AN 10,46 Sakka Sutta – Los sakias

La importancia de observar los ocho preceptos los días del Uposatha.

 


[Leer en pali]

[46] En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando entre los sakias, en la arboleda de Nigrodharama, cerca de Kapilavatthu. Entonces, el día de Uposatha, un grupo de sakias seguidores laicos, se acercó al Bienaventurado. Llegando allí le rindieron homenaje y se sentaron a un lado. Acto seguido el Bienaventurado les dijo:

“Sakias, ¿observáis vosotros el Uposatha de manera completa en sus ocho factores?”.

“A veces sí, Venerable Señor, y a veces no”.

“¡Ésta es vuestra desgracia, sakias, esta es vuestra pérdida! Mientras la vida peligra, por causa de la pena y la muerte, vosotros observáis el Uposatha de manera completa en sus ocho factores a veces sí y a veces no. ¿Qué opináis, sakias? Imaginad a un hombre que, sin hacer nada perjudicial, se ganase diariamente la mitad de un kahapana [1] por su trabajo. ¿Sería eso suficiente para llamarlo un hombre inteligente y emprendedor?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Y, ¿qué opináis, sakias? Imaginad a un hombre que, sin hacer nada perjudicial, se ganase diariamente un kahapana por su trabajo. ¿Sería eso suficiente para llamarlo un hombre inteligente y emprendedor?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Y, ¿qué opináis, sakias? Imaginad a un hombre que, sin hacer nada perjudicial, se ganase diariamente dos… tres… cuatro… cinco… seis… siete… ocho… nueve… diez… veinte… treinta… cuarenta… cincuenta kahapanas por su trabajo. ¿Sería eso suficiente para llamarlo un hombre inteligente y emprendedor?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Y, ¿qué opináis, sakias? Si él ganase cien o mil kahapanas día tras día, depositase todo lo que gana y tuviese un espacio vital de cien años, viviendo cien años, ¿podría adquirir una gran masa de riquezas?”.

“Sí, Venerable Señor”.

“Y, ¿qué opináis, sakias? A causa de sus riquezas, por motivo de sus riquezas, a causa de sus riquezas, ¿podría aquel hombre experimentar exclusivamente la felicidad día y noche, o por espacio de medio día o media noche?”.

“No, Venerable Señor. Y, ¿por qué no? Porque los placeres sensuales son transitorios, vacíos, falsos y decepcionantes”.

“Sin embargo, sakias, mi discípulo que mora diligente, ardiente y resuelto por espacio de diez años, practicando de acuerdo con lo que le instruí, podría experimentar exclusivamente la felicidad por cien años, mil años, cien mil años o diez millones de años. Y él podría ser alguien que retorna-una-vez, alguien que no-retorna o alguien que entra-en-la-corriente.

“Pero dejemos de lado diez años, sakia. Mi discípulo que mora diligente, ardiente y resuelto por espacio de nueve años… ocho años… siete años… seis años… cinco años… cuatro años… tres años… dos años… un año, practicando de acuerdo con lo que le instruí, podría experimentar exclusivamente la felicidad por cien años, mil años, cien mil años o diez millones de años. Y él podría ser alguien que retorna-una-vez, alguien que no-retorna o alguien que entra-en-la-corriente.

“Pero dejemos de lado un año, sakias. Mi discípulo que mora diligente, ardiente y resuelto por espacio de diez meses… nueve meses… ocho meses… siete meses… seis meses… cinco meses… cuatro meses… tres meses… dos meses… un mes… medio mes, practicando de acuerdo con lo que le instruí, podría experimentar exclusivamente la felicidad por cien años, mil años, cien mil años o diez millones de años. Y él podría ser alguien que retorna-una-vez, alguien que no-retorna o alguien que entra-en-la-corriente.

“Pero dejemos de lado medio mes, sakias. Mi discípulo que mora diligente, ardiente y resuelto por espacio de diez noches y diez días practicando de acuerdo con lo que le instruí, podría experimentar exclusivamente la felicidad por cien años, mil años, cien mil años o diez millones de años. Y él podría ser alguien que retorna-una-vez, alguien que no-retorna o alguien que entra-en-la-corriente.

“Pero dejemos de lado diez noches y diez días, sakias. Mi discípulo que mora diligente, ardiente y resuelto por espacio de nueve noches y nueve días… ocho noches y ocho días… siete noches y siete días… seis noches y seis días… cinco noches y cinco días… cuatro noches y cuatro días… tres noches y tres días… dos noches y dos días… una noche y un día practicando de acuerdo con lo que le instruí, podría experimentar exclusivamente la felicidad por cien años, mil años, cien mil años o diez millones de años. Y él podría ser alguien que retorna-una-vez, alguien que no-retorna o alguien que entra-en-la-corriente.

