DN 11 Kevaddha (Kevatta) Sutta – Discurso con Kevaddha

 

En este discurso, Kevaddha pide al Buda que haga algunos milagros para ganarse la fe y la confianza de la gente. Buda se niega hacerlo y explica que, entre todos los milagros posibles, el único realmente fidedigno es el milagro de la instrucción, que es el fruto del entrenamiento de la propia mente.

 


TABLA DE CONTENIDOS

  1. Kevattagahapatiputtavatthu – Porción con el hombre hogareño Kevaddha
  2. Iddhipatihariyam – El milagro del poder espiritual
  3. Adesanapatihariyam – El milagro de la lectura de la mente
  4. Anusapatihariyam – El milagro de la instrucción
  5. Bhutanirodhesakabhikkhuvatthu – Porción sobre el cese definitivo de los grandes elementos
  6. Tiradassisakumupama – El pájaro que veía la costa

 

[Leer en pali] 

1. Kevattagahapatiputtavatthu – Porción con el hombre hogareño Kevaddha

[1] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de los mangos de Pavarika, cerca de Nalanda. Entonces, el hombre hogareño Kevaddha se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Acto seguido dijo: “Venerable Señor, esta [ciudad de] Nalanda es rica y próspera; populosa y llena de gente que tiene fe en el Bienaventurado. Sería bueno que por la orden del Bienaventurado alguno de los monjes realizara prodigios sobrehumanos y milagros. De esta manera, Nalanda tendría aún más fe en el Bienaventurado”.

Y el Bienaventurado respondió: “Esta no es la manera en la cual yo enseño el Dhamma, Kevaddha, diciendo a los monjes: ‘Id, monjes, y haced prodigios sobrehumanos y milagros para los laicos vestidos de blanco’”.

[2] Y por segunda vez Kevaddha dijo al Bienaventurado: “Venerable Señor, esta [ciudad de] Nalanda es rica y próspera… De esta manera, Nalanda tendría aún más fe en el Bienaventurado”.

Y por segunda vez el Bienaventurado respondió: “Esta no es la manera en la cual yo enseño el Dhamma, Kevaddha, diciendo a los monjes: ‘Id, monjes, y haced prodigios sobrehumanos y milagros para los laicos vestidos de blanco’”.

[3] Y por tercera vez Kevaddha dijo al Bienaventurado: “Venerable Señor, esta [ciudad de] Nalanda es rica y próspera… De esta manera, Nalanda tendría aún más fe en el Bienaventurado”. 

 

2. Iddhipatihariyam – El milagro del poder espiritual

“Kevaddha, he aquí tres clases de milagros que he declarado, habiéndolos descubierto por mí mismo con el conocimiento directo. Y, ¿cuáles son esos tres? El milagro del poder espiritual, el milagro de la lectura de la mente y el milagro de la instrucción.

[4] “Y, ¿qué es, Kevaddha, el milagro del poder espiritual? He aquí, el monje despliega varios poderes espirituales de diferentes maneras: siendo uno, se convierte en muchos, y siendo muchos, se convierte en uno. Aparece y desaparece. Sin impedimento alguno traspasa paredes, terraplenes y montañas, como si fueran aire. Se zambulle dentro de la tierra como si fuera agua. Camina sobre el agua, sin hundirse, como si fuera tierra seca. Sentado, con las piernas cruzadas, atraviesa los aires como si fuera un pájaro sobre el viento. Con su mano toca y da palmadas al sol y la luna, así es de imponente y poderoso. Ejercita la influencia de su cuerpo hasta el mundo del Brahma.

Entonces, uno que tiene fe y confianza puede verlo haciendo estas cosas…

[5] …y contárselo a alguien que no tiene fe, diciendo: ‘Esto es asombroso, es magnífico el gran poder y la habilidad de este asceta que siendo uno, se convierte en muchos… Ejercita la influencia de su cuerpo hasta el mundo del Brahma’. Pero entonces, aquel hombre podría decir: ‘Amigo, existe algo que se llama el encantamiento de Gandhara. Es por eso que el monje siendo uno, se convierte en muchos… Ejercita la influencia de su cuerpo hasta el mundo del Brahma’. ¿Qué opinas, Kevaddha, podría el hombre que no tiene fe decir eso al que cree?”.

“Podría decirlo, Venerable Señor”.

“Y es por eso, Kevaddha, que, viendo el peligro en semejantes milagros, los mismos me disgustan, los rechazo y los desprecio”. 

 

3. Adesanapatihariyam – El milagro de la lectura de la mente

[6] “Y, ¿qué es, Kevaddha, el milagro de la lectura de la mente? He aquí, el monje lee la mente de otros seres, de otra gente; lee sus estados mentales, sus pensamientos y ponderaciones, diciendo: ‘Así es cómo está tu mente, así es hacia dónde se inclina, así es cómo está tu corazón’.

Entonces, uno que tiene fe y confianza puede verlo haciendo estas cosas…

[7] …y contárselo a alguien que no tiene fe, diciendo: ‘Esto es asombroso, es magnífico el gran poder y la habilidad de este asceta que lee la mente de otros seres… diciendo: ‘Así es cómo está tu mente, así es hacia dónde se inclina, así es cómo está tu corazón’. Pero entonces aquel hombre podría decir: ‘Amigo, existe algo que se llama el encantamiento de Manika. Es por eso que el monje lee la mente de otros seres… diciendo: «Así es cómo está tu mente, así es hacia dónde se inclina, así es cómo está tu corazón»’. ¿Qué opinas, Kevaddha, podría el hombre que no tiene fe decir eso al que cree?”.

“Podría decirlo, Venerable Señor”.

“Y es por eso, Kevaddha, que, viendo el peligro en semejantes milagros, los mismos me disgustan, los rechazo y los desprecio”. 

 

4. Anusapatihariyam – El milagro de la instrucción

[8] “Y, ¿qué es, Kevaddha, el milagro de la instrucción? He aquí, el monje se instruye así: ‘Considéralo de esta manera, no lo consideres así; direcciona tu mente de esta manera, no direcciones tu mente así; regala aquello, gana esto y persevera en eso’. Esto, Kevaddha, se llama el milagro de la instrucción.

[9] “Este es el caso, Kevaddha, en el cual el Tathagata aparece en el mundo, un Arahant, un Buda plenamente iluminado, perfecto en conocimiento y conducta, el Bienhechor, el Conocedor de los mundos, inigualado domador de hombres que han de ser domados, el Maestro de dioses y seres humanos, el Buda, el Bienaventurado Señor. El Dhamma que enseña es agradable en el comienzo, agradable en la mitad y agradable al final. Él enseña su espíritu y su letra, exhibiéndolo perfecta y plenamente, viviendo una vida santa, rigurosa y pura.

