MN 69 Gulissani Sutta – Gulissani

El Venerable Sariputta ofrece este discurso, que trata sobre su propia práctica, a un monje que se ejercita solo en el bosque.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba viviendo en Rajagaha, en la arboleda de bambú del Santuario de las Ardillas.

[2] Ahora bien, en esa ocasión un monje llamado Gulissani, un morador del bosque de conducta negligente, había venido de visita para quedarse con el Sangha. Entonces, con referencia al monje Gulissani, el Venerable Sariputta se dirigió a los monjes así:

[3] «Amigos, cuando un monje morador del bosque visita al Sangha, y convive con el Sangha, debe ser respetuoso y deferente con sus compañeros de vida santa. Si es irrespetuoso y descortés con sus compañeros de vida santa, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si falta el respeto y es descortés con sus compañeros de vida santa?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe ser irrespetuoso ni descortés con sus compañeros de vida santa.

[4] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, debe ser hábil en la forma correcta de sentarse, pensando: ‘Me sentaré, de manera tal, que no invada [el espacio de] los monjes ancianos ni prive a los monjes novicios de su asiento’. Si no es hábil en la manera correcta de sentarse, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si ni siquiera sabe lo que atañe a una buena conducta?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe ser descuidado en la manera correcta de sentarse.

[5] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, no debe entrar al pueblo demasiado temprano ni regresar de él al final del día. Si entra al pueblo demasiado temprano y regresa al final del día, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si entra al pueblo muy temprano y regresa de él tarde en el día?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe entrar al pueblo demasiado temprano ni regresar de él demasiado tarde en el día.

[6] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, no debe visitar a las familias laicas inmediatamente antes o después de la comida [1]. Si va inmediatamente antes o después de la comida, a visitar a las familias, entonces habrá quienes dirán de él: ‘Ciertamente, este venerable morador del bosque, viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, debe hacer visitas inoportunas [a las familias], pues se comporta así estando en el Sangha’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe visitar a las familias laicas en horas inoportunas.

[7] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, no debe ser arrogante ni vano. Si es arrogante y vano, entonces habrá quienes dirán de él: ‘Ciertamente, este venerable morador del bosque, viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, debe actuar con arrogancia y vanidad, pues así se comporta estando en el Sangha’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe ser de conducta arrogante ni vana.

[8] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, no debe ser de habla áspera ni lengua suelta. Si es rudo en el hablar y suelto de lengua, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si es áspero en el hablar y suelto de lengua?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, no debe ser de habla áspera ni lengua suelta.

[9] «Cuando un monje morador del bosque visita y convive con el Sangha, debería ser fácil de corregir y asociarse con buenos amigos. Si es difícil de corregir y se asocia con malos amigos, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si es difícil de corregir y se asocia con malos amigos?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque que visita y convive con el Sangha, debe ser fácil de corregir y asociarse con buenos amigos.

[10] «Un monje que mora en el bosque, debe vigilar las puertas de sus facultades sensoriales. Si no guarda las puertas de sus facultades sensoriales, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no es capaz de guardar las puertas de sus facultades sensoriales?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe vigilar las puertas de sus sentidos.

[11] «Un monje que mora en el bosque, debe ser moderado en el comer. Si no es moderado en la comida, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no es moderado en el comer?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe ser moderado en el comer.

[12] «Un monje que mora en el bosque, debe aplicarse a la vigilia. Si él no se aplica a la vigilia, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no se aplica a la vigilia?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe aplicarse a la vigilia.

[13] «Un monje que mora en el bosque, debe ser enérgico. Si no es enérgico, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si es perezoso?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe ser enérgico.

[14] «Un monje que mora en el bosque, debe establecerse en la atención consciente. Si él está desatento, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si está desatento?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe establecerse en la atención consciente.

[15] «Un monje que mora en el bosque, debe saber estar concentrado. Si no sabe estar concentrado, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no sabe estar concentrado?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe saber concentrarse.

[16] «Un monje que mora en el bosque, debe ser prudente. Si no es prudente, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no es prudente?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe ser prudente.

[17] «Un monje que mora en el bosque, debe aplicarse —él mismo— al Dhamma y Disciplina elevados. Si no se aplica al Dhamma y Disciplina elevados, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no es capaz de aplicarse al Dhamma y Disciplina elevados?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe aplicarse —él mismo— al Dhamma y Disciplina elevados.

[18] «Un monje que mora en el bosque, debe aplicarse —él mismo— a aquellas liberaciones que son pacíficas e inmateriales, que trascienden la forma [2], porque habrá quienes le pregunten sobre estas liberaciones que son pacíficas e inmateriales, que trascienden la forma. Y si no se aplica a estas liberaciones, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no se ha aplicado a aquellas liberaciones que son pacíficas e inmateriales, que trascienden la forma?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe aplicarse —él mismo— a aquellas liberaciones que son pacíficas e inmateriales, que trascienden la forma.

[19] «Un monje que mora en el bosque, debe aplicarse —él mismo— a [alcanzar] estados suprahumanos [3], porque habrá quienes le pregunten sobre estos estados suprahumanos. Y si no se aplica a estos estados, entonces habrá quienes dirán de él: ‘¿Qué ha ganado este venerable morador del bosque viviendo solo en la selva, haciendo lo que le gusta, si no se ha aplicado a los estados suprahumanos?’. Ya que habría quienes dirían esto de él, el monje morador del bosque debe aplicarse —él mismo— a [alcanzar] estados suprahumanos”.

[20] Cuando esto fue dicho, el Venerable Maha Moggallana preguntó el Venerable Sariputta:

«Amigo Sariputta, ¿estas cosas deberían ser emprendidas y practicadas sólo por el monje que mora en el bosque, o también por el monje que vive en pueblos y ciudades?».

«Amigo Moggallana, estas cosas deberían ser emprendidas y practicadas no sólo por el monje que mora en el bosque, sino también por aquel monje que vive en pueblos y ciudades».

 


 

NOTAS:

[1] Prohibido por la Pacittiya 46,1-6. Un monje puede visitar a las familias laicas sólo si ha informado a otro monje sobre esta invitación.

[2] Los Comentarios explican que se refiere a los ocho jhana o logros meditativos. Como mínimo, un monje debería ser competente en el trabajo preliminar con un objeto de concentración, como un kasina.

[3] Los Comentarios explican que hace referencia a los estados supramundanos. Como mínimo, un monje debería ser competente para abordar el desarrollo de la visión penetrante que lo eleve hasta el arahantado.

 


FUENTE:

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 69 – Gulissani Sutta – Gulissani, en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 572 – 576

Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.

 

 

MN 50 Maratajjaniya Sutta – Reprimenda a Mara

Mara intenta acosar al Venerable Maha Moggallana, pero éste le relata una historia del pasado remoto, en la cual se advierten los peligros de crear perturbaciones a los discípulos del Buda.


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión el Venerable Maha Moggallana estaba morando entre los bhaggas de Sumsumaragira, en el Parque de los Venados de la arboleda de Bhesakala.

[2] Ahora bien, en esa ocasión, cuando el Venerable Maha Moggallana [se ejercitaba] al aire libre, caminando de arriba a abajo, Mara —el Malvado— se alojó en su vientre y penetró en sus intestinos. Entonces, el Venerable Maha Moggallana consideró lo siguiente: «¿Por qué está mi vientre tan pesado? Uno podría pensar que está lleno de frijoles». De este modo dejó de caminar y se dirigió a su vivienda, sentándose en un lugar preparado para ello.

[3] Ya sentado, dirigió minuciosamente la atención hacia sí mismo, entonces, descubrió que Mara —el Malvado— había entrado en su vientre y entrañas. Al percatarse de esto, exclamó: «¡Fuera, Malvado! ¡Salid, Maligno! No hostigues al Tathagata, no hostilices al discípulo del Tathagata, que esto podría acarrearte daño y sufrimiento por largo tiempo».

[4] Mara [escuchándolo] pensó: «Este asceta ha dicho esto sin haberme visto ni saber nada de mí. Incluso su maestro no puede reconocerme tan pronto, ¿cómo pudo este discípulo descubrirme?».

[5] Entonces, el Venerable Maha Moggallana le contestó: «Aun así te conozco, Malvado. No pienses: ‘Él no me conoce’. Tú eres Mara, el Malvado, y estabas pensando así: ‘Este asceta ha dicho esto sin haberme visto ni saber nada de mí. Incluso su maestro no puede reconocerme tan pronto, ¿cómo pudo este discípulo descubrirme?’».

[6] Luego, Mara pensó: «Este asceta me conoce, me vio cuando dijo eso”; después de lo cual emergió de la boca del Venerable Maha Moggallana y permaneció de pie junto a la entrada [de la vivienda].

[7] El Venerable Maha Moggallana, viéndolo de pie, exclamó: «También te veo allí, Malvado, no pienses: ‘Él no me ve’. Estás de pie, junto a la puerta.

[8] «En otro tiempo, Malvado, fui un Mara de nombre Dusi [1], el cual tenía una hermana llamada Kali, de la cual tú eras su hijo, es decir, mi sobrino.

[9] «Ahora bien, en aquel tiempo había aparecido en el mundo el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha [2], quien poseía dos auspiciosos discípulos principales llamados Vidhura y Sanjiva. Entre todos los discípulos, del Bienaventurado Kakusandha, no había ninguno igual al Venerable Vidhura en la enseñanza del Dhamma y, por ello, fue que llegó a ser llamado ‘Vidhura’ [3]. El Venerable Sanjiva, sin embargo, marchó a la selva [a sentarse] en la raíz de un árbol o choza vacía y, allí, entró sin dificultad en el cese de la percepción y sensación.

[10] «Entonces, Malvado, sucedió que en cierta ocasión, en la cual el Venerable Sanjiva se había sentado en la raíz de un árbol —y entrado en el cese de la percepción y sensación—, unos vaqueros, pastores y labradores que pasaban por el lugar, lo vieron sentado allí, absorto en el cese de la percepción y sensación, entonces pensaron: ‘¡Es maravilloso, señores, es maravilloso! He aquí que este asceta sentado está muerto. Vamos a cremarlo’. Entonces, juntando boñiga, pasto y madera, formaron una pila junto al cuerpo del Venerable Sanjiva y, prendiéndole fuego, siguieron su camino.

[11] «Aconteció que, habiendo terminado la noche, el Venerable Sanjiva emergió del logro [4] y —siendo ya de mañana— sacudió su túnica, se vistió y, tomando su cuenco y hábito exterior, se dirigió al pueblo a pedir limosna. Cuando los vaqueros, pastores y labradores vieron al Venerable Sanjiva, vagando en búsqueda de limosnas, pensaron: ‘¡Es maravilloso, señores, es maravilloso! ¡He aquí a este asceta que, estando sentado y muerto, ha vuelto a la vida!’. Así fue como el Venerable Sanjiva vino a tener por nombre ‘Sanjiva’ [5].

[12] «Entonces, Malvado, el Mara Dusi pensó: ‘He aquí estos [dos] monjes virtuosos, de buen carácter, pero de los que no conozco sus idas y venidas. Me adueñaré de los brahmanes, jefes de familia, diciéndoles: «Vengan ya, abusen, injurien, reprendan y acosen a estos monjes virtuosos de buen carácter; entonces, tal vez, al verse abusados, vilipendiados, reprendidos y acosados ​​por ustedes, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad»’ [6].

