanos, lo hace conocer a otros. Enseña el Dhamma que es agradable en el comienzo, agradable en el medio y agradable al final, con el recto significado y fraseo; revela la vida santa que es perfectamente completa y pura’. Es realmente bueno ver a semejantes arahants”.

Entonces, aquellos brahmanes, hombres hogareños de la Puerta de Bambú, se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y se sentaron a un lado. Algunos saludaron al Bienaventurado y, al intercambiar con él amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentaron a un lado. Otros extendieron las palmas de sus manos juntas hacia el Bienaventurado, en un cordial saludo, y se sentaron a un lado. Otros anunciando al Bienaventurado sus nombres y sus clanes, se sentaron a un lado. Sentados a un lado, aquellos brahmanes, hombres hogareños de la Puerta de Bambú, dijeron al Bienaventurado:

“Maestro Gotama, nosotros tenemos aspiraciones, deseos y esperanzas como estas: ‘Que vivamos en hogares llenos de gente y de niños. Que disfrutemos del sándalo de los kasia. Que nos adornemos con guirnaldas, aromas y ungüentos. Que recibamos oro y plata. Que, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renazcamos en un buen destino, en el mundo celestial’. Puesto que tenemos estas aspiraciones, deseos y esperanzas, que el maestro Gotama nos enseñe el Dhamma, de tal manera que vivamos en hogares llenos de gente y de niños… renazcamos en un buen destino, en el mundo celestial”.

“Voy a enseñaros, hombres hogareños, una exposición del Dhamma aplicable a uno mismo. Escuchad y prestad atención que voy a hablar”.

“Sí, señor”, respondieron aquellos brahmanes de la Puerta de Bambú y el Bienaventurado continuó:

“Y, ¿qué es, hombres hogareños, el Dhamma aplicable a uno mismo? He aquí, hombres hogareños, un noble discípulo reflexiona de esta manera: ‘Soy alguien que desea vivir, que no desea morir; deseo la felicidad y soy reacio al sufrimiento. Puesto que soy alguien que desea vivir, que no desea morir, que deseo la felicidad y soy reacio al sufrimiento, si alguien tomara mi vida, esto no sería placentero ni agradable para mí. Por otro lado, si yo tomara la vida del otro ―de alguien que desea vivir, que no desea morir; que desea la felicidad y es reacio al sufrimiento―, esto tampoco sería placentero ni agradable para él. Lo que es desplaciente y desagradable para otro, es desplaciente y desagradable también para mí. ¿Cómo puedo infligir a otro lo que es desplaciente y desagradable para mí?’. Habiendo reflexionado de esta forma, él mismo se abstiene de destruir la vida, exhorta a otros que se abstengan de destruir la vida y habla alabanzas sobre la abstención de la destrucción de la vida. De esta manera, su conducta corporal se purifica en tres aspectos.

“Además, un noble discípulo reflexiona de esta manera: ‘Si alguien tomara de mí, lo que no le ha sido dado, es decir, cometiera robo, esto no sería placentero ni agradable para mí. Por otro lado, si yo tomara del otro lo que no me ha sido dado, es decir, cometiera robo, esto tampoco sería placentero ni agradable para él. Lo que es desplaciente y desagradable para otro, es desplaciente y desagradable también para mí. ¿Cómo puedo infligir a otro lo que es desplaciente y desagradable para mí?’. Habiendo reflexionado de esta forma, él mismo se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado, exhorta a otros que se abstengan de tomar lo que no les ha sido dado y habla alabanzas sobre la abstención de tomar lo que a uno le ha sido dado. De esta manera, su conducta corporal se purifica en tres aspectos.