[10] “Un hombre hogareño o su hijo, o alguien que ha renacido de un hogar a otro, al escuchar este Dhamma, obtiene fe en el Tathagata reflexionando de esta manera: ‘La vida hogareña es un camino limitado y cubierto de polvo, mientras que la vida sin hogar es como vivir al aire libre. Esta no es una tarea fácil: vivir en el hogar y practicar una vida totalmente perfecta, totalmente pura y mantenerla brillante como una concha desvainada. ¿Qué tal si afeito mi cabeza y mi barba, me visto con el hábito amarillo y dejo esta vida hogareña para vivir el estilo de vida sin hogar?’.

[11] “De modo que, después de cierto tiempo, él efectivamente abandona sus riquezas, pequeñas o grandes, deja el círculo de sus parientes, pequeño o grande, afeita su  cabeza y su barba, y se viste con el hábito amarillo para vivir el estilo de vida sin hogar.

“Y viviendo así, se restringe a sí mismo mediante el código de las reglas monásticas, teniendo cuidado de no cometer la menor falta con su cuerpo, con sus acciones o palabras, enteramente entregado a purificar su vida, a la virtud, guardando las puertas de sus sentidos, conscientemente atento y contento.

[12] “¿Y cómo, Kevaddha, el monje perfecciona la virtud? Dejando de dar muerte a los seres vivos, se mantiene distante de la destrucción de la vida; sin garrotes o espadas, se avergüenza de la violencia. Vive compasivo y amable con todos los seres vivos. Así se perfecciona en la virtud.

“Dejando de tomar lo que no le ha sido dado, se mantiene distante de codiciar aquello que no es de él. Toma solamente lo que le es ofrecido y mientras espera las limosnas, transcurre su vida en la honestidad y en la pureza de corazón. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

“Dejando las impurezas, vive en castidad. Se mantiene distante de las prácticas vulgares relacionadas con los actos sexuales. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[13] “Dejando las palabras mentirosas, se mantiene distante de la falsedad. Habla la verdad sin dobleces, es creíble y digno de confianza; nunca quiebra su palabra. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

“Dejando la difamación y la calumnia, se mantiene distante del embuste. Lo que escucha aquí, no lo repite en otro lugar, para no causar riñas con la gente de aquí; y lo que escucha en otro lugar, no lo repite aquí, para no causar riñas con la gente de allí. Así vive él, como el reconciliador de aquellos que están divididos, animando a los que viven en amistad, hacedor y amante de la paz, apasionado por la causa de la paz; sus palabras son siempre pacíficas. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

“Dejando la rudeza al hablar, se mantiene distante del lenguaje violento. Cada una de sus palabras es intachable, agradable, encantadora, toca al corazón y es cortés. La gente ama su forma de hablar y se complace en ella. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

“Dejando las charlas frívolas, se mantiene distante de las vanas conversaciones. Sus palabras son siempre correctas, acordes a los hechos y llenas de significado; versan sólo sobre el Dhamma y Disciplina. Habla siempre a tiempo justo y, sus palabras, son dignas de ser escuchadas, llegan al corazón, son ilustrativas, claramente escogidas y siempre tocan el punto. De esta manera, el monje se perfecciona en la virtud.

[14] “Se abstiene de causar daños a las semillas o las plantas,

“Toma una sola comida al día y nunca come por la noche, y se abstiene de comer en el horario indebido,

“Se abstiene de mirar los espectáculos de entretenimiento,

“Se abstiene de danzar, cantar y escuchar música,

“Se abstiene de usar adornos, ni se embellece con guirnaldas, perfumes o ungüentos,

“Se abstiene de usar grandes y cómodos lechos,

“Se abstiene de recibir oro y plata,

“Se abstiene de aceptar granos no cocinados,

“Se abstiene de aceptar comida cruda,

“Se abstiene de aceptar mujeres o muchachas,

“Se abstiene de aceptar esclavos y esclavas,

“Se abstiene de aceptar ovejas y cabras,

“Se abstiene de aceptar aves y cerdos,

“Se abstiene de aceptar elefantes, reses, caballos y yeguas,

“Se abstiene de aceptar campos de cultivo y campos baldíos,

“Se abstiene de mandar recados,

“Se abstiene de comprar y vender,

“Se abstiene del engaño con falsas pesas o medidas,

“Se abstiene del camino torcido de los sobornos, estafas y fraudes,

“Se abstiene de mutilaciones, asesinatos y aprisionamientos,

“Se abstiene de asaltos, robos y violencia.

“Todo esto, también forma parte de su perfeccionamiento en la virtud.