“¡Ésta es vuestra desgracia, oh sakias, esta es vuestra pérdida! Mientras la vida peligra por causa de la pena y la muerte, vosotros observáis el Uposatha de manera completa en sus ocho factores a veces sí y a veces no”.

“Venerable Señor, de hoy en adelante observaremos el Uposatha de manera completa en sus ocho factores”.

 


NOTA:

[1] Kahapana, antigua moneda de plata martillada. Su peso podía oscilar entre los 1.5 a los 3.5 gramos de peso, aproximadamente [nota del editor].

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Sakyans en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 830-831.

«Sakkasuttam” en Digital Pali Reader 4.1.

Traducido por Anton Baron

Editado por Federico Angulo y Anton Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2014-2018.

 

 

AN 8,41-45 Sankhitta, Vitthatuposatha, Visakha, Vasenttha y Bojjha Sutta – Uposatha en resumen, en detalle, con Visakha, Vasenttha y Bojjha

En estos suttas el Buda subraya la importancia de la observancia del uposatha y los ocho preceptos relacionados con estos días.

 


AN 8,41 Sankhittuposatha Sutta – Uposatha en resumen

[Leer en pali]

[41] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, del Parque Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí, el Bienaventurado se dirigió a los monjes así: “Monjes”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, observando completamente los ocho factores, el Uposatha es de gran fruto y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante. Y, ¿cómo, monjes, son observados completamente los ocho factores del Uposatha, para que sea de mucho valor y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante?

“He aquí, monjes, el noble discípulo reflexiona así: ‘El tiempo que viven los arahants, ellos abandonan y se abstienen de la destrucción de la vida; con el garrote y el arma depuestos, concienzudos y amables, moran compasivos hacia todos los seres vivos. Hoy, durante este día, yo también voy a abandonar y me abstendré de la destrucción de la vida; con el garrote y el arma depuestos, concienzudo y amable, moraré compasivo hacia todos los seres vivos. Voy a imitar a los arahants a este respecto y observaré el Uposatha.

“’El tiempo que viven los arahants, ellos abandonan y se abstienen de tomar lo que no les ha sido dado; toman solamente lo que se les ofrece, esperan sólo lo que se les ofrece, son honestos de corazón, carentes de robo. Hoy, durante este día, yo también voy abandonar y me abstendré de tomar lo que no me ha sido dado; tomaré solamente lo que se me ofrece, esperaré sólo lo que se me ofrece, seré honesto de corazón, carente de robo. Voy a imitar a los arahants a este respecto y observaré el Uposatha.

“’El tiempo que viven los arahants, ellos abandonan y se abstienen de toda conducta sexual y viven en celibato, viven aparte, se abstienen de relaciones sexuales, a diferencia de la gente común. Hoy, durante este día, yo también voy abandonar y me abstendré de toda conducta sexual y estaré en celibato, viviré aparte, me abstendré de relaciones sexuales, a diferencia de la gente común. Voy a imitar a los arahants a este respecto y observaré el Uposatha.

“’El tiempo que viven los arahants, ellos abandonan y se abstienen de hablar falsamente, dicen la verdad y se adhieren a la verdad; son dignos de confianza y fidedignos, no son engañadores en el mundo. Hoy, durante este día, yo también voy abandonar y me abstendré de hablar falsamente, diré la verdad y me adheriré a la verdad; seré digno de confianza y fidedigno, no seré un engañador en el mundo. Voy a imitar a los arahants a este respecto y observaré el Uposatha.

“’El tiempo que viven los arahants, ellos abandonan y se abstienen de licores, vinos y [otras sustancias] embriagantes que son la base de la negligencia. Hoy, durante este día, yo también voy abandonar y me abstendré de licores, vinos y [otras sustancias] embriagantes que son la base de la negligencia. Voy a imitar a los arahants a este respecto y observaré el Uposatha.

“’El tiempo que viven los arahants, ellos comen una sola vez al día, absteniéndose de comer por la noche y fuera del tiempo apropiado. Hoy, durante este día, yo también voy comer una sola vez al día, absteniéndome de comer por la noche y fuera del tiempo apropiado. Voy a imitar a los arahants a este respecto y observaré el Uposatha.

“’El tiempo que viven los arahants, ellos se abstienen de bailar y cantar, de la música instrumental, de los espectáculos inapropiados, de adornarse y embellecerse vistiendo guirnaldas, de aplicarse perfumes y ungüentos. Hoy, durante este día, yo también voy abstenerme de bailar y cantar, de la música instrumental, de los espectáculos inapropiados, de adornarme y embellecerme vistiendo guirnaldas, de aplicarme perfumes y ungüentos. Voy a imitar a los arahants a este respecto y observaré el Uposatha.

