Introducción a la atención consciente

Un capítulo del libro del Bhante Sujato titulado «A History of Mindfulness» (La historia de la atención consciente), en el cual plantea el carácter sectario de uno de los suttas más conocidos en los círculos meditativos de la tradición Theravada, que es el «Satipathana Sutta». Además, justifica el por qué las principales doctrinas que subyacen detrás de la llamada «meditación vipassana» carecen de sustento a la la luz de los textos más antiguos del Canon Pali.

Por Bhikkhu Sujato [1]

sujato“La atención consciente [2] es buena en todas partes” –así dijo el Buda. Y en sintonía con este motivo la idea de la atención consciente resuena a través de cada una de las melodías que componen el sendero de la liberación. En el aspecto más fundamental, la atención consciente es esencial para el sentido de conciencia, en el cual se fundamenta la conducta ética; de ahí que el alcohol y las drogas, al destruir la atención consciente, destruyen la base misma de una vida moral. La atención consciente, en su sentido más primario de la “memoria”, recuerda y conmemora las enseñanzas, construyendo la base para una comprensión intelectual del Dhamma: al ser guardado en la mente, está listo para ser aplicado en algún momento crucial. La atención consciente resguarda a los sentidos, dotando al meditador de la circunspección, dignidad y tranquilidad, no permitiendo que los sentidos jueguen a voluntad con los tentadores juguetes y chucherías del mundo. La atención consciente, repetidas veces, recupera la consciencia del presente, recordando de esta manera a uno, que sus acciones son significativas y apropiadas, bien establecidas en el espacio y tiempo. La atención consciente es un elemento prominente en todo tipo de enfoques meditativos y, en sus formas más refinadas, distingue los elevados niveles de la conciencia superior, llamada samadhi. En el plano de la sabiduría, la atención consciente ensancha la continuidad del conocimiento desde la conciencia ordinaria al samadhi y más allá, permaneciendo con la mente en todas sus permutaciones y transformaciones, abasteciéndola con el combustible necesario para entender la impermanencia y la causalidad. Finalmente, en el plano de la liberación, la perfecta atención consciente es una cualidad inalienable del sabio realizado, quien vive “siempre, atentamente consciente”.

Dada esta ubicuidad de la atención consciente, tan omnipresente como la sal en el océano, la tarea de aislar ciertas áreas del Dhamma que tuvieran una afinidad especial con la atención consciente parecería como algo imposible. En efecto, podríamos inclusive ir más lejos y alegar que cualquier tipo de semejante intento, ocultaría el programa de cooptar el incomparable prestigio de la atención consciente, por causa de la propia y parcialista perspectiva de uno. No obstante, esto llegó a ser una trivialidad entre los círculos meditativos Theravada del siglo XX, los cuales afirman que la atención consciente, especialmente en su máxima expresión de satipatthana, es cercana en su significado, si no idéntica, al vipassana o la perspicacia [3] . El principal soporte de esta idea es la versión Theravada del Satipatthana Sutta , que es el único texto antiguo bien conocido sobre satipatthana. El éxito de esta doctrina, repetida prácticamente en todos los textos Theravada modernos sobre la meditación, refleja el indiscutible prestigio del Satipathana Sutta. He aquí algunos pocos ejemplos más representativos:

“[El Maha Satipatthana Sutta] es considerado generalmente como el más importante sutta en todo el Canon Pali”. Maurice Walshe en “The Long Discourses of the Buda”. Pág. 588.

“El más importante discurso, jamás ofrecido por el Buda sobre el desarrollo de la mente (la meditación) se llama el Satipatthana Sutta”. Walpola Rahula en “What the Buda Taught”. Pág. 69.

“[El Satipatthana Sutta] por todos los budistas es considerado correctamente como la más importante parte de todo el Sutta Pitaka y la quintaesencia de toda la práctica de meditación”. Bhikkhu Nyanatiloka en “Path to Deliverance”. Pág. 123.

“Ningún otro discurso del Buda, ni siquiera el primero, el famoso ‘Sermón de Benares’, en aquellos países budistas del Este que se adhieren a la no adulterada tradición de las enseñanzas originales, goza de semejante popularidad y veneración como el Satipatthana Sutta”. Bhikkhu Nyanaponika en “The Heart of Buddhist Meditation”. Pág. 11.