[15] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos a dañar los semilleros y a todo tipo de plantas en crecimiento: propagadas desde las raíces, tallos, recortes, articulaciones y simientes; él se mantiene distante de este tipo de daño hecho a los semilleros y a las plantas en crecimiento. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[16] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos a acumular bienes: acumular comida, bebida, vestimentas, equipajes, camas, perfumes o condimentos; él se mantiene distante de semejante uso de cosas acumuladas. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[17] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos a visitar los espectáculos de entretenimiento, como la danza, las canciones, la música instrumental, las ferias, los romances, el manualismo, los cánticos de los bardos, los conciertos de las percusiones, el teatro de hadas, las acrobáticas hazañas de los Candalas, el combate de los elefantes, búfalos, toros, cabras, carneros, gallos y codornices, las luchas con duelas, el boxeo, las peleas, las luchas fingidas, los desfiles, las maniobras y los exámenes militares; él se mantiene distante de visitar semejantes espectáculos de entretenimiento. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[18] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos a juegos y recreaciones, como los juegos de tabla con ocho o diez hileras de cuadrados, estos mismos juegos jugados imaginariamente en tablas del aire, las rayuelas, removiendo piezas del montón y poniéndolas de vuelta, lanzando dados, golpeando el palo corto con el largo, haciendo “dibujos de la mano”, jugando con pelotas, soplando a través de juguetes de hojas, surcando con juguetes arados, girando en un trapecio, jugando con juguetes-molinos de viento hechos de hojas de bambú, jugando con los juguetes-medidas hechos con hojas de bambú, jugando con juguetes-carros o con juguetes que se inclinan, adivinando el contenido de las cartas trazadas en el aire o en la espalda del otro jugador, adivinando los pensamientos del otro jugador e imitando las deformaciones; él se mantiene distante de semejantes juegos y recreaciones. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[19] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos al uso de altos y lujosos sofás, es decir: sofás movedizos, altos de seis pies de altura, divanes con figuras de los animales esculpidos en los soportes, cobertores de pieles de cabras del largo vellón, coloridos retazos cristalinos, mantas blancas, cobertores de lana bordados con flores, edredones rellenados de lana de algodón, cobertores bordados con figuras de leones, tigres y otros animales, alfombras con pelaje de ambos lados, alfombras con pelaje de un solo lado, cobertores bordados con piedras preciosas, cobertores de seda, alfombras de gran tamaño, sufrientes para dieciséis bailarinas, alfombras con elefantes, caballos y carros, alfombras hechas de las pieles de antílopes, cosidas juntas, alfombras hechas de antílopes machos, alfombras con toldos y sofás con almohadas rojas en la cabecera y en los pies; él se mantiene distante de semejantes altos y lujosos sofás. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[20] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos a adornarse y embellecerse, es decir: frotando sus cuerpos con polvos perfumados, limpiando y lavándolos en espumas, dando golpecitos a sus miembros con cachiporras como lo hacen los luchadores, usando espejos, ungüentos de ojos, guirnaldas, coloretes, cosméticos, pulseras, collares, bastones de adorno, lengüetas para sus perros, estoques, sombrillas, pantuflas adornadas, turbantes, diademas, colas batidas de los yak y largos flecos bordeados en sus vestidos; él se mantiene distante de semejantes adornos y formas de embellecimiento. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[21] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos a las bajas conversaciones, como estas: los cuentos sobre reyes, ladrones, ministros del estado, cuentos de guerra, de terror y de batallas, charlas acerca de comidas, bebidas, vestimenta, camas, guirnaldas y perfumes, pláticas sobre las relaciones, viajes, pueblos, ciudades, poblados y países, charlas sobre las mujeres y sobre los héroes, chismorreo en las esquinas de las calles o en lugares donde se busca el agua, historias de espíritus, conversaciones desganadas, especulaciones acerca de la creación de la tierra o del mar, o sobre la existencia o la no existencia; él se mantiene distante de semejantes conversaciones bajas. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[22] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos a usar frases reñidas, como por ejemplo: ‘Tú no entiendes este Dhamma-y-Disciplina, yo sí la entiendo… ¿Cómo sería posible que conocieras este Dhamma-y-Disciplina?’… ‘Has caído en un punto de vista falso, soy yo el que mantiene el punto de vista correcto’… ‘Yo estoy hablando sobre el punto, tú divagas’… ‘Pusiste al final lo que debería ir primero, pusiste primero lo que debería ir al final’… ‘Lo que creías cierto por tanto tiempo, ya ha sido refutado’… ‘Tu desafío ha sido tomado’… ‘Tú mismo probaste estar equivocado’… ‘Trabaja para aclarar tu punto de vista’ o ‘Desenrédate tú mismo, si puedes’; él se mantiene distante de usar semejantes frases reñidas. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[23] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo adictos a mandar mensajes, enviando recados, haciendo de mensajeros, ofreciendo servicios de inteligencia a los reyes, ministros de estado, a los khattiyas, brahmanes o a los jóvenes, diciendo: ‘Ve allá, ven aquí, toma a éste contigo, trae esto desde allí’; él se mantiene distante de semejantes ocupaciones serviles. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[24] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, siguen siendo embaucadores: parásitos asalariados de palabras santas, adivinos y exorcistas, sedientos de acumular sus ganancias; él se mantiene distante de semejante engaño y golpeteo. De esta manera, también se perfecciona en la virtud.

[25] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, se ganan la vida de manera incorrecta, mediante el desarrollo de artes bajas, como por ejemplo: profetizando una larga vida o prosperidad a través de la quiromancia, leyendo las marcas de las manos o pies de los niños, etc.; haciendo adivinanzas de los agüeros o signos, prediciendo augurios de los rayos u otros objetos celestiales, interpretando sueños, leyendo el futuro de las marcas del cuerpo, prediciendo augurios de las marcas que dejan los roedores en la ropa, haciendo sacrificios a Agni, ofreciendo oblaciones de la cuchara, haciendo ofrendas a las divinidades de la cáscara, haciendo ofrendas de granos descascarillados listos para ser hervidos, haciendo ofrendas de miel y aceite, haciendo sacrificios que consisten en echar las semillas de mostaza y otras desde su propia boca al fuego, derramando sangre de su rodilla derecha como sacrificio a los dioses, mirando los nudillos y otras partes del cuerpo para —luego de refunfuñar un encanto— adivinar si el hombre en cuestión posee un buen nacimiento, o si tiene suerte o carece de ella; aconsejando sobre las reglas tradicionales, invocando demonios en el cementerio, invocando espíritus, usando los encantamientos para alojarse en una casa de tierra, encantando a la serpiente, haciendo arte de los venenos, arte de los escorpiones, arte de los ratones, arte de las aves y arte del cuervo; prediciendo el número de años que van a vivir los hombres, haciendo encantos para rechazar las flechas y haciendo ruedas de los animales; él se mantiene distante de semejantes artes bajas.

[26] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, se ganan la vida de la manera incorrecta, mediante el desarrollo de artes bajas, como por ejemplo, desarrollando el conocimiento sobre las buenas y las malas cualidades de la gente, sobre sus riquezas y su suerte, a través de los siguientes elementos: el ingenio, las piedras preciosas, las astas, las prendas de vestir, las espadas, las flechas, los lazos y otros tipos de armamentos, a través de las mujeres, los hombres, los muchachos, las muchachas, los eslavos, las eslavas, los elefantes, los caballos, los búfalos, los toros, los bueyes, las cabras, las ovejas, las aves de corral, las codornices, las iguanas, las ratas de bambú, las tortugas y otros animales; él se mantiene distante de semejantes artes bajas.

[27] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, se ganan la vida de la manera incorrecta, mediante el desarrollo de artes bajas, como cuando hacen este tipo de predicciones: ‘Los líderes marcharán adelante… los líderes retrocederán… nuestros líderes atacarán, mientras los líderes de los enemigos, retrocederán… los líderes de los enemigos atacarán, mientras nuestros líderes retrocederán… nuestros líderes obtendrán la victoria, mientras los otros líderes sufrirán la derrota… los otros líderes obtendrán la victoria, mientras los nuestros sufrirán la derrota… la victoria será para este grupo, la derrota para aquel’; él se mantiene distante de semejantes artes bajas.

[28] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, se ganan la vida de la manera incorrecta, mediante el desarrollo de artes bajas, como cuando hacen esta otra clase de predicciones: ‘Va a haber un eclipse de la Luna… va a haber un eclipse del Sol… va a haber un eclipse de una estrella… va a haber una anomalía en el Sol o en la Luna… el Sol o la Luna retornarán por su vía habitual… va a haber una caída de meteoros… va a haber un fuego en la jungla… va a haber un terremoto… el dios va a tronar… va a haber un levantamiento o una posición determinados del Sol, de la Luna o de las estrellas, una claridad y una disminución de ellas’, y con eso predicen para cada uno de estos quince fenómenos, algún determinado tipo de resultado’; él se mantiene distante de semejantes artes bajas.