[13] «Luego, tomando posesión de los brahmanes hombres hogareños, el Mara Dusi, les dijo: ‘Vengan ya, abusen, injurien, reprendan y acosen a estos monjes virtuosos de buen carácter; entonces, tal vez, al verse abusados, vilipendiados, reprendidos y acosados ​​por ustedes, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad’. Entonces, habiendo tomado el Mara Dusi posesión de los brahmanes hombres hogareños, éstos abusaron, vilipendiaron, reprendieron y acosaron a los monjes virtuosos de buen carácter, de este modo [7]: ‘Estos ascetas calvos, siervos de tez morena, descendientes de los pies del Ancestro [8] claman: «¡Somos meditadores, somos meditadores!»; y, sin embargo, todos flácidos, con hombros caídos y cabezas gachas, meditan, remeditan, vuelven a meditar y meditan mal [9]. Como un búho sobre la rama en espera de un ratón, como un chacal a la orilla del río en espera de un pez, como un gato espera —tras la puerta, basura o sumidero— a un ratón, o como un burro descargado espera a la entrada meditando, remeditando, volviendo a meditar y meditan mal, así, también, estos ascetas calvos, siervos de tez morena, descendientes de los pies del Ancestro reclaman: «¡Somos meditadores, somos meditadores!» y, sin embargo, todos flácidos, con hombros caídos y cabezas gachas, meditan, remeditan, vuelven a meditar y no meditan nada en absoluto’. Ahora bien, Malvado, cuando [los brahmanes hombres hogareños] murieron, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparecieron en un estado de privación, un destino infeliz, de perdición, incluso en el infierno.

[14] «Entonces, el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha se dirigió a los monjes así: ‘Monjes, el Mara Dusi ha tomado posesión de los brahmanes hombres hogareños, diciéndoles: «Vengan ya, abusen, injurien, reprendan y acosen a estos monjes virtuosos de buen carácter; entonces, tal vez, al verse abusados, vilipendiados, reprendidos y acosados ​​por ustedes, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad». Vamos, monjes, permanezcan impregnando un cuarto [10] con la mente imbuida de amor benevolente. De igual modo, permanezcan impregnando dos… tres… cuatro cuartos, arriba, abajo, alrededor, a todos y a ustedes mismos con la mente imbuida de amor benevolente exaltado, abundante, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión. De igual manera, permanezcan impregnando un cuarto con la mente imbuida de compasión… alegría altruista… ecuanimidad exaltada, abundante, inconmensurable, sin hostilidad ni animadversión’ [11].

[15] «De esta forma, Malvado, cuando aquellos monjes terminaron de ser aconsejados e instruidos por el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha, se marcharon a la selva, a la raíz de un árbol o choza vacía, y ahí moraron impregnando un cuarto con la mente imbuida de amor benevolente… compasión… alegría altruista… con la mente imbuida de ecuanimidad… sin hostilidad ni animadversión.

[16] «Viendo aquello, el Mara Dusi entonces consideró lo siguiente: ‘A pesar de lo que estoy haciendo, sigo sin conocer las idas y venidas de estos virtuosos monjes de buen carácter. Ahora me adueñaré de los brahmanes hombres hogareños, diciéndoles: «Vengan ya, honren, respeten, veneren y reverencien a estos virtuosos monjes de buen carácter; entonces, tal vez, al verse honrados, respetados, venerados y reverenciados, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad»’ [12].

[17] «Entonces, tomando posesión de los brahamanes hombres hogareños, el Mara Dusi les dijo: ‘Vengan ya, honren, respeten, veneren y reverencien a estos virtuosos monjes de buen carácter; entonces, tal vez, al verse honrados, respetados, venerados y reverenciados, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad’. Luego, habiendo tomado el Mara Dusi posesión de los brahmanes hombres hogareños, éstos honraron, respetaron, veneraron y reverenciaron a los virtuosos monjes de buen carácter. Ahora bien, Malvado, cuando [los brahmanes hombres hogareños] murieron, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparecieron en un destino feliz, incluso en el mundo celestial.

[18] «Entonces, Malvado, el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha se dirigió a los monjes así: ‘Monjes, el Mara Dusi ha tomado posesión de los brahmanes hombres hogareños, diciéndoles: «Vengan ya, honren, respeten, veneren y reverencien a estos virtuosos monjes de buen carácter; entonces, tal vez, al verse honrados, respetados, venerados y reverenciados ​​por ustedes, algún cambio acontezca en sus mentes por donde el Mara Dusi pueda encontrar una oportunidad». Vamos, monjes, permanezcan contemplando la asquerosidad del cuerpo, percibiendo lo repulsivo de la alimentación, percibiendo el desencanto por el mundo, contemplando la impermanencia en todo lo formado’ [13].

[19] «De esta forma, Malvado, cuando aquellos monjes terminaron de ser aconsejados e instruidos por el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha, se marcharon a la selva, a la raíz de un árbol o choza vacía, y ahí moraron contemplando la asquerosidad del cuerpo, percibiendo lo repulsivo de la alimentación, percibiendo el desencanto por el mundo, contemplando la impermanencia en todo lo formado.

[20] «Así, cuando fue de mañana, el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha se vistió y, tomando su cuenco y hábito exterior, fue al pueblo por limosnas con el Venerable Vidhura como asistente.

[21] «Entonces, el Mara Dusi posesionándose de un muchacho, recogió una piedra y golpeó con ella al Venerable Vidhura, cortándole la cabeza. Con la sangre brotando del corte en su cabeza, el Venerable Vidhura continuó caminando tras el Bienaventurado Kakusandha. Entonces, el completamente realizado e iluminado Bienaventurado Kakusandha, volteándose, lo miró con mirada de elefante: ‘Este Mara Dusi no tiene límites’. Y, con esa mirada, el Mara Dusi cayó en el sitio donde estaba, para reaparecer de inmediato en el Gran Infierno [14].

[22] «Ahora, Malvado, hay tres nombres para el Gran Infierno: el infierno de las seis bases del contacto, el infierno del empalamiento con estacas y el infierno para ser sentido [experimentado] por uno mismo [15]. Cuando los guardianes del infierno vinieron por mí, me dijeron: ‘Buen señor, cuando las llamas de la hoguera se junten en su corazón, entonces usted sabrá: «Estaré siendo abrasado en el infierno por mil años»’.

[23] «Por muchos años, Malvado, por muchos siglos, por todo un milenio fui abrasado en ese Gran Infierno. Luego, por diez milenios fui abrasado en el anexo de ese Gran Infierno, experimentando la sensación conocida como ‘el surgir de la maduración’ [16]. Malvado, mi cuerpo tenía la misma forma de un cuerpo humano, pero mi cabeza era la de un pez».

[24] «¿Qué puede compararse al infierno

Donde Dusi se abrasaba,

Agresor del discípulo Vidhura

Y del brahmán Kakusandha? [17]

Estacas de acero, hasta un centenar,

Cada una padecida separadamente;

Este puede ser un infierno bondadoso, comparado

Al lugar donde Dusi se quemaba,

Agresor del discípulo Vidhura

Y del brahmán Kakusandha.

«Oscuro, tienes mucho que sufrir

Por agredir a semejante monje,

A un discípulo del Iluminado

Quien enseguida reconoció tu acción.

[25] «En medio del océano

Hay palacios que perduran eones,

De zafiro brillante y rojos ardientes

De lustre translúcido y claro,

Donde iridiscentes ninfas marinas

Danzan ritmos complejos e intrincados.

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[26] «Soy uno que, exhortado

Por el Iluminado en persona,

Estremeció el Palacio de la Madre de Migara

Con la punta del pie, mientras la Orden observaba [18].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[27] «Soy uno que, empuñando con firmeza

La fuerza de los poderes supranormales,

Estremeció la totalidad del Palacio de Vejayanta

Con la punta del pie, sólo para incitar a los dioses [19].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[28] «Soy uno que, en aquel palacio,

Planteó a Sakka la pregunta:

‘¿Conoce usted, amigo, la liberación

Debida a la total destrucción del deseo?’;

A lo cual, entonces, Sakka respondió

Con veracidad a la pregunta planteada [20].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[29] «Soy uno que preguntó a

Brahma en el celestial Salón Sudhamma:

‘¿Amigo, se encuentra en usted todavía

Un punto de vista errado, aceptado en otro tiempo?

¿Es el esplendor celestial

Claramente visto por usted como pasajero?’;

Entonces Brahma respondió a mi pregunta,

Fielmente y en su debida secuencia:

‘Ya no se encuentra en mí,

Señor, la visión equivocada que sostuve en el pasado;

Ahora veo, con toda claridad,

Que el esplendor de los cielos es pasajero;

Rechazo mi reclamo previo de que

Aquello es permanente y eterno’ [21].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir…

[30] «Soy uno que, por la liberación,

Ha tocado la cima del Monte Sineru,

Visitado la India, Pubbavideha

Y todas las regiones de la tierra [22].

«Oscuro, tienes mucho que sufrir

Por agredir a semejante monje,

A un discípulo del Iluminado

Quien enseguida reconoció tu acción.

[31] «Nunca ha sido encontrado un fuego

Que se proponga: ‘Déjame quemar a un tonto’,

Pero sí a un tonto que embista al fuego y

Se provoque quemaduras por su propia acción.

Así también tú, Mara,

Por agredir al Tathagata

Como un tonto que juega con fuego,

Te has quemado a ti mismo.

Por agredir al Tathagata

Has generado mucho demérito.

Malvado, ¿imaginas que el mal [kamma] no madura?

Actuando así la maldad se acumula

Y dura mucho tiempo, ¡oh, hacedor del fin!

Mara, evita al Iluminado,

No juegues más tus engaños con los monjes».

De esta forma el monje reprendió a Mara

En el espeso matorral de Bhesakala,

Tras lo cual el sombrío espíritu

Desapareció al instante.


NOTAS:

[1] El nombre significa «el Corruptor» o «el Corrupto». En la concepción budista del universo la personificación de Mara, como la de Maha Brahma, es un papel asumido por diferentes personas en concordancia con su tipo de kamma.

[2] Kakusandha fue el primer Buda del presente ciclo cosmológico conocido como la “Era Auspiciosa”. Fue seguido por los Budas Konagamana y Kassapa, quienes precedieron la aparición del Buda actual, Gotama.

[3] El nombre significa «el Sin Rival».

[4] Uno que ha logrado el cese y que, aparentemente, no está sujeto a daño o muerte una vez alcanzada la propia realización. El Visuddhimagga (XXIII,37) llega a afirmar que, con el logro del cese, incluso se llega a proteger de la destrucción algunas pertenencias personales, como el hábito o el asiento de meditación.

[5] El nombre significa «el Sobreviviente».

[6] Es decir, a causa de las contaminaciones que hace surgir en sus mentes, les impide escapar del samsara.

[7] Los Comentarios se esfuerzan en señalar que Mara no ejerció ningún control sobre las acciones de los brahmanes, en cuyo caso sólo él habría sido el único responsable y los brahmanes no habrían podido generar mal kamma por sus obras. En su lugar, Mara habría causado que los brahmanes imaginaran escenas donde los monjes se comportaban de manera impropia y, de esta forma, despertó en ellos el antagonismo que los llevó a hostilizar a los monjes. La intención de Mara era hacer que los monjes cedieran a la ira y desaliento.

[8] «El Ancestro» (bandhu), es Brahma, llamado así por los brahmanes, que lo consideraban su antepasado original. Los Comentarios explican que era una creencia común entre los brahmanes que ellos descendían de la boca de Brahma, los khattiyas de su pecho, los vessas del vientre, los suddas de sus piernas y los samanas de la planta de los pies.

[9] “Jhayanti pajjhayanti nijjhayanti apajjhayanti”. Aunque los términos de forma individual no tienen un sentido peyorativo, la expresión en su conjunto es obviamente despectiva. En el MN 108,26 los cuatro verbos se usan para describir la meditación de aquel cuya mente está obsesionada por los cinco obstáculos o impedimentos (nivarana).

[10] La «cuarta parte», se refiere a la dirección geográfica hacia la cual los monjes deben emanar metta, es decir, cada uno de los 4 puntos cardinales [nota del editor].

[11] Los cuatro brahmaviharas son el antídoto apropiado para protegerse de la hostilidad de otros, así como para neutralizar las tendencias a la ira y desaliento de la propia mente.

