Mensaje del Venerable Bhikkhu Sujato con motivo del segundo aniversario de Bosque Theravada

Mensaje del Venerable Bhikkhu Sujato con motivo del segundo aniversario de Bosque Theravada

sujatoFui educado en la tradición católica romana, y todos los domingos íbamos a la Iglesia. Cada semana, se leían cortos pasajes de la Biblia. Aunque era un chico joven y no prestaba mucha atención, todavía está en mi mente el recuerdo de muchas cosas que están en la Biblia. Conozco las dos monedas de la viuda, la inundación, el pan y los peces.

Al budismo le falta esta buena tradición. Los textos de las escrituras se recitan normalmente en idiomas incomprensibles. Y la mayoría de los textos que se estudian y se recitan datan de muchos cientos, incluso miles, de años posteriores al Buda. De esta manera la tradición budista pierde su sentido de conexión genuina con lo que el Buda realmente enseñó. En todas las tradiciones, historias y enseñanzas de períodos muy posteriores son aceptadas sin dudar como la palabra del Buda. Esto puede llevar a mucha confusión.

Desde que empecé a practicar budismo, he descubierto que los suttas son un refugio de valor incalculable. Hay tanta sabiduría, tantas cosas asombrosas: son un tesoro incansable de Dhamma. Animo a todos los budistas tener el hábito de leer los suttas diariamente, o al menos semanalmente.

Los suttas no son llamativos inmediatamente. Son a menudo repetitivos, y pueden ser mundanos. Pero su belleza es algo sutil. Se encuentra en el equilibrio, en la sensación de forma, la sensatez, la serenidad y sabiduría del Buda en cualquier situación imaginable.

Es mejor leerlos un poco cada vez. Un sutta de longitud media es ideal para una sesión. Léelo lenta, cuidadosamente. Observa si hay cosas que no entiendes, y ten cuidado con lo que piensas que ya comprendes. Cuando hayas terminado, comprueba las notas a pie de página, u otras guías para su comprensión. No seas muy analítico con él: intenta absorber la esencia de la enseñanza. Si lees un sutta antes de meditar, esta puede elevar tu ánimo e inspirar tu mente, y entonces el significado se aclara.

Recuerda que estás leyendo una traducción. No te quedes enganchado con las connotaciones específicas de la terminología: eso son solo las elecciones del traductor. Familiarízate, palabra a palabra, con los términos pali o sánscritos que están debajo de todas las enseñanzas budistas.

Observa tu propia respuesta al texto: qué es inspirador, qué es aburrido, qué es dudoso. Tus respuestas te pertenecen a ti, no al texto.

Ten cuidado con la mente que intenta criticar el texto. Aunque yo mismo creo en la importancia de los estudios críticos de los textos, esto es después de muchos años de estudio y reflexión. Lleva un tiempo ganar un sentido para estas cosas.

Ten compasión por el testo. Fue redactado en una tradición oral en un lugar alejado hace mucho tiempo. Es un milagro que exista siquiera, y no deberíamos desalentarnos si algunas de las expresiones nos son extrañas.

Quizás un problema mayor es el deseo de ser demasiado literales o insistir en una lectura particular. Los suttas tienen una palabra para esto: idasaccabhinivesa: la insistencia en que «solo esto es la verdad». Cualquier texto está abierto a diferentes lecturas y énfasis. Es bastante fácil encontrar casos donde maestros modernos o escuelas tradicionales enseñan cosas que difieren de los suttas. No es tan fácil, pero es mucho más valioso, comprender por qué esos cambios llegaron a existir, y qué aspecto del Dhamma está en riesgo.

Si dudas, recuerda la actitud ecuánime de la que los propios suttas hablan: «Sin aceptar ni rechazar, investigaré el significado…». En el budismo, no se espera que creamos literalmente todos los detalles de las escrituras; pero si los leemos con una mente que solo busca fallos, nunca lo entenderemos.

Sea cual sea el aspecto del Dhamma – ya sea meditación, filosofía, ética o historias inspiradoras – no hay nada como lo verdadero. Coge el texto y vívelo. Pruébalo, y observa qué hace en tu vida. Llevo hacienda esto 18 años ya, y nunca he sido decepcionado. Todos los fallos que tengo son debidos a mi fracaso al vivir el Dhamma, no al Dhamma en sí.

Con metta
Bhante Sujato.

 

Traducido del inglés por Pablo Catalán


Ven. Bhikkhu Sujato’s message

I was brought up in the Roman Catholic tradition, and every Sunday we would go to Church. Each week, short passages from the Bible would be read. Even though I was a young boy and didn’t pay too much attention, still there is this memory in my mind of many of the things that are in the Bible. I know about the widow’s two coins, about the flood, about the bread and fishes.

Buddhism lacks this good tradition. Scriptural texts are usually recited in incomprehensible languages. And most of the texts that are studied and recited date from many hundreds, even thousands, of years after the Buddha. In this way the Buddhist tradition loses its sense of genuine connection with what the Buddha actually taught. In every tradition, stories and teachings from much later periods are unquestioningly accepted as the Word of the Buddha. This can lead to great confusion.

Since I started practicing Buddhism, I have found the Suttas to be an invaluable refuge. There is so much wisdom, so many amazing things – they are an inexhaustible trove of Dhamma. I encourage all Buddhists the have the habit of daily, or at least weekly, reading the Suttas.

The Suttas are not immediately striking. They are often repetitive, and can be mundane. But their beauty is a subtle thing. It lies in the balance, the sense of form, the reasonableness, the Buddha’s serenity and wisdom in every imaginable situation.

It’s best to read them a little at a time. One Middle-length Sutta is ideal for one session. Read it slowly, carefully. Notice if there are things that you don’t understand – and beware of what you think you already understand. When you have finished, check any footnotes or other guides to comprehension. Don’t get too analytic about it – try to soak in the whole essence of the teaching. If you read a Sutta before meditation, it can uplift and inspire your mind, and the meaning becomes clear.

Remember you are reading a translation. Don’t get hung up on the specific connotations of terminology – that’s just the choices of the translator. Become familiar, one word at a time, with the Pali/Sanskrit terms that underlie all Buddhist teachings.

Notice your own response to the text: what is inspiring, what is boring, what is dubious. Your responses belong to you, not the text.

Beware of the mind that wants to criticize the text. Even though I myself believe in the importance of text-critical studies, this is after many years of study and reflection. It takes time to get a sense for these things. Have compassion for the text. It was composed in an oral tradition in a far off time and place. It is a miracle that it exists at all, and we should not be put off if some of the modes of expression are alien to us.

Perhaps a bigger problem is the desire to literalize or insist on a particular reading. The Suttas have a word for this: idasaccabhinivesa – the insistence that ‘this alone is the truth’. Any text is open to different readings and emphases. It is easy enough to find cases where modern teachers or traditional schools teach things that differ from the Suttas. It is not so easy, but far more valuable, to understand why these changes came to be made, and to understand what aspect of Dhamma is at stake.

If you are in doubt, remember the poised attitude that the Suttas themselves speak of: ‘Neither accepting nor rejecting, I will inquire about the meaning…’. In Buddhism, we are not expected to believe literally every detail of the scriptures; but if we read them with a fault-finding mind, we will never really get it.

Whatever aspect of Dhamma – whether meditation, philosophy, ethics, or inspiring stories – there’s nothing like the real thing. Take the text, and live it. Try it out and see what it does in your life. I’ve been doing this for 18 years now, and I’ve never been let down. Whatever faults I have, they’re all because of my failing to live up to the Dhamma, not because of the Dhamma itself.

with metta

Bhante Sujato