[29] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, se ganan la vida de la manera incorrecta, mediante el desarrollo de artes bajas como estas: prediciendo la abundancia o la escasez de las lluvias, prediciendo una buena cosecha o una escasez de alimentos, prediciendo tranquilidad o disturbios, prediciendo la pestilencia o tiempos saludables, contando con los dedos o sin la utilización de los dedos, sumando grandes números, componiendo romances y poesías, haciendo casuística y sofistería; él se mantiene distante de semejantes artes bajas.

[30] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, se ganan la vida de la manera incorrecta, mediante el desarrollo de artes bajas como estas: disponiendo de fechas felices para realizar matrimonios, en los cuales el novio o la novia están llevados a casa; disponiendo de fechas felices para realizar matrimonios, en los cuales el novio o la novia están llevados afuera; fijando un tiempo feliz para la realización de tratados de paz [o usando los encantamientos para procurar la armonía]; fijando tiempos felices para el comienzo de las hostilidades [o usando los encantamientos para procurar la discordia]; fijando tiempos felices para las deudas [o usando los encantamientos para aventar exitosamente en los dados]; fijando tiempos felices para gastar el dinero [o usando los encantamientos para traer mala suerte al oponente en los dados]; usando encantamientos para hacer a la gente feliz, usando encantamientos para hacer a la gente infeliz, usando encantamientos para provocar el aborto, haciendo conjuros para enmudecer a alguien, haciendo conjuros para mantener fija la mandíbula de alguien, haciendo conjuros para estirar la mano de alguien, haciendo conjuros para ensordecer a alguien, obteniendo respuestas de los oráculos, como la del espejo mágico; obteniendo respuestas de los oráculos por medio de la muchacha poseída, obteniendo respuestas de los oráculos de parte de la divinidad, adorando al Sol, adornado al Gran Ser, sacando fuegos de su propia boca e invocando a Siri, la diosa de la buena fortuna; él se mantiene distante de semejantes artes bajas.

[31] “Mientras algunos ascetas y brahmanes, aunque se sostienen de la comida provista por sus seguidores, se ganan la vida de la manera incorrecta, mediante el desarrollo de artes bajas como estas: jurando regalos a la divinidad si se garantiza cierto determinado beneficio, pagando estos votos, repitiendo encantamientos mientras se trasladan a las casas de la tierra, causando virilidad, haciendo impotente al hombre, fijando sitios felices para la morada, consagrando los sitios, haciendo ceremonias de los meses, haciendo baños rituales, ofreciendo sacrificios, administrando vomitivos y purgativos, purgando a la gente para aliviar sus cabezas, engrasar las orejas de la gente, satisfaciendo los ojos de la gente, administrando drogas a través de la nariz, aplicando colirio a los ojos, ofreciendo pomadas medicinales para los ojos, practicando como oculistas, practicando como cirujanos, practicando como pediatras, administrando drogas y raíces, o administrando medicinas de manera rotativa; él se mantiene distante de semejantes artes bajas.

“Todo esto, también forma parte de su perfeccionamiento en la virtud.

[32] “El monje que ha perfeccionado la virtud, no ve peligro alguno en nada que ayude a sus restricciones a través de la virtud. Al igual que un noble guerrero ungido, que ha derrotado a sus enemigos, no ve peligro alguno por parte de ellos, así también el monje que ha perfeccionado la virtud, no ve peligro alguno en nada que ayude a sus restricciones a través de la virtud. Envuelto en la noble totalidad de la virtud, él es internamente sensible al placer que deriva de ser intachable. Así es, Kevaddha, cómo el monje se perfecciona en la virtud”.

[33] “¿Y de qué manera el monje guarda las puertas de sus sentidos? Cuando mira con sus ojos algún objeto visible, no se apega a él ni a alguno de sus detalles. Porque si alguien vive sin resguardar su sentido de la vista, le sobresaltan la avaricia y el pesar, de modo que la práctica del monje consiste en resguardar la puerta del ojo. Cuando escucha con sus oídos algún objeto audible no se apega a él ni a alguno de sus detalles. Porque si alguien vive sin resguardar su sentido de la audición, le sobresaltan la avaricia y el pesar, de modo que la práctica del monje consiste en resguardar la puerta del oído. Cuando huele con su nariz algún objeto olfativo no se apega a él ni a alguno de sus detalles. Porque si alguien vive sin resguardar su sentido del olfato, le sobresaltan la avaricia y el pesar, de modo que la práctica del monje consiste en resguardar la puerta de la nariz. Cuando degusta con su paladar algún objeto gustativo… Cuando percibe con su cuerpo algún objeto táctil… Cuando conoce con su intelecto algún objeto mental, no se apega a él ni a alguno de sus detalles. Porque si alguien vive sin resguardar su sentido de la cognición, le sobresaltan la avaricia y el pesar, de modo que la práctica del monje consiste en resguardar la puerta de la cognición.

Dotado de esta noble restricción de las puertas de los sentidos, el monje se vuelve internamente sensible del placer proveniente de ser intachable. Es así como el monje guarda las puertas de sus sentidos.

[34] “¿Y de qué manera el monje practica la atención consciente y clara comprensión? Cuando camina hacia adelante o cuando camina hacia atrás, lo hace claramente consciente. Cuando mira hacia adelante o mira hacia atrás, lo hace claramente consciente. Cuando flexiona sus miembros o cuando los extiende, lo hace claramente consciente. Cuando viste la ropa interior o cuando viste el hábito externo, lo hace claramente consciente. Cuando carga su tazón, lo hace claramente consciente. Cuando come, bebe, mastica o saborea, lo hace claramente consciente. Cuando orina o cuando defeca, lo hace claramente consciente. Cuando camina, cuando está parado, cuando está sentado, cuando se recuesta para dormir, cuando se despierta, cuando conversa o cuando permanece en silencio, todo eso lo hace claramente consciente. Es así como el monje practica la atención consciente y clara comprensión.

[35] “¿Y de qué manera el monje permanece contento? El monje está satisfecho con la vestimenta que cubre su cuerpo y está satisfecho con las limosnas de comida que le quitan el hambre. Dondequiera que vaya, toma solamente aquello que es necesario para satisfacer sus necesidades básicas.

“Como un pájaro que vuela de acá para allá, no llevando más carga que su propio vuelo, satisfecho con lo que tiene, de la misma manera el monje permanece contento”.