[12] En esta ocasión, la intención de Mara es hacer caer a los monjes víctimas del orgullo, negligencia o complacencia.

[13] Los Comentarios señalan que estas cuatro meditaciones son los antídotos respectivos para el deseo sexual, el deseo del gusto, la atracción por el mundo y la infatuación por la ganancia, el honor y el elogio. Ver AN 7,46.

[14] Los Comentarios aclaran que «la mirada del elefante» (nagapalokita) consiste en el gesto de girar todo el cuerpo, sin torcer el cuello, para mirar tras de sí. El Mara Dusi no muere debido a «la mirada del elefante» del Buda, sino que fue consecuencia del mal kamma generado —al agraviar al gran discípulo— lo que cortó su vida en el acto.

[15] El Gran Infierno, también llamado Avici, es descrito con gran detalle en el MN 130,16-19.

[16] Los Comentarios detallan que esta sensación, experimentada en el anexo (ussada) del Gran Infierno, es más dolorosa que aquellos sentimientos sufridos en el propio Avici.

[17] Aquí el Buda Kakusandha es llamado «brahmán» en el sentido del MN 39,24.

[18] Ver SN 51,14.

[19] Ver MN 37,11.

[20] Ver MN 37,12.

[21] Ver SN 6,5.

[22] Estos versos tratan sobre la maestría y poder supranormal del Venerable Moggallana para viajar por los aires como un pájaro.


FUENTES

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 50 – Maratajjaniya Sutta – The Rebuke to Mara, en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 431 – 437

Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.

MN 46 Mahadhammasamadana Sutta – Gran discurso sobre las maneras de emprender las cosas

Una forma alternativa de explicar las cuatro maneras de emprender las cosas del sutta anterior.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí, se dirigió a los monjes de esta manera: “Monjes”.

Sí, Venerable Señor», respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:

[2] “Monjes, la mayoría de los seres tiene este deseo, esta aspiración y este anhelo: ‘¡Si tan solo las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyesen y las cosas deseables, queridas y apetecibles se incrementasen!’. A pesar de que los seres tienen este deseo, esta aspiración y este anhelo, con todo eso, las cosas indeseables, no queridas y desagradables se incrementan y las cosas deseables, queridas y apetecibles disminuyen. Ahora bien, monjes, ¿qué pensáis? ¿Cuál es la razón de esto?”.

Venerable Señor, nuestras enseñanzas están enraizadas en el Bienaventurado, guiadas por el Bienaventurado y se sostienen en el Bienaventurado. Sería bueno que el Bienaventurado explicase el significado de estas palabras; así, habiéndolo escuchado de parte del Bienaventurado, los monjes lo recordarán”.

Entonces, monjes, escuchad y prestad atención que voy a hablar”.

Sí, Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:

[3] “He aquí, monjes, un no instruido mundano no tiene en consideración a los nobles, no es hábil ni disciplinado en su Dhamma, no tiene en consideración a los hombres santos, no es hábil ni disciplinado en su Dhamma, no conoce cuáles son las cosas que deberían ser cultivadas ni conoce cuáles son las cosas que no deberían ser cultivadas, no conoce cuáles son las cosas que deberían ser seguidas ni conoce cuáles son las cosas que no deberían ser seguidas. Al no conocerlo, cultiva aquellas cosas que no deberían ser cultivadas y no cultiva aquellas cosas que deberían ser cultivadas, sigue aquellas cosas que no deberían ser seguidas y no sigue aquellas cosas que deberían ser seguidas. Es debido a esto que las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[4] “Pero un bien instruido noble discípulo, monjes, tiene en consideración a los nobles, es hábil y disciplinado en su Dhamma, tiene en consideración a los hombres santos, es hábil y disciplinado en su Dhamma, conoce cuáles son las cosas que deberían ser cultivadas y conoce cuáles son las cosas que no deberían ser cultivadas, conoce cuáles son las cosas que deberían ser seguidas y conoce cuáles son las cosas que no deberían ser seguidas. Al conocerlo, no cultiva aquellas cosas que no deberían ser cultivadas y cultiva aquellas cosas que deberían ser cultivadas, no sigue aquellas cosas que no deberían ser seguidas y sigue aquellas cosas que deberían ser seguidas. Es debido a esto que las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[5] “He aquí, monjes, existen estas cuatro maneras de emprender las cosas. Y, ¿cuáles son esas cuatro? Hay una manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro.

[Persona ignorante]

[6] “Ahora bien, monjes, alguien que es ignorante, no conociendo esta manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro, no entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es penosa ahora y resultara penosa en el futuro’. No conociendo esto, no lo entiende tal como realmente es, y como ignorante que es, lo cultiva en vez de evitarlo. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[7] “Además, monjes, alguien que es ignorante, no conociendo esta manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro, no entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es placentera ahora, pero resultara penosa en el futuro’. No conociendo esto, no lo entiende tal como realmente es, y como ignorante que es, lo cultiva en vez de evitarlo. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[8] “Además, monjes, alguien que es ignorante, no conociendo esta manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro, no entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es penosa ahora, pero resultara placentera en el futuro’. No conociendo esto, no lo entiende tal como realmente es, y como ignorante que es, no lo cultiva sino que lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[9] “Además, monjes, alguien que es ignorante, no conociendo esta manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro, no entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es placentera ahora y resultara placentera en el futuro’. No conociendo esto, no lo entiende tal como realmente es, y como ignorante que es, no lo cultiva sino que lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables incrementan para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, disminuyen. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que no ve.

[Persona sabia]

[10] “Ahora bien, monjes, alguien que es sabio, conociendo esta manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro, entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es penosa ahora y resultara penosa en el futuro’. Conociendo esto, lo entiende tal como realmente es, y como sabio que es, no lo cultiva sino que lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[11] “Ahora bien, monjes, alguien que es sabio, conociendo esta manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro, entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es placentera ahora, pero resultara penosa en el futuro’. Conociendo esto, lo entiende tal como realmente es, y como sabio que es, no lo cultiva sino que lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[12] “Ahora bien, monjes, alguien que es sabio, conociendo esta manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro, entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es penosa ahora, pero resultara placentera en el futuro’. Conociendo esto, lo entiende tal como realmente es, y como sabio que es, lo cultiva y no lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[13] “Ahora bien, monjes, alguien que es sabio, conociendo esta manera de emprender las cosas que es placentera y pero resulta placentera en el futuro, entiende esto tal como realmente es: ‘Esta manera de emprender las cosas es placentera ahora y resultara placentera en el futuro’. Conociendo esto, lo entiende tal como realmente es, y como sabio que es, lo cultiva y no lo evita. Y debido a que lo hace así, las cosas indeseables, no queridas y desagradables disminuyen para él y las cosas deseables, queridas y apetecibles, incrementan. Y, ¿por qué así? Porque esto es lo que ocurre con alguien que ve.

[Las cuatro maneras]

[14] “Y, ¿cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro? He aquí, monjes, alguien en pena y dolor mata a los seres vivos y experimenta pena y dolor por haber matado a los seres vivos como condición. Además, monjes, alguien en pena y dolor toma lo que no le ha sido dado… se involucra en la inapropiada conducta sexual… dice mentiras… habla maliciosamente… habla con rudeza… se involucra en charlas frívolas… es ávido… tiene la mente con animadversión… sostiene incorrectos puntos de vista y experimenta pena y dolor por haber sostenido incorrectos puntos de vista como condición. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renace en un mal destino, en el mundo bajo, en el plano de la miseria, hasta en el infierno. Esta se llama la manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro.

[15] “Y, ¿cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro? He aquí, monjes, alguien en placer y alegría mata a los seres vivos y experimenta placer y alegría por haber matado a los seres vivos como condición. Además, monjes, alguien en placer y alegría toma lo que no le ha sido dado… se involucra en la inapropiada conducta sexual… dice mentiras… habla maliciosamente… habla con rudeza… se involucra en charlas frívolas… es ávido… tiene la mente con animadversión… sostiene incorrectos puntos de vista y experimenta placer y alegría por haber sostenido incorrectos puntos de vista como condición. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renace en un mal destino, en el mundo bajo, en el plano de la miseria, hasta en el infierno. Esta se llama la manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro.

[16] “Y, ¿cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro? He aquí, monjes, alguien en pena y dolor se abstiene de matar a los seres vivos y experimenta pena y dolor por haberse abstenido de matar a los seres vivos como condición. Además, monjes, alguien en pena y dolor se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado… de involucrarse en la inapropiada conducta sexual… de decir mentiras… de hablar maliciosamente… de hablar con rudeza… de involucrarse en charlas frívolas… de ser ávido… de tener la mente con animadversión… que sostiene rectos puntos de vista y experimenta pena y dolor por haber sostenido rectos puntos de vista como condición. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renace en un buen destino, en el reino celestial. Esta se llama la manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro.

[17] “Y, ¿cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro? He aquí, monjes, alguien en placer y alegría se abstiene de matar a los seres vivos y experimenta placer y alegría por haberse abstenido de matar a los seres vivos como condición. Además, monjes, alguien en placer y alegría se abstiene de tomar lo que no le ha sido dado… de involucrarse en la inapropiada conducta sexual… de decir mentiras… de hablar maliciosamente… de hablar con rudeza… de involucrarse en charlas frívolas… de ser ávido… de tener la mente con animadversión… que sostiene rectos puntos de vista y experimenta placer y alegría por haber sostenido rectos puntos de vista como condición. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, renace en un buen destino, en el reino celestial. Esta se llama la manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro.

[Los símiles]

[18] “Imaginad, monjes, una calabaza amarga mezclada con veneno y un hombre que quiere vivir y no desea morir, que busca el placer y evita el dolor llegando allí. Entonces imaginad que la gente le dice: ‘Buen hombre, esta calabaza es amarga y mezclada con veneno: bebe de ella si quieres; pero mientras bebas de ella, no te va a gustar su color, olor ni sabor, y después de beber llegarás a morir o tendrás dolores mortales’. E imaginad que él tomase de ella y, mientras bebiese, no le gustase su color, olor ni sabor; y después de haber bebido llegase a morir o tuviese dolores mortales. De la misma manera sucede, lo declaro yo, con la manera de emprender las cosas que es penosa ahora y resulta penosa en el futuro.

[19] “Imaginad, monjes, una copa de bronce con una bebida que poseyera un buen color, olor y sabor, pero estuviera mezclada con veneno, y un hombre que quiere vivir y no desea morir, que busca el placer y evita el dolor llegando allí. Entonces imaginad que la gente le dice: ‘Buen hombre, esta copa de bronce tiene una bebida que posee buen color, olor y sabor pero está mezclada con veneno: bebe de ella si quieres; mientras bebas de ella, te va a gustar su color, olor y sabor, pero después de beber llegarás a morir o tendrás dolores mortales’. E imaginad que él tomase de ella y, mientras bebiese, le gustase su color, olor y sabor, pero después de haberlo bebido llegase a morir o tuviese dolores mortales. De la misma manera sucede, lo declaro yo, con la manera de emprender las cosas que es placentera ahora, pero resulta penosa en el futuro.

[20] “Imaginad, monjes, la orina fermentada mezclada con varias medicinas y un hombre que llega allí enfermo con ictericia. Entonces imaginad que la gente le dice: ‘Buen hombre, esta es orina fermentada mezclada con varias medicinas: bébela si quieres; mientras la bebas, no te va a gustar su color, olor ni sabor, pero después de beber, vas a estar bien’. E imaginad que él la tomase y, mientras bebiese, no le gustase su color, olor ni sabor, pero después de haberla bebido estuviese bien. De la misma manera sucede, lo declaro yo, con la manera de emprender las cosas que es penosa ahora, pero resulta placentera en el futuro.

