Viernes, 20 Marzo 2009 15:16

SN 44,1 Khema Sutta - Discurso con Khema.

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La Venerable Hermana Khema explica al rey Pasenadi de Kosala que las preguntas acerca del destino del Tathagata después de la muerte no pueden ser respondidas porque el Tathagata es indesentrañable.

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando cerca de Savatthi, en la arboleda de Jeta en el Parque de Anathapindika. Al mismo tiempo, la monja Khema [1]

estaba deambulando en una gira por el territorio de los Kosalans y estableció su residencia en Toranavatthu, entre Savatthi y Saketa. Entonces, el rey Pasenadi de Kosala, mientras atravesaba la ruta de Saketa a Savatthi, también tomó su residencia por una noche en Toranavatthu, entre Savatthi y Saketa. En esta ocasión, el rey Pasenadi de Kosala se dirigió a sus hombres con estas palabras: “Por favor, buenos hombres, id y averiguad si se encuentra en Toranavatthu algún asceta o brahmán, al cual yo podría visitar esta noche”.

“Sí, señor”, respondieron los hombres, pero aunque atravesaron todo el territorio de Toranavatthu, no pudieron encontrar asceta ni brahmán alguno con quien el rey Pasenadi podría encontrase esta noche. No obstante, los hombres visualizaron a la monja Khema, que estaba morando en Toranavatthu y, al acercarse al rey Pasenadi, le dijeron:

“Señor, en Toranavatthu no hay asceta ni brahmán alguno con quien su majestad podría encontrase esta noche. No obstante, hemos visto, señor, a una monja de nombre Khema, que es la discípula del Bienaventurado, del Arahant perfectamente Iluminado. Y he aquí, que las siguientes, muy buenas referencias se escuchan de esta venerable señora: ‘Ella es sabia, competente, inteligente, docta, de una espléndida oratoria y muy ingeniosa’. Qué su majestad la visite.”

Entonces, el rey Pasenadi de Kosala se fue junto a la monja Khema y, al llegar, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Una vez sentado, se dirigió a ella con estas palabras:

“¿Cómo es esto, venerable señora, el Tathagata existe después de la muerte?”

“Gran rey, el Bienaventurado no ha declarado esto: ‘el Tathagata existe después de la muerte.’”

“Entonces, venerable señora, ¿el Tathagata no existe después de la muerte?”

“Gran rey, el Bienaventurado tampoco ha declarado esto: ‘el Tathagata no existe después de la muerte.’”

“¿Cómo es esto, venerable señora, suceden entonces ambas cosas: el Tathagata existe y no existe después de la muerte?”

“Gran rey, el Bienaventurado tampoco ha declarado esto: ‘suceden ambas cosas: el Tathagata existe y no existe después de la muerte.’”

“Entonces, venerable señora ¿no sucede ninguna de las dos cosas: el Tathagata ni existe ni no existe después de la muerte?”

“Gran rey, el Bienaventurado tampoco ha declarado esto: ‘no sucede ninguna de las dos cosas: el Tathagata ni existe ni no existe después de la muerte.’”

“¿Cómo es esto, venerable señora, que a todas estas preguntas –si el Tathagata existe después de la muerte… si no existe después de la muerte… si ambas cosas… si ninguna de las dos…- Usted responde siempre: ‘Gran rey, el Bienaventurado no ha declarado esto’? ¿Cómo es esto, venerable señora: existe alguna razón o alguna causa, por la cual el Bienaventurado no hubo declarado esto?”

“Muy bien, gran rey, yo voy a hacerle algunas preguntas referentes al mismo tema; responda según su parecer. ¿Qué me dice, gran rey: tiene su majestad un contador, un contable o un matemático que podría contar los granos de arena del río Ganges de la siguiente manera: ‘Ahí hay tantos y tantos granos de arena’ o, ‘Ahí hay tantos y tantos de miles de granos de arena’ o, ‘Ahí hay tantos y tantos de centenares de miles de granos de arena’?”