“’El tiempo que viven los arahants, ellos abandonan y se abstienen de usar grandes y lujosas camas; más bien se acuestan en bajos lugares de descanso, como pequeñas camas o esteras de paja. Hoy, durante este día, yo también voy a abandonar y me abstendré de usar grandes y lujosas camas; más bien me voy acostar en bajos lugares de descanso, como pequeñas camas o esteras de paja. Voy a imitar a los arahants a este respecto y observaré el Uposatha’.

“Es de esta manera, monjes, cómo son observados completamente los ocho factores del Uposatha, para que sea de gran fruto y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante”.

                                                         

AN 8,42 Vitthatuposatha Sutta – Uposatha en detalle

[Leer en pali]

[42] “Monjes, observando completamente los ocho factores, el Uposatha es de mucho valor y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante. Y, ¿cómo, monjes, son observados completamente los ocho factores del Uposatha, para que sea de mucho valor y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante?

[Sigue igual que en el AN 8,41].

“Y, ¿hasta qué punto es de gran fruto y beneficio? ¿Hasta qué punto es extraordinariamente luminoso y penetrante? Imaginad, monjes, que uno estuviera ejerciendo la soberanía y el reinado sobre los dieciséis países que abundan en las siete sustancias preciosas, es decir, [el país de los] magadhas, los kasis, los kosalas, los vajjis, los mallas, los cetis, los vangas, los kurus, los pancalas, los machcas, los surasenas, los assakas, los avantis, los gandharas y los kamboyanos: esto no valdría ni la decimosexta parte de la observancia del uposatha completada en estos ocho factores. Y, ¿por qué así? Porque el reinado humano es pobre en comparación con la felicidad celestial.

“Para los devas de los Cuatro Grandes Reyes una sola noche y su día equivalen a cincuenta años humanos; treinta de esos días constituyen un mes y doce de esos meses, un año. El espacio vital de estos devas es de quinientos de esos celestiales años. Y es posible, monjes, para un hombre o una mujer que observa el Uposatha completado con esos ocho factores, que con la ruptura después de la muerte, renazca en compañía de estos devas de los Cuatro Grandes Reyes. Es en referencia a esto que dije que el reinado humano es pobre en comparación con la felicidad celestial.

“Para los devas del Yama una sola noche y su día equivalen a doscientos años humanos; treinta de esos días constituyen un mes y doce de esos meses, un año. El espacio vital de estos devas es de dos mil de esos celestiales años. Y es posible, monjes, para un hombre o una mujer que observa el Uposatha completado con esos ocho factores, que con la ruptura después de la muerte, renazca en compañía de estos devas del Yama. Es en referencia a esto que dije que el reinado humano es pobre en comparación con la felicidad celestial.

“Para los devas del Tusita una sola noche y su día equivalen a cuatrocientos años humanos; treinta de esos días constituyen un mes y doce de esos meses, un año. El espacio vital de estos devas es de cuatro mil de esos celestiales años. Y es posible, monjes, para un hombre o una mujer que observa el Uposatha completado con esos ocho factores, que con la ruptura después de la muerte, renazca en compañía de estos devas del Tusita. Es en referencia a esto que dije que el reinado humano es pobre en comparación con la felicidad celestial.

“Para los devas que se deleitan en la creación, una sola noche y su día equivalen a ochocientos años humanos; treinta de esos días constituyen un mes y doce de esos meses, un año. El espacio vital de estos devas es de ocho mil de esos celestiales años. Y es posible, monjes, para un hombre o una mujer que observa el Uposatha completado con esos ocho factores, que con la ruptura después de la muerte, renazca en compañía de estos devas que se deleitan en la creación. Es en referencia a esto que dije que el reinado humano es pobre en comparación con la felicidad celestial.

“Para los devas que controlan lo que ha sido creado por otros, una sola noche y su día equivalen a mil seiscientos años humanos; treinta de esos días constituyen un mes y doce de esos meses, un año. El espacio vital de estos devas es de dieciséis mil de esos celestiales años. Y es posible, monjes, para un hombre o una mujer que observa el uposatha completado con esos ocho factores, que con la ruptura después de la muerte, renazca en compañía de estos devas que controlan lo que ha sido creado por otros. Es en referencia a esto que dije que el reinado humano es pobre en comparación con la felicidad celestial”.

Uno no debería matar a los seres vivos ni tomar lo que no le ha sido dado,

uno no debería decir falsedades ni tomar [sustancias] embriagantes,

uno debería refrenarse de la actividad sexual, de la falta de castidad,

uno no debería comer de noche ni fuera del tiempo apropiado.

Uno no debería vestir guirnaldas ni aplicarse ungüentos,

uno debería dormir en lechos [bajos] o en la manta puesta en el suelo,

estos son, dicen, los ocho factores del Uposatha

proclamados por el Buda,

quien alcanzó el fin de la insatisfacción

Hasta donde gira el sol y la luna,

derramando la luz, tan bella para contemplar,

que disipa las tinieblas, recorriendo el firmamento,

brillan en el cielo, iluminando los puntos cardinales.