De hecho, el culto a Satipatthana Suta, en oposición a la práctica, es un rasgo característico e innegable del Theravada moderno. El Venerable Nyanaponika, en su clásico libro “The Heart of Buddhist Meditation” (El corazón de la meditación budista ), lo expresa con un arrebato lírico así:

“En Sri Lanka , por ejemplo, la isla de Ceilán, durante los días de luna llena, cuando los devotos laicos observan ocho de los diez preceptos principales de los monjes novicios, y cuando permanecen todo el día y la noche en el monasterio, frecuentemente escogen este sutta para leerlo, recitarlo, escucharlo y contemplarlo. Inclusive, en muchos hogares el libro de Satipatthana es reverentemente envuelto en una tela limpia y, de tanto en tanto, leído por la tarde por los miembros de la familia. Frecuentemente, este discurso es recitado junto al lecho del budista moribundo, para que en esta última hora de su vida, su corazón sea calmado, consolado y regocijado mediante este gran mensaje liberador del Maestro. Aunque la nuestra es la edad de las imprentas, en Ceilán aún sigue viva la costumbre de hacer nuevas hojas de palma con los manuscritos del Sutta, escritos por los escribas y ofrendados a las bibliotecas de los monasterios. Una colección de casi doscientos de estos manuscritos de Satipatthana Sutta, algunos de ellos costosamente revestidos, ha sido vista por el escritor en un viejo monasterio de Ceilán”. [4]

El autor discretamente evita notar que, en esta atmósfera de admiración reverencial, la cuestión sobre la puesta en práctica de las instrucciones del Satipatthana Sutta, simplemente no aparece. Cientos de copias de manuscritos sobre la meditación han sido acumuladas en el monasterio, en el cual probablemente nadie esté realmente meditando. La irracionalidad de esto constituye un clásico síntoma del fetichismo religioso –el Satipatthana Sutta ha sido transformado en un mágico tótem. Nótese, por favor, que este elogio del Satipatthana Sutta como fetiche, aparece al comienzo de un libro que es muy singular: uno de los más influyentes y más leídos manuales Theravada contemporáneos sobre la meditación vipassana. Esta es una explícita evocación del engrandecimiento, del aura de santidad que rodea al Satipatthana Sutta como el aspecto clave de la agenda del vipassanavada [5] .

Cuando el vigor de la opinión es combinado con la escasez de evidencias, no puedo evitar oler algún dogma que está acechando muy de cerca. Por mucho que nos ha beneficiado el moderno énfasis en la atención consciente en la práctica diaria, es hora de que el péndulo vuela atrás. El Buda nunca pronunció el Satipatthana Sutta, tal como se lo presenta actualmente. En parte, ésta es una tardía y pobremente organizada compilación; y, precisamente los aspectos relacionados con vipassana, son los menos auténticos. En las enseñanzas tempranas, el Satipatthana fue principalmente asociado, no con vipassana, sino con samatha. Siendo que, de acuerdo a los suttas, samatha y vipassana no pueden ser divididos, hay unos pocos pasajes que demuestran cómo esta práctica de samatha evoluciona hacia vipassana. En la literatura posterior, el elemento vipassana creció en importancia, extendiéndose casi por completo y usurpando el lugar de samatha en el satipatthana. En el tratamiento del satipatthana se puede percibir las sutiles diferencias de énfasis entre las escuelas, diferencias que pueden ser vistas en relación a las controversias metafísicas básicas subyacentes en los cismas. En este sentido, el Satipatthana Sutta es interesante, no porque representa la “no adulterada tradición de las enseñanzas originales”, sino porque provee evidencias sugerentes sobre cómo las adulteraciones sectarias se introdujeron incluso dentro de los discursos más antiguos.

Haciendo esta demanda, demanda que inevitablemente va a ser percibida como un ataque a la respetada escuela de meditación del siglo XX, me es imposible poner suficiente énfasis sobre que lo que yo critico aquí, no son los maestros del vipassana, ni las técnicas de meditación comercializadas como “vipassana”, sino las fuentes textuales del vipassanavada, la doctrina, según la cual el vipassana es la meditación que ocupa el lugar central en la enseñanza del Buda.