[21] “Imaginad, monjes, una cuajada mezclada con miel, mantequilla y melaza, y un hombre que llega allí enfermo con disentería. Entonces imaginad que la gente le dice: ‘Buen hombre, esta es cuajada mezclada con miel, mantequilla y melaza: bébela si quieres; mientras la bebas, te va a gustar su color, olor y sabor, y después de beber, vas a estar bien’. E imaginad que él la tomase, y mientras bebiese, le gustase su color, olor y sabor, y después de haberla bebido estuviese bien. De la misma manera sucede, lo declaro yo, con la manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro.

[22] “Al igual que en el otoño, monjes, en el último mes de la época de las lluvias, cuando el cielo está claro y sin nubes, el sol se levanta sobre la tierra disipando toda la oscuridad del espacio con su brillo, radiación y luminosidad, así también, la manera de emprender las cosas que es placentera ahora y resulta placentera en el futuro, disipa con su brillo, radiación y luminosidad toda la oscuridad de las otras doctrinas de los ascetas y brahmanes mundanos”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado, y los monjes fueron satisfechos y se deleitaron con las palabras del Bienaventurado.

 


FUENTES:

Bhikkhu Ñanamoli y Bhikkhu Bodhi (1995). Mahadhammasamadana Sutta – The Greater Discourse on Ways of Undertaking Things en The Middle-Length Discourses of the Buda: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pp. 265-269.

Mahadhammasamadanasuttam en Digital Pali Reader 4.1.

Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015. 

 

 

MN 45 Culadhammasamadana Sutta – Discurso menor sobre la manera de emprender las cosas

El Buda explica las cuatro maneras de emprender las cosas, de acuerdo a si las mismas son placenteras o doloras en la actualidad, y si producirán pena o placer en el futuro.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba viviendo en Savatthi, en la arboleda de Jeta del parque de Anathapindika. Allí se dirigió a los monjes así: «Monjes».

«Venerable Señor», respondieron los monjes, y el Bienaventurado continuó:

[2] «Monjes, hay cuatro maneras de emprender las cosas. ¿Cuáles cuatro? Hay una manera de emprender las cosas que es placentera en el presente y madura como dolor en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es dolorosa en el presente y madura como dolor en el futuro. Hay una manera de emprender las cosas que es dolorosa en el presente y madura como placer en el futuro. Y hay una manera de emprender las cosas que es placentera en el presente y madura como placer en el futuro.

[3] «¿Y cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es placentera en el presente y madura como dolor en el futuro? Monjes, hay ascetas y brahmanes cuya doctrina y visión es la siguiente: ‘No hay perjuicio en los placeres sensuales’. Entonces, atragantándose de placeres sensuales, se divierten con aquellas mujeres errantes que llevan el cabello atado en un moño, diciendo: ‘¿Qué temeroso futuro ven estos buenos ascetas y brahmanes en los placeres sensuales cuando hablan de abandonarlos y comprenderlos plenamente? ¡Placentero es el tierno roce del suave y pubescente brazo de la mujer errante!’. Así, se atragantan de placeres sensuales y, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparecen en un estado de privación, un destino infeliz, en la perdición, incluso en el infierno. Allí, mientras sienten dolor, tormento y desgarradores sentimientos, exclaman: ‘Este es el temeroso futuro que aquellos buenos ascetas y brahmanes veían en los placeres sensuales cuando hablaban de abandonarlos y comprenderlos plenamente. Porque es por esta razón y debido a estos placeres sensuales que, ahora, estamos sumidos en el dolor, tormento y desgarradores sentimientos’.

[4] «Monjes, supongamos que en el último mes de la temporada calurosa una vaina de enredadera maluva se abre de golpe y una de sus semilla cae a los pies de un árbol sala. Entonces, la deidad que vive en el árbol se llena de miedo, susto y perturbación. Sin embargo, sus amigos y compañeros, parientes y familiares —deidades de los jardines y de los parques, deidades de los árboles y las hierbas medicinales, deidades del pasto y de los árboles monarca del bosque—, reunidos juntos, tranquilizan a la deidad diciéndole: ‘No temas, señor, no tengas miedo. Tal vez un pavo real se trague la semilla de enredadera maluva, o un animal salvaje se la coma, o un incendio forestal la queme, o unos leñadores se la lleven, o las hormigas blancas la devoren o, incluso, puede que no sea fértil’. Pero acontece que ningún pavo real se traga la semilla, ni ningún animal salvaje se la come, ni ningún incendio forestal la quema, ni ningún leñador se la lleva, ni las hormigas blancas la devoran y, de hecho, resulta ser perfectamente fértil. Entonces, siendo mojada por la lluvia, de la semilla brota —a su debido tiempo— un suave, fino y tierno zarcillo de enredadera maluva que se enrosca alrededor del árbol sala. Entonces, la divinidad que habita el árbol sala piensa: ‘¿Qué temeroso futuro vieron mis amigos y compañeros, parientes y familiares…, en esta semilla de enredadera maluva cuando se reunieron y me tranquilizaron como lo hicieron? ¡Placentero es el tierno roce del suave y pubescente zarcillo de la enredadera maluva!’. Mas luego, cuando la enredadera rodeó al árbol sala, hizo un dosel sobre él y —cubriéndolo como una cortina todo alrededor— dividió sus principales ramas, la deidad que vivía en el árbol se dio cuenta: ‘Este es el temeroso futuro que veían en esa semilla de enredadera maluva. Y es debido a esa semilla que ahora estoy sumido en el dolor, tormento y desgarradores sentimientos’.

«Así también, monjes, hay ciertos ascetas y brahmanes cuya doctrina y visión es la siguiente: ‘No hay perjuicio en los placeres sensuales’… [y, con la disolución del cuerpo…] exclaman: ‘Este es el temeroso futuro que aquellos buenos ascetas y brahmanes veían en los placeres sensuales… y debido a estos placeres sensuales es que, ahora, estamos sumidos en el dolor, tormento y desgarradores sentimientos’. Esta es la forma de emprender las cosas que se conoce como placentera en el presente y que madura como dolor en el futuro.

[5] «¿Y cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es dolorosa en el presente y madura como dolor en el futuro? He aquí, monjes, alguien que va desnudo, que rechaza las convenciones [sociales], se lame las manos, no acude ni detiene cuando se le pregunta; no acepta la comida que le traen, no acepta la comida que le preparan especialmente ni las invitaciones a comer; no recibe nada de la olla, del cuenco ni a través del umbral, de un palo, del machacador del mortero, ni entre dos que comen juntos; no acepta nada de una mujer embarazada o que está dando de mamar, ni de mujer que yazca con hombre; no recibe comida que se ha anunciado será distribuida, ni en un lugar donde un perro ha estado esperando o donde zumban las moscas; no acepta pescado ni carne, no toma licores, vinos ni infusiones fermentadas; se mantiene en una casa con un bocado… en dos casas con dos bocados… en siete casas con siete bocados; vive con un platillo al día… dos platillos al día… siete platillos al día; toma la comida una vez por día, una vez cada dos días… una vez cada siete días, incluso, cuando toma la comida quincenalmente, sigue la práctica de tomarla cada cierto tiempo, dentro de períodos previamente establecidos; come verduras, mijo, arroz silvestre, cáscaras y vainas, musgo, salvado de arroz, escoria de arroz, flor de sésamo, pasto o estiércol de vaca; vive de las raíces silvestres y frutos caídos, viste con cáñamo o cáñamo mezclado con telas, con sudarios, con harapos de la basura, viste con corteza de árboles, con piel de antílope o fajas de cuero de antílope, con tela del pasto kusa, con tela de corteza, tela de virutas de madera o de pelos de la cabeza, con lana de animales y alas de búho; es de los que sigue la práctica de arrancarse cabellos y barba, que rehúsa sentarse, permaneciendo de pie todo el tiempo o manteniéndose en cuclillas continuamente; es de los que utiliza colchones de púas como cama o sigue la práctica de bañarse tres veces al día, incluso al anochecer. De este modo, ejercita una variedad de distintas formas para atormentar y mortificar el cuerpo. Así, con la disolución de éste, después de la muerte, reaparece en un estado de privación, con un destino infeliz, en la perdición, incluso en el infierno. Esta es la forma de emprender las cosas que se conoce como dolorosa en el presente y que madura como dolor en el futuro.

[6] «¿Y cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es dolorosa en el presente y madura como placer en el futuro? He aquí, monjes, alguien que por naturaleza es poseedor de una intensa lujuria y, debido a eso, constantemente experimenta el dolor y sufrimiento que origina la lujuria; por naturaleza es poseedor de un intenso odio y, debido a eso, constantemente experimenta el dolor y sufrimiento que origina el odio; por naturaleza es poseedor de una intensa ilusión y, debido a eso, constantemente experimenta el dolor y sufrimiento que origina la ilusión. A pesar de todo, en medio del dolor y la pena, con el rostro lleno de lágrimas, dirige su vida en perfecta y pura santidad. Así, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparece en un destino feliz, incluso en el mundo celestial. Esta es la forma de emprender las cosas que se conoce como dolorosa en el presente y que madura como placer en el futuro.

[7] «¿Y cuál es, monjes, la manera de emprender las cosas que es placentera en el presente y madura como placer en el futuro? He aquí, monjes, alguien que por naturaleza no es poseedor de una intensa lujuria y, debido a eso, no experimenta el dolor y sufrimiento que origina la lujuria; por naturaleza no es poseedor de un intenso odio y, debido a eso, no experimenta el dolor y sufrimiento que origina el odio; por naturaleza no es poseedor de una intensa ilusión y, debido a eso, no experimenta el dolor y sufrimiento que origina la ilusión. De este modo, apartado de los placeres sensuales, apartado de los perjudiciales estados mentales, él entra y permanece en el primer jhana, que consiste en arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido. Al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental, consistente en arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin pensamiento aplicado ni sostenido. Al desaparecer el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, experimentando felicidad en su cuerpo, entonces, entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘Él es ecuánime, atentamente consciente, alguien que tiene una morada feliz’. Al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad. Así, con la disolución del cuerpo, después de la muerte, reaparece en un destino feliz, incluso en el mundo celestial. Esta es la forma de emprender las cosas que se conoce como placentera en el presente y que madura como placer en el futuro.

«Monjes, estas son las cuatro maneras de emprender las cosas».

Esto fue lo que dijo el Bienaventurado, entonces los monjes se mostraron satisfechos y deleitados con las palabras del Bienaventurado.



FUENTE:

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 45 – Culadhammasamadana Sutta – The Shorter Discourse on Ways of Undertaking Things, en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 405 – 407.

Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.

 

 

MN 33 Mahagopalaka Sutta – Gran discurso sobre el vaquero

El Buda enseña once elementos que obstaculizan el crecimiento del monje y once que contribuyen en dicho crecimiento.

 


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba viviendo en Savatthi, en la arboleda de Jeta del parque de Anathapindika. Allí se dirigió a los monjes así: «Monjes».

«Sí, Venerable Señor», respondieron los monjes, entonces el Bienaventurado continuó:

[2] «Monjes, cuando un pastor posee once rasgos es incapaz de mantener y criar un hato de ganado. ¿Cuáles once? He aquí, el pastor no posee conocimiento de la forma [del ganado], es inexperto en diferenciar sus características, es incapaz de distinguir los huevos de mosca, no sabe vendar las heridas [del ganado], ignora cómo fumigar los establos, no conoce dónde están los abrevaderos ni sabe lo que es [para el ganado] haber bebido, desconoce los caminos, no sabe de pastos, seca la leche [no sabe ordeñar] y no muestra respeto por los toros que son sementales y líderes de la manada. Cuando un pastor posee estos once rasgos, es incapaz de mantener y criar un hato de ganado.

