MN 61 Ambalatthika-rahulovada Sutta – Instrucciones a Rahula en la Piedra Mango

Instrucciones a Rahula en la Piedra Mango. El Buda instruye a su hijo, el novicio Rahula, sobre los peligros de mentir y subraya la importancia de la constante reflexión sobre sus propias motivaciones. Este sutta, fue uno de los discursos seleccionados por el rey Asoka (270-232 a.C.) para que fuera estudiado y meditado con frecuencia por todos los practicantes budistas.

[Leer en pali]

He escuchado que en una ocasión El Bendito se estaba quedando cerca de Rajagaha, en la Gruta del Bambú, Lugar de Alimento de las Ardillas.

En ese entonces, el Venerable Rahula [1] se encontraba en la Piedra Mango. Entonces El Bendito, levantándose de sus aposentos avanzada la tarde, fue a donde el Ven. Rahula se encontraba  en  la  Piedra  Mango.  El  Ven. Rahula lo vio venir desde lejos y, al verlo, dispuso un asiento y agua para lavarse los pies. El Bendito se sentó en el asiento dispuesto y habiéndose sentado, se lavó sus pies. El Ven. Rahula, haciendo reverencia a El Bendito, se sentó a un lado.

Entonces, El Bendito, habiendo dejado un poco de agua en el recipiente de agua dijo al Ven. Rahula, «Rahula, ¿ves esta pequeña cantidad de agua que quedó en el recipiente?

«Sí, señor».

«Eso es lo poco de contemplativo [2] que existe en cualquiera que no siente vergüenza al decir una mentira deliberada.»

Habiendo desechado la pequeña cantidad de agua sobrante, El Bendito dijo al Ven. Rahula, «Rahula, ¿ves como esta pequeña cantidad de agua es desechada?»

«Sí señor.»

«Rahula, lo que exista de contemplativo en cualquiera que no siente vergüenza al decir una mentira deliberada será desechado justo de esta manera.»

Habiendo volteado el recipiente de agua boca abajo, El Bendito dijo al Ven. Rahula, «Rahula, ¿ves cómo este recipiente es volteado boca abajo?»

«Sí señor.»

«Rahula, lo que exista de contemplativo en cualquiera que no siente vergüenza al decir una mentira deliberada será volteado boca a bajo justo de esta manera.»

Habiendo volteado el recipiente de agua boca arriba, El Bendito dijo al Ven. Rahula, «Rahula, ¿ves cómo este recipiente está vacío y hueco?»

«Sí señor.»

«Rahula, lo que exista de contemplativo en cualquiera que no siente vergüenza al decir una mentira deliberada está vacío y hueco justo de esta manera.»

«Rahula, es justo como un elefante real: inmenso, con pedigrí, acostumbrado a batallas, sus colmillos como postes de una carroza. Al ir a una batalla, usa sus patas delanteras y sus patas traseras, sus hombros y muslos, su cabeza, orejas, colmillos y cola, pero permanece cuidando su tronco. El entrenador del elefante nota esto y piensa, ‘Este elefante real no ha dado su vida por el Rey’. Pero cuando el elefante real… habiendo ido a batalla usa sus patas delanteras y sus patas traseras, sus hombros y muslos, su cabeza, orejas, colmillos, su  cola y su tronco, el entrenador lo nota y piensa, ‘Este elefante real ha dado su vida por el rey. No hay nada que no haga’

«De la misma forma, Rahula, cuando alguien no siente vergüenza de decir una mentira deliberada, no hay maldad, te digo, que él no hará. Por esto Rahula, debes entrenarte a ti mismo, ‘Yo no diré una mentira deliberada ni en juego’.

«Qué piensas Rahula: ¿Para qué es un espejo?»

«Para reflejar, señor.»

«En la misma forma Rahula, las acciones corporales, las acciones verbales y las acciones mentales deben ser realizadas con reflexión repetida.»

«Siempre que quieras realizar una acción corporal debes reflexionar en ello:

«¿Esta acción corporal que quiero realizar- conducirá a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? ¿Se tratará de una acción corporal indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?» Si, en tu reflexión, sabes que conducirá a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; será un acto indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, cualquier acción corporal de ese tipo es absolutamente inadecuada para que tú la realices. Pero si en tu reflexión sabes que no causaría aflicción… se trataría de una acción corporal digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces cualquier acción corporal de ese tipo es adecuada para que tú la realices.

«Mientras realizas una acción corporal debes reflexionar en ello:

‘¿Esta acción corporal que estoy realizando conduce a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? ¿Se trata de una acción corporal indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?’ Si, en tu reflexión, sabes que conduce a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; es un acto indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, debes abandonar la acción. Pero si en tu reflexión sabes que no causaría aflicción… se trataría de una acción corporal digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces puedes continuar con ella.

Habiendo realizado una acción corporal debes reflexionar en ello:

«Esta acción corporal que realicé- ¿condujo a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? ¿Se trató de una acción corporal indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?» Si, en tu reflexión, sabes que condujo a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; era un acto indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, debes confesarlo, revelarlo, exponerlo abiertamente al Maestro o a algún compañero reconocido en la vida santa. Pero si en tu reflexión sabes que no causó aflicción… se trató de una acción corporal digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces debes permanecer mentalmente en calma y gozoso, entrenando día y noche en cualidades meritorias.

Siempre que quieras realizar una acción verbal debes reflexionar en ello:

«Esta acción corporal que quiero realizar- ¿conducirá a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? ¿Se tratará de una acción verbal indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?» Si, en tu reflexión, sabes que conducirá a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; será un acto verbal indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, cualquier acción verbal de ese tipo es absolutamente inadecuada para que tú la realices. Pero si en tu reflexión sabes que no causaría aflicción… se trataría de una acción verbal digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces cualquier acción verbal de ese tipo es adecuada para que tú la realices.