El vipassanavada tiene que ser comprendido en su contexto histórico, porque es éste, más que las fuentes textuales, el elemento que da forma a sus principales características. El vipassanavada creció como parte del movimiento del “budismo modernista”, que se inició en la era colonial, como la escuela budista que trató de responder al desafío de la época moderna. Este movimiento, hizo un barrido en todo el mundo budista en diferentes formas. Sin embargo, en todas estas variedades, el aspecto clave del budismo modernista era el racionalismo. La meditación, especialmente samatha, creaba sospechas, dado que las culturas tradicionalmente budistas, con frecuencia degeneraban hacia un misticismo cuasi-mágico, y samatha es más emocional que intelectual. Samatha, cultiva los aspectos no racionales de la conciencia, de modo que cuando ésta se degrada y se pone al tono con los trucos psíquicos, adivinaciones, magia, etc., estas cosas pronto se extienden y abarcan toda la cultura budista. Algunas de las formas del budismo modernista eliminaron la meditación por completo; esto podría compararse con el movimiento protestante en Europa, el cual de manera similar, se opuso a los aspectos contemplativos de la religión. La contemplación, siempre devendrá como un espanto para la religión ortodoxa, mientras exista esta incómoda posibilidad, según la cual, la verdad vista por el meditador puede no estar de acuerdo con la verdad, de la cual hablan los libros, y que se supone que debería ser vista. Sin embargo, en el budismo, a diferencia del cristianismo, la vida contemplativa se sitúa en el corazón mismo del mensaje del Fundador. Otros movimientos budistas modernistas, percibiendo que la meditación budista se basa en una psicología racional, desarrollan sistemas contemplativos que enfatizan dichos aspectos. Estas escuelas, originadas principalmente en Birmania, marginan o completamente desvirtúan el samatha, desarrollando el vipassanavada como una autoridad escritural, capaz de respaldar su enfoque de “sólo-vipassana”. La fuerza de estas escuelas consiste en poseer una precisa, energética y disciplinada definición de este enfoque de meditación. Pero, con nuestro cada vez más avanzado conocimiento y apreciación sobre la herencia escritural budista, la autoridad escritural de estas doctrinas especiales se cae a pedazos. Los seguidores de estas escuelas contemplativas harían bien, si fueran un poco más humildes en sus reclamos, demostrando más bien los beneficios prácticos de su enfoque, antes que confiarse demasiado en una teoría tan desacreditada.

Soy plenamente consciente de que mi demanda afecta prácticamente a cada uno de los modernos intérpretes del Satipatthana. Semejante peso de autoridad acumulada, no puede ser dejado del lado de forma frívola. Con riesgo de parecer pedante y quizá obsesivo, tengo que proceder con mucha cautela. Por eso, voy a tratar de hacer mi exposición lo más comprensible y razonable que pueda, poniendo a la vista todos los antiguos textos sobre satipatthana, que estén disponibles, al igual que un extenso número de pasajes tardíos. Conscientemente, flirteo con el peligro de resultar polémico, simplemente por afirmar un extremo, en reacción al extremo original. Pero cualquiera, sin importar qué tal “objetivo” o “científico” sea, tiene su propia agenda, y es más honesto estar abierto a su propia perspectiva que pretender ser libre de parcialismos, tanto si se trata de otros o de uno mismo. Lo analizado aquí, no concierne solo a un balance dentro de un determinado trabajo, sino al balance dentro de una tradición entera.

 

SAMATHA Y VIPASSANA

La clave del enfoque usado en este trabajo, consiste en el análisis de varios estratos de textos del satipatthana, en las que se hace referencia a samatha y vipassana. Por eso, es necesario empezar explicando qué es lo que yo entiendo por eso. Tenemos que distinguir dos aspectos clave sobre cómo los suttas hablan de samatha y vipassana, qué son, su naturaleza y su función.

Su naturaleza se encuentra claramente distinguida en este pasaje:

“La persona que tiene samatha del corazón dentro de sí mismo, pero no vipassana dentro de los principios correspondientes al entendimiento superior, debería acercarse a alguien que tiene vipassana e indagar: ‘¿Cómo deberían ser vistas las actividades? ¿Cómo deberían ser exploradas? ¿Cómo deberían ser discernidas con vipassana?’ Y después, él puede adquirir vipassana…

“La persona que tiene vipassana dentro de los principios correspondientes al entendimiento superior, pero no samatha del corazón dentro de sí mismo, debería acercarse a alguien que tiene samatha e indagar: ‘¿Cómo la mente debería ser estable? ¿Cómo debería ser fija? ¿Cómo debería ser unificada? ¿Cómo debería ser concentrada en samadhi?’ Y después, él puede adquirir samatha…

“Alguien que no posee ninguno, debería indagar sobre ambos (y debería poner el extremo entusiasmo, esfuerzo, empeño, fortaleza, una incansable atención consciente y clara comprensión para adquirirlos, al igual que cuando el turbante de uno o sus cabellos se incendiaran, uno pondría un extremo esfuerzo para apagar las llamas…) [6]

“Alguien que posee a ambos, establecido en estas beneficiosas cualidades, debería esforzarse aún más, para lograr la evaporación de las impurezas [7] .