[3] «Así también, monjes, cuando un monje posee once rasgos, es incapaz de crecer, desarrollarse y alcanzar la realización en este Dhamma-y-Disciplina. ¿Cuáles once? He aquí, el monje no posee conocimiento de la forma, es inexperto en diferenciar las características, es incapaz de distinguir los huevos de mosca, no sabe vendar las heridas, ignora cómo fumigar los establos, no conoce dónde están los abrevaderos ni sabe lo que es haber bebido, desconoce el camino, no sabe de pastos, seca la leche [no sabe ordeñar] y no muestra respetable veneración a los monjes ancianos de larga vida, aquellos que han progresado desde hace mucho, los padres y líderes del Sangha.

[4] «¿Y cómo un monje no posee conocimiento de la forma? He aquí, el monje no comprende realmente esto: ‘Toda forma material, de cualquier tipo que sea, consiste de los cuatro grandes elementos y deriva de ellos’. Así es como el monje no posee conocimiento de la forma.

[5] «¿Y cómo un monje es inexperto en diferenciar las características? He aquí, el monje no comprende realmente esto: ‘Un necio se caracteriza por sus acciones, un hombre sabio se caracteriza por sus acciones’. Así es como un monje es inexperto en diferenciar las características [1].

[6] «¿Y cómo un monje es incapaz de distinguir los huevos de mosca? He aquí, cuando surge un pensamiento de deseo sensual, el monje lo tolera, no hace nada para abandonarlo, removerlo, acabar con él o aniquilarlo. Cuando surge un pensamiento de mala voluntad… un pensamiento de crueldad… Cuando surgen estados malvados e insalubres el monje los tolera, no hace nada para abandonarlos, removerlos, acabar con ellos o aniquilarlos. Así es como el monje es incapaz de distinguir los huevos de mosca.

[7] «¿Y cómo un monje no sabe vendar las heridas? He aquí, al ver una forma con el ojo, el monje se aferra a sus signos y características. Sabiendo que, cuando deja la facultad del ojo sin vigilancia, malvados e insalubres estados de codicia y aflicción pueden invadirlo, no practica el camino de la restricción, no resguarda la facultad del ojo ni le pone freno. Al oír un sonido con el oído… Al sentir un olor con la nariz… Al probar un sabor con la lengua… Al tocar un objeto con el cuerpo… Al conocer un objeto mental con la mente, se aferra a sus signos y características. Sabiendo que, cuando deja la facultad de la mente sin vigilancia, malvados e insalubres estados de codicia y aflicción pueden invadirla, no practica el camino de la restricción, no resguarda la facultad de la mente ni le pone freno. Así es como el monje no sabe vendar las heridas.

[8] «¿Y cómo un monje ignora la manera de fumigar los establos? He aquí, el monje no enseña a otros el Dhamma en detalle, como lo ha aprendido y dominado. Así es como el monje ignora la manera de fumigar los establos.

[9] «¿Y cómo un monje desconoce dónde están los abrevaderos? He aquí, el monje no visita a los monjes de mayor sabiduría, versados ​​en la tradición, aquellos que mantienen el Dhamma, la Disciplina y los Códigos [2]; él no indaga ni les hace preguntas: ‘¿Cómo es esto, Venerable Señor? ¿Cuál es el significado de esto otro?’. Así, los venerables no le revelan aquello que le está velado, no le aclaran lo que le es confuso ni eliminan las numerosas dudas que le provocan incertidumbre. Así es como el monje desconoce dónde están los abrevaderos.

[10] «¿Y cómo un monje no sabe lo que es haber bebido? He aquí, cuando el Dhamma-y-Disciplina proclamado por el Tathagata está siendo enseñado, no gana inspiración en el significado, no gana inspiración en el Dhamma, no gana alegría conectada con el Dhamma [3]. Así es como el monje no sabe lo que es haber bebido.

[11] «¿Y cómo puede un monje desconocer el camino? He aquí, el monje no comprende el Noble Óctuple Sendero como en realidad es. Así es como el monje desconoce el camino.

[12] «¿Y cómo un monje no sabe de pastos? He aquí, el monje no comprende los Cuatro Fundamentos de la Atención Consciente como en realidad son. Así es como el monje no sabe de pastos.

[13] «¿Y cómo un monje seca la leche [no sabe ordeñar]? He aquí, cuando llenos de fe los hombres hogareños invitan al monje a tomar todo lo que guste en túnicas, comida de las limosnas, lugares de descanso y requerimientos medicinales, el monje no sabe moderarse al aceptar. Así es cómo el monje seca la leche.

[14] «¿Y cómo puede un monje no mostrar respetable veneración a los monjes ancianos de larga vida, aquellos que han progresado desde hace mucho, los padres y líderes del Sangha? He aquí, el monje no mantiene actos corporales de amor benevolente —tanto abierta como privadamente— hacia los monjes ancianos. No mantiene actos verbales de amor benevolente —tanto abierta como privadamente— hacia los monjes ancianos. No mantiene actos mentales de amor benevolente —tanto abierta como privadamente— hacia los monjes ancianos. Así es como el monje no muestra respetable veneración a los monjes ancianos de larga vida, aquellos que han progresado desde hace mucho, los padres y líderes del Sangha.

«Cuando un monje posee estos once rasgos, es incapaz de crecer, desarrollarse y alcanzar la realización en este Dhamma-y-Disciplina.

[15] «Monjes, cuando un pastor posee once cualidades, es capaz de mantener y criar un hato de ganado. ¿Cuáles once? He aquí, el pastor tiene conocimiento de la forma [del ganado], es experto en diferenciar sus características, es capaz de distinguir los huevos de mosca, sabe vendar las heridas [del ganado], sabe cómo fumigar los establos, conoce dónde están los abrevaderos y sabe lo que es [para el ganado] haber bebido, conoce los caminos, es experto en pastos, no seca la leche [sabe ordeñar] y muestra respeto por los toros que son sementales y líderes de la manada. Cuando un pastor posee estas once cualidades, es capaz de mantener y criar un hato de ganado.

[16] «Así también, monjes, cuando un monje posee once cualidades, entonces es capaz de crecer, desarrollarse y alcanzar la realización en este Dhamma-y-Disciplina. ¿Cuáles once? He aquí, el monje tiene conocimiento de la forma, es experto en diferenciar las características, sabe distinguir los huevos de mosca, sabe vendar las heridas, no ignora cómo fumigar los establos, conoce dónde están los abrevaderos y sabe lo que es haber bebido, conoce el camino, es experto en pastos, no seca la leche [sabe ordeñar] y muestra respetable veneración hacia los monjes ancianos de larga vida, aquellos que han progresado desde hace mucho, los padres y líderes del Sangha.

[17] «¿Y cómo un monje tiene conocimiento de la forma? He aquí, el monje entiende realmente esto: ‘Toda forma material, de cualquier tipo que sea, consiste de los cuatro grandes elementos y deriva de ellos’. Así es como el monje tiene conocimiento de la forma.

[18] «¿Y cómo un monje es experto en diferenciar las características? He aquí, el monje entiende realmente esto: ‘Un necio se caracteriza por sus acciones, un hombre sabio se caracteriza por sus acciones’. Así es como el monje es experto en diferenciar las características.

[19] «¿Y cómo un monje sabe distinguir los huevos de mosca? He aquí, cuando surge un pensamiento de deseo sensual, el monje no lo tolera, hace todo lo posible para abandonarlo, removerlo, acabar con él y aniquilarlo. Cuando surge un pensamiento de mala voluntad… un pensamiento de crueldad… Cuando surgen estados malvados e insalubres, el monje no los tolera, hace todo lo posible para abandonarlos, removerlos, acabar con ellos y aniquilarlos. Así es como el monje sabe distinguir los huevos de mosca.

[20] «¿Y cómo un monje sabe vendar las heridas? He aquí, al ver una forma con el ojo, el monje no se aferra a sus signos y características. Sabiendo que, cuando deja la facultad del ojo sin vigilancia, malvados e insalubres estados de codicia y aflicción pueden invadirlo, practica el camino de la restricción, resguarda la facultad del ojo y le pone freno. Al oír un sonido con el oído… Al sentir un olor con la nariz… Al probar un sabor con la lengua… Al tocar un objeto con el cuerpo… Al conocer un objeto mental con la mente, no se aferra a sus signos y características. Sabiendo que, cuando deja la facultad de la mente sin vigilancia, malvados e insalubres estados de codicia y aflicción pueden invadirla, practica el camino de la restricción, resguarda la facultad de la mente y le pone freno. Así es como el monje sabe vendar las heridas.

[21] «¿Y cómo un monje sabe la manera de fumigar los establos? He aquí, el monje enseña a otros el Dhamma en detalle, como lo ha aprendido y dominado. Así es como el monje sabe la manera de fumigar los establos.

[22] «¿Y cómo un monje conoce dónde están los abrevaderos? He aquí, el monje visita a los monjes de mayor sabiduría, versados ​​en la tradición, aquellos que mantienen el Dhamma, la Disciplina y los Códigos; él indaga y les hace preguntas: ‘¿Cómo es esto, Venerable Señor? ¿Cuál es el significado de esto otro?’. Así, los venerables le revelan aquello que le está velado, le aclaran lo que le es confuso y eliminan las numerosas dudas que le provocan incertidumbre. Así es como el monje conoce dónde están los abrevaderos.

[23] «¿Y cómo un monje sabe lo que es haber bebido? He aquí, cuando el Dhamma-y-Disciplina proclamado por el Tathagata está siendo enseñado, él gana inspiración en el significado, gana inspiración en el Dhamma y gana alegría conectada con el Dhamma. Así es como el monje sabe lo que es haber bebido.

[24] «¿Y cómo puede un monje conocer el camino? He aquí, el monje comprende el Noble Óctuple Sendero como en realidad es. Así es como el monje conoce el camino.

[25] «¿Y cómo un monje es experto en pastos? He aquí, el monje comprende los Cuatro Fundamentos de la Atención Consciente como en realidad son. Así es como el monje es experto en pastos.

[26] «¿Y cómo un monje no seca la leche [sabe ordeñar]? He aquí, cuando llenos de fe los hombres hogareños invitan al monje a tomar todo lo que guste en túnicas, comida de las limosnas, lugares de descanso y requerimientos medicinales, el monje sabe moderarse al aceptar. Así es como el monje no seca la leche.

[27] «¿Y cómo puede un monje mostrar respetable veneración a los monjes ancianos de larga vida, aquellos que han progresado desde hace mucho, los padres y líderes del Sangha? He aquí, el monje mantiene actos corporales de amor benevolente —abierta y privadamente— hacia los monjes ancianos. Actos verbales de amor benevolente —abierta y privadamente— hacia los monjes ancianos. Actos mentales de amor benevolente —abierta y privadamente— hacia los monjes ancianos. Así es como el monje muestra respetable veneración a los monjes ancianos de larga vida, aquellos que han progresado desde hace mucho, los padres y líderes del Sangha.

«Cuando un monje posee estas once cualidades, es capaz de crecer, desarrollarse y alcanzar la realización en este Dhamma-y-Disciplina».

Esto fue lo que el Bienaventurado dijo, entonces los monjes se mostraron satisfechos y deleitados con las palabras del Bienaventurado.



NOTAS:

[1] Ver MN 129,2 y MN 129,27.

[2] Los Códigos (matika) son, probablemente, las reglas del Patimokkha abstraídas de su matriz explicativa como un listado de las principales categorías doctrinales utilizadas para exponer el Dhamma.

[3] Perfecta confianza o fe (aveccappasada) en el Buda, el Dhamma y el Sangha. Es un atributo del noble discípulo —en el mínimo nivel de «entrada-en-la-corriente»— que surge de la perfecta convicción de haber visto la verdad del Dhamma por sí mismo.

 


FUENTE:

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 33 – Mahagopalaka Sutta – The Greater Discourse on the Cowherd, en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 313 – 318.


Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.

MN 30 Culasaropama Sutta – Discurso menor con el símil del duramen

Una variación del sutta anterior, donde se insiste que la meta última de la vida santa es la inigualable liberación mental.