Dondequiera existan las riquezas en esta esfera

—perlas, gemas y excelsos berilos,

cuernos dorados y montañas de oro,

y el oro natural llamado hataka

todas ellas no valen ni la decimosexta parte

del Uposatha completado en los ocho factores,

al igual que todas esas huestes de estrellas

[no superan] la luz de la luna.

Por eso, el hombre o la mujer virtuosos,

habiendo observado el Uposatha completado en los ochos factores

y habiendo hecho mérito que produce la felicidad,

irreprochables se dirigen al estado celestial.

                                           

AN 8,43 Visakha Sutta – Visakha

[Leer en pali]

[43] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la mansión de Migaramata del Parque del Este, cerca de Savatthi. Entonces Visakha Migaramata se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Acto seguido el Bienaventurado le dijo:

“Visakha, observando completamente los ocho factores, el Uposatha es de gran fruto y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante. Y, ¿cómo, Visakha, son observados completamente los ocho factores del Uposatha, para que sea de mucho valor y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante?”.

[Sigue igual que el AN 8,42 incluyendo los versos.]

                                                

AN 8,44 Vasettha Sutta – Vasettha

[Leer en pali]

[44] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la casa con el techo de dos aguas del Gran Bosque, cerca de Vesali. Entonces un seguidor laico de nombre Vasettha se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Acto seguido el Bienaventurado le dijo:

“Vasettha, observando completamente los ocho factores, el Uposatha es de gran fruto y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante. Y, ¿cómo, Vasettha, son observados completamente los ocho factores del Uposatha, para que sea de mucho valor y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante?”.

[Sigue igual que el AN 8,42 incluyendo los versos.]

Cuando esto fue dicho, el seguidor laico Vasettha dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, si mis amados parientes y familiares observasen el Uposatha completado en los ocho factores, obtendrían el bienestar y la felicidad por largo tiempo. Si todos los khattiyas… brahmanes… vessas… suddas observasen el Uposatha completado en los ocho factores, obtendrían el bienestar y la felicidad por largo tiempo”.

“Sí, así es, Vasettha, esto es así. Si todos los khattiyas… brahmanes… vessas… suddas observasen el Uposatha completado en los ocho factores, obtendrían el bienestar y la felicidad por largo tiempo. Si el mundo entero con sus devas, con el Mara y Brahma, con sus poblaciones de ascetas y brahmanes, devas y seres humanos, observase el Uposatha completado en los ocho factores, este mundo obtendría el bienestar y la felicidad por largo tiempo. Si estos grandes árboles sala observasen el Uposatha completado en los ocho factores, estos grandes árboles sala obtendrían el bienestar y la felicidad por largo tiempo [si tuviesen opción] [1]. ¡Cuánto más, los seres humanos!”.

                                                  

AN 8,45 Bojjha Sutta – Bojjha

[Leer en pali]

[45] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta del Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Entonces una seguidora laica de nombre Bojjha se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Acto seguido el Bienaventurado le dijo:

“Bojjha, observando completamente los ocho factores, el Uposatha es de gran fruto y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante. Y, ¿cómo, Bojjha, son observados completamente los ocho factores del Uposatha, para que sea de mucho valor y beneficio, extraordinariamente luminoso y penetrante?”.

[Sigue igual que el AN 8,42 incluyendo los versos.]

                                              


 NOTA:

[1] Entre las fuentes en pali sólo la versión de Pali Text Society tiene esta lectura, la cual por eso aquí está encerrada entre corchetes (sace ceteyyum); no obstante, la misma, como lo señala Bhikkhu Bodhi (2012: 1800), es consistente con la lectura de un sutta paralelo en el Anguttara Nikaya, que es el 4,193.

                                          


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). In Brief, In Detail, Visakha, Vasettha y Bojjha en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 1176-1182.

“Sankhittuposathasuttam”, “Vitthatuposathasuttam”, “Visakhasuttam”, “Vasentthasuttam” y “Bojjhasuttam” en Digital Pali Reader 4.1.  


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Anton P. Baron y Federico Angulo

Publicación de Bosque Theravada, 2013, 2018.

 

 

AN 5,40 Mahasalaputta Sutta – Árboles sala  

Cuando el jefe de la familia da un buen ejemplo, aquellos que dependen de él crecen en todo lo que es valioso: en la fe, la virtud, el aprendizaje, la generosidad y la sabiduría.


[Leer en pali]

[40] “Monjes, fundados en el Himalaya, el rey de las montañas, crecen los grandes árboles sala en cinco maneras. Y, ¿cuáles son estas cinco? Los mismos crecen en las ramas, las hojas y el follaje; crecen en la corteza; crecen en los brotes; crecen en la madera blanda y crecen en el duramen. Fundados en el Himalaya, el rey de las montañas, los grandes árboles sala crecen en estas cinco maneras.