[36] “Dotado de la totalidad de la noble virtud, de esta noble restricción de los sentidos, de esta noble atención consciente y clara comprensión, y de este noble contentamiento, el monje busca una morada solitaria: en el bosque, al pie de un árbol, en la cueva de una montaña, en el cementerio, en la arboleda de la jungla, al aire libre o sobre una pila de paja. Después de haberse alimentado, al haber regresado de su ronda en busca de las limosnas de comida, se sienta con las piernas cruzadas y, manteniendo recto su cuerpo, establece su atención consciente enfrente.

[37] “Dejando de lado las codicias mundanas permanece atentamente consciente y libre de la codicia. Limpia su mente de la codicia. Dejando de lado la maldad y el enojo permanece atentamente consciente y libre de la maldad, con amor compasivo hacia el bienestar de los seres vivientes. Limpia su mente de la maldad y del enojo. Dejando de lado la pereza y el letargo permanece atentamente consciente, libre de la pereza y del letargo, percibiendo la luz atenta y conscientemente. Limpia su mente de la pereza y del letargo. Dejando de lado la agitación y la ansiedad permanece imperturbable y con la mente calmada. Limpia su mente de la agitación y la ansiedad. Dejando de lado la incertidumbre permanece como alguien que hubo traspasado las dudas, sin perplejidad en consideración de las sanas cualidades mentales. Limpia su mente de la incertidumbre.

[38] “Supón que un hombre, al tomar un préstamo, lo invierte en asuntos de negocios y sus negocios le van bien, devuelve toda la vieja deuda y con el resto mantiene a su esposa, pensando así: ‘Al tomar el préstamo, lo invertí en asuntos de negocios y mis negocios han ido bien; ahora, devolví toda la vieja deuda y con el resto puedo mantener a mi esposa’. A causa de esto, puede experimentar alegría y felicidad.

[39] “Supón también que un hombre hubiese caído enfermo. Y su enfermedad era grave y dolorosa, no podía disfrutar más de los alimentos y no sentía fuerza alguna en su cuerpo. Al pasar el tiempo, finalmente se recuperó de su enfermedad y volvió a disfrutar de sus comidas, como también volvió a sentir fuerza en su cuerpo, pensando así: ‘Al caer enfermo estuve grave y dolorosamente dolido, no podía disfrutar más de mis alimentos y no sentía fuerza alguna en mi cuerpo. Al pasar el tiempo, finalmente me recuperé de mi enfermedad y volví a disfrutar de mis comidas, como también volví a sentir fuerza en mi cuerpo’. A causa de esto, puede experimentar alegría y felicidad.

[40] “Supón también que un hombre estaba encerrado en una prisión. Al pasar el tiempo, finalmente fue liberado de este cautiverio, seguro y salvo sin haber perdido sus bienes. Entonces, podría pensar así: ‘Antes estaba encerrado en una prisión. Al pasar el tiempo, finalmente fui liberado de este cautiverio, ahora estoy seguro y salvo sin haber perdido mis bienes’. A causa de esto, puede experimentar alegría y felicidad.

[41] “Supón también que un hombre esclavo, sujeto a la voluntad de otros, no siendo dueño de sí mismo, incapaz de hacer lo que desea, finalmente, al pasar el tiempo, es liberado de esta esclavitud, dueño de sí mismo, no más sujeto a la voluntad ajena, libre y capaz de hacer lo que desea. Entonces, podría pensar así: ‘Antes era un hombre esclavo, sujeto a la voluntad de otros, no siendo dueño de mí mismo, incapaz de hacer lo que deseaba; finalmente, al pasar el tiempo, fui liberado de esta esclavitud, ahora soy dueño de mí mismo, no más sujeto a la voluntad ajena, libre y capaz de hacer lo que deseo’. A causa de esto, puede experimentar la alegría y la felicidad.

[42] “Supón también que un hombre, portando dinero y  bienes, está viajando a lo largo de los caminos de un desolado país. Al pasar el tiempo, finalmente sale de este país desolado, seguro y salvo, sin haber perdido sus bienes. Entonces, él podría pensar así: ‘Estaba portando dinero y  bienes, viajando a lo largo de los caminos de un desolado país. Pero finalmente salí de él, ahora estoy seguro y salvo, sin haber perdido mis bienes’. A causa de esto, él puede experimentar alegría y felicidad.

[43] “De la misma manera, Kevaddha, cuando estos cinco obstáculos aún no son abandonados por uno mismo, el monje es como si tuviera deudas, enfermedades, como si fuera prisionero o esclavo, o como si viajara por los caminos de un desolado país.

Pero cuando estos cinco obstáculos son abandonados, el monje es como si pagara todas sus deudas, como si recuperara su salud y libertad, o como si saliera de un lugar inseguro.

Cuando se da cuenta de que estos cinco obstáculos fueron abandonados en su interior, nace en él la alegría que produce arrobamiento. Su cuerpo se vuelve tranquilo y sensible a este placer, cuya sensación —a su vez—, produce la concentración de su mente.

[44] “Y estando así, separado de la sensualidad, separado de los insanos estados mentales, entra y permanece en el primer jhana, acompañado por el pensamiento aplicado y  el pensamiento sostenido, lleno de arrobamiento y placer nacidos de la reclusión. Y todo su cuerpo está impregnado, bañado y colmado de este arrobamiento y placer nacidos de la reclusión, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo que no esté impregnado por el arrobamiento y placer nacidos de la reclusión.

[45] “Como un hábil especialista en preparar baños, o su aprendiz, se adiestra en verter el polvo de baño dentro de la cuenca de latón, amasándolo una y otra vez con el agua, creando una bola de polvo de baño, saturada, suficientemente húmeda e impregnada por fuera y por dentro, sin que caiga de ella una sola gota; así también el monje impregna, baña y colma su cuerpo con el arrobamiento y placer nacidos de la reclusión, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo que no esté impregnado por el arrobamiento y placer nacidos de la reclusión.

[46] “Y otra vez, el monje, apaciguando el pensamiento aplicado y el pensamiento sostenido, logrando la calma mental y la unificación de la mente, entra y permanece en el segundo jhana. Lleno de arrobamiento y placer nacidos de la reclusión, libre del pensamiento aplicado y pensamiento sostenido. Todo su cuerpo está impregnado, bañado y colmado de este arrobamiento y placer nacidos de la reclusión, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo que no esté impregnado por el arrobamiento y placer nacidos de la reclusión.

[47] “Como un lago con aguas manantiales, sin afluentes del Este ni del Oeste, del Norte ni del Sur, cuando recibe abundantes lluvias, sus aguas que brotan desde adentro, se mezclan con estas aguas frescas, de manera tal que las mismas impregnan e invaden todo el lago, sin que quede una sola parte no impregnada por las aguas frescas; así también el monje, impregna, baña y colma su cuerpo con el arrobamiento y placer nacidos de la reclusión, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo, que no esté impregnado por el arrobamiento y placer, nacidos de la reclusión.

