AN 3,65 Kesamutti Sutta (Kalama Sutta) – Discurso a los Kalamas de Kesamutti

En este famoso discurso, el Buda explica los criterios que se deben tener en cuenta para aceptar o no, una enseñanza espiritual.

1. Así he oído. En una ocasión el Sublime, transitando en el reino de Kosala con un gran grupo de bhikkhus, arribó al poblado de los Kālāmās llamado Kesamutta. Los Kālāmās de Kesamutta oyeron: «Dicen que el asceta Gotama, hijo de los Sakyas, renunciante del clan de los Sakyas, ha arribado a Kesamutta. Una buena reputación de este Sublime Gotama se ha propagado así: Por esto el Sublime es un Arahant, perfectamente iluminado, dotado de visión y conducta, bien encaminado, conocedor del universo, incomparable líder de hombres capaces de ser domados, maestro de devas y humanos, Iluminado, Sublime.  Él, habiendo realizado por medio de su propio conocimiento directo este mundo, lo hace conocer junto con sus devas, Māras, Brahmas, esta generación junto con sus ascetas y brahmanes, humanos y devas. Él expone el Dhamma que es bueno en el comienzo, bueno en el medio, bueno en el final, con significado y con palabras; revela la vida santa que es completamente pura. Es bueno ver a tales Arahants.»

2. Después, los Kālāmās de Kesamutta se acercaron al Sublime. Habiéndose acercado, algunos, después de haber rendido homenaje al Sublime se sentaron a un lado; algunos, habiendo intercambiado cortesías con el Sublime, después de una conversación cordial y memorable, se sentaron a un lado;  algunos, después de saludar con reverencia al Sublime, se sentaron a un lado; algunos, permaneciendo en silencio, se sentaron a un lado. Estos Kālāmās de Kesamutta, sentados a un lado, dijeron esto al Sublime:

3. «Venerable Señor, hay algunos ascetas y brahmanes que vienen a Kesamutta. Ellos explican y elucidan solamente sus propias doctrinas, pero menosprecian, desprecian, repudian, degradan las doctrinas de otros. También después, Venerable Señor, algunos otros ascetas y brahmanes vienen a Kesamutta y ellos también explican y elucidan solamente sus propias doctrinas, pero menosprecian, desprecian, repudian, degradan las doctrinas de otros. Venerable Señor, existe perplejidad en nosotros acerca de ellos, existe la duda: ¿Quién de esos respetables ascetas y brahmanes dice la verdad, quién dice falsedad?» «Kālāmās, es pertinente que vosotros estéis perplejos, es pertinente dudar. La duda ha surgido en vosotros con relación a algo que genera perplejidad.»

4. Venid vosotros Kālāmās. No aceptéis por tradición oral, no por linaje de la enseñanza, no por rumores, no por colección de escrituras, no a causa de la lógica, no a causa de la inferencia, no por consideración de causas, no por aceptación reflexiva de una idea, no por la competencia [del maestro], no porque el asceta es nuestro maestro. Pero, Kālāmās, cuando vosotros comprendáis en vosotros mismos: ‘Estas cosas son insanas, estas cosas son reprochables, estas cosas son censuradas por los sabios, estas cosas, cuando aceptadas y practicadas, conducen al sufrimiento y perjuicio. Entonces, Kālāmās, vosotros deberíais abandonarlas.»

5. «¿Qué pensáis de esto Kālāmās? ¿El deseo, surgiendo dentro de un hombre, surge para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su perjuicio, Venerable Señor.» «Kālāmās, el individuo codicioso, poseído por el deseo, con mente subyugada por el deseo, destruye la vida, toma lo no dado, va con la esposa de otro, dice falsedades, y también instiga a otro a hacer esto. ¿Es esto para su sufrimiento y perjuicio por largo tiempo?» «Sí, Venerable Señor.»

6. «¿Qué pensáis de esto Kālāmās? ¿El odio, surgiendo dentro de un hombre, surge para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su perjuicio, Venerable Señor.» «Kālāmās, el individuo iracundo, poseído por el odio, con mente subyugada por el odio, destruye la vida, toma lo no dado, va con la esposa de otro, dice falsedades, y también instiga a otro a hacer esto. ¿Es esto para su sufrimiento y perjuicio por largo tiempo?» «Sí, Venerable Señor.»

7. «¿Qué pensáis de esto Kālāmās? ¿La ignorancia, surgiendo dentro de un hombre, surge para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su perjuicio, Venerable Señor.» «Kālāmās, el individuo confundido, poseído por la ignorancia, con mente subyugada por la ignorancia, destruye la vida, toma lo no dado, va con la esposa de otro, dice falsedades, y también instiga a otro a hacer esto. ¿Es esto para su sufrimiento y perjuicio por largo tiempo?» «Sí, Venerable Señor.»

