AN 6,63 Nibbedhika Sutta – Discurso penetrante

El Buda explica cómo adquirir seis cualidades mentales indispensables para alcanzar la destreza en su Dhamma: cada una de ellas, se analiza desde diferentes ángulos y puntos de vista.

“Monjes, voy a enseñaros el discurso del Dhamma, que es un discurso penetrante. Escuchad y prestad atención, que voy a hablar.”

“Así sea, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado dijo:

“¿Y cuál es el discurso del Dhamma que es un discurso penetrante?

“Monjes, la sensualidad debe ser conocida. La causa, por la cual la sensualidad llega a operar, debe ser conocida. La diversidad de la sensualidad debe ser conocida. Los resultados de la sensualidad deben ser conocidos. El cese de la sensualidad debe ser conocido. El sendero que lleva al cese de la sensualidad debe ser conocido.

“Monjes, la sensación debe ser conocida…

“Monjes, la percepción debe ser conocida…

“Monjes, las impurezas mentales deben ser conocidas…

“Monjes, el kamma debe ser conocido…

“Monjes, el sufrimiento debe ser conocido. La causa, por la cual el sufrimiento llega a operar, debe ser conocida. La diversidad del sufrimiento debe ser conocida. El resultado del sufrimiento debe ser conocido. El cese del sufrimiento debe ser conocido. El sendero que lleva al cese del sufrimiento debe ser conocido.

“Monjes, ¿y cómo, la sensualidad, la causa, por la cual la sensualidad llega a operar, la diversidad de la sensualidad, el resultado de la sensualidad, el cese de la sensualidad y el sendero que lleva al cese de la sensualidad, deben ser conocidos?

“Monjes, existen estas cinco cuerdas de la sensualidad. ¿Cuáles cinco? Las formas cognoscibles a través del ojo: agradables, placenteras, encantadoras, atrayentes, que fomentan el deseo y la seducción. Los sonidos cognoscibles a través del oído… los aromas cognoscibles a través de la nariz… los sabores cognoscibles a través de la lengua… las sensaciones táctiles cognoscibles a través del cuerpo: agradables, placenteras, encantadoras, atrayentes, que fomentan el deseo y la seducción. Monjes, en esta Disciplina de los Nobles, todo esto no es la sensualidad, sino que se llama ‘las cuerdas de la sensualidad’.

Las decisiones apasionadas ligan al hombre a la sensualidad,

No hay alegría, en el brillo mundano de la sensualidad.

Las decisiones apasionadas ligan al hombre a la sensualidad,

Mientras que el brillo mundano de la sensualidad permanece igual,

El sabio, domina sus deseos.

“¿Y qué es la causa, por la cual la sensualidad llega a operar? El contacto, monjes, es la causa, por la cual la sensualidad llega a operar.

“¿Y qué es la diversidad de la sensualidad? La sensualidad respecto a las formas es una, la sensualidad respecto a los sonidos es otra, la sensualidad respecto a los aromas es otra, la sensualidad respecto a los sabores es otra y la sensualidad respecto a las sensaciones táctiles es otra: esto es, monjes, lo que se llama ‘la diversidad de la sensualidad’.

“¿Y qué es el resultado de la sensualidad? Alguien que desea la sensualidad engendra los correspondientes estados de existencia, alimentados con mérito o desmérito. Esto es, monjes, lo que se llama ‘el resultado de la sensualidad’.

“¿Y qué es el cese de la sensualidad? El fin del contacto es el cese de la sensualidad. Y éste óctuple noble sendero –recta visión, recta resolución, recta forma de hablar, recta acción, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta atención consciente y recta concentración- es el camino que lleva al cese de la sensualidad.

“Ahora bien, cuando el noble discípulo conoce la sensualidad de esta manera, conoce la causa, por la cual la sensualidad llega a operar de esta manera, conoce la diversidad de la sensualidad de esta manera, conoce el resultado de la sensualidad de esta manera, conoce el cese de la sensualidad de esta manera y conoce el sendero que lleva al cese de la sensualidad de esta manera, entonces su conocimiento penetra esta vida santa del cese de la sensualidad.