[48] “Y otra vez, el monje, al extinguirse el arrobamiento, permanece ecuánime, con  la atención consciente y clara comprensión, sensible a la sensación del placer entra y permanece en el tercer jhana, del cual los Nobles declararon que ‘feliz es aquel que mora en la ecuanimidad y en la atención consciente’. Todo su cuerpo está impregnado, bañado y colmado de este placer despojado del arrobamiento.

[49] “Como una laguna que tiene flores de loto azules, rojas y blancas que han nacido del agua, han crecido en el agua y no hay ni una sola flor que haya crecido fuera del agua, de modo que todas estas flores de loto azules, rojas y blancas están impregnadas, bañadas y colmadas por las aguas frescas; así también el monje, impregna, baña y colma su cuerpo con el placer despojado del arrobamiento, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo que no esté impregnado por este placer despojado del arrobamiento.

[50] “Y otra vez, el monje, al abandonar tanto el placer como la pena —con la anterior desaparición de las alegrías y las tristezas— entra y permanece en el cuarto jhana, el cual va más allá de los placeres y las penas, purificado con la ecuanimidad y atención consciente. Impregna su cuerpo con la pureza mental y clara conciencia, de manera tal que no queda lugar alguno en todo su cuerpo que no esté impregnado por esta ecuanimidad y clara conciencia.

[51] “Como si un hombre estuviera sentado cubierto de pies a cabeza con una manta blanca, de tal manera que no quedara parte alguna de su cuerpo al descubierto. Así también, el monje permanece sentado cubriendo completamente su cuerpo con la pureza mental y clara conciencia, no quedando lugar alguno en todo su cuerpo que no esté cubierto por esta pureza mental y clara conciencia.

[52] “Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el conocimiento y la visión. Entonces, discierne así: ‘Este cuerpo mío es material, compuesto de los cuatro elementos primarios, nacido de padre y madre, nutrido con arroz y avena, es transitorio, fraccionado, sujeto a disolución y dispersión. Y ésta, mi conciencia, está ligada a este cuerpo y depende de él’.

[53] “Como si se tratara de una piedra preciosa, perfectamente pulida de sus ocho lados, clara, brillante, sin defecto, admirable en todos los aspectos, colgada de un cordón azul, amarillo, rojo, blanco o anaranjado. Si algún hombre, dotado de buena vista, la tomara en su mano y la inspeccionara, diría lo siguiente: ‘Esta piedra preciosa está perfectamente pulida de sus ocho lados, es clara, brillante, sin defecto y admirable en todos los aspectos. Está colgada de un cordón azul, amarillo, rojo, blanco o anaranjado’. De la misma manera, el monje con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el conocimiento y la visión. Entonces, discierne así: ‘Este cuerpo mío es material, compuesto de los cuatro elementos primarios, nacido de padre y madre, nutrido con arroz y avena, es impermanente, fraccionado, sujeto a disolución y dispersión. Y ésta, mi conciencia, está ligada a este cuerpo y depende de él’.

[54] “Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia la creación del cuerpo mental. A partir de este cuerpo, crea otro cuerpo, dotado de forma, hecho por la mente, completo en todas sus partes, con ninguna de sus facultades inferior a éste.

[55] “Como si un hombre desvainara un junco y dijera: ‘Éste es el junco y ésta es la vaina. El junco es una cosa y la vaina otra, aunque el junco haya salido de la vaina’. O, como si un hombre desenvainara su espada de la funda y dijera: ‘Ésta es la espada y ésta es la funda. La espada es una cosa y la funda otra, aunque la espada haya salido de la funda’. O, como si un hombre sacara a una serpiente de su vieja piel y dijera: ‘Ésta es la serpiente y ésta es su vieja piel. La serpiente es una cosa y la vieja piel otra, aunque la serpiente haya salido de su vieja piel’. De la misma manera, el monje con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia la creación del cuerpo mental. A partir de este cuerpo, crea otro cuerpo, dotado de forma, hecho por la mente, completo en todas sus partes, con ninguna de sus facultades inferior a éste.

[56] “Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia varios poderes sobrenaturales. Siendo uno, se convierte en muchos; y siendo muchos, se convierte en uno. Aparece y desaparece. Sin impedimento alguno, traspasa las paredes, terraplenes y montañas, como si fueran aire. Se zambulle dentro de la tierra, como si fuera agua. Camina sobre el agua sin hundirse, como si fuera tierra seca. Sentado con las piernas cruzadas, atraviesa los aires como si fuera un pájaro sobre el viento. Con su mano toca y hasta da palmadas al sol y la luna, así es de imponente y poderoso. Ejercita la influencia de su cuerpo hasta los mundos del Brahma.

[57] “Como un hábil alfarero, o su aprendiz, sabe dar muchas formas a la arcilla bien preparada y convertirla en diferentes clases de recipientes cerámicos de acuerdo a sus deseos; o como un hábil tallista de marfil, o su aprendiz, sabe trabajar el marfil bien preparado de acuerdo a sus deseos; o como un hábil orfebre, o su aprendiz, sabe hacer de oro bien preparado los artículos de acuerdo a sus deseos. Así también, el monje con su mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de las impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia varios poderes sobrenaturales. Siendo uno solo, se convierte en muchos… Ejercita la influencia de su cuerpo hasta los mundos del Brahma.

[58] “Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el oído divino. Con el oído divino, purificado y que supera el de los seres humanos, escucha ambas clases de sonidos: los divinos y los humanos, provenientes de lejos o de cerca.

[59] “Como un hombre que viajando a lo largo de la carretera, puede escuchar los sonidos de los timbales, pequeños tambores, conchas, címbalos e instrumentos de percusión, y discernir: ‘Éste es el sonido de los timbales, éste de los pequeños tambores, éste de las conchas, éste de los címbalos y éste de los instrumentos de percusión’. De la misma manera, el monje con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el oído divino. Con el oído divino, purificado y que supera el de los seres humanos, escucha ambas clases de sonidos: los divinos y los humanos, provenientes de lejos o de cerca.

[60] “Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia la lectura de otras mentes. Con su propia mente conoce y distingue la mente de otros seres o de otras personas. Conoce la mente afectada por la pasión, como mente apasionada, y la mente sin pasión, como la mente liberada de la pasión. Conoce la mente afectada por la aversión, como la mente con aversión, y la mente sin aversión, como la mente liberada de aversión. Conoce la mente afectada por la falsa ilusión, como mente mal ilusionada, y la mente sin falsa ilusión, como la mente liberada de la falsa ilusión. Discierne la mente restringida como tal y sabe cuándo la mente está dispersa. Cuando una mente está expandida, la reconoce como expandida y cuando está estrecha, sabe que está estrecha. A una mente destacada, la reconoce como destacada y a una mente corriente la reconoce como tal. Sabe cuándo la mente está concentrada y cuando no lo está, en ambos casos lo discierne correctamente, como también cuando la mente está liberada y cuando no.

