SN 7,15 Manatthaddha Sutta – Manatthaddha

Un brahmán presuntuoso se vuelve humilde en la presencia del Buda.

 


[Leer en pali]

[15] En Savatthi.

En aquella ocasión un brahmán de nombre Manatthaddha, el Rígido en la Presunción, estaba residiendo en Savatthi. Y él no rendía homenaje a su madre ni a su padre, a su maestro ni a los hermanos mayores. En esta ocasión el Bienaventurado estaba enseñando el Dhamma rodeado por una gran asamblea. Entonces, esto se le ocurrió al brahmán Manatthaddha:

“Este asceta Gotama está enseñando el Dhamma rodeado por una gran asamblea. Acerquémonos a él. Si el asceta Gotama se dirige a mí, le responderé. Pero si no lo hace, tampoco me dirigiré a él”.

Acto seguido, el brahmán Manatthaddha se acercó al Bienaventurado y se quedó silenciosamente a un lado, pero el Bienaventurado no se dirigió a él. Entonces el brahmán Manatthaddha, pensando: ‘Este asceta Gotama no sabe nada’, quiso retroceder pero el Bienaventurado, habiendo conocido con su propia mente la reflexión de la mente del brahmán, se dirigió al brahmán Manatthaddha en verso:

“El fomentar la presunción nunca es bueno

Para alguien que está interesado en su bienestar, brahmán.

Realmente debes promover aquel propósito

Por el cual llegaste aquí”.

Entonces el brahmán Manatthaddha, pensando: “El asceta Gotama conoce mi mente”, se postró delante del Bienaventurado con su cabeza a sus pies. Besó los pies del Bienaventurado, acariciándolos con sus manos y anunciando su nombre así: “Soy Manatthaddha, Maestro Gotama; soy Manatthaddha, Maestro Gotama”.

Entonces aquella asamblea fue impresionada y maravillada, y aquella gente decía:

«¡Esto es realmente maravilloso, es realmente asombroso, señor! Este brahmán Manatthaddha no rinde homenaje a su madre ni a su padre, a su maestro ni a los hermanos mayores, y con todo muestra semejante y suprema honra al asceta Gotama”.

Entonces el Bienaventurado dijo al brahmán Manatthaddha: “Es suficiente, brahmán; ve y siéntate en tu asiento, ya que tu mente tiene confianza en mí”.

Entonces el brahmán Manatthaddha se sentó en su asiento y se dirigió al Bienaventurado en verso:

“¿Hacia quién uno debe evitar la presunción?

¿A quién uno debe mostrar reverencia?

¿Con quién uno siempre debe ser respetuoso?

¿A quién es apropiado venerar profundamente?”.

[El Bienaventurado:]

“Primero hacia su propia madre y padre,

Luego hacia sus hermanos mayores,

Luego hacia el maestro de uno, como cuarto:

Hacia ellos uno debe evitar la presunción;

A ellos uno debe mostrar reverencia;

Con ellos uno siempre debe ser respetuoso;

A ellos es apropiado venerar profundamente.

            “Habiendo sujetado la presunción, humilde,

            Uno debe rendir homenaje a los arahants,

            Aquellos templados de corazón con la tarea realizada,

            Los que están sin contaminaciones, insuperables”.

Cuando se dijo esto, el brahmán Manatthaddha dijo al Bienaventurado:

“¡Excelente, Maestro Gotama! ¡Excelente, Maestro Gotama! El Maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al Maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el Maestro Gotama me considere como su seguidor laico a partir de ahora, que ha ido por refugio de por vida”.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Manatthaddha en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 404-405.

Manatthaddhasuttam en Digital Pali Reader 


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.