8. «¿Qué pensáis de esto Kālāmās? ¿Son estas cosas sanas o insanas?» «Insanas, Venerable Señor.» «¿Reprochables o irreprochables?» «Reprochables, Venerable Señor.» «¿Censuradas por los sabios o elogiadas por los sabios?» «Censuradas por los sabios, Venerable Señor.» «¿Aceptadas y practicadas, conducen al sufrimiento y perjuicio o no? ¿O cómo es aquí?» «Venerable Señor, [estas cosas] aceptadas y practicadas conducen al sufrimiento y perjuicio. Así pensamos nosotros aquí.»

9. «Kālāmās, fue por esto que dijimos: ‘Venid vosotros Kālāmās. No aceptéis por tradición oral, no por linaje de la enseñanza, no por rumores, no por colección de escrituras, no a causa de la lógica, no a causa de la inferencia, no por consideración de causas, no por aceptación reflexiva de una idea, no por la competencia [del maestro], no porque el asceta es nuestro maestro. Pero, Kālāmās, cuando vosotros comprendáis en vosotros mismos: ‘Estas cosas son insanas, estas cosas son reprochables, estas cosas son censuradas por los sabios, estas cosas, cuando aceptadas y practicadas, conducen al sufrimiento y perjuicio, entonces, Kālāmās, vosotros deberíais abandonarlas’. Por esta razón esto fue dicho.»

10. «Venid vosotros Kālāmās. No aceptéis por tradición oral, no por linaje de la enseñanza, no por rumores, no por colección de escrituras, no a causa de la lógica, no a causa de la inferencia, no por consideración de causas, no por aceptación reflexiva de una idea, no por la competencia [del maestro], no porque el asceta es nuestro maestro. Pero, Kālāmās, cuando vosotros comprendáis en vosotros mismos: ‘Estas cosas son sanas, estas cosas son irreprochables, estas cosas son elogiadas por los sabios, estas cosas, cuando aceptadas y practicadas, conducen a la felicidad y beneficio, entonces, Kālāmās, vosotros, habiendo comprendido, deberíais morar [en ellas].

11. «¿Qué pensáis de esto Kālāmās? ¿El no-deseo, surgiendo dentro de un hombre, surge para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su beneficio, Venerable Señor.» «Kālāmās, el individuo no codicioso, no poseído por el deseo, con mente no subyugada por el deseo, no destruye la vida, no toma lo no dado, no va con la esposa de otro, no dice falsedades, y tampoco instiga a otro a hacer esto. ¿Es esto para su felicidad y beneficio por largo tiempo?» «Sí, Venerable Señor.»

12. «¿Qué pensáis de esto Kālāmās? ¿El no-odio, surgiendo dentro de un hombre, surge para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su beneficio, Venerable Señor.» «Kālāmās, el individuo no iracundo, no poseído por el odio, con mente no subyugada por el odio, no destruye la vida, no toma lo no dado, no va con la esposa de otro, no dice falsedades, y tampoco instiga a otro a hacer esto. ¿Es esto para su felicidad y beneficio por largo tiempo?» «Sí, Venerable Señor.»

13. «¿Qué pensáis de esto Kālāmās? ¿La no-ignorancia, surgiendo dentro de un hombre, surge para su beneficio o para su perjuicio?» «Para su beneficio, Venerable Señor.» «Kālāmās, el individuo no confundido, no poseído por la ignorancia, con mente no subyugada por la ignorancia, no destruye la vida, no toma lo no dado, no va con la esposa de otro, no dice falsedades, y tampoco instiga a otro a hacer esto. ¿Es esto para su felicidad y beneficio por largo tiempo?» «Sí, Venerable Señor.»

14. «¿Qué pensáis de esto Kālāmās? ¿Son estas cosas sanas o insanas?» «Sanas, Venerable Señor.» «¿Reprochables o irreprochables?» «Irreprochables, Venerable Señor.» «¿Censuradas por los sabios o elogiadas por los sabios?» Elogiadas por los sabios, Venerable Señor.» «¿Aceptadas y practicadas, conducen a la felicidad y beneficio o no? ¿O cómo es aquí?» «Venerable Señor, [estas cosas] aceptadas y practicadas conducen a la felicidad y beneficio. Así pensamos nosotros aquí.»

15. «Kālāmās, fue por esto que dijimos: ‘Venid vosotros Kālāmās. No aceptéis por tradición oral, no por linaje de la enseñanza, no por rumores, no por colección de escrituras, no a causa de la lógica, no a causa de la inferencia, no por consideración de causas, no por aceptación reflexiva de una idea, no por la competencia [del maestro], no porque el asceta es nuestro maestro. Pero, Kālāmās, cuando vosotros comprendáis en vosotros mismos: ‘Estas cosas son sanas, estas cosas son irreprochables, estas cosas son elogiadas por los sabios, estas cosas, cuando aceptadas y practicadas, conducen a la felicidad y beneficio, entonces, Kālāmās, vosotros, habiendo comprendido, deberíais morar [en ellas]. Por esta razón esto fue dicho.»

16. «Entonces, Kālāmās, el discípulo noble, así, sin codicia, sin mala voluntad, sin confusión, comprendiendo claramente, constantemente atento, mora abarcando una dirección con una mente imbuida de amor benevolente. De la misma forma, una segunda [dirección]. De la misma forma una tercera. De la misma forma, una cuarta. Así, arriba, abajo, a lo ancho, en todas partes, a todos, mora abarcando el mundo entero con una mente imbuida de amor benevolente, vasta, sublime, ilimitada, sin hostilidad, sin mala voluntad.»