“Así, también, monjes, cuando la cabeza de la familia está dotada de la fe, la gente de la familia que depende de ella, crece de cinco maneras. Y, ¿cuáles son esas cinco? Ellos crecen en la fe; crecen en la conducta virtuosa; crecen en el aprendizaje; crecen en la generosidad y crecen en la sabiduría. Cuando la cabeza de la familia está dotada de la fe, la gente de la familia que depende de ella, crece de estas cinco maneras”.

Al igual que los árboles que crecen

en dependencia de la montaña rocosa

dentro del vasto bosque salvaje

pueden convertirse en grandes “señores del bosque”,

así también, cuando la cabeza de la familia aquí

posee la fe y la virtud,

su esposa, hijos y parientes

todos crecen en dependencia de él;

al igual que sus compañeros y su círculo familiar,

y los que dependen de él.

Aquellos que poseen el discernimiento,

viendo la buena conducta de aquel hombre virtuoso,

su generosidad y buenos hechos,

emulan su ejemplo.

Habiendo vivido aquí de acuerdo con el Dhamma,

el camino que conduce al buen destino,

aquellos que desean regocijarse en los placeres sensuales,

se deleitan en el mundo de los devas.  

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Sal Trees en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 664-665.

“Mahasalaputtasutta” [en línea] en World Tipitaka Edition 


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2013.

 

AN 5,39 Putta Sutta – El hijo

Razones por las cuales los padres quieren tener un hijo.


[Leer en pali]

[39] “Monjes, considerando cinco perspectivas, la madre y el padre desean que nazca un hijo en su familia. Y, ¿cuáles son esas cinco? ‘Habiendo sido apoyado por nosotros, va a apoyarnos a nosotros; o va a trabajar para nosotros; o el linaje de nuestra familia se va a extender; o va a gestionar nuestra herencia; o también, después de nuestra muerte, va a ofrendar a nuestro favor’. Considerando estas cinco perspectivas, monjes, la madre y el padre desean que nazca un hijo en su familia”.

Considerando las cinco perspectivas,

La gente sabia desea un hijo.

“Apoyado por nosotros, va a apoyarnos a nosotros,

O va a trabajar para nosotros.

El linaje de nuestra familia se va a extender,

Va a gestionar nuestra herencia

O más, después de nuestra muerte,

Va a ofrendar a nuestro favor”.

Considerando estas perspectivas,

La gente sabia desea un hijo.

Por eso las buenas personas,

Agradecidas y apreciativas,

Apoyan a su madre y padres,

Recordando cómo ellos les apoyaron en el pasado;

Haciendo lo que sea necesario para ellos

Tal como ellos lo hacían en el pasado para uno.

Siguiendo sus consejos,

Nutren a aquellos que les trajeron,

Continuando el linaje familiar,

Dotados de la fe y la virtud:

Un hijo así es digno de alabanzas.


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Son en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 398-399.

“Puttasuttam” en Digital Pali Reader 4.1.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

AN 5,37 Bhojana Sutta – Comida

Los beneficios de donar la comida para el donador y los receptores.


[Leer en pali]

[37] “Monjes, un donador que ofrece comida, dona a los receptores cinco cosas. Y, ¿cuáles son esas cinco? Uno dona la vida, la belleza, la felicidad, la fuerza y el discernimiento. Habiendo donado la vida, uno comparte la vida, sea la misma celestial o humana. Habiendo donado la belleza, uno comparte la belleza, sea la misma celestial o humana. Habiendo donado la felicidad, uno comparte la felicidad, sea la misma celestial o humana. Habiendo donado la fuerza, uno comparte la fuerza, sea la misma celestial o humana. Habiendo donado el discernimiento, uno comparte el discernimiento, sea el mismo celestial o humano. Un donador, monjes, que ofrece comida, dona a los receptores estas cinco cosas”.

El sabio es un donador de la vida,

La fuerza, la belleza y el discernimiento.

El que es inteligente es un donador de la felicidad

Que recibe a cambio la felicidad.

Habiendo donado la vida, la fuerza, la belleza,

La felicidad y el discernimiento,

Uno se vuelve longevo y famoso

Dondequiera que renace.


FUENTES

Bhikkhu Bodhi (2012). Food en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. Pp. 397-398.

Bhojanasuttam en Digital Pali Reader 4.1


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

AN 5,36 Kaladana Sutta – Oportuno

Cuándo las dádivas son oportunas.


[Leer en pali]

[36] “Monjes, he aquí estos cinco donativos oportunos. Y, ¿cuáles son esos cinco? Uno ofrece el donativo a un visitante. Uno ofrece el donativo a alguien que emprende un viaje. Uno ofrece el donativo a un paciente. Uno ofrece el donativo durante una hambruna. Uno ofrece las primicias de las nuevas cosechas y los frutos a los virtuosos. Estos son los cinco donativos oportunos”.