“Al igual, Nandaka, que un animal cuadrúpedo con una pata mal desarrollada o cortada, no sería realizado en este elemento, así también el monje que es realizado en virtud pero no ha adquirido el samatha del corazón dentro de sí mismo, no es realizado en este elemento. Este elemento debería ser realizado en él… El monje que tiene estos tres, pero no el vipassana dentro de los principios correspondientes al entendimiento superior, no es realizado en este elemento. Este elemento debería ser realizado en él”. [8]

La descripción del vipassana menciona el proceso de ver, explorar y discernir las actividades (sankhara ). La mención a las “actividades” implica aquí las tres características –la impermanencia, el sufrimiento y el no-ser- de los fenómenos condicionados de acuerdo al origen dependiente. El discernimiento meditativo de la naturaleza de la realidad condicional, es el significado central del vipassana. Aunque esta definición posiblemente sea demasiado estrecha en algunos contextos, aún así vipassana comúnmente es utilizada en este sentido en los suttas y en el día de hoy.

Samatha, está descrita en términos de estabilidad, fijación y unificación de la mente en samadhi. Las implicancias de esto se detallarán en otra parte.

“¿Y cómo él establece su mente dentro de sí mismo, la fija, la unifica, concentrado en samadhi? He aquí, Ananda, él entra y permanece en el primer jhana… segundo jhana… tercer jhana… cuarto jhana” [9] .

Aquí, al igual que en prácticamente todo el contexto doctrinal de los textos antiguos, samatha o samadhi están definidos explícitamente en términos de los cuatro jhanas. Consecuentemente, tenemos que concluir que los cuatro jhanas son la parte esencial e intrínseca del camino. Siendo que la carga argumentativa de estos puntos ha sido establecida ya en el libro “A Swift Pair of Messengers” [10] , no quiero repetir estas razones aquí. Es necesario, sin embargo, mencionar sus conclusiones, para cualquiera que persista en la práctica común, de interpretar los textos tempranos sobre el samadhi en términos de las ideas de los Comentarios, tales como el “acceso al samadhi” y el “samadhi momentáneo”, en cuyo caso, ciertamente interpretará mal el presente trabajo y, creo yo, interpretará mal también a los suttas.

El segundo modo de tratar a samatha y vipassana es hacerlo en términos de sus funciones, o sea, los resultados de la práctica.

“Monjes, estos dos principios contribuyen a la realización. ¿Cuáles dos? Samatha y vipassana.

“¿Qué propósito se alcanza al desarrollar el samatha? El desarrollo de la mente. ¿Qué propósito se alcanza al desarrollar la mente? El abandono de la lujuria .

“¿Qué propósito se alcanza al desarrollar el vipassana? El desarrollo del entendimiento. ¿Qué propósito se alcanza al desarrollar el entendimiento? El abandono de la ignorancia.

“Monjes, la mente corrompida por la lujuria no es liberada; el entendimiento corrompido por la ignorancia no es desarrollado. Así, la liberación del corazón es a través de la desaparición de la lujuria; la liberación mediante el entendimiento es a través de la desaparición de la ignorancia” [11] .

Así, el propósito del samatha es el de mitigar la lujuria , la cual aquí se sitúa en el lugar de todas las impurezas emocionales, mientras el vipassana elimina la ignorancia, o sea, la impureza intelectual. En ambos de estos pasajes clave de los suttas, se enfatiza fuertemente la complementariedad, la naturaleza integradora de estos dos aspectos de la meditación. Mientras que exista una clara distinción conceptual, nada aquí está dividido entre dos canastas separadas (¡menos aún, entre dos separados puntos centrales de meditación!) Los textos antiguos nunca clasifican a los distintos tópicos de meditación en términos de samatha ni vipassana. Éstas no son las dos diferentes clases de meditación; antes bien, son cualidades mentales que deberían ser desarrolladas. Generalizando, el samatha se refiere al aspecto emocional de nuestras mentes, a las cualidades del corazón, como la paz, la compasión, el amor, la dicha. El vipassana se refiere a las cualidades intelectivas, como el entendimiento, la distinción y el discernimiento. Samatha mitiga las impurezas emocionales , como la avidez y la ira, mientras vipassana penetra con el entendimiento la oscuridad de la falsa ilusión. Es evidente, que toda meditación requiere de ambas cualidades, así que en la búsqueda por desenredarlas, inevitablemente tenemos que permanecer en una zona crepuscular de énfasis y perspectiva, evitando la fácil claridad de los absolutos, pintados en blanco y negro.