«Mora abarcando una dirección con una mente imbuida de compasión. De la misma forma, una segunda [dirección]. De la misma forma una tercera. De la misma forma, una cuarta. Así, arriba, abajo, a lo ancho, en todas partes, a todos, mora abarcando el mundo entero con una mente imbuida de ecuanimidad, vasta, sublime, ilimitada, sin hostilidad, sin mala voluntad.»

Mora abarcando una dirección con una mente imbuida de regocijo altruista. De la misma forma, una segunda [dirección]. De la misma forma una tercera. De la misma forma, una cuarta. Así, arriba, abajo, a lo ancho, en todas partes, a todos, mora abarcando el mundo entero con una mente imbuida de ecuanimidad, vasta, sublime, ilimitada, sin hostilidad, sin mala voluntad.»

«Mora abarcando una dirección con una mente imbuida de ecuanimidad. De la misma forma, una segunda [dirección]. De la misma forma una tercera. De la misma forma, una cuarta. Así, arriba, abajo, a lo ancho, en todas partes, a todos, mora abarcando el mundo entero con una mente imbuida de ecuanimidad, vasta, sublime, ilimitada, sin hostilidad, sin mala voluntad.»

17. «Kālāmās, cuando este discípulo noble ha hecho de esta manera su mente sin enemistad, ha hecho de esta manera su mente sin mala voluntad, ha hecho de esta manera su mente sin impurezas, ha hecho de esta manera su mente pura, ha obtenido cuatro certidumbres en esta misma vida.»

«Si existe otro mundo y si existe el fruto, el resultado de las buenas y malas acciones, entonces yo, después de la muerte, con la disolución del cuerpo, surgiré en el mundo celestial, en un buen destino. Esta primera certidumbre es obtenida por él.»

«Si no existe otro mundo y si no existe el fruto, el resultado de las buenas y malas acciones, entonces, yo vivo feliz en esta misma vida, sin enemistad, sin mala voluntad, sin odio. Esta segunda certidumbre es obtenida por él.»

«Si al malhechor le ocurre el mal, entonces yo, que no deseo el mal a nadie, no haciendo una mala acción, ¿cómo me afectará el sufrimiento?  Esta tercera certidumbre es obtenida por él.»

«Si al malhechor no le ocurre el mal, entonces, yo me percibo a mí mismo puro en ambas formas.  Esta cuarta certidumbre es obtenida por él.»

«Kālāmās, cuando este discípulo noble ha hecho de esta manera su mente sin enemistad, ha hecho de esta manera su mente sin mala voluntad, ha hecho de esta manera su mente sin impurezas, ha hecho de esta manera su mente pura, ha obtenido cuatro certidumbres en esta misma vida.»

«Así es Sublime, así es Afortunado.  Venerable Señor, cuando el discípulo noble ha hecho de esta manera su mente sin enemistad, ha hecho de esta manera su mente sin mala voluntad, ha hecho de esta manera su mente sin impurezas, ha hecho de esta manera su mente pura, ha obtenido cuatro certidumbres en esta misma vida.»

«Si existe otro mundo y si existe el fruto, el resultado de las buenas y malas acciones, entonces yo, después de la muerte, con la disolución del cuerpo, surgiré en el mundo celestial, en un buen destino. Esta primera certidumbre es obtenida por él.»

«Si no existe otro mundo y si no existe el fruto, el resultado de las buenas y malas acciones, entonces, yo vivo feliz en esta misma vida, sin enemistad, sin mala voluntad, sin odio. Esta segunda certidumbre es obtenida por él.»

«Si al malhechor le ocurre el mal, entonces yo, que no deseo el mal a nadie, no haciendo una mala acción, ¿cómo me afectará el sufrimiento?  Esta tercera certidumbre es obtenida por él.»

«Si al malhechor no le ocurre el mal, entonces yo me percibo a mí mismo puro en ambas formas.  Esta cuarta certidumbre es obtenida por él.»

«Venerable Señor, cuando este discípulo noble ha hecho de esta manera su mente sin enemistad, ha hecho de esta manera su mente sin mala voluntad, ha hecho de esta manera su mente sin impurezas, ha hecho de esta manera su mente pura, ha obtenido cuatro certidumbres en esta misma vida.»

Magnífico Venerable Señor, magnífico Venerable Señor, el Dhamma ha sido iluminado en muchas formas por el Venerable Señor, como enderezando lo que está torcido, revelando lo que está oculto, indicando el camino al que está perdido, sosteniendo una lámpara en la oscuridad para que los que tienen ojos puedan ver. Nosotros vamos al Venerable señor por refugio y al Dhamma y al Sangha de bhikkhus. A partir de hoy que el Venerable Señor nos recuerde como discípulos laicos que han ido por refugio de por vida.»


Esta publicación ha sido tomada del sitio http://www.btmar.org/

Traducido del pali por Ven. Bhikkhu U Nandisena