“Monjes, es por eso que la sensualidad debe ser conocida, la causa, por la cual la sensualidad llega a operar, debe ser conocida, la diversidad de la sensualidad debe ser conocida, los resultados de la sensualidad deben ser conocidos, el cese de la sensualidad debe ser conocido y el sendero que lleva al cese de la sensualidad debe ser conocido.

“Monjes, ¿y cómo, la sensación, la causa, por la cual la sensación llega a operar, la diversidad de la sensación, el resultado de la sensación, el cese de la sensación y el sendero que lleva al cese de la sensación, deben ser conocidos?

“Monjes, existen estas tres clases de sensaciones: sensación placentera, sensación dolorosa y sensación ni placentera ni dolorosa.

“¿Y qué es la causa, por la cual la sensación llega a operar? El contacto, monjes, es la causa, por la cual la sensación llega a operar.

“¿Y qué es la diversidad de la sensación? Hay sensación placentera conectada con esfera mundana y hay sensación placentera no conectada con la esfera mundana. Hay sensación dolorosa conectada con esfera mundana y hay sensación dolorosa no conectada con la esfera mundana. Hay sensación ni placentera ni dolorosa conectada con esfera mundana y hay sensación ni placentera ni dolorosa no conectada con la esfera mundana. Esto es, monjes, lo que se llama ‘la diversidad de la sensación’.

“¿Y qué es el resultado de la sensación? Alguien que siente la sensación engendra los correspondientes estados de existencia, alimentados con mérito o desmérito. Esto es, monjes, lo que se llama ‘el resultado de la sensación’.

“¿Y qué es el cese de la sensación? El fin del contacto es el cese de la sensación. Y éste óctuple noble sendero –recta visión, recta resolución, recta forma de hablar, recta acción, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta atención consciente y recta concentración- es el camino que lleva al cese de la sensación.

“Ahora bien, cuando el noble discípulo conoce la sensación de esta manera, conoce la causa, por la cual la sensación llega a operar de esta manera, conoce la diversidad de la sensación de esta manera, conoce el resultado de la sensación de esta manera, conoce el cese de la sensación de esta manera y conoce el sendero que lleva al cese de la sensación de esta manera, entonces su conocimiento penetra esta vida santa del cese de la sensación.

“Monjes, es por eso que la sensación debe ser conocida, la causa, por la cual la sensación llega a operar, debe ser conocida, la diversidad de la sensación debe ser conocida, los resultados de la sensación deben ser conocidos, el cese de la sensación debe ser conocido y el sendero que lleva al cese de la sensación debe ser conocido.

“Monjes, ¿y cómo, la percepción, la causa, por la cual la percepción llega a operar, la diversidad de la percepción, el resultado de la percepción, el cese de la percepción y el sendero que lleva al cese de la percepción, deben ser conocidos?

“Monjes, existen estas seis clases de percepciones: la percepción de la forma, la percepción del sonido, la percepción del aroma, la percepción del sabor, la percepción de la sensación táctil y la percepción de las ideas.

“¿Y qué es la causa, por la cual la percepción llega a operar? El contacto, monjes, es la causa, por la cual la percepción llega a operar.

“¿Y qué es la diversidad de la percepción? La percepción respecto a las formas es una, la percepción respecto a los sonidos es otra, la percepción respecto a los aromas es otra, la percepción respecto a los sabores es otra, la percepción respecto a las sensaciones táctiles es otra y la percepción respecto a las ideas es otra: esto es, monjes, lo que se llama ‘la diversidad de la percepción’.

“¿Y qué es el resultado de la percepción? Yo digo, que la percepción tiene como resultado el hábito; cuando alguien está conociendo una cosa, es así como se expresa: ‘Estoy percibiendo esto’. Esto es, monjes, lo que se llama ‘el resultado de la percepción’.

“¿Y qué es el cese de la percepción? El fin del contacto es el cese de la percepción. Y éste óctuple noble sendero –recta visión, recta resolución, recta forma de hablar, recta acción, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta atención consciente y recta concentración- es el camino que lleva al cese de la percepción.

