AN 4,194 Samugiya Sutta – Samuga (Sapuga)

El esfuerzo que hay que realizar para la purificación de la conducta, la mente, la visión y la liberación.


[Leer en pali]

[194] En una ocasión el Venerable Ananda estaba morando entre los koliyas, cerca de una de sus ciudades de nombre Samuga. Entonces, un número de jóvenes koliyas de Samuga se acercó al Venerable Ananda, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Acto seguido el Venerable Ananda les dijo:

“Byagghapajjajenses, he aquí estos cuatro factores del esfuerzo por la pureza que el Bienaventurado, el Arahant, el Plenamente Iluminado que conoce y ve, expuso rectamente para la purificación de los seres,  para la superación de la tristeza y el lamento, para la eliminación del dolor y el desaliento, para el logro del método, para la realización del Nibbana. Y, ¿cuáles son esos cuatro? El factor del esfuerzo por la pureza de la conducta virtuosa, el factor del esfuerzo por la pureza de la mente, el factor del esfuerzo por la pureza de la visión y el factor del esfuerzo por la pureza de la liberación.

(i) Y, ¿qué es, byagghapajjajenses, el factor del esfuerzo por la pureza de la conducta virtuosa? He aquí, un monje es virtuoso, mora restringido mediante el Patimokkha, poseyendo la buena conducta y el soporte, y viendo el peligro hasta en las faltas más minuciosas. Habiéndose sometido a las reglas de entrenamiento, se entrena en ellas. Esto se llama, monjes, la pureza de la conducta virtuosa. El deseo, el esfuerzo, el celo, el entusiasmo, la [condición de] incansable, la atención consciente y la clara comprensión: ‘Justamente de esta manera voy a realizar la pureza de la conducta virtuosa que aún no he realizado, o voy a asistir con sabiduría aquellos de sus aspectos que ya he realizado’. Este se llama el factor del esfuerzo por la pureza de la conducta virtuosa.

(ii) Y, ¿qué es, byagghapajjajenses, el factor del esfuerzo por la pureza de la mente? He aquí, recluido de los placeres sensuales, recluido de los perjudiciales estados mentales, el monje entra y permanece en el primer jhana, que consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la reclusión, acompañado por el pensamiento aplicado y sostenido. Al calmarse el pensamiento aplicado y sostenido, entra y permanece en el segundo jhana, el cual tiene la placidez interior y la unificación mental, y consiste en el arrobamiento y felicidad nacidos de la concentración, sin el pensamiento aplicado y sostenido. Al desaparecer el arrobamiento, permanece ecuánime, con atención consciente y clara comprensión, y experimenta la felicidad en su cuerpo; entonces, entra y permanece en el tercer jhana, del cual los nobles declararon: ‘Él es ecuánime, atentamente consciente y es alguien que tiene una morada feliz’. Al abandonar la felicidad y la pena, con la previa desaparición de la alegría y el abatimiento, entra y permanece en el cuarto jhana, ni penoso ni placentero, el cual tiene la purificación de la atención consciente mediante la ecuanimidad. Esto se llama, monjes, la pureza de la mente. El deseo, el esfuerzo, el celo, el entusiasmo, la [condición de] incansable, la atención consciente y la clara comprensión: ‘Justamente de esta manera voy a realizar la pureza de la mente que aún no he realizado, o voy a asistir con sabiduría aquellos de sus aspectos que ya he realizado’.Este se llama el factor del esfuerzo por la pureza de la mente.

(iii) Y, ¿qué es, byagghapajjajenses, el factor del esfuerzo por la pureza de la visión? He aquí, un monje entiende tal como realmente es: ‘Esta es la insatisfacción’; entiende tal como realmente es: ‘Este es el origen de la insatisfacción’; entiende tal como realmente es: ‘Este es el cese de la insatisfacción’; y entiende tal como realmente es: ‘Este es el sendero que conduce al cese de la insatisfacción’. Esto se llama, monjes, la pureza de la visión. El deseo, el esfuerzo, el celo, el entusiasmo, la [condición de] incansable, la atención consciente y la clara comprensión: ‘Justamente de esta manera voy a realizar la pureza de la visión que aún no he realizado, o voy a asistir con sabiduría aquellos de sus aspectos que ya he realizado’. Este se llama el factor del esfuerzo por la pureza de la visión.

(iv) Y, ¿qué es, byagghapajjajenses, el factor del esfuerzo por la pureza de la liberación? Aquel mismo noble discípulo, poseyendo ese factor del esfuerzo por la pureza de la conducta virtuosa, poseyendo ese factor del esfuerzo por la pureza de la mente, poseyendo ese factor del esfuerzo por la pureza de la visión, separa su mente de estas cosas que causan el apego y emancipa su mente a través de estas cosas que traen la emancipación. De este modo alcanza la recta liberación. Esto se llama, monjes, la pureza de la liberación. El deseo, el esfuerzo, el celo, el entusiasmo, la [condición de] incansable, la atención consciente y la clara comprensión: ‘Justamente de esta manera voy a realizar la pureza de la liberación que aún no he realizado, o voy a asistir con sabiduría aquellos de sus aspectos que ya he realizado’. Este se llama el factor del esfuerzo por la pureza de la liberación.  

“Estos son, byagghapajjajenses, los cuatro factores del esfuerzo por la pureza que el Bienaventurado, el Arahant, el Plenamente Iluminado que conoce y ve, expuso rectamente para la purificación de los seres,  para la superación de la tristeza y el lamento, para la eliminación del dolor y el desaliento, para el logro del método, para la realización del Nibbana”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). “Sapuga” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. Pp. 341-342.

“Samugiyasuttam” en Digital Pali Reader   


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2016.