En tiempo apropiado, esos sabios caritativos

Y la gente generosa

Ofrece donativos oportunos a los Nobles,

Que son rectos y firmes;

El dar con la mente clara

Se convierte en una ofrenda vasta.

Aquellos que se regocijan en semejantes acciones

O que proveen [otros] servicios,

No se pierden [la oportunidad de] ofrendar,

Sino que comparten también el mérito.

Por eso uno debe ofrecer con la mente no regresiva,

Para que el donativo traiga mucho fruto.

El mérito es el sustento de los seres vivos

En el mundo venidero.


FUENTES

Bhikkhu Bodhi (2012). Timely en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. P. 397.

Kaladanasuttam en Digital Pali Reader 4.1


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

AN 5,35 Dananisamasa Sutta – Los beneficios del dar

Cinco beneficios de ser un dador.


[Leer en pali]

[35] “Monjes, he aquí estos cinco beneficios del dar. Y, ¿cuáles son esos cinco? Uno se vuelve querido y agradable para mucha gente. Buenas personas recurren a uno. Uno adquiere una buena reputación. Uno se vuelve eficiente con las tareas propias de la persona laica. Con la disolución del cuerpo, después de la muerte, uno renace en el buen destino, en el mundo celestial. Estos son los cinco beneficios del dar”.

Mediante el dar, uno llega a ser querido,

Uno sigue las tareas del bien;

Los buenos monjes auto-controlados

Siempre recurren a uno.

Le enseñan a uno el Dhamma

Que disipa toda la insatisfacción,

Y habiendo comprendido lo que es inmaculado,

Uno alcanza el Nibbana.


FUENTES

Bhikkhu Bodhi (2012). The Benefits of Giving en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. Pp. 396-397.

Dananisamasasuttam en Digital Pali Reader 4.1


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

AN 5,34 Sihasenapati Sutta – El general Siha

El Buda explica a un general, los frutos directamente visibles del dar.


[Leer en pali]

[34] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en el pabellón con el techo de dos aguas, en el Gran Bosque, cerca de Vesali. Estando allí, se le acercó el general Siha, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“¿Es posible, Venerable Señor, señalar algún fruto directamente visible del dar?”.

“Sí, lo es, Siha”, respondió el Bienaventurado.

“El dador, Siha, un dador generoso, es querido y agradable para mucha gente. Este es un fruto directamente visible del dar.

“Además, Siha, las buenas personas recurren a un dador, un dador generoso. Este también es un fruto directamente visible del dar.

“Además, Siha, un dador, un dador generoso, adquiere una buena reputación. Este también es un fruto directamente visible del dar.

“Además, Siha, cuando un dador, un dador generoso se acerca a cualquier asamblea —sea de los khattiyas, los brahmanes, hombres hogareños o ascetas―, se acerca allí con confianza e integridad. Este también es un fruto directamente visible del dar.

“Además, Siha, con el quiebre de su cuerpo, después de la muerte, un dador, un dador generoso renace en un buen destino, en el mundo celestial. Este también es un fruto directamente visible del dar”.

Cuando se dijo esto, el general Siha dijo al Bienaventurado:

“Venerable Señor, yo no voy por la fe en el Bienaventurado en referencia a aquellos cuatro frutos del dar declarados por el Bienaventurado. Yo también los conozco. Por cuanto soy un dador, un dador generoso, soy querido y agradable para mucha gente. Soy un dador, un dador generoso y las buenas personas recurren a mí. Soy un dador, un dador generoso y he adquirido una buena reputación como el dador, defensor y sostén del Sangha. Soy un dador, un dador generoso y cuando me acerco a cualquier asamblea —sea de los khattiyas, los brahmanes, hombres hogareños o ascetas―, me acerco allí con confianza e integridad. Por eso, yo no voy por la fe en el Bienaventurado en referencia a aquellos cuatro frutos de dar declarados por el Bienaventurado. Yo también los conozco. Pero cuando el Bienaventurado me dijo: ‘Siha, con el quiebre del cuerpo, después de la muerte, un dador, un dador generoso renace en un buen destino, en el mundo celestial. Este también es un fruto directamente visible del dar’, esto yo no lo conozco, y es ahí donde voy por la fe en el Bienaventurado”.

“¡Así es, Siha, así mismo es! Con el quiebre de su cuerpo, después de la muerte, un dador, un dador generoso renace en buen destino, en el mundo celestial. Este también es un fruto directamente visible del dar”.

Dando, llega a ser querido y muchos recurren a él.

Alcanza buena reputación y su fama crece.

El hombre generoso es íntegro

Y confiado cuando entra en la asamblea.

Por eso el hombre sabio,

Cuando busca felicidad, ofrece dádivas,

Habiendo desechado la mancha de la avaricia.

Cuando se establecen en el triple cielo,

Se deleitan por mucho tiempo

En compañía de los devas.