“Además, un noble discípulo reflexiona de esta manera: ‘Si alguien cometiera adulterio con mis mujeres, esto no sería placentero ni agradable para mí. Por otro lado, si yo cometiera adulterio con las mujeres del otro, esto tampoco sería placentero ni agradable para él. Lo que es desplaciente y desagradable para otro, es desplaciente y desagradable también para mí. ¿Cómo puedo infligir a otro lo que es desplaciente y desagradable para mí?’. Habiendo reflexionado de esta forma, él mismo se abstiene de las relaciones sexuales inapropiadas, exhorta a otros que se abstengan de tener relaciones sexuales inapropiadas y habla alabanzas sobre la abstención de las relaciones sexuales inapropiadas. De esta manera, su conducta corporal se purifica en tres aspectos.

“Además, un noble discípulo reflexiona de esta manera: ‘Si alguien perjudicara mi bienestar con la mentira, esto no sería placentero ni agradable para mí. Por otro lado, si yo perjudicara el bienestar de otro con la mentira, esto tampoco sería placentero ni agradable para él. Lo que es desplaciente y desagradable para otro, es desplaciente y desagradable también para mí. ¿Cómo puedo infligir a otro lo que es desplaciente y desagradable para mí?’. Habiendo reflexionado de esta forma, él mismo se abstiene de decir mentiras, exhorta a otros que se abstengan de decir mentiras y habla alabanzas sobre la abstención de decir mentiras. De esta manera, su conducta verbal se purifica en tres aspectos.

“Además, un noble discípulo reflexiona de esta manera: ‘Si alguien me separara de mis amigos con una divisiva forma de hablar, esto no sería placentero ni agradable para mí. Por otro lado, si yo separara al otro de sus amigos con una divisiva forma de hablar, esto tampoco sería placentero ni agradable para él. Lo que es desplaciente y desagradable para otro, es desplaciente y desagradable también para mí. ¿Cómo puedo infligir a otro lo que es desplaciente y desagradable para mí?’. Habiendo reflexionado de esta forma, él mismo se abstiene de practicar una divisiva forma de hablar, exhorta a otros que se abstengan de practicar una divisiva forma de hablar y habla alabanzas sobre la abstención de practicar una divisiva forma de hablar. De esta manera, su conducta verbal se purifica en tres aspectos.

“Además, un noble discípulo reflexiona de esta manera: ‘Si alguien se dirigiera a mí con una áspera forma de hablar, esto no sería placentero ni agradable para mí. Por otro lado, si yo me dirigiera al otro con una áspera forma de hablar, esto tampoco sería placentero ni agradable para él. Lo que es desplaciente y desagradable para otro, es desplaciente y desagradable también para mí. ¿Cómo puedo infligir a otro lo que es desplaciente y desagradable para mí?’. Habiendo reflexionado de esta forma, él mismo se abstiene de practicar una áspera forma de hablar, exhorta a otros que se abstengan de practicar una áspera forma de hablar y habla alabanzas sobre la abstención de practicar una áspera forma de hablar. De esta manera, su conducta verbal se purifica en tres aspectos.

“Además, un noble discípulo reflexiona de esta manera: ‘Si alguien se dirigiera a mí con palabras ociosas y frívolas, esto no sería placentero ni agradable para mí. Por otro lado, si yo me dirigiera al otro con  palabras ociosas y frívolas, esto tampoco sería placentero ni agradable para él. Lo que es desplaciente y desagradable para otro, es desplaciente y desagradable también para mí. ¿Cómo puedo infligir a otro lo que es desplaciente y desagradable para mí?’. Habiendo reflexionado de esta forma, él mismo se abstiene de  charlas frívolas, exhorta a otros que se abstengan de charlas frívolas y habla alabanzas sobre la abstención de las charlas frívolas. De esta manera, su conducta verbal se purifica en tres aspectos.

“Además, posee una firme confianza en el Buda de esta manera: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, Afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’.

“Además, posee una firme confianza en el Dhamma de esta manera: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir y ver, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’.

“Además, posee una firme confianza en el Sangha de esta manera: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’.

“Además, posee una conducta virtuosa, querida por los nobles, inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración.

