Jueves, 17 Agosto 2017 17:05

SN 6,14 Arunavati Sutta - Arunavati

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Este sutta muestra a un discípulo del Buda Sikhi, del pasado, que intimida a toda una asamblea de brahmas orgulloso, desplegando sus poderes sobrenaturales.

 


 [Leer en pali]

[14] Esto he escuchado:

En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda de Jeta, en el Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí el Bienaventurado se dirigió a los monjes así: “Monjes”.

“Sí, Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:

“Monjes, una vez en el pasado había un rey de nombre Arunava, cuya capital se llamaba Arunavati. El Bienaventurado Sikhi, el Arahant, el Perfectamente Iluminado, moraba en dependencia de la capital de Arunavati. El principal par de discípulos del Bienaventurado Sikhi se llamaban Abhibhu y Sambhava, un par excelente. Entonces, el Bienaventurado Sikhi se dirigió al monje Abhibhu así: ‘Ven, brahmán, vayamos a un cierto mundo de brahma antes de que llegue el tiempo de nuestra comida’. — ‘Sí, Venerable Señor’, respondió el monje Abhibhu.

“Entonces, monjes, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo doblado o lo dobla cuando está extendido, el Bienaventurado Sikhi, el Arahant, el Perfectamente Iluminado, y el monje Abhibhu desaparecieron de la capital Arunavati y reaparecieron en el mundo del brahma. Entonces, el Bienaventurado Sikhi se dirigió al monje Abhibhu así: ‘Ofrezca una plática del Dhamma, brahmán, al Brahma, al séquito de Brahma y a la asamblea de los brahmas’. — ‘Sí, Venerable Señor’, respondió el monje Abhibhu. Acto seguido, mediante una plática del Dhamma, instruyó, exhortó, inspiró y regocijó al Brahma, al séquito de Brahma y a la asamblea de los brahmas. Entonces Brahma, el séquito de Brahma y la asamblea de los brahmas encontraron falta en eso, gruñeron y se quejaron de esto, diciendo: ‘Esto es maravilloso, Señor, es realmente asombroso, Señor: ¿cómo puede un discípulo enseñar el Dhamma en la misma presencia del Maestro?’.

“Entonces, monjes, el Bienaventurado Sikhi, se dirigió al monje Abhibhu así: ‘Brahmán, el Brahma, el séquito de Brahma y la asamblea de los brahmas encontraron falta en eso, gruñeron y se quejaron de esto, diciendo: «Esto es maravilloso, Señor, es realmente asombroso, Señor: ¿cómo puede un discípulo enseñar el Dhamma en la misma presencia del Maestro?». Entonces bien, brahmán, despierta aún más el sentido de urgencia en Brahma, en el séquito de Brahma y en la asamblea de los brahmas’. — ‘Sí, Venerable Señor’, respondió el monje Abhibhu. Entonces, enseñó el Dhamma con su cuerpo visible y con su cuerpo invisible, con la parte inferior de su cuerpo visible y con la parte superior de su cuerpo invisible, con la parte superior de su cuerpo visible y con la parte inferior de su cuerpo invisible. Entonces, monjes, Brahma, el séquito de Brahma y la asamblea de los brahmas se llenaron de asombro y espanto, diciendo: ‘Esto es maravilloso, Señor, es realmente asombroso, Señor; cómo el asceta tiene semejantemente poderes y fuerza’.

“Entonces, monjes, el monje Abhibhu dijo al Bienaventurado Sikhi, el Arahant, el Perfectamente Iluminado: ‘Me acuerdo, Venerable Señor, haber hecho una declaración como esta en medio del Sangha de los monjes: «Amigos, mientras estaba en el mundo de brahma, pude hacer mi voz tan fuerte que sonaba a lo largo del milenario sistema mundial»’. — ‘¡Ahora es el tiempo para esto, brahmán! ¡Ahora es el tiempo para esto, brahmán! Mientras estés en el mundo de brahma, haz tu voz tan fuerte que se escuche a lo largo del milenario sistema mundial’. — ‘Sí, Venerable Señor’, respondió el monje Abhibhu. Acto seguido, mientras estaba en el mundo de brahma, recitó estos versos:

‘¡Haz surgir tu energía, esfuérzate!

Ejércete en la Enseñanza del Buda.

Echa al ejército de la muerte

Como un elefante echa abajo una choza de cañas.

‘Uno que mora diligentemente

En este Dhamma y Disciplina,

Habiendo abandonado el vagabundeo de los nacimientos,

Pondrá fin a la insatisfacción’.

“Entonces, monjes, habiendo despertado el sentido de urgencia en Brahma, el séquito de Brahma y la asamblea de los brahmas, tan rápido como un hombre fuerte extiende su brazo doblado o lo dobla cuando está extendido, el Bienaventurado Sikhi, el Arahant, el Perfectamente Iluminado, y el monje Abhibhu desaparecieron del mundo de brahma y reaparecieron en la capital Arunavati. Entonces, el Bienaventurado Sikhi se dirigió a los monjes así: ‘Monjes, habéis escuchado los versos que el monje Abhibhu recitó mientras estaba en el mundo de brahma?’. — ‘Los escuchamos, Venerable Señor’. — ‘Y, ¿cuáles fueron los versos que escuchasteis, monjes?’. — ‘Escuchamos estos versos del monje Abhibhu:

‘«¡Haz surgir tu energía, esfuérzate! […]

Pondrá fin a la insatisfacción».

‘Estos fueron los versos que escuchamos recitar al monje Abhibhu, mientras estaba en el mundo del brahma’. — ‘Bien, muy bien, monjes. Es muy bueno que hayáis escuchado los versos que el monje Abhibhu recitó, mientras estaba en el mundo de brahma’”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado, y aquellos monjes se regocijaron y deleitaron en las palabras del Bienaventurado.

 


FUENTE:

Bodhi, B. (2000). Arunavati en The Connected Discourses of the Buddha: A Translation of the Samyutta Nikaya. Boston: Wisdom Publications, (versión digital), pp. 370-371.

Arunavatisuttam en Digital Pali Reader


Traducción: Anton P. Baron

Edición: Federico Angulo y Anton P. Baron

Publicación de Bosque Theravada, 2015.  

 

 

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