Viernes, 19 Septiembre 2008 22:01

MN 55 Jivaka Sutta - A Jivaka

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El Buda explica la regulación que impuso concerniente al consumo de la carne y defiende a sus discípulos en contra de los injustos ataques.

[1] Así he oído.

En cierta época el Bendito vivía en Raajagaha, en el huerto del mango de Jivaka, el hijo adoptivo del príncipe.

[2] Entonces, Jivaka el hijo adoptivo del príncipe se acercó al Bendito, le veneró, se sentó a un lado y dijo:

[3] “He oído esto, venerable señor, que se hacen matanzas de los seres vivos para el recluso Gotama y que el recluso Gotama, a sabiendas, consume la carne de los animales que fueron matados para él. Venerable señor, aquellos que dicen, que se hacen matanzas de los seres vivos para el recluso Gotama y que el recluso Gotama, a sabiendas, consume la carne de los animales que fueron matados para él, ¿hablan de acuerdo al Dhamma, de manera tal que no haya nada reprochable o censurable en sus aseveraciones?”

[4] “Jivaka, aquellos que dicen que se hacen matanzas de los seres vivos para el recluso Gotama y que el recluso Gotama, a sabiendas, consume la carne de los animales que fueron matados para él, no dicen lo que yo podría haber dicho y me tergiversan, diciendo lo que no es verdadero y atenta en contra de los hechos.

[5] “Jivaka, yo digo que en tres casos la carne no debería ser consumida: cuando esto fue visto, cuando se escuchó o cuando exista sospecha [de que los animales fueron matados para uno mismo]. Yo digo, que en estos tres casos la carne no debería ser consumida. Yo digo, que la carne podría ser consumida en tres casos: cuando esto no fue visto, cuando no se escuchó o cuando no exista sospecha [de que los animales fueron matados para uno mismo]. Yo digo, que en estos tres casos la carne podría ser consumida [1] .

[6] “Jivaka, el bhikkhu apoyado por un pueblo o una aldea permanece invadido por el amor universal benevolente en el primer cuarto, al igual que en el segundo, tercero y cuarto: así por encima, por debajo, alrededor y en todas partes. Para con todos y para consigo mismo, permanece invadido por el amor universal bondadoso, que todo lo abarca, es abundante, excelso, inconmensurable, sin hostilidad y sin maldad. Entonces, cierto jefe de familia o el hijo de un jefe de familia se acercan y lo invitan para la comida del día siguiente. Si el bhikkhu desea, acepta. Y cuando la noche termina, se coloca los hábitos y tomando el tazón y los hábitos externos, se acerca a la casa de aquel jefe de familia o del hijo de la cabeza de familia y se sienta sobre el asiento preparado. Aquel jefe de familia o su hijo le sirven alimentos nutritivos con sus propias manos. Entonces, él no piensa: ‘¡Qué bueno que este jefe de familia o su hijo me sirvan alimentos nutritivos con sus propias manos!  Este jefe de familia o su hijo deberían ofrecerme alimentos nutritivos en el futuro también’. Él no piensa así. Él consume aquel bocado sin ser atado a él, y sin ser encaprichado ni comprometido con él. En vez de esto, observa el peligro que esto representa y entiende el escape de él. Jivaka, siendo de esta manera ¿podría este bhikkhu consumir este alimento para la aflicción de sí mismo, para la aflicción del otro o para la aflicción de ambos?” “Ciertamente, no, venerable señor”. “¿Y podría este bhikkhu consumir este alimento sin mancha alguna?”

[7] “Sí, venerable señor. He oído esto: ‘el Brahma habita en el amor universal benevolente’. Venerable señor, el Bendito es mi testigo visible de esto. El Bendito, habita en el amor universal benevolente”

“Jivaka, el Tathagata ha disipado aquella avaricia, odio y falsa ilusión, lo ha arrancado con las raíces, lo ha hecho como una estaca de la palmera, la cual echada fuera no crece de nuevo. Si algo pudiste decir de mí, es porque te lo había permitido”.

“Venerable señor, si algo de esto pude decir, es precisamente debido a eso”.