“Hombres hogareños, cuando el noble discípulo posee estas siete buenas cualidades y estos cuatro deseables estados, si así lo desease, podría declarar esto de sí mismo: ‘Soy alguien que ha terminado con el infierno, ha terminado con el reino animal, ha terminado con el dominio de los espíritus hambrientos, ha terminado con el plano de la miseria, con el mal destino, con el mundo bajo. Soy uno que entra-en-la-corriente, no ligado más al mundo bajo, con un destino fijo, con la iluminación como mi destino’”.

Cuando se dijo esto, los brahmanes, hombres hogareños de la Puerta de Bambú, dijeron:

“¡Excelente, maestro Gotama! ¡Excelente, maestro Gotama! El maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora vamos por refugio al maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el maestro Gotama nos considere como sus seguidores laicos a partir de ahora, que han ido por refugio de por vida”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The People of Bamboo Gate en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2305-2307.   

Veludvareyyasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,6 Thapati Sutta – Los chambelanes [carpinteros]

Buda descubre a dos chambelanes reales, devotos a él y su Sendero, que ya alcanzaron el primer nivel de la Iluminación.

 


[Leer en pali]

[6] En Savatthi. En esta ocasión, un grupo de monjes estaba haciendo un hábito para el Bienaventurado, pensando: “Dentro de tres meses, con su hábito completo, el Bienaventurado realizará una gira”.

En aquella ocasión, los chambelanes [1] Isidatta y Purana establecieron su residencia en Sadhuka a raíz de algún negocio. Entonces escucharon esto: “Se dice que un grupo de monjes está haciendo un hábito para el Bienaventurado, pensando: ‘Dentro de tres meses, con su hábito completo, el Bienaventurado realizará una gira’”.

Entonces, los chambelanes Isidatta y Purana colocaron a un hombre en el camino y le dijeron: “Buen hombre, cuando veas llegar al Bienaventurado, al Arahant, al Perfectamente Iluminado, entonces infórmanos sobre esto”. Después de haber permanecido ahí unos dos o tres días, aquel hombre vio al Bienaventurado llegar desde cierta distancia. Habiéndolo visto, se acercó a los chambelanes Isidatta y Purana y les dijo: “Señores, el Bienaventurado, el Arahant, el Perfectamente Iluminado está llegando. Podéis hacer de acuerdo con vuestra conveniencia”.

Acto seguido, los chambelanes Isidatta y Purana se acercaron al Bienaventurado, le rindieron homenaje y le siguieron muy de cerca. Entonces, el Bienaventurado dejó el camino, se acercó a la raíz de un árbol y se sentó en el asiento que estaba preparado para él. Y los chambelanes Isidatta y Purana le rendieron homenaje, se sentaron a un lado y le dijeron:

“Venerable Señor, cuando escuchamos que el Bienaventurado dejaría Savatthi para salir de gira entre los kosalans, surgió en nosotros el disgusto y el malestar ante la idea de que el Bienaventurado estaría lejos de nosotros. Luego, cuando escuchamos que el Bienaventurado dejó Savatthi y salió de gira entre los kosalans, surgió en nosotros el disgusto y el malestar ante la idea que el Bienaventurado estaría lejos de nosotros.

“Luego, Venerable Señor, cuando escuchamos que el Bienaventurado dejaría [el lugar] entre los kosala para salir de gira al país Mallan… Luego, cuando escuchamos que el Bienaventurado dejó [el lugar] entre los kosala y salió de gira al país Mallan… que el Bienaventurado dejaría el país Mallan para salir de gira al país Vajjian… que el Bienaventurado dejó el país Mallan y salió de gira al país Vajjian… que el Bienaventurado dejaría el país Vajjian para salir de gira al país Kasian… que el Bienaventurado dejó el país Vajjian y salió de gira al país Kasian… que el Bienaventurado dejaría el país Kasian para salir de gira a Magadha… que el Bienaventurado dejó el país Kasian y salió de gira a Magadha, surgió en nosotros el disgusto y el malestar ante la idea que el Bienaventurado estaría lejos de nosotros.