NOTAS:

[1] El presente texto constituye el Capítulo 8 del libro de Bhikkhu Sujato titulado: “A History of Mindfulness: How Insight Worsted Tranquility in the Satipatthna Sutta”. Traducido y publicado aquí con el permiso expreso del autor [Nota del trad.].

[2] Mindfulness , es la palabra, con la cual habitualmente, se traduce la voz pali sati , uno de los términos más importantes en la enseñanza del Buda, la cual traduzco aquí al español como “atención consciente”. Según el Diccionario del Pali Text Society (La Sociedad de los Textos Pali), este vocablo puede tener diferentes significados en los distintos contextos del Canon Pali, como “memoria”, “reconocimiento”, “conocimiento”, “atención mental”, “vigilancia”, “atención cercana o estrecha”, “estado de alerta”, “lucidez mental”, “autocontrol”, “consciencia” y “auto-consciencia” [Nota del trad.].

[3] Vipassana , a menudo se traduce al español como “conocimiento penetrante” que también acierta el significado de este vocablo. Sin embargo, atendiendo al significado que el DRAE ofrece al término “perspicacia”, definiéndolo como “agudeza y penetración de la vista” y, en el sentido figurativo, como “penetración de ingenio o entendimiento”, es exactamente esto de lo que se trata aquí [Nota del trad.].

[4] Nyanaponika Thera, The Heart of Buddhist Meditation. Buddhist Publication Society. Pág. 11.

[5] Vipassanavada o “la doctrina de vipassana”, es el término acuñado por Bhikkhu Sujato para significar una doctrina sobre la meditación, tal como fue presentada en las fuentes del siglo XX, llegando a constituirse en una posición ortodoxa dentro del budismo Theravada, aunque sin evitar controversias.

El autor explica que el término “vipassanavada” es útil, siendo que el sufijo pali –vada apunta a algo que es de crucial importancia sobre una teoría subyacente, que justifica la práctica. Además, el mismo sufijo llega a significar no solamente a una doctrina, sino también a la escuela que sigue dicha doctrina. Todo esto es oportuno en este caso, siendo que “vipassana”, extrañamente, llegó a usarse para referirse a una escuela del budismo, antes que a algún aspecto específico de meditación cultivado en dicha escuela.

Aunque los puntos clave del vipassanavada se han repetido incontables veces en casi todos los libros de meditación publicados en el siglo XX, el Bhante Sujato los resume cuanto sigue:

– El Buda enseñó dos sistemas de meditación, samatha y vipassana.

– Samatha fue enseñado ya antes del Buda (siendo así, no es realmente budista), es peligroso (porque uno puede fácilmente quedar atrapado por la dicha) e innecesario (porque vipassana sola puede desarrollar un acceso a la concentración-samadhi suficiente para suprimir los obstáculos).

– Vipassana es la verdadera clave de liberación enseñada por el Buda.

– Su método fue de manera preeminente enseñado en el Satipatthana Sutta, que es el más importante discurso enseñado por el Buda sobre la meditación y su práctica cotidiana.

– La esencia de esta práctica consiste en la atención continua de todos los fenómenos mentales y corporales que surgen y se extinguen momento a momento.

– De esta forma, satipathhana y vipassana prácticamente, son sinónimos (Cf. Sujato , :3). [Nota del trad.]

[6] El pasaje inserto proviene de AN 10,54

[7] AN 4,94

[8] AN 9,4

[9] MN 122,7 cf. MN 19,8-10, MN 20, MN 4,22, SN 40,1

[10] El libro “A Swift Pair of Messengers” (Un par de mensajeros veloces ) es la obra anterior a ésta, de la que se extrae el presente capítulo, del Bhikkhu Sujato, la cual se encuentra aquí: http://aswiftpairofmessengers.googlepages.com/ (en inglés). [Nota del trad.]

[11] AN 2,3.10

FUENTE:

BHIKKHU SUJATO [en línea] “Introduction to Mindfulness” en A History of Mindfulness: How Insight Worsted Tranquility in the Satipatthna Sutta http://santifm1.0.googlepages.com/webmind.pdf (2003)


Traducido por Isidatta para el Bosque Theravada © 2009

Edición de Bosque Theravada © 2009

Corrección: DhammaJosé & Upasika

Para libre distribución. Esta obra se puede volver a publicar, formatear, imprimir y redistribuir por medio de cualquier soporte, siempre y cuando no sea para los fines lucrativos. Es el deseo del autor, sin embargo, que dicha publicación y distribución sea accesible a todo público sin restricciones algunas, como también toda traducción u otra obra derivada sea señalada como tal.