[8-10] “Jivaka, el bhikkhu apoyado por un pueblo o una aldea permanece invadido por la compasión... invadido por la alegría altruista... invadido por la ecuanimidad en el primer cuarto, al igual que en el segundo, tercero y cuarto: así por encima, por debajo, alrededor y en todas partes. Para con todos y para consigo mismo, permanece invadido por la ecuanimidad, que todo lo abarca, es abundante, excelsa, inconmensurable, sin hostilidad y sin maldad. Entonces, cierto jefe de familia o el hijo de un jefe de familia se acercan y lo invitan para la comida del día siguiente. Si el bhikkhu desea, acepta. Y cuando la noche termina, se coloca los hábitos y tomando el tazón y los hábitos externos, se acerca a la casa de aquel jefe de familia o del hijo de la cabeza de familia y se sienta sobre el asiento preparado. Aquel jefe de familia o su hijo le sirven alimentos nutritivos con sus propias manos. Entonces, él no piensa: ‘¡Qué bueno que este jefe de familia o su hijo me sirvan alimentos nutritivos con sus propias manos!  Este jefe de familia o su hijo deberían ofrecerme alimentos nutritivos en el futuro también’. Él no piensa así. Él consume aquel bocado sin ser atado a él, y sin ser encaprichado ni comprometido con él. En vez de esto, observa el peligro que esto representa y entiende el escape de él. Jivaka, siendo de esta manera ¿podría este bhikkhu consumir este alimento para la aflicción de sí mismo, para la aflicción del otro o para la aflicción de ambos?” “Ciertamente, no, venerable señor”. “¿Y podría este bhikkhu consumir este alimento sin mancha alguna?”

[11] “Sí, venerable señor. He oído esto: ‘el Brahma habita en ecuanimidad’. Venerable señor, el Bendito es mi testigo visible de esto. El Bendito, habita en la ecuanimidad”

“Jivaka, el Tathagata ha disipado aquella avaricia, odio y falsa ilusión, lo ha arrancado con las raíces, lo ha hecho como una estaca de la palmera, la cual echada fuera no crece de nuevo. Si algo pudiste decir de mí, es porque te lo había permitido”.

[12] “Jivaka, quien alguna vez destruye seres vivos para el Tathagata o para los discípulos del Tathagata, acumula muchos deméritos en cinco instancias: Cuando él dice: ‘vayan a traer aquel ser vivo de tal nombre’, esta es la primera instancia, en la que acumula muchos deméritos. Cuando aquel ser vivo es arrastrado, atado, con dolor en la garganta, sintiendo enfado y disgusto, esta es la segunda instancia, en la que acumula muchos deméritos. Cuando él dice: ‘ve a matar a aquel animal’, esta es la tercera instancia, en la que acumula muchos deméritos. Cuando al ser matado ese animal siente angustia y dolor, esta es la cuarta instancia, en la que acumula muchos deméritos Cuando el Tathagata o un discípulo del Tathagata prueban un alimento inadecuado, esta es la quinta instancia, en la que acumula muchos deméritos. Jivaka, quien alguna vez destruye seres vivos para el Tathagata o para los discípulos del Tathagata, acumula muchos deméritos en estas cinco instancias.”

[13] Cuando esto fue dicho Jivaka  el hijo adoptivo del príncipe dijo: “Maravilloso venerable señor, los bhikkhus comparten los alimentos apropiados y sin mancha. Ahora entiendo venerable señor. Es como si algo volcado fuese reincorporado. Algo cubierto fuese hecho en manifiesto. Como si le indicaran el camino a alguien que había perdido el suyo. Como si una lámpara de aceite fuese encendida, para aquellos que tienen la vista para ver las formas. De diversas maneras la Enseñanza es explicada. Ahora tomo refugio en el Bendito, en la Enseñanza y en la Comunidad de bhikkhus. Puedo ser recordado como uno que ha tomando refugio desde hoy hasta lo que dure la vida.


[1] Este pasaje establece claras y explícitas regulaciones sobre el consumo de carne, que el Buda dejó al Sangha. Se debería tomar nota de que el Buda no requiere de los monjes que guarden una dieta vegetariana, sino que les permite consumir carne cuando estén confiados de que el animal en cuestión no fue sacrificado especialmente para proveerles la comida. Este tipo de carne se llama tiko.tiparisuddha , “puro en tres aspectos”, porque no se ha visto, ni se ha oído, ni hay sospecha sobre que la carne provenga de un animal sacrificado especialmente para proveer la comida al monje. El precepto budista de abstenerse de matar seres vivos para los laicos, si bien prohíbe matar los animales para obtener la comida, no proscribe la compra de carne de los animales previamente muertos. Para ampliar el tema, ver Vin Mv Kh 6/i.237-38 y I.B. Horner, Early Buddhism and the Taking of Life, Págs. 20-26. [Nota de Bhikkhu Bodhi].


 

FUENTES:

BHIKKHU BODHI (2001) “Jivaka Sutta: To Jivaka” en The Middle Lenght Discourses of the Buda: A Translation of the Majjhima Nikaya. Boston, Wisdom Publications. Págs. 474-476.

HERMANA UPALAVANNA [en línea] Jivakasuttam: A discourse to Jeevaka the foster son of the Prince . (sin fecha)

“Jivakasuttam” en Chattha Sangayana . CD-Rom. Versión 3


Traducido  por Upasika e Isidatta para el Bosque Theravada © 2008

Edición de Bosque Theravada © 2008

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