AN 3,101 Lonaphala Sutta – Discurso con el cristal de la sal

Este sutta se puede interpretar como una respuesta budista a la pregunta sobre «¿por qué a las buenas personas, a veces, les va mal, mientras que las malas, a menudo prosperan?».


[Leer en pali]

[101] “Monjes, para cualquiera que diga: ‘Cuando una persona realiza una acción (kamma) de una determinada manera, de la misma manera va a experimentar su resultado’, no existe una vida santa, ni la oportunidad de poner fin al sufrimiento. Pero, para cualquiera que diga: ‘Cuando una persona realiza una acción (kamma), cuyos resultados han de ser experimentados, los mismos llegarán a su cumplimiento’, existe una vida santa y la oportunidad de poner fin al sufrimiento.

“Está el caso del individuo, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno, mientras que a otro individuo, esta misma insignificante mala acción, lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.

“Ahora bien, ¿qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno? Este es el caso, monjes, de alguien que no cultiva la contemplación del cuerpo, no desarrolla la virtud ni la mente. No tiene discernimiento y su vida es limitada, miserable y dolorosa. Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno.

“Y, ¿qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento? Este es el caso, monjes, de alguien que cultiva la contemplación del cuerpo, desarrolla la virtud y la mente. Tiene discernimiento, es de gran corazón y su vida es inconmensurable. Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.

“Suponed, monjes, que un hombre echara un cristal de la sal en un diminuto vaso de agua. ¿Qué pensáis: podría el agua contenida en el pequeño vaso llegar a ser salada y no apta para beber?”

“Sí, venerable señor”.

“¿Por qué?”

“Por la pequeña cantidad del agua contenida en un diminuto vaso, venerable señor, un cristal de la sal podría hacer salada el agua y no apta para beber”.

“Ahora suponed, monjes, que un hombre echara un cristal de la sal al río Ganges. ¿Qué pensáis: podría el agua contenida en el río Ganges llegar a ser salada y no apta para beber?”

“No, venerable señor”.

“¿Por qué?”

“Por la gran masa del agua contenida en el río Ganges, venerable señor, un cristal de la sal no podría hacer salada el agua ni hacerla no apta para beber”.

“De la misma manera, monjes, una insignificante mala acción lleva a un individuo directamente al infierno, mientras que a otro individuo, esta misma insignificante mala acción, lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.

¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno? Este es el caso, monjes, de alguien que no cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno.

“¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento? Este es el caso, monjes, de alguien que cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.

“Además, monjes, está el caso de alguien que está preso por una deuda equivalente a medio euro [1] , o está preso por un euro o por cien euros. Pero también, está el caso de personas que, por más que deban medio euro, un euro o cien euros, no están presas por causa de estas deudas. ¿Y qué clase de individuos, monjes, está presa por deber medio euro… un euro… cien euros? Este es el caso de alguien que es pobre, que tiene pequeñas posesiones y riquezas. Esta clase de individuos, monjes, es la que está presa por deber medio euro… un euro… cien euros. ¿Y qué clase de individuos, monjes, no está presa por deber medio euro… un euro… cien euros? Este es el caso de alguien que es rico, que tiene muchas posesiones y riquezas. Esta clase de individuos, monjes, es la que no está presa por deber medio euro… un euro… cien euros.

“De la misma manera, monjes, una insignificante mala acción lleva a un individuo directamente al infierno, mientras que a otro individuo, esta misma insignificante mala acción, lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.

¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno? Este es el caso, monjes, de alguien que no cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno.

“¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento? Este es el caso, monjes, de alguien que cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.

“Esto se parece también a un carnicero de cabras, quién está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca con aquella persona que roba las cabras, pero no está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca con otra persona que también roba las cabras. ¿Qué clase de personas un carnicero de cabras, está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca cuando roban las cabras? Este es el caso de alguien que es pobre, que tiene pequeñas posesiones y riquezas. Ésta es la clase de personas que un carnicero de cabras, está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca, cuando roban las cabras. ¿Y qué clase de personas un carnicero de cabras no está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca cuando roban las cabras? Este es el caso de alguien que es rico, que tiene muchas posesiones y riquezas. Ésta es la clase de personas que un carnicero de cabras, no está autorizado a golpear, amarrar, matar o hacer lo que le plazca, cuando roban las cabras.

“De la misma manera, monjes, una insignificante mala acción lleva a un individuo directamente al infierno, mientras que a otro individuo, esta misma insignificante mala acción, lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.

¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno? Este es el caso, monjes, de alguien que no cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva directamente al infierno.

“¿Y qué clase de individuo es aquel, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento? Este es el caso, monjes, de alguien que cultiva la contemplación del cuerpo… Ésta es la clase de individuo, monjes, cuya insignificante mala acción lo lleva a experimentar sus consecuencias aquí y ahora, y apenas por un momento.

“Por eso, monjes, para cualquiera que diga: ‘Cuando una persona realiza una acción (kamma) de una determinada manera, de la misma manera va a experimentar su resultado’, no existe una vida santa, ni la oportunidad de poner fin al sufrimiento. Pero, para cualquiera que diga: ‘Cuando una persona realiza una acción (kamma), cuyos resultados han de ser experimentados, los mismos llegarán a su cumplimiento’, existe una vida santa y la oportunidad de poner fin al sufrimiento.

 


NOTA:

[1] En el original, kahaapa.na, una moneda equivalente a media corona. Los traductores al inglés utilizan nombres de las monedas actuales propias –half a dollar (“medio dólar”, Thanissaro Bhikkhu) y halfpenny (“medio penique”, F.L. Woodward), respectivamente- para tratar de contextualizar el significado.


FUENTES:

“Lonakapallasuttam” en Chattha Sangayana, CD-Rom, versión 3.

THANISSARO BHIKKHU [en línea] Lonaphala Sutta: The Salt Cristal.http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an03/an03.099.than.html (18/06/2006)

WOODWARD, F.L. (2006) “A grain of salt” en The Book of Gradual Sayings (Anguttara Nikaya) or More-Numbered Suttas. Vol. I: Ones, Twos, Threes. Lancaster, Pali Text Society. Págs. 227-230.


Traducido por Anton P. Baron

Editado por Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2008, 2009.