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba viviendo en Savatthi, en la arboleda de Jeta del parque de Anathapindika.

[2] En esa ocasión el brahmán Pingalakoccha fue donde estaba el Bienaventurado e intercambió saludos con él. Cuando terminó la cortés y amable conversación, se sentó a un lado y dijo al Bienaventurado:

«Maestro Gotama, hay ascetas y brahmanes al frente de una orden, jefes o maestros de grupo, famosos y reconocidos fundadores de secta que muchos consideran como santos: Purana Kassapa, Makkhali Gosala, Ajita Kesakambalin, Pakudha Kaccayana, Sañjaya Belatthiputta y Nigantha Nataputta [1]. ¿Poseen todos ellos el conocimiento directo que reclaman para sí mismos, o ninguno de ellos lo posee, o alguno de ellos posee este conocimiento directo y otros no?».

«¡Basta, brahmán! Deja eso de si ‘poseen todos ellos el conocimiento directo que reclaman para sí mismos, o si ninguno de ellos lo posee, o si sólo alguno de ellos lo posee y otros no’. Te enseñaré el Dhamma, brahmán, escucha con atención».

«Sí, Señor», respondió el brahmán Pingalakoccha. Entonces el Bienaventurado dijo:

[3] «Supongamos, brahmán, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca madera de buena calidad y, caminando en búsqueda de madera de buena calidad, llega hasta el pie de un gran árbol de madera de buena calidad. Sin embargo, dejando a un lado el duramen, la albura, las cortezas interna y externa, cortara las ramas y hojas, y se las llevara pensando que son madera de alta calidad. Entonces, un hombre perspicaz que lo viera, pensaría de él: ‘Este buen hombre no sabe nada de duramen, albura, corteza interior y exterior, ramas ni hojas. Así, mientras necesita madera de alta calidad, busca madera de buena calidad y, caminando en búsqueda de madera de buena calidad, llega al pie de un árbol de madera de buena calidad, pasa por alto su duramen, albura, cortezas interna y externa, y cortando sus ramas y hojas, se las lleva pensando que son madera de excelente calidad. Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva no le servirá para su propósito’.

[4] «Supongamos, brahmán, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca madera de buena calidad y, caminando en búsqueda de madera de buena calidad, llega hasta el pie de un gran árbol de madera de buena calidad. Sin embargo, dejando a un lado el duramen, la albura y la corteza interna, cortara la corteza externa y la llevara pensando que es madera de alta calidad. Entonces, un hombre perspicaz que lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre no sabe nada de duramen, albura, corteza interior y exterior, ramas ni hojas… Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva no le servirá para su propósito’.

[5] «Supongamos, brahmán, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca madera de buena calidad y, caminando en búsqueda de madera de buena calidad, llega hasta el pie de un gran árbol de madera de buena calidad. Sin embargo, dejando a un lado el duramen y la albura, cortara la corteza interna y la llevara pensando que es madera de alta calidad. Entonces, un hombre perspicaz que lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre no sabe nada de duramen, albura, corteza interior y exterior, ramas ni hojas… Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva no le servirá para su propósito’.

[6] «Supongamos, brahmán, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca madera de buena calidad y, caminando en búsqueda de madera de buena calidad, llega hasta el pie de un gran árbol de madera de buena calidad. Sin embargo, dejando a un lado el duramen, cortara la albura y la llevara pensando que es madera de alta calidad. Entonces, un hombre perspicaz que lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre no sabe nada de duramen, albura, corteza interior y exterior, ramas ni hojas… Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva no le servirá para su propósito’.

[7] «Supongamos, brahmán, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca madera de buena calidad y, caminando en búsqueda de madera de buena calidad, llega hasta el pie de un gran árbol de madera de buena calidad. Entonces, cortando el duramen, se lo llevara pensando que es madera de alta calidad. Si un hombre perspicaz lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre sabe sobre duramen, albura, corteza interior y exterior, ramas y hojas. Así, mientras necesita madera de alta calidad, busca madera de buena calidad y, caminando en búsqueda de madera de buena calidad, llega al pie de un árbol de madera de buena calidad, entonces, cortando sólo el duramen, se lo lleva pensando que es madera de excelente calidad. Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva le servirá para su propósito’.

[8] “De la misma manera, brahmán, he aquí un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte, de la tristeza, de la lamentación, del dolor, la pena y desesperación, soy víctima y presa del sufrimiento. Sin duda, puede ser conocido un final para toda esta masa de sufrimiento’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre. Con su deseo cumplido se complace en la ganancia, el honor y la fama obtenida. Pero a causa de esto se alaba a sí mismo y siente desprecio por los demás: ‘Soy uno que tiene ganancias y renombre, pero esos otros monjes son desconocidos y sin importancia’. Como consecuencia, en él no se despierta el deseo de actuar, de esforzarse para realizar estados más elevados y sublimes que la ganancia, el honor y la fama, sino que se afloja y rezaga. Yo digo que esta persona es semejante al hombre que, necesitando madera de excelente calidad [duramen], llega a un árbol de buena madera y —pasando por alto el duramen, albura, cortezas interna y externa— corta las ramas y hojas, y se las lleva pensando que son madera de alta calidad. De este modo, sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de buena calidad, su propósito no se verá cumplido.

[9] “De la misma manera, brahmán, he aquí un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte… Sin duda, puede ser conocido un final para toda esta masa de sufrimiento’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre. Pero no se complace con la ganancia, el honor y la fama, y su deseo no se cumple. A causa de esto no se alaba a sí mismo ni siente desprecio por los demás. Entonces, en él despierta el deseo de actuar y esforzarse, de no ceder ni rezagarse por realizar estados más elevados y sublimes que la ganancia, el honor y la fama. De este modo alcanza el logro de la virtud y, complacido con el logro de la virtud, su deseo se ve cumplido. Entonces, se alaba a sí mismo y siente desprecio por los demás: ‘Soy virtuoso y de buen carácter, pero esos otros monjes son inmorales y de carácter malvado’. Como consecuencia, en él no se despierta el deseo de actuar, de esforzarse para realizar estados más elevados y sublimes que el logro de la virtud, sino que se afloja y rezaga. Yo digo que esta persona es semejante al hombre que, necesitando madera de excelente calidad [duramen]…, corta la corteza externa y se la lleva pensando que es madera de alta calidad. De este modo, sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de buena calidad, su propósito no se verá cumplido.

[10] “De la misma manera, brahmán, he aquí un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte… Sin duda, puede ser conocido un final para toda esta masa de sufrimiento’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre. Pero no se complace con la ganancia, el honor y la fama, y su deseo no se cumple. A causa de esto no se alaba a sí mismo ni siente desprecio por los demás. Entonces, en él despierta el deseo de actuar y esforzarse, de no ceder ni rezagarse por realizar estados más elevados y sublimes que la ganancia, el honor y la fama. De este modo alcanza el logro de la virtud, está contento con el logro de la virtud, pero su deseo no se cumple. A causa de esto no se alaba a sí mismo ni siente desprecio por los demás. Entonces, en él despierta el deseo de actuar y esforzarse, de no ceder ni rezagarse por realizar estados más elevados y sublimes que el logro de la virtud. De este modo alcanza el logro de la concentración y, complacido con el logro de la concentración, su deseo se ve cumplido. Entonces, se alaba a sí mismo y siente desprecio por los demás: ‘Estoy concentrado, mi mente está unificada, pero esos otros monjes tienen sus mentes extraviadas y desconcentradas’. Como consecuencia, en él no se despierta el deseo de actuar, de esforzarse para realizar estados más elevados y sublimes que el logro de la concentración, sino que se afloja y rezaga. Yo digo que esta persona es semejante al hombre que, necesitando madera de excelente calidad [duramen]…, corta la corteza interior y se la lleva pensando que es madera de alta calidad. De este modo, sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de buena calidad, su propósito no se verá cumplido.

[11] “De la misma manera, brahmán, he aquí un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte… Sin duda, puede ser conocido un final para toda esta masa de sufrimiento’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre, pero no se complace en ello… alcanza el logro de la virtud… alcanza el logro de la concentración, está contento con el logro de la concentración, pero su deseo no se cumple. A causa de esto no se alaba a sí mismo ni siente desprecio por los demás. Entonces, en él despierta el deseo de actuar y esforzarse, de no ceder ni rezagarse por realizar estados más elevados y sublimes que el logro de la concentración. De este modo alcanza el logro del conocimiento y visión perfectos, y complacido con el logro del conocimiento y visión perfectos, su deseo se ve cumplido. Entonces, se alaba a sí mismo y siente desprecio por los demás: ‘Poseo el conocimiento y la visión perfectos, pero esos otros monjes viven en la ignorancia y la ceguera’. Como consecuencia, en él no se despierta el deseo de actuar, de esforzarse para realizar estados más elevados y sublimes que el logro del conocimiento y visión perfectos, sino que se afloja y rezaga. Yo digo que esta persona es semejante al hombre que, necesitando madera de excelente calidad [duramen]…, corta la albura y se la lleva pensando que es madera de alta calidad. De este modo, sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de buena calidad, su propósito no se verá cumplido.

[12] “De la misma manera, brahmán, he aquí un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte… Sin duda, puede ser conocido un final para toda esta masa de sufrimiento’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre, pero no se complace en ello… alcanza el logro de la virtud… alcanza el logro de la concentración… alcanza el logro del conocimiento y visión perfectos, está contento con el logro del conocimiento y visión perfectos, pero su deseo no se cumple. A causa de esto no se alaba a sí mismo ni siente desprecio por los demás. Entonces, en él despierta el deseo de actuar y esforzarse, de no ceder ni rezagarse por realizar estados más elevados y sublimes que el logro del conocimiento y visión perfectos.

«Pero, brahmán, ¿cuáles son estos estados más altos y sublimes que el conocimiento y visión perfectos?

[13] «He aquí, apartado de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, el monje entra y permanece en el primer jhana, consistente en pensamiento aplicado y sostenido —acompañado de arrobo y felicidad— nacidos de la reclusión. Este es un estado más alto y sublime que el conocimiento y visión perfectos [2].

[14] «Además, con la calma del pensamiento aplicado y sostenido, el monje entra y permanece en el segundo jhana, el cual posee confianza interior y unificación mental —con arrobo y felicidad en ausencia de pensamiento aplicado y sostenido— nacidos de la concentración. Este, también, es un estado más alto y sublime que el conocimiento y visión perfectos.

[15] «Además, con la desaparición del arrobo, el monje permanece ecuánime, atento y plenamente consciente —sintiendo placer con el cuerpo—, así entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declaran: ‘Él posee una morada placentera en la ecuanimidad y consciencia». Este, también, es un estado más elevado y sublime que el conocimiento y visión perfectos.

[16] «Además, con el abandono del placer y el dolor —y con la previa desaparición de la alegría y el dolor—, el monje entra y permanece en el cuarto jhana, sin-dolor-ni-placer y con la pureza de la atención producto de la ecuanimidad. Este, también, es un estado más elevado y sublime que el conocimiento y visión perfectos.

[17] «Además, con la completa superación de la percepción de la forma, con la desaparición de la percepción sensorial, sin prestar atención a la percepción de la diversidad, consciente de que ‘el espacio es infinito’, el monje entra y permanece en la esfera del espacio infinito. Este, también, es un estado más elevado y sublime que el conocimiento y visión perfectos.

[18] “Además, al sobrepasar completamente la esfera del espacio infinito, consciente de que ‘la conciencia es infinita’, el monje entra y permanece en la esfera de la conciencia infinita. Este, también, es un estado más elevado y sublime que el conocimiento y visión perfectos.

[19] «Además, al trascender completamente la esfera de la conciencia infinita, consciente de que ‘no hay nada’, el monje entra y permanece en la esfera de la nada. Este, también, es un estado más elevado y sublime que el conocimiento y visión perfectos.

