AN 4,191 Sotanugata Sutta – Seguir por el oído

Los beneficios de aprender el Dhamma.


[Leer en pali]

[191] “Monjes, cuando alguien siguió las enseñanzas por el oído, las recitó verbalmente, las examinó con la mente y las penetró bien por medio de la visión, se pueden esperar cuatro beneficios. Y, ¿cuáles son esos cuatro?

(i) “He aquí, el monje domina el Dhamma: los discursos, los textos que combinan la prosa y la poesía, las exposiciones, los versos, las exclamaciones inspiradoras, las citas, las historias de los nacimientos, los relatos asombrosos y las preguntas con respuestas. Él siguió estas enseñanzas por el oído, las recitó verbalmente, las examinó con la mente y las penetró bien por medio de la visión. Trascendió la mente nublaba y renació en cierto grupo de devas. Y, he aquí, los felices recitan los pasajes del Dhamma para él. Por más que el surgimiento de su memoria sea lento, al final alcanza rápidamente la distinción. Este es el primer beneficio que se puede esperar cuando alguien siguió las enseñanzas por el oído, las recitó verbalmente, las examinó con la mente y las penetró bien por medio de la visión.

(ii) “Además, el monje domina el Dhamma: los discursos… Y, he aquí, los felices recitan los pasajes del Dhamma para él, pero un monje con los poderes espirituales que ha alcanzado la maestría de la mente enseña el Dhamma en la asamblea de los devas. Entonces esto se le ocurre: ‘Este es el Dhamma y Disciplina bajo el cual viví anteriormente mi vida espiritual’. Por más que el surgimiento de su memoria sea lento, al final alcanza rápidamente la distinción. Imaginad a un hombre hábil en el sonido del címbalo. Si viajara por la carretera y escuchara el sonido del címbalo, no estaría perplejo ni dubitativo acerca de este sonido; más bien concluiría: ‘Aquel es el sonido del címbalo’. Así también, el monje que domina el Dhamma: los discursos… Por más que el surgimiento de su memoria sea lento, al final alcanza rápidamente la distinción. Este es el segundo beneficio que se puede esperar cuando alguien siguió las enseñanzas por el oído, las recitó verbalmente, las examinó con la mente y las penetró bien por medio de la visión.

(iii) “Además, el monje domina el Dhamma: los discursos… Y, he aquí, los felices no recitan los pasajes del Dhamma para él, ni el monje con los poderes espirituales que ha alcanzado la maestría de la mente enseña el Dhamma en la asamblea de los devas. Sin embargo, un joven deva enseña el Dhamma en la asamblea de los devas. Entonces esto se le ocurre: ‘Este es el Dhamma y Disciplina bajo el cual viví anteriormente mi vida espiritual’. Por más que el surgimiento de su memoria sea lento, al final alcanza rápidamente la distinción. Imaginad a un hombre hábil en el sonido de la concha. Si viajara por la carretera y escuchara el sonido de la concha, no estaría perplejo ni dubitativo acerca de este sonido; más bien concluiría: ‘Aquel es el sonido de la concha’. Así también, el monje que domina el Dhamma: los discursos… Por más que el surgimiento de su memoria sea lento, al final alcanza rápidamente la distinción. Este es el tercer beneficio que se puede esperar cuando alguien siguió las enseñanzas por el oído, las recitó verbalmente, las examinó con la mente y las penetró bien por medio de la visión.

(iv) “Además, el monje domina el Dhamma: los discursos… Y, he aquí, los felices no recitan los pasajes del Dhamma para él, ni el monje con los poderes espirituales que ha alcanzado la maestría de la mente enseña el Dhamma en la asamblea de los devas, ni tampoco un joven deva enseña el Dhamma en la asamblea de los devas; sin embargo,  un ser que ha renacido espontáneamente recuerda esto al otro ser que ha renacido espontáneamente: ‘¿Lo recuerdas, querido señor? ¿Recuerdas cuando anteriormente hemos vivido la vida espiritual? Y el otro responde: ‘Lo recuerdo, querido señor, lo recuerdo’. Por más que el surgimiento de su memoria sea lento, al final alcanza rápidamente la distinción. Imaginad a dos amigos, monjes, que han jugado juntos en el barro. Y se encontrasen luego en la vida por una casualidad, y uno preguntase: ‘¿Te acuerdas de esto, amigo?, el otro le respondería: ‘Me acuerdo, amigo, me acuerdo’. Así también, el monje que domina el Dhamma: los discursos… Por más que el surgimiento de su memoria sea lento, al final alcanza rápidamente la distinción. Este es el cuarto beneficio que se puede esperar cuando alguien siguió las enseñanzas por el oído, las recitó verbalmente, las examinó con la mente y las penetró bien por medio de la visión.

“Estos son, monjes, los cuatro beneficios que se pueden esperar cuando alguien siguió las enseñanzas por el oído, las recitó verbalmente, las examinó con la mente y las penetró bien por medio de la visión”.

 


FUENTES:

Bhikkhu Bodhi (2012). “Followed by Ear” en The Numerical Discourses of the Buddha: A Translation of the Anguttara Nikaya. Boston, USA: Wisdom Publications. Versión digital. Pp. 336-337.

“Sotanugatasuttam” en Digital Pali Reader   


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2016.