Mientras realizas una acción verbal debes reflexionar en ello:

«Esta acción verbal que estoy realizando- ¿conduce a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? Se trata de una acción verbal indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?» Si, en tu reflexión, sabes que conduce a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; es un acto verbal indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, debes abandonar la acción. Pero si en tu reflexión sabes que no causaría aflicción… se trataría de una acción verbal digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces puedes continuar con ella.

Habiendo realizado una acción verbal debes reflexionar en ello:

«Esta acción verbal que realicé- ¿condujo a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? Se trató de una acción verbal indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?» Si, en tu reflexión, sabes que condujo a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; era un acto verbal indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, debes confesarlo, revelarlo, exponerlo abiertamente al Maestro o a algún compañero reconocido en la vida santa. Pero si en tu reflexión sabes que no causó aflicción… se trató de una acción verbal digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces debes permanecer mentalmente en calma y gozoso, entrenando día y noche en cualidades meritorias.

Siempre que quieras realizar una acción mental debes reflexionar en ello:

«Esta acción mental que quiero realizar- ¿conducirá a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? Se tratará de una acción mental indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?» Si, en tu reflexión, sabes que conducirá a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; será un acto mental indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, cualquier acción mental de ese tipo es absolutamente inadecuada para que tú la realices. Pero si en tu reflexión sabes que no causaría aflicción… se trataría de una acción mental digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces cualquier acción mental de ese tipo es adecuada para que tú la realices.

Mientras realizas una acción mental debes reflexionar en ello:

«Esta acción mental que estoy realizando- conduce a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? Se trata de una acción mental indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?» Si, en tu reflexión, sabes que conduce a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; es un acto mental indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, debes abandonar la acción. Pero si en tu reflexión sabes que no causaría aflicción… se trataría de una acción mental digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces puedes continuar con ella.

Habiendo realizado una acción mental debes reflexionar en ello:

«Esta acción mental que realicé- ¿condujo a auto-aflicción, a aflicción de otros o a ambas? Se trató de una acción mental indigna, con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos?» Si, en tu reflexión, sabes que condujo a auto-aflicción, a aflicción de otros, o de ambos; era un acto mental indigno con consecuencias dolorosas, resultados dolorosos; entonces, debes confesarlo, revelarlo, exponerlo abiertamente al Maestro o a algún compañero reconocido en la vida santa. Pero si en tu reflexión sabes que no causó aflicción… se trató de una acción mental digna con consecuencias placenteras, resultados placenteros; entonces debes permanecer mentalmente en calma y gozoso, entrenando día y noche en cualidades meritorias.

«Rahula, todos aquellos brahmanes y contemplativos en el curso del pasado que han purificado sus acciones, sus acciones corporales, acciones verbales y acciones mentales, lo hicieron mediante la reflexión repetida de sus acciones corporales, acciones verbales y acciones mentales justamente de esta manera.

«Todos los brahmanes y contemplativos en el curso del futuro, que purificarán sus acciones corporales, acciones verbales y acciones mentales, lo harán mediante la reflexión repetida de sus acciones corporales, acciones verbales y acciones mentales justamente de esta manera.

«Todos los brahmanes y contemplativos en el presente, que purifican sus acciones corporales, acciones verbales y acciones mentales, lo hacen mediante la reflexión repetida de sus acciones corporales, acciones verbales y acciones mentales justamente de esta manera.

«De esta manera, Rahula, debes entrenarte a ti mismo: ‘Purificaré mis acciones corporales a través de la reflexión repetida. Purificaré mis acciones verbales a través de la reflexión repetida. Purificaré mis acciones mentales a través de la reflexión repetida.’ De esa manera es como debes entrenarte a ti mismo.

Eso es lo que El Bendito dijo. Gratificado, el venerable Rahula se deleitó en las palabras de El Bendito.


[1] Rahula: el hijo del Buda, quien, de acuerdo a los Comentarios, tenía siete años cuando este discurso le ha sido entregado.

[2] Samañña : En todas las culturas antiguas, la terminología musical ha sido usada para describir las cualidades morales de la gente y de sus actos. Los intervalos discordantes e instrumentos musicales pobremente entonados, fueron las metáforas del mal, mientras que los intervalos harmoniosos y los instrumentos bien entonados, metáforas del bien. En pali, el término sama –“incluso” o “hasta”- describe un instrumento afinado a punto. Existe un famoso pasaje (en AN 6:55) donde el Buda recuerda a Sona Kolivisa –quien fue muy esforzado en la práctica- que el sonido del laúd es atrayente solamente cuando las cuerdas no están demasiado estiradas ni tampoco demasiado flojas, sino que cuando están equitativamente afinadas. Esta imagen tendría una resonancia especial en las enseñanzas del Buda sobre el camino medio. A esto también alude el término samana –el monje o el contemplativo- al cual los textos mencionan con frecuencia como una derivación del sama . La palabra samañña –“inclusividad” (“evenness”, en inglés. Nota del trad. de Notas)- la cualidad de estar afinado- también significa la cualidad de ser contemplativo. La persona realmente contemplativa está siempre “al tono” con lo propiamente bueno.


Traducido del Pali por Thanissaro Bhikkhu

Copyright © 2006 Thanissaro Bhikkhu

Traducción al español © 2007 Dr. Ricardo de León

Traducción de notas para el Bosque Theravada: Isidatta