Habiendo aprovechado la oportunidad de hacer obras beneficiosas,

Pasan de aquí luminosos, rodando por Nandana [1],

Donde se deleitan, regocijan y disfrutan de sí mismos,

Decorados con los cinco objetos del placer sensual.

Habiendo completado el mundo del Estable desapegado,

Los discípulos del Sublime se regocijan en el cielo.


NOTA:

[1] Es el Jardín del Deleite en el cielo Tavatimsa.


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Siha en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 395-396.

“Sihasenapatisuttam” en Digital Pali Reader


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.

 

AN 5,33 Uggaha Sutta – Uggaha

El Buda ofrece consejos a muchachas jóvenes que están a punto de casarse.


[Leer en pali]

[33] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda Jatiya, cerca de Bhaddiya. Entonces Uggaha, el nieto de Mendaka, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, que el Bienaventurado, junto con otros tres monjes, consienta en aceptar mañana la comida de mi parte”.

Y el Bienaventurado consintió en silencio. Entonces Uggaha, habiendo comprendido que el Bienaventurado había consentido, se levantó de su asiento, rindió homenaje al Bienaventurado y salió de ahí, cuidando que el Bienaventurado quedara siempre a su mano derecha.

Y cuando hubo pasado la noche, por la mañana temprano, el Bienaventurado se vistió, tomó su cuenco y hábito exterior, y fue a la residencia de Uggaha, donde se sentó en el asiento que estaba preparado para él. Entonces Uggaha, el nieto de Mendaka, con sus propias manos sirvió y satisfizo al Bienaventurado con varias clases de deliciosa comida.

Cuando el Bienaventurado terminó de comer y guardó su cuenco, Uggaha se sentó a un lado y dijo al Bienaventurado: “Venerable Señor, estas muchachas mías van a ir a las familias de sus esposos. Qué el Bienaventurado les exhorte e instruya de manera tal que esto conduzca a su bienestar y felicidad por mucho tiempo”.

Acto seguido, el Bienaventurado dijo a las muchachas:

“Así que, muchachas, deberíais entrenaros a vosotras mismas de esta manera: ‘A cualquier marido que nuestros padres nos asignen —haciéndolo motivado por nuestro bien, buscando nuestro bienestar, teniendo compasión de nosotras—, vamos a levantarnos antes que él y nos retiraremos después que él, comprometiéndonos con todo lo que sea necesario hacer, agradables en nuestra conducta y placenteras en nuestra forma de hablar’. Así deberíais entrenaros a vosotras mismas.

“Además, muchachas, deberíais entrenaros a vosotras mismas de esta manera: ‘Vamos a honrar, respetar, estimar y venerar a aquellos que respete nuestro marido —su madre y su padre, los ascetas y brahmanes— y cuando ellos lleguen, les ofreceremos asiento y agua’. Así deberíais entrenaros a vosotras mismas.

“Además, muchachas, deberíais entrenaros a vosotras mismas de esta manera: ‘Vamos a ser hábiles y diligentes en atender las tareas domésticas de nuestro marido, sean tejidos o tejeduras, vamos a tener buen juicio acerca ellas para cuidarlas y organizarlas adecuadamente’. Así deberíais entrenaros a vosotras mismas.

“Además, muchachas, deberíais entrenaros a vosotras mismas de esta manera: ‘Vamos a averiguar lo que las ayudas domésticas de nuestro marido han hecho o dejaron de hacer: sean esclavos, mensajeros o trabajadores. Vamos a averiguar las condiciones de aquellos de ellos que estén enfermos y distribuiremos a cada uno la apropiada porción de comida’. Así deberíais entrenaros a vosotras mismas.

“Además, muchachas, deberíais entrenaros a vosotras mismas de esta manera: ‘Vamos a resguardar y proteger todo lo que nuestro marido traiga a casa: dinero o granos, plata u oro; y no vamos a ser derrochadoras, ladronas, malgastadoras y despilfarradoras como [si fuéramos] sus enemigas’. Así deberíais entrenaros a vosotras mismas.

“Cuando una mujer, muchachas, posee estas cinco cualidades, con la ruptura de su cuerpo después de la muerte, renace en compañía de los corporalmente agradables devas”.

Ella no desprecia a su marido,

el hombre que constantemente la apoya,

quien ardientemente y con entusiasmo

siempre le trae lo que desea.

Una buena mujer tampoco regaña a su marido

con palabras causadas por celos;

la mujer sabia muestra veneración

a todos aquellos que su marido reverencia.

Se levanta temprano, trabaja diligentemente,

organiza la ayuda doméstica;

trata a su marido de manera agradable

y resguarda las riquezas que trae.

La mujer que cumple sus tareas así,

siguiendo la voluntad y los deseos de su marido,

renace entre los devas

llamados “los agradables”.


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Uggaha en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 657-659.