“Ahora bien, cuando el noble discípulo conoce la percepción de esta manera, conoce la causa, por la cual la percepción llega a operar de esta manera, conoce la diversidad de la percepción de esta manera, conoce el resultado de la percepción de esta manera, conoce el cese de la percepción de esta manera y conoce el sendero que lleva al cese de la percepción de esta manera, entonces su conocimiento penetra esta vida santa del cese de la percepción.

“Monjes, es por eso que la percepción debe ser conocida, la causa, por la cual la percepción llega a operar, debe ser conocida, la diversidad de la percepción debe ser conocida, los resultados de la percepción deben ser conocidos, el cese de la percepción debe ser conocido y el sendero que lleva al cese de la percepción debe ser conocido.

“Monjes, ¿y cómo, las impurezas mentales, la causa, por la cual las impurezas mentales llegan a operar, la diversidad de las impurezas mentales, el resultado de las impurezas mentales, el cese de las impurezas mentales y el sendero que lleva al cese de las impurezas mentales, deben ser conocidos?

“Monjes, existen estas tres clases de impurezas mentales: la impureza mental de la sensualidad, la impureza mental de la existencia y la impureza mental de la ignorancia.

“¿Y qué es la causa, por la cual las impurezas mentales llegan a operar? La ignorancia, monjes, es la causa, por la cual las impurezas mentales llegan a operar.

“¿Y qué es la diversidad de las impurezas mentales? Existen impurezas mentales que llevan al infierno, otras que llevan al útero animal, otras que llevan al plano de los espíritus hambrientos, otras que llevan al mundo humano y otras que llevan al mundo de los devas. Esto es, monjes, lo que se llama ‘la diversidad de las impurezas mentales’.

“¿Y qué es el resultado de las impurezas mentales? Alguien que está inmerso en la ignorancia engendra los correspondientes estados de existencia, alimentados con mérito o desmérito. Esto es, monjes, lo que se llama ‘el resultado de las impurezas mentales’.

“¿Y qué es el cese de las impurezas mentales? El fin de la ignorancia es el cese de las impurezas mentales. Y éste óctuple noble sendero –recta visión, recta resolución, recta forma de hablar, recta acción, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta atención consciente y recta concentración- es el camino que lleva al cese de las impurezas mentales.

“Ahora bien, cuando el noble discípulo conoce las impurezas mentales de esta manera, conoce la causa, por la cual las impurezas mentales llegan a operar de esta manera, conoce la diversidad de las impurezas mentales de esta manera, conoce el resultado de las impurezas mentales de esta manera, conoce el cese de las impurezas mentales de esta manera y conoce el sendero que lleva al cese de las impurezas mentales de esta manera, entonces su conocimiento penetra esta vida santa del cese de las impurezas mentales.

“Monjes, es por eso que las impurezas mentales deben ser conocidas, la causa, por la cual las impurezas mentales llegan a operar, debe ser conocida, la diversidad de las impurezas mentales debe ser conocida, los resultados de las impurezas mentales deben ser conocidos, el cese de las impurezas mentales debe ser conocido y el sendero que lleva al cese de las impurezas mentales debe ser conocido.

“Monjes, ¿y cómo, el kamma, la causa, por la cual el kamma llega a operar, la diversidad del kamma, el resultado del kamma, el cese del kamma y el sendero que lleva al cese del kamma, deben ser conocidos?

“Monjes, yo digo que la intención es el kamma. Decidiendo intencionalmente uno realiza el kamma a través del cuerpo, el habla y la mente.

“¿Y qué es la causa, por la cual el kamma llega a operar? El contacto, monjes, es la causa, por la cual el kamma llega a operar.

“¿Y qué es la diversidad del kamma? Existe el kamma a ser experimentado en el infierno, otro experimentado en el reino animal, otro experimentado en el plano de los espíritus hambrientos, otro experimentado en el mundo humano y otro experimentado en el mundo de los devas. Esto es, monjes, lo que se llama ‘la diversidad del kamma’.

“¿Y qué es el resultado del kamma? Yo digo, existen estas tres clases de resultados del kamma: el que acontece aquí y ahora, el que acontece más tarde y el que acontece en otro tiempo. Esto es, monjes, lo que se llama ‘el resultado del kamma’.