[20] «Una vez más, al superar completamente la esfera de la nada, el monje entra y permanece en la esfera de la ni-percepción-ni-no-percepción. Este, también, es un estado más elevado y sublime que el conocimiento y visión perfectos.

[21] «Finalmente, al sobrepasar completamente la esfera de la ni-percepción-ni-no-percepción, el monje entra y permanece en el cese de la percepción y la sensación. Así, viendo con sabiduría, sus corrupciones son destruidas. Este, también, es un estado más elevado y sublime que el conocimiento y visión perfectos.

Estos son los estados que son más altos y sublimes que el conocimiento y la visión perfectos.

[22] «Yo digo, brahmán, que esta persona es semejante a un hombre que, necesitando madera de excelente calidad [duramen], busca madera de buena calidad y, caminando en búsqueda de madera de buena calidad, llega hasta el pie de un gran árbol de madera de buena calidad, corta el duramen y se lo lleva pensando que es madera de alta calidad. De este modo, sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, su propósito se verá cumplido.

[23] «De tal modo, brahmán, la vida santa no tiene como beneficio la ganancia, el honor ni el renombre, ni el logro de la virtud… concentración… conocimiento ni visión perfectos. Sino que el objetivo de la vida santa es la inquebrantable liberación mental, ésta es su duramen y finalidad».

[24] Cuando esto fue dicho, el brahmán Pingalakoccha dijo al Bienaventurado:

¡Excelente, maestro Gotama! ¡Excelente, maestro Gotama! El maestro Gotama esclareció el Dhamma de diferentes maneras, como si enderezara lo que estaba torcido, revelara lo que estaba oculto, mostrara el camino a los que estaban perdidos o sostuviera una lámpara —en medio de la oscuridad— de manera tal que los de buena vista pudieran ver las formas. Ahora voy por refugio al maestro Gotama, al Dhamma y al Sangha de los monjes. Que el maestro Gotama me considere, desde ahora, como su seguidor laico que ha ido por refugio de por vida”.


NOTAS:

[1] Estos seis maestros —contemporáneos del Buda— permanecían fuera del círculo del brahmanismo ortodoxo y, sus doctrinas, son una clara muestra de la audacia especulativa que existía en los tiempos del Buda. Los seis se mencionan, a menudo, juntos en el Canon. Sus enseñanzas, tal como fueron entendidas por la comunidad budista, se describen en el DN 2,17-32 y DN 2,52-59.

[2] Aunque los jhana están incluidos dentro del logro de la concentración [verso 10], y el conocimiento y visión perfectos son descritos en un nivel más alto de consecución —que el logro de la concentración—, los jhanas terminan siendo superiores al conocimiento y visión perfectos porque son el fundamento para el logro del cese y destrucción de las corrupciones [verso 21].


FUENTE:

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN30 – Culasaropama Sutta – The Shorter Discourse on the Simile of the Heartwood, en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 291 – 297

Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013.

MN 29 Mahasaropama Sutta – Gran discurso con el símil del duramen

Este discurso pone énfasis en la meta última de la vida santa, la cual consiste en la incomparable liberación mental. En comparación a ella, todos los demás beneficios tienen solamente un carácter subsidiario.


[Leer en pali]

[1] Esto he escuchado. En una ocasión —poco después de la partida de Devadatta [1]— el Bendito estaba viviendo en Rajagaha, en la montaña Pico de Buitre. En referencia a Devadatta, el Bienaventurado se dirigió a los monjes así:

[2] «Monjes, he aquí a un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte, de la tristeza, de la lamentación, del dolor, la pena y desesperación, soy víctima y presa del sufrimiento. Sin duda, puede ser conocido un final para toda esta masa de sufrimiento’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre. Con su deseo cumplido se complace en la ganancia, el honor y la fama obtenida. A causa de esto se alaba a sí mismo y siente desprecio por los demás: ‘Soy uno que tiene ganancias y renombre, pero esos otros monjes son desconocidos y sin importancia’. De esta forma se embriaga con lo ganado, el honor y la fama, entonces se vuelve negligente, cae en la negligencia y, siendo negligente, vive en el sufrimiento.

«Supongamos, monjes, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca buena madera y, caminando en busca de madera de buena calidad, llega al pie de un gran árbol de buena madera. Entonces, dejando de lado el duramen, la albura, la corteza interna y externa, corta las ramas y hojas tomándolas por madera de alta calidad. Sin embargo, si un hombre perspicaz lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre no sabe nada sobre duramen, albura, corteza, ramas ni hojas. Así, necesitando madera de buena calidad, buscando madera de buena calidad, ha llegado hasta el pie de un árbol de buena madera y, pasando por alto su duramen, su albura, su corteza interna y externa, cortó las ramas y hojas, y se las llevó pensando que eran madera de excelente calidad. Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva no servirá para su propósito’.

Así también, monjes, un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar…, siendo negligente, vive en el sufrimiento. A este monje se le llama: uno que toma las ramas y hojas de la vida santa y con eso se detiene.

[3] «Monjes, he aquí a un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte, de la tristeza, de la lamentación, del dolor, la pena y desesperación, soy víctima y presa del sufrimiento. Sin duda puede ser conocido un final para toda esta masa de sufrimiento’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre. Sin embargo, no se complace en la ganancia, el honor ni la fama obtenida. A causa de esto no se alaba a sí mismo ni siente desprecio por los demás. De esta forma no se embriaga con lo ganado, con el honor ni la fama, no se vuelve negligente ni cae en la negligencia. Así, permanece diligente, logrando la obtención de la virtud. Contento con el logro de la virtud, su deseo se ve cumplido. A causa de esto se alaba a sí mismo y siente desprecio por los demás: ‘Soy virtuoso, de buen carácter, pero esos otros monjes son inmorales y de carácter malvado’. De esta forma se embriaga con el logro de la virtud, entonces se vuelve negligente, cae en la negligencia y, siendo negligente, vive en el sufrimiento.

«Supongamos, monjes, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca buena madera y, caminando en busca de madera de buena calidad, llega al pie de un gran árbol de buena madera. Entonces, dejando de lado el duramen, la albura y la corteza interna, corta la corteza externa y la toma pensando que es madera de alta calidad. Sin embargo, si un hombre perspicaz lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre no sabe nada sobre duramen, albura, corteza, ramas ni hojas. Así, necesitando madera de buena calidad, buscando madera de buena calidad, ha llegado hasta el pie de un árbol de buena madera y, pasando por alto su duramen, su albura y su corteza interna, cortó la corteza externa pensando que era madera de excelente calidad. Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva no servirá para su propósito’.

Así también, monjes, un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar…, siendo negligente, vive en el sufrimiento’. A este monje se le llama: uno que toma la corteza exterior de la vida santa y con eso se detiene.

[4] «Monjes, he aquí a un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte… Sin duda puede ser conocido un final para toda esta masa de sufrimiento’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre. Sin embargo, no se complace en la ganancia, el honor ni la fama obtenida… Así, permanece diligente, logrando la obtención de la virtud. Aunque está contento con que el logro de la virtud, su deseo no se cumple. A causa de ello no se alaba a sí mismo ni desprecia a los demás. De esta forma no se embriaga con el logro de la virtud, no se vuelve negligente ni cae en la negligencia. Así, permanece diligente, logrando la obtención de la concentración [2]. Contento con el logro de la concentración, su deseo se ve cumplido. A causa de esto se alaba a sí mismo y siente desprecio por los demás: ‘Estoy concentrado, mi mente está unificada, pero esos otros monjes tienen sus mentes extraviadas y desconcentradas’. De esta forma se embriaga con el logro de la concentración, entonces se vuelve negligente, cae en la negligencia y, siendo negligente, vive en el sufrimiento.

«Supongamos, monjes, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca buena madera y, caminando en busca de madera de buena calidad, llega al pie de un gran árbol de buena madera. Entonces, dejando de lado el duramen y la albura, corta la corteza interior y la toma pensando que es madera de alta calidad. Sin embargo, si un hombre perspicaz lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre no sabe nada sobre duramen, albura, corteza, ramas ni hojas. Así, necesitando madera de buena calidad, buscando madera de buena calidad, ha llegado hasta el pie de un árbol de buena madera y, pasando por alto su duramen y su albura, cortó la corteza interna pensando que era madera de excelente calidad. Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva no servirá para su propósito’.

Así también, monjes, un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar…, siendo negligente, vive en el sufrimiento’. A este monje se le llama: uno que toma la corteza interior de la vida santa y con eso se detiene.

[5] «Monjes, he aquí a un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte… Sin duda un final para toda esta masa de sufrimiento puede ser conocido’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre. Sin embargo, no se complace en la ganancia, el honor ni la fama obtenida… Así, permanece diligente, logrando la obtención de la virtud. Aunque está contento con que el logro de la virtud, su deseo no se cumple… Así, permanece diligente, logrando la obtención de la concentración. Aunque está contento con el logro de la concentración, su deseo no se ve cumplido. A causa de ello no se alaba a sí mismo ni desprecia a los demás. De esta forma no se embriaga con el logro de la concentración, no se vuelve negligente ni cae en la negligencia. Así, permanece diligente, logrando la obtención del conocimiento y la visión perfectos [3]. Contento con el logro del conocimiento y la visión perfectos, su deseo se ve cumplido. A causa de esto se alaba a sí mismo y siente desprecio por los demás: ‘Poseo el conocimiento y la visión perfectos, pero esos otros monjes viven en la ignorancia y la ceguera’. De esta forma se embriaga con el logro del conocimiento y la visión perfectos, entonces se vuelve negligente, cae en la negligencia y, siendo negligente, vive en el sufrimiento.

«Supongamos, monjes, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca buena madera y, caminando en busca de madera de buena calidad, llega al pie de un gran árbol de buena madera. Entonces, dejando de lado el duramen, corta la albura y la toma pensando que es madera de alta calidad. Sin embargo, si un hombre perspicaz lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre no sabe nada sobre duramen, albura, corteza, ramas ni hojas. Así, necesitando madera de buena calidad, buscando madera de buena calidad, ha llegado hasta el pie de un árbol de buena madera y, pasando por alto su duramen, cortó la albura pensando que era madera de excelente calidad. Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva no servirá para su propósito’.

Así también, monjes, un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar…, siendo negligente, vive en el sufrimiento’. A este monje se le llama: uno que toma la albura de la vida santa y con eso se detiene.

[6] «Monjes, he aquí a un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar, pensando: ‘Soy víctima del nacimiento, de la vejez y la muerte… Sin duda un final para toda esta masa de sufrimiento puede ser conocido’. Cuando deja de este modo [la vida hogareña], adquiere ganancia, honor y renombre. Sin embargo, no se complace en la ganancia, el honor ni la fama obtenida… Así, permanece diligente, logrando la obtención de la virtud. Aunque está contento con que el logro de la virtud, su deseo no se cumple… Así, permanece diligente, logrando la obtención de la concentración. Aunque está contento con el logro de la concentración, su deseo no se cumple… Así, permanece diligente, logrando la obtención del conocimiento y la visión perfectos. Aunque está contento con el logro del conocimiento y la visión perfectos, su deseo no se ve cumplido. A causa de ello no se alaba a sí mismo ni desprecia a los demás. De esta forma no se embriaga con el logro del conocimiento y la visión perfectos, no se vuelve negligente ni cae en la negligencia. Así, permanece diligente, logrando la obtención de la liberación perpetua y, para este monje, ya es imposible perder esa eterna liberación [4].

«Supongamos, monjes, que un hombre necesita madera de excelente calidad [duramen], busca buena madera y, caminando en busca de madera de buena calidad, llega al pie de un gran árbol de buena madera. Entonces, cortando el duramen, lo toma pensando que es madera de alta calidad. Si un hombre perspicaz lo viera, pensaría: ‘Este buen hombre conoce sobre duramen, albura, corteza, ramas y hojas. Así, necesitando madera de buena calidad, buscando madera de buena calidad, ha llegado hasta el pie de un árbol de buena madera y ha cortado sólo su duramen, pensando que es madera de excelente calidad. Sea lo que sea aquello para lo que este hombre necesita madera de calidad, la que lleva servirá para su propósito’.