“Pero, Venerable Señor, cuando escuchamos que el Bienaventurado dejaría Magadha para salir de gira al país Kasian, surgió en nosotros el júbilo ante la idea de que el Bienaventurado estaría cerca de nosotros y, cuando escuchamos que el Bienaventurado dejó Magadha y salió de gira al país Kasian, surgió en nosotros el júbilo ante la idea que el Bienaventurado estaría cerca de nosotros.

“Luego, Venerable Señor, cuando escuchamos que el Bienaventurado dejaría el país Kasian para salir de gira al país Vajjian… dejó el país Kasian y salió de gira al país Vajjian… dejaría el país Vajjian para salir de gira al país Mallan… dejó el país Vajjian y salió de gira al país Mallan… dejaría el país Mallan para salir de gira al [lugar] entre los kosala… dejó el país Mallan y salió de gira al [lugar] entre los kosala… dejaría el [lugar] entre los kosala para salir de gira a Savatthi… dejó el [lugar] entre los kosala y salió de gira a Savatthi, surgió en nosotros el júbilo ante la idea de que el Bienaventurado estaría cerca de nosotros. Entonces, Venerable Señor, cuando escuchamos que el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi, surgió en nosotros un gran júbilo y gozo ante la idea de que el Bienaventurado estaba cerca de nosotros”.

“Por eso, chambelanes, la vida hogareña es un confinamiento, un sendero polvoriento. El abandono del hogar es como vivir al aire libre. Esto es suficiente para vosotros, chambelanes, sed diligentes”.

“Pero nosotros, Venerable Señor, estamos sujetos a otro confinamiento, aún más confinado y considerado como más confinado que aquel primero”.

“Pero, ¿cuál es, chambelanes, aquel otro confinamiento, aún más confinado y considerado como más confinado que aquel primero?”.

“He aquí, Venerable Señor, cuando el rey Pasenadi de Kosala desea hacer una excursión a su jardín placentero, después de haber preparado y montado sus elefantes, nosotros tenemos que colocar a sus queridas y amadas esposas en sus asientos, enfrente y atrás. Ahora bien, Venerable Señor, el perfume de estas señoras es como de un cofre perfumado recién abierto; así es el aroma que llevan las mujeres reinas. Además, Venerable Señor, el roce corporal de estas señoras es como el de un mechón de algodón o ceiba; así de delicadamente nutridas son estas mujeres reinas. En esas ocasiones, Venerable Señor, los elefantes tienen que ser resguardados, aquellas señoras tienen que ser resguardadas y nosotros mismos tenemos que ser resguardados; con todo eso, no recordamos algún estado mental inapropiado que haya surgido en consideración a aquellas señoras. Este es, Venerable Señor, el otro confinamiento, al que estamos sujetos, aún más confinado y considerado como más confinado que aquel primero”.

“Por eso, chambelanes, la vida hogareña es un confinamiento, un sendero polvoriento. El abandono del hogar es como vivir al aire libre. Esto es suficiente para vosotros, chambelanes, sed diligentes. El noble discípulo, chambelanes, que posee cuatro cosas, es uno que entra-en-la-corriente, que no está más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la Iluminación como su destino.

“Y, ¿cuáles son esas cuatro? He aquí, amigos, el noble discípulo posee una confianza firme en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un arahant perfectamente iluminado, consumado en el verdadero conocimiento y  conducta, el Afortunado, conocedor de los mundos, insuperable líder de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y  seres humanos, el Iluminado, el Bienaventurado’.

“Además, posee una confianza firme en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, directamente visible, inmediato, que invita a uno a llegar y ver, aplicable, experimentable directamente por el sabio’.