“Uggahasutta” y [en línea] en World Tipitaka Edition 


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2012.

 

AN 5,32 Cundi Sutta – Cundi

El Buda responde a las preguntas de la princesa Cundi sobre la mejor clase de confidencia y la conducta virtuosa.


[Leer en pali]

[32] En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la Arboleda de los bambúes, donde la gente da de comer a las ardillas, cerca de Rajagaha. Entonces, la princesa Cundi, acompañada por quinientos carros y quinientas muchachas de la corte, se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable Señor, mi hermano es el príncipe Cunda. Él dijo así: ‘Cada vez que un hombre o una mujer se haya ido por refugio al Buda, el Dhamma y el Sangha, y se abstuvo de destruir la vida, tomar lo que no le ha sido dado, de la inapropiada conducta sexual, la mentira y de complacerse con los licores, vinos y [otros] embriagantes  ̶la base de la negligencia ̶, con el quiebre del cuerpo, después de la muerte solamente renace en un buen destino, nunca en un destino malo’. Yo pregunto al Bienaventurado: ‘¿En qué clase de Maestro, Venerable Señor, una debería confiar, de manera tal que, con el quiebre del cuerpo, después de la muerte solamente renazca en un buen destino, nunca en un destino malo? ¿En qué clase de Dhamma una debería confiar, de manera tal que, con el quiebre del cuerpo, después de la muerte solamente renazca en un buen destino, nunca en un destino malo? ¿En qué clase de Sangha una debería confiar, de manera tal que, con el quiebre del cuerpo, después de la muerte solamente renazca en un buen destino, nunca en un destino malo? ¿Con qué clase de conducta virtuosa una debería cumplir, de manera tal que, con el quiebre del cuerpo, después de la muerte solamente renazca en un buen destino, nunca en un destino malo?”.

“Cundi, entre toda clase de seres, sean sin pies, con dos pies o con muchas patas, sea que tengan forma o sean sin forma, sean perceptores, no-perceptores o ni perceptores ni no-perceptores, el Tathagata, el Arahant, el Perfectamente Iluminado es declarado como el principal entre ellos. Aquellos que confían en el Buda ponen su confianza en el [ser] principal, y aquellos que ponen su confianza en el [ser] principal, obtienen el resultado superlativo.

“Cundi, entre los fenómenos que son condicionados, el Noble Óctuple Sendero es declarado como el principal entre ellos. Aquellos que confían en el Noble Óctuple Sendero ponen su confianza en lo principal, y aquellos que ponen su confianza en lo principal, obtienen el resultado superlativo.

“Cundi, entre los fenómenos que son tanto condicionados como no condicionados, el desapasionamiento es declarado como el principal entre ellos, es decir, el aplastamiento de la soberbia, la eliminación de la sed, el desarraigo del apego, la terminación de la ronda [del samsara], la destrucción de la avidez, el desapasionamiento, el cese, el Nibbana. Aquellos que confían en el Dhamma, en el desapasionamiento, ponen su confianza en lo principal, y aquellos que ponen su confianza en lo principal, obtienen el resultado superlativo.

“Cundi, entre todos los Sanghas o grupos, el Sangha de los discípulos del Tathagata es declarado como el principal entre ellos, es decir, cuatro pares de personas, ocho tipos de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de dádivas, digno de saludos reverenciales, el insuperable campo de méritos para el mundo. Aquellos que confían en el Sangha, ponen su confianza en lo principal, y aquellos que ponen su confianza en lo principal, obtienen el resultado superlativo.

“Cundi, entre toda clase de conducta virtuosa, la conducta virtuosa que aman los Nobles es declarado como el principal entre ellas, es decir, cuando es inquebrantable, sin defectos, sin mancha, inmaculada, libre, alabada por los sabios, no apegada y conducente a la concentración. Aquellos que cumplen con la conducta virtuosa amada por los Nobles, completan lo principal, y aquellos que completan lo principal, obtienen el resultado superlativo”.

Para aquellos que confían en lo principal,

Conociendo el mejor Dhamma,

Que confían en Buda, el principal [ser],

Insuperable, digno de las ofrendas;

Para aquellos que confían en el mejor Dhamma,

En la dichosa paz del desapasionamiento,

Para aquellos que confían en el Sangha principal,

El insuperable campo de méritos;

Para aquellos que ofrecen dádivas a los principales,

Incrementan la principal clase de mérito;

El superlativo espacio vital, belleza y gloria,

Buena reputación, felicidad y fuerza.

El sabio que ofrece dádivas a los principales,

Concentrado bajo el mejor Dhamma,

Habiendo llegado a ser un deva o un ser humano,

Se regocija, habiendo alcanzado lo mejor.


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). Cundi en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston: Wisdom Publications. Pp. 393-394.

“Cundisuttam” en Digital Pali Reader.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación del Bosque Theravada, 2014.