“No, venerable señora”.

“Entonces, gran rey, tiene su majestad un contador, un contable o un matemático que podría contar el agua del gran océano de la siguiente manera: ‘Ahí hay tantos y tantos galones de agua’ o, ‘Ahí hay tantos y tantos de miles de galones del agua’ o, ‘Ahí hay tantos y tantos de centenares de miles de galones del agua’?”

“No, venerable señora. ¿Y por qué no? Porque el océano es profundo, inconmensurable y difícil de desentrañar.”

“De la misma manera, gran rey, la forma, mediante la cual uno podría describir al Tathagata, ha sido abandonada por el Tathagata, ha sido cortada desde las raíces, hecha como el tocón de la palmera, arrasada de tal manera que nunca más pueda volver a aparecer. El Tathagata, gran rey, es liberado de ser clasificado en términos de la forma; él es profundo, inconmensurable y difícil de desentrañar como el océano”. [Entonces, la afirmación según la cual] ‘El Tathagata existe después de la muerte’, no se aplica. ‘El Tathagata no existe después de la muerte’, no se aplica. ‘Ambas cosas: El Tathagata existe y no existe después de la muerte’, no se aplica. ‘Ninguna de las dos cosas: El Tathagata ni existe ni no después de la muerte’, no se aplica.

“De la misma manera, gran rey, la sensación, mediante la cual uno podría describir al Tathagata… la percepción, mediante la cual uno podría describir al Tathagata… la construcción mental, mediante la cual uno podría describir al Tathagata… la conciencia, mediante la cual uno podría describir al Tathagata, ha sido abandonada por el Tathagata, ha sido cortada desde las raíces, hecha como el tocón de la palmera, arrasada de tal manera que nunca más pueda volver a aparecer. El Tathagata, gran rey, es liberado de ser clasificado en términos de la conciencia; él es profundo, inconmensurable y difícil de desentrañar como el océano”. [Entonces, la afirmación según la cual] ‘El Tathagata existe después de la muerte’, no se aplica. ‘El Tathagata no existe después de la muerte’, no se aplica. ‘Ambas cosas: El Tathagata existe y no existe después de la muerte’, no se aplica. ‘Ninguna de las dos cosas: El Tathagata ni existe ni no después de la muerte’, no se aplica [2] .

Entonces, el rey Pasenadi de Kosala habiéndose deleitado y regocijado en las palabras de la monja Khema, se levantó de su asiento, le rindió homenaje y se retiró, cuidando [por respeto], que la monja Khema quedara siempre a su derecha.

Más tarde, en otra ocasión, el rey Pasenadi de Kosala se acercó al Bienaventurado y, al llegar, le rindió homenaje y se sentó a un lado. Una vez sentado, se dirigió a él con estas palabras:

“¿Cómo es esto, venerable señor, el Tathagata existe después de la muerte?”

“Gran rey, yo no he declarado esto: ‘el Tathagata existe después de la muerte.’”

[Se repite, en forma análoga, el diálogo anterior ]

“¡Esto es maravilloso, venerable señor! ¡Es realmente magnífico, venerable señor! ¡De qué manera el significado de la enseñanza del maestro y de la discípula coinciden y están de acuerdo uno con el otro y no divergen en consideración a la enseñanza suprema! Recientemente, venerable señor, me fui junto a la monja Khema y la pregunté acerca de este mismo tópico. Y esta venerable señora me respondió exactamente con las mismas palabras y con las mismas frases que el Bienaventurado. ¡Esto es maravilloso, venerable señor! ¡Es realmente magnífico, venerable señor! ¡De qué manera el significado de la enseñanza del maestro y de la discípula coinciden y están de acuerdo uno con el otro y no divergen en consideración a la enseñanza suprema! Ahora, venerable señor, tenemos que partir porque estamos muy ocupados y tenemos mucho qué hacer”.