“Además, posee una confianza firme en el Sangha así: ‘El Sanga de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, los ocho tipos de individuos: este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de ofrendas, digno de hospitalidad, digno de dádivas, digno de reverenciales saludos y es un campo insuperable de mérito para el mundo’.

“Además, mora en el hogar con mente libre de la mancha de la avaricia, libremente generoso, con la mano abierta, deleitándose en el renunciamiento, devoto a la caridad, deleitándose en dar y compartir.

“Un noble discípulo, chambelanes, que posee estas cuatro cosas, es uno que entra-en-la-corriente, que no está más ligado al mundo bajo, con un destino fijo, con la Iluminación como su destino.

“Vosotros, chambelanes, poseéis una confianza firme en el Buda… en el Dhamma… en el Sangha… Por otro lado, todo lo que hay en vuestras familias, que es adecuado para dar, todo lo compartís sin reservas entre aquellos que son virtuosos y de buen carácter. ¿Qué pensáis, chambelanes? ¿Cuánta gente hay aquí entre los kosala que os iguala a vosotros, es decir, en cuanto a dar y compartir?”.

“Esta es una ganancia para nosotros, Venerable Señor, y está bien ganado para nosotros el hecho de que el Bienaventurado nos comprendiera tan bien”.

 


NOTA:

[1] Bhikkhu Bodhi (2000, p. 2551) señala que por más que thapati significa en pali “carpinteros”, de las tareas que estas dos personas desempeñan se desprende que eran chambelanes reales.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). The Chamberlains en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), pp. 2302-2304.   

Thapatisuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

SN 55,4 Pathamasariputta Sutta – Primer discurso con Sariputta

El Venerable Sariputta, indagado por el Venerable Ananda, responde a las cuestiones relacionadas con la entrada en la corriente.

 


[Leer en pali]

[4] En una ocasión, los Venerables Sariputta y Ananda estaban morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces, al anochecer, el Venerable Ananda emergió de la reclusión, se acercó al Venerable Sariputta e intercambió con él cordiales saludos. Cuando concluyeron estas amables palabras de bienvenida y cordiales saludos, se sentó a un lado y dijo al Venerable Sariputta:

“Amigo Sariputta, ¿poseyendo cuántas cosas la gente fue declarada por el Bienaventurado como la que entra-en-la-corriente, no ligada más con el mundo bajo, con un destino fijo, con la Iluminación como su destino?”.

“Poseyendo cuatro cosas, amigo Ananda, la gente fue declarada por el Bienaventurado como la que entra-en-la-corriente, no ligada más con el mundo bajo, con un destino fijo, con la Iluminación como su destino. Y, ¿cuáles son esas cuatro? He aquí, amigo, el noble discípulo posee una confianza firme en el Buda así: ‘El Bienaventurado es un arahant perfectamente iluminado, consumado en el verdadero conocimiento y la conducta, el Afortunado, conocedor de los mundos, insuperable líder de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, el Iluminado, el Bienaventurado’.

“Además, posee una confianza firme en el Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, directamente visible, inmediata, que invita a uno a llegar y ver, aplicable, experimentable directamente por el sabio’.

“Además, posee una confianza firme en el Sangha así: ‘El Sanga de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, los ocho tipos de individuos: este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de ofrendas, digno de hospitalidad, digno de dádivas, digno de reverenciales saludos y es un campo insuperable de mérito para el mundo’.

“Además, posee la virtud querida por los nobles: inquebrantable, no estropeada, inmaculada y pura, liberadora, alabada por los nobles, no asida y conducente a la concentración.

“Es, poseyendo estas cuatro cosas, amigo, que la gente fue declarada por el Bienaventurado como la que entra-en-la-corriente, no ligada más con el mundo bajo, con un destino fijo, con la Iluminación como su destino”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2000). Sariputta (1) en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications (versión digital), p. 2300.   

Pathamasariputtasuttam en Digital Pali Reader 4.0


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.