[61] “Como una mujer, un hombre o un muchacho preocupado por su apariencia, examina cuidadosamente el reflejo de su propio rostro en un brillante espejo, o en un tazón con agua pura, sabiendo discernir lunares o pecas de las partes libres de manchas; así también, el monje con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia la lectura de las otras mentes. Con su propia mente, conoce y distingue la mente de otros seres o de otras personas… Sabe cuándo la mente está concentrada y cuando no lo es, en ambos casos lo discierne correctamente, como también cuando la mente está liberada y cuando no.

[62] “Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de las impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el conocimiento de las existencias pasadas. Se acuerda de sus múltiples vidas pasadas: de un nacimiento, dos nacimientos, tres nacimientos, cuatro, cinco, diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, cien, mil, cien mil nacimientos, muchos eones de contracciones cósmicas, muchos eones de expansiones cósmicas, muchos eones de contracciones y expansiones cósmicas, recordando: ‘En aquel entonces, mi nombre era así, mi linaje era éste y provenía de ésta casta; me alimentaba de ésta clase de alimento experimentaba ésta y aquella clase de alegrías y penas, he vivido ésta cantidad de años. Habiendo terminado mi vida ahí, me he reconectado allá, donde mi nombre era… Habiendo terminado mi vida ahí, me he reconectado acá’. De esta manera, se acuerda de varias de sus vidas pasadas, con sus condiciones y detalles.

[63] “Como si un hombre saliera de su pueblo para irse a otro, y luego saliera de aquel para irse a uno nuevo y diferente, y finalmente volviera a su casa. Entonces, podría tener este pensamiento: ‘Salí de mi pueblo natal y me fui a este otro pueblo. Ahí estuve parado de esta manera, estuve sentado así, hablé de esta forma y permanecí en silencio de esta manera. Salí de este pueblo y me fui a aquel otro pueblo diferente, donde estuve parado de esta manera, estuve sentado así, hablé de esta forma y permanecí en silencio de esta manera. Finalmente, salí de aquel otro pueblo diferente y volví a casa’. De esta misma manera, el monje con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el conocimiento de las existencias pasadas. Se acuerda de sus múltiples vidas pasadas: de un nacimiento… se acuerda de varias de sus vidas pasadas, con sus condiciones y detalles.

[64] “Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, él direcciona e inclina su mente hacia la muerte y la reconexión de los seres. A través del ojo divino, purificado y que sobrepasa al humano, ve la muerte de los seres y su reaparición, discerniendo si su destino es inferior o superior, hermoso u horrible, afortunado o desafortunado, de acuerdo al kamma de cada uno. Conoce de esta manera: ‘Estos seres, que obraron mal con su cuerpo, con su habla o con su mente, los que injuriaban a los Nobles, mantenían incorrectos puntos de vista y asumían acciones resultantes de estos erróneos puntos de vista, al quebrarse su cuerpo, después de la muerte, han reaparecido en el plano de las penurias, del mal destino, en los reinos bajos, en el infierno. Pero aquellos seres que obraron bien con su cuerpo, con su habla o con su mente, los que no injuriaban a los Nobles, mantenían correctos puntos de vista y asumían acciones resultantes de estos correctos puntos de vista, al quebrarse su cuerpo, después de la muerte, han reaparecido en el buen destino, en el mundo celestial’. De esta manera, a través del ojo divino, purificado y que sobrepasa el humano, él ve la muerte de los seres y su reaparición, discerniendo su destino inferior o superior, hermoso u horrible, afortunado o desafortunado, de acuerdo a su kamma.

[65] “Como si un hombre, que tuviera una buena vista, estuviera parado en la cima de un edificio en el centro de su ciudad y observara a la gente entrando en sus casas y saliendo de ella, caminando a lo largo de la calle y gente sentada en la plaza central. Entonces podría tener este pensamiento: ‘Esta gente entra y sale de sus casas, camina a lo largo de la calle y está sentada en la plaza central’. De la misma manera, el monje con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia la muerte y la reconexión de los seres. A través del ojo divino, purificado y que sobrepasa el humano, ve la muerte de los seres y su reaparición, discerniendo si su destino es inferior o superior, hermoso u horrible, afortunado o desafortunado, de acuerdo a su kamma.

[66] “Con la mente concentrada, purificada y brillante, intachable, libre de impurezas, maleable, flexible, firme y que ha alcanzado la imperturbabilidad, direcciona e inclina su mente hacia el conocimiento del fin de las impurezas mentales. Él conoce tal como realmente es: ‘Este es el sufrimiento, éste es el origen del sufrimiento, éste es el cese del sufrimiento y éste es el sendero que lleva al cese del sufrimiento’. También conoce tal como realmente es: ‘Estas son las impurezas mentales, éste es el origen de las impurezas mentales, éste es el cese de las impurezas mentales y éste es el sendero que lleva al cese de las impurezas mentales’. A través de este conocimiento y visión, su mente es liberada de las impurezas de la sensualidad, de las impurezas de la existencia y de las impurezas de la ignorancia. Y entonces el siguiente conocimiento nace en él: ‘¡Ésta es la liberación!’. Y sabe que ‘el nacimiento está terminado, la vida santa ha sido realizada, la tarea ha culminado y no queda más nada por delante’.

“Esto es, Kevaddha, lo que se llama el milagro de la instrucción.

[67] “Y yo, Kevaddha, he experimentado estas tres clases de milagros con mi propio conocimiento directo”.  

 

5. Bhutanirodhesakabhikkhuvatthu – Porción sobre el cese definitivo de los grandes elementos

“Una vez, Kevaddha, en este Sangha de monjes se le ocurrió un pensamiento a cierto monje: ‘Me pregunto, ¿dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente?’.

“Y aquel monje alcanzó tal estado mental de concentración que apareció delante de él el camino a los mundos de los devas.

[68] “Entonces, llegando al reino de los devas de los Cuatro Grandes Reyes, preguntó a aquellos devas: ‘Amigos, ¿dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente?’. Al ser preguntados así, los devas del reino de los Cuatro Grandes Reyes le respondieron: ‘Monje, nosotros no sabemos dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente. Pero los Cuatro Grandes Reyes son más elevados y más sabios que nosotros: ellos podrían saber dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente’.