“Entonces, gran rey, su majestad puede retirarse de acuerdo a su propia conveniencia”.

Entonces, el rey Pasenadi de Kosala habiéndose deleitado y regocijado en las palabras del Bienaventurado, se levantó de su asiento, le rindió homenaje y se retiró, cuidando [por respeto], que el Bienaventurado quedara siempre a su derecha.


NOTAS:

[1] Se trata de Bhikkhuni Khema que en AN 1,188-267 (o 25,19) fue declarada como la primera entre las monjas por causa de su gran sabiduría (“ Khema es la primera en el conocimiento elevado”), mientras que en SN 17,24 es exaltada como modelo para las otras monjas.

[2] Los Comentarios y los Sub-comentarios parecen no estar satisfechos con la postura de este pasaje y tratan de describir la indescriptibilidad del Tathagata. Parafraseando: Él es liberado de la forma, etc., porque para él ya no habrá surgimiento alguno de la forma, etc. en el futuro (o sea, después de la muerte). (Cf. Thanissaro Bhikkhu, 2006). Él es profundo en su carácter y profundo en sus cualidades. Cualquier descripción en términos del “ser” que podría ser usada en relación al Tathagata con estas profundas cualidades –como estas cuatro afirmaciones referentes al Tathagata después de la muerte- cuando uno ve la no-existencia de este “ser” descripto, debido a la futura no-existencia de los conglomerados (khandas ), es inválida.

Esta explicación, prestada del verso de la Hermana Vajira en SN 5,10, yerra en un importante punto puesto de relieve en SN 22,36 y SN 23,2. En SN 22,36 declara que uno es medido y clasificado por aquello con lo cual uno está obsesionado. Cuando uno no está obsesionado por cosa alguna, entonces uno no es medido ni clasificado por nada aquí y ahora.

En SN 23,2 el Buda puntualiza que el término “ser” es aplicable sólo ahí donde existe la avidez y la pasión. El Tathagata, libre de la avidez y la pasión, es así indescriptible en el momento presente, por más que –obviamente- en el presente él aún está funcionando. El SN 22,86 elabora este punto con más detalles.

Otro problema que aparece en la explicación de los Comentarios de este sutta consiste en ¿cómo podrían ser definidos el carácter y las cualidades del Tathagata, siendo que los mismos se componen fuera de los conglomerados (khandas )?


FUENTES:

BHIKKHU BODHI (2000) “Khema” en The Connected Discourses of the Buda: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Pág. 1380-1383.

“Khemasuttam” en Chattha Sangayana , CD-Rom, versión 3.

THANISSARO BHIKKHU [en línea] Khema Sutta: With Khema. http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/sn/sn44/sn44.001.than.html (22/08/2006)


Traducido y publicado por Isidatta para el Bosque Theravada © 2009

Edición de Bosque Theravada © 2009

Para libre distribución. Esta obra se puede volver a publicar, formatear, imprimir y redistribuir por medio de cualquier soporte, siempre y cuando no sea para los fines lucrativos. Es el deseo del autor, sin embargo, que dicha publicación y distribución sea accesible a todo público sin restricciones algunas, como también toda traducción u otra obra derivada sea señalada como tal.


 

Revisado: 07/06/2009 (Isi)

Visto 437 veces Modificado por última vez en Martes, 13 Abril 2010 22:12
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    buddha042

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    BB

    El propósito de este samyutta es el de ensalzar la penetración en el Dhamma (dhammabhisamaya), conocida también como la obtención de la visión del Dhamma (dhammacakkupatilabha), el evento que transforma la persona en un noble discípulo con el mínimo nivel del que entra en la corriente. El que entra en la corriente es alguien que obtuvo el sendero trascendental conducente al Nibbana y está destinado a poner fin del vagabundeo del samsara después de siete vidas más a lo sumo, todas ellas transcurridas en el mundo celestial o humano.

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