Así también, monjes, un miembro de clan que con convicción deja la vida hogareña por una vida sin hogar…, siendo diligente alcanza la liberación perpetua y, para este monje, ya es imposible perder esa eterna liberación.

[7] «Por tanto, monjes, esta vida santa no tiene a la ganancia, al honor ni al renombre como beneficio; ni al logro de la virtud… concentración… conocimiento ni visión perfectos como su beneficio. Sino que es esta inquebrantable liberación de la mente el objetivo de la vida santa, su duramen y su finalidad» [5].

Eso fue lo que dijo el Bienaventurado. Entonces los monjes se mostraron satisfechos y deleitados con las palabras del Bendito.


NOTAS:

[1] Luego que Devadatta trató, sin éxito, de matar al Buda y usurpar el control del Sangha, se separó y trató de establecer su propia secta, consigo mismo a la cabeza. Ver Ñanamoli, La vida de Buda, pp 266-269.

[2] Samadhi [nota del editor].

[3] «El conocimiento y la visión perfectos» (ñanadassana). Los Comentarios se refieren aquí a la “visión divina” o capacidad de ver las formas sutiles, invisibles a la visión normal.

[4] Esta traducción sigue la edición de la Burmese-script Buddhasasana Samiti y de la Sinhala-script Buddha Jayanti Tripitaka Series, que transcriben asamayavimokkhath en la frase anterior y asamayavimuttiya en esta frase. La edición de la Pali Text Society, en la que tanto Horner como Ñanamoli basaron sus traducciones, evidentemente se equivoca al leer samaya en las dos palabras y thananh en lugar de atthanami. Los Comentarios citan al Patisambhidamagga (II.40) para una definición de asamayavimokkha (lit. no-temporal o liberación «perpetua») como el sendero, sus cuatro frutos y el Nibbana; y a samayavimokkha (liberación temporal) como los cuatro jhanas y los cuatro logros sin-forma [inmateriales]. Véase también MN 122,4.

[5] Los Comentarios aclaran que la «inquebrantable liberación de la mente» es el fruto del arhantado. Por tanto, la «liberación perpetua» —que incluye al sendero y sus frutos— tiene un margen mayor de significado que la » inquebrantable liberación de la mente», que por sí sola es declarada [como] el objetivo de la vida santa.


FUENTE:

Ñanamoli, B. y Bodhi, B. (2001). MN 29 Mahasaropama Sutta – The Greater Discourse on the Simile of the Heartwood en The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 286 – 290

Traducción del inglés: Federico Angulo

Revisión y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación del Bosque Theravada 2013

MN16 Cetokhila Sutta – El desierto en el corazón

El Buda enumera los desiertos que deben ser abandonados y los grilletes que deben ser rotos, para escapar de la esclavitud.


[Leer en pali]

[1] Esto he oído. En una ocasión el Bienaventurado se encontraba en Savatthi en la arboleda de Jetta del parque de Anathapindika. Ahí se dirigió a los monjes de esta manera “Monjes”. “Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

[2] “Monjes, cualquier monje que pretenda crecer, incrementar y completar este Dhamma y Disciplina, y no haya abandonado los cinco desiertos y roto los cinco grilletes en el corazón, se vería imposibilitado de hacerlo.

[3] “¿Cuáles son, monjes, los cinco desiertos en el corazón que él no ha abandonado? He aquí, un monje que duda, que se encuentra perplejo, vacila y desconfía acerca del Maestro; debido a esto su mente no se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia ni al esfuerzo. Y puesto que su mente no se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia ni al esfuerzo, este es el primer desierto en el corazón que él no ha abandonado.

[4] “De nuevo, un monje que duda, que se encuentra perplejo, vacila y desconfía acerca del Dhamma… Y puesto que su mente no se inclina al ardor… este es el segundo desierto en el corazón que él no ha abandonado.

[5] “De nuevo, un monje que duda, que se encuentra perplejo, vacila y desconfía acerca del Sangha… Y puesto que su mente no se inclina al ardor… este es el tercer desierto en el corazón que él no ha abandonado.

[6] “De nuevo, un monje que duda, que se encuentra perplejo, vacila y desconfía acerca del entrenamiento… Y puesto que su mente no se inclina al ardor… este es el cuarto desierto en el corazón que él no ha abandonado.

[7] “De nuevo, un monje que se irrita y es descortés con sus compañeros de la vida santa, resentido y cruel para con ellos, [viviendo] con esto en mente, ésta no se dobla en favor del ardor, de la devoción, perseverancia o el esfuerzo. Y puesto que su mente no se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia ni al esfuerzo, este es el quinto desierto en el corazón que él no ha abandonado.

“Estos son los cinco desiertos que él no ha abandonado.

[8] “¿Cuáles son, monjes, los cinco grilletes en el corazón que él no ha roto? He aquí, un monje que no se encuentra libre de la lujuria, de la codicia, del afecto, de la sed, de la fiebre y del deseo por los placeres sensuales; debido a esto su mente no se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia ni al esfuerzo. Y puesto que su mente no se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia ni al esfuerzo, este es el primer grillete en el corazón que él no ha roto.

[9] “De nuevo, un monje que no se encuentra libre de la lujuria, de la codicia, del afecto, de la sed, de la fiebre y del deseo por el cuerpo… Y puesto que su mente no se inclina al ardor… este es el segundo grillete en el corazón que él no ha roto.

[10] “De nuevo, un monje que no se encuentra libre de la lujuria, de la codicia, del afecto, de la sed, de la fiebre y del deseo por las formas… Y puesto que su mente no se inclina al ardor… este es el tercer grillete en el corazón que él no ha roto.

[11] “De nuevo, un monje come tanto como quiere, hasta que su vientre se atiborra, y se entrega a los placeres del dormir, de tomar la siesta o de permanecer recostado… Y puesto que su mente no se inclina al ardor… este es el cuarto grillete en el corazón que él no ha roto.

[12] “De nuevo, un monje vive la vida santa aspirando pertenecer a una orden divina pensando: ´Por esta virtud, observancia, ascetismo o esta práctica de la vida santa, me convertiré en un [gran] dios o algún dios [menor], debido a esto su mente no se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia ni al esfuerzo. Y puesto que su mente no se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia ni al esfuerzo, este es el quinto grillete en él corazón que él no ha roto.

“He aquí los cinco grilletes en el corazón que él no ha roto.

[13] “Monjes, para cualquier monje que pretenda crecer, incrementar y completar este Dhamma-y-Disciplina, y no haya abandonado los cinco desiertos y roto los cinco grilletes en el corazón, esto sería imposible.

[14] “Monjes, cualquier monje que pretenda crecer, incrementar y completar este Dhamma-y-Disciplina, y haya abandonado estos cinco desiertos y roto estos cinco grilletes en el corazón, se vería capacitado para hacerlo.

[15] “¿Cuáles son, monjes, los cinco desiertos en el corazón que han sido abandonados? He aquí, un monje que no duda se libera de la perplejidad, no vacila ni desconfía acerca del Maestro; debido a esto su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo. He aquí el primer desierto en el corazón que él ha abandonado. Y puesto que su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo, este es el primer desierto en el corazón que él ha abandonado.

[16] “De nuevo, un monje que no duda, que se libera de la perplejidad, no vacila, ni desconfía acerca del Dhamma… Y puesto que su mente se inclina al ardor… este es el segundo desierto en el corazón que él ha abandonado.

[17] “De nuevo, un monje que no duda, que se libera de la perplejidad, no vacila, ni desconfía acerca del Sangha… Y puesto que su mente se inclina al ardor… este es el tercer desierto en el corazón que él ha abandonado.

[18] “De nuevo, un monje que no duda, que se libera de la perplejidad, no vacila, ni desconfía acerca del entrenamiento… Y puesto que su mente se inclina al ardor… este es el cuarto desierto en el corazón que él ha abandonado.

[19] “De nuevo, un monje que no se irrita ni es descortés con sus compañeros de la vida santa, se libera del resentimiento y de la crueldad para con ellos, [viviendo] con esto en mente, ésta se dobla en favor del ardor, de la devoción, perseverancia o el esfuerzo. Y puesto que su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo, este es el quinto desierto en el corazón que él ha abandonado.

“Estos son los cinco desiertos en el corazón que él ha abandonado.

[20] “¿Cuáles son, monjes, los cinco grilletes en el corazón que se han roto? He aquí, un monje se encuentra libre de la lujuria, de la codicia, del afecto, de la sed, de la fiebre y del deseo por los placeres sensuales; debido a esto su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo. Y puesto que su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo, este es el primer grillete en el corazón que él ha roto.

[21] “De nuevo, un monje que se encuentra libre de la lujuria, de la codicia, del afecto, de la sed, de la fiebre y del deseo por el cuerpo… Y puesto que su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo, este es el segundo grillete en el corazón que él ha roto.

[22] “De nuevo, un monje que se encuentra libre de la lujuria, de la codicia, del afecto, de la sed, de la fiebre y del deseo por las formas… Y puesto que su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo, este es el tercer grillete en el corazón que él ha roto.

[23] “De nuevo, un monje no come tanto como quiere, hasta que su vientre se atiborre, ni se entrega a los placeres del dormir, tomar la siesta ni permanecer recostado… Y puesto que su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo, este es el cuarto grillete en el corazón que él ha roto.

[24] “De nuevo, un monje no vive la vida santa aspirando pertenecer a una orden divina pensando: ´Por esta virtud, observancia, ascetismo o esta práctica de la vida santa, me convertiré en un [gran] dios o algún dios [menor]; debido a esto su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo. Y puesto que su mente se inclina al ardor, a la devoción, a la perseverancia y al esfuerzo, este es el quinto grillete en él corazón que él ha roto.

[25] “Monjes, cualquier monje que pretenda crecer, incrementar y completar este Dhamma-y-Disciplina, y haya abandonado estos cinco desiertos y roto estos cinco grilletes en el corazón, se vería capacitado para hacerlo.

[26] “[Afianzándose en esto] él desarrolla la base del poder espiritual a partir de la concentración debido al deseo, a la determinación y al correcto esfuerzo; desarrolla la base del poder espiritual a partir de la concentración debido a la energía…, desarrolla la base del poder espiritual a partir de la concentración debido a [la pureza de] la mente…, desarrolla la base del poder espiritual a partir de la concentración debido a la investigación… [Culminando en] el entusiasmo como quinto factor.

[27] “Con cinco factores para desarrollar de tres formas distintas [concentración, esfuerzo y determinación], dotado de estas quince características uno es capaz de entender completamente, de alcanzar la insuperable paz de la unión, de realizar la insuperable iluminación, uno es capaz de pasar a la otra orilla.

“Supongamos que hubiera una gallina con ocho, diez o doce huevos, que ella haya cubierto…, una vez incubados, habiendo sido nutridos apropiadamente, aun si ella no deseara: ´Que mis polluelos puedan perforar sus cascarones con la punta de sus garras para romperlo y eclosionar con seguridad´, aun así, los polluelos serían capaces de hacerlo. Así también, un monje que posee estos quince factores, incluyendo el entusiasmo, es capaz de romper [el velo de la ignorancia], es capaz de la iluminación, capaz de alcanzar la suprema seguridad libre de la esclavitud“.

Esto es lo que el Bienaventurado dijo y los monjes se deleitaron con sus palabras.


FUENTE:

Ñanamoli, B. y B. Bodhi (2001). 16 Cetokhila Sutta: The Wilderness in the Heart. En The Middle Discourses of the Buddha: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 194-197.


Traducción: Rodolfo

Revisión, corrección y edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación de Bosque Theravada, 2012-2014.