[69] “Entonces, llegando a los Cuatro Grandes Reyes, les preguntó: ‘Amigos, ¿dónde los cuatro grandes elementos… cesan definitivamente?’. Al ser preguntados… le respondieron: ‘Monje, nosotros no sabemos dónde… Pero los Treinta y Tres Dioses… podrían saber dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente’.

[70] “Entonces, llegando a los Treinta y Tres Dioses, les preguntó: ‘Amigos, ¿dónde los cuatro grandes elementos… cesan definitivamente?’. Al ser preguntados… le respondieron: ‘Monje, nosotros no sabemos dónde… Pero Sakka, el rey de los devas… podría saber dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente’.

[71] “Entonces, llegando a Sakka… Pero los devas de Yama… podrían saber…’.

[72] “Entonces, llegando al reino de los devas de Yama… Pero Suyama, el hijo de los devas… podría saber…’.

[73] “Entonces, llegando a Suyama, el hijo de los devas… Pero los devas de Tusita… podrían saber…’.

[74] “Entonces, llegando a los devas de Tusita… Pero Santusita, el hijo de los devas… podría saber…’.

[75] “Entonces, llegando a Santusita, el hijo de los devas… Pero los devas de Nimmanarati… podrían saber…’.

[76] “Entonces, llegando a los devas de Nimmanarati… Pero Sunimmita, el hijo de los devas… podría saber…’.

[77] “Entonces, llegando a Sunimmita, el hijo de los devas… Pero los devas de Paranimmita-Vasavatti… podrían saber…’.

[78] “Entonces, llegando a los devas de Paranimmita-Vasavatti… Pero Vasavatti, el hijo de los devas… podría saber…’.

[79] “Entonces, Vasavatti, el hijo de los devas… Pero los devas de séquito de Brahma… podrían saber…’.

[80] “Entonces, aquel monje, mediante la apropiada concentración, hizo que apareciera delante de él el camino al mundo del Brahma. Acto seguido se acercó a los devas del séquito de Brahma y les preguntó: ‘Amigos, ¿dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente?’. Al ser preguntados así, los devas del séquito de Brahma respondieron: ‘Monje, nosotros no sabemos dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente. Pero aquí está el Brahma, el Gran Brahma, el Conquistador, el Invicto, el que todo lo ve, el Todopoderoso, el Soberano, el que designa y ordena, el Padre de todo que ha sido y será. Él es más elevado y más sabio que nosotros: él podría saber dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente’. ‘Y ¿dónde está ahora, amigos, este Gran Brahma?’. ‘Monje, nosotros no sabemos cuándo, cómo y dónde el Brahma va a aparecer. Pero cuando se ven los signos —cuando la luz aparece y brilla el resplandor—, entonces el Brahma va a aparecer. Estos signos indican que va a aparecer’.

[81] “Entonces, no mucho tiempo después, apareció el Gran Brahma y aquel monje se le acercó y le dijo: ‘Amigo, ¿dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente?’. Al ser preguntado así, el Brahma respondió: ‘Monje, yo soy el Brahma, el Gran Brahma, el Conquistador, el Invicto, el que todo lo ve, el Todopoderoso, el Soberano, el que designa y ordena, el Padre de todo que ha sido y será’.

[82] “Y por segunda vez aquel monje le dijo al Brahma: ‘Amigo, ¿dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente?’.

“Y por segunda vez, al ser preguntado así, el Brahma respondió: ‘Monje, yo soy el Brahma, el Gran Brahma, el Conquistador, el Invicto, el que todo lo ve, el Todopoderoso, el Soberano, el que designa y ordena, el Padre de todo que ha sido y será’.

[83] “Entonces aquel monje dijo al Brahma: ‘Amigo, yo no te pregunto eso. Yo pregunté sobre dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente’. Acto seguido, Kevaddha, el Gran Brahma tomó a aquel monje del brazo, le apartó a un lado y le dijo: ‘Monje, estos devas de aquí creen que no hay nada que el Brahma no vea, nada que no conozca, nada de lo que no sea consciente. Es por eso que yo no hablo frente a ellos. Pero monje, yo no sé dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente. Por eso, monje, has actuado mal, has actuado incorrectamente yendo más allá del Bienaventurado, buscando la respuesta a tu pregunta en otra parte. Ahora, monje, simplemente tienes que ir junto al Bienaventurado y poner esta pregunta delante de él y aceptar cualquier respuesta que te dé’.

[84] “Entonces, aquel monje, tan rápido como un hombre fuerte flexiona su brazo extendido o lo extiende cuando esta flexionado, desapareció del mundo del Brahma y apareció en mi presencia. Acto seguido se postró delante de mí, se sentó a un lado y me dijo: ‘Venerable Señor, ¿dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente?’. 

 

6. Tiradassisakumupama – El pájaro que veía la costa

[85] “Entonces le respondí así: ‘Monje, un tiempo atrás había unos mercaderes marineros que cuando zarpaban al océano tomaban consigo a un pájaro que veía la costa. Cuando ya no podían ver la costa por ellos mismos, liberaban a aquel pájaro. Y el pájaro volaba al este y oeste, al norte y sur; volaba hacia el cenit y a los puntos intermedios de la brújula. Si veía alguna tierra firme, volaba allí. Pero si no veía tierra firme alguna, retornaba al barco. De la misma manera, monje, te fuiste tan lejos que llegaste hasta el mundo del Brahma en búsqueda de la respuesta a tu pregunta, la cual no encontraste. Y ahora vuelves a mí, monje, preguntándote de esta manera: ‘¿Dónde los cuatro grandes elementos —el elemento de la tierra, el elemento del agua, el elemento del fuego y el elemento del aire— cesan definitivamente?’.

“En vez de eso, así es cómo deberías plantear la pregunta:

’¿Dónde la tierra, el agua, el fuego y el aire no encuentran fundamento alguno?

¿Dónde están lo largo y lo corto, lo pequeño y lo grande, lo bueno y lo malo?

¿Dónde está el nombre-y-forma completamente destruido?’.

Y ésta es la respuesta:

‘Cuando la consciencia está unificada, ilimitada y luminosa,

Ahí es donde la tierra, el agua, el fuego y el aire no encuentran fundamento alguno,

Ahí hay ambos: lo largo y lo corto, lo pequeño y lo grande, lo bueno y lo malo.

Ahí es donde el nombre-y-forma está completamente destruido.

Con el cese de la consciencia, todo eso queda destruido’”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado, y el hombre hogareño Kevaddha se deleitó y regocijó en sus palabras.

 


FUENTES:

Kevattasuttam en Digital Pali Reader 4.1.

Walshe, M. (1995). Kevaddha Sutta: About Kevaddha. What Brahma Didn’t Know, en The Long Discourses of the Buddha: A Translation of the Digha Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 175-180.


Tradución: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2013-2017.