“¿Y qué es el cese del kamma? El fin de la ignorancia es el cese del kamma. Y éste óctuple noble sendero –recta visión, recta resolución, recta forma de hablar, recta acción, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta atención consciente y recta concentración- es el camino que lleva al cese del kamma.

“Ahora bien, cuando el noble discípulo conoce el kamma de esta manera, conoce la causa, por la cual el kamma llega a operar de esta manera, conoce la diversidad del kamma de esta manera, conoce el resultado del kamma de esta manera, conoce el cese del kamma de esta manera y conoce el sendero que lleva al cese del kamma de esta manera, entonces su conocimiento penetra esta vida santa del cese del kamma.

“Monjes, es por eso que el kamma debe ser conocido, la causa, por la cual el kamma llega a operar, debe ser conocida, la diversidad del kamma debe ser conocida, los resultados del kamma deben ser conocidos, el cese del kamma debe ser conocido y el sendero que lleva al cese del kamma debe ser conocido.

“Monjes, ¿y cómo, el sufrimiento, la causa, por la cual el sufrimiento llega a operar, la diversidad del sufrimiento, el resultado del sufrimiento, el cese del sufrimiento y el sendero que lleva al cese del sufrimiento, deben ser conocidos?

“El nacimiento es doloroso, la vejez es dolorosa y la muerte es dolorosa. La pena, lamentación, tristeza, angustia y desesperanza son dolorosas. Asociarse con lo que no es querido es doloroso. Separarse de lo querido es doloroso. No obtener lo deseable es doloroso. En resumen, los cinco componentes del apego (khandhas ), son dolorosos.

“¿Y qué es la causa, por la cual el sufrimiento llega a operar? La avidez, monjes, es la causa, por la cual el sufrimiento llega a operar.

“¿Y qué es la diversidad del sufrimiento? Hay sufrimiento mayor y menor. Hay sufrimiento que cambia pronto y el que dura mucho tiempo para cambiar. Esto es, monjes, lo que se llama ‘la diversidad del sufrimiento’.

“¿Y qué es el resultado del sufrimiento? Este es el caso de alguien que, vencido por el dolor, con su mente exhausta, sufre, llora, se lamenta y, golpeando su pecho, queda perplejo. O, es el caso de alguien que, vencido por el dolor, con su mente exhausta, emprende una búsqueda exterior: ‘¿Quién conoce el camino para poner fin a este dolor?’ Yo digo, monjes, que el resultado del sufrimiento se experimenta tanto en la perplejidad como en la búsqueda.

“¿Y qué es el cese del sufrimiento? El fin de la avidez es el cese del kamma. Y éste óctuple noble sendero –recta visión, recta resolución, recta forma de hablar, recta acción, recta forma de vida, recto esfuerzo, recta atención consciente y recta concentración- es el camino que lleva al cese del sufrimiento.

“Ahora bien, cuando el noble discípulo conoce el sufrimiento de esta manera, conoce la causa, por la cual el sufrimiento llega a operar de esta manera, conoce la diversidad del sufrimiento de esta manera, conoce el resultado del sufrimiento de esta manera, conoce el cese del sufrimiento de esta manera y conoce el sendero que lleva al cese del sufrimiento de esta manera, entonces su conocimiento penetra esta vida santa del cese del sufrimiento.

“Monjes, es por eso que el sufrimiento debe ser conocido, la causa, por la cual el sufrimiento llega a operar, debe ser conocida, la diversidad del sufrimiento debe ser conocida, los resultados del sufrimiento deben ser conocidos, el cese del sufrimiento debe ser conocido y el sendero que lleva al cese del sufrimiento debe ser conocido.

“Monjes, éste es el discurso del Dhamma que es un discurso penetrante”


FUENTES:

THANISSARO BHIKKHU [en línea] Nibbedhika Sutta: Penetrative. http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an06/an06.063.than.html (18/06/2008)

HARE, E.M. (2001) “A penetrative discourse” en The Book of the Gradual Sayings (Anguttara Nikaya) or More-Numbered Suttas. Vol. III: The Books of the Fives and Sixes. Oxford, Pali Text Society. Págs. 291-295.


Traducido y editado por Isidatta para el Bosque Theravada © 2008

Edición del Bosque Theravada © 2008

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